El impecable trabajo del Jurado del 88 Salón de Otoño

El impecable trabajo del

Jurado del 88 Salón de Otoño

El pasado 5 de octubre de 2021, se llevó a cabo la reunión del Jurado de selección y calificación del 88 Salón de Otoño de la Asociación Española de Pintores y Escultores, el certamen artístico más antiguo y prestigioso de los que se convocan en España, que ya mantuviera su cita anual el pasado año, cuando nos encontrábamos en lo peor de la pandemia y que para este supone una renovación de intenciones y claro estímulo para el sector del arte.

En esta ocasión, el jurado ha estado formado por José Gabriel Astudillo López, Presidente de la AEPE, Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la AEPE, actuando como Presidente y Secretaria del mismo y ambos con voz pero sin voto, y teniendo como Vocales a los pintores Paula Varona y Ricardo Sanz, al escultor José Luis Fernández, a Mª Dolores Chamero Moyano, Directora del Centro Cultural Casa de Vacas y a Tomás Paredes, Presidente de Honor de AICA Spain.

De izquierda a derecha: Mª Dolores Barreda Pérez, José Gabriel Astudillo López, Dolores Chamero Moyano, Ricardo Sanz, José Luis Fernández, Tomás Paredes y Paula Varona

 

La reunión estuvo marcada por el impecable trabajo de revisión de todas y cada una de las obras presentadas al certamen, con el debate y la discusión que su selección o rechazo generaban, pero en el convencimiento de que el arte mismo triunfaba por encima de todo.

Un trabajo perfecto y detallado el que ha realizado el experto Jurado y que se mostrará al público a partir del día 28 de octubre de 2021, cuando se lleve a cabo el fallo del jurado, entrega de premios e inauguración de la exposición de obras seleccionadas y premiadas del 88 Salón de Otoño, en la Casa de Vacas del Parque del Buen Retiro de Madrid, que se prolongará hasta el 28 de noviembre.

El 88 Salón de Otoño, se mantiene en el panorama artístico español con la misma filosofía con la que nació, de forma firme y decidida, para apoyar y fomentar la creación de los pintores y escultores de España.

Como explica José Gabriel Astudillo, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, “el mayor mérito de la convocatoria es su continuidad en el tiempo y su celebridad, y por supuesto, seguir existiendo pese a las múltiples convocatorias de premios caudalosos y opulentos que compiten en renombre y repercusión, pero no arrastran nuestra historia y nuestros logros”.

Las últimas ediciones –continúa Astudillo- han confirmado el nivel de calidad de obras y artistas, y sobre todo, de coherencia con la realidad artística española, reafirmadas por el elevado número de visitantes que las exposiciones han tenido. Pero si hay algo que caracteriza a este certamen, es el mantenimiento de su objetivo principal: acercar al público el mejor arte actual de la mano de sus creadores”.

Para el Jurado ha sido muy difícil realizar la selección de obras, en parte fruto de la exclusión por la falta de espacio disponible, porque si hay algo que debe quedar muy claro en este certamen, -subraya Astudillo- es la riqueza y abundancia de nuestros artistas, cada día mayor y con mayores ímpetus, con más fuerza y mejores ansias de llegar al gran público”.

A través de las 88 ediciones del Salón de Otoño se puede rehacer un completo estudio de la Historia del Arte Español de las ocho últimas décadas a través de las obras premiadas y seleccionadas, y de las tendencias observadas, que han formado parte de los sucesivos salones.

En esta edición han participado más de 200 artistas de muy diversos lugares de todo el territorio nacional, con una gran calidad, que ha hecho muy difícil el impecable trabajo realizado por el jurado.

En total se han concedido 16 premios que contemplan las disciplinas de pintura, escultura, dibujo, grabado y acuarela, y de los mismos, seis premios son específicos de escultura, lo que explica la altísima participación de artistas en esta disciplina que hasta hace unos años vivía momentos difíciles y francamente preocupantes.

Además, ha habido siete premios específicos de pintura, dos de acuarela,  y uno de dibujo, además de la Medalla de Pintura “Síndrome de Down”, que por quinto año consecutivo incluirá, junto a profesionales del sector, la obra de uno de los alumnos que asisten a clases de arte en Down Madrid y todos ellos, junto a las 69 obras seleccionadas, 50 pinturas y 19 esculturas, conformarán la exposición cuya entrega de premios tendrá lugar el próximo día 28 de octubre de 2021, a las 19 h.

No será hasta ese día cuando se den a conocer los premiados en una gala que reúne a grandes personalidades del mundo de las artes plásticas en España.

 

 

José Gabriel Astudillo López

Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores y

Presidente del Jurado del 88 Salón de Otoño

«El impagable esfuerzo que están haciendo los artistas por demostrar su talento queda recompensado en este certamen, que contiene una variedad estética y técnica muy marcada, con obras increíbles y artistas entregados».

 

Mª Dolores Barreda Pérez

Secretaria General de la Asociación Española de Pintores y Escultores y

Secretaria del Jurado del 88 Salón de Otoño

«Que hayamos tardado más de cuatro horas en visualizar todas las obras presentadas ha sido un gran trabajo del que estoy verdaderamente satisfecha. Va a ser una magnífica exposición».

 

Paula Varona

Vocal del Jurado del 88 Salón de Otoño

«Este año está todo muy claro y no hay tanto debate como en otras ocasiones. Lo que es bueno y de calidad, salta solo a la vista»

Ricardo Sanz

Vocal del Jurado del 88 Salón de Otoño

«En todo lo que hemos visto hay obras muy buenas, aunque también haya de todo. Pero las realmente buenas son indiscutibles».

 

José Luis Fernández

Vocal del Jurado del 88 Salón de Otoño

«Veo que hay un poco de todo, aunque los artistas deberían tener en cuenta lo que significa y lo que es el Salón de Otoño, al que desde siempre recuerdo como una muestra muy renombrada y prestigiosa. La escultura está bastante bien representada».

 

Mª Dolores Chamero Moyano

Vocal del Jurado del 88 Salón de Otoño

«Quizás no sea una selección tan pretenciosa como otras, pero es indudable el arte y la calidad de las piezas más representativas de estilos, tendencias y técnicas».

 

Tomás Paredes

Vocal del Jurado del 88 Salón de Otoño

«Lo cierto es que en las circunstancias en las que estamos, ya dice mucho que se presenten tantas piezas, porque en realidad, la situación del arte que vivimos es un poco dramática y al final afecta a todos, sobre todo a los artistas».

 

 

 

Inaugurado el 40 Certamen de Pequeño Formato de la AEPE

El 8 de octubre de 2021, en la Sala de Exposiciones del Centro Cultural Moncloa, tuvo lugar el acto de inauguración y entrega de premios del 40 Certamen de Pequeño Formato de la AEPE, que ha contado con un elevadísimo índice de participación y una calidad insuperable.

El acto estuvo presidido por José Gabriel Astudillo López, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, y por la Concejala Presidenta de la Junta de Moncloa, Loreto Sordo, y al mismo asistieron Carmen Bonilla Carrasco, Fernando de Marta y Ana Martínez. Además, estaba también presente Sonia Pradilla, bisnieta del pintor que hizo entrega de la medalla que honra el certamen.

De izquierda a derecha: Fernando de Marta, Ana Martínez, Carmen Bonilla Carrasco, la Concejala de Moncloa, Loreto Sordo, José Gabriel Astudillo López y Alicia Sánchez Carmona

 

La exposición, que se prolongará hasta el 28 de octubre, se compone de un total de 102 obras entre pinturas y esculturas, de 99 artistas diferentes y ha incluido dos galardones honoríficos: la Medalla de Pintura Francisco Pradilla, y la Medalla de Escultura Juan Bautista Adsuara, como merecido homenaje a los maestros fundadores de la centenaria entidad, además de tres Menciones de Honor.

El jurado encargado de realizar las labores de selección y calificación del 40 Certamen de Pequeño Formato de la AEPE ha estado formado por José Gabriel Astudillo López, Presidente de la AEPE, actuando como Presidente del Jurado Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la AEPE, en calidad de Secretaria del mismo y ha contado como Vocales con Antonio Téllez de Peralta, Ana Martínez Córdoba, Carmen Bonilla, Alicia Sánchez Carmona y Paloma Casado.

En el acto de inauguración se hizo entrega de los premios, que resultaron ser los siguientes:

MEDALLA DE PINTURA FRANCISCO PRADILLA

Francisco E. Bertrán. La Punta de la Media Naranja desde Agua Amarga. Acuarela / papel. 18 x 53

 

MEDALLA DE ESCULTURA JUAN BAUTISTA ADSUARA

Gloria Cediel.  Aure. Arcilla refractaria. 29 x 20 x 16

 

MENCIÓN DE HONOR

Francisco Gómez Jarillo. Retrato de Jacobo. Filamento de pla. 30 x 18 x 20

MENCIÓN DE HONOR

Juan Layos. Sin título. Tinta acrílica / madera. 65 x 65

 

MENCIÓN DE HONOR

Juan Ramón Luque Ávalos. Sombras en la nieve. Acuarela / papel. 30 x 45

 

MENCIÓN DE HONOR

María R. Maluenda. Encuentro. Óleo / papel. 46 x 38

 

MENCIÓN DE HONOR

Julio Nuez. Ballet. Hierro soldado b/madera noble. 67 x 64 x 18

 

MENCIÓN DE HONOR

José Antonio Urosa. Gabriel. Acuarela / papel. 32 x 24

 

Los artistas que integran la exposición de este 40 Certamen de Pequeño Formato de la AEPE son:

José Antonio Abajo Cezón – Luis Andrés Acevedo Manso – Joaquín Alarcón González – Javier Alonso Astarloa – Myriam Álvarez de Toledo – Juan Carlos Atroche Medina (Juan Carlos Atroche) – Alejandro Aynós Romero -Jimena Aznar Rodríguez-Pardo (Jimena Aznar) – Abenamar Bauta Delgado (Abenamar Bauta) – Thomas Benech – Francisco E. Bertrán Hernández (Francisco E. Bertrán) – Alfonso Calle García (Alfonso Calle) – César Carrera Alcober – Gloria Cediel – Concepción Cortés Aedo – Enrique Delgado Contreras – Sopetrán Domènech Llorente (Sopetrán Domènech) – Rocío Domínguez – José Domínguez Hernández (José Domínguez) – Carmen Durán Sanz (Carmen Durán) – Miguel Ángel Duarte (Enzo) – Federico Echevarría Sainz (Federico Echevarría) – Eduardo Fernández Cabrera – Rosa Mª Fernández Fernández – Sara Fernández Giménez (Sara Ruano) – Soledad Flores – Mª Esther Flórez Fuentes (Mª Esther Flórez) – José A. Fondevila García (Fondevila) – Fco. José Franco Ramírez de Arellano (Arellano) – Satsuki Noelia Frías Akiyama – Susana García Bravo – José Luis García Martín – Carmen García Mesas (Naná Messás) – Manuel Gascón Roldán (Manuel Gascón) – Moisés Gil – J. Pedro Gómez Gómez (J. Pedro Gómez) – Francisco Gómez Jarillo – Rafael Gómez Mena (Mena) – Sergio González Ribeiro (Sergio Ribeiro) – Carmen Guerra – Manuel Hernández Díaz (Manuel Hernández) – Loreto Innerarity – Teiji Ishizuka – Emilio José Isidro Babiano – Juan José Jiménez Sánchez – Mariko Kumon – Narciso Lafuente – Patricia Larrea Almeida (Patricia Larrea) – Juan Layos Pantoja (Juan Layos) – Pablo Linares Amor – Miguel Lisbona Giménez (Miguel Lisbona) – David Llorente – Jonathan López – Toñi López (Aquafonía Toñi López) – Pilar López Duque – Cristina López Ramírez (Cristina López) – Enrique López Sardón – Paulino Lorenzo Tardón (Paulino L. Tardón) – Carmen Lupión Morales (Carmen Lupión) – Juan Ramón Luque Ávalos – María R. Maluenda Gómez (María R. Maluenda) – Victoria Márquez Casero (Victoria Márquez) – José Luis Martín de Blas Aguado (José Luis Martín de Blas) – Andrés Martínez Blanco (Andrés Blanco) – Mª Luisa Martínez de la Pascua de Zárate (Zárate) – Geanina Miler – Marie Elena Mogort-Valls (Mogort) – Mario Molins Roger (Mario Molins) – Isabel Monfot Siso – Rosa Mª Moreno Moreno (RosiM Moreno) – Pedro Muñoz Mendoza (Pedro Muñoz) – Caridad Muñoz Muñoz – Julio Murciego – Ángel Navas García (Navas D Velázquez) – Julio Nuez Martínez (Julio Nuez) – Juan Núñez-Romero Cortés – Mona Omrani – José Antonio de la Peña García-Gadea (José Antonio de la Peña) – Juan Pérez Galiana (Galiana) – Margarita Pla Reig – Carlos Pleguezuelos – Gabriel Rimoli – Manolo Romero Solano (Manolo Romero) – Virginia Romero Toledano – Sergio Rubio Presa – Cristina Sánchez – Amparo Sánchez Espinosa – Avelina Sánchez-Carpio – Tomás Santos Alcalá – Manuela Santos Ramírez (Manuela Santos) – Jorge Andrés Segovia Gabucio – Miguel Sokolowski Romany (Miguel Sokolowski) – Arturo Tejero Esteban (Arturo Tejero) –  Adela Trifán (Adelacreative) – José Antonio Urosa Moujadami (José Antonio Urosa) – Tatiana Uzyukova – Dolores Vallejo Ruiz (Lola Vallejo) – Miguel Vedia Ortega – Gregorio de la Vega Hernáiz.

Toda la información acerca del certamen, así como el catálogo digital y el resto de las fotografías, puede consultarse en esta misma web, pestaña Certámenes y Premios, subpestaña «Certamen de Pequeño Formato».

 

40 Certamen de Pequeño Formato de la AEPE

5 a 28 de octubre de 2021

Sala de Exposiciones del Centro Cultural Moncloa

Junta Municipal de Moncloa-Aravaca

Plaza Moncloa, 1. 28008 Madrid

De lunes a viernes: De 11 a 14 h. y de 17 a 20’30 h.

Metro: Moncloa (líneas 3, 6)

Bus: 1, 44, C2, 82, 132, 138, 160, 162, C1, 161, 83, 133, A, G, 46, 16, 61

 

 

Inaugurado el VI Salón de Arte Realista de la AEPE

El 6 de octubre de 2021, en las Salas de Exposiciones «Juana Francés» y «Pablo Serrano» de la Junta Municipal de Tetuán, tuvo lugar el acto de inauguración y entrega de premios del VI Salón de Arte Realista de la AEPE, que ha contado con un elevadísimo índice de participación y una calidad insuperable.

El acto estuvo presidido por José Gabriel Astudillo López, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, y la responsable de los servicios culturales de la Junta de Tetuán, Ana María Rodríguez Alcubilla, acompañado por los miembros de la Junta Directiva, Alicia Sánchez Carmona, Antonio Téllez de Peralta, Paloma Casado, Carmen Bonilla Carrasco, Fernando de Marta y Ana Martínez.

Foto de familia de la Junta Directiva de la AEPE con los artistas premiados. De izquierda a derecha: Antonio Téllez de Peralta, Alfonso Calle, Fernando de Marta, Ana Martínez, Lola Santos, Carmen Bonilla Carrasco, José Gabriel Astudillo López, Ana María Rodríguez Alcubilla, Alicia Sánchez Carmona, Paloma Casado, Vicente Moya y Teiji Ishizuka

 

La exposición, que se prolongará hasta el 16 de noviembre de 2021, se compone de un total de 45 obras entre pinturas y esculturas, de 44 artistas diferentes y ha incluido dos galardones honoríficos: la Medalla de Pintura José Villegas Cordero y la Medalla de Escultura Juan Cristóbal como merecido homenaje a los maestros fundadores de la centenaria entidad, además de tres Menciones de Honor.

El jurado encargado de realizar las labores de selección y calificación del 40 Certamen de Pequeño Formato de la AEPE ha estado formado por José Gabriel Astudillo López, Presidente de la AEPE Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la AEPE, actuando como Presidente y Secretaria del Jurado, respectivamente, y los como Vocales los directivos Fernando de Marta Sebastián, Ana Martínez Córdoba, Paloma Casado, Alicia Sánchez Carmona y Itziar Zabalza Murillo.

En el acto de inauguración se hizo entrega de los premios, que resultaron ser los siguientes:

MEDALLA DE PINTURA JOSE VILLEGAS CORDERO

Vicente Moya Gallego. Aitana con muñeca 2. Óleo / tabla. 73 x 54

 

MEDALLA DE ESCULTURA JUAN CRISTOBAL

Lola Santos. El pensador. Bronce. 40 x 20 x 26

 

MENCIÓN DE HONOR

Alfonso Calle. La España vaciada. Acuarela / papel. 150 x 110

 

MENCIÓN DE HONOR

José Domínguez. La dama de Madrid. Óleo / lienzo. 116 x 81

 

MENCIÓN DE HONOR

Teiji Ishizuka. Corriente manantial. Óleo / lienzo. 81 x 60

 

Los artistas que integran la exposición de este VI Salón de Arte Realista de la AEPE son: José Antonio Abajo Cezón – Cristina Agulló Tecles – Joaquín Alarcón González – Myriam Álvarez de Toledo – José Salvador Antúnez Caracena (Antúnez) – Jimena Aznar Rodríguez-Pardo (Jimena Aznar) – Francisco E. Bertrán Hernández (Francisco E. Bertrán) – Mª Carmen Blanco Covarrubias (C. Baco Covarrubias) – Alfonso Calle García (Alfonso Calle) – Gloria Cediel – Pilar Cortés López (Pilar Cortés) – José Domínguez Hernández (José Domínguez) – Mar Esteban – José Carmelo Esteban Gracia (Carmelo Esteban) – Rosa Mª Fernández Fernández – Francisco José Franco Ramírez de Arellano (Arellano) –Miriam García Basabe – Manuel Gascón Roldán (Manuel Gascón) – Martha Lucila Gómez Serrano (Martha Lucila Gómez) – Juan Antonio González Sáiz (Juan Antonio González Sáiz – Juanchi) – Teiji Ishizuka – Antonio Izquierdo Ortega – Juan José Jiménez Sánchez – Toñi López (Aquafonía Toñi López) – Paulino Lorenzo Tardón (Paulino L. Tardón) – Juan Ramón Luque Ávalos – Piedad Manchón – José Luis Martín de Blas Aguado (José Luis Martín de Blas) – Mª Luisa Martínez de la Pascua de Zárate (Zárate) – Marie Elena Mogort-Valls (Mogort) – Rosa Mª Moreno Moreno (RosiM Moreno) – Vicente Moya Gallego – Pedro Muñoz Mendoza (Pedro Muñoz) – Caridad  Muñoz Muñoz (Cari Muñoz) – José Antonio de la Peña García-Gadea (José Antonio de la Peña) – Mª Isabel Porcel (Maribel Porcel) – Cristina Sánchez Estévez (Cristina Sánchez) – Mª Dolores Santos Castillo (Lola Santos) – Arturo Tejero Esteban (Arturo Tejero) – Antonio Téllez de Peralta – Adela Trifán (Adelacreative) – José Antonio Urosa – Miguel Vedia Ortega (Miguel Vedia) – Juan José Sanz Casado

Toda la información acerca del certamen, así como el catálogo digital y el resto de las fotografías, puede consultarse en esta misma web, pestaña Certámenes y Premios, subpestaña «Salón de Arte Realista».

 

VI Salón de Arte Realista de la AEPE

Del 6 de octubre al 16 de noviembre de 2021

Salas de Exposiciones «Juana Francés» y «Pablo Serrano»

Junta Municipal de Tetuán

Calle de Bravo Murillo, 357

28020 Madrid

De lunes a viernes de 9 a 14 y de 16 a 19 horas.

Sábados de 10 a 14 horas.

Domingo y festivos cerrado

Metro Valdeacederas (línea 1), Plaza Castilla (líneas 1, 9 y 10)

Esperanza Cañizares y López Sandino

Por Mª Dolores Barreda Pérez

 

LAS PRIMERAS ARTISTAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

Desde su fundación en 1910, y después de haber tratado en anteriores números a las Socias Fundadoras de la entidad, y las participantes en el primer Salón de Otoño, vamos a ir recuperando de la memoria colectiva, el nombre de las primeras socias que vinieron a formar parte de la Asociación de Pintores y Escultores.

Esperanza Cañizares y López Sandino

CAÑIZARES Y LOPEZ SANDINO, Esperanza     P     1919     MADRID   MADRID

 

 

Esperanza Cañizares y López Sandino nació en Madrid el 15 de junio de 1892, hija de Francisco Cañizares y Esperanza López. Nieta del médico de Atienza, Cirilo López, quien fuera Voluntario de la Libertad, nombre adoptado durante el Sexenio por la Milicia Nacional, una de las tres ramas del republicanismo de la provincia de Guadalajara, exactamente la posibilista, que él presidía.

Su hermana María Dolores, nació en 1903 en Algeciras, aunque la familia vivía en Madrid, donde once años antes había nacido Esperanza. María Dolores fue la única bibliotecaria de la Universidad Central que continuó en su puesto de trabajo después de la Guerra Civil. Dirigió también el servicio circulante de lectura del Hospital Clínico, puesto en marcha en 1935, de forma gratuita y con ayuda voluntaria de estudiantes. Hacia 1944, bajo su responsabilidad la biblioteca de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Madrid aumentó sus fondos considerablemente y se llevó a cabo una importante reorganización.

En cuanto a Esperanza, en 1913 visitaba con frecuencia la localidad de Atienza, suponemos que visitando a sus abuelos maternos.

Las primeras noticias que tenemos de ella corresponden a los años 1914 y 1915 por su contribución en la Fiesta de la Flor del norte de Madrid.

Escultura con forma de roleo de terracota representando a la niña Esperanza Cañizares López en el año 1900, por N. de Pineda. Debajo, detalle de la obra

 

En 1919 participa junto a las también socias de la Asociación de Pintores y Escultores María Luisa Pérez Herrero y Flora López Castrillo, en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Santander, coincidiendo con otros muchos socios de la entidad como, Joaquín Sorolla, Timoteo Pérez Rubio…

Su afición por las artes y la cultura en general, la lleva a participar en la obra de Jacinto Benavente “Al natural”, con motivo de la función benéfica celebrada en el Teatro de la Princesa.

Clase de dibujo del natural escuela de pintura, escultura y grabado 1929 Crónica

 

Además, tenemos noticias de ella al solicitar una pensión a la Junta para la Ampliación de Estudios a través de una carta donde dice que vive con sus padres en la calle Hermosilla, nº 32, entresuelo, derecha, que desea ampliar sus conocimientos pictóricos en París por un periodo de tres años, que carece de medios y que no aporta ningún trabajo suyo por “no saber cuál de ellos sería preferible para formar juicio” pero sí un certificado de aptitud de francés emitido por la Escuela Central de Idiomas.

En 1920 participa y exhibe tres obras en el I Salón de Otoño; además, copia para el Museo del Prado “Mujeres del cántaro”, de Goya. En el mismo libro aparece tachado que realizó también una copia de “La dolorosa”, de Tiziano y un fragmento de “Fraguas” de Velázquez.

En 1921 presentará un óleo al II Salón de Otoño, con un pequeño incidente por el que pedirá una indemnización debido al deterioro de una de sus obras. Aunque se le deniega esta aportación monetaria, meses después recoge el cuadro.

Tenemos noticias de ella dos años más tarde, en 1923, cuando vuelve a aparecer como copista  del Museo del Prado con la obra de Goya “Gallinita ciega”.

El 2 de septiembre de 1925 envía una carta al Director General de Bellas Artes argumentando que ha estudiado en la escuela las asignaturas correspondientes a tres grupos, sin ser alumna oficial, y que desea continuar sus estudios en enseñanza oficial, pero pudiendo realizar los exámenes como alumna libre.

En la misiva, añade que es hija de una mujer viuda y sin recursos para poder pagar tanto las matrículas, como los derechos de examen y finaliza pidiendo la matrícula gratuita para los primeros grupos de la sección de Pintura, petición que se le concede.

Fotografía de María Dolores Cañizares, hermana de Esperanza

El 5 de septiembre solicita el examen de ingreso en la escuela, adjuntando el pago de 5 pesetas. Cuatro días después rellena la matrícula en modalidad de enseñanza libre para las asignaturas de Perspectiva, Anatomía, Enseñanza general del modelado, Historia del Arte (Antigua y Media), Dibujo de estatuas, Estudios preparatorios de colorido, Historia del Arte (Edad Moderna y Contemporánea) y Dibujo del natural en reposo.

Además, añade que se le ha concedido la matrícula gratuita por Orden de 8 de septiembre de 1924. Un día después, Asunción Vela y López, secretaria de la Asociación para la Enseñanza de la Mujer, emite un documento manuscrito donde acredita que Cañizares López aprobó “hace tiempo” las asignaturas de Aritmética y Geometría, Historia de España y Universal, así como Geografía de España y Universal.

En el Portal de Archivos Españoles aparece el expediente completo de Esperanza Cañizares

 

El 29 de octubre de 1925 solicita matrícula gratuita haciendo referencia a la Orden del 21 de octubre de 1925 para el curso 1925-1926, y selecciona Dibujo de estatuas, Estudios preparatorios de colorido, Historia del Arte (2º grupo) y Dibujo del natural en reposo.

El 1 de septiembre de 1926 envía una carta mecanografiada al Director General de Bellas Artes, solicitando matrícula gratuita por su condición de huérfana y durante ese mismo año participa como auxiliar de venta en la exposición benéfica que organiza el alumnado de la escuela a favor de Cuba.

Además, también participa en la comisión del homenaje realizado al socio de la AEPE, Rafael Doménech el 17 de marzo de ese mismo año, junto con otros seis varones.

En esta fecha vuelve a trabajar como copista del Museo del Prado con la realización de “La Purísima”, de Murillo y “La sagrada familia”, de Rafael.

El 5 de septiembre de 1927, envía otra carta manuscrita al director solicitando la concesión de matrícula gratuita por ser huérfana y no disponer de medios económicos suficientes.

Casi un mes después rellena el impreso de matriculación para las asignaturas de Colorido y composición, Pintura decorativa, Pintura al aire libre, Dibujo de ropajes, Estudios prácticos de ornamentación, Estudios de los métodos y procedimientos y Dibujo del natural en reposo.

Sin embargo, en su expediente aparece otra instancia de matriculación con fecha de 16 de octubre de 1927, según la cual, realiza la matrícula en enseñanza oficial para las asignaturas de Colorido y composición, Estudio de las formas arquitectónicas, Teoría de las Bellas Artes, Dibujo del natural en reposo, Dibujo del natural en movimiento y Dibujo científico, con sello de “gratuita”.

El 8 de octubre de 1928 se matricula en enseñanza oficial de las asignaturas de Pintura al aire libre, Dibujo del natural en movimiento, Grabado de reproducción y Colorido y composición, obteniendo matrícula de honor en la segunda y en la última.

También en 1928 aparece como copista del Museo del Prado con las obras “La vendimia”, de Francisco de Goya y el “Cristo”, de Velázquez.

El 5 de octubre de 1929 solicita matricularse en Pintura (en enseñanza libre) y Dibujo del natural en movimiento (en enseñanza oficial) y recibe una pensión del Ayuntamiento de Madrid.

En diciembre de 1929, el periodista Juan del Sarto, para la revista Crónica, realiza una entrevista al secretario de la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado, Manuel Menéndez, en la que relaciona los nombres de algunas alumnas de la misma, muchas de ellas socias de la AEPE, entre las que se encuentra Esperanza Cañizares.

Esquela publicada en el ABC informando del fallecimiento de la artista

 

El 30 de septiembre de 1930 se matricula únicamente de Pintura al aire libre para el curso 1930-1931 y en mayo firma una carta conjunta con otros compañeros de la escuela en memoria del profesor recientemente fallecido y socio de la AEPE, Julio Romero de Torres.

El 24 de septiembre de 1931 selecciona cursar la misma asignatura para 1931-1932. Curiosamente, a 1931 pertenece un índice del periódico Madrid automóvil, donde aparece Esperanza Cañizares como propietaria de un vehículo de marca Ford, matrícula 40957, mismo año en que solicita otra pensión a la Junta para la Ampliación de Estudios con el objetivo de estudiar el arte de Italia e Inglaterra, asegurando conocer ambos idiomas y estar domiciliada en la calle Manuel Cortina, nº 8, donde vive con sus padres y su hermana María Dolores.

El 10 de julio de 1933 envía una carta manuscrita al director de la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado solicitando que se le entregue su partida de nacimiento para poder participar en la “preparación de Profesores de Dibujo para los Institutos y Colegios subvencionados de segunda enseñanza”.

En 1935 aparece registrada como “pensionista” en el padrón municipal.

El 10 de octubre de 1936, es denunciada por “desafección al régimen” en el marco del Tribunal para la Represión del Fascismo. En el escrito adjunto aparece como “soltera”, “pensionista” y domiciliada en la dirección citada con anterioridad. Es detenida por figurar en un fichero de Renovación Española, cuyos datos habían sido facilitados a la Comisaría por la Juventud Socialista Unificada.

Cañizares negó su adhesión a todo partido político, a pesar de lo cual, el 6 de noviembre es trasladada a la Cárcel de Mujeres de la Plaza Conde Toreno. En la página 9 del mismo documento indica que trabajaba como profesora, tiene 44 años, vive con su hermana, que es “empleada en la Facultad de Medicina”, es creyente y acude asiduamente a la iglesia.

Tras el juicio, el 10 de diciembre de 1936 se dictamina la pena de encarcelamiento y Cañizares firma aceptándola. El 22 de diciembre de 1936 se celebra otro juicio contra Esperanza Cañizares, pero esta vez resulta absuelta a cambio del pago de una multa. En la siguiente página se informa que:

… “la inculpada Esperanza Cañizares López fue detenida; pero no son ciertos y así se declara, los hechos que se le vinieron imputando, ni aparecen tampoco otros motivos de peligrosidad ni desafección al régimen”.

Esta causa contra Cañizares queda archivada el 20 de marzo de 1936 y es enviada al Tribunal Supremo.

Imaginamos que pasó la guerra civil en Madrid, ya que no hay más datos en este sentido.

Firma autógrafa de Esperanza Cañizares

 

El 13 de marzo de 1940, presenta al Museo del Prado una copia de una obra.

En 1941, presenta un “Bodegón” a la Exposición Nacional de Bellas Artes.

En 1942 vuelve a participar en la Exposición Nacional de Bellas Artes con otro “Bodegón”.

Con un paréntesis de nueve años en los que no encontramos más noticias de ella, el 19 de octubre de 1951 entrega otra copia al Museo del Prado.

En 1955 vuelve a aparecer como copista del mismo museo con “La Virgen”, de Orley.

En 1956 la encontramos con otro trabajo en el Prado.

A partir de esta fecha perdemos su pista…

Falleció en Madrid, el 24 de abril de 1980, y fue enterrada en el Cementerio de La Almudena de la capital. En la esquela publicada en el diario ABC, se refieren a ella como “pintora y profesora de dibujo y pintura”, por lo que es lógico pensar que al no tener ningún expediente como maestra, tuviera su propio estudio en el que impartir clases de arte.

 

«Mi prima en su jardín» óleo presentado al I Salón de Otoño de 1920

 

Esperanza Cañizares y la AEPE

En el I Salón de Otoño de 1920 apareció inscrita como Cañizares y L. Sandino, Dª Esperanza; natural de Madrid donde reside, calle de Génova, núm. 11. Y presentó las obras:

147.- “Mi prima en su jardín”, óleo, 1,20 x 1,00

148.- “Apunte de paisaje”, óleo, 0,60 x 0,41

149.- “Apunte de paisaje”, óleo, 0,45 x 0,41

En el II Salón de Otoño de 1921 apareció inscrita como Cañizares, Srta. Esperanza; natural de Madrid, vive en Francos Rodríguez, 16, y presentó una única obra:

55.- “Boceto para retrato”, óleo, 0,53 x 0,45

 

 

Las Medallas de la AEPE: Eulogio Varela Sartorio

Por Mª Dolores Barreda Pérez

Después de ver cómo y cuándo nació la Medalla de la Asociación de Pintores y Escultores, vamos a seguir conociendo más acerca de los galardones en los que se otorga actualmente, con sus correspondientes denominaciones.

Medalla de Ilustración “Eulogio Varela”

del Salón de Dibujo, Grabado y la Ilustración

 

En el año 2016 la Asociación Española de Pintores y Escultores convocó por vez primera el Salón de Dibujo de la AEPE, que constituyó un rotundo éxito.

En 2017 y gracias a la propuesta que realizara el Presidente de la AEPE, José Gabriel Astudillo, bajo el título de “La plenitud de los nombres”, se acordaba la reorganización de los premios y galardones que otorgaba la institución en los distintos certámenes y concursos habituales. En el caso del Salón del Dibujo, Grabado e Ilustración, y como en el resto de las ocasiones con el ánimo de honrar la memoria de los fundadores de la AEPE, se instituyeron los siguientes premios: La Medalla de Dibujo Marceliano Santamaría Sedano, la Medalla de Grabado Francisco Esteve Botey y la Medalla de Ilustración Eulogio Varela Sartorio.

 

EULOGIO VARELA SARTORIO

VARELA SARTORIO, Eulogio     P   1910(F114)   20.feb.1868  Pto.Sta.MARIA   MADRID 25.dic.1955

Socio Fundador

Autorretrato

 

Nació el 20 de febrero de 1868 en El Puerto de Santa María, Cádiz. Hijo de Eulogio Varela Vieites y de Antonia Sartorio Uriarte, fue el segundo de seis hermanos.

Debido a la profesión del padre, contador de fondos, cuando Eulogio contaba con pocos años de vida la familia se trasladará en un principio a Madrid y posteriormente a Valladolid.

En Valladolid termina un sobresaliente bachiller y se matricula en la Facultad de Ciencias que deberá abandonar por caer enfermo de tifus.

Su afición al dibujo se manifestó muy tempranamente, lo que le llevó a la Escuela de Artes y Oficios, cuyo director, José Martí y Monsó, le distinguió de manera notoria.

Participó en Exposiciones y obtuvo éxitos que se interrumpieron cuando su familia tuvo que trasladarse a Madrid.

En la capital, rápidamente se hizo notar en el estudio del que también fuera socio de la AEPE, Alejandro Ferrant Fischermans, que encontró en él un excelente ayudante, a la vez que lograría matricularse en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando.

El artista en 1906

En 1887 la Diputación de Valladolid el concede una beca para ampliar estudios en Roma, que no podrá disfrutar a causa de la enfermedad; como contraprestación la corporación vallisoletana le concede una pequeña beca con la que se instala definitivamente en Madrid concretamente en la calle Claudio Coello, número 27.

Como la pintura no le proporcionaba ingresos suficientes con los que vivir, dio lecciones de dibujo y pintura en colegios y a particulares y colaboró en revistas nacionales e hispanoamericanas

Su vida cambió cuando conoció y llegó a una estrecha amistad, como Emilio Salas, que le tomó bajo su protección, guiándole, aconsejándole y animándole a vencer su timidez, porque desde el primer momento vio su gran valía.

A finales de 1892 realiza al fin un breve viaje a Roma para regresar a Madrid unos pocos meses después.

En 1893 pinta un conocido Autorretrato y obtiene Mención de Honor en la Exposición Nacional de Bellas Artes.

En 1894 logra un sonado triunfo en la VI Exposición Bienal del Círculo de Bellas Artes de Madrid con la obra Meditación, y con los lienzos Retrato de la señorita A.V, ¡No te apenes mujer!, Ensueño y La novela, que son considerados por la crítica como obras enmarcadas dentro de la “escuela moderna”.

En 1895 participa en la Exposición Nacional de Bellas Artes, sección pintura, con tres obras (una de ellas taurina En el tentadero), obteniendo de nuevo Mención de Honor.

En 1896 participa en la Exposición Internacional de Múnich y lleva a cabo la decoración del Salón de Bailes del Casino Venatorio de Valladolid, con un programa iconográfico mitológico relacionado con la caza, logrando ciertos comentarios laudatorios de la prensa local.

Además también presenta su óleo En mi estudio en el Círculo de Bellas Artes de Madrid que la misma crítica vallisoletana trata muy bien, obteniendo buenas críticas de la prensa como en El eco de Castilla.

El 20 de febrero contrae matrimonio con Genoveva Hervias Leiva, con la que tendrá cuatro hijos: Eulogio, Gloria, Carlos y Jacinto. La nueva situación económica le obliga a dar clases y alternarlo con su gran pasión: la ilustración gráfica gracias a la intervención de su amigo Emilio Sala.

El artista en 1926

 

En 1897 quedo tercero en el concurso para la elección del cartel de Anís el Mono.

En 1898 llegó a Blanco y Negro, donde realizó un trabajo esmerado, muy superior a cuanto se conocía en España por aquellos tiempos..

Colaboró también en publicaciones como Blanco y Negro y La Ilustración Española y Americana, ABC, El Liberal, Pan y toros, Madrid Cómico y Helios.

Cuando la actriz María Guerrero le pidió a Emilio Salas que le pintase el telón del teatro Español, Varela le ayudó en su trabajo, lo mismo que en la pintura del techo del Casino de Madrid.

Aumentando su prestigio cada vez más, Echegaray le distinguió con su amistad, lo mismo que otros hombres ilustres de la época.

En 1900 logra el Segundo Premio del concurso convocado por El Liberal y además, el Segundo Premio en el concurso de carteles del Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Una imagen de Eulogio con su mujer y algunos hijos en 1929 aparecida en ABC

 

El año siguiente, el Ayuntamiento de Madrid le encarga el cartel del carnaval madrileño y recibe también el encargo de la Unión Española de Explosivos, con el motivo de Santa Bárbara (acuarela gouache sobre papel, 49×27), destinado a un calendario y almanaque, que finalmente no se publicaría en favor de otro cartel de Arturo Mélida Alinari.

Según Gaya Nuño, en esa época conoce a Picasso, al que aconsejará sobre el campo de la ilustración gráfica.

En 1901 presenta a la Exposición Nacional de Bellas Artes, sección artes decorativas, Dibujos y bocetos decorativos de claro tinte modernista logrando una Tercera Medalla de bronce.

En 1902 comienza a introducir acuarelas y pastel en sus obras para Blanco y Negro, y cuando trabaja sobre cartulina, usa grafito que de manera muy marcada va dejando un surco que se aprecia al pasar la tinta a posteriori.

Fotografías tomadas en 1929 y aparecidas en ABC

El artista en los  años 50 tomando apuntes del natural en Cercedilla

 

Los motivos iconográficos del norte de Europa son cada vez más frecuentes en sus dibujos así como sus homenajes a los salterios y códices medievales. La cantidad de letreros, rótulos, frontispicios, diseños de viñetas, portarretratos, letras capitales, orlas, portadas a color, diseño de tapas conmemorativas para encuadernación, rúbricas o monogramas y logotipos de Varela en la revistas son cada vez más profusos, quedando muchos de sus letreros para secciones como iconos que se mantendrán durante años más allá de su estancia en la publicación.

En 1904 logra el Primer Premio del concurso del baile de máscaras del Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Viaja a menudo a París donde visita varios talleres de arte decorativo y emprende una concienzuda consulta de numerosas publicaciones europeas.

En la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1904, en la sección artes decorativas, logra la Segunda Medalla, presentando un cartel con la típica mujer art nouveau.

Inicia la factura de obras bajo el influjo wagneriano, posiblemente imbuido por el wagnerianismo de artistas como Darío o Egusquiza y los catalanes como su colega ex librista Adrià Gual.

Triunfante en la pintura decorativa y en el cartel, también cultivó la pintura de cabllete, en la que produjo obras muy interesantes y poco conocidas.

Concurrió con éxito a las Exposiciones de Artes Decorativas de Munich y Viena.

En 1905 ingresó por oposición en las Escuelas de Artes y Oficios.

Dama con lazo rosa

 

Abrió un taller de artes gráficas en la calle Hortaleza 130 de Madrid, junto a su amigo Joaquín Xaudaró, con el que emprende una múltiple labor de decoración tanto de exterior como de interior y de menús, programas, carteles, postales, impresos y demás, que pronto gozaría del favor de la clientela y que a la postre le llevaría a instalarlo en la calle Diego de León nº 7 y 9, donde al mismo tiempo tendría su propia casa.

Presenta a la Exposición Nacional de Bellas Artes sección artes decorativas varias obras como la pintura decorativa Fiesta veneciana, por la que obtiene de nuevo Medalla de Plata.

En 1908 logra la Primera Medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes sección artes decorativas, con su Álbum de cien proyectos varios, “verdadera obra maestra del arte decorativo modernista” según Brasas Egido y del que aún su nieta Genoveva conserva piezas. Todo un compendio del Varela más diseñador, con todo tipo de diseños de útiles y ornatos en el más exquisito de los trazos.

Berruguete en su estudio

En 1910 obtiene la Primera Medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes, sección artes decorativas, y en 1913 la Primera Medalla en la Exposición Nacional de Artes Decorativas e Industriales, logrando por oposición el cargo de ayudante de la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, con  una proyección gráfica cada vez más vinculada al diseño.

Ese mismo año, junto a otros primeros nombres del panorama artístico español, colabora y participa en la fundación de la Asociación de Pintores y Escultores.

En 1922 ascendió por concurso a profesor de término.

Retrato de mujer

A partir de 1934 se dedica vocacionalmente a la pintura con muchos bocetos de retratos, paisaje, notas del natural y academias realizados con “exquisita composición” y “prodigiosa y atildada pulcritud”, en muchos casos desde su casa de Cercedilla y  también se centrará en la parte teórica de la docencia.

En 1939 se jubila como profesor de término después de haber obtenido por oposición plaza de profesor auxiliar de dibujo artístico y ser nombrado comisario director de una sección durante la guerra civil.

El 25 de diciembre de 1955, fallece en su casa de Diego de León número 9 de Madrid.

Poco después de su muerte se exhibió parte de su obra en la exposición Ilustradores de Blanco y Negro y ABC, montada por Prensa Española con motivo de las bodas de oro del diario, celebrada en los salones de la Sociedad Española de Amigos del Arte en la Biblioteca Nacional.

Paisajes

Con el título de “Temas de Composición Decorativa” dio a la imprenta un excelente tratado que editó Espasa.-Calpe, quedando a su muerte inéditos el “Tratado de Perspectiva” y la “Historia y Arquitectura de la Letra”, con más de 300 abecedarios clásicos, modernos y originales.

En la exposición El Modernismo en España celebrada en octubre-diciembre de 1969 en el Casón del Buen Retiro de Madrid se exhibieron varias obras suyas.

En 1974 en la galería Art-Press, del diario Pueblo de Madrid, se inaugura la primera exposición monográfica del artista, que mostrará casi un centenar de obras del artista.

En 1979 el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María de Cádiz acuerda dar el nombre del artista a una plaza de la localidad gaditana.

Cartel Feria y Fiestas Santander. 1909

En 1980 se celebró el XXV aniversario de la muerte de Varela, inaugurándose una exposición homenaje en el Castillo de San Marcos de El Puerto de Santa María de Cádiz, con ochenta y cinco obras, cuarenta y cuatro donadas por la familia.

La exposición La España Ilustrada, celebrada en la sala del Banco Bilbao Vizcaya en Madrid en 1992, incluirá algunas piezas de Varela, así como en la exposición celebrada en 1993 Un siglo de ilustración española en las páginas de Blanco y Negro, en la sala Sant Jaume de la Fundación La Caixa de Barcelona y que a la postre se trasladaría a Zaragoza.

Músico Lector. 1947

En el año 2008, con motivo de la muestra Alphonse Mucha 1860-1939. Seducción, Modernidad, Utopía organizada por la Obra Social Fundación La Caixa en colaboración con la Mucha Foundation, aparecerá en ella el artista español liderando el influjo del Art Nouveau en Madrid.

Entre 2010 y 2013 la obra de Varela estuvo presente en las exposiciones realizadas por la Colección ABC El efecto iceberg. Dibujo e Ilustración españoles entre dos fines de siglo,  comisariada por Juan Manuel Bonet y Portadas. Dibujo de primera plana comisariada por Ramón Esparza.

De enero a junio de 2014 se celebró la exposición Eulogio Varela. Modernismo y modernidad en el Museo ABC de Madrid, que en 2015 se trasladó al Alcázar de Sevilla, Sala del Apeadero.

Cartel  realizado para la Unión de Explosivos

Estilo

La “modernidad” en las ilustraciones de Varela no radicaba tanto en su estilo modernista, internacional y cosmopolita tan del gusto de la burguesía madrileña de la época, sino más bien en la formulación de una “nueva forma artística” plasmada en un cartón o un papel y presta a ser disfrutada por un amplio segmento social, “democratizando” por fin el arte.

faceta artística- la ilustración gráfica-

Las principales características de Varela como ilustrador le hicieron un referente en las revistas ilustradas madrileñas del momento, equiparable a los casos de Alphonse Mucha o Eugene Grasset en París, un estilo muy influido por el Art Nouveau parisino, si bien en Varela se aprecia una riqueza de repertorios y estilos difícilmente localizable en otros artistas coetáneos.

Su estilo viraría lejos del mero ejercicio copista hacia una vertiente mucho más abierta a la innovación de volúmenes mediante el juego de trazos, líneas y áreas de cierta planitud con tintas negras y saturadas. Este último gusto por el “realismo sintético” provocado por el uso de los entramados lineales, le vino dado gracias a su contacto con un joven Juan Gris a partir de 1906.

En sus trabajos se aprecia el afán por estilizar las páginas que ilustraba, fruto de sus viajes a Múnich o a París y del estudio minucioso de las prácticas en los talleres de artes gráficas internacionales así como de los numerosos ejemplares de publicaciones extranjeras que almacenaba en su casa, donde era vecino y amigo Santiago Ramón y Cajal, admirable dibujante al margen de sus méritos médicos reconocidos.

Cartel para el Carnaval de Madrid. 1901

Dos son los principales motivos en la obra dibujística de Varela: la mujer, en sus diferentes acepciones simbolistas, modernistas o clásicas, y la naturaleza, como marco idealizado, trasunto de emociones, ornato y aliada de la mujer en su suma estilización.

Los dibujos wagnerianos efectuados por Várela en los primeros años del siglo, coinciden con las noticias sobre Wagner y su música aparecidas en las páginas de Blanco y Negro, hasta 1910, año en el que podemos situar uno de los mejores dibujos wagnerianos de todos los hallados hasta ahora en el panorama gráfico español.

 

Perfil humano

Eulogio Varela es un estudioso de su oficio, un elemento reivindicativo de las denominadas “artes menores”. Fue un artista polifacético y complejo, un decorador, pintor, ilustrador, teórico, diseñador, pedagogo y una suerte de artista “humanista” y esteta, afanado en el trabajo y la perseverancia, en el conocimiento de su oficio.

Recordado como un señor amigable, de gran bonhomía, enamorado de su esposa Genoveva, a quien solía utilizar como modelo.

Siempre abierto a dar y ayudar, sus grandes manos repartían caramelos entre los niños. Patriarca de una familia acomodada, sin vivir ni mucho menos en la opulencia sí supo salir de sus estrecheces de juventud gracias a un sentido del trabajo infatigable que le condujo a ser profesor, lo que sin duda le permitiría alcanzar esa estabilidad familiar y laboral tan anhelada.

De enorme cultura, un erudito de su oficio y en general poseedor de una ingente biblioteca de libros y revistas ilustradas en cuyas páginas a buen seguro descubriría muchos de los conocimientos de los que hacía gala a nivel internacional.

Eulogio tenía gran mano para el diseño y labor de muebles, marcos para sus propias obras, cajas decoradas, cajones, etc. Su hijo Carlos fue uno de los más relevantes fotógrafos de Cercedilla, lugar de vacaciones de la familia e hijo del maestro.

Elena Camarón

Por Mª Dolores Barreda Pérez

 

LAS PRIMERAS ARTISTAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

Desde su fundación en 1910, y después de haber tratado en anteriores números a las Socias Fundadoras de la entidad, y las participantes en el primer Salón de Otoño, vamos a ir recuperando de la memoria colectiva, el nombre de las primeras socias que vinieron a formar parte de la Asociación de Pintores y Escultores.

Elena Camarón

CAMARON NAVARRO, Mª Elena     Pr     1918     MADRID    MADRID

 

 

María de la Asunción Elena Camarón y Navarro nació en Madrid, en 1866.

Elena Camarón, como fue conocida en el mundo artístico, descendía de una familia de grandes artistas que asientan sus raíces desde el siglo XV, con sus ancestros Pedro (doc. 1658), José, su padre Nicolás Camarón (ca. 1691-1766), procedentes de Huesca y dedicados a la escultura, y su tío Eliseo Bonanat a la miniatura, primero en su Segorbe natal, para marchar posteriormente a Valencia. Sus hijos José Juan y Manuel, principalmente, además de Manuela, Eliseo y Rafael, mucho menos conocidos, se dedicaron al arte. Un arte que continuó su saga a través de José Juan, establecido en Madrid, con su hijo Vicente, pintor, su nieto Fernando, escultor, y ya en el siglo XX con Elena Camarón, también pintora.

Dibujo de Fernando Camarón, de la RABASF

 

Elena, que curiosamente vivía en la Calle Infantas, 28 y 30, es decir, al menos en el mismo portal de la Asociación Española de Pintores y Escultores, no así el piso, que no hemos conseguido determinar cuál era, fue alumna de la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado.

En 1895, y tal y como recoge El Heraldo de Madrid, formó parte de la Exposición Artística del Palacio de Anglada, una muestra organizada por el vizconde de Irueste en el hoy desaparecido Palacio de Anglada, en la que el empresario logró que colaborasen la familia real y la alta aristocracia, prestando para la ocasión objetos artísticos personales, y visitaran el antiguo palacio del conocido republicano.

El Palacio de Anglada sería célebre en todo Madrid por su patio interior de “estilo árabe granadino”, “compuesto con motivos tomados del patio de los Leones y de la Sala de Embajadores” de la Alhambra.

Junto a obras de Goya, Fortuny, Ribera, Vicente López, Pradilla, Villegas, Casado, Moreno Carbonero, Domingo Marqués, Sala, Benlliure (Mariano y José), Bécquer, Sorolla, Madrazo, Jiménez Aranda, Pla, Garnelo, Santa María, Espina… la colección de abanicos de la Infanta Isabel, y más de 168 autores diferentes, figuraban obras de artistas como Elena Camarón.

Ese verano La Época la sitúa en La Granja de San Ildefonso, imaginamos que pasando el verano, puesto al año siguiente, El Liberal explica que la señorita “Elena Camarón, que no figura en la lista de actrices del teatro de la Comedia, sigue este año formando parte de dicha compañía”.

En 1899 distintos diarios de la época informan de que la alumna Elena Camarón ha sido premiada con una Medalla en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de ese curso, en la asignatura de Teoría e historia de las Bellas Artes.

En 1900 obtiene un Accésit en la asignatura de Anatomía Pictórica y otro en la de Perspectiva.

Portada del libro que incluye la Conferencia de Elena Camarón,

publicado por la Escuela Normal Central de Maestras

 

En 1901, las discípulas de la Escuela de Pintura escribieron una carta al director de El Liberal aplaudiendo la iniciativa de este medio para que el ministro de Estado admitiera a la oposición de la plaza de pensionado de paisaje en Roma, a la señorita Inocencia Arangoa, constituyendo el primer caso en el que una mujer deseaba optar a la misma. Elena Camarón fue una de las firmantes de la misma, en un caso que se resolvió favorablemente a la peticionaria.

En 1901 Elena Camarón logró el título de Profesora de Dibujo, además de una medalla en Anatomía artística y dos premios en ejercicios escritos (uno sobre grabado y otro relacionado con cuestiones estéticas).

Concurrió a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1901 presentando los cuadros de género

La Purísima Concepción, copia de Murillo; Sacerdote de Baco, copia de Rivera y Cabeza de niño, estudio del natural.

En junio de 1902, participa en la Exposición del Palacio de Cristal en la que consigue uno de los dieciséis premios dotados con 125 pesetas, que otorga la Duquesa de Denia a artistas jóvenes.

En junio de 1903 participa en la primera Exposición de Pintura Feminista del Salón Amaré, que exhibía 78 obras de distintas pintoras españolas entre las que se encontraban muchas de las primeras socias de la AEPE como Marcelina Poncela y Jardiel y María Elena Camarón.

En 1903 también presenta obra a la Exposición de Bellas Artes de Béjar, donde consigue una Tercera Medalla de Pintura.

Cuadro aparecido en La Ilustración Española y Americana,  de 1908

 

En la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1904 logró Mención de Honor con un “Retrato” al óleo.

Participó también en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1908, con motivo de la cual La Ilustración Española y Americana publicó una fotografía reproducción de la obra con la que concurrió a la misma, titulada “Dos de la vela y de la vela dos”.

En 1910 logró la plaza de Profesora Auxiliar de Dibujo de la Escuela Normal Central de Maestras, y con este motivo, El porvenir segoviano incluye una información acerca de la señorita de Camarón, que copiamos textualmente: “Ha sido propuesta por el tribunal competente para el cargo de auxiliar de la clase de dibujo en la Escuela Normal de Maestras de Madrid, la bella y elegante señorita Elena Camarón, que es tan inspirada artista como culta profesora. La señorita Camarón es muy conocida en esta capital; ha vivido entre nosotros muchos años; y en los salones de la buena sociedad segoviana tiene conquistados ruidosos triunfos con la magia de su voz, con el poder de su espiritual belleza, con su ingenio soberano de excelente y genial actriz, y con los encantos de su conversación, siempre amena, llena de sprit y verdaderamente sugestiva. Los padres de la señorita de Camarón contaban en Segovia con muchas simpatías por su afable trato, y su ausencia fue aquí recibida con general sentimiento. Hoy nos complacemos en felicitar a la bella y gentil Elena Camarón por el éxito que acaba de obtener, haciendo extensiva esta felicitación a su señora madre”.

Firma autógrafa de la artista

 

En las oposiciones ha tenido como compañeras a las también socias de la AEPE Luisa Botet y Mundi, Isabel Baquero y Rosado, Flora López Castrillo….

En 1912 realiza un donativo para la recaudación para una bandera de España

En 1913 por La Correspondencia de España sabemos que se le concedió una gratificación en concepto de residencia de la Escuela Normal de Maestras.

En 1915 hay constancia de su solicitud de quinquenios en la Escuela Normal de Maestras de Madrid.

El verano de 1915, El porvenir segoviano informa de que “ha llegado en compañía de su señora madre, la culta profesora de Dibujo de la Escuela Normal de Maestras de Madrid, señorita Elena Camarón, de la que se conservan gratos recuerdos en la buena sociedad segoviana”.

En 1916 participó en la Exposición de la Miniatura – Retrato en España, organizada por la Sociedad Española de Amigos del Arte, celebrada en mayo, con “Caballero de la Corte de Felipe III”, atribuido a Velázquez.

En 1918 impartió una Conferencia sobre el tema “Las artes plásticas en la vida social. El dibujo en las Escuelas Normales”, en la Escuela Normal Central de Maestras, dentro del ciclo de conferencias organizado por la Comisión de extensión cultural del centro, situado en la calle Barco, 24, dedicadas a las obreras de corte y confección del Bazar del Obrero y a las que trabajan en la Escuela del encaje.

Fotografía aparecida en La Escuela Moderna, en 1918

 

Viajó por España impartiendo esta conferencia de la que la crítica señaló que era “una brillante y hermosa defensa de la enseñanza del Dibujo. Se hace precisa –dice la Srta. Camarón- una gran campaña de divulgación artística; es labor de cultura difundir el Dibujo entre las clases populares, haciendo amar la belleza con el horror a lo grosero y vulgar”.

En 1919 participa en la Exposición de Bellas Artes de Santander, organizada por el Círculo de Bellas Artes de Madrid, que se inauguró en agosto y en la que participan otros muchos artistas socios de la Asociación Española de Pintores y Escultores como Sorolla, Vázquez Díaz, Llasera, Nogué, Pompey, Garnelo…

En 1920 participó en la realización de un tapiz en encaje a la aguja que la Escuela Normal Central de Maestros de Madrid exhibió en la Exposición de Ceramistas Españoles, que se celebró en el Salón del Círculo de Bellas Artes, como proyecto en el que intervinieron las profesoras María Castellanos, Nieves Guibelalde, Herminia Mallo y Elena Camarón, que fue ejecutado por la alumnas del centro con motivo de la conmemoración de la fiesta de la Raza.

Bodegón de caza

 

En abril de 1922 se encarga de impartir un curso de Dibujo a un grupo de párvulos de las Escuelas de Alfonso XII, en los Jardines de la Infancia, cuya directora ha facilitado el local a la señorita Camarón, “que forma parte de la Comisión de profesoras encargadas del Cursillo de Divulgación de enseñanzas artísticas”.

En 1923 aporta un donativo para la realización de un monumento funerario en memoria de Magdalena S. Fuentes.

Bodegón de rosas y abanico

 

Sabemos que además de copista del Museo del Prado, ejerció como garante de otras artistas, facilitándoles el acceso al Museo como copistas, como así lo hizo por la también socia de la AEPE Victoria Durán, quien la recordaba en sus memorias cuando de ella comentaba que «Elena Camarón me consolaba por mi renuncia al arte teatral y me decía que la pintura no tenía el aplauso sonoro y directo del público, pero que tenía el aplauso silencioso e íntimo, sobre todo, además de que un cuadro era permanente, estaba y nos sobrevivía» (Mi vida. Sucedió. Victorina Durán [2018] Edición de Idoia Murga Castro y Carmen Gaitán Salinas).

Guardiana de la Colección Camarón, con obras de sus antepasados artistas, tras su fallecimiento, ésta pasó al mercado del arte.

Como profesora, su jubilación a los setenta años se publicó en la Gaceta de Madrid de 1936.

Sólo seis años más tarde, falleció en Madrid, el 30 de diciembre de 1942, siendo enterrada en el Cementerio de la Almudena de la capital.

Dama, pastel

 

Elena Camarón y la AEPE

* Al I Salón de Otoño de 1920 concurrió inscrita como Dª María Elena Camarón, natural de Madrid, donde reside, calle de las Infantas, 28, y presentó las obras:

138.- “De la Hoz del Huéscar (Cuenca)”, óleo, 1,10 x 1,34

139.- “Paisaje del río Júcar”, óleo, 0,72 x 0,93

140.- “Paisaje del río Júcar”, óleo, 0,72 x 0,93

141.- “Paisaje del río Júcar”, óleo, 0,72 x 0,93

142.- “Paisaje del río Júcar”, óleo, 0,72 x 0,93

* II Salón de Otoño de 1921 presentó una única obra:

52.- “Retrato”, pastel, 0,88 x 0,65

* IV Salón de Otoño de 1923 concurrió con:

56.- “Rosarito”, pastel, 0,72 x 0,50

*V Salón de Otoño de 1924

“Retrato de la señora Doña Matilde Lorenzo (Profesora de la Normal)”, pastel, 0,65 x 0,50

 

Fotografía de la obra que presentó al V Salón de Otoño de 1924

 

 

Las Medallas de la AEPE: Juan Espina y Capo

Por Mª Dolores Barreda Pérez

 

Después de ver cómo y cuándo nació la Medalla de la Asociación de Pintores y Escultores, vamos a seguir conociendo más acerca de su creador y en qué galardones se otorga actualmente, con sus correspondientes denominaciones.

 

Medalla Juan Espina y Capo

del Salón de Otoño

 

En la Junta Directiva del 2 de abril de 1990 se aprobó la creación de la Medalla especial para dibujo y grabado “Juan Espina y Capo”, con similar categoría a las ya existentes Medallas Eduardo Chicharro, Mateo Inurria y José Prados López, acordándose que llevase el nombre del que fuera Secretario General de la Asociación Española de Pintores y Escultores, artífice del Primer Congreso Nacional de Bellas Artes en 1918, creador del Salón de Otoño en 1920 y excelente grabador e ilustrador.

En el año 1999, y para la disciplina de dibujo, se acordó además la creación de la Medalla de Dibujo “Roberto Fernández Balbuena” para los Salones de Otoño, motivo que hizo que la Medalla “Juan Espina y Capo” se mantuviera únicamente para la disciplina de grabado, especialidad del artista de quien toma el nombre.

En 2017 y gracias a la propuesta que realizara el Presidente de la AEPE, José Gabriel Astudillo, bajo el título de “La plenitud de los nombres”, se acordaba la reorganización de los premios y galardones que otorgaba la institución en los distintos certámenes y concursos habituales.

Con el ánimo de honrar la memoria de los fundadores de la AEPE, para el Salón de Otoño se sustituyeron los premios de primera, segunda y tercera medalla, reservados únicamente a los socios, otorgándoles el nombre de los grandes maestros fundadores de la centenaria institución.

Fue en el 84 Salón de Otoño de 2017 cuando se establecieron los premios: Medalla de Pintura Joaquin Sorolla y Bastida, Medalla de Escultura Mariano Benlliure y Gil, Medalla de Pintura Cecilio Pla y Gallardo, Medalla de Escultura Miguel Blay y Fabregas, Medalla de Pintura Marcelina Poncela de Jardiel y Medalla de Escultura Carmen Alcoverro y Lopez.

Juan Espina y Capo

ESPINA Y CAPO, Juan  P.G 1910(F124)   1848 TORREJON VELASCO  MADRID  15.dic.1933

Socio Fundador de la AEPE

Vocal de la AEPE

Artífice del I Congreso Nacional de Bellas Artes

Secretario General de la AEPE

Fundador del Salón de Otoño

Juan Espina y Capo retratado por Joaquín Sorolla

 

Juan Espina y Capo nació en 1848 en el madrileño municipio de Torrejón de Velasco.

Era hijo del doctor Pedro Espina Martínez, prestigioso médico del Hospital Provincial de Madrid en 1852, condecorado con la cruz de la Orden Civil de la Beneficencia de primera clase por sus servicios en las epidemias de cólera ocurridas en Madrid en 1855 y 1865.

Hermano de Antonio Espina y Capo, también médico, pionero de la radiología en España, ya que fue el primero en usar los rayos X en Madrid y propuso utilizar el término «radiografía» en lugar de «fotografía» o «electrofotografía», y que fuera también académico y senador.

Padre del escritor, poeta, narrador, ensayista y periodista vanguardista,  incluido entre los escritores del novecentismo, Antonio Espina García.

Hizo el Bachillerato en el Instituto de San Isidro, en Madrid, y en 1863, cuando contaba con quince años, fue becado por la Diputación madrileña, marchando a París para ampliar estudios y entrando en contacto con las nuevas corrientes pictóricas francesas.

Sin haber cumplido 20 años, participa en la sublevación del cuartel de artillería de San Gil, el motín contra la reina Isabel II que se produjo el 22 de junio de 1866 en Madrid, con la intención de derribar la monarquía y que acabó en un rotundo fracaso. La sublevación contó con un amplio movimiento cívico-militar encabezado por Juan Prim y que contaba entre los civiles con personalidades como Mateo Sagasta.

La represión del levantamiento fue muy dura, siendo fusiladas 66 personas, en su inmensa mayoría sargentos de artillería, y también algunos soldados, de entre los más de mil detenidos.

Como participante de la sublevación, Juan Espina y Capo huye de Madrid y se refugia en la serranía de Cuenca, tras ser incluido en la sentencia de muerte por haberse batido a favor de los artilleros sublevados.  La amnistía posterior a los civiles, le alcanzó de lleno, retomando su formación artística, si bien seguía siendo una persona comprometida social y políticamente.

Tras su formación en París, regresa a Madrid e ingresa en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, siendo discípulo del paisajista Carlos de Haes.

En 1872 fue pensionado para la Academia de España en Roma, donde pasará tres años de estudios y continuos viajes a París.

Caricatura de Juan Espina y Capo aparecida en Blanco y Negro

 

Nuevamente en 1873 participa en la rebelión cantonal con núcleo en Cartagena, que sufrió España durante la I República, mientras mantenía tres guerras civiles simultáneas. El Gobierno republicano español se enfrentaba a la tercera guerra carlista, en el norte, y a una guerra civil en Cuba, la de los 10 años, en la que españoles luchaban contra españoles pues en las Antillas no había población nativa. A estas dos guerras tenemos que sumar la rebelión cantonal que se produjo entre julio de 1873 y enero de 1874.

A resultas de esta nueva participación, Juan Espina se exilia a tierras del norte de África.

A partir de entonces, la dedicación al arte se concreta y define de manera absoluta.

Participante activo en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, en la de 1881 obtiene una Tercera Medalla con “Paisajes”.

Atardecer

Después de la tempestad

 

Jardín

 

En la de 1884 consigue la Segunda Medalla con “La tarde”, y un año después, también la Segunda Medalla con “La tarde en El Pardo”.

Al margen del ámbito de las nacionales, fue galardonado en la Exposición Literario-Artística de Madrid en 1885 y en las regionales de Zaragoza y Cádiz de 1887.

En la sección de grabado, logró la Segunda Medalla en 1906 y también en 1908, alzándose con la Primera Medalla en la de 1926.

Se especializó en temas de paisaje, siguiendo las líneas de la Escuela de Barbizon, que tuvo a Théodore Rousseau como inspirador, utilizando una técnica minuciosa al servicio de un lenguaje rea­lista, con una especial valoración del ambiente y un tratamiento lumínico característico.

En el campo internacional, actuó como delegado de España en las Exposiciones Internacionales de Berlín de 1866, la de Viena de 1892 y en la de Chicago de 1893, y representó a España en las Exposiciones de Suecia y Noruega de 1890.

A lo largo de su vida desarrolló una intensa actividad académica, fue un artista viajero y asiduo visitante de los museos europeos.

Celebró numerosas exposiciones individuales y participó en muchas colectivas, presentando sus lienzos en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y en las gale­rías Hernández y Bosch.

Mundo Gráfico, 1928, inauguración de la exposición de obras de Juan Espina y Capo  y su hijo ,en el Círculo de Bellas Artes

 

En julio de 1925 realizó una exposición en el Museo de Arte Moderno que recogió la prensa, como La Esfera, que  comentaba que “ha reunido la más diversa y fecunda serie de obras de pintura y grabado: óleos, temples, acuarelas, aguafuertes, etc., y una importantísima colección de apuntes hechos con la lozanía juvenil, con la frescura espontánea que el notabilísimo maestro pone en cuanto realiza. Los apuntes de Espina, como sus grabados, tienen sobre la tradicional solidez de una educación clásica, realzando la seguridad técnica de una larga vida consagrada concienzudamente al arte, esa generosa modernidad que le hace eternamente joven”…

Deshielo

 

Fue designado académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1931, versando su discurso de ingreso acerca de «Belleza, libertad y fraternidad», verdadera profesión de fe artística: «Nada más hermoso que las obras de arte engendradas por la belleza en colaboración con la libertad y la fraternidad.» Simultáneamente,  impartía clases en el Centro Instructivo Obrero y del Fomento de las Artes.

Falleció el 15 de diciembre de 1933 en Madrid, hecho recogido por multitud de diarios de la época en los que se destacaba que … “por su talento y su arte, podía decirse que era una de las mis ilustres figuras de nuestra pintura contemporánea… modelo de laboriosidad, cultivó todos los géneros del dibujo, la pintura y el grabado… en una existencia consagrada a un arte en el que fue maestro… Espíritu independiente, con rebeldía, han sido 85 años vividos con una intensidad extraordinaria, derrochando inteligencia y corazón, siempre dispuesto a romper una lanza por el arte o por su ideal, extasiándose ante la hermosura de un paisaje o ante la belleza de una mujer”…

En otros, se lee que “a pesar de sus 85 años, estando cabal y entero, todavía se escapaba al campo para pintar acuarelas… idealista y apasionado, Don Juan Espina y Capo era uno de los mejores paisajistas españoles de todos los tiempos”…

El Pico de Peñalara

Gente en el parque

Bosque con figura

Paisaje

 

En su Torrejón de Velasco natal hay un Centro Cultural que lleva su nombre.

Demostró gran talento para las composiciones de rico cromatismo y luminosidad, especialmente en paisajes de atardeceres y auroras. Destacó también en el grabado al aguafuerte.

En sus ­paisajes hay una visión atenta de la ­realidad y un interés especial en el tratamiento del color lleno de vigor y entusiasmo, sin descuidar los valores compositivos.

Decía Juan Francés, a propósito del ingreso de Juan Espina y Capo en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando que “Juan ha sido siempre el inadaptado y el disconforme, el que consideró más bello ansiar la ruta recién abierta, violar los horizontes, que aceptar la sedentaria conformidad de los hallazgos fáciles y los caminos harto ejercidos… A él se le debe en gran parte el descubrimiento estético del Guadarrama… presente en su obra con la fidelidad lumínica y la melancolía augusta… la fuerza renovadora de espiritualismo que contiene ese afán de copiar nubes y cimas… la sutil percepción de la atmósfera, ese aprehender el aire limpio, puro, que otorga las líneas remotas y acusa lo que importa ver bien para los efectos del grabado… Una gran sensibilidad, puesta al servicio de un estilo suelto, fácil, gracioso y fluido en apuntes que se repiten sin monotonía ni fatiga… Los aguafuertes ratifican su calidad de precursor del renacentismo actual del grabado en España.

Paisaje en primavera 

Árboles

El puente 

Paisaje con cascada 

Dibujo de Segovia aparecido en La Ilustración Española y Americana

Juan Espina y Capo retratado por Francisco Maura

Juan Espina y Capo retratado por José Garnelo

Juan Espina y Capo y la AEPE

Socio fundador de la Asociación de Pintores y Escultores, de la que fue Vocal de la Junta Directiva y Secretario General.

Artífice del I Congreso Nacional de Bellas Artes que organizó la Asociación de Pintores y Escultores en 1918, que contó con el apoyo de todos los organismos oficiales, de todas las sociedades afines y los centros de enseñanza, bajo el patrocinio del Rey Alfonso XIII. El congreso se organizó con las secciones de Pintura, escultura, grabado, arte decorativo, museos, arquitectura, enseñanza y música, y en su clausura, el escultor, socio y Director General de Bellas Artes en aquellos momentos, Mariano Benlliure,  manifestó que “no sólo admiraba a los que habían realizado un acto de género desconocido en la patria española sino que, desde luego hacía suyas alguna de las conclusiones porque ya había, por coincidencia, elevado al Sr. Ministro algunas iguales y otras parecidas y que en cuanto a las restantes estaba a la disposición de sus compañeros, porque el sentimiento del arte y el amor al hermano en profesión era en él muy superior a cuanto pudiera ser en otro plano distinto de la vida”.

En la AEPE organizó además del Certamen de Arte Español en San Petersburgo.

A iniciativa suya se creó en 1920 el Salón de Otoño. A finales de ese año, la  Asociación de Pintores y Escultores le dedicó un homenaje que se llevó a cabo en el domicilio de la entidad, como reconocimiento a su preocupación y desvelo por los intereses generales de los artistas, y en el que le fue concedida la Medalla de Oro que modelara generosamente Mariano Benlliure. La Medalla, una joya más salida de las manos de Benlliure, llevaba la inscripción «A Juan Espina y Capo, organizador del primer Salón de Otoño, sus amigos y expositores.—1920.»

Acompañó a la Medalla un cuaderno de pergamino con una preciosa cubierta de Agustín, en la que figuran las firmas de los asistentes al homenaje, entre ellas las de Alcalá Galiano, Anasagastí, Alcoy, Adsuara, Alvarez de la Puebla, Agudo Ayllón, Arroyo, Argeles, Alberti, Aguiiar, Benedito, Benlliure (Juan Antonio), Francisco Blanco, Blanco Recio, Bellver, Bermejo, Beríuchi, Bea, Cuartero, Comba, Comas, Campos, Cruz (Miguel de la), Cruz Herrera, Castillo y Soriano, Costa, Castaños, Dominguez (Lucía), Domínguez (Manuel), Dal Ré, Estringana, Estany, Ferrer, Francés (Juan), Gómez Aíarcón, García Lesraes, Gutiérrez (Ernesto), Gallegos, Hermoso, Ibaseta, Inurria, Llasera, López (Agusün), Leiva, Meifren, Marín Baldo, Medina, Marinas, Mingo, Morelli, Navarro (Eduardo), Ortiz de Tudeia, Ortells, Ortiz de Urbina, Palacios (Antonio), Pedrero, Piñols, Poggio, Pulido (Ramón), Poy Dalmau, Perdigón, Peña (Maximino), Flá, Pérez Rubio, Pedraza, Ribera (José), Salazar, Torre Estefanía, Urquiola, Vincent (Julio), Villegas, Bricva, Vegué, Vargas (Pura) y Vargas Machuca.

Mariano Benlliure entrega la Medalla a Juan Espina y Capo en el homenaje que recibió  de la Asociación Española de Pintores y Escultores, de manos de su Presidente, Pedro Poggio

 

El Presidente de la Asociación, Pedro Poggio, dio las gracias a Benlliure por la desinteresada ejecución de la obra artística y dijo que en la corta existencia de la Asociación se han escrito dos páginas brillantes en su historia: la del Congreso artístico y la del primer Salón de Otoño.

Terminó diciendo que la tercera página, el homenaje a Espina, iba escrita con el corazón, siendo muy aplaudido.

La prensa del momento, en palabras de Blanco Coris, recogió el acto, añadiendo que “es digno de cariño el ilustre artista, que con su cabeza de apóstol, tras de una vida de lucha continua y de amarguras sin cuento, logra con su perseverancia sus iniciativas y su entusiasmo por las Bellas Artes llevar a la realidad lo que para muchos ha sido constante pesadilla y aspiración continua. El acto de anoche es un triunfo definitivo para todos los que comulgan en el santo amoral arte patrio, y el homenaje a Espina es una demostración elocuente de que aún no ha muerto el espíritu de fraternidad y el de gratitud hacia los que como él sacrifican todos los impulsos de sus facultades a la exaltación de la causa e intereses de las Bellas Artes españolas”.

Una imagen de la Medalla obra de Benlliure

 

Participó en cinco Salones de Otoño.

* Al I Salón de Otoño de 1920 se presentó inscrito como Juan Espina y Capo, natural de Torrejón de Velasco, Madrid; reside en Madrid, Calle de Toledo, número 55, y  concurrió con las obras:

238.- “Un encerradero de ganado en la Sierra”, óleo, 0,76 x 1,21

239.- “En las dehesas de Cercedilla”, óleo, 0,90 x 0,75

240.- “Puesta de sol”, óleo, 1,13 x 0,96

241.- “Tablero con doce apuntes”, óleo, 1,10 x 1,16

774.- “Quietud”, aguafuerte, 0,90 x 0,73

840.- “Aguafuerte” , 0,78 x 0,94

841.- “Aguafuerte” , 0,78 x 0,94

842.- “Aguafuerte” , 0,78 x 0,94

843.- “Aguafuerte” “Aguafuerte” , 0,78 x 0,94

844.- “Aguafuerte” , 0,78 x 0,94

* En el VII Salón de Otoño de 1927 figuró inscrito como Juan Espina y Capo, natural de Torrejón de Velasco, Madrid; reside en Madrid, Calle Alonso Cano, 13, y  presentó con las obras:

522.- “Molino serrano”, aguafuerte, 0,77 x 0,97

523.- “Riberas del Manzanares” ”, aguafuerte, 0,74 x 0,44

* Al VIII Salón de Otoño de 1928 presentó las obras

122.- “Sierra madrileña” (Guadarrama), óleo, 0,94 x 0,78

123.- “Ocaso” (Oriente), óleo, 0,81 x 0,60

124.- “Encerradero” (estudio), óleo, 0,42 x 0,30

326.- “Pinares (Navacerrada)”, grabado, 0,67 x 0,59

327.- “Pinares (Guadarrama)”, grabado, 0,67 x 0,59

328.- “Puesta de sol”, grabado en madera, 0,67 x 0,59

* En el IX Salón de Otoño de 1929 aparece ya como Socio de Honor de Salones anteriores, y presentó las obras:

58.- “Estudio (Guadarrama)”, óleo, 0,57 x 0,67

59.- “Estudio (Encerradero)”, óleo, 0,50 x 0,67

60.- “Apunte del natural”, óleo, 0,24 x 0,29

239.- “Bosque” (Grabado), aguafuerte, 0,65 x 0,52

240.- “Fresnos” (Grabado), aguafuerte, 0,40 x 0,44

241.- “Crepúsculo” (Grabado), aguafuerte, 0,29 x 0,37

* En el X Salón de Otoño de 1930 figuró inscrito como Juan Espina y Capo, natural de Torrejón de Velasco, Madrid; reside en Madrid, Calle Modesto Lafuente, 18, y  presentó la obra:

96.- “Camino de El Pardo”, (guache), 0,65 x 0,54

* En el XXII Salón de Otoño de 1948, y con motivo del centenario del nacimiento de Juan Espina y Capo, la Sala de Homenaje, en este caso la III, exhibió casi medio centenar de obras del artífice de los Salones: tres “Paisajes” propiedad del Círculo de Bellas Artes, “La perla de Cazorla”, “Orillas del Rhin”, “Marina (Vigo)”, “Carmen granadino”, “En el lago”, ocho acuarelas, veintiún grabados, “Retrato al óleo”, “Retrato a lápiz”, “El arroyo de Cantarranas”, “Paisaje de la Moncloa”, “Paisaje” y “Abanico”, todos ellos de colecciones particulares como la de Patricio Fernández, José María Lacruz, Sr. Clement Tribaldos, Hans O. Poppelreuther, Luciano Matos y Leopoldo Codina.

* El XXIV Salón de Otoño de 1950 dedicó una Sala a los Fundadores de la AEPE en la que se exhibieron las siguientes obras de Juan Espina y Capo:  “Paisaje madrileño”, “Nieve en la sierra” y “Marina, 1884”.

 

Distintas fotografías del artista aparecidas en la prensa de la época

 

Placa que le dedicó su pueblo natal, obra del también socio, el escultor Martínez Repullés

 

Distintos paisajes del artista y uno pintado en un país de abanico

 

Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria del Jurado del 56 Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura

Fue una reunión entrañable la del 6 de julio de 2021. Una tarde-noche intensa de más de seis horas, en las que hubo anécdotas, criterios, argumentos y debates de todo tipo, que giraban en torno a todas y cada una de las obras que se habían presentado al 56 PREMIO REINA SOFIA DE PINTURA Y ESCULTURA que convoca la Asociación Española de Pintores y Escultores con la colaboración de Google.

Y entre descanso y respiro, también hubo tiempo de comentar las impresiones de cada uno de los miembros del Jurado respecto a lo que estaban viendo y sintiendo.

Esto es lo que comentó

Mª Dolores Barreda Pérez

Secretaria del Jurado

del 56 Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura

Secretaria General de la Asociación Española de Pintores y Escultores

Secretaria Perpetua de la AEPE

Miembro de AECA

 

 

«Vigilar todos y cada uno de los detalles de la organización de un premio de tanta relevancia y prestigio como el Reina Sofía no es tarea fácil. La reunión del Jurado para la selección y calificación del Premio, tampoco lo ha sido.

A pesar de no tener voto, mi preocupación constante ha sido garantizar que las obras se mostraran de la manera más digna posible, en condiciones de luz y cercanía, con un Jurado completamente entregado a debatir todas y cada una de ellas, y justificar además su decisión.

Hemos escuchado todo tipo de opiniones y ha sido una labor muy gratificante, por lo que de didáctico ha tenido, técnica y artísticamente. Oír a grandes maestros de la pintura y la escultura opinar de forma tan abierta y con tanta sensibilidad, es algo que siempre marca una gran diferencia porque sus críticas y consideraciones son siempre positivas y logran desvelar detalles y concepciones que de otra forma, quedarían ocultas o sin resaltar.

Lo que sí quisiera destacar es la calidad y variedad de los argumentos expuestos y esgrimidos a la hora de analizar todas y cada una de las obras presentadas al certamen.

De esta forma, lo importante realmente ha sido la obra, que ha ocupado el centro de toda la atención en cada momento.

La transparencia ha presidido la reunión y las bases han marcado un camino que no se ha abandonado en ningún momento.

La autoría, más allá de las firmas y estilos “reconocibles” en algunos casos, ha sido desconocida  para el jurado, primando siempre la técnica y el estilo, y los datos más básicos de cada obra reseñados por los propios autores.

He podido ver la emoción, también la admiración, en los rostros de un jurado entregado y dispuesto, que tiene presente cómo puede afectar su decisión a la vida de muchos artistas, y eso también me ha conmovido profundamente.

Estoy segura de que la exposición de obras seleccionadas va a sorprender a los propios artistas y al público y crítica en general, porque hay mucha variedad de estilos y sobre todo, mucha calidad.

Son obras soberbias que hablan de un tiempo difícil que a todos nos ha afectado y cuya visión también nos puede llegar a cambiar».

El Jurado del 56 Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura

El Jurado de las emociones

del 56 Premio Reina Sofía

de Pintura y Escultura

 

El pasado día 6 de julio de 2021 tuvo lugar la reunión del Jurado de la edición número 56 del PREMIO REINA SOFIA DE PINTURA Y ESCULTURA que convoca la Asociación Española de Pintores y Escultores y que cuenta con la excepcional colaboración de la internacional GOOGLE, que quiere así, un año más, poner de manifiesto su compromiso con el impulso del arte como medio de expresión y comunicación.

En esta ocasión el Jurado ha estado presidido por José Gabriel Astudillo López, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, actuando como Secretaria del mismo, Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la Asociación Española de Pintores y Escultores y que ha contado con los Vocales Josetxo Soria Checa, el pintor del realismo mágico Eduardo Naranjo, el artista multidisciplinar Alejandro Aguilar Soria, autor de la imagen visual del Premio, el escritor y Premio Planeta, Javier Sierra, Tomás Paredes, Crítico de Arte y miembro del Comité de Premios de AICA, la pintora Paula Varona, el retratista Ricardo Sanz, Dolores Chamero Moyano, Directora del Centro Cultural Casa de Vacas, y Wifredo Rincón García, del Instituto de Historia, CSIC, especialista en la pintura de Francisco Pradilla y ex presidente de la AEPE.

De izquierda a derecha: Wifredo Rincón, Paula Varona, Tomás Paredes, José Gabriel Astudillo, Ricardo Sanz, Dolores Chamero, Eduardo Naranjo, Javier Sierra, Josetxo Soria, Alejandro Aguilar Soria y Mª Dolores Barreda Pérez

 

El 56 Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura viene avalado por un jurado capacitado, que ha obrado con justicia artística, primando la calidad de las obras presentadas, y la comprensión propia de quien entiende el oficio creador, respetando las bases del certamen pero con un juicio propio que ha permitido evaluar las obras sabiendo que con su elección, se influirá en la vida de muchas personas, en la vida artística de España, seleccionando lo mejor para un certamen con tanto prestigio y carácter.

Tal y como ha comentado el Presidente del Jurado, José Gabriel Astudillo, “el jurado ha conseguido reunir obras en torno a un concepto de plástica dinámico, fomentando la confrontación entre el arte y el público al que se destina, creando un clima donde la obra seleccionada es lo primordial, no el autor como tal, o como acaparador de premios y exposiciones, de currículos inflados y accesorios burócratas. Cada obra ha sido defendida de forma particular y expresa, argumentando su estética y sus vicios, apreciando su arte, pero no de forma complaciente y superficial, valorando el esfuerzo creativo y las genialidades contenidas”.

Además, continúa Astudillo, no se ha buscado la complicidad ni la superficialidad, sino el argumento sincero de los artistas con una obra que testimonia su verdad estética, entendiendo que su concepción final se ha basado en la suma de conocimientos que dan como resultado una obra única y auténtica, fruto de la disciplina, la honestidad y la valentía creativa”.

Si hay algo que va a caracterizar la 56 edición del Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura será la variada confrontación de propuestas y estilos de autores jóvenes y veteranos, con una calidad artística y una profundidad de ideas fruto de los momentos difíciles vividos, que también se han dejado notar en el mundo de la creación.

El Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura es un certamen destinado a promover en España estas dos disciplinas artísticas, mediante la difusión cultural de las obras y el descubrimiento de nuevos talentos.

La incansable labor de fomento de la libertad de creación, la especial dedicación a la protección del patrimonio cultural y el progreso espiritual e intelectual que aporta nuestra institución a la sociedad española a través del arte universal de la creación plástica y la capacidad de generar encuentros artísticos y espacios para el arte en un proyecto absolutamente necesario en la sociedad actual, son la definición del Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura que llega a su edición número 56.

De la selección de obras realizada saldrá la obra premiada y una serie de finalistas, que han merecido la especial atención del Jurado, y todo ello podrá verse en la exposición que se celebrará como viene siendo tradicional, en la Casa de Vacas del Parque del Buen Retiro de Madrid, del 2 al 26 de septiembre de 2021, cuando tendrá lugar el fallo del jurado y entrega del Premio en un acto que presidirá S.M. la Reina Doña Sofía, Presidenta de Honor de la Asociación Española de Pintores y Escultores, cuyo apoyo incondicional a la centenaria entidad es motivo de orgullo para la institución que ha cumplido ya 111 años de existencia..

El PREMIO REINA SOFIA DE PINTURA Y ESCULTURA está dotado con 10.000 euros a una única obra, que ha sido elegida de entre las casi 400 presentadas a la edición número 56, habiendo sido seleccionadas para la ocasión un total de 72 obras, 48 pinturas y 24 esculturas, todas ellas de gran calidad, que reúnen conceptos y estilos muy diferentes.

 

 

A pesar de no tener voto, como Presidente del Jurado he querido defender todas y cada una de las obras presentadas, darles voz a través de su propia imagen, para lograr que fueran analizadas de forma detallada y tuvieran una oportunidad que puede cambiarle la vida a muchos artistas

José Gabriel Astudillo López

 

He podido ver la emoción, también la admiración, en los rostros de un jurado entregado y dispuesto, que tiene presente cómo puede afectar su decisión a la vida de muchos artistas, y eso también me ha conmovido profundamente. Estoy segura de que la exposición de obras seleccionadas va a sorprender a los propios artistas y al público y crítica en general, porque hay mucha variedad de estilos y sobre todo, mucha calidad

Mª Dolores Barreda Pérez

 

La AEPE está haciendo una labor impagable. Desde Google esperamos seguir apoyando el certamen para que sea tan exitoso como ha sido en sus ediciones anteriores. Ese es nuestro compromiso con una institución tan prestigiosa

Josetxo Soria Checa

 

Me ha llamado mucho la atención la alta calidad de las obras presentadas, y eso nos hace darnos cuenta de que en España siempre ha habido muy buenos pintores y escultores

Eduardo Naranjo

 

Es innegable cómo se ha afianzado el premio y la alta participación lograda, una recompensa de cómo y hasta qué punto se involucra la organización, y cómo responden ante eso mismo los artistas con sus obras, y la sensación es muy hermosa y estimulante

Alejandro Aguilar Soria

 

Me gusta defender siempre aquellas obras que tienen un mensaje detrás, pero quizá es mi visión particular del arte, que creo debe transmitir algo, algún mensaje, y que además debe apoyarlo en la provocación de emociones, en no dejar indiferente al espectador

Javier Sierra

 

Valoro como extraordinario lo que está haciendo la AEPE en el mundo del arte y la cultura, porque en estos momentos, hacer que un premio de la importancia del Reina Sofía no se posponga como está pasando en todo tipo de ámbitos, tiene ya de por sí un enorme valor

Tomás Paredes

 

Creo que la AEPE está haciendo un esfuerzo titánico y brutal, porque en los peores momentos siempre se ha mantenido firme y ha estado luchando porque el arte siga adelante, no ha parado de mover el arte ni un solo día. Yo apoyo y me siento parte de este gran esfuerzo. Es todo un orgullo

Paula Varona

 

Hemos visto un poco de todo, muy variopinto y aunque cada uno tiene su opinión, como en otros muchos temas, ha habido discusiones sanas y didácticas, muy gratificantes, que le han dado otro interés y otra vida muy especial. Y las votaciones han sido muy reñidas y justificadas

Ricardo Sanz

 

Estoy muy orgullosa de ser parte de este jurado porque el Premio Reina Sofía es uno de los más prestigiosos que ahora mismo hay en España, y formar parte de él me hace sentir parte del arte y la cultura. La AEPE está haciendo un trabajo espectacular moviendo a tantos artistas y tan prometedores

Dolores Chamero

 

El certamen tiene una gran variedad de temática, no está encajado en un tópico ni en una técnica solo, por lo tanto, eso es muy interesante. Que siga manteniéndose con esta variedad de temática es lo que hace que un premio de esta importancia se mantenga en el tiempo. El esfuerzo que está haciendo la AEPE por el arte en los difíciles momentos que atraviesa la cultura en España es maravilloso

Wifredo Rincón

 

56 PREMIO REINA SOFIA DE PINTURA Y ESCULTURA

Exposición: del 6 al 26 de septiembre de 2021

Casa de Vacas del Parque del Retiro

Paseo de Colombia, s/n

28009 Madrid

De lunes a domingo de 10 a 21 horas

Metro: Retiro (línea 2)

Bus: 2, 20, 28

BICIMAD: Estación 102 (calle Alcalá, 95), estación 60 (Plaza Independencia, 6)

Las Medallas de la AEPE: Roberto Fernández Balbuena

Por Mª Dolores Barreda Pérez

 

Después de ver cómo y cuándo nació la Medalla de la Asociación de Pintores y Escultores, vamos a seguir conociendo más acerca de su creador y en qué galardones se otorga actualmente, con sus correspondientes denominaciones.

 

Medalla Roberto Fernández Balbuena

del Salón de Otoño

En 2017 y gracias a la propuesta que realizara el Presidente de la AEPE, José Gabriel Astudillo, bajo el título de “La plenitud de los nombres”, se acordaba la reorganización de los premios y galardones que otorgaba la institución en los distintos certámenes y concursos habituales.

Con el ánimo de honrar la memoria de los fundadores de la AEPE, para el Salón de Otoño se sustituyeron los premios de primera, segunda y tercera medalla, reservados únicamente a los socios, otorgándoles el nombre de los grandes maestros fundadores de la centenaria institución.

La Asociación Española de Pintores y Escultores instituyó en el año 1999 para la disciplina de dibujo, el Premio Roberto Fernández Balbuena para los Salones de Otoño que hasta día de hoy se mantiene bajo el nombre de Medalla de Dibujo Roberto Fernández Balbuena.

Fue en el 84 Salón de Otoño de 2017 cuando se establecieron los premios: Medalla de Pintura Joaquin Sorolla y Bastida, Medalla de Escultura Mariano Benlliure y Gil, Medalla de Pintura Cecilio Pla y Gallardo, Medalla de Escultura Miguel Blay y Fabregas, Medalla de Pintura Marcelina Poncela de Jardiel y Medalla de Escultura Carmen Alcoverro y Lopez.

 

Roberto Fernández Balbuena

 

FERNANDEZ BALBUENA, Roberto  P  1922  19.nov.1890  MADRID   MEXICO  12.feb.1966

Director en funciones del Museo del Prado

Director de la Gaceta de Bellas Artes

Vocal de la Junta Directiva

 

Fotografía del artista aparecida en La Esfera, el 12 de octubre de 1929

 

Roberto Fernández Balbuena nació en Madrid el 29 de Noviembre de 1890.

Hijo del militar Gustavo Fernández Rodríguez Bastos y Harizmendi, natural de Ribadavia, nacido en  1841, General de Ingenieros de la Armada y Académico de la Real Academia de Ciencias, y de Socorro Balbuena Iriarte, natural de la localidad leonesa de Ardoncino.

El matrimonio tuvo diez hijos: Concepción (fallecida a temprana edad); Carmen (Superiora de las Hermanas de la Caridad, Gran Cruz de Beneficiencia); Asunción; Consuelo (casada con el arquitecto Lorenzo Gallego); Félix (notable oftalmólogo), que como Gustavo y como Roberto, había heredado un notable talento para la pintura y el dibujo. Félix era algo más que un notable pintor, era, además, muy buen retratista y escultor; José, Manuel (Ingeniero de Minas, Director de Minas de Río Tinto y Director General de Cristalera Española, casado con Emilia Fernau); Gustavo (Arquitecto, número uno de su promoción, casado con su prima Asunción Balbuena); Roberto (Arquitecto de la misma promoción que su hermano Gustavo, número dos de la promoción y notable pintor casado con Elvira Gascón); Silvio (casado con Carmen Martínez) y Socorro.

El matrimonio y los hijos, pasan los veranos en Ardoncino (León), donde queda familia y buenos recuerdos para todos.

Desde niño, Roberto muestra un gran talento para el dibujo y la pintura, al igual que su hermano Gustavo, con quien siempre mantuvo una relación más estrecha.

Con él, estudia el bachillerato en el Instituto Cardenal Cisneros, y ambos ingresan en 1905, en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid, en la que obtienen el título de Arquitecto, en 1914, con los números uno y dos de su promoción.

La obra arquitectónica de Gustavo es ingente. Llega a ser Arquitecto Jefe de Urbanismo de la capital de España, urbaniza las riberas del Manzanares y el Paseo de la Virgen del Puerto, contribuye decisivamente al trazado de la Ciudad Lineal… Hay muchas obras suyas catalogadas en Madrid.

De 1916 a 1919 Roberto reside en Roma, pensionado por la Real Academia de Bellas Artes.

El artista en 1914

 

El artista en 1950

El artista poco antes de su fallecimiento

 

A su regreso, colabora con su hermano Gustavo en multitud de trabajos arquitectónicos para la capital, como el concurso del proyecto para el edificio del Círculo de Bellas Artes de Madrid (1919), y levantando diversas viviendas en los parques urbanizados del ensanche de la capital.

Publica dibujos y artículos en la Revista Arquitectura, de la Sociedad Central de Arquitectos. fundada en 1918 por Gustavo.

En 1923 consigue la plaza de profesor de Dibujo Geométrico en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, donde coincidió con su futura esposa, la también pintora Elvira Gascón, e imparte clases como auxiliar de proyectos en la Escuela de Arquitectura hasta el inicio de la Guerra Civil.

Remitió sus obras a las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes y fue premiado con la Tercera Medalla en 1924 y con la Segunda en la edición de 1926, por el lienzo propiedad del Museo del Prado, En el claustro.

Estos éxitos artísticos le animan a dedicar más tiempo a la pintura, su auténtica vocación.

Roberto amaba y valoraba sobremanera a su hermano mayor, le estimaba y admiraba personal y profesionalmente.

En noviembre de 1931, Gustavo se suicidó arrojándose al mar desde un barco frente a las costas mallorquinas de Andraitx. Tenía 42 años y había alcanzado el éxito profesional y personal.

«Autorretratos» correspondientes a distintas etapas de su vida artística

 

La orfandad derivada del suicidio de su hermano distanció a Roberto de la arquitectura, mientras se entrega a la fascinación del arte. Son años en los que se entrega por completo a la pintura.

En 1936 el gobierno le nombra Presidente de la Junta Delegada de Incautación y Salvamento del Tesoro Artístico Nacional, siendo el responsable de poner a salvo 20.000 pinturas, 12.000 objetos preciosos, centenares de tapices y más de un millón de libros. A pesar de que los bombardeos no alcanzaron ninguna obra de arte, era evidente que el Prado estaba en peligro. El gobierno de la República decide entonces evacuar los tesoros de la gran pinacoteca española, encomendándole organizar el traslado.

En 71 camiones cargados por milicianos y a 15 kilómetros por hora, los grandes maestros de la pintura viajan a Valencia, de ahí a Cataluña y, finalmente, a Ginebra, donde se montaría una exitosa exposición en el verano del 39 con las joyas de la colección antes de su devolución a España, cinco meses después del fin de la Guerra Civil.

En 1937 es nombrado Secretario de la subsección de Arte Contemporáneo del Consejo Central de Archivos, Bibliotecas y Tesoro Público y, en 1938, desempeña el puesto de Subdirector del Museo del Prado, prácticamente Director en funciones, ya que su titular, Pablo Picasso, nunca llegó a tomar posesión del cargo.

En 1939, el gobierno de la República le nombra Comisario de la Exposición Universal de Nueva York y agregado cultural en la Embajada de Suecia, impartirá conferencias en las que explicará la evacuación del Museo.

 

Fotografía de su esposa, la también pintora Elvira  Gascón tomada por el propio Roberto

 

El artista pintando

 

Al finalizar la guerra emprende el exilio y llega a Francia, donde, junto a José Bergamín, organiza la acogida de los exilados españoles en países simpatizantes con la República.

Desde Francia se exilió en México llegando en la expedición del barco Veendam, junto a otros miembros de la JCE, arribando a Nueva York el 17 de mayo de 1939. Desde allí los miembros de la expedición viajaron a México en autobús entrando a través de Nuevo Laredo.

En 1939 llega a México con otra veintena de arquitectos, entre los que se encuentran Félix Candela y Octavio Botella, y se dedicará a la docencia como profesor de dibujo en el Colegio Juan Ruiz de Alarcón y en la Academia Hispano-Mexicana.

En 1940, cuando consigue nacionalizarse mexicano, participará en la Exposición de Pintores Españoles que se celebra en la Casa de la Junta de Cultura Española y realiza diversas obras arquitectónicas, como la rehabilitación de un edificio para Casa de la Cultura Española (1940); un proyecto, con Ovidio Botella y Arturo Sáenz de la Calzada, para el concurso de la Casa de España (1940); edificios para Almacenes SYR en Monterrey (1948) y México D. F. (1949).

A finales de los años 40 Roberto Fernández Balbuena logra adquirir una cámara de fotos Hasselblad, y con ella toma cientos de fotografías que han permanecido ocultas. Negativos de 6 x 6, que forman un testimonio muy singular de la visión de un arquitecto y pintor, que ya cumplidos sus 50 años descubre la magia de la fotografía.

Comparte esta afición con Juan Rulfo, quien también inmortaliza los mismos paisajes, en los mismos paseos, que eran sus excursiones familiares.

Esta actividad se convierte en su cuaderno de apuntes, y crea composiciones con objetos cotidianos, llenos de intimidad, donde la gama de grises y la luz dotan de una magia extraordinaria a estas obras. También fotografía árboles milenarios, cactus, edificios y jardines. Cables de luz, esquinas y nubes. Nubes llenas de nostalgia.

En 1949, junto a Octavio Botella, funda la empresa constructora TASA (Técnicos Asociados), con la que proyecta, con Juan Rivaud, el Rancho Cortés, en Cuernavaca (1949), primera obra de TASA; y la planta de Canada Dry, en México D. F. (1950).

En 1960 abandona TASA para dedicarse sólo a la pintura, y al año se le expide la Cédula Profesional de Arquitecto.

En México lleva a cabo, con éxito, varias exposiciones entre los años 1942 y 1963.

En la Asamblea Mundial por la Paz, celebrada en 1955 en Helsinki, utilizará su experiencia y conocimientos sobre el traslado de las obras del Museo del Prado, para defender la salvaguarda del patrimonio artístico en tiempos de guerra, dando a conocer los informes que había redactado en esa época, en los que detallaba el delicado estado en el que se encontraban algunas obras maestras, como Los borrachos, Las lanzas, La fragua de Vulcano y Las Hilanderas, de Velázquez, o Las tres gracias, de Rubens.

Conversando con sus alumnos

 

Roberto Fernández Balbuena fotografiado por el escritor Juan Rulfo

 

De paseo, junto a su esposa Elvira

 

Gracias a Guadalupe Fernández Gascón, hija del leonés, conocemos la documentación imprescindible, al haber donado al Instituto de Patrimonio Cultural de España, las transparencias que su padre utilizó en la conferencia en Estocolmo, para ilustrar desde los camiones utilizados en la ‘operación Ginebra’, a cómo se embalaron las pinturas.

El 12 de febrero de 1966, cuando preparaba una exposición retrospectiva de su extensa obra, falleció en México, a la edad de 76 años.

En 1991, Madrid le dedica una exposición homenaje con la obra exhibida procedente de la muestra montada en México, en marzo del mismo año, con motivo del centenario de su nacimiento.

Su obra y la de su esposa, la también pintora leonesa Elvira Gascón, estuvieron presentes en la exposición 60 años de Exilio Español  que se celebró en el año 2000 en México.

Roberto había conocido a Elvira en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, de la que era profesora desde 1935, y coincidieron además en la Junta Delegada de Incautación, Protección y Salvamento del Tesoro Artístico, en la que ella  colaboró como auxiliar técnico desde 1937.

Ambos habían marchado a México, donde contrajeron matrimonio a los pocos días de su llegada, oficiando la ceremonia el Obispo de México D.F.

Fruto del matrimonio, nacieron dos hijas, Guadalupe y Elvira. Guadalupe se casó con José Manuel de Rivas Cheriff (un sobrino de Azaña) y tuvieron tres hijos: José Manuel, Guadalupe y Francisco, mientras que Elvira se casó con Fernando Fernández y tuvieron una hija: Julieta.

Desde su llegada a México, Elvira multiplicó su actividad como ilustradora de prensa. Suyas fueron las portadas de las primeras ediciones de El llano en llamas (1953) y de Pedro Páramo (1955), semilla fundacional del realismo mágico.

Al poco tiempo de su estancia en México ya era una reconocida ilustradora preferida por autores muy prestigiados. La crítica calificó su trabajo como “maravillosos poemas gráficos”. Pintó murales y obras de caballete al óleo, hizo esmaltes, grabados, carteles, folletos, programas de mano e ilustró artículos en periódicos y más de 210 libros de reconocidos escritores como Alfonso Reyes. Entre los años 50 y 60,   participó en 25 exposiciones individuales y 45 colectivas, además continuó con la ilustración y el dibujo.

Bodegón con jarra morada

Bodegón con limones

 

Bodegón

Bodegón con jarra


Entierro

 

Gitana

 

Perfil humano

Amigo de grandes intelectuales y artistas como Giorgio de Chirico, Juan Rulfo, Juan José Arreola y Augusto Monterroso.

Juan Manuel Bonet en su “Diccionario de las vanguardias en España”, señala que Roberto Fernández Balbuena “practicó una figuración post-cubista y post-Vázquez Díaz, tímidamente renovadora, con algunos bodegones cercanos al realismo mágico”.

El  escritor mexicano Juan José Arreola, dijo de él que “era intransigente con lo que no podía aceptar y era profundamente sincero”. Y sobre su obra artística aseguró que “a Roberto le gustaba que la luz besara cada una de las superficies del cuadro. Su paleta era realmente iridiscente: azules, verdes y morados que eran como cada una de las escamas de los tejos de luz de las alas de las mariposas”. El poeta le dedicó unos versos:

Nada tiene que ver

que tú hayas muerto,

antes te costó sufrimiento

ver cómo el mundo se acabó

en el treinta y nueve

Antonio Sáenz de la Calzada lo definió como “ese espíritu colmado de inquietudes y entusiasmo, dotado de una aguda y finísima sensibilidad siempre alerta y estremecida, que lo mantenía casi continuamente en vilo”.

Su hija Elvira recuerda que «A mi padre le gustaba pintar con unas galletas saladas untadas con paté y un caballito de tequila a su alcance, o con una toronja sacadita en gajos y bañada en  ron, que le gustaba que yo le preparara, mientras escuchaba flamenco». Decía que no le gustaba Manolo Caracol, y lo decía con su energía habitual, “¡No y no!; yo vengo de Juan Breva y paso por Don Antonio Chacón y me encuentro con la que consagra el cante que es La niña de los peines”. Roberto, “era intransigente con lo que no podía aceptar y era profundamente sincero, por lo que podía resultar terrible; él era colérico pero no tenía odio a nadie, sólo desprecio a algunos”, decía.  Pienso en su añoranza de España y en su seguro dolor por la ausencia y por la circunstancia que le tocó vivir, mientras veo sus cuadros. Pero nada hay de trágico ni de triste en su pintura. De su obra joven a su madurez hay una clara evolución pero sigue siendo el mismo pintor mirando el mundo de la misma manera. Nada de la negrura que reflejan las obras de otros artistas españoles exiliados de la época. Si acaso en su época mexicana hay algo de nostalgia. Tal y como decía Arreola: “Roberto pintaba realmente gozoso y a veces llegaba del gozo al frenesí… A Roberto le gustaba que la luz besara cada una de las superficies del cuadro… Su paleta era realmente iridiscente: azules, verdes y morados que eran como cada una de las escamas de los tejos de luz de las alas de las mariposas…” Así son sus cuadros”.

Jorge J. Crespo de la Serna destacó de él: “Muchos han escrito sobre él y sobre su bonhomía. Modesto hasta la humildad, amigo de sus amigos, todos los que le recuerdan lo hacen entrañablemente. Señalan su sencillez, su generosidad y su cordialidad sin límites. Su casa era cada semana un lugar de reunión obligatoria. Su simpatía avasalladora y su vitalidad atraían amigos irresistiblemente. “Era un hombre bueno, uno de esos justos que lo reconcilian a uno con el género humano… Si te has ido del mundo visible, Balbuena amigo, queda de ti un recuerdo imperecedero”.

Desnudo

Desnudo de Pitsburg

Desnudo

Desnudo

 

En la Gaceta de Bellas Artes de abril de 1932, escribía el crítico de arte José Prados López, quien fuera después Secretario de la AEPE, nombrado Secretario Perpetuo de la entidad, acerca de la obra de Roberto que “Roberto es el gran señor de la pintura que sabe unir en su paleta lo antiguo y lo moderno con ponderada prudencia, viendo el color a través de su temperamento individualista. Su mano le tiembla siempre de emoción extraordinaria camino de sus rectificaciones, condicionadas a su inquietud maravillosa. Incorporado, por propia convicción, a la manera valiente de la modernidad de las ideas y a las múltiples facetas de la nueva cultura, supo detenerse a tiempo para analizar minuciosamente sus sentimientos. Sus lienzos acusan de un modo definitivo esa autocrítica severa de su modalidad… huye de la pincelada ampulosa porque huye siempre se lo falso. Su gran tortura es el logro de la simplificación; por este anhelo es capaz de pintar varias veces un mismo lienzo… Ama los grandes planos y las luces honradas de los horizontes amplios: por eso consigue, aunque con más esfuerzo, lo que otros no logran con el minucioso y artificioso detalle o con la vaguedad insolente de los ignorantes”.

 En el claustro

 

Mesa de café

 

Roberto Fernández Balbuena y la AEPE

Socio de Mérito en el Salón de Otoño de 1923 y Socio de Honor en el de 1924.

Fue director de la Gaceta de Bellas Artes.

Pronunció alguna conferencia en la entidad en 1925.

Jurado en el XIII Salón de Otoño de 1932.

Vocal de la Junta directiva el 27 de julio de 1929 y 1930. Secretario provisional en septiembre de 1930.

La Asociación instituyó en 1999 para la disciplina de dibujo, el premio con su nombre en los Salones de Otoño que hasta día de hoy se mantiene.

* En el I Salón de Otoño de 1920, se inscribió como “Fernández Valbuena, D. Roberto; natural de Madrid; reside en París, Francia, rue La Fontaine, 14”, y presentó dos obras:

265.- “Retrato”, óleo, 1,43 x 1,21

266.- “Paisaje”, óledo, 1,07 x 0,87

* En el III Salón de Otoño de 1922 ya aparecía como residente en Madrid, en la calle Claudio Coello, 32, y presentó:

103.- “Paisaje”, óleo, 1,30 x 0,98

104.- “Marina”, óleo, 0,67 x 0,67

* Al IV Salón de Otoño de 1923

91.- “Estudio de retrato”, óleo, 1,34 x 1,18

* En el V Salón de Otoño de 1924 apareció ya como Socio de Mérito de Salones anteriores, y en el mismo, participó con las obras:

108.- “En la ribera”, óleo, 0,91 x 1,11

109.-“La Madonnina”, óleo, 0,90 x 0,90

110.- “Domingo”, óleo, 1,35 x 1,35

111.- “La gallina ciega”, óleo, 1,54 x 1, 72

* En el VII Salón de Otoño de 1927 participó constando en el catálogo como Socio de Honor de Salones anteriores, presentando cuatro obras sin titular:

286.- 1, óleo, 1,33 x 1,36

287.- 2, óleo, 1,23 x 1,25

288.- 3, óleo, 1,22 x 1,36

289.- 4, óleo, 1,28 x 2,15

* En el IX Salón de Otoño de 1929 se inscribió como residente en Madrid, en la calle Serrano, 73, y presentó  siete

obras, cinco de ellas bajo el mismo título, si bien eran diferentes:

63.- “Sobre la mesa de pino”, óleo, 0,98 x 0,98

64.- “Sobre la mesa de pino”, óleo, 0,82 x 1,09

65.- “Sobre la mesa de pino”, óleo, 0,92 x 0,92

66.- “Sobre la mesa de pino”, óleo, 0,96 x 0,79

67.- “Sobre la mesa de pino”, óleo, 0,96 x 1,11

68.- “Naturaleza muerta” , óleo, 1,22 x 1,60

69.- “Claroscuro” , óleo, 0,96 x 0,96

Al XII Salón de Otoño de 1932

345.- “Boceto”,  óleo

346.- “Retrato” , óleo

347.- “Estudio” , óleo

 

Círculo de Bellas Artes de Madrid

 

Planchando

 

Paisaje

 

Ahuehuete, fotografía de Roberto Fernández Balbuena

 

Desnudo con fanal

 

Desnudo en el campo

 

Desnudo en el mar

 

Desnudos luz sombra

 

Desnudo y libros

 

El matrimonio con amigos

 

Laboratorio

 

Leñadores y bueyes

 

Morucha

 

Mujer azul

Paisaje

 

Pueblo en perspectiva

 

Sardineras

 

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