David Rus: Desesperadamente inteligente

David Rus, autor de este dibujo sobre papel (30 x 21 cm), ha dejado plasmado una vez más el estilo figurativo que le caracteriza. Como dice él “necesito ver lo que voy a pintar”. No se puede discutir que se trata de un trabajo realista, pero hay un aspecto muy importante que necesita el autor: la necesidad de ver lo que va a plasmar en la obra, independientemente de que una vez terminado el trabajo deje de existir.

En este sentido, el trabajo de observación y de selección de motivos, es esencial. De hecho, durante el primer paso, a David Rus le surgen una serie de preguntas como “¿Qué voy a pintar ahora?”, entre otras.

El artista, nunca elige imágenes que deje indiferente al observador, siempre logra que las obras atrapen a los espectadores, y que estos no se cansen de verlas en ningún momento, e intenten descifrar la historia que las obras albergan entre sus pinceladas.

En este caso, en su obra titulada “Desesperadamente inteligente”, se trata del retrato de un gorila. En esta imagen, el aspecto más importante es la mirada, se trata de una mirada intensa que no deja de observar al espectador. A través de ella se podría decir, incluso la edad del animal, un animal adulto, triste, bien porque le han privado de su libertad y ahora se encuentra cautivo, o bien debido a su avanzada edad. En todo caso se trata de una mirada lánguida, que expresa todo el sufrimiento, experiencias, aprendizaje, etc. que ha obtenido a lo largo de su existencia. Este aspecto no es algo casual, es algo que el autor ha trabajado con mayor intensidad intencionadamente.

A día de hoy, la figura de este animal está relacionada, en concreto desde 1985, con el grupo denominado Guerrilla Girls. En 1985, El MOMA de Nueva York celebró una exposición de arte contemporáneo titulada “An Internacional Survey of Painting and Sculpture”. De las 169 obras de artistas que participaron en la exhibición solo 13 fueron hechas por mujeres artistas. Esto conllevó a que un nuevo grupo denominando Guerrilla Girls se manifestara en frente del museo contra la desigualdad. El objetivo de este grupo era mostrar su sentimiento de frustración al comprobar que a finales de siglo las diferencias entre los sexos persistían y las mujeres artistas continuaban sin tener ningún tipo de reconocimiento.

Existen una serie de características por las que se diferenciaban del resto de grupos. Sus verdaderos nombres se desconocen, son totalmente anónimos (de hecho, en las intervenciones públicas usan como pseudónimos nombres de mujeres artistas fallecidas), se trata de mujeres de diferentes edades y procedencias étnicas. Sus rostros los ocultan bajo unas máscaras de simios, en concreto de gorilas. Estos antifaces están inspirados en el personaje del gorila King Kong, que utilizan como símbolo de dominio masculino.

Generalmente, este animal es mostrado feroz, agresivo y dominante, valores que adoptaron las Guerrilla Girls para su causa. Pero en realidad se trata de una criatura muy tranquila, que comparte una estrecha relación con los seres humanos tanto por su apariencia como por su comportamiento. De hecho, el carácter agresivo y dominante del que le dotamos los humanos, es debido a su similitud con nosotros, tanto por su fisionomía como por su inteligencia, es decir, la mente humana tiende a temer lo que expone a su verdadera identidad.

La imagen de los gorilas en la historia del arte es más antigua de lo que creemos. Es un tótem muy común en diferentes tribus africanas. Simboliza el liderazgo no agresivo, compasión, inteligencia, nobleza, dignidad, fuerza, responsabilidad, solidaridad y amor a la comunidad; además del compañerismo, la entrega y los valores familiares.

De hecho, cuando un gorila entra en la vida de cualquier ciudadano africano, es una señal para que éste levante la cabeza y reconozca la nobleza dentro de él mismo, ya que el gorila transmite en sí honor y dignidad.

Esto muestra la manipulación por parte de muchos medios, que hacen que la manera con la que vemos muchas cosas, en este caso animales, sea totalmente incorrecta.

En el mundo desarrollado, se han utilizado, primero en el cine y después en el arte, para transmitir agresividad, ferocidad y liderazgo. Los gorilas son un símbolo típico del arte africano, que como hemos dicho antes representan valores como honestidad y nobleza.

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