Obras, artistas, socios, pequeñas historias…
Por Mª Dolores Barreda Pérez
Ángel García Díaz
GARCIA DIAZ, Angel E 1910(F168) MADRID MADRID
Socio Fundador de la AEPE

Ángel García Díaz nació en Madrid, el 19 de diciembre de 1873, en la calle de la Madera número 14.
Con vocación temprana, con tan solo 15 años, remitió obras a la Exposición Universal de Barcelona de 1888.
Sí se sabe que tuvo contacto con el taller de damasquinado de Eusebio Zuloaga, cercano a la casa paterna y con cuyo hijo, el ceramista Daniel Zuloaga, socio de la AEPE, Ángel García colaboró al comienzo de su carrera artística.
Entre 1889 y 1895 estudió escultura en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado, dependiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde coincidió con los pintores Eduardo Chicharro y Fernando Álvarez de Sotomayor, de su misma generación, con quienes fundaría en 1910 la AEPE.
Simultáneamente, acudió como aprendiz a los talleres de Elías Martín Riesco y Ricardo Bellver, autor del Ángel caído, en el madrileño parque del Retiro, que influyó notoriamente en las primeras obras de Ángel García.
En la Exposición Internacional de 1892 recibió una Mención de Honor por Retrato del Excmo. Sr. D. Ramón Vigil, obispo de Oviedo y Giotto adolescente.
Repetiría galardón en las exposiciones nacionales de 1895 y 1897, siendo de esta época su primer encargo de envergadura, la ornamentación del Ministerio de Fomento en la glorieta de Carlos V, luego Ministerio de Agricultura, actualmente de Medio Ambiente.
En 1897, con veinticuatro años, ya había realizado los modelos que pasaría a cerámica Daniel Zuloaga, entre ellos las alegorías La Minería y La Industria en las fachadas laterales, y las enjutas orlando la bóveda de la escalera principal en el interior. Fue el comienzo de una carrera que aportaría numerosas piezas a edificaciones singulares.

Azulejos del Ministerio de Fomento

Cariátides del Instituto Cervantes
En 1898 contrajo matrimonio con Julia Morales Atienza, con quien tuvo ocho hijos, de los cuales Rafael también se dedicó a la escultura ornamental.
En 1900 obtuvo la Pensión Piquer de Escultura, permaneciendo con su familia tres años en Roma y dos más en París.
Durante el pensionado modeló los remates ecuestres para el puente de María Cristina en San Sebastián, con los cuales consiguió la Segunda Medalla en Escultura en la Exposición Nacional de 1904.
Para el arquitecto Julio Martínez Zapata ejecutó en 1913 un notable relieve sobre la entrada a la madrileña Casa de Socorro Municipal del distrito de Centro.
En 1906 logró la Primera Medalla de Escultura Decorativa en la Exposición Nacional con las parejas de Mineros que adornan los torreones de la Escuela de Minas de Madrid, proyectada por Ricardo Velázquez Bosco, con quien ya colaboró en el Ministerio de Fomento.
Con él también llevaría a cabo la obra escultórica de la Fundación de la Duquesa de Sevillano, conocida como Condesa de la Vega del Pozo, en Guadalajara, así como el ornato del palacio ducal en dicha ciudad.
Ángel García participaría desde su inicio en las obras de la Fundación, entre 1885 y 1916, destacando la cripta del imponente panteón del monumento funerario de aire modernista que llevó a cabo entre 1916 y 1921.
Una de las figuras del monumento, que presentó a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1920, titulada Jota, obtendría una condecoración.




Casino de Madrid
Entre 1908 y 1916 también llevaría a cabo las esculturas en el Asilo para Institutrices en la calle de Castelló en Madrid, actual colegio del Pilar, por encargo de la Duquesa de Sevillano.
Con Martínez Zapata trabajó en el Puente de la Reina Victoria, frente a la ermita de San Antonio de la Florida, inaugurado en 1909, realizando los osos de las farolas, símbolo de Madrid.
Angel García Díaz conoció a Palacios gracias a su maestro Velázquez Bosco, y su colaboración con el gran arquitecto fue donde su arte encontró la mejor expresión de la unión entre la escultura y la arquitectura.
El edificio del Palacio de Comunicaciones en Cibeles, hoy sede del Ayuntamiento, que ambos construyeron entre 1907 y 1919, es casi una gran escultura modelada cuidadosamente pieza a pieza.
En el Patio de Carterías fue instalado, en un barracón, un gran taller de escultura donde se desarrollaron todas las ornamentaciones a partir de dibujos de Palacios y de Ángel García Díaz, que éste convertía en figuras de yeso. Al parecer llegó a haber ciento treinta operarios que transformaban la obra en piedra caliza de Colmenar y Petrel.



Edificio Adriática
En Correos realizó una extensa estatuaria, así como en el cercano Banco Español del Río de la Plata, en la calle de Alcalá esquina con Barquillo, también según proyecto de Palacios, sede del actual Instituto de España, con las formidables parejas de cariátides en el chaflán, y si bien ambos proyectos aparecen firmados por Antonio Palacios y Joaquín Otamendi, fue Palacios -magnífico dibujante- el encargado del ornato. La relación del arquitecto gallego con Ángel García fue muy fructífera.
El artista también recibió otros encargos municipales, como la restauración de la Fuente de la Fama, de Pedro de Ribera, en 1911 cuando iba a ser trasladada al Parque del Oeste y que actualmente se encuentra en los Jardines del Arquitecto Ribera en la calle de Barceló.
En 1909 construyó su propia vivienda y taller de escultura, según proyecto arquitectónico de su amigo Palacios, que estaba ubicada en la esquina de la calle Ríos Rosas con Alonso Cano, derribado completamente después de la guerra. Este taller sería uno de los más grandes de un escultor en Madrid, junto con el de Mariano Benlliure.

Escudo de mármol de la sede del Colegio de Notarios de Madrid
También formaría equipo con él para el concurso del monumento a las Cortes de Cádiz de 1911, así como en la Virgen de la Roca, de diecisiete metros de altura, construida cerca de Bayona; suyas son la cara y manos en mármol de la Virgen, así como el boceto original en arcilla, siendo la última colaboración con Palacios el remate con pegasos que no se llevó a término para la sede del Círculo de Bellas Artes en 1924.
Otras obras destacables son las esculturas en mármol que realizó para la iglesia de San Manuel y San Benito, proyectada por Fernando Arbós y construida entre 1903 y 1910; la ornamentación de la escalera del Casino de Madrid en la calle de Alcalá, que llevó a cabo hacia 1911, y el escudo para el Colegio Notarial de Madrid de 1927.

Foto Archivo de la Villa Madrid Casa Estudio de Ángel García Díaz

Escuela de Minas de Ríos Rosas

Iglesia de San Manuel y San Benito
Formando equipo con el arquitecto José María Lorite, en 1915 se presentó al concurso para el monumento a Cervantes en la Plaza de España de Madrid. Pese a que el proyecto recibió, junto con otros dos, la Cruz de la Orden Civil de Alfonso XII, supuso una gran decepción para el escultor, quien consideró siempre su propuesta muy superior a la ganadora de Coullaut Valera y Martínez Zapatero, escultor y arquitecto, respectivamente.
Otras obras de Ángel García Díaz son las del Colegio del Pilar, en la calle de Castelló, suyos son los ángeles de las fachadas laterales, las figuras del pabellón acceso y la fachada de la iglesia en la calle Príncipe de Vergara, y la ornamentación del Edificio Adriática, en Callao; el conjunto funerario para los restos de la Condesa de la Vega del Pozo; el monumento al Sagrado Corazón de Jesús en Béjar, 1928; el monumento al Sagrado Corazón de Jesús, en Valdepeñas de Jaén, 1928; el busto del doctor Jaime Vera colocado en la fachada del colegio del mismo nombre, 1930.
Con la muerte de su esposa, en 1929, comenzó el declive del artista.
Desde la década de 1930 hasta aproximadamente 1945 se dedicó a esculpir escudos, frisos y capiteles para diversas sucursales del Banco de España, destacando la de Albacete, que realizaría en 1935.
En 1933 fue nombrado titular de la cátedra de Escultura Decorativa y Ornamentación en la Escuela Superior de Pintura, Escultura y Grabado.
Durante la Guerra Civil, fue separado de su cargo docente, reintegrándose a la cátedra pasada la contienda.




Instituto Cervantes de Madrid
El empuje de la arquitectura moderna, paulatinamente desornamentada, supuso una merma en los encargos a Ángel García, quien hubo de vender su gran estudio en 1936, perdiéndose desgraciadamente casi todas sus maquetas y documentos.
Se trasladó a uno más pequeño, en la calle de Modesto Lafuente.
El fallecimiento de su amigo Antonio Palacios en 1945, contribuiría a su tristeza y decaimiento. En sus últimos años no tuvo apenas trabajo y sí muchos problemas económicos.
Tras jubilarse permaneció ligado a la enseñanza como profesor con carácter gratuito hasta su muerte, ocurrida el 15 de julio de 1954, en su último taller del número 47 de la calle de Lope de Vega de Madrid.




Palacio de Comunicaciones de Madrid
La escultura de Ángel García Díaz está repleta de imaginación desbordante, inmersa entre lo grotesco, macabro, fantasmagórico y surrealista, despertando atención y admiración por igual. Sus trabajos fueron determinantes en la grandiosidad de aquellos magnos edificios de arquitectura irrepetible. Consiguió un gran prestigio entre los arquitectos, trabajó con los más notables, pero una desconsideración por parte de sus compañeros escultores.
Aquellos escultores, escayolistas y ceramistas de la época modernista eran conscientes de que sus trabajos en la decoración artística de fachadas iban a quedarse en el anonimato, incluso hasta el extremo de no existir datos en no pocos casos acerca de a quienes pertenecen tales o cuales obras.
Ángel García Díaz fue en su tiempo un artista reconocido y considerado por la prensa un «insigne” y laureado escultor, pero por varias razones cayó en el olvido y hoy día es prácticamente un desconocido.
Al parecer firmó muy pocas obras, huía de la prensa, y fue más un bohemio que una persona ambiciosa.

Lazarillo de Tormes

Monumento al Sagrado Corazón de Jesús, Valdepeñas de Jaén, 1928

Casa de socorro

Colegio del Pilar
Ángel García Díaz y la AEPE
Participó en las siguientes ediciones del Salón de Otoño:
I Salón de Otoño de 1920: Aurora, Crisálida, Virgen de las Nieves, Virgen del Pilar y Jesús.
Junto a Antonio Palacios, con la obra Virgen de la Roca
VI Salón de Otoño de 1925: Riente

Oso del puente de la Reina Victoria

Pila de agua bendita de la Capilla Real de Sevilla