Un jurado de excepción para el 93 Salón de Otoño

La Asociación Española de Pintores y Escultores prepara

una edición histórica del certamen artístico

más antiguo y prestigioso de España

El pasado día 29 de septiembre de 2026 tuvo lugar la reunión del Jurado de selección y calificación del 93 Salón de Otoño de la Asociación Española de Pintores y Escultores, el certamen artístico más antiguo y prestigioso de cuantos se convocan en España, una cita que desde 1920 viene promoviendo y defendiendo la creación artística nacional y que constituye una de las referencias fundamentales de las Bellas Artes españolas.

La edición de 2026 llega además en un momento especialmente significativo para la Asociación Española de Pintores y Escultores y para el propio Salón de Otoño, tras haber sido distinguido recientemente con el Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid en la categoría de Artes Plásticas, un reconocimiento que viene a refrendar más de un siglo de compromiso ininterrumpido con la cultura, el arte y los artistas españoles. El galardón supone un extraordinario honor para la AEPE y para los miles de creadores que, desde hace 106 años, han encontrado en el Salón de Otoño un espacio de libertad, excelencia artística y encuentro entre generaciones.

La reunión del jurado se desarrolló en un clima de intenso trabajo y reflexión crítica, marcado por el elevado nivel de calidad de las obras presentadas. Como viene siendo habitual, la selección requirió un análisis minucioso y una valoración individualizada de cada una de las piezas concurridas, lo que dio lugar a un interesante intercambio de opiniones y criterios profesionales entre los miembros del jurado.

El jurado del 93 Salón de Otoño ha estado formado por José Gabriel Astudillo López, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, y Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la entidad, actuando ambos como Presidente y Secretaria del jurado, con voz pero sin voto.

Han actuado como vocales los artistas Eduardo Naranjo, Alejandro Aguilar Soria, Paula Varona, Ricardo Sanz y Soledad Fernández; el escultor José Luis Fernández; Tomás Paredes, Presidente de Honor de la Asociación Española de Críticos de Arte; Dolores Chamero, Directora del Centro Cultural Casa de Vacas; y Wifredo Rincón, investigador del Instituto de Historia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

De izquierda a derecha y de arriba a abajo:

Mª Dolores Barreda Pérez, José Gabriel Astudillo López, Ricardo Sanz, Alejandro Aguilar Soria, Wifredo Rincón, Dolores Chamero,

Paula Varona, Tomás Paredes, Soledad Fernández, Eduardo Naranjo y José Luis Fernández

 

Todos ellos han coincidido en destacar la notable calidad artística de las obras presentadas, reflejo de la extraordinaria vitalidad creativa que vive actualmente el panorama artístico español y que confirma el papel del Salón de Otoño como escaparate privilegiado de las tendencias, sensibilidades y lenguajes contemporáneos.

Tal y como señala José Gabriel Astudillo, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, «el Salón de Otoño sigue demostrando año tras año que constituye una referencia imprescindible para conocer el estado actual del arte español. La calidad de las obras presentadas ha sido extraordinaria y ello ha obligado al jurado a realizar una selección especialmente exigente, fruto de un debate enriquecedor y de una profunda reflexión sobre los valores artísticos que representa este certamen».

«No puedo dejar de agradecer a los miembros del Jurado la encomiable labor que han realizado. Son artistas, críticos e investigadores que comprenden la sensibilidad del creador y que, desde la experiencia y el conocimiento, han sabido valorar el trabajo de los participantes con absoluta profesionalidad y rigor».

Asimismo, Astudillo añade que «el hecho de que el Salón de Otoño haya sido distinguido este año con el Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid en Artes Plásticas constituye una inmensa satisfacción para todos los que formamos parte de la Asociación Española de Pintores y Escultores. Este reconocimiento no sólo pone en valor nuestra historia y trayectoria, sino también el trabajo de generaciones de artistas que han contribuido a engrandecer el patrimonio cultural español. Lo sentimos como un homenaje a todos ellos y como un estímulo para seguir trabajando en favor del arte y de los creadores».

La exposición del 93 Salón de Otoño tendrá lugar en la Casa de Vacas del Parque del Buen Retiro de Madrid, pudiendo visitarse entre el 29 de octubre y el 29 de noviembre de 2026. Será en el transcurso de la inauguración cuando tenga lugar también el fallo del jurado y la entrega de premios de una edición que se presenta como una de las más relevantes de los últimos años.

En esta ocasión, el Salón de Otoño concederá un total de 21 galardones, distribuidos entre premios de libre acceso y distinciones honoríficas reservadas a socios de la AEPE.

Entre los premios de libre acceso figuran el Premio Tritoma, Premio Ciudad de Getafe, Premio Ayuntamiento de la Villa de Móstoles, Premio Ciudad de Leganés, Premio Fundición Codina, Premio al Talento Joven Encuentro, Premio de Escultura Santiago de Santiago, Premio Agrupación Española de Acuarelistas, Premio Extraordinario Álvaro Alcalá-Galiano y la Medalla de Pintura Down Madrid, reservada a artistas de esta institución.

A ellos se suman los galardones históricos de la Asociación Española de Pintores y Escultores: la Medalla de Pintura Eduardo Chicharro, Medalla de Escultura Mateo Inurria, Medalla de Pintura Joaquín Sorolla y Bastida, Medalla de Escultura Mariano Benlliure y Gil, Medalla de Pintura Cecilio Pla y Gallardo, Medalla de Escultura Miguel Blay y Fábregas, Medalla de Pintura Marcelina Poncela de Jardiel, Medalla de Escultura Carmen Alcoverro y López, Medalla de Acuarela José Prados López, Medalla de Dibujo Roberto Fernández-Balbuena y Medalla de Grabado Juan Espina y Capo, que llevan el nombre de algunas de las personalidades más relevantes de la historia de las Bellas Artes españolas y de la propia entidad.

La gala de inauguración, entrega de premios y apertura oficial de la exposición volverá a reunir a destacadas personalidades del ámbito artístico, cultural e institucional, en un acontecimiento que se ha consolidado como una de las grandes citas anuales de las Bellas Artes en España.

Con 106 años de historia, el Salón de Otoño continúa siendo un símbolo de continuidad, independencia y excelencia artística. Por sus distintas ediciones han pasado miles de artistas de todas las tendencias y generaciones, conformando una extraordinaria crónica visual de la evolución del arte español contemporáneo. El reconocimiento recibido este año con el Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid en Artes Plásticas viene a reforzar la vigencia y relevancia de un certamen que forma parte indisoluble del patrimonio cultural español y que sigue mirando al futuro con la misma ilusión y el mismo espíritu con el que nació en 1920.

 

 

93 Salón de Otoño

de la Asociación Española de Pintores y Escultores

29 de octubre a 29 de noviembre de 2026

Casa de Vacas

Parque del Buen Retiro de Madrid

Pº de Colombia, 1. 28009 Madrid

De lunes a domingo, de 10 a 21 h.

Metro: Retiro (Línea 2)

Bus: 2, 20, 28

BICIMAD: Estación 102 (C/ Alcalá, 95) y Estación 60 (Plza. Independencia, 6)

 

 

Inaugurado el 45 Certamen de Pequeño Formato de la AEPE

Se puede visitar hasta el 29 de octubre

El 5 de octubre de 2026 tuvo lugar el acto de inauguración de la edición número 45 del tradicional Certamen de Pequeño Formato de la Asociación Española de Pintores y Escultores, que puede visitarse hasta el 29 de octubre en el CC Príncipe de Asturias, y en la que se han seleccionado un total de 55 obras, de entre más de trescientas presentadas, y en la que participan reconocidos autores de esta disciplina.

El acto estuvo presidido por la Concejal de la Junta Municipal de Ciudad Lineal, Nadia Álvarez Padilla y el Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo, acompañados de la Secretaria General de la AEPE, Mª Dolores Barreda Pérez, y las vocales de la Junta Directiva Carmen Bonilla Carrasco y Delia García Laredo, además de contar con la asistencia de Antonio Herrera Jurado, Asesor de la Concejal, la Directora del Centro, Mónica Pérez Capilla, del distrito de Ciudad Lineal y multitud de socios que no quisieron perderse esta nueva exposición.

 

Tras unas palabras de la Concejala de Ciudad Lineal, Nadia Álvarez Padilla, en la que ha agradecido a la AEPE que celebre en su distrito un certamen tan magnífico, el Presidente de la AEPE ha agradecido la acogida de la muestra en la Junta Municipal y a la Concejala su atención y su asistencia, en nombre de todos los socios y artistas de la entidad.

Tras los discursos, la Secretaria General de la AEPE, Mª Dolores Barreda Pérez, procedió a leer el acta del jurado y a la entrega de premios.

En esta ocasión, el Jurado ha estado formado por José Gabriel Astudillo López, Mª Dolores Barreda Pérez, Presidente y Secretaria General de la AEPE, con voz pero sin voto, y por los Vocales Juan Manuel López-Reina, Delia García Laredo, Juan Ramón Luque Ávalos, y la socia elegida al azar Karla Castillo, que han otorgado los siguientes premios:

 

MEDALLA DE PINTURA FRANCISCO PRADILLA

Ricardo de los Ríos. Tyrion. Grafito / papel. 30 x 42

MEDALLA DE ESCULTURA JUAN BAUTISTA ADSUARA.

Desierta

MENCIÓN DE HONOR

Miguel Rodríguez Núñez. El sueño de la primavera. Óleo / tabla. 65 x 65

MENCIÓN DE HONOR

 Carmen Bellido. Espera. Bronce. 30 x 11

MENCIÓN DE HONOR

Rosa Mª Villalba Bonillo. Tío Pepe. Acuarela / papel. 50 x 50

MENCIÓN DE HONOR

Paulina Chilarska. Lindor rojo a la luz de la mañana. Óleo / panel entelado. 30 x 30

 

MENCIÓN DE HONOR

Julio César Quintana Borroto. La Casa. Mixta / cartulina. 40 x 50

 

Los artistas seleccionados para integrar la exposición del 45 Certamen de Pequeño Formato de la AEPE, son:

Pilar Ajuria (Pilar Ajuria Peón) – Juana Alba (Juana Alba Delgado) – María Cruz Alfonso Cremades (María Cruz Alfonso Cremades) – Angar Jiménez (Ángel García Jiménez) – Atarraya (Luis Manuel Díaz Díez) – Jimena Aznar (Jimena Aznar Rodríguez-Pardo) – Carmen Bellido (M. Carmen Bellido Márquez) – Eliana Bodinaku – José Fernando Camacho (José Fernando Camacho Díaz) – Juan Camacho (Juan Camacho Fernández) – Carmela del Casar (Carmela del Casar Ximénez) – José Manuel Chamorro Chamorro – Paulina Chilarska – Socorro Cruceta (Socorro Cruceta Alonso) – Félix L. Díaz (Félix Luis Díaz Rodríguez) – Ramón Estévez Abeytua – Elisa Reyes (Elisa Reyes Expósito Rodríguez) – Mariano Galán (Mariano Galán Ortega) – Galiana (Juan Pérez Galiana) – Laura Gallego – Fran Ginés (Francisco José Ginés Galisteo) – José Manuel Gómez Lorenzo – Mariángeles González López (María Ángeles González López) – Juan Antonio González Sáiz – Juanchi (Juan Antonio González Sáiz) – Guluaga (Luis Gutiérrez López) – Susana Huerta (Susana Huerta Rodríguez) – L. L. Parra (Laura López Parra) – Laredo (Delia García Laredo) – Jonhatan López – Juan Ramón Luque Ávalos – MateoS (Yolanda Mateo Salazar) – Ignacio Miquel (Ignacio Miquel Eced) – Rosa Moya (Rosa Moya Alcañiz) – Cari Muñoz (Caridad Muñoz Muñoz) – Miguel Ángel Murillo Núñez – Ocean (Hoi Ching Chan) – Fernando Pérez Fernández – J. Quesada (Jesús Quesada Polo) – Julio César Quintana Borroto – Gracia Ramírez (M. Gracia Ramírez Juan) – Ricardo de los Ríos (Ricardo Rodríguez de los Ríos Ramírez) – Miguel Rodríguez Núñez – Jesús Rubio (Jesús Antonio Rubio Escudero) – Antonio San Gil (Antonio San Gil Cela) – Cristina Sánchez (M. Cristina Sánchez Estévez) – Carmen Belén Serrano Serrano – Raquel Sevilla (Raquel Sevilla Guillén) – Cecilia Valverde (Cecilia Sánchez Valverde) – Juan Varilla (Juan Manuel García Varilla) – Paloma Viladomat (Paloma García Viladomat) – Rosa Mª Villalba Bonillo – Zazurca (Beatriz Gómez Zazurca)

Puedes seguir toda la información del certamen en esta misma web,  pestaña Certámenes y exposiciones, subpestaña Pequeño Formato, donde encontrarás una galería de obras, el catálogo digital y las fotografías de la inauguración.

 

45 Certamen de Pequeño Formato

Asociación Española de Pintores y Escultores

5 a 29 de Octubre de 2026

C.C. Príncipe de Asturias

Ciudad Lineal

C/ Hermanos García Noblejas, 14 – 28037 Madrid

De lunes a viernes, de 9:30 a 14 y de 15 a 18 horas

Metro: Ciudad Lineal (línea 5)

Bus: 38, 48, 70, 105, 4, 109, 113

Inaugurado el X Salón de Arte Realista de la AEPE

Se puede visitar hasta el 30 de octubre

 

El 1 de octubre de 2026, en la Sala de Exposiciones del Centro Cultural La Vaguada, tuvo lugar el acto de inauguración y entrega de premios del XI Salón de Arte Realista de la AEPE, que ha contado con una calidad insuperable en imágenes maravillosas de extraordinaria sensibilidad y fidelidad.

El acto estuvo presidido por José Gabriel Astudillo López, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, acompañado por el Concejal Presidente de la Junta Municipal de Fuencarral-El Pardo, José Antonio Martínez Páramo, Rafael López, Director del CC La Vaguada, los responsables de los servicios culturales de la Junta de distrito,  y al mismo asistieron distintos miembros de la Junta Directiva como Juan Manuel López Reina, Mª Dolores Barreda Pérez y Carmen Bonilla Carrasco, así como numerosos socios y amigos.

La exposición, que se prolongará hasta el 30 de octubre, se compone de un total de 47 obras entre pinturas y esculturas, y ha incluido dos galardones honoríficos: la Medalla de Pintura José Villegas Cordero, y la Medalla de Escultura Juan Cristóbal, como merecido homenaje a los maestros fundadores de la centenaria entidad, además de seis Menciones de Honor.

El jurado encargado de realizar las labores de selección y calificación del XI Salón de Arte Realista de la AEPE ha estado formado por José Gabriel Astudillo López, Presidente de la AEPE, Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la AEPE, actuando como Presidente y Secretaria del Jurado, respectivamente, ambos con voz y sin voto; y ha tenido como Vocales a los directivos Juan Manuel López Reina, Delia García Laredo, Juan Ramón Luque Ávalos y la socia al azar Pura Ramos.

Durante la inauguración, el concejal del distrito, José Antonio Martínez Páramo, ha destacado que el salón es “una cita consolidada en el panorama cultural madrileño” y ha agradecido su implicación a AEPE, a los artistas participantes y a todas las personas que han hecho posible la exposición, porque “su trabajo contribuye a enriquecer la vida cultural de nuestro distrito y a acercar el arte a vecinos y visitantes”.

En el acto de inauguración se hizo entrega de los premios, que resultaron ser los siguientes:

MEDALLA DE PINTURA JOSE VILLEGAS CORDERO

Félix Quiroga. La pasarela. Acrílico / lienzo. 97 x 146

 

MEDALLA DE ESCULTURA JUAN CRISTOBAL, dotada con Medalla y Diploma de la AEPE.

Desierta

MENCIÓN DE HONOR

Ricardo de los Ríos. Tilda. Mixta (Carboncillo y aerosol) / papel. 50 x 70

 

MENCIÓN DE HONOR

JM Durón. Blanca espuma. Óleo / lienzo. 60 x 120

 

 

MENCIÓN DE HONOR

Murat. Bicicletas. Óleo / lienzo. 100 x 120

MENCIÓN DE HONOR

Zazurca. Alborada. Pastel seco / papel. 55 x 83

MENCIÓN DE HONOR

David Sánchez. Jocker. Pastel / pastelmat. 70 x 50

 

Los artistas que integran la exposición del XI Salón de Arte Realista de la AEPE son:

Félix Quiroga, Ricardo de los Ríos, JM Durón, Murat, Zazurca, David Sánchez, Pilar Ajuria, Joaquín Alarcón González, Angar Jiménez, Arellano, Jimena Aznar, Cristina Braojos Panero, José Fernando Camacho, Carmela del Casar, Karla Castillo, Pedro Caurín, Concha Corral, Pilar Cortés, Ángeles F. Murcia, Elodia Fernández González, Germán, César González, Antonio Guardeño, Lili Hernández, Oleksii Iakurin, Javier Ipiña, Mar Jiménez Aguilar, Karfer Eguía, L. L. Parra, Ricardo Lamenca, Juan Ramón Luque Ávalos, Veranika Makushok, RosiM Moreno, Antonio Municio, Cari Muñoz, Odín Manuel, Manuel Pacheco, José Antonio de la Peña, Concha Rey, Jesús Antonio Rubio, Cristina Sánchez, Carmen Belén Serrano Serrano, Miguel Vedia

Puedes seguir toda la información de este certamen en esta misma web, pestaña Certámenes y Premios, subpestaña Salón de Arte Realista, donde encontrarás una galería de imágenes de las obras, el catálogo digital y las fotografías de la inauguración.

 

XI SALÓN DE ARTE REALISTA 2026

Asociación Española de Pintores y Escultores

Del 1 al 30 de octubre de 2026

Sala de Exposiciones del Centro Cultural La Vaguada

Junta Municipal del Distrito de Fuencarral-El Pardo

Avenida de Monforte de Lemos, 40 – 28029 Madrid

Horario: de lunes a sábados, de 9:00 a 21:30 h.

El gran otoño de la AEPE

José Gabriel Astudillo López

Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores

 

Tras el paréntesis estival y el arranque de un mes de septiembre dedicado a la recepción de obras y a la puesta a punto de la maquinaria institucional, nos adentramos de lleno en un mes de octubre que promete ser histórico para la Asociación Española de Pintores y Escultores. Si en el anterior número de nuestra Gaceta os animaba a convertir las vacaciones en un tiempo fértil para la creación, hoy tengo la inmensa alegría de constatar que ese llamamiento ha dado sus frutos. Los talleres han rugido con fuerza y la desbordante ilusión de nuestros socios se materializa ahora en una agenda de otoño sencillamente extraordinaria, que vuelve a situar a la AEPE en la vanguardia cultural de España.

Iniciamos este mes con el orgullo de ver cumplidas las grandes promesas de nuestra programación, abriendo al público certámenes de enorme solera y prestigio. El dinamismo será absoluto. Desde el día 1, el Centro Cultural La Vaguada acogerá el XI Salón de Arte Realista, una cita ya consolidada para quienes encuentran su lenguaje en la fidelidad de la realidad. Casi de manera simultánea, el 5 de octubre inauguraremos en el Centro Cultural Príncipe de Asturias de Ciudad Lineal el 45 Certamen de Pequeño Formato, demostrando una vez más que la esencia artística no entiende de escalas ni de dimensiones. Apenas un día antes, el 4 de octubre, el Centro Cultural Nicolás Salmerón de Chamartín abrirá sus puertas al XI Salón de Dibujo, Grabado e Ilustración, una convocatoria crucial para reivindicar unas disciplinas que son el pilar fundamental de las artes plásticas.

Esta efervescencia se complementará, como es habitual, con la intensa vida artística que albergará nuestra propia Sala AEPE, que este mes se convertirá en el escaparate del talento de creadores como Javier Vega, Ángel González – Gosan, Juanjo Lozano y las hermanas María y Ana Morales Baena. Asimismo, nuestra labor de difusión de las Bellas Artes nos llevará fuera de Madrid el día 9, con la inauguración de la exposición de los Premios Reina Sofía en la prestigiosa Fundación Antonio Gala en Córdoba, donde tendré el honor de impartir una conferencia junto a nuestra Secretaria General, Mª Dolores Barreda Pérez.

Sin embargo, si hay un hito que marcará con letras de oro este mes de octubre, es la inauguración el próximo día 29 de nuestro acontecimiento más esperado: el 93 Salón de Otoño. El certamen más antiguo y prestigioso de España regresa para exhibir la excelencia, la sensibilidad y la capacidad de innovación de nuestros creadores contemporáneos en una edición que, os aseguro, volverá a conmover al público y a la crítica.

Todo este despliegue de exposiciones, inauguraciones, conferencias y el constante trasiego de entregas y devoluciones de obras es el reflejo vivo de una asociación en constante movimiento. Nada de esto sería posible sin el extraordinario compromiso de cada uno de los artistas y socios que dais sentido a mi presidencia, una confianza que vuelvo a agradecer desde el corazón en esta nueva etapa que iniciamos juntos.

Disfrutemos de este octubre dorado para las Bellas Artes. Nos vemos en las salas de exposiciones, compartiendo el entusiasmo y la belleza de la creación plástica.

Llevamos 116 años haciendo arte
116 años de pasión por el arte
116 años haciendo cultura en España

Prestigio y deslealtad

Cuando el éxito se convierte en imitación y agotamiento

Mª Dolores Barreda Pérez

Secretaria General

Secretaria Perpetua de la AEPE

 

En el ámbito del arte, donde la autenticidad debería ser el eje central de toda iniciativa, resulta especialmente significativo observar cómo determinados modelos de gestión se consolidan hasta convertirse en referencia. La Asociación Española de Pintores y Escultores (AEPE) es, en este sentido, un ejemplo paradigmático: una institución cuya trayectoria, profesionalidad y eficacia organizativa han dado lugar a un modelo sólido, reconocido y, sobre todo, imitado.

Lejos de ser casual, este fenómeno responde a una realidad incontestable: la AEPE ha sabido articular, durante décadas, un sistema de trabajo riguroso basado en la experiencia, el conocimiento profundo del sector y la lectura atenta de las transformaciones del tejido artístico. Mientras muchas instituciones  permanecían rígidas ante los cambios socioeconómicos y tecnológicos, la AEPE supo adaptarse con agilidad a las verdaderas necesidades de los creadores contemporáneos.

Entendió que el artista no solo busca un espacio físico donde colgar su obra, sino amparo institucional, legitimación profesional, visibilidad mediática, garantías éticas y una red de contactos construida con esfuerzo y legitimidad. Su capacidad para organizar certámenes de alto nivel, dinamizar la participación, diversificar los lenguajes plásticos y generar prestigio constante no solo ha beneficiado a sus miembros, sino que sentó las bases de cómo debía gestionarse el apoyo al creador en el siglo XXI.

Si hay algo que enaltece y diferencia de forma radical a la AEPE en el panorama cultural actual es la naturaleza misma de su supervivencia y funcionamiento. En una época dominada por el interés mercantilista y en la que impera la máxima de que «nadie hace nada gratis», la AEPE se sostiene sobre un modelo de gestión absolutamente ejemplar y rarísimo hoy en día.

Sin subvenciones públicas ni prebendas, la Asociación no vive del erario público ni depende de asignaciones oficiales para subsistir; su independencia es real y sostenida éticamente por el compromiso de su comunidad.

Con una vocación altruista inusitada en la que sus órganos directivos trabajan de forma desinteresada y voluntaria, dedicando innumerables horas, esfuerzo y talento por amor al arte y por responsabilidad con el colectivo artístico, sin retribuciones económicas.

Esta entrega altruista no pasa desapercibida. Precisamente por ello, los artistas serios, consolidados y verdaderamente profesionales valoran enormemente el modelo de la AEPE. Reconocen en él un sello indiscutible de prestigio y rigor, sabiendo que detrás de cada exposición o certamen hay un trabajo transparente, ético y volcado exclusivamente en la dignificación de su obra.

Frente a la inmediatez de los proyectos personalistas, una institución como la AEPE, respaldada por 116 años de historia, trasciende con creces las aspiraciones de cualquier individuo o grupo coyuntural. La AEPE no pertenece a los egos de turno ni sirve como trampolín para vanidades privadas; se debe a un legado histórico colosal, a la memoria y al trabajo acumulado de generaciones de creadores que la precedieron y a un compromiso ético inquebrantable sostenido a lo largo de más de un siglo.

Mantenerse fiel a una trayectoria centenaria no significa, en absoluto, ser una entidad anclada en el pasado o desfasada. Al contrario: representa el compromiso vivo de entender la cultura desde el bien común y la responsabilidad colectiva. Esta visión altruista y duradera de la gestión cultural no tiene nada que ver con las modas efímeras ni con las dinámicas de autopromoción personal que dominan otras iniciativas contemporáneas; es la demostración de que la verdadera modernidad reside en servir al arte con generosidad y visión de futuro.

Sin embargo, todo modelo exitoso conlleva riesgos. El esquema creado por la AEPE —basado en la convocatoria abierta, la curaduría rigurosa, el respaldo de jurados de prestigio y la proyección del artista— se convirtió pronto en el objeto de deseo del sector. En los últimos años han proliferado iniciativas, grupos y estructuras —desde pequeños colectivos hasta entidades con evidente vocación empresarial— que replican, en mayor o menor medida, este esquema de funcionamiento.

Estos “nuevos actores” han encontrado en la fórmula de la AEPE una vía rápida para abrirse camino en el mercado cultural. Sin embargo, no se trata únicamente de inspiración o aprendizaje legítimo. Esta apropiación roza con frecuencia el oportunismo: contactos directos con artistas vinculados a la Asociación, reproducción mímica de sus convocatorias y reglamentos sin el mismo respaldo ético, y utilización de los canales que otros tardaron décadas en construir para beneficio propio e inmediato.

Detrás de esta falta de rigor en la gestión cultural subyace una carencia estructural preocupante: la falta de una sólida formación y educación artística superior en quienes pretenden erigirse en gestores, comisarios o promotores. La gestión cultural exige un conocimiento profundo de la Historia del Arte, la museografía, la estética y el derecho de la propiedad intelectual; competencias que no se improvisan y que requieren años de estudio académico especializado.

Al carecer de esa base formativa, muchos de estos improvisados dinamizadores sustituyen el rigor intelectual por la capacidad de «venderse» en redes sociales y entornos públicos. Se impone así la cultura del postureo visual y la autopromoción desmedida, donde el envoltorio del gestor cobra más protagonismo que el propio artista o el contenido conceptual de las exposiciones. Sin una ética estricta que entienda que el gestor está al servicio del arte (y no al revés), la mediación cultural se degrada hasta convertirse en un mero espectáculo de vanidades personales, desprovisto de legitimidad y compromiso social.

La paradoja más preocupante de esta masiva imitación es que, mientras por un lado consolida el prestigio original de la AEPE, por el otro desencadena un proceso de devaluación y agotamiento del propio modelo.

Cuando la estructura organizativa que ideó la AEPE para dignificar el arte se multiplica sin control, despojada de su espíritu altruista, sin rigor y con el único fin de obtener rentabilidad rápida o protagonismo personal, el ecosistema se colapsa. La proliferación incesante de certámenes, salones y exposiciones sin criterio ni filtro genera un ruido mediático y social que termina por confundir al público, desorientar a los coleccionistas y, sobre todo, desgastar a los propios artistas.

Este fenómeno acaba perjudicando a la propia institución que creó el camino y al colectivo artístico al que sirve. La banalización del reconocimiento está servida. Al existir decenas de certámenes clónicos sin exigencia alguna más que la monetaria que aportan para ser visibles, los méritos y selecciones pierden su valor diferencial. Asistimos entonces a la fatiga del artista, ya que los creadores se ven sobreexpuestos a convocatorias de dudosa calidad organizativa que consumen sus recursos y minan su confianza. Y así llegamos a la degradación de estándares, porque la urgencia por llenar salas o cobrar cuotas lleva a primar la cantidad sobre la excelencia, agotando la credibilidad del formato expositivo tradicional.

El modelo, concebido originalmente para enaltecer la labor artística, corre el riesgo de morir por hipertrofia: devorado por una marea de réplicas que extraen sus recursos sin aportar valor ni renovar la propuesta cultural.

Y, sin embargo, hay en esta situación una lección evidente: cada intento de imitación, cada reproducción del modelo AEPE, no hace sino reforzar su autoridad moral e histórica. Copiar implica reconocer —aunque sea de forma implícita— que aquello que se replica funciona, tiene un valor real y ha marcado una senda insustituible. La AEPE se mantiene así como el faro de referencia, no solo por lo que hace, sino por la brecha insalvable entre su profundidad institucional y la superficialidad de quienes intentan reproducirla.

La cuestión de fondo no es la existencia de nuevas iniciativas —necesarias y enriquecedoras cuando son auténticas—, sino la ética con la que se articulan. La competencia, cuando es leal y aporta nuevas ideas, eleva el nivel general; cuando se sustenta en la copia mecánica, el extractivismo y la falta de integridad, degrada la profesión y agota el entorno.

En un momento de confusión donde el mercado del arte necesita más que nunca integridad, rigor y compromiso a largo plazo, resulta imprescindible reivindicar y defender modelos sólidos, independientes y altruistas como el de la AEPE. El verdadero prestigio no se improvisa, no se fracciona ni se deja clonar: se construye con el tiempo, con coherencia y con un respeto absoluto hacia la creación artística. Esa es, en última instancia, la frontera infranqueable entre quienes abren brecha de forma desinteresada y quienes simplemente se dedican a agotar el camino trazado por otros.

Por todo ello, desde la atalaya que otorgan más de ciento dieciséis años de coherencia, la AEPE contempla las incesantes tentativas de réplica no con inquietud, sino con una suerte de benévola gratitud.

Resulta ciertamente halagador —a la par que tierno— observar cómo el esfuerzo ajeno se consagra con tanto ahínco a intentar fotocopiar un siglo de historia.

Si la imitación es, como dicen, la forma más sincera de adulación, la AEPE agradece profundamente este plebiscito diario a su labor.

Es reconfortante saber que, en el fondo, todos esos entusiastas diletantes y esforzados copistas siguen necesitando tener siempre un original de referencia para saber, al menos, qué camino intentan seguir.

Desde la AEPE, nuestro más sincero agradecimiento!!!

 

El Reglamento del Salón de Otoño de 1920

Historia viva de la Asociación Española de Pintores y Escultores

Un recorrido por la memoria y el legado de la centenaria institución

por Mª Dolores Barreda Pérez

Cuando se lee el Reglamento del I Salón de Otoño, aprobado por la Asociación Española de Pintores y Escultores el 18 de enero de 1921, resulta inevitable comprobar que, más allá de los cambios impuestos por el tiempo, la esencia que inspiró aquel proyecto continúa viva en las bases del actual 93 Salón de Otoño. Han transcurrido más de cien años, han cambiado las formas de participación, las tecnologías, los espacios expositivos y hasta la propia sociedad, pero el espíritu fundacional permanece intacto.

El primer reglamento nace con una idea muy clara: crear una gran exposición anual abierta al encuentro de los artistas. No se plantea como un acontecimiento restringido a una élite, sino como una convocatoria destinada a reunir a creadores, fomentar la participación y ofrecer al público una panorámica del arte de su tiempo. Por ello, desde su artículo primero, la AEPE manifiesta su voluntad de celebrar el Salón todos los años y convertirlo en una cita permanente de la vida artística española. Ese mismo propósito sigue apareciendo hoy en la convocatoria del 93 Salón de Otoño, definida como una de las grandes referencias del arte español y un espacio de encuentro entre artistas, instituciones y público.

También resulta significativo comprobar cómo la vocación de apertura se mantiene sin apenas variaciones. En 1921 podían concurrir artistas españoles y extranjeros, una circunstancia avanzada para la época y reveladora de una mentalidad abierta y universal. Más de un siglo después, las bases actuales siguen definiendo el Salón de Otoño como un certamen abierto a artistas de cualquier procedencia, manteniendo la misma aspiración de libertad creativa e intercambio artístico.

La defensa de todas las manifestaciones artísticas constituye otro de los grandes pilares comunes. El reglamento fundacional estructuraba el certamen en las secciones de Pintura, Escultura y Grabado, reservando además un espacio específico para estudios y apuntes de viaje. Las bases actuales amplían aquellas categorías para incorporar Dibujo y Acuarela, reflejo lógico de la evolución del certamen, pero mantienen la misma voluntad de dar cabida a distintas disciplinas dentro del ámbito de las Bellas Artes. Es decir, no se ha alterado la filosofía original; simplemente se ha adaptado a la realidad artística contemporánea.

Quizá uno de los aspectos más llamativos sea la importancia que el reglamento de 1921 otorgaba a la calidad de la exposición. Los artículos relativos a la instalación insistían en la buena colocación de las obras, en la armonía del conjunto y en la autoridad de la comisión organizadora para garantizar el mejor resultado posible.

No se trataba únicamente de reunir obras, sino de construir una exposición digna del arte que representaba. Ese criterio se mantiene hoy en los procesos de selección, en las exigencias técnicas de presentación y en la intervención de jurados especializados que continúan velando por la excelencia artística del certamen.

Otro rasgo heredado es la preocupación por la difusión de los artistas. En el reglamento original se contemplaba la reproducción de las obras en el catálogo y se regulaban incluso las relaciones con la prensa, entendiendo que la promoción pública del arte era una función esencial del Salón.

Un siglo después, esa vocación de difusión no sólo permanece, sino que se ha multiplicado mediante catálogos, publicaciones, páginas web, redes sociales, medios de comunicación y una amplia red de patrocinadores e instituciones colaboradoras. Los medios cambian; la finalidad sigue siendo exactamente la misma: dar visibilidad a los creadores.

Existe además un elemento profundamente humano que conecta ambas épocas. El Salón de Otoño nació no sólo para exhibir obras, sino para construir comunidad artística. El reglamento de 1921 habla continuamente de expositores, asociados, comisiones y colaboración entre artistas. Las bases actuales mantienen esa misma dimensión colectiva al presentarlo como un espacio de encuentro donde conviven artistas emergentes y consagrados, socios y no socios, todos unidos por la creación artística.

Naturalmente, algunas cosas han cambiado. Las tres pesetas de inscripción de los socios se han convertido en cuotas adaptadas a los costes de organización actuales; las fotografías de 18 x 24 remitidas en papel han sido sustituidas por archivos digitales; el viejo Palacio del Salón ha dado paso a modernos espacios expositivos como la Casa de Vacas del Retiro. Sin embargo, estas son diferencias circunstanciales. La verdadera identidad del Salón no reside en sus procedimientos, sino en sus principios.

Por eso, la lectura comparada de ambos textos ofrece una conclusión evidente: el Salón de Otoño no ha sobrevivido durante más de un siglo por casualidad. Lo ha hecho porque ha sabido evolucionar sin traicionar sus raíces. La defensa de las Bellas Artes, la apertura a todos los artistas, la promoción de la creación contemporánea, el respeto a la tradición y la búsqueda de la excelencia constituyen un legado que ya estaba presente en 1921 y que continúa guiando la convocatoria del 93 Salón de Otoño.

En definitiva, más que un certamen, el Salón de Otoño es una idea. Una idea nacida hace más de un siglo en el seno de la Asociación Española de Pintores y Escultores y que, generación tras generación, sigue demostrando que el arte necesita espacios de libertad, encuentro y reconocimiento.

Y esa idea, afortunadamente, permanece tan viva hoy como cuando Pedro Poggio y Juan Espina y Capó firmaron aquel primer reglamento en enero de 1921.

En 2026, el Salón de Otoño es el certamen más antiguo y prestigioso de los que se convocan en España.

 

Reglamento del I Salón de Otoño

Aprobado en Junta General de 18 de enero de 1921

CAPÍTULO PRIMERO De las obras

Artículo 1.
La Asociación de Pintores y Escultores tratará, por todos los medios posibles, que el Salón de Otoño se celebre todos los años durante los meses de septiembre a noviembre.

Art. 2.
El Salón comprenderá tres Secciones correspondientes a Pintura, Escultura y Grabado.

En el Palacio del Salón se reservará una sala para la exhibición de «Apuntes de Viaje y Estudios», realizados por cualquier procedimiento, y los artistas, al llenar la hoja de inscripción, clasificarán debidamente su envío, señalando los trabajos en su reverso con una A o una E.

La instalación de los «Apuntes de Viaje y Estudios» podrá hacerse en un solo cuadro, o a la manera de las pruebas de aguafuerte, incluyendo varios en un cuadro que tenga dos metros, o dos de a uno en su mayor dimensión.

Art. 3.
Todo cuanto se relacione con la exposición, dirección y administración estará a cargo de la Comisión que la Junta Directiva designe.

Art. 4.
Podrán concurrir artistas españoles y extranjeros.

Art. 5.
Los envíos de las obras, así como todos los gastos hasta ser entregadas en el local que designe la Comisión y, después de cerrado el Salón, serán de cuenta del expositor.

Art. 6.
El Salón estará abierto durante un mes, a partir del día de la inauguración, pudiendo prorrogarse el plazo en caso de reconocida conveniencia.

Las horas en que permanecerá abierto se acordarán en tiempo oportuno.

Art. 7.
Las obras serán recibidas por el personal que se designe por la Junta Directiva bajo la inmediata dirección e inspección de su Secretario.

Art. 8.
La entrega de las obras tendrá lugar desde el día 1 de septiembre hasta el 15 inclusive, y el Salón se inaugurará el 1 de octubre y se clausurará el 31 del mismo mes.

Art. 9.
La presentación de las obras se verificará en el local del Salón, por el autor o la persona a quien éste autorice por escrito.

Las horas de recepción serán de nueve a trece y de dieciséis a diecinueve. Si el autor no tuviera su domicilio en Madrid, estará obligado a designar, al hacer la presentación de las obras, persona que le represente y tenga su residencia en esta Corte.

Art. 10.
Para figurar en el Salón habrá que satisfacer:

Tres pesetas de inscripción los asociados, por todas las obras que presenten.

Diez pesetas los que no lo sean, por cada una.

Art. 11.
Cada expositor no podrá exponer más que dos obras y uno o dos tableros, con arreglo al artículo 2.º, párrafo tercero.

Art. 12.
Se pagará por derecho de reproducción en el Catálogo:

Los asociados, cinco pesetas por cada una de las obras que deseen que figuren en él, pudiendo reproducir todas.

Los no asociados, siete pesetas por adquirir los mismos derechos.

Art. 13.
Con este fin acompañarán las fotografías en tamaño de 18 x 24, que serán de su cuenta.

La Comisión se reserva el derecho de dar a las reproducciones el tamaño que considere oportuno, sin que esto influya en la cantidad del derecho establecido.

Art. 14.
La Prensa, siempre que reproduzca las obras con carácter de extraordinario, deberá sujetarse a las condiciones anteriores; pero queda en completa libertad de hacer las reproducciones en sus tiradas ordinarias, entendiéndose directamente con los artistas, en bien de la propaganda de los mismos y de la Exposición.

Art. 15.
Los artistas que presenten obras en escayola en la Sección de Escultura podrán sustituirlas por la materia definitiva hasta dos días antes de la inauguración, previo aviso del cambio.

Art. 16.
Para el grabado en lámina se considerará como obra todas las pruebas, bien en una misma plancha y cuadro o en diversas, que estén colocadas en uno que tenga por dimensiones máximas dos metros por uno y medio.

Para el grabado en hueco se considerarán como obras todos los trabajos que estén colocados en un tablero o cuadro de las dimensiones marcadas para el de lámina.

Art. 17.
Todo expositor deberá conformarse desde luego, y sin lugar a reclamación, con las decisiones que se acuerden relacionadas con la capacidad del local, buena colocación y aspecto de la instalación.

Las obras no habrán figurado en ninguna de las exposiciones celebradas en Madrid.

Art. 18.
Al hacer la presentación de cada obra, los expositores o sus representantes firmarán una cédula en la que harán constar, además de su número, descripción y género:

Nombre y apellidos del autor.

Lugar de su nacimiento.

Señas de su domicilio.

Designación, caso de que el autor no resida en Madrid, de un representante suyo que tenga domicilio en la Corte.

Precio de la obra y si autoriza su venta.

Art. 19.
Recibida una obra, se entregará al autor o a su representante un recibo talonario, firmado por el Secretario de la Sección, numerado y con las debidas anotaciones.

Art. 20.
Del precio de venta de las obras se descontará el 10 por 100 a beneficio y para ayuda de gastos de la Exposición.

CAPÍTULO II De la instalación

Art. 21.
La colocación de las obras y arreglo de las salas se hará por la Comisión, el Presidente de la Asociación, el Vicepresidente, el Secretario General y cinco expositores designados por sorteo.

Art. 22.
El sorteo se verificará el día siguiente de finalizar el plazo para la entrega de las obras, a las diez de la mañana, formando la Mesa la Comisión.

Acto continuo comenzarán los trabajos, que necesariamente han de estar terminados para poder celebrar la inauguración el día 1 de octubre.

CAPÍTULO III Disposiciones generales

Art. 23.
La inauguración se celebrará con el programa que, a su debido tiempo, redacte la Comisión de colocación.

Art. 24.
La entrada a la Exposición costará:

Domingos y días festivos: 0,25 pesetas.

Días laborables: 0,50 pesetas.

Día del barnizaje: 2 pesetas.

Día de clausura: 2 pesetas.

La Comisión acordará los días que durante el período de apertura puedan calificarse de invitación o de moda, así como el precio de la entrada.

Los expositores y asociados tendrán derecho a la entrada gratuita desde el día del barnizaje, mediante la presentación de la tarjeta intransferible de expositor o de identidad, firmada por los interesados y con la correspondiente fotografía adherida.

De igual derecho disfrutarán los directores y críticos de la Prensa desde el último día de la entrega de obras.

Art. 25.
Los autores o sus representantes, previa presentación del recibo talonario, retirarán sus obras dentro de los quince días siguientes al de la clausura de la Exposición.

Cumplido este plazo, las obras que no hubiesen sido retiradas dejarán de estar bajo la vigilancia de la Asociación.

No habrá derecho a reclamar indemnización alguna en los casos de pérdida o avería por fuerza mayor u otro caso fortuito.

Art. 26.
El Catálogo es propiedad de la Asociación de Pintores y Escultores y nadie podrá reimprimirlo.

Queda hecho el depósito que previene la Ley.

Art. 27.
Toda duda, petición, reclamación o incidente no previsto en este Reglamento que surja por cualquier concepto será resuelto por la Comisión de colocación, sin que posteriormente quepa recurso ni reclamación alguna.

 

Madrid, 18 de enero de 1921

El Presidente: Pedro Poggio
El Secretario General: Juan Espina y Capó.

Guzpeña galardonado con el Primer Premio de Pozuelo 

Del Certamen de Pintura convocado por el Ayuntamiento

 

El socio y pintor leonés Enrique Rodríguez, «Guzpeña», ha obtenido el primer premio en la edición de este año del Certamen de Pintura que convoca el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón, en Madrid. La obra merecedora del premio es un acrílico sobre lienzo de 146×146, titulada“Aperos”, perteneciente a la serie desarrollada por el artista denominada «Recordanza».

Este Certamen de pintura es uno de los más relevantes de los que tienen lugar en nuestro país.

El jurado estuvo compuesto por Catalina Ruiz Mollá, artista y profesora de Bellas Artes de la UCM; Dolores Tomás, coleccionista y comisaria; David Trullo, crítico de arte y comisario independiente. Las obras premiadas y seleccionadas se podrán visitar en Centro Cultural MIRA de Pozuelo de Alarcón, Madrid, del 17 de septiembre al 11 de octubre de 2026.

La obra premiada sintetiza el lenguaje plástico ya conocido de este artista, un punto de encuentro de aires vanguardistas, ecos surreales y espacios metafísicos. Todo ello bien construido, con limpieza de color y estructuras, que traslucen un mundo imaginativo y hechicero.

Guzpeña, natural de Prado de la Guzpeña y con su estudio en Almanza, tiene a sus espaldas una amplia trayectoria con más de 60 exposiciones individuales y alrededor de 460 muestras colectivas. Posee un merecido reconocimiento ya que su pintura ha recibido más de sesenta premios y se encuentra presente en importantes colecciones.

En la actualidad se encuentra preparando sus próximas exposiciones individuales que realizará en las ciudades de Alicante y Ávila.

También podemos degustar su trabajo en la página web, guzpena.com, donde se muestran pinturas de los últimos años y donde se encuentran también escritos donde este artista reflexiona sobre su trabajo y sobre el arte.

 

Guzpeña

Primer Premio en el XI Certamen Nacional de Pintura de Pozuelo de Alarcón

Centro Cultural Mira

C/ Camino de las Huertas, 42

Pozuelo de Alarcón (Madrid)

Abierta hasta el 11 de octubre de 2026

De miércoles a domingo de 11:00 a 14:00h. y de 17:00 a 20: 00h.

Enrique Delgado Contreras expone en Alcobendas

«Fondos marinos, corales, collages»

 

En esta exposición, Enrique Delgado trasciende la representación  detallada del paisaje subacuático para sumergir al espectador en una experiencia de abstracción sensorial. Las obras no buscan retratar los corales como objetos, sino como energía y estructura viva. A través de una paleta de azules abisales, rojos, amarillos en tensión con pigmentos orgánicos, el artista explora la dicotomía entre la quietud de las profundidades y la vibrante fragilidad de los ecosistemas marinos.

La obra destaca por una rica estratificación matérica. El uso de técnica mixta (acrílico y áridos de mármol y vidrio) permite al artista construir relieves que emulan la morfología calcárea del arrecife. Esta tridimensionalidad genera un juego de luces y sombras cambiantes según el ángulo de observación dotando a los cuadros de una naturaleza dinámica.

La composición se estructura mediante un equilibrio de masas cromáticas. La aplicación de capas superpuestas y materiales terrosos granulados crea una sensación de profundidad de campo.

La obra de Enrique Delgado es reconocible por su identidad, su consistencia y su lenguaje plástico y construye un universo propio articulado por una búsqueda permanente de la luz y del color.

Fondos marinos, corales, collages es una propuesta expositiva que presenta junto a la exposición de Federico Echevarría, configurando un diálogo entre dos aproximaciones contemporáneas a la abstracción y al uso del color como lenguaje expresivo.

 

Enrique Delgado Contreras

Exposición «Fondos marinos, corales, collages»

Espacio Cultural de Alcobendas

C/ Mariano Sebastián Izuel, 9

Alcobendas (Madrid)

Desde 5 noviembre al 9 de diciembre de 2026

Abierto de lunes a sábado de 11:00 a 20:45h.

Domingos y festivos cerrado

 

Made Gallardo expone en el Archivo Histórico de Córdoba

«Fuentes, testigos para la historia», hasta el 16 de octubre

 

La exposición de la socia Made Gallardo, que ha titulado “Fuentes, testigos para la historia”, se puede ver en el Archivo Histórico Provincial de Córdoba, y está compuesta por una serie de veintidós acuarelas dedicadas al patrimonio hidráulico de la ciudad y la provincia.

Cada obra se acompaña de un panel con reproducciones de fotografías antiguas de la fuente pintada y textos breves que recogen curiosidades y episodios de la historia de cada fuente. El resultado es un recorrido por la Córdoba califal, cristiana y barroca a la vez, contada a través del elemento que durante siglos organizó su vida cotidiana.

La muestra se completa con piezas documentales conservadas en el propio Archivo, que permiten confrontar la mirada del pincel con la de la escritura, como la escritura de 1599 por la que se contrató la realización de las fuentes del patio de la Mezquita. Se exhibe también una reproducción del dibujo que Antonio del Castillo trazó hacia 1650-60 para el remate escultórico de la Fuente de Potro.

La exposición tiene como objetivo combinar arte, historia y patrimonio para realizar una labor divulgativa y didáctica, poniendo en valor estos elementos arquitectónicos y funcionales, fundamentales en la vida cotidiana de generaciones de cordobeses.

Permanecerá abierta hasta el 16 de octubre, realizando visitas guiadas concertadas, con el fin de acercar el arte y la labor del Archivo Histórico Provincial a la ciudadanía.

 

 

Made Gallardo

Exposición «Fuentes, testigos para la historia»

Archivo Histórico Provincial de Córdoba

C/ Pompeyos- Plaza de la Compañía

Hasta el 16 de octubre de 2026

Horario: de lunes a viernes de 10 a 14 h.

Abierto también 10, 11 y 12 de octubre

 

Federico Echevarría expone en Alcobendas

«Abstracciones y equilibrios cromáticos»

Federico Echevarría presenta su exposición individual en Abstracciones y Equilibrios Cromáticos en el Centro Cultural de Alcobendas

Abstracciones y Equilibrios Cromáticos es una propuesta expositiva que reúne las exposiciones individuales de los socios Federico Echevarría y Enrique Delgado, configurando un diálogo entre dos aproximaciones contemporáneas a la abstracción y al uso del color como lenguaje expresivo.

Federico Echevarría presenta una selección de obras recientes en las que profundiza en su investigación sobre las relaciones entre color, estructura y percepción espacial. Arquitecto y artista, Echevarría desarrolla un lenguaje visual propio en el que la geometría, el ritmo compositivo y el equilibrio cromático se convierten en elementos fundamentales de su trabajo.

Su obra se sitúa en un espacio de encuentro entre arte y arquitectura. A través de composiciones modulares y estructuras cuidadosamente articuladas, el color adquiere una dimensión física y espacial capaz de transformar la percepción del espectador. Cada pieza propone múltiples recorridos visuales y genera nuevas relaciones entre forma, volumen y espacio.

En palabras del artista:

«Mi trabajo parte de la idea de que cada elemento forma parte de una estructura mayor. El color, la forma y el volumen se organizan buscando un equilibrio que nunca es estático, sino que se activa a través de la mirada del espectador. Me interesa crear obras abiertas, capaces de generar distintas lecturas y experiencias perceptivas.»

La muestra permite recorrer una serie de obras en las que la precisión constructiva convive con la sensibilidad cromática. Las tensiones visuales, los contrastes y las relaciones geométricas construyen composiciones dinámicas que invitan a una observación activa y prolongada.

Abstracciones y Equilibrios Cromáticos constituye una oportunidad para acercarse al universo creativo de Federico Echevarría y descubrir una obra que explora las conexiones entre arquitectura, color y percepción desde una perspectiva contemporánea.

https://federicoechevarriasainz.com/

Federico Echevarría

Exposición «Abstracciones y equilibrios cromáticos»

Espacio Cultural de Alcobendas

C/ Mariano Sebastián Izuel, 9.

Alcobendas (Madrid)

Desde 5 noviembre al 9 de diciembre de 2026

Abierto de lunes a sábado de 11:00 a 20:45h.

Domingos y festivos cerrado

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