Nuestro asociado, el pintor Ángel Rueda ha donado al Instituto de Investigaciones Oftalmológicas Ramón Castroviejo, ubicado en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense, el cuadro “Homenaje al Dr. Ramón Castroviejo” (81×60), que muestra una imagen de juventud del científico.
La obra fue instalada el mismo día de la entrega que se ofició en presencia del Director del Instituto Ramón Castroviejo, Juan José Salazar, y catedráticas de la Facultad donde continuará de forma permanente. Próximamente se celebrará el acto oficial de donación y firma de documentos.
“Ese cuadro, donado al Instituto, quiere ser un pequeño homenaje al gran científico español, y por extensión a todos aquellos que durante el siglo XX dedicaron sus esfuerzos a mejorar la vida y la salud de las personas”. Angel Rueda
Más información:
Entrevista en TVE: https://www.rtve.es/play/videos/a-fondo/castroviejo-prueba/1036815/
Tesis sobre el científico: https://docta.ucm.es/entities/publication/83c88aad-f880-4a28-baad-499bdaac7ecd
Ramón Castroviejo Briones, nacido en Logroño en 1904 y fallecido en Madrid en 1987, ha pasado a la historia de la medicina como el científico que hizo posible los trasplantes de córnea. Fue discípulo de Santiago Ramón y Cajal. Viajó a Estados Unidos en 1928 para una corta estancia de estudios y permaneció allí durante 47 años. En ese tiempo se convirtió en uno de los oftalmólogos más prestigiosos de EE UU, operando al presidente Harry Truman, Evita Perón, Aristóteles Onassis, Andrés Segovia y Vicente Aleixandre, entre otros.
Algunas fuentes lo consideran el oftalmólogo más importante del siglo XX a nivel mundial.
A lo largo de su vida profesional, intervino quirúrgicamente a más de 50.000 pacientes, y creó un gran número de instrumentos quirúrgicos, una parte de los cuales se sigue utilizando en la actualidad.
Sentía un gran amor por los animales y operó también a perros, gatos y caballos.
Nunca renunció a su origen español y destacó por atender a los desfavorecidos, a los que no cobraba e incluso facilitaba su ingreso hospitalario.
Cuando se jubiló, en vez de mantener su legado en Estados Unidos, decidió volver a España, donde fundó el Instituto que lleva su nombre y los bancos de ojos que más tarde se integraron en la Organización Nacional de Trasplantes.
Ramón Castroviejo fue un gran humanista y un gran científico, aunque, lamentablemente, y al igual que ha ocurrido con otros científicos españoles, no ha obtenido el reconocimiento público que merecía y su imagen se ha ido desdibujando en nuestro país con el paso del tiempo.


