Obras, artistas, socios, pequeñas historias…
Por Mª Dolores Barreda Pérez
Ricardo Verdugo Landi
VERDUGO LANDI, Ricardo P 1916 27.ene.1871 MALAGA MADRID 2.oct.1930
Socio de Mérito de la AEPE
Ricardo Verdugo Landi, Gaceta de Bellas Artes, 1930, con IA
Ricardo Verdugo Landi nació el 27 de enero de 1871 en Málaga.
De familia de periodistas, era hijo de Joaquín María Verdugo Delgado, director de la Revista de Málaga en 1874 y La Justicia en 1888, pero sobre todo fundador, propietario y director del diario malagueño Las Noticias desde 1876, periódico donde su hijo Francisco –posteriormente famoso periodista– ejerció como crítico taurino bajo el pseudónimo de Verduguillo.
En esa empresa familiar los hijos Joaquín, Ricardo y Francisco aprendieron a amar el oficio y todo lo relacionado con él, confeccionando el periódico, dibujando y escribiendo para él, nutriendo sus inquietudes, asistiendo cuando se podía a las clases artísticas, cambiando el papel por el lienzo cuando el trabajo lo permitía.
Sus aficiones artísticas pronto lo llevaron a inscribirse en la Escuela de Bellas Artes en 1886, con quince años, donde se convirtió en un discípulo predilecto de Emilio Ocón y Rivas en la recién instaurada cátedra de Paisaje, quien lo instruye en el arte de extraer poesía y emoción pintando cielo y agua, influyéndolo decididamente por el género de la marina. Pese a su vocación temprana por las marinas, sus obras de juventud se acercan al estilo de Fortuny.
En Málaga comienzan a circular en 1887 las producciones de Ricardo, pequeñas tablas de estilo minucioso y temática ingenua.
En 1892 presentó su obra Desembarcando en la Exposición Internacional de Madrid, que conmemoraba el IV Centenario del Descubrimiento de América, por la que obtuvo una mención honorífica. De ese mismo año es la obra Marina (Museo del Prado, Depósito Museo Ciudad Real) Ese mismo año donó al Museo Municipal de Málaga la obra Pidiendo auxilio. Continúa participando en las exposiciones nacionales, enviando a una marina de grandes dimensiones, Naufragio.
En 1899 vuelve a enviar otra obra Oleaje con la que consiguió una tercera medalla en la Exposición Nacional de Madrid, e igual premio obtiene en la de 1906 por Alta mar (Museo del Prado, Depósito Ministerio del Trabajo).
Una de las vistas más características del paisaje costero malagueño, tantas veces pintado por su maestro Emilio Ocón, la pintó Verdugo Landi en 1917, con el título El Peñón del Cuervo (Colección Fundación Unicaja, Málaga).
Algunos de los galardones artísticos que obtuvo son: Mención de Honor de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1892, Mención de Honor de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1895, Tercera Medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1896, Mención de Honor de la de 1899, Mención de Honor de la de 1906, Segunda Medalla de la Exposición Internacional de Panamá en 1916, Gran Diploma de Honor de la Exposición Hispano-Francesa de 1919 celebrada en Zaragoza, Segunda Medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1920, Segunda Medalla de la Exposición Internacional de Barcelona de 1929.
También realizó múltiples exposiciones individuales, como la celebrada en 1921 en el Majestic Hall de Bilbao y el Círculo de Bellas Artes de Madrid. En el Salón Parés de Barcelona, 1922, y los Salones de El Siglo, también en Barcelona, 1923. En la Casa Nancy, en 1925, en el Salón Vilches de Madrid en 1928. Volvió a exponer en Málaga en 1924. Después de su muerte le dedicaron homenajes en las Galerías Layetanas y la Sala Parés de Barcelona.
Alternó su carrera artística con su puesto de conservador del Museo Municipal de Málaga, cargo en el que estuvo entre 1895 y 1897, sucediendo en el mismo a José Ruiz Blasco, el padre de Picasso.
Tras su dimisión, la familia se traslada a Madrid, donde los hermanos iniciarán una trayectoria profesional como pintor y periodistas.
Y es que las ilusiones pictóricas de Ricardo chocaron con la realidad de la falta de clientela, teniendo que dedicarse a pintar cuadros expresamente para ser subastados en las salas de puja que estaban de moda en la época, formando un pequeño taller con Francisco, que preparaba los lienzos y pintaba cielo y mar, hasta que las telas recibían los retoques de Ricardo, que terminaba finalizando embarcaciones y figuras.
Francisco dará continuidad sobre todo a una fructífera carrera como dibujante de revistas ilustradas, encontrándose su obra reproducida con asiduidad a partir de ese momento, pero no solo en la ciudad de acogida, sino que en paralelo publicará también en el otro gran centro editorial del momento, Barcelona. Y no estará solo, sino que se verá normalmente acompañado por su hermano Ricardo, cada uno con un estilo bien definido: ilustrador figurativo Ricardo, caricaturista Francisco.
Trabaja primero como retocador en el periódico ABC, pero en el momento del nacimiento del Príncipe de Asturias, se le ocurrió hacer su primera composición fotográfica debido a que se les prohibió la entrada a los periodistas al palacio real. Así compuso una escena con una canastilla de encajes, colocó en ella a un recién nacido, escogió de los archivos las fotografías de los grandes de España que tenían acceso a la Cámara Real, los agrupó alrededor del infante en la ceremonia de presentación. Aquella composición le valió el nombramiento, por Luca de Tena, como director artístico de todas las publicaciones de ABC.
Junto a su hermano Francisco, fundó La Esfera, la revista ilustrada de corte modernista ensalzada por Benito Pérez Galdós como culmen gráfico de la edición española, y Nuevo Mundo, donde publica ilustraciones de sus obras y colabora en la redacción y dirección.
En 1924 es nombrado miembro del jurado de carteles de Semana Santa de Málaga, que lo acoge en su Academia de San Telmo. El Ayuntamiento lo nombrará hijo predilecto, consecuencia de la difusión por medio de sus obras, de la belleza de las costas malagueñas.
Su vocación artística también lo llevó al campo de la ilustración con grandes recursos, dados sus conocimientos en la labor periodística y editorial. Durante más de treinta años no interrumpió su asistencia a certámenes y exposiciones tanto nacionales como internacionales, relacionándose con artistas e intelectuales como José Prados López, Muñoz Degrain, Moreno Carbonero y otros muchos socios de la Asociación de Pintores y Escultores. Pese a la distancia, nunca perdió sus contactos con su ciudad de origen.
ABC, 30/11/1930
Gaceta de Bellas Artes, 1930
A los cincuenta y nueve años de edad, el 3 de octubre de 1930, falleció en Madrid el artista, al que se honra con un medallón grabado con su nombre en un acantilado de los que retrató con sus pinceles y de cara al mar que tanto amó.
En el Salón de Otoño de 1930, la Asociación Española de Pintores y Escultores le honró con una sala-homenaje por su reciente fallecimiento, recordando al artista, al amigo, al pintor y trabajador del arte.
Con tal motivo, en la Gaceta de Bellas Artes de noviembre de 1930, su director, Enrique Estévez Ortega firmaba un extenso artículo bajo el título de “El pintor del mar: Ricardo Verdugo Landi”, en donde se le recordaba y describía: …”Su parla inagotable y pintoresca, su gracioso ceceo andaluz, sus juicios tajantes… su gran optimismo desbordante, que únicamente en sus postrera horas empezó a extinguirse y a apagarse al tono mismo de su vida que languidecía… la frente ancha, surcada de arrugas, extendiéndose hacia arriba y hacia atrás, por su poca cabellera; los ojos -que circundaban unas ojeras rugosas- inquietos, brillantes, burlones… unos ademanes -como sus frases- rotundos, y unos pasos lentos, cansados, como entumecidos… era un hombre inteligente, vivo, muy ingenioso, despierto y vivaz… Verdugo Landi era, sin disputa, el primero de los marinistas españoles… era un hombre siempre joven, alegre y decidor, rebelde por vocación y por temperamento, pero que tenía de la amistad el mejor sentido y a la que rendía pleitesía siempre. ¡De tan poquísimos hombres se puede decir lo mismo! Era un hombre optimista, que tenía fe en sí mismo y en su obra. “Yo hago mis exposiciones y me compran. ¡En mi estudio no está una obra mucho tiempo!… Algunos compañeros se asombran de que venda tanto y me preguntan: ¿Qué hace usted para vender? Yo les doy la contestación en seguida: Hacer cosas agradables. ¡Cosas agradables! Ahí estaba el secreto de su éxito”.
Su obra está centrada en la representación del mar y la geografía costera, principalmente de la costa andaluza por la que sentía predilección, aunque también retrató las costas norteñas así como sus valles frondosos e industrias.
En su estilo se mezcla la composición clásica con la evocación romántica y el naturalismo con el idealismo, granjeándose en su madurez un sello acertado e identificativo por el que las marinas de Málaga de principio de siglo tuvieron su apellido y sus pinceladas.
Ricardo Verdugo Landi constituye uno de los más notables marinistas de la escuela malagueña. La identificación del mar como protagonista absoluto de la composición, adquiere protagonismo en sus estudios de variabilidad: oleajes, puestas de sol, mar embravecido, en calma, mostrando todo un sentido narrativo con la profusión de olas y rompientes, en los que se acerca a una pincelada de tipo impresionista.
Su aportación artística planteó una nueva interpretación del paisaje marino, subrayando un dramatismo y tensión en los efectos del mar y sus diferentes estados, que poco o nada tenían que ver con esas visiones anteriores plácidas de Gómez Gil o el propio Ocón. Se acerca, de este modo, a una nueva forma de ver el paisaje, cercano a las teorías noventayochistas del paisaje, con nuevos encuadres donde la agresividad, lo agreste del paisaje, se fundía con la investigación en la luz y las perspectivas. Para ello tuvo que alejarse de la tranquila costa mediterránea malagueña, de suaves perfiles, para adentrarse en otros paisajes y costas más agrestes, como la costa del País Vasco y del Cantábrico.
En las necrológicas de la época se decía de él que era “El pintor del mar. Marinero en lienzo, poeta de azules e inimitable creador de una escuela pictórica de marinas”.
En El Heraldo de Madrid, C.G.R. escribía: “Ayer, Julio Romero, faraón de la paleta, último moro de la dormida Córdoba. Hoy, Ricardo Verdugo. Andalucía va dictando crespones a los lienzos maestros de sus artistas. Fiel y sereno a su sentimiento y pensamiento, con una visión personal que no admitió nunca la tiranía de las épocas, Ricardo Verdugo realizó su obra fuerte al embate de las modas, sin temor a aparecer como un trasnochado. El, generoso de azules, millonario de luces, no podía ser un trasnochado nunca. Su temperamento le situaba, en cierto modo, en el realismo colorista, captando al descubrirla la belleza del mar con una precisión y maestría raramente alcanzada por nuestros pintores realistas. Sus marinas son auténticas instantáneas del gran personaje, del gran dinámico, del Lon Chaney de las mil caras, que entre horizonte y playa, ardido o melancólico da soles, es el mar.
Muere en plena madurez de su arte y de su vida. Azotado y vencido por una enfermedad cruel, que no ha sabido perdonarle. Y yo, que por generación y por gustos soy testigo irrecusable de todas las modernidades, quiero descubrirme ante su nombre que nos deja. Me parece un ademán de elemental y mínima justicia”.
Algunas de sus obras se encuentran expuestas en el Museo del Prado, el Museo Nacional de Arte de Cataluña, el Museo Carmen Thyssen de Málaga.
Ricardo Verdugo Landi y la AEPE
Participó en las siguientes ediciones del Salón de Otoño:
I Salón de Otoño de 1920: Panneau con quince apuntes de Alicante y Panneau con quince apuntes de Alicante, San Sebastián y Paisajes
IV Salón de Otoño de 1923: Costas de Garrafo y Balandro
V Salón de Otoño de 1924: Efecto de luz y Mar movida
VI Salón de Otoño de 1925: Piedras del Morlaco (Málaga), Altos Hornos (Bilbao), Panó con nueve apuntes de Málaga, Panó con nueve apuntes de Málaga
Además de su padre y hermanos, su sobrina Encarnación Margarita Isabel Verdugo Díez, conocida popularmente como Margarita Landi, hija de Joaquín, heredó también la vena periodística, al ser la primera periodista española que se especializó en información de sucesos.
Blanco y Negro, 1924
Margarita Landi










































