María Revenga Sancho, Viuda de Froemke

Por Mª Dolores Barreda Pérez

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LAS PRIMERAS ARTISTAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

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Desde su fundación en 1910, y después de haber tratado en anteriores números a las Socias Fundadoras de la entidad, y las participantes en el primer Salón de Otoño, vamos a ir recuperando de la memoria colectiva, el nombre de las primeras socias que vinieron a formar parte de la Asociación de Pintores y Escultores.

María Revenga Sancho, Viuda de Froemke

REVENGA SANCHO (Vda. de Froemke), María. P. dic.1901. MADRID/MALAGA. 19.dic.1988.

María Revenga Sancho. Paisajista nacida en Madrid, en diciembre de 1901, en el seno de una familia militar. Su infancia transcurrió en distintas provincias españolas debido a los diferentes destinos del cabeza de familia, en acuartelamientos nacionales, lo que le valió el alma viajera que siempre le acompañó.

Estas impresiones acerca de los paisajes fueron los que forjaron su paleta y su trazo artístico que la distinguirían a lo largo de toda su vida.

María era culta, con un alto nivel intelectual, hablaba y escribía además alemán, francés e inglés, y una formación pictórica que su familia cuidó primero en las clases juveniles en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Málaga y en Madrid, bajo la tutela de Mª Luisa Gómez de la Riva, esposa del también pintor Domingo Muñoz. Allí aprendió a dominar el difícil arte de la acuarela en vistosas composiciones florales con las que hacía las delicias de la familia.

Entre 1903 y 1905 vivió en la tierra natal de su madre, Las Palmas de Gran Canaria, trasladándose también en 1913 a Málaga, en donde creó lazos de amistad con distintas personalidades de la época y en donde conoció al que fuera su marido, Christian Froemke, hijo del cónsul alemán en Málaga.

Hasta 1920 residió nuevamente en Madrid, donde María Revenga cursó estudios de secundaria en el Colegio Alemán.

Bodegón de flores

Un nuevo traslado a Mérida debido a la carrera del padre, hace que se dedique con mayor intensidad a la pintura, y al regreso a Madrid, después de tres años, decide dedicarse ya plenamente a la pintura, especialmente al paisaje, y ejercerla “plen air” en continuas excursiones a la sierra de Madrid, reflejando deliciosamente los riscos del Guadarrama.

En 1926 regresó a Málaga, donde contrajo matrimonio con el anteriormente citado Christian Froemke. Juntos realizaron un largo viaje por Europa en la que los paisajes de montaña fueron su especial debilidad.

Tras la Guerra Civil e instalados en Madrid, desarrolló una intensa actividad en el estudio que mantenía en la Calle Fortuny, además del que tenía en la localidad de Piedralaves, en Ávila y otro pequeño en Benalmádena.

Reseña aparecida en el Diario SUR, el sábado 11 de abril de 1970, sobre la exposición que realizó en el Museo Provincial de Bellas Artes de Málaga

Su extensa actividad expositiva nacional e internacional se inició en 1943 con sendas exposiciones madrileña y barcelonesa en las salas Macarrón y Pallarés. Su amistad con el pintor Macarrón, la llevó a recorrer las mejores salas y galerías de Madrid, Málaga, Sevilla, Gijón, La Coruña, Bilbao, San Sebastián y otras muchas capitales españolas.

Fue también asidua a las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, en la Exposición latinoamericana de Venezuela y Cuba, y en general en todas las realizadas en los años cincuenta y sesenta y concurrió a numerosos certámenes locales y nacionales donde obtuvo importantes galardones, como la Primera Medalla de la II Bienal de Pintura de los Países Mediterráneos (Alejandría, 1957), Primera Medalla del XXXVI Salón de Pintura de Montaña de Madrid (1961), Segundas Medalla del XXII Salón de Otoño, de la Diputación de Alicante….

Su proyección internacional vino de la mano del Instituto de Cultura Hispánica, que entre 1955 a 1976, promovió exposiciones en Cuba, Caracas, Vancouver, El Cairo, Beirut, Alejandría, Tetuán, Tánger y Fernando Poo; llegando su obra también hasta Alemania e Italia.

En 1974, tras fallecer su marido, María Revenga se dedicó a viajar y apreciar los maravillosos paisajes que el mundo le ofrecía.

El inicial realismo de las obras de María Revenga se fue resolviendo en una pincelada cargada de pasta y con un gesto más dinámico y suelto, lo que aporta a los paisajes de la pintora una vibración intensa del color y un dinamismo extremo de su huella que anima la composición en una línea más expresiva y personal.

Pintó flores, montañas, bosques, paisajes con cascadas y frondas, el mar y tantos y tantos temas relacionados con la naturaleza, si bien su verdadera obsesión fueron los cielos plagados de nueves y las cumbres nevadas con grandes celajes nubosos.

La artista llamó a sus paisajes “suspiros, porque son obras captadas en el momento y logro retenerlos”, de los accidentes y manchas de pintura involuntarios decía “¡no los borres! Son golpes de gracia”.

Además, trabajó con igual acierto y fortuna la pintura al óleo con pincel, y posterior y definitivamente, con la espátula, como la acuarela, técnica que abandonó en los años sesenta.

La artista gozó de mucha consideración por parte de la crítica artística, destacando las palabras que José Camón Aznar le dedicó a su obra en la que “a diferencia de esos impresionismos a base de huertas, de vistas humildes y de perspectivas caseras, María Revenga encuentra su temario en los grandes espectáculos de la naturaleza; en las cimas nevadas, en las serranías con sus nubes y ventisqueros y en el mar, con sus rompientes”…

El que fuera Director del Museo Romántico de Madrid, Manuel Casamar, escribía que “tenemos ante nosotros a la pintora de siempre, que aún en el paisaje malagueño nos da versiones audaces, nuevas, imprevistas, porque ese es su genio, al menos en una de sus facetas fundamentales, el vigor, el valor, el atrevimiento”…

Realizó dos grandes exposiciones de su obra en Málaga, una en 1970, en el Museo de Málaga y, nueve años después en el Museo Diocesano de la misma ciudad.

Falleció el 19 de diciembre de 1988, sin descendencia.

Bibliografía:

AA VV, María Revenga [Catálogo exposición, Sala de Exposiciones del Museo Diocesano de Arte Sacro de Málaga, 16 al 30 de abril], Málaga, 1979.

CHAVARRI, Raúl, La pintura española actual, Madrid, Ibérico Europea de Ediciones, 1973, p. 163.

M.A., “Arte. María Revenga expone sus pinturas en el Museo Provincial”, La Tarde, viernes 10 de abril de 1970.

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