Obras, artistas, socios, pequeñas historias…
Por Mª Dolores Barreda Pérez
Manuel Castaños Agáñez
CASTAÑOS AGAÑEZ, Manuel E 1910(F051) 1857 SEVILLA MADRID 1941
Socio Fundador de la AEPE
Manuel Castaños Agáñez con IA
Manuel Castaños Agáñez en 1908
Manuel Castaños Agáñez nació en Sevilla, en 1857.
Estudió en la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla.
Escultor de formación y decorador, extremadamente hábil, se especializó en conjuntos decorativos herederos de las azulejerías, tracerías y yeserías del arte nazarí, rescatadas en el siglo XIX español en diversos modelos neonazaríes.
Castaños será recordado por su faceta de artista decorador de interiores en el contexto arquitectónico del “alhambrismo”. Y es que tras el desastre de 1898, el estilo neonazarí será reivindicado como parte del pasado glorioso del que España debía estar orgulloso.
Tenía su estudio en la Calle Alcalá 178, donde estableció sus talleres.
Fue profesor de Enseñanza General de modelado en la Escuela de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid, y profesor auxiliar de número de la misma Escuela.
En 1887 concurrió a la Exposición Nacional de Bellas Artes con un Busto de barro cocido, pudiéndose leer en la prensa de la época “Rodea el suave escote una gola plegada con verdadera maestría, y todo en esta cabeza se inclina más a la gracia que a la distinción. Las plumas del sombrero y el cabello están tratados perfectamente, aunque el segundo parezca un poco duro. Del mismo artista hay un boceto de composición que titula Triunfo de la virtud. En él debe mirarse con preferencia, olvidándose de la figura del Padre Eterno, la mujer que sirve de base a la alegoría, llevada a través de los aires por cinco ángeles. Todos los estudios de manos y cabezas especialmente, son dignos de mención. Menos elogio merecen San Miguel y el Diablo, que ocupan el lado izquierdo de este interesante grupo”.
En 1898 realizó el conjunto de la fachada e interiores, con la cúpula estrellada de mocárabes, del Balneario de Archena.
Cúpula y decoración neoárabe del balneario de Archena. 1898
En 1899 presentó obra a la Exposición Nacional de Bellas Artes, mereciendo muy buenas críticas, como la que dice: “Será o no de primera fuerza la Bacante que presenta Manuel Castaños, montada en una cabra; pero es figura muy decorativa y que acusa, tanto en su conjunto como en los detalles, un escultor (rara avis) de buen gusto… Para mí, la Bacante de Castaños es obra muy apreciable y digna de plácemes”…
O aquella otra que recordaba: “La Bacante de D. Manuel Castaños, es obra de un género gracioso que encanta, y que debe señalarse como interpretación elegante del desnudo”.
En 1901 recibió el encargo de realizar el Patio Árabe del Casino de Murcia, en estilo neonazarí y cubierto por una bóveda de cristal. Fue asimismo escultor de la fachada del edificio diseñada por Pedro Cerdán. Ecléctica con influencias modernistas e historicistas está construida en piedra arenisca y posee un zócalo de mármol rojo de Cehegín. El arco de entrada constituye un poderoso foco de atención gracias a una cabeza femenina que ocupa el centro de la composición. Realizó además las dos hermosas cariátides en piedra de Novelda, de la potente balconada central.
Patio árabe del Casino de Murcia
Detalle fachada Casino de Murcia
Casino de Murcia
Tras la puerta de cristales coloreados se accede al Patio Árabe que actúa como distribuidor del edificio. Su lujosa decoración neonazarí, está revestida por más de 35.000 láminas de pan de oro y está inspirado en la puerta del Patio de los Embajadores de la Alhambra. La luminosa bóveda estrellada de hierro y cristales coloreados que cubre el patio es la parte más alta del edificio. Una inscripción en árabe que reza «Nada más grande que Alá» se repite a lo largo de todo el perímetro.
Suyos son también los relieves en el Patio Pompeyano, en combinación con Anastasio Martínez, y en el Salón de Baile, con escenas de danzantes barrocos, coro de niños y fauno músicos, o la interesante decoración de las Peceras, de inspiración renacentista, y los relieves clasicistas en forma de lunetos de las galerías centrales.
Un año más tarde, llevó a cabo la Sala árabe, de estilo nazarí, de la antigua sede en Madrid del Museo del Ejército, de 1903, reproducida por yeseros granadinos en el Alcázar de Toledo, entre 2016-7. En ella se encontraba la colección de armas andalusíes pertenecientes al último rey nazarí de Granada, Boabdil, además de los muebles expositores que expresamente se hicieron siguiendo este estilo.
Sala árabe del antiguo Museo del Ejército. Foto Museo del Prado
Techo de la Sala árabe del antiguo Museo del Ejército. Foto Museo del Prado
Sala árabe del antiguo Museo del Ejército. Foto Museo del Prado
También se deben a él las decoraciones de yeso en el Parque Florido, en su origen residencia que José Lázaro Galdeano y luego sede del Museo que lleva su nombre, donde diseñará y ejecutará los moldes de los elementos ornamentales y de la decoración escultórica del interior del conjunto.
En 1904 presentó obra a la Exposición Nacional de Bellas Artes, logrando la Segunda Medalla de Escultura.
En 1906 concurrió a la Exposición Nacional de Bellas Artes, obteniendo una Primera Medalla en Arte Decorativo, siendo dos años más tarde jurado de la sección de escultura.
En la Exposición Nacional de 1910 logró la Primera Medalla por el grupo escultórico Fe, Esperanza, en la que la crítica del momento supo ver a un nuevo “Susillo” por su notable labor escultórica.
Participó en la Exposición Nacional de Artes Decorativas de 1911, donde fue premiado con la Primera Medalla por su “Fuente del Amor”, obra que el Alcalde de Sevilla quiso comprar y finalmente el autor cedió gratis y que se instaló en la capital andaluza, dirigiendo además personalmente su instalación.
En el diario Sevilla del 1 de noviembre de 1911 se leía: “El señor Halcón, al tener conocimiento de que había sido premiado en Madrid con medalla de oro, en la Exposición de Arte Decorativo, un proyecto de fuente monumental denominada -Fuente del Amor», ha gestionado de su autor, el distinguido artista sevillano don Manuel Castaños, por mediación del señor Gestoso, que la cediese a Sevilla en el precio que se estipulase. Dicho distinguido artista ha contestado a la alcaldía que cede su obra gratuitamente para que se coloque en una de nuestras plazas, hallándole dispuesto a dirigir, sin retribución alguna, los trabajos de sacado de punto y repasado de las figuras. El señor Castaños envía, acompañando su carta, una fotografía de su obra, que mide de seis á siete metros, conteniendo hermosos grupos escultóricos de desnudos de mujer, perfectamente compuestos y combinados. El dios Cupido corona el remate de la fuente, y es una hermosa figura de correcto dibujo y factura delicada y elegante. La fuente, en el caso de que el Ayuntamiento aceptara el ofrecimiento del artista, se reproducirá en piedra caliza francesa, Instalándose en una plaza de las más céntricas que bien pudiera ser la del Triunfo”.
Fuente del Amor, La Ilustración Universal, 1925
Con este motivo, en diciembre de ese año, la Sociedad de Escultores Decoradores, de la que era Presidente, celebró un banquete de homenaje en el Café de Lisboa de Madrid.
Mundo Gráfico 13-12-1911
En 1914 fue uno de los setenta y cuatro escultores que colaboró en el embellecimiento del Monumento a Alfonso XII del Parque del Retiro de Madrid, con grupos, figuras aisladas, medallones, alegorías, remates…
Presentó obra al concurso para el monumento a Miguel de Cervantes en Madrid, en 1915, junto al arquitecto Emilio Antón Hernández. Aunque su proyecto no logró el premio, sí obtuvo por parte del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes la concesión de la Cruz de la Orden Civil de Alfonso XII.
Proyecto del Monumento a Cervantes, 1915. Escultor, Manuel Castaños, arquitecto, Antón Hernández
Fue jurado en las oposiciones a ingreso en la Escuela Española de Bellas Artes de Roma y de otras muchas.
La Ilustración Universal, abril 1925
Trabajó en varios proyectos junto al arquitecto Fernando Guerrero, realizando las esculturas decorativas en el hotel de Tomás Bolín o en las casas de Félix Sáenz, en el Paseo de Reding de Málaga; en el hotel Castilla de Toledo, en el Casino de Murcia, en el Palacio del Marqués de Larios, en Madrid, en el Palacio del mismo marqués en Los Llanos, Albacete, en el Palacio del Marqués de Viana…
Grupo Fe y Esperanza, La Ilustración universal, 1925
En los últimos años, su hijo Francisco Castaños Oller, escultor también, le ayudaba a cumplir sus encargos.
Falleció en Madrid, el 29 de diciembre de 1941, a los 84 años.
Casado con Dolores Oller Ballesteros, con quien tuvo al menos tres hijos: Francisco, Rodrigo y María Dolores.
Se da la circunstancia de que tanto Manuel Castaños Agáñez como sus hijos, Francisco y Rodrigo Castaños Oller, fueron socios de la AEPE.






















