Un 2021 repleto de actividad

José Gabriel Astudillo López

 

Como sin duda habréis comprobado por nuestra agenda de actividades, el año 2021 está casi completamente cerrado con exposiciones de todo tipo. A pesar de la covid, no sólo estamos manteniendo las exposiciones que ya se venían realizando, sino que hemos programado otras nuevas en las que todos los artistas de esta casa común, como sabéis me gusta llamar a la Asociación Españolad de Pintores y Escultores, tenéis cabida de una u otra forma.

     El reciente éxito de la primera exposición con la que hemos abierto el año, la de Pintura de interiores: naturalezas muertas y bodegones, viene a demostrar las ganas de lucha, de trabajar, de mostrar y demostrar todo lo que sois capaces de hacer, y me reafirma en la idea de que el camino que hemos trazado es el correcto y adecuado, es la línea en la que se basa todo el esfuerzo de una Junta Directiva entregada y unida que está trabajando a diario por nuestra AEPE.

     Y como veréis en este número de la Gaceta, tenemos nuevas convocatorias, como el Salón de Primavera de Valdepeñas, como una exposición temática de EScultura, que cerrará el ciclo expositivo del año 2021 y será una manifestación artística de primer orden, como todas las que está llevando a cabo la AEPE en solitario, capitaneando el mundo artístico y cultural de España, demostrándolo justo en el peor momento de crisis y de pandemia.

     Y tenemos también fechas ya para el 56 Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura que todos estabais esperando y por el que, a pesar de la situación y el momento que vivimos,  tanto GOOGLE como la Junta del Distrito de Retiro, han apostado, apoyando una vez más, el mejor certamen artístico de los que se convocan en España.

     Pero como siempre os digo, nada de esto sería posible sin vuestra colaboración, porque la participación en estas convocatorias es nuestra razón de ser, es lo que nos hace trabajar por el artista y mantener la ilusión y las ganas de hacer de nuestra entidad, el referente obligado del mundo del arte y la cultura en España.

     Una vez más, pido vuestra comprensión e implicación en todas las actividades que estamos llevando a cabo. Pido vuestra participación y no puedo más que agradeceros que os sintáis honrados de pertenecer a un proyecto como el que lidera la Asociación Española de Pintores y Escultores.

 

José Gabriel Astudillo López

Presidente de la AEPE

Flora López del Castrillo

Por Mª Dolores Barreda Pérez

 

LAS PRIMERAS ARTISTAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

Desde su fundación en 1910, y después de haber tratado en anteriores números a las Socias Fundadoras de la entidad, y las participantes en el primer Salón de Otoño, vamos a ir recuperando de la memoria colectiva, el nombre de las primeras socias que vinieron a formar parte de la Asociación de Pintores y Escultores.

Flora López del Castrillo

LOPEZ DEL CASTRILLO, Flora    P    1934                    1876     MADRID              MADRID

 

La artista Flora L. Castrillo en una fotografía aparecida en Estampa, en 1930

 

Firmaba su obra y era conocida como Flora L. Castrillo o Flora Castrillo.

Especialista en la pintura de abanicos, Flora López Castrillo nació en Madrid el 24 de noviembre de 1878, en el seno de una familia en la que había además otras dos hijas: Remedios, telegrafista de profesión, y Eulalia, de ocupación “sus labores”.

En una vocación tardía, con 27 años, se matriculó en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid, en la que estudió de 1905 a 1911.

En el último curso, obtiene premios en todas las materias cursadas.

En 1910 se presenta a la Exposición Nacional de Bellas Artes, donde consiguió una Medalla Honorífica por la obra titulada “Marina”, que en algunos medios de la época apareció con la reseña añadida de “Nuevo procedimiento para pintar marinas con azúcar piedra. Patente de invención”.

La obra, aparece así inscrita en el catálogo oficial:

118.- “Marina”

Allá va la nave;

¿quién sabe do va?

¡Ay triste el que fía

del viento y la mar!- 0,98 x 1,70.

En la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1912 conseguiría la Tercera Medalla con la obra que aparecía así en el catálogo oficial:

461.- “Marina”

Junto al agua se ponía

Y las ondas aguardaba

Y al verlas llegar huía;

Pero a veces no podía

Y el blanco pie se mojaba.

(“La Galatea”, de Gil Polo).- 0,98 x 1,69.

Pese a que pueda parecer que es la misma obra de la Exposición de 1910, nada tienen que ver una con otra, como puede verse en las fotografías que se incluyen en este artículo.

Además, presentó las obras “El desayuno de la muñeca”.- 0,72 x 1,13, y “Flores”.- 0,36 x 0,50.

El Estado compró la “Marina” y se destinó al Museo de Arte Moderno de Madrid, donde estuvo expuesta hasta que en 1971, el Museo Centro de Arte Reina Sofía lo adquirió, permaneciendo en el Museo del Prado hasta que en 2016 se depositó en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid.

En la Exposición de Artes Decorativas de 1913 obtuvo una Segunda Medalla.

Flora L. Castrillo junto a su maestro el pintor y también socio de la AEPE,  Muñoz Degrain

 

Ese mismo año, acompaña a Antonio Muñoz Degrain a un viaje a Valencia con motivo de la donación que el pintor hizo al Museo Provincial de esa ciudad, de muchas de sus obras, así como de muebles y otros objetos que coleccionaba.

En las entrevistas que concedió con motivo de ese viaje, mencionaba que … “a mi discípula Flora Castrillo y a mi nos tiene en el hotel de Roma”. En otro medio se reseñaba que ambos, acudieron al Ayuntamiento, en donde saludaron al Alcalde y allí examinaron los cuadros de la Casa Consistorial”…

Otro medio publicaba además una fotografía, …”un retrato de Muñoz Degrain hecho por Novella, en Valencia el pasado verano, que dedica a su discípula Flora Castrillo, que con él se halla en el estudio de pintor durante nuestra charla, y tiene a guisa de dedicatoria estas palabras, que son otro retrato de D. Antonio: “Cuidadito con lo que pintas, que te estoy viendo…” … No crea usted  que yo acostumbro a dedicar retratos a nadie. No tengo hábitos de bailarina… a esta niña, sí. Hago con ella una excepción, porque trabaja con fruto, dirigida por mí, y la tengo mucho cariño”…

Finalmente, en otro periódico y ya en enero de 1914, el propio Muñoz Degrain explica: …”Me hicieron profesor de la Escuela de Pintura… no fui nunca aficionado a enseñar. Prueba de ello que no tengo otros discípulos sino aquellos que fueron a mi clase en la Academia y por excepción José Nogales, malagueño, y Flora Castrillo, que de la Escuela ha salido también. Acudía a mi clase y me llegué a interesar por ella porque vi su gran aplicación y los adelantos que hacía, justificados además por su mucho amor al trabajo. Me la traje a mi estudio y estoy satisfecho de haberlo hecho así.

Obra de 1910

 

Flora ha tenida ya varios premios en la Escuela por su aplicación. Algún disgusto me ha causado, porque dieron en decir gentes maliciosas que yo la pintaba los cuadros. Es absolutamente falso. Cuando en la Escuela mereció premio en paisaje estaba sola y a nadie quedaron dudas de que tenía para el arte aptitudes poco comunes. En la Exposición de Arte Decorativo figuraron obras suyas bastante notables. Una acertadísima por todos conceptos, “La cantatiz griega”. En la Exposición de 1912 obtuvo una tercera medalla por su cuadro “Galatea”, inspirado en un poema del celebrado valenciano Gil Polo, que floreció ya mediado el siglo XVI. Figura el cuadro, Galatea en la orilla del mar en el poético momento que Gil Polo trazó de mano maestra en estos versos irreprochables:

Junto al agua se ponía

Y las ondas aguardaba

Y en  verlas llegar, huía,

Pero a veces no podía

Y el blanco pié se mojaba”.

En esa obra, adopta un estilo inusual y atrevido, empleando referencias de la cultura clásica, ofreciendo una escena que, envuelta en un ambiente onírico y ensoñado, desata una caprichosa visión simbolista apreciada en el infinito mar.

Ese mismo año, participará en la Exposición que la Asociación de Pintores y Escultores organizó en Brighton, en la que expusieron artistas de primera fila, muchos de ellos, socios de la entidad como ella misma.

A la Exposición de Artes Decorativas de 1915 presentó las obras Brisas helénicas y Noche clara.

«Vista de Orense al atardecer«

 

Con los paisajes “Costa de Mallorca” y “Un astillero en la bahía de Vigo”, participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1917, de los que la crítica dijo que no eran más que “aprovechadas imitaciones de una discípula de Munoz Degrain”, o en otra reseña el crítico Silvio Lago apuntaba que …”Para pintar como Muñoz Degrain, hay que ser Muñoz Degrain. Véanse, como ejemplo de ello, otros dos cuadros titulados Mallorca y Astillero en la bahía, que firma la señorita Flora Castrillo. Así pinta Muñoz Degrain”.

En 1919 participa en la Exposición de Bellas Artes de Santander, donde coincide con otros socios de la Asociación de Pintores y Escultores, como María Luisa Pérez Herrero,  Esperanza Cañizares, Joaquín Sorolla, Timoteo Pérez Rubio…

En 1920 consigue plaza como profesora de dibujo en la Escuela del Hogar y Profesional de la Mujer, fecha a partir de la cual casi no existen noticias si no son puramente de su trabajo.

«La vida en el mar»

 

En 1922 varios medios recogen la exposición que junto a su maestro, Muñoz Degrain, realizó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En una pared se exhibían los cuadros, en la otra,  sus obras de “países de abanicos pintados en el tipo tradicional de asuntos reales o alegóricos; son el pequeño cuadro que se extiende sobre el varillaje del abanico, que se pliega y desaparece, y que manos femeninas mueven sin que los ojos puedan seguir tan rápidamente estos movimientos para contemplar la pequeña obra de arte. Por eso los abanicos que aprisionan un pequeño cuadro, considerados con un elevado valor artístico que es preciso apreciar bien, se colocan y embellecen una vitrina, menos que unas manos femeninas. La señorita Flora Castrillo ha recibido de su maestro una sólida educación pictórica, y en la Escuela del Hogar, de la cual es profesora de abaniquería artística, desarrolla sus enseñanzas, orientadas hacia ese sentido elevado de arte, creando la obra única y no por el lado modesto de la industria artística”.

Blanco Coris firmaba en el Heraldo otra crítica en la que comentaba que  …”la notable artista Flora Castrillo exhibe una colección de abanicos originales para la enseñanza de la especialidad de esta clase de pintura en la Escuela del Hogar. Flora Castrillo goza de merecida reputación como profesora de la citada Escuela y como paisajista honra a su maestro Muñoz Degrain. Dieciocho vitelas forman el conjunto de su Exposición. Estas pinturas ofrecen una variedad interesante de técnica y asuntos. Las unas están resueltas con espontánea y franca factura; las otras obedecen a la índole de las composiciones y están más acabadas, y en todas ellas aparece siempre la colorista, que entona, que domina el ambiente, obteniendo con tonalidades finas y simpáticas conjuntos de una originalidad y visualidad armónica admirables. Las marinas, paisajes, figuras, asuntos y alegorías de sus abanicos están tratadas con característico sentimiento varonil. Flora Castrillo es una artista que se reveló por su pintura recia. Desde sus primeros pasos en el arte, cuando era discípula de la Escuela Superior de Bellas Artes, se manifestó alejada de las tildes femeninas de los miniados, de las sutilidades propias de las mujeres pintoras, revelando una robustez de paleta y una factura tan personales, que en la actualidad figura al lado de los maestros del paisaje moderno. No nos extraña el éxito de la Castrillo en la nueva fase con que se presenta al público y a la crítica en el salón de actos de la Academia de San Fernando, porque el que pinta con alma y honradez de devoto de nuestra ideografía e historia, lleva siempre las de vencer y recoger buena cosecha de lauros”.

«Marina», de  1912, y  detalle de la obra

 

En enero de 1923 La Esfera recoge dos fotografías de países de abanico, realizados por la artista, a los que acompaña el siguiente texto: “Dentro de la trayectoria ideológica y técnica del arte admirable de Muñoz Degrain, Flora Castrillo, la insigne pintora, viene destacando hace tiempo su personalidad vigorosa, el sensible temperamento que la caracteriza. Como su maestro, Flora Castrillo no concibe el arte sin finalidad sentimental, sin las sugestiones intelectuales que lo ennoblecen y le depuran. Así procura siempre no componer un cuadro, no dejarse llevar de una externa emoción visual antes de encontrarle su valor íntimo, el entrañable idealismo que corresponda a la belleza externa de los colores. Con igual fortuna trata el paisaje romántico o realista que los temas históricos o los episodios legendarios. Revela en esa obra suya, realizada con fervor y con capacidad, una preparación cultural muy sólida y una bien distribuida selección de motivos.  En diversas Exposiciones Nacionales la señorita Castrillo ha conseguido notables recompensas que ha culminado hasta ahora en una segunda medalla por su lienzo Safo, lienzo de  un positivo encanto y de una escrupulosa fidelidad de época.

Nombrada profesora de la Escuela del Hogar de la clase de pintura de abanicos, su buen gusto, su inspiración amplia y su sensibilidad se manifiestas de un modo total en modelos como este Idilio y Granada, reproducidos en la presente página. Ambos formaban parte de una Exposición interesantísima que la señorita Castrillo celebró simultánea a la de cuadros de su maestro el glorioso autor de Otelo y Desdémona, en la Real Academia de San Fernando. Huyendo de los tópicos manidos, de las repeticiones manoseadas que suelen utilizar los especialistas del género; prescindiendo de las fantasías ultramodernas o los asuntos caricaturescos que desvirtúan el sentido tradicional de los países de abanico, Flora Castrillo demostraba de un modo práctico que puede y debe llevarse como los antiguos maestros abaniqueros el concepto del cuadro a la frágil frivolidad de este objeto tan femenino.

De entre la serie notabilísima de modelos se han elegido estos dos, por como resumen los dos aspectos más definidos de Flora Castrillo: el paisaje y la composición de asunto erótico con la gracia de las vitelistas del siglo XVIII”.

En 1926 participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes con los óleos Amanecer en la playa (Valencia) y Rincón de pasajes, por las que obtiene una Segunda Medalla.

En 1927 participa en el VII Salón de Otoño, al que concurre con el óleo Tarde de otoño.

Un año más tarde, al VIII Salón de Otoño presentará la obra Ninfas en recreo campestre.

Dos países de abanico  de Flora L. Castrillo aparecidos en La Esfera en 1923

 

Con los óleos  Vuelta de la pesca (Málaga) y Un arrabal (Orense), concurrió a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1930. En la revista Estampa, que además publica un retrato de la artista pintando una de sus obras, fotografía de Benítez Casaux, el periodista Ignacio Carral destaca el …”afecto filial hacia su maestro. Así, la señorita flora L. Castrillo, que dio sus primeros pasos en el Arte al lado de Muñoz Degrain y permaneció junto a él hasta su muerte. -¡Cuántas veces –exclama- me decía el maestro: “¡Qué lástima que no seas chico!” Y es que los chicos se le iban, se le rebelaban. Mientas yo permanecía siempre a su lado”.

Presentó obra al Salón de Otoño de 1934, y a la Exposiciones Nacionales de Bellas Artes de 1934 y 1935.

Imaginamos que debió pasar la guerra civil en Madrid, tras la que continuó con la docencia como profesora hasta su jubilación en 1948, cuando contaba con 70 años, falleciendo al poco tiempo.

Se la considera una de las pocas mujeres artistas dedicadas al simbolismo modernista de comienzos del siglo XX.

Su interés por el paisaje la convirtió en una de las pocas pintoras españolas dedicadas a este género artístico durante el siglo XIX y comienzos del siglo XX, si bien destacó además, como pintora de marinas.

Durante sus años de estudio en la Escuela de Pintura, trabó amistad con su director, el socio de la AEPE José Nogales Sevilla, y ambos admiradores y discípulos del también socio Antonio Muñoz Degrain, a quienes influenció artísticamente.

Convertida en discípula predilecta de Muñoz Degrain como hemos visto, las formas y figuras de sus obras respetan el estilo del artista valenciano, creando, en definitiva, un estilo personal y propio.

Sus obras reflejan el espíritu simbolista de los poetas de la época, huyendo de la realidad del momento que le tocó vivir, a través de la espiritualidad, el misterio y la fantasía.

Flora usa un lenguaje personal y particular mediante una línea en el dibujo meditada, vivaz y de enorme plasticidad, consolidada en los trazos de la mar. Sumergida en la pintura de historia, sus obras tienen una cuidada composición, dedicando gran atención a los pequeños detalles, desplegando así cierta factura preciosista.

«Idilio en La Caleta» (1914) de Flora López Castrillo. Oleo sobre lienzo 150,5 x 108,5

 

Sin abandonar del todo la minuciosa ejecución en pos de una libertad de pincel, utiliza tonalidades que escapan a los colores tradicionales utilizados en el género pictórico del paisaje, factor que asoma la originalidad de su trabajo como artista, cuyo instinto para insinuar atmósferas y espacios emocionales, incita a la visión de un sueño, lo irreal, cautivando del todo al espectador.

Los matices azulados, grises y rosados surgen como una marca de singularidad en sus proyectos, donde la figura humana continuará siendo la protagonista, así como la utilización de atrevidos contrastes y su buen sentido en la composición, la sitúan, junto a Antonio Muñoz Degrain, en la vanguardia del paisajismo español.

Flora L. Castrillo y la AEPE

En el VII Salón de Otoño de 1927, apareció inscrita como Dª. Flora L. Castrillo, natural de Madrid, donde reside, San Lorenzo, 2. A la misma, presentó el óleo

259.- “Tarde de otoño”, 0,67 x 0,53. Sin foto

Al VIII Salón de Otoño de 1928, concurrió como Srta. Flora L., natural de Madrid, donde reside, San Lorenzo, 2, sextuplicado.

101.- “Ninfas en recreo campestre”, óleo, 0,62 x 0,49 sin foto

En el XIV Salón de Otoño de 1934, figuró inscrita como Dª Flora, Castrillo L., natural de Madrid. Vive en San Lorenzo, 4.

152.- “De vuelta de la pesca (Málaga)”, óleo. Sin foto

Flora López Castrillo, alumna predilecta de Muñoz Degrain, aparece de espaldas en esta pintura

 

Las Medallas de la AEPE: Joaquín Sorolla Bastida

Por Mª Dolores Barreda Pérez

      Después de ver cómo y cuándo nació la Medalla de la Asociación de Pintores y Escultores, vamos a seguir conociendo más acerca de su creador y en qué galardones se otorga actualmente, con sus correspondientes denominaciones.

Medalla Joaquín Sorolla y Bastida

del Salón de Otoño

En 2017 y gracias a la propuesta que realizara el Presidente de la AEPE, José Gabriel Astudillo, bajo el título de “La plenitud de los nombres”, se acordaba la reorganización de los premios y galardones que otorgaba la institución en los distintos certámenes y concursos habituales.

Con el ánimo de honrar la memoria de los fundadores de la AEPE, para el Salón de Otoño se sustituyeron los premios de primera, segunda y tercera medalla, reservados únicamente a los socios, otorgándoles el nombre de los grandes maestros fundadores de la centenaria institución.

Fue en el 84 Salón de Otoño de 2017 cuando se establecieron los premios: Medalla de Pintura Joaquin Sorolla y Bastida, Medalla de Escultura Mariano Benlliure y Gil, Medalla de Pintura Cecilio Pla y Gallardo, Medalla de Escultura Miguel Blay y Fabregas, Medalla de Pintura Marcelina Poncela de Jardiel y Medalla de Escultura Carmen Alcoverro y Lopez.

Joaquín Sorolla y Bastida

SOROLLA Y BASTIDA, Joaquín    P    1910(F070)      27/2/1863     CERCEDILLA      10/8/1923

Socio Fundador de la AEPE

Presidente de la AEPE

 

Joaquín Sorolla Bastida nació en Valencia, el 27 de febrero de 1863. Hijo de Joaquín Sorolla Gascón (natural de Cantavieja, Teruel) y de Mª Concepción Bastida Prat (Valencia), que un año más tarde tuvieron además otra hija llamada Concha.

Con sólo dos años de edad, los hermanos quedan huérfanos, al fallecer sus padres víctimas de una epidemia de cólera, siendo acogidos por su tía materna Isabel y por su marido, que intentó en vano enseñarle el oficio de cerrajero, pero aunque lo llegó a hacer, desde muy niño se dedicaba al dibujo con gran maestría.

Pronto sus maestros recomendaron a la familia que se matriculara en la Escuela de Artesanos de Valencia, donde estudia dibujo y dos años más tarde, estudia ya en la Escuela Superior de Bellas Artes de Valencia, donde coincide con Blas, José y Juan Antonio Benlliure, además de con José Vilar Torres e Ignacio Pinazo, que recién llegado de Italia, le muestra la nueva forma de tratar la luz en base al tratamiento de la mancha, coincidiendo con el impresionismo en la búsqueda de los efectos luminosos, estilo que rápidamente adopta Sorolla.

Fotografías de Joaquín Sorolla. De izquierda a derecha,  con  20 años, con  25 años y a los 30

 

Allí conocerá también a otro alumno cuyo padre era el prestigioso fotógrafo Antonio García, que le da trabajo como iluminador de fotografías, y padre de quien más tarde se convertiría en su esposa, Clotilde García.

En 1880 consigue una medalla de plata por su obra «Moro acechando la ocasión de su venganza» en la exposición de la ya desaparecida Sociedad Recreativa El Iris de Valencia.

En 1881, envía a la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid, tres marinas valencianas, de temática histórica y dramática, que pasaron inadvertidas al no encajar con la pintura oficial.

A partir de ese momento, estudia la obra de Velázquez en el Museo del Prado, además de otros autores, y cuya influencia permanecerá visible en todas sus obras.

Marcado por el realismo, su profesor Gonzalo Salvá le anima a presentar obra a la Exposición Regional de Valencia de 1883, donde consigue una Medalla de Oro. En la Exposición Nacional de 1884 logra la Medalla de Segunda Clase por la melodramática obra titulada “Defensa del Parque de Artillería de Monteléon”.

                                

                                       

 

Diferentes «Autorretratos» realizados por el maestro

 

La obra “El grito de palleter”, sobre la Guerra de la Independencia, le vale una pensión de la Diputación Provincial de Valencia para viajar a Roma, donde estudia el arte clásico y renacentista.  Allí conoce la obra de Mariano Fortuny, cuya influencia orientalista se refleja en algunas de sus obras de ese periodo.

Su viaje a París, junto al pintor Pedro Gil, le sirve para conocer de primera mano el impresionismo, que le hace variar su temática y estilo y marca el contacto con las vanguardias europeas y sus relaciones con otros pintores a los que admira, como Singer Sargent, Boldini y Zorn.

En 1888 se amplía la pensión concedida para su estancia en Roma, y Joaquín vuelve a Asís, junto a su esposa Clotilde García del Castillo, con quien ese mismo año ha contraído matrimonio en Valencia.

Es una época en la que abundan los temas costumbristas y anecdóticos que vende con profusión, lo mismo que pequeñas acuarelas que comercializa su marchante, Francisco Jover.

Junto a su mujer Clotilde, en 1889 se instalan en Madrid, donde en pocos años alcanzará gran renombre como pintor.

Comienza a pintar al aire libre, dominando con maestría la luz y combinándola con escenas cotidianas y paisajísticas de la vida mediterránea. Es el camino que le llevará a un estilo propio en el que existen ciertas similitudes con el impresionismo y en donde se definen sus pinceladas largas y su uso del color negro, pero en donde la luz y el color lo son todo.

Autorretrato con fondo de mar

 

En 1889 nace su hija María, y tres años después, su hijo Joaquín.

En la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1892 logra la Primera Medalla con la obra “¡Otra Margarita!” y más tarde, con “¡Aún dicen que el pescado es caro!”, obtuvo la Primera Medalla de la Exposición Nacional de 1895, cuadro que fue comprado por el Estado Español.

En 1895, nace en Valencia su hija menor Elena, lo que le llevó a interesarse por el tema de los niños, que a partir de este momento explotó de forma continuada con gran éxito, así como las representaciones de su familia en las distintas etapas de su vida.

«Niños en la playa de Valencia»

«Sol de la tarde» , el cuadro que según su propio autor, era el mejor que había hecho en toda su vida

 

Siguiendo la sugerencia de su amigo Aureliano Beruete, comienza a cultivar el retrato de forma muy exitosa, al servicio de personalidades de la época, gozando de gran prestigio y siendo solicitado de forma continua e incesante.

Con “Triste herencia” recibió, en 1900, la Medalla de Honor de la Exposición Universal de París.

Hacia el verano de 1905, en Jávea, realiza una serie de pinturas de niños desnudos, una de sus series más famosas que junto a los retratos, que le valieron el encargo de la Hispanic Society of America, de una serie de retratos de españoles célebres para la biblioteca de la institución que había fundado. Este conjunto, que se conoce con el nombre de «Galería iconográfica de españoles ilustres», fue incrementándose, entre 1909 y 1920, con óleos de personalidades contemporáneas a Sorolla, vinculadas al mundo de las letras y de las ciencias, algunos de ellos destacados miembros de la Generación del 98.

Son años de intenso trabajo y viajes por Europa, principalmente Inglaterra y Francia, en los que traba amistad con grandes pintores del momento y conoce de primera mano las vanguardias.

Jardín de su casa-estudio en Madrid

 

En 1905, el pintor adquirió un solar en la Calle del General Martínez Campos de Madrid, junto a la residencia de la actriz María Guerrero, en donde construyó su casa-estudio y al que incorporó tres jardines, y por deseo de su viuda, Clotilde García del Castillo, donó todos sus bienes al Estado Español, en un museo que honra su memoria. Allí se reúnen gran parte de sus obras maestras, así como muebles y objetos que formaron parte de su vida cotidiana.

Entre 1906 y 1907 retrata a la familia real en la Granja de San Ildefonso y cuatro años después, el hispanista norteamericano Milton Huntington, le encomienda la decoración de una gran estancia rectangular de la Hispanic Society, con una serie de paneles que ilustrarían las distintas regiones de España, mostrando su peculiar carácter a través de sus paisajes y sus gentes.

«Los Nazarenos», para la Hispanic Society

 

La sala, que en principio fue proyectada para ser una biblioteca, finalmente quedó convertida en la «Sala Sorolla», con catorce paneles de gran tamaño, pintados al óleo, y montada póstumamente en 1926.

Esta serie que Sorolla empezó a esbozar en 1911, quedó concluida en 1919 y su ejecución llevó al artista a viajar por toda España pintando y tomando apuntes durante los ocho años que duró la creación del trabajo. Una obra colosal que ocupó los últimos años de su vida activa; él mismo la consideró «la obra de su vida».

La siesta

 

En 1906 expuso en la Galería Georges Petit de París, donde presenta medio millar de obras, que le valen el reconocimiento internacional en toda Europa y América, además de un grandísimo prestigio.

Un año después repetirá experiencia en Alemania y en 1908 en Londres.

En 1910 se convierte en Socio Fundador de la Asociación de Pintores y Escultores, con el número 70, firmando el acta Fundacional. En 1912 es elegido por unanimidad Presidente de la Asociación de Pintores y Escultores, cargo del que dimitiría dos años después debido al trabajo, a los encargos y a los múltiples viajes que conllevaron.

Paisaje de Guipúzcoa

 

En 1911 expone en Nueva York, Buffalo y Boston, gracias a Archer Milton Huntington, muestras con las que logrará un éxito total y unánime, mientras continúa el encargo de la Hispanic Society of America.

El 29 de junio de 1919, desde Ayamonte, mandó un telegrama a su familia comunicándoles la terminación del último cuadro. Lamentablemente no puede asistir a Nueva York para el montaje de los paneles porqué el 17 de junio de 1920, sufre un ataque de hemiplejia que lo deja inválido del lazo izquierdo.

Su enfermedad le impidió entregar la obra ni cobrar lo que se había estipulado. Habría que esperar la muerte del artista el 10 de agosto de 1923, en la localidad madrileña de Cercedilla, y la resolución de lo que se había relacionado en el testamento, para que la Hispanic Society of America liquidara el contrato firmado en 1911, y así, el 16 de enero de 1926, se inaugura la Sala Sorolla.

«Aragón. La jota», de la serie «Visión de España», para la Hispanic Society

 

Su extraña muerte

«Amanece lloviendo y yo con dolor de cabeza«, esto escribía Joaquín Sorolla en enero de 1919 a su mujer, apenas un año antes de sufrir un accidente cerebrovascular que haría que los tres últimos años de su vida fuesen un infierno.

Las menciones a sus cefaleas durante estos meses son constantes. El pintor lleva años recorriendo España, recogiendo apuntes y bocetos, pintando el encargo de la Hispanic Society. Un proyecto que le enriquecerá y catapultará a la fama, pero que le costará también la salud.

Su profesionalidad, que le hace intentar acabar la pintura de la mejor manera posible, su búsqueda de la perfección, de la obra maestra, le impide abandonar. Quiere aprehender la vida, captarla, atraparla para llevarla a Nueva York, llevar la España que se está perdiendo. Quiere vivirlo en primera persona, en directo, dibujarlo, pintarlo y sentirlo.

Su biografía ampliada demuestra los incontables viajes que hizo, las pinturas que pintó en sitio, todo el proceso creativo de lo que iba a ser esa decoración, como una cantidad de trabajo enorme, a lo que habría que sumar que esos viajes se hacían en unas condiciones no muy agradables, con el desgaste que conllevan.

Las quejas al cansancio y a los problemas de salud, son habituales en las cartas a su mujer, Clotilde, casi a diario. Y casi siempre en la misma dirección: los mareos.

Síntomas de lo que le acabaría matando y que siempre se ha achacado al agotamiento que le llevó a enfermar, ya que nunca se ha llegado a determinar con precisión qué aceleró el deterioro de su salud y le causó, a la postre, su temprana muerte. Pero el agotamiento de por sí no explica el ataque, ni que fumara y comiera de manera abundante.

En este contexto, unos recientes hallazgos realizados durante la restauración de 32 borradores del pintor para su Visión de España han confirmado una nueva vía.

Como fue tradicional hasta principios de siglo, Sorolla utilizaba en sus obras colores realizados con productos químicos que hoy están prohibidos. Los análisis de su paleta apuntan a que entre sus pigmentos habituales se hallaban algunos de los más tóxicos, como el bermellón, uno de sus colores fetiche, un pigmento que se conseguía a partir del cinabrio, compuesto en un 85% de mercurio y en un 15% de azufre.

A principios del siglo XX se popularizó una opción de bermellón creada a partir de cadmio, bastante menos perjudicial. Otro tanto pasaba con el blanco de plomo, un pigmento que fue sustituido por el blanco de titanio a partir de 1919, y que en la actualidad está prohibido para pintura interior. Y el tercer pigmento nocivo habitual en la paleta de Sorolla era el verde de Scheele, del que se dice que mató a Napoleón.

En la actualidad, estos tres colores se elaboran con pigmentos inocuos y sólidos, pero en la época de Sorolla eran comunes las soluciones venenosas. De hecho, también de Goya y otros grandes pintores, se dice que padecieron enfermedades provocadas por el uso de estos pigmentos nocivos.

Según comenta Carlos Aimeur, la cuestión es si llegaron a envenenarle, ya que algunos de los síntomas que describe de esos días coinciden con el hidrargirismo o intoxicación por mercurio, especialmente los problemas renales.

Una elevada exposición al bermellón, que empleaba con asiduidad, unida al hecho de que era un fumador compulsivo, podría haberle intoxicado.

Felipe Garín apunta a un problema de salud hoy superado como posible culpable del ataque cerebrovascular: la hipertensión, descartando en principio la intoxicación y apostando por estos problemas de tensión arterial que entonces no se trataban, a lo que habría que añadir lo poco que se cuidaba «Cuando tenía vértigos se tomaba una copita de jérez«.

Todo ese trabajo agotador repleto de bocetos, apuntes, líneas… nunca se ha visto, motivo que crea aún más desconcierto al no lograr vislumbrar como se debiera, la cantidad de trabajo realizado y que luego no fue utilizado en los paneles, pero sirvió de previo. Un trabajo que desde el año 2014 se encuentra en proceso de restauración. Estamos hablando de más de 170 bocetos del proceso creativo de la Visión de España, en los que bien puede decirse que Sorolla se dejó la vida.

El 10 de agosto por la tarde, rodeado de su esposa y sus hijos, falleció en el hotelito que poseía en Cercedilla, trasladándose sus restos a Madrid en un furgón automóvil.

Dos fotografías de Sorolla en su lecho de muerte

El hotelito en el que falleció el maestro en Cercedilla

 

El cadáver estuvo expuesto en uno de los salones de su casa-estudio, por el que desfiló numeroso público. Después, se organizó la comitiva fúnebre que acompañó al cadáver en su conducción a la estación del Mediodía para su traslado a Valencia. A hombros de su hijo y sus alumnos de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, hasta la estación de Atocha. Tras el féretro, el escultor Mariano Benlliure en representación del Rey, distintos Ministros y familiares, artistas, políticos, literatos… frente a la Biblioteca Nacional se rezó un responso y al llegar a la estación, otro, antes de que cargaran en un furgón convertido en capilla ardiente sus restos.

Clotilde en la capilla ardiente que se instaló en su casa-estudio de Madrid

 

Con honores de capitán general que muere con mando en plaza, fue recibido en Valencia, junto a una comisión del Ayuntamiento y del Círculo de Bellas Artes. Las tropas cubrieron la carrera que había de seguir la comitiva y un piquete del regimiento de Mallorca, con bandera y música, acudió a rendir honores a la estación. Los edificios públicos y casas particulares, adornaron con luto sus balcones…

Salida del féretro rumbo a la estación de Atocha de Madrid

 

La comitiva la abría una sección de la Guarcia Civil montada que daba paso al armón de Artillería que llevaba el féretro. El recorrido pasó por el Círculo de Bellas Artes, desde donde fue llevado a hombros por los compañeros artistas.

 

Dos imágenes del multitudinario entierro en Valencia

 

Al llegar al cementerio, fue destapado el féretro. La viuda sufrió un desmayo del cual se repuso al poco… la despedida de los familiares fue conmovedora. No hubo discursos y el cadáver fue depositado en el panteón.

La manifestación de duelo de Valencia, fue imponente, sentida y serena. Participaron todas las clases sociales. Las flores, coronas y laureles se contaron por cientos.

 

Trabajador incansable

Sorolla es el mayor exponente del impresionismo español, con una interpretación basada en el protagonismo absoluto de la luz y en el movimiento de las figuras. Los cambios de intensidad de la luz pueden modificar los colores y difuminar las formas. Los colores son puros, sin mezclas, con pinceladas cortas y yuxtapuestas que aumentan la luminosidad.

Según Sorolla, «El arte no tiene nada que ver con lo que sea feo o triste. La luz es la vida de todo lo que toca, por tanto cuanto más luz en la pintura más vida, más verdad, más belleza». El protagonismo lo tiene siempre la propia técnica luminista y su dominio del dibujo y del color para producir efectos de luz. Su prodigiosa retentiva le permitía hacer obras de gran formato en las que retenía la luz y el movimiento de toda la escena de un momento fugaz.

Frente al término «luminismo», algunos autores proponen el término «sorollismo» para calificar su obra.

Desde su juventud, se interesó también por la pintura al aire libre, con la que trataba de captar la luminosidad mediterránea, tanto en la huerta valenciana como en la playa, al igual que hicieron los impresionistas franceses. Entre sus temas preferidos, destaca su dedicación al paisaje levantino, de ambiente costero, siempre con presencia humana, que plasma con un protagonismo absoluto de la luz.

La obra de Sorolla sorprende por su fecundidad: casi tres mil cuadros y más de veinte mil dibujos y apuntes. Si bien se observa en ella la estética impresionista, no cabe duda de que el estudio de Velázquez y Goya, influye en su diseño de los temas. En sus escenas valencianas de la playa y pesca, muestra una técnica de mancha gruesa que capta la vibración lumínica del cielo mediterráneo, en las velas desplegadas, en las arenas y, sobre todo en los cuerpos húmedos de los niños.

Sorolla posando con Clotilde

Pintando en La Alhambra

 

Junto a su hijo Joaquín

Sorolla fue un pintor de vida personal y social muy ordenada, que seguía los cánones de la moral burguesa entonces imperante y con una vida familiar muy importante.

Fue un trabajador empedernido que vivió para pintar y triunfar, dedicando numerosas horas al día a esta actividad y sacrificando todo a su trabajo.

Sus viajes de veraneo los aprovechaba para pintar los paisajes mediterráneos o atlánticos, por lo que ni siquiera entonces se desvinculaba de la pintura.

Por ello su producción es ingente y podía presentar en sus exposiciones de París o Berlín, medio millar de obras.

Es un ejemplo de cómo la laboriosidad, la constancia y el método riguroso, conducen a un estilo personal que puede producir también obras geniales.

Reunión navideña de la familia de Sorolla celebrada en casa de su suegro, en Valencia, en 1907. De izquierda a derecha: Concha Sorolla (hermana del pintor), Joaquín Sorolla, Pepita García del Castillo (cuñada), Clotilde García del Castillo (esposa), Elena Sorolla García (hija), Antonio García Peris (suegro y autor de la foto), Clotilde del Castillo (suegra), Isabel Bastida (madre adoptiva), María Sorolla García (hija), Enrique Matarredona (cuñado), y Joaquín Sorolla García (hijo)

 

Discípulos de Joaquín Sorolla

Discípulos de Joaquín Sorolla se pueden considerar a Manuel Benedito (1875-1963), Antonio Fillol (1870-1930), Salvador Tuset (1883-1951), José Benlliure Ortiz (1884-1916) y José Pinazo Martínez (1879-1933).

También se ha hecho hincapié en algunos familiares de Sorolla que participaron activamente en la pintura. De su hija María Sorolla (1890-1956). Discípulo directo fue Francisco Pons Arnau (1886-1953), que terminó casándose con su hija María, que tiene una evidente estética sorollesca.

Joaquín Sorolla y la AEPE

Socio Fundador de la Asociación de Pintores y Escultores, desde el mismo año 1910 en que firmó el acta fundacional, participó activamente en la misma. Ese mismo año, organizó junto a otros socios, un festival destinado a recaudar fondos para contar con un local social, además de otros proyectos como la Cooperativa de artistas, un Salón de Exposiciones, la organización de la Exposición Española en México…

En 1911 participó en el Comité de Patrocinio del Congreso Artístico Internacional de Roma y un año después, en su propio estudio, abrió al público una exposición homenaje al socio Aureliano de Beruete, gran amigo suyo fallecido unos meses antes.

En 1912 Eduardo Chicharro dimite como Presidente de la Asociación de Pintores y Escultores, al ser nombrado Director de la Academia de España en Roma. El 9 de junio se convoca Junta General Extraordinaria, que se celebró en el local social de la Calle Caños, 1, en la que es elegido por unanimidad como Presidente, Joaquín Sorolla y Bastida, teniendo como Vicepresidente a Miguel Blay y Fábregas.

Curiosamente, a la primera Junta Directiva en la que debía tomar posesión como Presidente, no pudo asistir por hallarse en Toledo, tomando posesión por carta. Su estancia en Toledo se debía a la realización de la serie Las Provincias de España que para The Hispanic Society of America había firmado un poco antes.

La Junta Directiva se reunió el 15 de enero de 1913 en el domicilio de su Presidente, Joaquín Sorolla, en la calle del General Martínez Campos, 13 y 15, a las 3 de la tarde, tratando sobre un oficio al Ministro para intentar activar la devolución de las obras de la Exposición Anglolatina, que se encontraban detenidas en Vigo, al parecer por un trámite burocrático. Asimismo, por dimisión del representante de la Asociación en Roma, Enrique Segura, se propuso y eligió a Eduardo Chicharro, creyendo más indicado que lo fuera quien precisamente dejó la presidencia de la Asociación para desplazarse a Roma con el cargo de Director de la Academia Española en la ciudad italiana.

Hubo noticias de la posible venta de La Adoración de los Reyes de Van der Goes, y surgió de la Asociación la idea de una suscripción popular para su adquisición con destino al Museo del Prado, figurando en una primera lista el Presidente Sorolla, Benlliure, Garnelo, José Villegas, Marqués de Urquijo, la viuda de Beruete y otros muchos donativos de diversas cantidades y cartas de adhesión, que demostraron el éxito de la iniciativa.

Finalmente no fue posible adquirir la pintura por existir complejos problemas legales, entre ellos un compromiso de venta con avales, cifrado en 1.180.000 francos con escritura pública y con entrega a cuenta. Este cuadro fue conocido también como el cuadro de Monforte. Eduardo Chicharro nos aclarará casi veinticinco años más tarde, que llegaron a recaudarse un total de cinco millones de pesetas de la época.

Clotilde con traje gris

 

Bajo la Presidencia de Joaquín Sorolla, y por iniciativa de la municipalidad de Brighton, en Inglaterra, se comenzó a organizar a fin de año una exposición de pintura española en aquella ciudad, para lo que se desplazó a Madrid el Director del Museo y Galerías de Bellas Artes de Brighton, Mr. Henry D. Roberts, que confió a la Asociación de Pintores y Escultores los trabajos en España, aunque con gastos por cuenta de aquel municipio. La exposición se celebró a mediados del año siguiente.

Con Sorolla como Presidente, la Asociación de Pintores y Escultores nombró socios honorarios a la Reina Victoria Eugenia, a la Infanta Isabel, Infanta Paz, a la Princesa Beatriz y a los Príncipes Carlos, Fernando y Alfonso, que tantas veces habían honrado con su presencia los actos que la Asociación organizó, tales como veladas benéficas, exposiciones y el magnífico baile celebrado en el Teatro Real el día 17 de enero de este año.

La Junta Directiva de 6 de enero de 1914 trató acerca de la exposición de Brighton, que se inauguró a mitad de año y suponiendo un enorme éxito, acudiendo una brillante representación del arte español, y que se clausuró en agosto.

Mr. Roberts, con quien se trató esta exposición, representaba también a las galerías Grafton de Londres, e invitó de nuevo a la Asociación a celebrar una exposición de artistas españoles en dichas galerías, que se verificó en diciembre de ese año.

En la Junta Directiva celebrada el 5 de abril de 1914, presentó su dimisión, si bien continuó ligado a las actividades de la entidad, participando y colaborando en cuanto pudo con ella.

En vida, Joaquín Sorolla no participó en el Salón de Otoño. El exceso de trabajo que siempre tuvo, los encargos y los viajes, hicieron que no participara profusamente en este tipo de convocatorias más que a principios y mediados de su carrera artística.

En el Salón de Otoño de 1932, se honró su memoria dedicándole la Sala III, en la que se exhibieron un total de 32 obras pertenecientes a distintos coleccionistas particulares que las prestaron para la ocasión, en las que había distintos paisajes, marinas, bocetos, estudios y retratos.

La Sala Sorolla fue un gran éxito de público y crítica, rindiéndose tributo a quien fuera Presidente de la Asociación de Pintores y Escultores, y al que llamaron “fascinador de las masas americanas sólo por sus pinceles”, el de “la habilidad pasmosa” y “maravillosa vitalidad de sus obras”, o el del arte que rayaba “en una apoteosis de externa y visible belleza”…

El éxito de la iniciativa lo fue a pesar de las innumerables trabas que en todo momento puso el Museo Sorolla, que finalmente no quiso participar en la muestra de exaltación del valenciano. La Asociación de Pintores y Escultores, gracias a su prestigio, logró reunir obras para la Sala III, contando con sus propios medios, por eso el éxito fue mayor aún.

En el XXIV Salón de Otoño de 1950, en la Sala XI dedicada a los Fundadores, se exhibió un Autorretrato de Joaquín Sorolla, poco conocido y de su juventud, puesto que no llevaba barba.

En el XXXIII Salón de Otoño de 1962, con motivo del cincuentenario de la fundación, la Sala V o Sala de fundadores expuso tres obras de Sorolla: “Retrato de don Carlos Urcola” óleo, “Jardines de la Granja” y “Retrato de la Sra. Viudad de Urcola”.

En el 50 Salón de Otoño de 1983, se dedicó una Sala Homenaje a los artistas que hicieron posible el I Salón de Otoño en 1920, en la que se exhibió el cuadro de Sorolla “Maternidad”.

 

Autorretrato

 

Perfil humano

Era un hombre entrañable, extraordinariamente familiar y cariñoso, entregado a su familia. Enamorado, como demuestran sus cartas. Tuvo que viajar con frecuencia y las misivas que enviaba a su esposa reflejan un amor definitivo.

Joaquín Sorolla fue un español que amó a su patria, y eso se ve por la simpatía que dio a sus figuras y paisajes, por la sinceridad con que los trasladó a sus lienzos.

Tuvo además de talento, verdadero genio, cosa que no es lo mismo. El talento da en un blanco que todos ven, el genio alcanza blancos invisibles para los demás mortales. Un genio poderoso, acometedor, incansable.

Una maestría total, inspiración, atrevimiento, desenvoltura, técnica, instinto, movimiento, alegría, luz, sol, vida, agua, magia…

Incansable, trabajador, con espíritu siempre despierto y alerta,

Le gustaba la belleza, admiraba la inteligencia. Fue un hombre de su tiempo, atento a los devenires, a las nuevas industrias artísticas, a la fotografía, a los inventos… con ideas liberales.

Sorolla fue un hombre de carácter apacible, simple, llano, transparente, sin dobleces, sin pretensiones más allá de los suyos y del fruto de su esfuerzo.

Tiene templanza, ímpetu y vehemencia. Es afectuoso, romántico, cariñoso, protector y optimista.

“Los duelos con sol son menos”, solía decir el pintor y, sin saberlo él estaba resumiendo en una sola frase la esencia de su existencialismo, su concepción de la vida: la felicidad, la jovialidad; la fugacidad de la vida transcurriendo entre la risa de los niños jugando en la playa, la caricia de la brisa del mar, las flores en el jardín, y la alegría brillando en una España vestida de blanco que vive, trabaja y se divierte, llena constantemente de luz, de colores y de sol.

 

Firmas con sello de lujo: Tomás Paredes

Zachrisson, en el Conde-Duque

 

Con rubro Julio Zachisson. Un artista entre dos orillas se muestra, en las salas del primer piso del Museo Contemporáneo de Madrid, Centro Cultural Conde Duque, una retrospectiva de la obra del artista panameño, residente en España desde el año 1961. El proyecto comisariado por Marcos Giralt Torrente y Denis Long, quiere explicar la diversidad que ahorma la dimensión estética de Zachrisson. Las magníficas fotografías que acompañan estas líneas son de la autoría del pintor Adolfo Asmat.

Julio Zachrisson (2013) © Asmat Chirinos-Zavala

 

 

Los cuarteles de Conde Duque se construyeron a partir de 1771 con planos y dirección de Pedro de Ribera. Y posee una de las tres puertas barrocas importantes de Madrid. El cuartel estuvo destinado a la guardia de corps y en épocas posteriores sufrió un abandono y deterioro notables. En 1969 fue rehabilitado bajo la mirada exquisita de Julio Cano Lasso, que le dio su nuevo esplendor. Todavía en 2006, con la dirección del arquitecto Carlos de Riaño sufrió una nueva readaptación, que es la que ahora conserva, C7 Conde Duque, Madrid.

Los dirigentes municipales, que no han querido reactivarlo o que han despreciado las posibilidades de Conde Duque, después de la etapa floreciente en que lo dirigió Luis Caruncho, no han sabido cómo hacerlo imprescindible. Le han cambiado varias veces de nombre y de objetivos, llegamos a la actualidad, sin saber si es centro cultural, museo, salas polivalentes de actividades diversas o espacio para el espectáculo ¡Es hora de renunciar a la improvisación y hacer de Conde Duque un fortín de la cultura, está en la mano de Almeida!

Como quiera que sea, para los interesados, la exposición Zachrisson- ningún cartel la anuncia en la entrada, ni después- está en el espacio del Museo Contemporáneo, subiendo las escaleras en el primer piso, de nuevo a la izquierda, en una sala angosta que no propicia el montaje que requeriría una obra tan singular como deslumbrante.

Pájaro azul. Óleo sobre lienzo- 100 x 81 cm © Asmat Chirinos-Zavala

 

Julio Augusto Norman Sigfrid Zachrisson Acevedo, Panamá 1927, estudia en su país, marcha a México donde se forma en grabado, en la Esmeralda, impregnándose del aroma de Tamayo; y desde ahí marcha a Italia, amplía estudios y en 1961 viene a Madrid para conocer el Museo del Prado, pero todo se concatena para quedarse entre nosotros. En 1966 conoce a su mujer Marisé Torrente y desde ahí a nuestros días ha bailado un tango apretando la cintura del arte.

Es verdad que los inicios de Zachrisson en Madrid le ligan al tórculo y a la obra gráfica, a la Calcografía y al grupo 15, siendo el maestro de Pepe Hernández y de otros. Mas, su lenguaje plástico se expande a distintos materiales y variadas técnicas, pues como se comprueba en la muestra conoce tan bien el grabado calcográfico, como la pintura, el dibujo, la escultura o la cerámica. Es hondo en todo, genuino, pero en la pintura pasiona.

Brujo culebrero. Óleo sobre lienzo-100 x 81 cm © Asmat Chirinos-Zavala

 

Las piezas más alejadas en el tiempo son los dibujos de 1960 y las más cercanas pinturas de 2003. Entre medias están los grabados desde 1963, la cerámica de los 70, las esculturas de los 80 y la pintura recorriendo toda su vida, desde 1970 al 2003. Y lo más importante: ver cómo construye un lenguaje y como se mantiene fiel y reconocible a una creatividad, una forma de vida y una manera pensar, transformado en el gran cronopio del icono, en una melodía fogosa de Charlie Parker.

A la exposición acompaña un catálogo de gran formato, con todas las obras reproducidas y con toda la información precisa de su ancho currículo. Con un texto introductorio de Juan Manuel Bonet que es una maravilla, por cómo va ligando la vida y el arte que han hecho de Zachrisson un artista especial y un mago de la imagen. No se puede escribir de Zachrisson sin mencionar la poesía y la música caribeñas, sin reproducir ese ambiente, que Bonet traslada al papel, con conocimiento y solercia, como pocos lo lograrían.

Julio Zachrisson (2010) © Asmat Chirinos-Zavala

 

La palabra Zachrisson tiene fuego, movimiento, ritmo. Es pétalo de azúcar caribeña, diamela de son y geometría, fiesta de cromías y de falenas ¡Julio es un ser de sed y calentura, dulce como la fruta madura y dulce, ascético como la soledad y la quena! Crepita sin arder y echa raíces en el viento. Irónico, zumbón, secluso, cariñoso, baila en el filo de la navaja de la oscuridad y camina, en secreto, por el jazmín inquebrantable de la ternura.

Zachrisson no es surrealista, ni cubista, ni manierista, encarna lo real maravilloso; es colorista, insólito, festivo, se cimbrea con la magia y la destreza del relámpago. Goya le tienta, le mira, le influye, pero sin olvidar su genuina pertenencia a América Latina. Maestro de grabadores, joya, jinjol y lujuria; caribe de plata tórrida, tibar, pítico, íngrimo, mágico, lúdico, es un verso de Rogelio Sinan cantado por Carpentier.

TABACO TAINO. Aguafuerte -papel Arches 91 x 63 cm-plancha 81 x 54.5 cm. Edición 30 ( 1995)© Asmat Chirinos-Zavala

 

¡Ya era hora! Con más de setenta exposiciones en ambas Américas y capitales de Europa. Premio Dibujo-Concursos Nacionales; Premios Castro Gil, Soberanía Nacional de Panamá, Aragón-Goya; Condecoración Vasco Núñez de Balboa de Panamá. ¡Ya era hora de que Zachrisson tuviera una exposición antológica y un catálogo acorde a su entidad plástica!

El montaje siendo correcto, no lo veo adecuado, porque está todo mezclado y hay demasiada obra. Es probable que, con menos cantidad de grabados y dibujos, las obras importantes hubieran respirado mejor. Igual sucede con la escultura y la cerámica. Se adoptan criterios de montaje que sin ser incorrectos no son idóneos. Pero, con todo, felicito al Ayuntamiento de Madrid por esta iniciativa y animo a visitarla- estará abierta al público hasta el mes de julio- porque su obra merece una atención, que a menudo se ha relegado.

BULLARENGUE- Óleo sobre lienzo- 100 x 81 cm © Asmat Chirinos-Zavala

 

Zachrisson nunca ha hecho mucho por sí mismo, ni se ha propuesto como ejemplo, pero eso no empece que sea hoy uno de los maestros vivos del arte latinoamericano, con Gerardo Chávez o Iturria. Zachrisson está en las colecciones del MoMA, en las de “Reina Sofía”, Museo de Ponce de Puerto Rico, BNE, Museum of Brooklyn, Instituto Panameño de Arte, Metropolitan Museum of Art, M. Bs As de Bilbao, Real Academia de San Fernando, Smithsonian Institution de Washington….

Debería haberse hecho un desplegable, algún tipo de documento para que el espectador, el visitante tuviera un recuerdo de lo que ha visto. Estamos en pandemia, sí, pero no creo que lo uno impida lo otro. Y un detalle, si alguien pretende comprar el catálogo, no puede porque hay que ir a una librería, calle Concepción Jerónima, a una distancia considerable de donde se exhibe la obra ¡Señora Levy, pónganse las pilas, la cultura hay que apoyarla no de boquilla sino con hechos y no con hábitos descatalogados!

De su obra han escrito Luis González Robles, Ángel Crespo, José Hierro, Raúl Chávarri, Marta Traba, Carmen Martín Gaite, Martínez Sarrión, A. Fernández Molina, Gonzalo Torrente Ballester, Juan Malpartida, Miguel Logroño, Castro Florez,  Edilia Camargo, Eberhard Schlotter, Ángela de Picardi, Torrente Malvido y yo mismo, entre otros.

¡Un artista entre dos orillas! Un pura sangre del arte con una estética que une el viejo y el nuevo mundo. Un idiolecto que contiene todos los ingredientes del realismo mágico, una obra que nos enriquece, que nos ensalza, que nos conmueve con su misterio y su emoción. Un mundo en el que hay que entrar para disfrutar, para enriquecerse, para entender que “el arte no sirve para nada, pero es imprescindible”, como repite el maestro Zachrisson

 ¡Qué chévere, Bullarengue, El brujo culebrero, Guaraguao, La saloma, Bijao, El duende, Pájaro azul, Burundanga! Obras que les van a transportar a otros mundos, apasionantes y estuosos, fascinantes, con duende, como es el mágico fabulador de tanta gracia. Sin pedirlo ni buscarlo, los dioses le han protegido siempre, ahora sólo falta que ustedes se introduzcan en ese cosmos elegante y se contagien de su calentura, los visitantes, los espectadores se lo agradecerán a sí mismos.

Convocada «EScultura» 2021

La Asociación Española de Pintores y Escultores ha realizado distintas exposiciones de escultura bajo los títulos de “Tres Siglos de Escultura”, en colaboración de la Fundición Codina y celebrada en distintos espacios expositivos, y “EScultura”, que tuvo como marco incomparable la hermosa ciudad de Toledo.

Frente a la masiva concentración de obra pictórica en los numerosos premios, certámenes y exposiciones que organiza nuestra centenaria entidad, asistimos más que complacidos al resurgimiento de la escultura.

Primero, tímidamente, pero siempre haciendo sentir su peso, llamando la atención por su belleza y recordándonos que requieren también una muestra específica en la que los artistas que contemplan esta disciplina, cuenten con un gran evento que les aporte visibilidad y acerque el difícil arte de la escultura a la sociedad y la opinión pública.

En este ámbito y con esta sensibilidad, convocamos ahora una nueva edición de la exposición “EScultura”, que tendrá lugar en los meses de noviembre y diciembre de 2021, en el Centro Cultural Sanchinarro, que en otras ocasiones ha acogido grandes eventos de la AEPE.

En esta ocasión, contaremos con obras de artistas del siglo XX, pero nos centraremos en las de los escultores contemporáneos, arropados por los grandes maestros, que también tendrán presencia en la muestra.

Una magnífica exposición a la que invitamos a participar a cuantos hagan de la escultura una forma de expresión plástica que aúna estética y el arte de las formas, rindiendo así homenaje a la larga tradición escultórica que posee España, y por la que es reconocida en el mundo entero.

A pesar de la dureza de los momentos que vivimos, la Asociación Española de Pintores y Escultores continúa encabezando la agenda artística y cultural de una España paralizada, en la que muestras como la que vamos a realizar, siguen siendo imprescindibles y demuestran que por algo llevamos ya 111 años haciendo arte y cultura.

“EScultura” es una apuesta segura por la calidad en la que todos, sin ninguna excepción, conquistamos prestigio, arte y maestría.

Desde nuestra histórica y privilegiada situación, como una entidad de la categoría que atesora y de ámbito nacional, y como no podía ser de otra forma, la Asociación Española de Pintores y Escultores capitanea una exposición que se convertirá en el acontecimiento cultural y artístico del año 2021, puesto que las obras expuestas ofrecen la realidad de un pasado glorioso, un presente maravilloso y un futuro más que prometedor.

Una espléndida oportunidad para presentar lo mejor del arte de la escultura de la mano de la Asociación Española de Pintores y Escultores, que me honra especialmente representar, contando con la colaboración de la Fundición Codina, y de muchos otros implicados que solo vienen a añadir para que el resultado sea perfecto.

La labor de comisariado de la muestra correrá a cargo de Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la Asociación Española de Pintores y Escultores, crítica de arte y alma máter de nuestra entidad, que aportará su experiencia y dedicación para hacer que las diferentes obras de los grandes genios del pasado, convivan con las más vanguardistas y actuales en una simbiosis única como la que sólo una institución como la nuestra sabe hacer.

José Gabriel Astudillo López

Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores

 

 

Bases EScultura Sanchinarro 2021

BOLETIN DE INSCRIPCION EScultura Sanchinarro 2021

EScultura

A la vanguardia de la plástica en España

Del 5 de noviembre al 9 de enero de 2022

Centro Cultural Sanchinarro

Lunes a Domingo: 10 a 21 h.

Princesa de Éboli, s/n / Alcalde Conde de Mayalde, 28050 Madrid

Metro: Vicente Blasco Ibáñez, Virgen del Cortijo  (Metro Ligero 1)

Bus: 174, 173, 172L, 172 SF

 

Toda la información puedes seguirla en esta misma web, pestaña «Otras exposiciones», subpestaña «EScultura» 2021.

«Invitadas» del Museo del Prado y la AEPE

A finales del 2020, el Museo del Prado inauguró la exposición “Invitadas”, que se podrá visitar hasta el 14 de marzo del 2021, una reflexión sobre el modo en el que los poderes establecidos propagaron el papel de la mujer en la sociedad a través de las artes visuales, desde mediados del siglo XIX hasta el reinado de Alfonso XIII.

En aquellos años, el Museo del Prado se convirtió en el centro de compra y exhibición artística de España, desempeñando así un papel fundamental en el mundo del arte.

Para poder aportar al espectador una visión lo más amplia posible del sistema artístico de la época, la exposición está ordenada a través de episodios particularmente significativos del sistema artístico español, lo que genera un conjunto de escenarios que ayuda a reflexionar sobre la sociedad del momento.

En todas las secciones las mujeres que aparecen son, en contadas ocasiones, las protagonistas por voluntad propia y rara vez ocupan el lugar que desean, tan solo eran invitadas incómodas en el mundo artístico.

El Archivo Histórico “Bernardino de Pantorba” de la Asociación Española de Pintores y Escultores ha aportado valiosísima información que está ayudando a reflejar la situación de la mujer en el arte, así como un sinfín de artistas destacados de primer orden que formaron parte de sus filas y que han luchado por la igualdad de condiciones entre ambos sexos en el campo de las artes. La importancia de éstos en la lucha por la igualdad de la mujer en el arte, aparece reflejada en el catálogo que el Museo del Prado ha editado con motivo de la exposición.

No obstante, tal y como se puede comprobar, resulta que las fuentes primarias no quedan reflejadas en los textos, que no mencionan siquiera no ya al Archivo Histórico “Bernardino de Pantorba”, sino a la propia entidad, que cuenta con más de 110 años de historia y es de obligada consulta en la historia del arte de España desde el siglo XX hasta nuestros días.

Ilógicas resultan además las escasas referencias bibliográficas que aporta el catálogo, lo que resta seriedad a una muestra que según sus organizadores, ha sido preparada con tanto celo e ilusión, y sin embargo no corresponde a las fuentes originales.

La seriedad que debe demostrar el Museo del Prado a la hora de llevar a cabo iniciativas tan importantes como ésta, contrasta vivamente con la pobreza de textos en los que debería dejar constancia y público reconocimiento de las instituciones y los artistas que han hecho posible que hoy admiremos a tantos fantásticos artistas.

enterARTE, el canal de la AEPE en YouTube, supera las 57.000 visualizaciones

Una de las principales funciones de la Asociación Española de Pintores y Escultores es promover el arte y la cultura, especialmente la de sus socios. Para ello ha llevado a cabo un gran número de actividades, como certámenes, exposiciones virtuales, la inclusión de las obras en el Google Arts & Culture, o mantener diferentes contactos con galerías nacionales e internacionales.

El 19 de noviembre del año 2018 la Asociación Española de Pintores y Escultores se unió a la plataforma YouTube, sitio web dedicado a compartir videos. Es en ese momento cuando se creó el canal EnterARTE de la AEPE.

Desde su fundación se han compartido más de 250 videos de todo tipo: catálogos de exposiciones, montaje de certámenes, inauguraciones, discursos, o presentaciones, y cuenta ya con más de 300 suscriptores. Además, este medio se ha convertido en una herramienta muy importante a raíz de la pandemia del Covid-19, transformándose en una de las principales plataformas de visualización.

Con este motivo, la Junta Directiva de la Asociación Española de Pintores y Escultores decidió llevar a cabo en YouTube las iniciativas #YoQuePintoEnCuarentena, en la que los artistas difundían su arte para llenar de luz y color el confinamiento, y #SalaEduardoChicharroDeLaAEPE, en la que los artistas que exponen en la sala de exposiciones de la AEPE viralizan sus exposiciones.

El duro y constante trabajo que la centenaria asociación lleva desarrollando con el canal, se ve reflejado con el número de visualizaciones que tiene nuestro espacio en YouTube, que superan las 57.000 visualizaciones. Un dato importante, que muestra como la AEPE está logrando proyectar con fuerza a sus artistas, y que nos anima a seguir trabajando para mejorar.

La AEPE en el Google Arts & Culture

Desde su fundación en 1910, la Asociación Española de Pintores y Escultores no había tenido que enfrentarse a un reto parecido al que nos ha puesto delante el año 2020 y que, sin duda, ha marcado un antes y un después en muchos aspectos de nuestras vidas.

Todos hemos tenido que cumplir la tarea de ponernos al día con las tecnologías: las universidades y centros educativos han tenido que derivar a la enseñanza online, muchas personas han tenido que recurrir al teletrabajo y las instituciones han tenido que focalizar su actividad en crear contenido online.

La Asociación Española de Pintores y Escultores no se ha quedado atrás en este asunto. Hemos trabajado para seguir cumpliendo con nuestra tarea de apostar por el arte y la cultura, optando por ofrecer experiencias virtuales a la vez que seguir celebrando eventos y actividades de forma presencial, siempre y cuando las condiciones sanitarias lo han permitido.

Gracias a la herramienta de Google Arts & Culture hemos podido crear exposiciones virtuales y “digitalizar” algunas que ya hemos celebrado años atrás, para que así muchos más usuarios puedan disfrutar del trabajo que  realizan  los  artistas  de  nuestra centenaria entidad.

Google Arts & Culture es una extensión de Google, cuyo contenido se centra en el mundo de arte. Es accesible desde cualquier dispositivo, ya sea desde el ordenador o desde el teléfono móvil, descargando la aplicación de Google Arts & Culture.

Con esta herramienta, podrás acceder a una gran variedad de contenido relacionado: pinturas, esculturas, dibujos, objetos de diferentes usos… de cualquier época y estilo, desde restos de los primeros seres humanos, hasta el arte contemporáneo, pasando por todas las etapas y movimientos artísticos de nuestra historia, todo ello con imágenes de alta calidad para que podamos apreciar hasta el más minucioso detalle.

Esta herramienta nos permite realizar búsquedas de lo más variadas, dependiendo de lo que deseemos examinar. Su línea temporal nos permite trasladarnos a cualquier época para mostrarnos diferentes creaciones, o incluso podemos realizar una búsqueda por color, donde aparecerán un gran número de obras cuya paleta de colores coincida con la que nosotros seleccionemos.

Su carácter divulgativo nos permite conocer y aprender sobre diferentes materias,  gracias  a  los  diferentes artículos que publican habitualmente o a las diferentes categorías que crean para poder profundizar más a fondo sobre algún artista, personaje histórico o movimiento artístico concreto.

Dada su versatilidad y la cantidad de opciones que ofrece esta plataforma, son ya muchas las entidades que han optado por crear su espacio para dar a conocer sus colecciones, como es el caso de museos tan reconocidos como el MOMA de Nueva York, el National Gallery de Londres, la Galería degli Uffizi en Florencia o el Museo Thyssen Bornemisza y el Museo Sorolla en Madrid. Y por supuesto, otro tipo de entidades como la NASA, diferentes colecciones privadas y fundaciones que también han subido su contenido para compartirlo con todo el mundo.

La Asociación Española de Pintores y Escultores cuenta con una página donde se muestran las exposiciones que venimos realizando, donde cualquier usuario podrá examinar las obras que allí se expusieron y disfrutar del arte también desde su casa.

Exposiciones tradicionales como los Salones de Otoño, los Premios Reina Sofía o exposiciones temáticas como EScultura, los Salones de Arte Realista o los Salones de Dibujo, son sólo algunos de los ejemplos que encontraréis en nuestro apartado dentro de la aplicación, además de un enlace a nuestro sitio web oficial.

Esta iniciativa sólo es el inicio de una nueva etapa, donde el arte y la cultura se hacen más accesible para todos, un principio que la Asociación Española de Pintores y Escultores siempre ha defendido y por el que siempre ha trabajado, dando todo de sí misma.

Lo mejor de todo es que si habéis participado en alguna de nuestras convocatorias, estáis también incluidos en el Google Arts & Culture, un importante apoyo que logra vuestra visibilidad en el mundo de internet, por la que tanto luchamos desde la AEPE.

Si ha sido así, sólo tenéis que teclear https://artsandculture.google.com/ y en el icono de la lupa, escribir vuestro nombre completo para acceder a las fotografías de las obras con las que habéis estado presentes en alguna de las convocatorias de la Asociación Española de Pintores y Escultores.

Ha sido un gran esfuerzo el que hemos realizado, que ha estado dirigido por la Secretaria General de la AEPE, Mª Dolores Barreda Pérez, y ha capitaneado la Asesora de Presidencia Itziar Zabalza Murillo, que ha contado con la colaboración de un equipo humano formado por los becarios que han venido realizando sus prácticas laborales en nuestra entidad y que son: Lidia Beltrá García, Javier Díaz Jerez, Olga Villasante Fernández, Julia Retuerta Nogales y María León Palacios.

Un buen trabajo cuyos frutos son siempre los artistas, a quienes animamos a continuar participando en los certámenes y premios que convoca la Asociación Española de Pintores y Escultores, que conforme se lleven a cabo, se irán subiendo a esta plataforma universal del arte.

Convocado el XV Salón de Primavera de Valdepeñas

La Asociación Española de Pintores y Escultores (AEPE) ha convocado la edición número XV del Salón de Primavera “Por Tierras de Castilla-La Mancha”, cuya exposición de obras premiadas y seleccionadas acogerá el Museo Municipal de Valdepeñas el próximo mes de junio.

El esfuerzo que tanto el Ayuntamiento de la ciudad manchega como la centenaria entidad de referencia artística en el panorama cultural español, están haciendo, es una apuesta segura por mantener el arte, los artistas y la cultura, a través de la celebración de exposiciones, pese a la covid 19 y a sus estragos.

Es todo un compromiso en el que ambas instituciones realizan un enorme esfuerzo para mantener su actividad y seguir haciendo posible el acercamiento de la cultura a los ciudadanos, cumpliendo en todo momento los requerimientos de la seguridad sanitaria.

El Certamen incluye las secciones de pintura (dibujo, grabado y acuarela) y escultura, siendo el tema y la técnica libres, y podrá concurrir al mismo cualquier artista de nacionalidad española y extranjeros residentes en España, pertenezcan o no a la AEPE, aunque a los Premios Honoríficos sólo podrán optar los asociados.

Para la sección de pintura las medidas serán de 50 cm mínimo y de 150 cm máximo (para grabados, la medida mínima será de 30 cm de estampa). En escultura, las dimensiones serán como mínimo  de  30  cm  debiendo  ser  fácilmente  manipulables  por  una  persona  sin  necesidad  de máquinas.

Las  obras  se  presentarán  únicamente  por  correo  electrónico a administración@apintoresyescultores.es hasta el 14 de mayo.

La  fotografía  enviada  tendrá  formato JPGE y una resolución mínima de 2 MB, identificándose el autor, título, técnica y dimensiones. Aquellas que no cumplan estos requisitos no serán admitidas. A la recepción de la fotografía, la AEPE (que se reserva el derecho de reproducción de las obras presentadas) girará una contestación (positiva o negativa) de la correcta recepción de la obra.

Se designará un único Jurado de Admisión y Calificación que seleccionará las obras que figuren en la exposición y otorgará los premios correspondientes a la Medalla de Pintura José Moreno Carbonero, dotado con medalla y diploma de la AEPE; la Medalla de Escultura Coullaut Valera (Lorenzo y Federico), dotada con medalla y diploma de la AEPE; y las Menciones de Honor, dotadas con diploma, que se determine.

En todos los premios la obra continuará en propiedad de su autor.

El presidente de la AEPE, José Gabriel Astudillo, ha expresado su felicitación al Ayuntamiento de Valdepeñas «que apuesta firme y decididamente por el arte actual y sobre todo por apoyar a la Asociación y hacer posible la realización de este certamen en una tierra que debería contar con la distinción de “Denominación Artística Protegida».

Toda la información está disponible en esta misma web, pestañas “Certámenes”, Subpestañas “Bases de Certámenes” y en “Salón de Primavera de Valdepeñas”.

 

Bases XV Salón de Primavera de VALDEPEÑAS 2021

 

 

XV Salón de Primavera de Valdepeñas

«Por tierras de Castilla La Mancha»

Del 4 al 27 de junio de 2021

Inauguración, fallo del jurado y entrega de premios:

Viernes 4 de junio de 2019, 19 h.

Museo Municipal de Valdepeñas

Calle Real, 42, Valdepeñas

Martes: De 18 a 21 h.
Miércoles a sábado: De 10’30 a 14 y de 18 a 21 h.
Domingos y Festivos: de 11 a 14 h.
Lunes y martes en horario de mañana: Cerrado

 

Abierta al público la exposición «Pintura de interiores: naturalezas muertas y bodegones»

Es la primera exposición física

que realiza la AEPE en el año 2021

 

Con las medidas de seguridad higiénica que determina la ley, pero con gran expectación y afluencia de público, que pasa por las salas de exposición en reducidos grupos, el Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo, acompañado por algunos miembros de la Junta Directiva, ha visitado esta tarde el Centro Cultural Moncloa, donde cuelga ya la exposición temática “Pintura de interiores: naturalezas muertas y bodegones”, la primera física que abre el calendario de actividades del año 2021.

La muestra, que podrá visitarse hasta el próximo día 5 de marzo, exhibe un total de 61 obras seleccionadas correspondientes a 53 autores diferentes, con una temática muy común entre los artistas, que con las naturalezas muertas y los bodegones, prolongan así una larga tradición en la que los artistas españoles siempre destacaron por la personalidad de sus obras, frente a los pintores flamencos o italianos, ya que en España, encontraron un gusto que los envolvía con un halo casi místico y religioso, impregnados de altas dosis de simbolismo.

La Junta del Distrito de Moncloa-Aravaca ha confiado en la centenaria Asociación Española de Pintores y Escultores para contar con su actividad expositiva y presentar una gran muestra en las salas habilitadas para la ocasión.

«Pintura de interiores: naturalezas muertas y bodegones» es mucho más que una simple exhibición de arte, es toda una experiencia que incorpora novedades, reinventa formatos y llega a todos los públicos, pero que sobre todo, apuesta por los artistas contemporáneos que han trabajado de forma espectacular en unos meses difíciles en los que ha habido que reflexionar mucho acerca de la vida misma.

Los artistas participantes en la muestra son: Joaquín Alarcón González – Myriam Álvarez de Toledo – M. Amparo Álvarez-Romero Lora-Tamayo (Cuca Arlot) – Mónica Andrés Álvarez – Alejandro Aynós Romero – Jimena Aznar Rodríguez-Pardo -Juan Luis Barud Dabrowski – Mariano Bettosini Déniz – Alfonso Calle García – Martina Cantero Jiménez (Martina Cantero) – Paloma Casado López (Paloma Casado) – José Manuel Chamorro Chamorro – Carmen Dabrowski (Maryla Dabrowska) – Higinio Díaz-Marta Garrón (Higinio Díaz-Marta – Gini) – Sopetrán Domènech Llorente (Sopetrán Domènech) – Carmen Durán Sanz (Carmen Durán) – Magdalena España Luque (Magdalena España) – José Carmelo Esteban Gracia (Carmelo Esteban) – Marta Mª. Estévez Jorge (Marta Estévez) – Rafael Pedro Fernández Prieto (Curiaqui) – Alberto Luis García González (Alberto Duvall) – Ana García Pulido (Ana GPulido) – Manuel Gascón Roldán – Juan Antonio González Sáiz (Juan Antonio González Sáiz – Juanchi) – Carmen Guerra Linares (Carmen Guerra) – Marien de Haro Moreno (Marien de Haro) – Dorothee Heiden -Patricia Larrea Almeida (Patricia Larrea) – Carmen de la Lastra Martínez de Tejeda (Carmen de la Lastra) – Pablo Linares Amor – Toñi López González (Aquafonía Toñi López) – Mª Luz López Martínez (Luz López) – Rosa Mª López Petinal (Titi López Petinal) – Paulino Lorenzo Tardón  (Paulino L. Tardón) – Carlos V. Losa Revuelta (Carlos Losa) – Juan José Lozano Rosado (Juan José Lozano) – María R. Maluenda Gómez (María R. Maluenda) – José Luis Martín de Blas Aguado (José Luis Martín de Blas) – Delia Martín López (Delia Martín) – Mª Luisa Martínez de la Pascua de Zárate (Zárate) – Geanina E. Miler (Geanina Miler) – Isabel Monfort Siso (Isabel Monfort – IMonSi) – Javier Ortas González (Javier Ortas) – Juan Pérez Galiana (Galiana) – Pietro Putignano – Mª Victoria Ramírez Escudero (Victoria Ramírez) – Alicia Sánchez Carmona – Mª Jesús Sánchez Gómez (Chus San) – Inés Serna Orts      – Emilio Sotomayor Rodríguez (Emilio Sotomayor) – Adela Trifán (Adelacreative) – Mª Victoria Valdemoro López (Victoria Valdemoro) – Dolores Vallejo Ruiz.

 

Te recordamos que puedes visitar la exposición:

 

PINTURA DE INTERIORES: NATURALEZAS MUERTAS Y BODEGONES

Del 17 de febrero al 5 de marzo de 2021

Inauguración: 17 de febrero, 19 h.

Sala de Exposiciones

Centro Cultural Moncloa

Junta Municipal de Moncloa-Aravaca

Plaza Moncloa, 1

28008 Madrid

Horario de visitas L a V: de 11 a 14 h. y de 17 a 20’30 h.

Metro: Moncloa (líneas 3, 6)

Bus: 1, 44, C2, 82, 132, 138, 160, 162, C1, 161, 83, 133, A, G, 46, 16, 61

 

El catálogo digital editado con tal motivo lo puedes ver y descargar aquí:

 

Catálogo digital Pintura de Interiores. Naturalezas muertas y bodegones

 

Por supuesto, también incluimos una galería de obras:

 

Y algunas fotografías de la exposición:

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