Las Medallas de la AEPE: Santiago de Santiago

Por Mª Dolores Barreda Pérez

Después de ver cómo y cuándo nació la Medalla de la Asociación de Pintores y Escultores, vamos a seguir conociendo más acerca de su creador y en qué galardones se otorga actualmente, con sus correspondientes denominaciones.

Premio Santiago de Santiago

del Salón de Otoño

 

Desde 1967 el escultor Santiago de Santiago concede un premio con su nombre en el Salón de Otoño, consistente en una escultura de su creación.

El altruismo es una virtud extraordinaria. Un mecenazgo como el que lleva realizando más de 53 años ya Santiago de Santiago, sólo puede ser expresión de su generosidad personal orientada al apoyo de la cultura, del arte y específicamente, a la escultura. Por eso creo que debemos ensalzar esta iniciativa y fortalecer el desarrollo de una acción que se ha consolidado en el tiempo y ha adquirido rango de  institución.

El mecenazgo ejercido por Santiago de Santiago nunca se ha improvisado porque requiere un terreno fértil que lo propicie y que encontró abonado en nuestra centenaria institución.

El escultor lleva más de medio siglo motivando a los jóvenes, a los amantes de la escultura, a implicarse en esta técnica artística, contribuyendo a tal fin con su esfuerzo, su tiempo y sus recursos.

Por eso, Santiago de Santiago merece el reconocimiento de la Asociación Española de Pintores y Escultores, de la que llegó a ser Vicepresidente y en la que estuvo muy implicado, y de la sociedad en general, porque su labor de mecenazgo sobrevive bajo el amparo de lo que significa el arte, por encima de su rentabilidad y rédito mediático y social.

Podemos ver también su ejemplo como la creación de una cultura de la generosidad, cargada con el dinamismo ennoblecedor de la naturaleza humana que rodea al propio artista.

Ser mecenas no equivale a tener mucho dinero y decidir invertirlo en arte. Que ésa sea la tendencia actual no significa que no sigan existiendo mecenas realmente comprometidos con el arte, que no se mueven por vanidad ni por interés, sino por sincera voluntad de mecenazgo. Hoy traemos a la actualidad a una de esas figuras, Santiago de Santiago, un mecenas que ha hecho de la escultura, del difícil arte de la escultura, toda su vida.

 

Santiago de Santiago

 

SANTIAGO HERNANDEZ, Santiago de   E   <1957  1925.jul.  1925  NAVALESCURIAL  MADRID

Vicepresidente de la AEPE

Premio Princesa Sofía 1971

 

El escultor, pintor y poeta Santiago de Santiago nació en Navaescurial, provincia de Ávila, el 25 de julio de 1925.

Santiago es celoso de su intimidad y de su vida. Sí, celoso digo. Pese a las infinitas páginas de sociedad en las que aparece, quienes le conocemos desde hace ya tantos años, sabemos que es sólo una portada de su vida.

Su verdadera intimidad yace protegida por un breve y escueto currículo oficial, en el que se destaca únicamente su carácter autodidacta y sus estudios de escultura en Francia, Italia y Japón.

En su propia web, solo se mencionan la infinidad de premios que ha recibido, los monumentos que tiene ubicados por toda la geografía nacional y también por México, Dinamarca, Japón, Checoslovaquia, Rusia, Grecia, etc, además de una larga lista de exposiciones realizadas a lo largo de su trayectoria artística.

Pero nada más allá.

Para afrontar una biografía de este tipo hay múltiples recursos, sobre todo porque la mayoría de los artistas que dan nombre a las Medallas de la Asociación Española de Pintores y Escultores, fueron socios fundadores y lejano queda ya su recuerdo.

Pero con Santiago de Santiago es diferente. Me puede el cariño y el recuerdo de haber compartido con él experiencias y de pensar que, pese a todo, nada “conozco” de su vida.

Caigo en el dilema de que mi opinión personal pueda desplazar la balanza que intento mantener equilibrada a la hora de estudiar a cada artista, procurando ofrecer a los lectores, datos precisos y objetivos, alejados de sentencias propias.

Pero me puse a investigar a Santiago, y no hallé referencias personales de ningún tipo, sino datos de inauguraciones de exposiciones, de monumentos, de homenajes… y tras mucho rebuscar, al fin hallé una semblanza, parte de la cual voy a reproducir, por ser lo más parecido a una biografía que he podido encontrar.

Se publicó en La Estafeta Literaria del 1 de mayo de 1976, bajo el título de “El sino y la vocación de Santiago de Santiago”. Firmaba el artículo, Luis López Anglada, y dejando a un lado la parte más literaria, decía así:

“Santiago, joven andariego por las encrucijadas de la gran ciudad, dudaba entre el mundo mecánico y exacto de la ingeniería o el apasionante misterio de la clínica y la disección. Vestía ya, mozo talludo, el uniforme de soldado en el madrileño regimiento de Saboya… cuando cayó en sus manos un manual de quiromancia. Curioso y divertido, Santiago de Santiago miró sus propias rayas y analizó, según lo que había leído, el misterio de sus palmas. Sí… se le abrió un sueño de piedras que tomaban apariencias humanas, barros que se moldeaban entre sus dedos, modelos que ofrecían a sus ojos la gracia de sus curvas femeninas. Luego, una profecía de estancias reales, de visitas anunciadas con las etiquetas que marca el protocolo, la gloria de su nombre repetido una y otra vez por todas las tierras del mundo. Aunque horóscopos y buenaventuras no fueran a torcer una vida hacia rumbos distintos, si sirvieron para despertar en el joven soldado una nueva vocación. ¿Por qué no probar en los caminos del arte? Él había visto la perfección del cuerpo sobre las losas de las aulas clínicas y había aprendido la armonía de la materia en sus estudios ingenieriles. ¿Por qué no probar a llevar la belleza a cuerpos y formas que esperaban invisibles en la dureza de la roca?

Santiago de Santiago se entregó con pasión a su nueva aventura. Trabajó incansablemente hasta lograr el oficio que nunca había pensado poseer. Él, poeta a ratos, había escrito unos versos que le servían como lema:

“Lo único que vale

Es

La fuerza de tu Humanidad…”

Y aquella fuerza no había de faltarle, como tampoco un asombroso talento para asimilar rápidamente técnicas y enseñanzas que pronto dieron fruto en obras que comenzaron a despertar, primero la curiosidad y en seguida la admiración de quienes visitaron sus primeras exposiciones.

En el 84 Salón de Otoño, Santiago de Santiago otorgó personalmente el premio que lleva su nombre

 

Unos años han bastado para que el nombre de Santiago de Santiago se haya consagrado en nuestro mundo artístico como el de uno de nuestros más eminentes escultores. Su estudio, es una muestra de la categoría de este artista, que hace apenas quince años ni siquiera había imaginado que iba a recibir un día a lo más importante de la sociedad madrileña de nuestro tiempo. Bustos de escritores, artistas, aristócratas, se repiten en un prodigio de interpretación y perfecta armonía. Un día Santiago de Santiago se vio honrado con la visita de los que poco tiempo después ocuparían el trono de España, y de las manos del escultor salieron los bustos de sus augustas personas, vinculando, ya para siempre, la obra del artista a la historia de nuestro tiempo.

Cualquiera podría pensar que este hombre, al que el éxito ha sonreído de manera inusitada, puede haberse instalado en las fronteras de los inasequibles, o se podría pensar en la posibilidad de que –como ocurrió tantas veces entre los artistas –  un viento de vanidades se impusiera sobre su humana condición. El cronista puede dar fe de que Santiago de Santiago es un hombre pleno de cordialidad, entregado de todo corazón a su trabajo y dispuesto siempre a charlar amigablemente con quienes le visitan…. Este hombre que ha sabido hacer surgir de sus manos el milagro de la obra escultórica y ha dado vida y pasión al barro y a la piedra, a veces se deja llevar por una ilusionada vocación de poesía, y se basta a sí mismo para glosar, en los catálogos de sus obras, con versos propios, su propia razón de artista.

Entregando un busto a los Emperadores de Japón

 

Santiago nos va mostrando sus esculturas. La mano se va hacia la caricia de la piedra pulida con enamorado afán de creador. No es un aventurero en los caminos de la vanguardia. Ha tenido la prudencia de afianzarse en una manera de ser que le entronca con los grandes escultores de nuestro tiempo, pero sin cerrar los ojos a la tradición, que gusta de no deformar las imágenes ni de abstraer en formas ideales la realidad de la materia….

Santiago de Santiago sabe que dentro de la piedra hay algo más que forma y geometría. Sus manos, al transformar la materia, le infunden el espíritu que él sabe que existe en todo lo creado, el soplo divino del Creador que hizo la tierra y los cielos”…

En otra escueta versión de su vocación artística, se lee:

“Cumplía el servicio militar cuando cayó en sus manos un libro sobre la quiromancia, de esos que explican la adivinación por las rayas de la mano. Le interesó tanto que no solo lo leyó, sino que lo estudió en sus ratos libres. Y se examinó a fondo las manos. En sus rayas y montes planetarios estaba escrito su destino de escultor!!!

Las características eran claras, destacadas, definitivas… afortunadamente, en ese momento, la influencia del libro era más fuerte que el lógico escepticismo que un “descubrimiento” así produce. Quiso comprobar la base que pudiera haber en aquella señal y se puso a prueba: modelaba cera, barro, escayola; arañaba la piedra con cualquier instrumento cortante… y descubrió con sorpresa que tenía una cierta facilidad para conseguir las formas. Facultad innata que años después haría exclamar al marqués de Lozoya: “Parece como si las manos de Santiago tuviesen el poder de transmitir la vida. He visto cómo, con una rapidez inverosímil, la masa amorfa del barro se anima como si el escultor hubiera infundido espíritu en ella”.

En el XLIV Salón de Otoño, que visitaron los entonces Príncipes de Asturias, don Juan Carlos y doña Sofía

 

Estudió anatomía en la Facultad de Medicina de Madrid y escultura en Francia, Italia y Marruecos.

El destino que estaba escrito en las rayas de su mano… se ha cumplido”.

Desde el principio de su actividad artística, presentaba sus obras en su estudio, que también mantenía una escuela de modelado por la que han pasado multitud de artistas de toda España. En las presentaciones, siempre contaba con la presencia de lo más selecto de la intelectualidad, así como con numerosísimas personalidades del arte y la cultura, además de otras autoridades y personajes públicos de la escena española que gozaban de gran popularidad.

En la inauguración de un busto al rey Balduino, en presencia de su viuda, la reina Fabiola de Bélgica, y de S.M. doña Sofía

 

En los años 80, creo su propio Estudio-Museo, ubicado en su famoso domicilio de la calle Eduardo Aunós de Madrid, donde exhibe una exposición permanente de su obra y en el que impone además, de manera regular,  La Orden del Torsón de Santiago, una distinción obra del propio escultor, creada con el propósito de poder premiar a aquellas personas que realizan una importante actividad en beneficio de la humanidad.  “El corazón anida en el torso; un gran corazón necesita un gran torso, de ahí el Torsón”, explica el propio Santiago de Santiago.

En octubre de 1990, el entonces Concejal Presidente de la Junta de Retiro, José Gabriel Astudillo López, y la Directora de Casa de Vacas, Mª Dolores Barreda Pérez, realizaron una exposición monográfica en el centro Casa de Vacas del Retiro en la que se presentaban los proyectos y maquetas de las obras que dos años después se instalaron en el Museo al Aire Libre de Tortosa, que inauguró el entonces Príncipe de Asturias, don Felipe de Borbón.

Una de las esculturas de mayores dimensiones del Parque

 

Algunos Premios y distinciones

1957 Tercera Medalla del Salón de Otoño. Premio Marqués de Aledo; 1963 Primera Medalla de Artes Decorativas del Salón de Otoño; 1965 Medalla Mateo Inurria ; 1968 Premio Ayuntamiento de Madrid del Salón de Otoño; 1970 Premio Exaltación al Trabajo y Espiga de Oro de Valdepeñas; 1971 Premio Extraordinario “Princesa Sofía” del Salón de Otoño; Miembro de Honor de la orden “Gran Duque de Alba”; 1975 Segundo Premio Exposición Internacional del Deporte en las Bellas Artes; 1976 la Cruz Militar con distintivo Blanco de 1ª Clase; 1977 Medalla de Honor del Salón de Otoño; 1982 Medalla Oro y brillantes S.E.K.; 1990 Exposición en la “Casa de Vacas”, para la presentación del proyecto y obras del Museo al Aire Libre en Tortosa (Tarragona); Premio a la Exposición del Tercer Gran Premio Rodin; 1991Inauguración Monumento a “La Violetera” (Madrid); Monumento “Los Niños de la Bola” (Colegio San Ildefonso, Madrid); Inauguración del Museo al Aire Libre de Tortosa, con un Monolito central de 7,5 m. y cuarenta esculturas, más otras cuarenta y ocho esculturas repartidas por todo el Parque; 2001 Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo…

Distintos bustos obra de Santiago de Santiago

 

Estatuas y monumentos

“Amigos”, Plaza Federico Mahou (Madrid); al Niño, Jardines de San Francisco (Madrid); a Ruiz Jiménez (Jaén); a Manuel Salces (Santander); General Fernández Capalleja (Melilla); Siete monumentos a Rojas Navarrete en los diversos campamentos de Milicias Universitarias de España; a los Caídos, Regimiento de Transmisiones de El Pardo; a Gregorio Alcalá (Cuenca); a Gustavo Adolfo Bécquer (Madrid); a los Muertos de la Legión (Zaragoza); a Bimllenario de Lugo (Lugo); a Rubén Darío (Cádiz); a Rubén Darío (Ávila); a Rubén Darío (Segovia); a Rubén Darío (Alicante); a Fofó, Parque de Atracciones (Madrid); al Amor, Playa de Aro (Gerona); a Álvaro Iglesias (Madrid); a Goya, Piedrahita (Ávila); a Santiago Bernabéu (Madrid); a la Madre Soltera, Leganés (Madrid); Evasión, A.S.R. (Segovia); Cenit, A.S.R. (Segovia); Leil Voliv, A.S.R. (Segovia); a La Abuelita (Soria); al Colegial, Portland, Oregón (Estados Unidos); a la Labor Deportiva S.E.K. (Madrid); al Golf, Villamartín (Alicante); a Plutarco Elías Calles, Fundación P.R.I. (México D.F.); a Francisco de Goya, Fuendetodos (Zaragoza); Arzobispo Carrillo Acuña (Alcalá de Henares); Clara de Campoamor (Madrid); a Plutarco Elías Calles, Auditorio Nacional (México D.F.); “Los Niños de la Bola”, Colegio San Ildefonso (Madrid);  “La Salida”, Polideportivo de Aluche (Madrid); “D. Quijote” (México D.F.); “Quijote 2000”, Museo Cervantino (Guanajuato, México);  “Hospital San Rafael”; “Colegios S.E.K.”(Valencia); Universidad del Tepeyac (México); de S.A.R. el Príncipe de Asturias en Villaviciosa de Odón (Madrid); “La Salida”, León, Guanajuato (México);  “Amigos” (Oviedo); “Fuente España” (Santiago de Chile); “Mavi” (Oviedo);  “El Marqués del Duero” (Marbella); Mausoleo Lola y Antonio Flores; “Sol de España” y “Danza I” (Japón); 4 esculturas monumentales en Marbella; escultura monumental en “Parque España” (Japón);  “Proyección Faústica” a 8 mts. Colegio Internacional de Levante; a Benito Pérez Galdós (Santander); al actor Arturo Fernández para colocar en el Parque de Priañes (Oviedo); a “La Mujer Aguileña”, Águilas (Murcia); a “San Pedro”, San Pedro de Alcántara (Málaga); al “Caballero Templario Peregrino”, (Santiago de Compostela); “Los Angeles de Puebla” (México); “Colegios S.E.K” (Segovia); a Fernando VI. Aranjuez (Madrid); a Paco Rabal. Aguilas (Murcia); a Cervantes. Torrelavega (Cantabria); a Cervantes. Guanajuato (México); al Virrey D. Joaquín del Pino y Rozas. Baena (Córdoba); Dos Grupos Escultóricos. Alcorcón (Madrid); “Nacimiento y Creación de Navalcarnero”. Navalcarnero (Madrid); “Hola”. Coin (Málaga); a Isabel la Católica. Medina del Campo (Valladolid) y Alcalá de Henares; a Cervantes. Patras (Lepanto). Grecia; a la Guardia Civil. Mérida (Badajoz);  “Limpiabotas”.  Haro (La Rioja);  “Al Abulense Emprendedor”, Navaescurial (Ávila); “Piedad”. (Oviedo)….

Junto a S.M. el Rey Don Juan Carlos y el Presidente de México

Distintos monumentos instalados por el mundo que nos dan idea de las proporciones de su obra

 

Una llamada que le cambió la vida

Los artistas, los grandes artistas de cualquier parte del mundo, viven de su trabajo, en la actualidad, al menos lo intentan. Pero cuando uno es artista, lucha por sobrevivir con mayor o menor éxito, y por llegar a ser parte de la historia y por dejar su huella creativa y de belleza en este mundo cada vez más atípico y variable.

Uno tiene que comer y recibe encargos de todo tipo. Le gustarán más o menos, pero se debe a ellos y a su arte. Como cualquier hijo de vecino, el artista también tiene su propia ideología, y es libre también de declararla o reservarla para él, pero el acto creador no reconoce doctrinas que no sean las puramente dictadas por el ansia de trabajar y crear, sin límites ni fondos ocultos.

A Santiago de Santiago le cambió la vida cuando en mitad de la noche, recibió tres llamadas de teléfono la madrugada del jueves 20 de noviembre de 1975. Las dos primeras no las cogió. En la tercera, ya despierto, levantó el teléfono. Eran las cuatro de la mañana. Al otro lado de la línea, un coronel de la Casa Militar le prevenía: el motivo de su llamada era un asunto de máxima urgencia, debía dirigirse al instante al hospital La Paz, donde el entonces Jefe del Estado, Francisco Franco, estaba ingresado: “no hay tiempo. Hay que hacer una mascarilla”.

Santiago de Santiago supo en aquel momento que aquella sería la última noche de Francisco Franco, así que recogió lo necesario – yesos, escayola, cincel- y puso rumbo al centro hospitalario. Dicen desde su entorno que cuando llegó, Franco  todavía estaba vivo. O al menos, eso le pareció a él, pues su cuerpo todavía desprendía calor. El cadáver se encontraba en una habitación de la primera planta del centro hospitalario.

De esta forma, el escultor fue una de las primeras personas en ver el cadáver de Francisco Franco, unas tres horas y media después del fallecimiento y ya a solas, obró como solo él sabía y tomó las medidas de la cara y de las manos del cadáver. Luego aplicó aceite y moldeó las facciones de la máscara con escayola sobre su rostro. Apenas tardó una hora. Finalmente, le limpió el rostro con alcohol y luego se marchó de allí.

Entre llamada y llamada no atendida, el coronel había estado intentando contactar también con otro escultor de prestigio: Juan de Ávalos, aquel republicano de izquierdas a quien también le cambió la vida haber ganado un concurso para hacer unas estatuas y realizar el conjunto escultórico del Valle de los Caídos. Él, que siendo artista, también tenía que comer y sobrevivir, quedó de la misma manera marcado ya por siempre y reprobado y ninguneado por la progre intelectualidad hasta nuestros días.

Juan de Ávalos se encontraba en esos momentos en su ciudad natal, Mérida, y fue avisado de urgencia, pero para cuando quiso llegar a Madrid ya era demasiado tarde.

Las páginas amarillas de la época, en sentido literal puesto que era donde se buscaban los teléfonos de los negocios o servicios que uno necesitaba y que hoy quedan tan lejos y son tan desconocidas para los jóvenes, tuvieron la culpa de todo. Allí aparecía, en el apartado de “Escultores”, casi al final de la lista, el nombre de Santiago de Santiago, con estudio y domicilio en la calle Eduardo Aunós de Madrid, y el teléfono.

Santiago de Santiago realizó así la mascarilla y las manos de Francisco Franco, un esbozo casi fidedigno de su rostro justo en el momento de la muerte. “Quedé sorprendido, confesó el escultor, de encontrarle tan natural. Las manos estaban como rejuvenecidas”.

Y a partir de aquel día, igual que le ocurriera en otros tiempos a Juan de Ávalos, todo fue ya diferente para Santiago.

En las imágenes se pueden ver a distintos miembros de la Casa Real posando para el artista: el entonces Príncipe de Asturias, S.M. Don Juan Carlos, Doña Sofía y Don Juan de Borbón

 

Santiago de Santiago y la AEPE

A principios de los años sesenta, Santiago de Santiago participó activamente en las actividades de la Asociación Española de Pintores y Escultores, formando parte por esa fecha, de la comisión organizadora del Salón de Otoño.

También fue jurado en distintas ediciones del Salón de Otoño.

En el XXXVII Salón de Otoño, se dedicó una sala especial de Honor a Santiago de Santiago, en la que expuso 23 escayolas, piedras, mármoles, maderas, bronces y terracotas.

En 1956 se fundó en el seno de la Asociación Española de Pintores y Escultores el Grupo Velázquez, presidido por José Cruz Herrera y formado por ocho pintores más: Antonio Casero, Enrique García Carrilero, Domingo Huetos, Antonio L. Pinero, Rogelio García Vázquez, José Pérez Gil, José Valenciano y Manuel Izquierdo Vivas y como único escultor, Santiago de Santiago. Un grupo que fue creciendo sobre todo en la década de los sesenta.

En el XLV Salón de Otoño de 1977, el jurado especial, compuesto por el Marqués de Lozoya, Luis Brihuega, D.Antonio Cobos, J. López Anglada, Francisco Prados de la Plaza y Miguel Carrión como secretario, se reunió el día 19 de setiembre y acordó conceder la Medalla de Honor por la obra realizada en el transcurso de su actividad artística al escultor Santiago de Santiago. Dicho Jurado tuvo carácter de extraordinario a efectos de la citada medalla, ya que, cabe recordar que, tanto para esta medalla como para el Premio Princesa Sofía se formaban jurados especiales y era necesario a los candidatos reunir determinadas condiciones.

Tercera Medalla del Salón de Otoño de 1957. Premio Marques de Aledo.

Primera Medalla de Arte Decorativo en el Salón de Otoño de 1963.

Premio Excmo. Ayuntamiento de Madrid en el Certamen de San Isidro de 1976.

Medalla Mateo Inurria en el Salón de Otoño de 1966.

Premio Excmo. Ayuntamiento de Madrid del Salón de Otoño de 1968.

Premio Especial Princesa Sofía del Salón de Otoño de 1971.

Medalla de Honor en el Salón de Otoño de 1977.

Vocal de la Junta Directiva desde 1960 a 1969;  Contador de 1970 a 1972; Relaciones Públicas entre 1973 y 1974 y Vicepresidente hasta 1987.

Participó en los siguientes Salones de Otoño:

XXVII Salón de Otoño de 1955: “Retrato del Excmo. Sr. D. Joaquín Ruiz-Giménez”.

XXVIII Salón de Otoño de 1957: “Retrato de Don Bernardo López”.

XXIX Salón de Otoño de 1957: “Busto de Mari Carmen” y “Fou-Fou”.

XXX Salón de Otoño de 1959: “Retrato de la Srta. Maruja Hernández” y “Figura”.

XXXI Salón de Otoño de 1960: “Íñigo”, “Pedrín” y “Carmiña”.

XXXIII Salón de Otoño de 1962: “Carmina”, “José Pedro”, “Rocío”, “Figura” y “Sirena”.

XXXIV Salón de Otoño de 1963: “Virgen de la Paz”, “Mujer y ciervo”, “Escena de caza”, “Wagner”, “Litz”, “S.A. el Príncipe Juan Carlos”, “Carmina”, “Bojou” y “Soledad”

XXXV Salón de Otoño de 1964: “S.A. el Príncipe Juan Carlos”, “S.A. la Princesa Sofía”, “Inmaculada” escayola, “Merche” mármol, “Regina O.” escayola, “Charo” bronce, “Busto” mármol y “José Pedro” mármol.

XXXVI Salón de Otoño de 1965: “Relieve”, “Ratoncín” terracota, “Cachorro” mármol, “Trueno” escayola, “Tamico”, “Estela” escayola, “Nicolás Trancho” bronce y “Retrato de niña” piedra.

XXXVII Salón de Otoño de 1966, Sala de Honor “S.M. Alfonso XIII”, “S.E. el Generalísimo Franco”, “Maite”, “Composición”, “Hermanas Sonante”, “Mari Carmen San José”, “Hebe”, “Trofeo”, “Nany”, “Don Manuel Conde”, “Mari Carmen”, “Cachorro”, “Covadonga”, “Torso”, “Virgen con el niño”, “Cándido (Mesonero Mayor de Castilla)”, “Martinete”, “Caly”, “Señora de León”, “Señora de Hernán Gómez”, “Maite” y “Yerma”.

XXXVIII Salón de Otoño de 1967: “Virgen y el niño” escayola, “Marta” escayola, “Sonia” escayola, “José Manuel” mármol y “Torso”.

XXXIX Salón de Otoño de 1968: “Señora de Salama”, “Señora de Rubio del Castillo”, “Grachya Barreiros Espínola”, “Maite Barreiros Espínola”, “Señorita Isabel Fierro Guerra”, “Tico Medina”, “M.P.”, “Terracota”, “Terracota”, “Inés”, “Carlos N. Barriopedro”, “Elena” y “Marta”.

XL Salón de Otoño de 1969: “Los siete elementos”, “Juan Belmonte”, “Grupo I”, “Holga”,  “Un grito en la noche”, “Marybel”, “Don Graciliano Barreiros”, “Sra. De Ferreiro”, “Nietos de D. Francisco Sullá”, “Unidad elíptica número II” y “Don Federico Galindo”.

XLI Salón de Otoño de 1971: “Los siete elementos”, “Perla Cristal” y “Figura”

XLV Salón de Otoño de 1977: “El amor salva”, “La ponzoña”, “Figura I”, “Figura II”, “Nueve sinfonietas”, “Mazasisi” y “Relax-1”.

XLVI Salón de Otoño de 1978: “Goya”, “Carmen” y “Milagros”

XLVII Salón de Otoño de 1979: “Rosa María” y “Escultura”

L Salón de Otoño de 1983: “Hebe-II” y “Espejo”

LXII Salón de Otoño de 1995: “J.L.”

«Maite», obra presentada al XXXVII Salón de Otoño

 

Busto presentado al XXXVI Salón de Otoño

 

Don Juan de Borbón

 

Obra presentada al XXXVII Saló de Otoño

Distintas obras características de su arte

Junto a José Gabriel Astudillo, Presidente de la AEPE, en el transcurso de la visita que le hizo a principios de año

 

 

 

Los “memes” de las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes y otras bromas de la prensa

por Mª Dolores Barreda Pérez

 

Mientras preparo la documentación para realizar la biografía de la artista Mª Luisa Pérez Herrero, descubro algunas bromas que hacían los periodistas de la época, algo habitual respecto a las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes.

Entonces, recuerdo varios libros de los que colecciono, en los que se hace una crítica de todos y cada uno de los cuadros y esculturas presentados a una Exposición Nacional de Bellas Artes, apuntes cómicos que comentan de forma irónica escenas que describen los cuadros, muchas de ellas en prosa, pero con abundantes rimas, que lo mismo se ríen crudamente del tema tratado, como del pintor, de algún fallo en la ejecución… aunque también aplauden cuando a juicio del autor, lo merece la obra.

Para los jóvenes, traduciendo un poco todo esto, se trataría de auténticos “memes” de la época. Vamos a ponernos en situación: finales del siglo XIX y principios del XX, la prensa escrita, como hoy el teléfono móvil, lo es todo. Quien no sale en los periódicos, no es nadie.

Periódicos de tamaños imposibles, de letra más imposible aún de leer, con escasas fotografías y textos grandilocuentes, repletos de continuas metáforas y descripciones.

Al igual que hoy con los móviles, había multitud de periódicos de todo tipo, serios, políticos, dirigidos a la mujer, cómicos, satíricos, de provincias, ilustrados,… pero no voy a entrar en más detalles porque nos llevaría a un estudio mucho más detallado y exhaustivo que no es el propósito de este artículo.

El ambiente de la época es más o menos este: la población que trabaja no suele leer la prensa; la burguesía tiene mucho tiempo para hacerlo y siguen a los auténticos “influencer” del momento, es decir, los periodistas. Cada uno de ellos, con un estilo propio, con seguidores, que trabaja para un medio distinto y pese a que hay muchos diferentes, la competencia es atroz.

En estas circunstancias, dejando aparte el clima social y político, y por resumir muchísimo y centrarnos más en el tema, hay periodistas, incluso aficionados, que intentan ser “originales”, y para ello, deben ir más allá que el resto.

Así que algunos prueban a comentar la visita del momento, sea a una Exposición Nacional o a un banquete o a cualquier otro acto social de gran afluencia de público, de forma distinta y curiosa.

Revista cómica

 

Es así como surge el comentario jocoso-satírico de los cuadros incluidos en una Exposición Nacional de Bellas Artes, hecho que se repetirá en bastantes de ellas, y algunos lo hacen explicando que …”el autor de estas líneas, que no es pintor ni es crítico… ha visitado la Exposición en concepto de curioso… (que ya por aquel entonces también los había). Uno de los amigos que me acompañó tuvo la curiosidad de escribir y coleccionar las poéticas impresiones que, en un rato de buen humor, le produjeron los cuadros, dando lugar a esta obra, que no pretende ser de ningún modo una colección de juicios, y menos hoy que todos los españoles lo hemos perdido”

Como vemos, un grupo de amigos visita una exposición, igual que ahora se hace, y “echan allí el día”, o la tarde, o la mañana, y con un poco de humor, surgen comentarios de todo tipo.

En la actualidad, haríamos una fotografía y lanzaríamos a las redes sociales nuestras notas y coletillas, si bien es verdad que nos “cortaríamos” mucho a la hora de poner calificativo a algunas cosas que en el arte se ven… (me acuerdo en este momento de ARCO, en donde siempre hay controversias con algunas obras), hasta haríamos “memes” al respecto.

A tener en cuenta que en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes se presentaban casi un millar de obras. Sí, sí, he dicho bien, no es como ahora con poco más de 50 obras expuestas. No, allí se exhibían centenares de cuadros y esculturas de todo tipo. Sería como el ARCO actual: quien quería triunfar en el arte, tenía que estar allí, y las aspiraciones a veces se desinflaban, pero todos lo intentaban presentando uno o varios cuadros a la exposición.

En otro de los libros aparecen los preparativos de la “Expo” también en verso, diciendo realidades de plena actualidad como:

…”Primer escollo ¡y qué escollo!

casi, casi insuperable:

entrar en la Exposición

unos cuantos días antes

de abrirse, para ir sacando

notas, datos y detalles

de las obras presentadas,

que son cien mil y la madre.

Como desde hace dos años

el PALACIO DE LAS ARTES

no se ha abierto para nada

y no se ha ocupado nadie

de dar por allí una vuelta

a ver si los temporales

han causado desperfectos,

como era de sospecharse,

se encontraron, al abrirle,

que no tenía cristales,

que algunos muros estaban,

por las lluvias, agrietándose,

que estaba podrida y rota

gran parte del maderamen

que no había ni una teja;

en fin, ¡la mar de percances!”

Pero si solo comento esta curiosidad de forma tan genérica, nada se ve ni resulta significativo, por eso, he intentado hacer una recopilación que incluya una variedad de casos, para que el lector pueda juzgar la interpretación “periodística”, equivalente a una crítica de arte, a un “meme” actual, que muchos tildarán de poco seria, pero ya sabemos todos que a veces, medio en broma, medio en serio, se aportan opiniones reales que sólo así pueden decirse… o nos atrevemos a decir.

Igualmente hay que tener en cuenta que algunos autores incluyen el apellido del artista sobre el que hacen el comentario, si bien otros lo callan, diciendo únicamente el título de la obra para evitar así conflictos mayores… y que muchos libros de este calado se publicaron bajo pseudónimo, si bien también había valientes que sin ningún pudor, ostentaban y relacionaban sus apellidos.

Veamos algunos ejemplos:

 

Sala I, entrando a la derecha:

 

“Preparando la red”. S. Mañá.

Sí, prepárela; pero me parece que los Jurados no caen en ella y menos si se enteran de que los peces le han comido a usted el muslo izquierdo.

 

“Ciencias y Caridad”. Ruiz

Siento ante tanto dolor

Reírme como un bergante,

Pero el caso es superior:

¿pues no está el señor doctor

Tomándole el pulso a un guante?

 

“Labrando la tierra”. L. Millás

Me hizo el mismo efecto

Cuando vi este cuadro,

Que si comer viese

Los limones agrios;

Se me aguó la boca,

Me sentí crispado

Y se me pusieron

Los dientes muy largos.

 

“¡Pobre viuda!”. Verget (C)

Hombre: pues le diré a usté,

Será pobre y viuda y todo,

Pero se aprieta el corsé.

 

“Defensa de Manila”. E. Santos

Me parece poca defensa. Bien dicen que los indios tienen el don de la imitación; no hay más que verlo. Está en la misma postura que el fraile, sólo que sin lantaca.

 

“Retrato de niño”. Pinazo

Hay pocos retratos buenos

Como aquel del coronel;

Pero éste no es como aquel,

No, señor, ¡ni mucho menos!

 

“Paisaje”. Espina

Hermosísimo, como lo son también los apuntes que tiene usted enfrente.

Mu bien pintao,

Choquela usté,

Eso se llama

Tener pincel.

No tienen malo

Ni tanto así.

-Está usté en todo.

-¡Claro que sí!

 

Sala segunda, Entrando á la derecha.

 

“Pintura literaria”. Rusiñol

Lo confieso ingenuamente: yo he sido de los más encarnizados enemigos de usted como pintor; le fui cobrando antipatía por convicción propia, en presencia de sus cuadros, no sugerida ó por insuflación oficiosa, como la cobran otros. Su impresionismo me rayaba las tripas; aquel Patio azul de la EXPOSICIÓN pasada completó mi odio. Sí, Sr. Rusiñol; le odiaba como artista. Pero he visto esos medios puntos que significan una adivinación» un ensueño de la pintura de los siglos XÍII y XIV con toda la pureza de su misticismo naturalista, reflejo de las primeras luchas entre la fixiología y la teodicea, que entonces latían en el fondo del corazón amordazadas por la tiranía y desdibujadas por la ignorancia y que más tarde habían de irse vigorizando, hasta llegar de auto de fe en auto de fe á la Enciclopedia, germen de todos esos cuadros, que tienen por fondo el obscuro recinto de una fábrica y que hoy llenan las salas de todas las Exposiciones; he visto estos medios puntos que le revelan á usted como pintor erudito {rara avis),y sobretodo he visto el patio del Seminario que exhibe usted en este mismo muro de la Sala, al otro lado de la puerta, lienzo que le revela como observador de la naturaleza y como colorista honrado que pinta lo que es, á despecho del gusto y de la tendencia general, y confieso, Sr. Rusiñol, que me va usted convenciendo. Yo he visto esa luz á la caída de la tarde, cuando el sol se filtra en el zenit por entre nubes de color de fuego; yo he visto teñirse de ese color las faldas de las montañas, los muros de las torres que miran á Occidente, y es así de crudo y así de agrio. Yo he visto la penumbra del tal créspulo que envuelve á los seminaristas de su cuadro, y es de esa diáfana tristeza que en él se nota. Yo encuentro todo eso muy )usto de color, y confieso ingenuamente que usted me ha convencido.

 

2.Retrato de S. M. el Rey

El asunto es inviolable;

la ejecución criminal;

el delito cometido

es de lesa-magestad.

 

  1. La tarde en los mismos alrededores

Sobra niebla y falta luz;

hay nubes cual cataratas

y un pato con unas patas

que parece un avestruz.

 

  1. Suplicio del Justicia de Aragón don Juán de Lanuza

El suplicio de Lanuza;

cuadro angustioso v solemne.

fía y hombres predestinados

á que los maten dos veces.

 

  1. Barcelona mirada desde la montaña del Montjuic

La vista… muy bien tomada;

efecto… bastante fuerte;

luz… rara hasta cierto punto;

color… de café con leche.

 

  1. Paisajes

Telégrafo, tren, luz, vía,

están muertos, sin color,

y hasta se advierten los síntomas

de la descomposición.

 

  1. Estudio de cabeza

Por doble sistema estudias

pues haces en la obra misma

un estudio de cabeza

y, al mismo tiempo, de risa.

 

  1. Naranjas

Si la entera es igual á la empezada,

no se la coma Vd., que está pasada.

 

  1. Monje cartujo en su vida contemplativa

Falta verdad y color;

¿es un niño ó un embudo?

Para fraile tan menudo

ese es mucho resplandor.

 

  1. Retrato del autor

Agradable de color,

en el ojal sobra cinta…

usted es un gran pintor,

que aunque no pinte, la-pinta,

 

  1. Prisión del trovador

Solo veo pretensiones

al contemplar este cuadro;

de todo lo que contiene

lo más bonito es el marco.

 

  1. Maja

Un brazo de vara y media;

sin tenerse que encojer,

la que baja del vehículo

puede agarrarse los pies.

 

  1. Pensionista

Señora respetable, lujosa pieza.

¡Ayl si fuera verdad tanta belleza.

 

  1. Retrato de una señorita

Ese retrato se muere

víctima de un asesino

que lo envenenó al ponerlo

en fondo de cardenillo.

 

“Marina”. Martínez Abades

No vuelva usted á mandar

los lienzos en un paquete

como las piezas de tela

están en los almacenes,

porque luego, al desdoblarlos,

se le notan los dobleces

y algunos se deshilachan

como ha ocurrido con éste,

porque va usted á obligar

en la Exposición que viene

á que traigan un anafre,

á que las planchas calienten

y á que se planchen los cuadros

y el autor si le conviene.

 

“Viva página de gloria”. Butragueño

Lo será, menos para el autor.

 

“Silencio”. Álvarez (D. B )

¡Bueno!…. Pues, callemos. No vaya á decir el autor que contrariamos su indicación.

 

  1. Estudio del natural. Retrato del autor

Se ha retratado difunto,

ó en el acto de espirar.

¡Ay! qué hará Vd. con el prójimo

tratándose Vd. tan mal.

 

  1. Picador

—No te acerques, Baldomera,

que si estira un poco el brazo,

nos va á encajar un puyazo

en mitad de la sesera.

 

  1. La paz=Vuelta al hogar

¡Qué cara la del soldado!

¡vaya un humor que padece!

para volver de ese modo

mejor fuera no volviese.

 

  1. La muerte de César

Mucho senador… de esquina,

poco pintor, grande asunto,

los asesinos de César,

todos me parecen Brutos.

 

  1. Galileo en la Inquisición

Color malo, muy violenta

la figura en ciertas partes,

piernas de bronce ó asfalto

de todo, menos de carne.

 

  1. El toque de la oración

El toque de la oración

es un cuadro de gran mérito,

un verdadero tesoro

de poesía y sentimiento.

La campana, la mendiga,

la ermita, la luz, el cielo,

todo es sublime, expresivo,

fácil, natural y bello.

El que pase ante tu obra

y nada sienta en su pecho,

es un hombre sin creencia,

sin corazón ó está ciego.

 

  1. Prisión de la última reina de Mallorca

Al verla así tan blanquita

y tan ligera de ropa,

dudo si vá á la prisión

ó si se marcha á la alcoba.

Parece un pilón de azúcar

de esos pilones de arroba,

¡Jesús! en paños menores

una reina de Mallorca.

El príncipe tiene un pié

que es media vara y aun sobra!’

de lejos parece un

pimiento de la Ríoja.

Se cae de puro bueno

el rey con toda su cólera,

hay dos coros de ambos sexos

de sayones y sayonas.

Nicasio Serret. Prisión de la última reina de Mallorca. Exposición Nacional de Bellas Artes de 1876

 

  1. Boceto de unas casas

Si el boceto está bien hecho,

lo cual me parece fácil

no vivía en esas casas

aunque las dieran de valde.

 

  1. Retrato de un capitán

¡Un escaparate pide!

Lacre todo al rededor.

No tiene luz por temor

de que el fondo se liquide.

Figura poco animada,

expresión del color, fría:

es una fotografía

de á peseta, iluminada.

 

  1. Capilla de San Jorge

Bastante dura,

mucho barniz;

esta pintura

me hace feliz.

 

322, 323, 324, 325, 326, 327, 328… Cuadritos del Sr. Pérez Rubio

Verdad, corrección, vigor;

fecundo en buenas ideas,

¡cómo lamento que seas

un artista al por menor.

Manía tan extremada

hará que pintes, sin gloria,

toda la moderna historia

en cuadritos de á pulgada.

 

  1. Niña jugando con una gallina

Juego que no entiendo yo,

ni nadie lo entenderá

la niña jugando está,

mas con la gallina, nó.

 

  1. Los héroes de la Independencia española

Daoiz y Velarde, sublimes,

el cura no tiene precio,

la maja siento que ponga

la mano izquierda en el suelo.

Las otras figuras, buenas,

menos una qué va huyendo,

un color… de circunstancias;

el cuadro merece un premio.

 

  1. Aldeana

¡Jesús, qué manos, qué pies!

ese estilo me amedrenta,

esta debe ser parienta

del ciento noventa y tres.

 

  1. El Jaleo

No es malo, pero en el fondo

hay un brazo y una mano,

que bien pudieran pasar

por un tenedor de palo.

 

  1. Las primeras Joyas

Algo de bueno se vé,

una idea muy bonita;

lástima que la aldeanita

tenga un uñero en el pié.

 

  1. El «quinientos sesenta y ocho» en la casa de maternidad de Barcelona

El niño estaba robusto,

ese ya no mama… come;

si se descuidan un poco

le presentan con bigote.

 

  1. Las blancas dan mate en tres jugadas

Estudia más el asunto,

y aunque no lo pintes bien,

al fin serás con el tiempo…

gran jugador de ajedrez.

 

  1. Cigarrera

¿Cigarreras? ¿dónde están?

solo hay una ciudadana;

pues si todas son así

no me gustan… ni pintadas.

 

  1. Italianas

Negruzca, vieja, ordinaria:

esta es una italiana,

nacida en Cangas de Onís,

qué va dé siega á la Alcarria.

 

  1. Una suerte de vara en la plaza de Madrid

Regular; tiene una falta:

las piernas de los toreros.

Cómo luce aquel que salta

sus espárragos trigueros.

Nunca he visto unas canillas

más delgaduchas y tiernas.

—¡¡Que tocan á banderillas!!

—Pues cójase usted las piernas.

 

  1. Retrato de la hija del autor

Aunque el color no es muy bueno

ni la tela está muy propia,

me parece que tu hija

es la mejor de tus obras.

 

  1. Niña cosiendo

No espere usted que le riña;

ni palabra le diré,

En cambio dígame usté

en donde vive esa niña.

 

  1. Baile de máscaras

Un baile de medio pelo

donde abundan los horteras.

Este de fijo en Setiembre

lo venderás en la feria.

 

  1. Escena de la vida artística

Hecho por todo lo alto

tiene verdad y salero;

es cuadro muy español

y con algo de flamenco.

 

  1. Interior del coro de la catedral de Toledo

Un interior bien pintado,

con una luz sorprendente.

Me gustará mucho más

cuando se vaya la gente.

 

Gedeón. Parodias visuales de las esculturas Velázquez de Aniceto Marinas y La mina de carbón de Mateo Inurria

 

19O y 191. Canal de Mancorbo y costa de Lequeitio

—Paisajes bellos, divinos;

esto sí que es natural…

—¿De quién es?

—De Carlos Haes.

—Pues no me diga usted más,

—¡Qué agua!

—¿Si será de veras?

—No te acerques mucho, Juan,

no sea que nos salpique

y me moje el delantal.

 

  1. Muerte de Cleopatra

Algo bueno hay en tu obra,

pero te haré una advertencia;

según nos dicen las crónicas

Cleopatra no era tan fea.

 

  1. Estudio del natural

Como estudio no está mal.

Cuando palotes hacia

yo estudiaba y no escribía.

Tú buenas cosas preludias

y no pintas pero estudias.

 

1253, 1254, 1255, 1256, 1257. Estudios de los alrededores de Madrid

—¡Magníficos! ¿Y esa gasa?

—Es que se ha muerto el autor.

—No me extraña, que lo bueno

siempre se lo lleva Dios.

 

  1. Hablando con la zagala

Dada la altura del mozo

y el tamaño de la moza,

debe Vd. poner por título

«Hablando con una mosca.»

 

  1. Burlado y vencido. Saint-Aubin

Cuadro de gran interés,

que está muy bien presentado

de la cabeza á los pies,

y á mí me parece que es

lo mejor que usté ha pintado.

 

  1. Paisaje de Ampuero. Conejo

No, señor; gazapo.

 

652-653. Marinas. Meiffren

Me carga este Meiffren

porque siempre pinta bien.

 

  1. Violeta. Escoriaza

Sí, señor; violeta y negro.

 

Un retrato

Qué mujer! encantadora,

hermosa, dulce, buen tono,

y unos ojos!… pero cómo

me gusta a mi esta señora

 

Y algunos libros finalizan con epílogos que también lo dicen todo:

“Al ver la noche venir

del Pabellón al salir,

cuando ya iban á cerrar

quise otras obras mirar,

quise volverme á reír.

Mas noté que embellecían

conforme la luz perdían,

y al verlos de sombra llenos

de lejos… me parecían

todos los cuadros muy buenos.

¡Cubra del arte el local

la noche con su capuz…

la Exposición Nacional

no debe tener rival,

vista de noche y sin luz!”

 

Pero como todo en esta vida, los “memes” evolucionaron. En los años treinta ya no se llevaba la rima ni la prosa, ni las críticas pomposas. Perdón, me ha salido un verso después de leer tantos…

Así que se impuso el “periodismo” más sofisticado, de la mano de literatos en los que la pluma era algo mucho más interesante de leer. Y así llegamos a lo que comentaba al principio de este reportaje, cuando estaba investigando acerca de la pintora Mª Luisa Pérez Herrero.

Se trata de una noticia aparecida en El Heraldo de Madrid en 1930, firmada por el periodista vallisoletano José Luis Salado, muy popular en el Madrid republicano, sobre todo en los ambientes de la farándula teatral y cinematográfica, que apostó por la modernidad, la frivolidad, la renovación y una actitud contraria al lastre de la tradición en el mundo del espectáculo.

El entonces joven autor de novelas galantes, que había trabajado en París se convirtió en azote de los ahuecaos, cronista de guerra y crítico teatral, sin olvidar el costumbrismo de los tranvías o los baches del pavimento en un Madrid en plena guerra.

Y lo hacía con humor, con un fino humor que mantuvo hasta su salida de Madrid, sin dejar de protestar por el precio de las entradas al teatro o la calidad de las representaciones, dejando por el camino algunas vedettes y tanguistas, evocadas con una sonrisa porque prefería los sones de un foxtrot.

Fruto de esa personalidad, publicaba una noticia bajo el epígrafe de “El reportero en la Exposición”, cuyo titular era “La Sociedad de Amigos Íntimos del Otoño va a procesar a un paisajista”, el subtítulo: “Porque se le ha ocurrido pintar un paisaje claro”.

 

El texto, en el que reconocerán el humor del que antes hablaba, lo copio literal, puesto que la conservación del ejemplar es algo deficiente.

¿Sabían ustedes que desde hace algún tiempo funciona en España la Sociedad de Amigos Íntimos del Otoño? Pues sí; funciona. Tiene su Junta directiva: su presidente, sus vocales, su secretario… Tiene delegaciones en Aranjuez, en Granada. Tiene incluso señoritas en la lista –bien nutrida- de socios: la señorita María Luisa Pérez Herrero. (María Luisa Pérez Herrero, que ha instalado su estudio en un palacio comercial de la Gran Vía –timbres telefónicos, subir y bajar de ascensores, bullicio de “dactylos”; la prisa urbana, que habría cantado Verhaëren-, como Enrique Suárez de Deza escribe comedias en otra colmena de la acera de enfrente…)

-¿Y para qué sirve la Sociedad de Amigos Íntimos del Otoño?

– ¡Ah! Tiene una misión perfectamente definida que cumplir.

– ¿Y quién dice usted que es el presidente?

– Rusiñol.

La Sociedad tiene, por lo pronto, una relación de los jardines que hay en España. Una relación detalladísima, con toda clase de datos, casi a la manera con que “Azorín” describe –sin olvidarse de un solo árbol- el claro paisaje levantino. Jardines gallegos, jardines catalanes, jardines verdes de Asturias, jardines de Castilla. En la Sociedad de Amigos Íntimos del Otoño lo saben todo: cuántas rosas hay en cada jardín, el número de hormigas, los nombres de los guardas, sus gustos, sus inquietudes… Pero no se ha llegado a tal minuciosidad por un puro amor a la estadística, sino simplemente para darle un uniforme otoñal –un uniforme melancólico-  a todos los jardines de España, ya que en las filas de la Sociedad forman los paisajistas de estirpe rusiñolesca…. Guerra al jardín en primavera, con las rosas desangrándose, con un olor caliente. La Sociedad de Amigos Íntimos del Otoño no acepta otro tipo de jardín que el jardín abandonado, en sombra, con ese reflejo de sol poniente que se refleja –lágrima aurirroja- en los macizos de boj sin recortar…

Y la Junta directiva, en sus reuniones, adopta acuerdos de verdadera trascendencia.

Por ejemplo:

-Hay que amonestar al guarda encargado del jardín que figura con el número 128 del catálogo.

-¿Qué ha hecho?

-Tener limpios todos los paseos.

-¿Pero ni una mala hoja seca?

-Como ustedes lo oyen.

-¡Con lo que decoran las hojas secas, que son, según el suspirante decir becqueriano, juguete del viento!…

Efectivamente, desde que Rusiñol descubrió el filón pictórico de Arajuez –mañanas del “Rana Verde”, junto al río sonoro- no hay paisajista que deje de dar su correspondiente glpecito a los bojes pintados de sol, a las avenidas con una alfombra de hojas rubias, y, en fin, a todos los elementos que constituyen la decoración nostálgica de los jardines por la otoñada. En la sala novena de la Exposición hay así, un cuadro –el titulado “Contraluz”, de D. Julio Barrera- que responde exactamente al patrón rusiñolesco:  tres salas más allá –en la duodécima- aparecen otros dos paisajes melancólicos: uno de Francisco Planas; otro de Ros y Güell… Existe, en efecto, una masonería del paisaje en penumbra. Y la culpa es de la Sociedad de Amigos Íntimos del Otoño, que ha llegado incluso a formar tribunales de honor a los pintores que pintan paisajes claros. Mal va a pasarlo, por ejemplo, el expositor Manuel Moreno, que ha concurrido al certamen con un cuadro que titula, expresivamente, “Primavera en Mallorca”, y donde puede verse a un pastor poeta sobre el acreditado fondo mallorquín de almendros en flor. Pero es que éste de Mallorca es un pleito viejo. Los paisajistas de Mallorca se han mostrado siempre reacios a ingresar en la Sociedad de Amigos Íntimos del Otoño.

Había antes diálogos tremendos entre los cipreses de Rusiñol y los almendros de la isla dorada:

Los cipreses. -¿Por qué no queréis juntaros con nosotros?

Los almendros. -Porque derramáis tristeza.

Los cipreses. –No sabe ser triste sino quien es inteligente. A nosotros nos consta la fugacidad de la vida. A la puerta de cada cementerio vigila siempre una pareja de hermanos nuestros.

Los almendros. –Por lo oído, vosotros vais por parejas, como la Guardia civil y los Quintero…

Los cipreses. –Somos los notarios de la Muerte. Nuestras copas, finas y largas, parecen esa pluma con que firman los testamentos.

Los almendros. -¡Bah! Literatura, mala literatura.

Los cipreses. -¿Y habláis vosotros de literatura? Vosotros, que estáis cargados de madrigales cursis. Que si estáis nevados de azahar, que si vuestra flor es el velo nupcial de la primavera…

Los almendros. -¡Fúnebres!

Los cipreses. -¡Frívolos!

Pero se llegó a un acuerdo: un porcentaje. La Sociedad de Amigos Íntimos del Otoño, es así de diplomática en sus decisiones”.

Mª Luisa Pérez Herrero

Por Mª Dolores Barreda Pérez

 

LAS PRIMERAS ARTISTAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

Desde su fundación en 1910, y después de haber tratado en anteriores números a las Socias Fundadoras de la entidad, y las participantes en el primer Salón de Otoño, vamos a ir recuperando de la memoria colectiva, el nombre de las primeras socias que vinieron a formar parte de la Asociación de Pintores y Escultores.

María Luisa Pérez Herrero

 

PEREZ HERRERA, Mª Luisa    P  1919  12.abr.1887  MADRID  26 may.1934MADRID

Madrid, 12 de abril de 1898 – Madrid, 26 de mayo de 1934

Cuenta con una calle en el madrileño distrito de Chamartín

 

La pintora Mª Luisa Pérez Herrero nació en Madrid, el 12 de abril de 1898. Sin embargo, en los registros de la Asociación Española de Pintores y Escultores, en los que cada artista, de puño y letra, consignaba sus datos personales, figura como fecha de nacimiento el 12 de abril de 1887.

Nació en el seno de una familia humilde, hija de Manuel Pérez Calvo y de Francisca Herrero Fernández, que tuvieron también otro hijo llamado Félix.

Imagen aparecida en la Revista La Esfera, de 1923

 

Mª Luisa estudió en el Colegio San Luis de los Franceses de la calle Tres Cruces, fundado en esa ubicación en 1856 y que estaba a cargo de las Siervas de María, luego de las Siervas de la Caridad, y quedaba relativamente cercano a la residencia familiar, que por entonces estaba en la calle Orellana, 3.

Las dotes artísticas de la joven debieron quedar patentes desde temprana edad, y como la familia no disponía de recursos económicos con los que sufragar la inscripción en la Escuela de Pintura, Escultura y Grabado, solicitó la matrícula gratuita.

Ya en el curso de 1918-19, ganó un premio en metálico consistente en 62,50 pesetas en la asignatura de Paisaje, obteniendo también diploma en febrero de 1919, en Dibujo del antiguo.

Fotografía de 1920 aparecida en la prensa de la época

 

En la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid fue discípula de Antonio Muñoz Degrain, uno de los Socios Fundadores de la Asociación Española de Pintores y Escultores y un excelente paisajista del que sin lugar a dudas recibió el influjo que denota cada obra, de su intenso amor por el paisaje.

En 1919 consiguió una beca en el Monasterio de El Paular, en donde desarrolló su afición por la pintura de paisaje que la caracterizaba. Así lo recogía, en la sección titulada Actualidad femenina, la revista popular ilustrada Mundo Gráfico de 1919, en donde la información se acompañaba de una fotografía de la artista.

A finales de 1919, la Biblioteca Nacional (Salón de los Amigos del Arte), acogía la segunda exposición de los alumnos pensionados en El Paular, en donde obtuvo el Primer Premio, hecho que recogió la prensa de la época, que publicó fotografías de la artista y una breve reseña en la que destacaba que …“la artista presenta, entre cuadros, apuntes y estudios, trece obras muy bien pintadas… que tienen un gran encanto y poesía”…

De esa fecha data una reseña que el periodista Juan de la Encina le dedica en el Semanario España: “Rusiñol ha influido sin duda en la señorita María Luisa Pérez Herrero. No por el simple hecho indiferente de que esta señorita haya tomado por tema de algunas de sus obras los jardines de Aranjuez, sino por el modo de componer, en parte, por el estilo y la intención… paisajes finos, brillantes, decorativos. Están ejecutados con un cierto brío y franqueza poco femeninos. Parecen que han salido de mano de varón. Bien empastados y jugosos, sin embargo, a las veces, como es natural en quien comienza, se le enturbia y adensa el color y no consigue el efecto que se propone su autora. El tiempo y el estudio traerán lo que falta”…

«Calleja de Miraflores de la Sierra» y «Puesta de sol», de 1923

 

En agosto de 1919 el Círculo de Bellas Artes de Madrid organizó la Exposición de Bellas Artes en Santander, que incluía más de 350 obras de pintura, escultura y grabado, de artistas como Sorolla, Moreno Carbonero, Muñoz Degrain, López-Mezquita, Domingo Marqués y Pinazo Martínez, entre otros muchos, exhibiendo además una obra de la joven artista Mª Luisa Pérez Herrero.

En aquellos momentos la artista comenzó a destacar por su buen hacer, ocupando portadas de publicaciones a todo color algunos de sus cuadros realizados en El Paular, como el aparecido en La Esfera el 21 de febrero de 1920, titulado “Un rincón de la iglesia”.

 

El pintor y crítico de arte José Blanco Coris, dedica entonces unas líneas en El Heraldo de Madrid, a la artista: “Para nuestros lectores la Srta. Pérez Herrero no es una desconocida. Nos hemos ocupado de ella, con elogio… pertenece al grupo de alumnas que hace poco tiempo ingresaron en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, de las que han seguido con brillantez y aprovechamiento las enseñanzas de aquel centro de cultura… María Luisa Pérez no es una pintora femenina, no refleja el espíritu de mujer en sus obras que están resueltas con factura valiente de pincelada francesa y nerviosa. Su paleta es limpia y luminosa y siente el natural con grandeza… en sus estudios y apuntes no hemos encontrado ningún detalle mezquino, ninguna de esas notas pequeñas que todos los artistas hacen y poseen en el laboratorio de sus producciones… cuadros impresionados del natural con el tema obligado de la nota amarilla, nos recordaron las primeras obras de Mir, por su brillantez y luminosidad, por su factura amplia. La señorita Pérez Herrero, cuya modestia y sencillez son encantadoras, es una artista de gran porvenir, cuyos primeros pasos en la pintura revelan una disposición extraordinaria; la de ir al natural con lienzos de a metro a luchar con los elementos, y esto, que lo hacen contados artistas, es una gran virtud, un gran deseo de avanzar y llegar en poco tiempo a donde otros llegaron a maestros por sus pasos contados. María Luisa Pérez Herrero pertenece al grupo, que poco a poco vamos dando a conocer, de las mujeres pintoras y escultoras que en la actualidad honran y son el encanto de las Bellas Artes españolas”.

En 1920 se le concede una Bolsa de viaje con motivo de la Exposición Nacional celebrada ese año y participa en el Primer Salón de Otoño de Artistas Independientes de Madrid, celebrado en el Palacio de Exposiciones del Parque del Retiro de Madrid y organizado por la Asociación de Pintores y Escultores. Una presencia que no pasó desapercibidos para la crítica y el público.

En agosto de 1921 consiguió aprobar la plaza de ayudante de Dibujo de la Escuela Normal de Maestras de Madrid, participando en noviembre en la Exposición de Artistas Madrileños junto a grandes pintores, miembros de la Asociación de Pintores y Escultores, como Eduardo Chicharro, José Bermejo, Juan Espina, Martínez Cubells, Hernández Nájera, Ramón Pulido, Roberto Fernández Balbuena, Ricardo Fons, la familia Zuloaga (Daniel, Juan, Esperanza y Teodora), y otros muchos artistas.

Una vez más destacaron las obras de Mª Luisa, que mereció una reseña firmada por Ramón José Izquierdo en La Correspondencia de España, quien aseguraba que  “La pintura de paisaje ha hecho evolución en Madrid… en primera línea, debe contarse a María Luisa Pérez Herrero. Frondas estivales la revela como una artista indiscutible, y hace concebir incalculables esperanzas para lo porvenir, teniendo en cuenta que este cuadro, que vale más incomparablemente que los de muchos que se hallan en el final de su carrera artística y se llaman laureados y maestros, es debido a una joven que empezó ayer a pintar. Es verdaderamente raro que en tan poco tiempo se pueda adquirir tanta maestría en la interpretación del natural. La luz, el color, la perspectiva difícil de las enramadas iluminadas por el sol. En cuanto a la poesía que respira su cuadro, no nos extraña que la haya sentido, porque es mujer y artista”.

Con motivo de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1922, distintos periódicos de la época recogen la concesión de una Tercera Medalla a la artista por su obra titulada “Frondas estivales”.

En abril de 1923 realizó una exposición en el Salón permanente del Círculo de Bellas Artes de Madrid, que fue visitada por el rey Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia, llegando a ser portada del diario ABC.

Fotografía aparecida en El Heraldo de 1923

 

Los comentarios se vuelven cada vez más sólidos y prestigiosos, como el que hace en El Heraldo, el crítico Blanco Coris, destacando que fue “S.M. la Reina Victoria la primera en visitar la muestra y adquirir dos de sus  notables paisajes”…la artista ha puesto su alma entera en la tarea de ofrecernos el ambiente, el encanto y la poesía de las alamedas del Real Sitio, con la honradez y la brillantez de paleta que la caracteriza… en el grupo de los paisajes de la sierra sobresalen lienzos magistrales, obras completas de técnica, color, luz y perspectiva… una nota vigorosa y bien resuelta de una contraluz de sol. Conciertan con estas obras en número de treinta y una, ofreciendo un conjunto brillante y una demostración ponderante de las facultades de esta joven artista”.

Gran Vida destaca también la exposición comentando: … “la labor de esta artista que, aun no siendo nada brusca, ha sabido, sin embargo, abstraerse de ese algo de ñoñería que suelen tener los trabajos femeninos, hasta el punto que, de primera vez, da la sensación de haber sido ejecutadas por manos más vigorosas… una prueba de su valentía… en otras obras empieza a percibirse más el alma de la mujer, sin que esto quiera decir que hallásemos la más ligera falta de vigor. Es, pues, la obra de nuestra joven y estimada pintora, simpática por su modestia, decidida, pero sin estrabismos ni alucinaciones coloristas, antes por el contrario es delicada, bien definida, toda armonía, es la halagüeña esperanza del mañana, la promesa de un brillante porvenir…”

La artista fotografiada en 1935 para Mundo Femenino

 

José Francés, quien fuera Presidente de la Asociación de Pintores y Escultores, le dedica un amplio reportaje, bajo el título de “Una pintora paisajista”, que incluye párrafos como éstos:

…”La vernalidad del ambiente y la fidelidad emocional de los lienzos de la señorita Pérez Herrero han sido, por el momento, más fuertes que nuestro afán de concretar. Dentro del alud paisajista, los cuadros de la señorita Pérez Herrero salvan y se libertan por su esencia peculiar.

«La calle Arcediano de Salamanca»

 

La señorita Pérez Herrero no es el turista mercantil del paisaje… La extraña y valiosa calidad viril del temperamento y de la técnica. Porque María Pérez Herrero pinta como un hombre»—se ha dicho demasiadas veces… el arte de la señorita Pérez Herrero, tiene un acento varonil, una seguridad varonil, una varonil elocuencia. No se sabría definir exactamente con palabras en qué consiste ese carácter de masculinidad en un paisaje; pero es lo cierto que existe. Otras pintoras—evitemos alusiones directas—se ve en seguida que pintan como su mamá bordaba relojeras y zapatillas o como una hermanita suya hace encaje de bolillos… La señorita Pérez Herrero… siente un comprensivo amor al paisaje, se le adivina el deleite de interpretar el amplio milagro de la luz en el aire libre. Su Exposición actual se compone de dos temas distintos: Aranjuez y Miraflores de la Sierra. Los jardines artificialmente logrados y el natural espectáculo pueblerino. Dos épocas también: el otoño preferentemente en los ¡jardines; el verano encandeciendo muros, azulando sombras y mustiando tierras, en las callejas o los caminos … Y siempre María Luisa Pérez Herrero acusa la veracidad de cada sitio y cada hora. Y siempre con un lenguaje enérgico donde hasta la misma languidez otoñal se libra de alfeñiquería femenina… la señorita Pérez Herrero lo consigue en la fidelidad expresiva de la Naturaleza. Cuando abarca horizontes no mengua su brío. Significación fuerte de esa capacidad es el lienzo titulado Lejanía, que está logrado de un modo sereno y atmosférico. En los apuntes se muestra también basta qué profundidad sabe abarcar los fugitivos matices de las cosas”…

Ilustración de 1920

 

En 1923 la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas le otorga una pensión en París. María Luisa Pérez Herrero recibe entonces un homenaje-despedida el día 27 de abril, tras el cual se trasladó a París y a Bélgica. El banquete de honor fue organizado por los profesores, compañeros admiradores y amigos, que deseaban ofrecerle su testimonio de admiración.

Fue un año de intenso trabajo para la artista y fruto de ese viaje, será premiada tres años más tarde en la Exposición de Cádiz de 1926.

Fotografía de la revista Blanco y Negro, 1934

 

Presentó obras a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1924 y ya finalizado su viaje, volvió a exponer los paisajes de Francia y Bélgica en el Salón de Exposiciones del Circulo de Bellas Artes en diciembre de 1925, recibiendo nuevamente la visita de los reyes y elogiosas críticas,  como esta, firmada por L.P.S. en la que destaca: “El triunfo logrado por esta notable pintora de paisajes no ha sido para nosotros una sorpresa. Lo esperábamos. La corriente y curso de su arte estaba definido para cuantos seguimos con interés las cuestiones que afectan al cultivo y desarrollo de las artes-bellas… La Pérez Herrero ha creado con fortuna esos sus cuadros, todos bellos y todos distintos. La mayoría de sus paisajes parecen querer ser y vivir por sí mismos, codiciosos de soledad y silencio. En los canales y viejas calles de Brujas todo parece sumido en el recuerdo de glorias. Quizá las primeras obras de la Pérez Herrero pudieron darnos la impresión de sentimiento de melancolía, de pesadumbre… del sentimiento romántico de Santiago Rusiñol… Desde entonces han pasado algunos años…”

«Melancolía«, aparecida en la revista La Esfera

 

Hesperia firmó en la revista Gran vida otro texto: “Tarea grata para la memoria es recordar la labor expuesta en el Círculo de Bellas Artes por María Luisa hace dos años; era toda una promesa de un porvenir halagüeño; …al contemplar sus nuevas producciones, realizadas unas entré la bruma del Sena, otras bajo el cielo de Bélgica, algo parecido al nuestro, hemos tenido la inmensa alegría de ver en sus lienzos, más enérgicos quizás, la misma serenidad que cuando marchó; ha retenido en ellos todo cuanto sus ojos contemplaron, sin ningún afán innovador, abstrayéndose con resolución inquebrantable del ambiente casi anárquico que la rodeaba. Esta firmeza suya en seguir el camino, comenzado acertadamente, en medio de una Babel de tendencias, en el centro de las exaltaciones y estridencias de unas u otras nuevas orientaciones del arte, nos demuestra que la base sobre la que desarrolla sus actividades nuestra artista es sólida, pues únicamente así puede permanecerse inmutable, sin el más leve contagio de influencia alguna. Indudablemente, el ardoroso celo en el estudio allende la frontera ha contribuido a que adquiriese mayor dominio en su técnica, cada vez más robusta, más resuelta. La diafanidad de su paleta se ha acentuado; esas notas grises, tan finas, …tiene, sin embargo, una vaporosa transparencia… Los efectos de sol en esos trozos de los jardines tienen la natural luminosidad…. El estímulo de la recompensa obtenida; el afán de demostrar al regreso que no se malgastó el tiempo; la ilusión del éxito, hicieron redoblar sus esfuerzos, trabajar intensamente, logrando que su labor fructífera, de una gran fecundidad, obtuviese la deseada aprobación unánime, a la par que el avance dado con tal brío la colocara entre las de los buenos paisajistas. Ante la nueva obra de María Luisa, de conjunto acertadísimo y bello; ante la realización de esperanzas concebidas, hemos de pensar con verdadera alegría que si su enérgica voluntad y la fe en sí misma le han dado valor para salvar dolorosos escollos y conseguir colocarse en primera fila, pronto, si, como es de esperar, sus ánimos no decaen, la veremos ocupar un puesto de honor, llegar a la cúspide de esa cumbre tan soñada, a la que pocas veces se llega joven aún”.

«Oración»

 

Los comentarios fueron unánimes. En otro artículo se lee: …”María Luisa Pérez Herrero es una pintora que hermana con feliz acierto el tecnicismo aprendido de los viejos maestros y la clara y moderna visión de los bellos paisajes, que traslada al lienzo Ubre de todo prejuicio, buscando reflejar en su obra la verdad y la emoción. Y tanto busca lo emotivo María Luisa, la gentil artista, que en ocasiones hace literatura con sus cuadros, porque en ciertos paisajes y apuntes se observa el atormentado espíritu de la autora, a quien impregnan de un sentimiento romántico, melancólico, él ambiente gris de las grandes urbes en que se agitan entre brumas y lluvias las vidas afanosas de las multitudes, o hacen soñadora los lagares solitarios y- sugeridores que recuerdan tiempos pretéritos y gloriosos. La obra de María Luisa Pérez Herrero, realizada con verdadero amor, atrae por su sinceridad y sencillez. No se advierten en ella afectación ni deseo de asombrar con procedimientos nuevos o extravagantes. Está hecha honradamente por quien tiene medios de halagar el snobismo de los que alardean de modernos o de conseguir el aplauso de la galería. Ni unos ni otros son adulados por la artista, a quien no faltan los plácemes del público, el premio de la crítica y el éxito de venta Todo se lo merece la trabajadora e Inteligente pintora”.

La artista en Mundo Gráfico

 

Y justo cuando empezábamos a dejar atrás críticas en las que se hace referencia continua a su condición de mujer, la Unión ilustrada publicó un artículo firmado por otra mujer llamada Regina, en el que se comenta en tono más que jocoso que: …”-Esta muchacha .pinta como un .hombre-… -Yo creo lo contrario, que pinta : como mujer -las mujeres no tienen generalmente esa maestría, ese verismo, y los asuntos, si se quitan las flores y los niños… – i Ah, vamos! Tú te refieres a las que disculpan su ñoñería» con un sexo, sin tener en cuenta que esa incapacidad de hacer acosas serias también se da en los hombres… Creo que si la mujer tiene verdadero talento, puede y debe hacer las cosas con la misma maestría que cualquier hombre; y, sin embargo, su obra ha de ser en todo momento viril. Aquí tenéis un ejemplo. María Luisa Herero pinta como un hombre y siente como una mujer que es. Sus cuadros, irreprochables en la factura, podrían ostentar en lo que a dominio de la técnica se refiere una firma masculina; pero un espíritu varonil no podría darles en esa ternura de interpretación, esa dulce melancolía tan femenina. -Tienes razón-asintió Marichu- se puede ser muy femenina sin ser ñoña”…

Nuevo Mundo, 1925

 

Presentó obra también a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1926 y en 1927 vuelve a realizar una exposición en el Lyceum Club Femenino que fue muy bien acogida con críticas como: “María Luisa Pérez Herrero sigue con inquebrantable tesón y entusiasmo su buen camino elegido, o sea desarrollando su actividad siempre al impulso del sentimiento y, por lo tanto, sin preocupaciones de evolución ni esnobismos. Una vez más esta artista ha traspuesto las fronteras, ha pasado entre la exaltación de diversas tendencias, logrando salir libre de todo contagio; su nueva obra, que hace bien poco hemos contemplado, así lo demuestra; en los bellos paisajes de Brujas, Holanda y París hay una enérgica resolución, una firmeza hay en permanecer fiel al íntimo sentir, que tarde o nunca podrá quebrantar ninguna de esas modalidades tan en boga e insustanciales. Nuestra amiga, hoy por hoy, unifica la acción con el sentimiento. ¡Dios le conserve la perseverancia!”.

«Estampa«, 1929

 

O esta otra: “Acaso sea María Luisa Pérez Herrero una de las artistas que con mayor firmeza va creándose una personalidad en la pintura, y, sin duda ninguna, puede afirmarse, que nadie como ella trabaja y lucha en busca de aquella suprema fórmula de la belleza, que es ideal de todo aquel que a las artes consagra su obra. María Luisa recorre el Mundo, en su ansia de nuevos horizontes, y en todos lados recoge con delicada emoción y exquisita factura los paisajes que son regalo de los gemidos y sugieren ideas a la imaginación. Los cuadros de María Luisa Pérez Herrero -yo poseo uno que no vacilo en calificar de primoroso- son una demostración irrefutable de la marcha triunfal que sigue la inteligente y gentil pintora. Los paisajes españoles, las tierras holandesas, las viejas ciudades belgas, los bellos rincones de Francia, canales, calles, jardines. palacios, puertos, todo, en suma, cuanto impresiona la retina de nuestra compatriota tiene su interpretación justa y personalísima en los lienzos que manchan los pinceles de la joven pintora. Y por esto sus Exposiciones son éxitos rotundos de público, de crítica y de venta, que no sólo de aplausos viven los artistas”.

Gran Vida, 1926

 

A finales de 1928 realizó otra exposición en la Sociedad de Amigos del Arte, muestra que recogía sus obras, “interesantes recuerdos de sus recientes viajes por Francia, Bélgica e Italia”, cuyos cuadros son “muestras felicísimas de un fino impresionismo rezagado”… “Desde aquella muchacha … recién salida de la Escuela de San Fernando, a la que atraían los atardeceres otoñales de la Moncloa y del Retiro y las frondas de Aranjuez, a esta joven que se enfrenta con los parquea parisinos, sumidos en la niebla, con las silenciosas calles de las viejas ciudades belgas y con las piedras doradas de los antiguos edificios de Venecia y Roma, hay un corto período de tiempo en que su arte se depura precipitadamente y en el que esta notable paisajista logra captar mejor cada día que transcurre la infinita poesía de los paisajes que ve”.

Gran Vida, 1926

 

Luis León firmaba en la Unión patriótica, un artículo titulado “Los paisajes de María Luisa Pérez Herrero” en el que reseñaba que “emocionan por su sinceridad. Nada de convencionalismos ni de efectos rebuscados y artificiosos. Nada de amaneramientos de estilo, ni de audacias más o menos avanzadas, para seguir la moda. La artista se ha colocado ante el natural, sin prejuicios ni preocupaciones; una sensibilidad exquisita y susceptible de ser impresionada, un talento comprensivo, una noble sinceridad y un temperamento capaz de trasladar al lienzo las notas de color, de armonía y de belleza que han pasado por su alma. Lo que la ilustre paisajista ha llevado a sus cuadros, no son las frías copias del natural, sino sus propias emociones transformadas en luz, en acordes cromáticos y en bellas formas vibrantes de vida… ese es el supremo encanto de estos paisajes. Y en su sinceridad está el secreto de su valor…A través de las tonalidades y las líneas de estos paisajes aparece siempre el alma de la artista. La técnica es sencilla y sobria, desprovista de afectación. No se ve nunca la preocupación de producir efectos exteriores… Ella refleja los bellos matices del natural, pero no como espejo inconsciente, sino como un alma vibrante de emoción, que da vida al reflejo y en cada nota pone un acento de creación. Ofrece, pues, el conjunto de esta obra lo que en arte tiene más valor: personalidad, carácter y la noble orientación de un idealismo”.

Paisaje de Alsasua

 

Para José Francés, esta exposición supuso el triunfo de la artista y así lo relató en La Esfera, en un extenso texto del que destacamos: “María Pérez Herrero es la nómada apasionada de los lugares melancólicos… aprendió en los jardines rusiñolescos… bajo la sombra tutelar del viejo pintor catalán…pero en El Paular se evadió del rusiñolismo… su paleta gana en elementos cromáticos. No hay tanto verde de arquitecturas vegetales, ni tantos ocres y cadmios de otoño… Después se suceden los viajes… el pozo cromático no se agota…la señorita Pérez Herrero es una elegíaca del paisaje, como Rusiñol es un paisajista elegíaco…si al principio parecía coincidir con el maestro catalán, luego abandonaría las coincidencias temáticas y tonales para decir con acento propio la misma modalidad espiritual… temas preferentes que vemos reiterados sin fatiga ni obstinación. Al contrario, fluidamente, deliciosamente atractivos, con algo nuevo e inédito… Cada vez la encontramos mejor dueña de sus facultades y más aprovechada de la natural educación estética recibida. Cada vez también más afirmativa de su personalidad, sin peligro de amaneramiento… La exposición que ahora celebra en el Salón de Amigos del Arte tiene el valor consagrativo y definidor”…

La artista fotografiada para Gran Vida, en 1926

 

En julio de 1929 participará en la Exposición permanente del Círculo de Bellas Artes, en el Salón de Amigos del Arte, junto a otros grandes artistas como Chicharro, Hermoso, Adsuara, Verdugo Landi, Baroja, Julio Moisés, Pulido, Urquiola, Blanco Coris, Zubiaurre, Zuloaga…

Para finalizar el año, la revista La Esfera, le dedica una página completa con la reproducción de tres de sus obras, que firma Antonio García Bouza y titula “Lo que ha hecho María Luisa Pérez Herrero”, refiriéndose a su estancia en Salamanca. Según descubrimos en el relato, un amigo salmantino, Julio Fabrés de Solís, ha dado hospitalidad en su casa a la pintora durante tres semanas. Aquello debió ser un gran acontecimiento para una ciudad como Salamanca, sobre todo porque la artista se dedicó a pintar del natural sus calles y monumentos en plena calle, rodeada de la expectación propia que atraía a niños y mayores. Allí pintó más de una docena de cuadros en la primera visita que realizaba a la ciudad… “Todo lo que ha visto y traducido con sus pinceles ha sido por ella misma buscado con esa fina perspicacia de los verdaderos artistas”…

«Escena del bosque»

 

Entre 1929 y 1934 participó con sus obras en distintas exposiciones en las que siempre aparecía reseñada como “uno de nuestros excelentes paisajistas” o “célebre paisajista”, mientras sus obras ocupaban las portadas de prestigiosas revistas como Blanco y Negro o La Esfera y colabora en otras publicaciones como la revista Ellas, Semanario de las mujeres españolas, dirigida por José Mª Pemán, junto a Rafael Fernández Cuevas, «Osear» y Manuel Pedros..

«Interior con jarrón de crisantemos»

 

En 1930 la pintora visita la Puebla de Bolívar, en Vizcaya, tierra donde nacieron los antepasados del héroe. La prensa recoge el viaje…”Todo Puebla de Bolívar, con su ambiente de poesía y su atmósfera de luz, ha pasado a los lienzos de María Luisa Pérez Herrero… Diez y seis cuadros… magnífica obra, en verdad… por la perfección artística con que ha sido realizado… Los cuadros son de un inmenso valor histórico y de extraordinario mérito artístico… y figuran en una Exposición que, con motivo del Centenario del Libertador, ha de organizarse en Venezuela. Será indudablemente un maravilloso éxito. Venezuela sabrá apreciar como es debido la delicadeza del homenaje y el valor de la labor artística”.

El Liberal, 1928

 

Presentó dos cuadros a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1932 que merecieron el calificativo de “acertadísimos”.

Distintas ilustraciones aparecidas en La Esfera, en 1929

 

A la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1934 presentó dos obras tituladas  “Urdiain (Navarra)” y “Por tierras de Navarra”. En la inscripción situó su domicilio en la calle Isaac Peral, nº 12, 1º.

La exposición, celebrada en los Palacios del Retiro madrileño, se inauguró el día 24 de mayo y contó con la presencia del Presidente de la República y de Miguel Blay, Vicepresidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores.

«Canal de Brujas»

 

La artista había llevado sus obras y horas antes del “vernissage”, se sintió indispuesta.  El rápido desenlace de la funesta operación de apéndice a la que fue sometida “in extremis”, fue devastador, falleciendo dos días después, el 26 de mayo de 1934. Sus restos descansan en el madrileño cementerio de La Almudena.

La prensa recogió la triste noticia: “Casi repentinamente, en plena juventud, cuando las ilusiones de su arte parecían más próximas al triunfo, ha fallecido ayer en Madrid la notabilísima pintora María Luisa Pérez Herrero. La noticia causará dolor y sorpresa. Su pujante vigor artístico, puesto de manifiesto en la actual Exposición de Bellas Artes, donde se admiran dos obras suyas de las más destacadas del certamen, era promesa de esa consagración a que todos los artistas aspiran… fue prototipo de pintoras disciplinadas. Se formó en el estudio, a fuerza de constancia y vocación y había llegado, tras una lucha dura, pero sin claudicaciones ni desmayos, a ese grado de madurez y maestría que acreditan sus últimas obras. ¡Triste es pensar que son las últimas! Lo mejor de ellas no es solo la delicadeza y ternura con que están ejecutadas, ni la emoción profunda que difunde su espíritu sereno, sino las esperanzas que hacían concebir para un futuro próximo, que la muerte ha truncado. Descanse en paz la excelente pintora”….

En distintos medios se leía… “Se podía considerar como una de las figuras más interesantes de nuestra pintura contemporánea, y a sus méritos de artista, a sus lauros oficiales, había que añadir el encanto personal, su bondad, su gentileza, su talento. Entre artistas y profanos deja un recuerdo dulce y amable que servirá de lenitivo al dolor de perderla”….

O incluso: …”Esos son para mí los recuerdos más vivos; cartas donde expresaba siempre la nostalgia de España, y sobre todo, de su Madrid y de Aranjuez… Pero nos queda su densa obra, sin efectismos ni amaneramientos moderna, sin alarde de vanguardismo llena de vigorosa espontaneidad y trazada con soberbia técnica… La última tarde que estuvo a vernos, fué el 15 de mayo, con su madre, su sobrina y una excelente amiga, que ha velado su espantosa agonía de mártir. María Luisa cortó los últimos lirios del jardín. Para el estudio, me dijo. Y viendo los rosales cuajados de capullos, tardíos por el frío tenaz, añadió: —Volveré pronto, cuando estén abiertas las rosas. Ha sido la última vez que la he visto. Y esas primeras rosas han ido en su ataúd… Asociando su nombre al de tantos pintores y tantos poetas muertos cuando prodigaban el «divino tesoro», cuando ya las promesas habían cuajado en realidades, pero estas realidades habrían la promesa de más vastas perspectivas, buscaremos el consuelo posible en la idea de que los predilectos de los dioses mueren jóvenes, frase, no por mil veces repetida, tumba las rosas y los merecidos laureles.. menos oportuna. MATILDE RAS Las amargas lágrimas son para los que cumplimos el deber de dejar sobre su Ciudad Lineal, 30 de mayo 1934”.

La Gaceta de Bellas Artes destacó sobre su socia: “En la Sala XVII están los paisajes de la infortunada María Luisa Pérez Herrero, cuando más ansias de vivir tenía y más ilusiones se había forjado. Sus dos paisajes, sencillos y delicados, nos hablan de un buen temperamento de paisajista, prematuramente malogrado, y de una artista sensible al color y que sabía ver el natural”.

La Esfera, 1929

 

A propuesta del Jurado de la Exposición de Bellas Artes, el Estado adquirió por un valor de 3.000 pesetas, la obra titulada “Urdiain”, en reconocimiento de sus méritos y homenaje a su memoria.

Días después, la Junta Directiva de la Asociación Española de Pintores y Escultores acordó abrir una suscripción popular para poner una lápida sobre la tumba de la notable pintora, haciendo pública la noticia en los diarios e invitando a los artistas expositores de la Nacional a aportar sus donativos.

La Suscripción popular abierta por la Asociación de Pintores y Escultores se publicó en todos los diarios de la época

 

Vivió también en el número 10 de la calle Ataulfo en Madrid, ​ existiendo actualmente una calle con su nombre en el madrileño distrito de Chamartín.

Firma autógrafa de la artista

 

Sólo unos meses después, en diciembre de ese mismo año, el Círculo de Bellas Artes acogía una exposición póstuma de sus obras, de “aquellos lienzos que habían quedado en su estudio… el placer estético que ha de producirnos la contemplación de su obra ha de estar unido a la tristeza que nos causa el saber que ya la artista no exista…. Obras ejecutadas en Bélgica, Francia y en diversos lugares de España”…

A la inauguración de la muestra póstuma acudieron su madre y su hermano, y distintos familiares …”que han querido honrar su memoria con la mejor ofrenda para una artista, exhibir un conjunto seleccionadísimo y delicado de toda su producción estética… con una figura, se presentan cincuenta y cinco paisajes de Europa, en sus viajes de estudio y formación… de esta ilustre paisajista”…

 

Distintos paisajes de París

 

También se leía: …”Lienzos de una evocación nostálgica, la emoción estética se transfiere al recuerdo de la artista… María Luisa fue haciendo el camino de su carrera artística. Disputaba, sin privilegio alguno, y también sin debilidad, porque es justo reconocer la fortaleza de su carácter, el puesto que pretendía alcanzar; se  lo disputaba a los demás pintores y no era ni quería ser más que un pintor más cuyos laureles fuesen otorgados por el acierto con que la mano supiera llevar al lienzo las sensaciones captadas a la naturaleza. Un concurso, un certamen, una exposición. En cada paso afirmaba su personalidad. Llegó a situarse en la primera línea de nuestros paisajistas. Sus lienzos de Aranjuez, comenzaron a colocar su nombre entre los de los pintores más interesantes de la hora actual” …

«Una calle de Brujas» 1927

 

«Rincón de la Iglesia«, 1920

 

«El Monasterio de El Paular»

 

«Casa Rectoral de Salamanca», 1929

 

«Canal de Venecia»

 

Gil Fillol, en Ahora Madrid, fue más allá. Cerraba el artículo reivindicando lo que sería justo enmendar, lo que desde estas insignificantes líneas también apoyamos: …”En el estricto sentido profesional, María Luisa fue un «pintor». Me acuerdo aún de sus primeros cuadros, cuando, esclavizada todavía por las enseñanzas del colegio, concebía entonces el paisaje un poco a la práctica casera… Ya al celebrar la Exposición en la Sociedad Amigos del Arte (enero de 1929)… María Luisa Pérez-Herrero se había hecho pintor. Era su pintura robusta, vigorosa, arquitectural; pero sin ocultar los infinitos matices de su alma femenina. Parecía pintor por la fuerte solidez constructiva y el garbo masculino de los severos paisajes. Pero en sus Obras resplandecía siempre aquel encanto ingenuo y sencillo, de belleza modesta y natural, que fue siempre el mejor ornato de su labor artística. Supo salvar, a fuerza de talento, los instantes de peligro en que las pintoras, sintiéndose pintores, abandonan definitivamente su ventajosa posición en el Arte. La ternura, la comprensión, la afectividad, todas esas hermosas cualidades de la mujer sensible que estimula el amor a la Naturaleza, suelen apagarse ante las preocupaciones de una técnica briosa y varonil. En María Luisa no cedieron al impulso de sus alientos de pintor. Se hicieron, por lo contrario, más firmes y señeras bajo el signo de su sensibilidad de pintora. Y brillaron más destacadamente en aquellos dos cuadros últimos: “Urdiain» y “Por tierras de Navarra», en los cuales la malograda artista cifraba sus legítimas aspiraciones.

Yo no sé si María Luisa Pérez-Herrero está representada en nuestro Museo de Pinturas.  Es justo que lo estén todas las pintoras ilustres que pintan como los pintores ilustres. Pero es necesario que  no falte ésta, quien, además de ser notable en alto grado, dio a sus paisajes un sello personal, inconfundible, de auténtica y sincera feminidad”.

Un año después, aún era recordada en los círculos artísticos… hasta hoy.

«Urdiain»

 

Mª Luisa Pérez Herrero y la AEPE

Al primer Salón concurrió inscrita como Dª María Luisa Pérez Herrero; natural de Madrid, donde reside, en la calle de Ataulfo, núm. 10, y presentó tres óleos, los titulados “Sol de la tarde (Aranjuez), paisaje, óleo; 1,21 x 1,29; “Hora romántica”, óleo; 0,93 x 0,82; y “Jardín de Aranjuez”, óleo; 0,86 x 0,70.

Al VI Salón de Otoño de 1925 presentó tres óleos: el titulado “El Dyver” (Brujas); 130 x 120; “Una calle de Brujas”, 106 x 88 y “Canal viejo”, 112 x 86.

Al X Salón de Otoño de 1930 presentó dos óleos, el número 211 titulado “Jardín de la Princesa” (Madrid), 1,22 x 1,30; y “Plaza del Burgo” (Brujas), de 0,93 x 0,38.

 

Buscando la tumba olvidada… entre los sepulcros que ya nadie visita

Llegamos temprano al madrileño cementerio de La Almudena donde  se encuentra la tumba de Mª Luisa Pérez Herrero. Es un día radiante de sol que invita al paseo y a la búsqueda… Llevamos las referencias aportadas diligentemente por los servicios de la mayor necrópolis de Europa, y pese a ello… es casi casi, como buscar una aguja en un pajar.

Echamos más de media mañana en limpiar de hojas secas las tumbas, por ver si en alguna figura el nombre que buscamos; el musgo, la piedra… letras irreconocibles por el paso del tiempo y el olvido, que también esculpe como pinta en algunos lienzos.

Y de pronto,  encontramos a Matías, que cuida de muchas tumbas y de su arreglo y mantenimiento. Es providencial, porque estábamos a punto de tirar la toalla, pero conocedor de su oficio, rápidamente sitúa las coordenadas y en menos de diez minutos nos encontramos  limpiando una  tumba repleta de hojas y musgo, de tiempo y olvido, ante la que aparece, por fin, una simple lápida  con un bajorrelieve en el que se adivina la efigie de Mª Luisa y unos pinceles.

El texto es escueto: A LA PINTORA Mª LUISA PEREZ HERRERO SUS COMPAÑEROS.  Rodeando el círculo, a la derecha, difícilmente se lee: A LOS 36 AÑOS.

Esta fue la lápida que en 1934 , y por suscripción popular de la Asociación Española de Pintores y Escultores, le brindaron sus compañeros como último tributo.

Cinco años más tarde, la tumba recibió los restos de su madre, fallecida, curiosamente, el mismo día que realizamos la búsqueda de la tumba de la artista, un 15 de noviembre. Coincidencia?

En 1949 recibió también los restos de su hermano Félix y un 16 de noviembre de 1977, los restos de su padre. La familia  entonces, dispuso una lápida con los nombres de los padres y el hermano, situando justo en el centro, la lápida original de Mª Luisa.

Allí duerme el sueño inmortal de los justos, que en esta vida, da igual quien hayas sido, ni los méritos que aportes… el olvido es una lápida mucho mayor que cualquier mausoleo, y a pesar de la familia y los amigos… cuando caen las hojas de la indiferencia, ya no hay vuelta atrás…

Al menos ha quedado limpia, la hemos adecentado todo lo posible. Mientras lo hacemos, le cuento a Matías su historia, sorprendido como está por el inesperado hallazgo y curioso por algo tan inusual. Sólo lamenta pensar que el sitio no ha sido limpiado en… más de treinta años, de eso dice, puede dar fe. Y sólo piensa en la tristeza de comprobar cuántas tumbas como esa, no reciben ya la visita, aunque tardía, de nadie.

Antes de irnos, un enorme gato de los que abundan en esa parte del cementerio, toma posesión del espacio rehabilitado y me conforta pensar que a partir de ese momento, Mª Luisa va a tener ya siempre compañía…

 

Las Medallas de la AEPE: Francisco Esteve Botey

Por Mª Dolores Barreda Pérez

Después de ver cómo y cuándo nació la Medalla de la Asociación de Pintores y Escultores, vamos a seguir conociendo más acerca de su creador y en qué galardones se otorga actualmente, con sus correspondientes denominaciones.

Medalla de Grabado Francisco Esteve Botey

del Salón de Dibujo, Grabado e Ilustración

En el año 2016 la Asociación Española de Pintores y Escultores convocó por vez primera el Salón de Dibujo de la AEPE, que constituyó un rotundo éxito. Un año más tarde y con el ánimo de honrar la memoria de los fundadores de la AEPE, se instituyeron los siguientes premios: La Medalla de Dibujo Marceliano Santamaría Sedano, la Medalla de Grabado Francisco Esteve Botey y la Medalla de Ilustración Eulogio Varela Sartorio.

FRANCISCO ESTEVE BOTEY

ESTEVE BOTEY, Francisco    P.G. 1910(N)           19.ene.1884    S. MARTIN PROVENSALS(B)   MADRID              4.jul.1955

El pintor, grabador, aguafuertista y publicista Francisco Esteve y Botey, nació en la localidad barcelonesa de San Martín de Provensals, en 1884.

Hijo de un comerciante radicado en el barrio de Poble Nou de Barcelona, que poseía una especial habilidad para tallar en madera pequeñas figuras perfectamente modeladas, y de Natalia, el matrimonio tuvo tres hijos: Francisco, María Dolores y José María.

Llegó a Madrid siendo muy niño y pronto se descubrió su afición al arte, conociendo pronto también sus primeros éxitos.

Fue un estudiante brillante y su paso por la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid fue realmente extraordinario: obtuvo premios en todas las asignaturas de la carrera, lo que le valió el máximo galardón como alumno con más aprovechamiento.

Discípulo del vallisoletano Ricardo de los Ríos, uno de los más grandes grabadores españoles, un artista formado en la Escuela de Bellas Artes de París, donde residió varios años, «Caballero de la Legión de Honor» y reconocido internacionalmente con siete medallas de oro y tres diplomas de honor.

La estrecha relación con su maestro fue para Esteve Botey fundamental: su maestro fue quien decidió que estudiara grabado, cuya «taumatúrgica ejecución» le atraía poderosamente por su complejidad técnica, por «el color rojo de las planchas de cobre, el verde esmeralda intenso y transparente del aguafuerte, aquel tórculo que lanzaba la prueba»… Él lo recuerda en sus memorias: «Yo hube de dedicarme especialmente al grabado por la voluntad decidida del profesor De los Ríos».

La Gaceta de Bellas Artes del 15 de mayo de 1920

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La estrecha amistad con su maestro le permitió «repatriar» para España, en 1920, las 40 planchas de cobre de «La tauromaquia» de Francisco de Goya. Esteve las compró a De los Ríos en 1920 con dinero propio -25.000 francos- y tras realizar numerosas gestiones, frustradas todas, para que el Estado español las adquiriera, fue el Círculo de Bellas Artes el que las adquirió, tras haber rechazado inicialmente su compra, dando pruebas de lo que el artista calificó de «la desconfianza como norma», cuando ello no le reportaba ningún tipo de beneficio económico particular.

Este hecho tan singular fue recogido en la Gaceta de Bellas Artes del 15 de mayo de 1920 y en la de febrero de 1922, que reproducimos íntegras, por cuanto de hecho histórico debe tenerse y cuya actualidad, desgraciadamente, es tan similar al momento actual que vivimos, que sobrecoge.

La Gaceta de Bellas Artes de febrero de 1922

En la actualidad pertenecen a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde forman parte de los fondos de la Calcografía Nacional.

Viajó pensionado por dos veces a Francia, Italia, Bélgica, Inglaterra y Suiza, para ampliar sus estudios.

A los veinte años ganó por oposición la plaza de profesor de dibujo, teoría y práctica del arte en la benemérita institución Fomento de las Artes, cargo que desempeñó cerca de cuatro lustros.

En 1910 fue nombrado auxiliar de la clase de grabado en la Escuela de San Fernando y unos años después profesor de pintura decorativa con la enseñanza de ejercicios prácticos de ornamentación.

Fue profesor de dibujo, teoría y práctica del arte de la Sociedad de Fomento de las Artes, de las Escuelas Normales de Barcelona y profesor de dibujo artístico de la Escuela de Artes y Oficios de Madrid.

Profesor de dibujo artístico de la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Madrid en 1922, de la que fue también Director honorario y Profesor de los Becarios Superdotados del Ayuntamiento de Madrid.

Barcas en el puerto

Desde 1923, fue catedrático de la Escuela Superior de Pintura, Escultura y Grabado de Bellas Artes de San Fernando, y sacó a la luz dos del total de seis libros dedicados al arte, que escribiría a lo largo de su vida: «El grabado» y «El desnudo en el arte».

El primero, que lo convertiría en «el principal teórico del grabado en su época», estaba prologado por otro prestigioso grabador, el mallorquín Bartolomé Maura Montaner, hermano del que fue varias veces jefe del Gobierno de la Restauración Antonio Maura, y socio también de número de la Asociación Española de Pintores y Escultores desde 1910, y reproducía varias obras originales de Esteve Botey. Fue editado en 1914 y hoy está considerado una auténtica «joya bibliográfica».

El segundo, en el que hacía un recorrido por las creaciones pictóricas de lo que siempre consideró «la más bella expresión del Arte, síntesis de la Naturaleza, vituperada precisamente por quienes la miran con ojos profanos», el mismo año de 1926.

Pero, además, desde varios años antes, gozaba del más amplio reconocimiento a su obra. Tras haber alcanzado terceras medallas en las exposiciones nacionales de Bellas Artes de 1908 y 1910, el primer premio del Círculo de Bellas Artes en 1911 y una segunda en la Nacional de 1915, había obtenido una primera, en la de 1920, por un bello y vigoroso tríptico de motivo marinero, «Barcas en el puerto», cuyo título completo era «Barcas en el puerto de Barcelona», según escribió a lápiz en una de las pruebas que se conservan.

Casa de pescadores

Con aquel tríptico, de dimensiones poco habituales en aquellos años -49,4 x 64,5 cm el panel central y 48,5 x 32 cm cada uno de los laterales- y que, según escribió José Francés en «La Esfera», era «la culminación del género», se premiaba «su maestría indiscutible como grabador», diría años después Bernardino de Pantorba en su «Historia Crítica de las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes». Y aquel máximo galardón sería refrendado después con la Medalla de Oro en la Exposición Internacional de Barcelona de 1929.

Francisco contrajo matrimonio con Inés, con quien tuvo dos hijos: Francisco, director de la Biblioteca de Toledo, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y autor de varias obras, entre ellas una notable «Historia de la Cultura»; y Lolita, que tras estudiar en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, seguiría como grabadora durante algunos años la andadura artística de su padre y la compartiría con su marido, el también pintor y grabador Luis Alegre Núñez, miembro también de la Asociación Española de Pintores y Escultores y que fuera Premio Nacional de Grabado en 1950.

La saga iniciada por Francisco continúa en su nieta, la pintora, grabadora y profesora de Arte en un instituto madrileño Lola Alegre Esteve.

Adscrito al realismo -Antonio Gallego lo calificaría de «un realismo de buena ley»-, Francisco Esteve Botey creó pinturas y grabados, fundamentalmente, de paisajes españoles y extranjeros con las distintas técnicas con las que trabajaba. Sintió una especial predilección por los motivos marineros. Después del tríptico doblemente galardonado creó, entre otro, un óleo sobre lienzo titulado «Costa cantábrica», que presentó a la Nacional de Bellas Artes de 1943, las litografías de Cudillero, el grabado titulado «Barcas», y otro precioso grabado, el díptico «De vuelta de la pesca», también de gran formato, que fechó en plancha en 1946 y presentó a la Nacional de Bellas Artes de 1950.

Cartón del aguafuerte Pobre hijo

Su habitual forma de trabajar consistía en pintar primero al óleo o a la acuarela directamente del natural, en una sesión rápida. Después plasmaría aquel paisaje con el buril o la punta seca sobre las planchas de cobre o de cinc, traduciendo con minuciosidad los matices y las múltiples calidades de sus grabados, en distintas gamas de rayados o de aguatintas.

Como dibujante, tenía maestría y precisión, derivada de su disciplina de grabador y su excelente paleta de acuarelista, que utiliza tonos cálidos para dotar de frescura sus obras.

En junio de 1928, expuso varias acuarelas en la Galería Nancy, de Madrid, junto a un total de 37 obras. Algunas de ellas fueron reproducidas en varios periódicos madrileños, entre otros el «ABC», y resaltados por los mejores críticos, como Francisco Alcántara, que en «El Sol» habló de Esteve Botey como un artista «descriptivo, minucioso, brillante en ocasiones…»

En la década de los cuarenta realizó una serie de seis litografías titulada «Cudillero», dibujadas con lápiz graso sobre cinc de grano fino y cuyas planchas, con una huella de 30 x 40 cm, de media, son, desde 1998, propiedad del Museo de Bellas Artes de Asturias y con las que alcanzó el Premio Nacional de Grabado, concedido en 1944 por la Dirección General de Bellas Artes.

Dama con mantilla

La asturiana localidad de Cudillero mantuvo con Francisco Esteve Botey una estrecha relación, siendo plasmada en infinidad de lienzos, tablas, cartulinas y planchas de cobre o cinc. Un paisaje evocador con antecedentes pictóricos en la “Colonia artística de Muros”, formada entre los años 1884 y 1890, similar a otras colonias artísticas a las que nos referimos en anteriores biografías.

En Cudillero, donde pasó largas temporadas con su familia, reunía además a sus discípulos de San Fernando pensionados en la Residencia del Monasterio de El Paular, una institución creada, en 1921, por el escultor valenciano Mariano Benlliure, uno de los fundadores de la Asociación Española de Pintores y Escultores, en su época de Director General de Bellas Artes, que dirigiría durante una década, desde 1923.

Trataba de acostumbrarlos a la «pintura al aire libre», porque «el cuadro debe pintarse en el natural, mirando frente a frente los árboles, las rocas y las charcas, en vez de ampliar los estudios con peligrosas invenciones fuera de la verdad», tal como escribió en su «Evocación del viejo Madrid. Recuerdos y experiencias de un viejo pintor».

Remitió asiduamente sus obras a muestras y certámenes, dedicando su vida al estudio del grabado y sus técnicas.

En Madrid, vivía en la calle Onésimo Redondo, 28, el actual Paseo de San Vicente, Nº 20.

Falleció en Madrid, el 4 de julio de 1955.

Francisco Esteve Botey

De él decía otro de nuestros ilustres socios, Bernardino de Pantorba, que “su retina y su pincel están acostumbrados a enfrentarse con el natural; no a huir de él, por seguir borreguilmente cualquier “ismo” de moderna fabricación. Su arte es sencillo y veraz, de los que  no necesitan exégesis; la soltura de su dibujo corre por cauce disciplinado, y su visión del color, nunca estridente, se mantiene afinada, ponderada… la personalidad de Esteve Botey debe señalarse a la juventud como un ejemplo digno de ser seguido”…

Fundador de la Asociación Española de Acuarelistas en 1945 y su primer Presidente, también presidió la Sección de Grabado del Círculo de Bellas Artes, al que siempre estuvo muy vinculado; impulsor de los trabajos de grabadores y acuarelistas, a través del grupo de «los 24» socio fundador de la Revista de Grabado La Estampa; y, sin duda alguna, el teórico y tratadista del arte de la incisión de mayor importancia en la historia artística española.

Concurrió, entras otras, a las Exposiciones artísticas celebradas en Buenos Aires, Aix-les-Bains, Bruselas, Munich, Brighton, Londres y Panamá, así como las de Madrid, Barcelona, Bilbao, Málaga, Cádiz, etc.

Figuró como jurado de concursos, exposiciones y oposiciones, y en el primer Congreso Nacional de Bellas Artes celebrado en Madrid por iniciativa de la Asociación de Pintores y Escultores, ocupó una presidencia.  Colaboró ​​con originales literarios y artísticos en importantes revistas y publicaciones de arte.

Dos de las múltiples portadas que las obras de Esteve Botey publicó en la revista Blanco y Negro

Corrida de toros pueblerina, obra presentada al XVIII Salón de Otoño

Premios y distinciones:

Tercera Medalla de la Exposición Nacional de 1908 y de 1910; Segunda Medalla en la de 1915 y Primera Medalla de la Exposición Nacional de 1920; Primera Medalla de Grabado de la Exposición Nacional de 1929; Medalla de Oro en Panamá en 1916; Premio en el Concurso del Círculo de Bellas Artes de Madrid de 1919; Primer premio del Concurso Nacional de Grabado 1923; Premio Nacional de Grabado en 1944; Medalla de Oro en grabado en la Exposición Internacional de Barcelona en 1929; Medalla de Honor de la Agrupación de grabadores; Medalla de Honor de la Diputación de Alicante; Académico correspondiente de las de San Jorge, San Carlos, y de Cuba; Cruz de Alfonso XII; Cruz de Alfonso X el Sabio; Encomienda de Alfonso X el Sabio; Oficial de la Academia de Francia en 1932; Medalla Roig Enseñat en el primer Salón del Consejo Nacional de la Acuarela, en junio de 1955

Entre otros escritos, La evocación del viejo Madrid. El camposanto de San Mateo. Recuerdos y experiencias de un viejo pintor; Publicó seis libros de arte, “Grabado” (1914) declarado «de Mérito», El grabado en la ilustración del libro, y colaboró en algunas revistas de arte, como Coleccionismo (226) en 1922.

Parque de París, presentada al XVII Salón de Otoño

Autorretrato

Francisco Esteve Botey y la AEPE

Socio de Número de la Asociación donde ingresó en 1910. Donó obra para el festival benéfico en 1915.

Socio de Mérito en el Salón de Otoño de 1927 y Socio de Honor en el de 1929.

Vocal de la Junta Directiva entre el 27 junio de 1929 y 1930.

Se hizo cargo de la dirección de la Gaceta de Bellas Artes.

Presentó obra a once Salones de Otoño, concurriendo como forma de alentar a las nuevas generaciones de artistas y apoyarlos en la exhibición de sus obras.

Al I Salón de Otoño de 1920 presentó un grabado titulado “Aguafuerte”.

Al VII Salón de Otoño de 1927 la pintura titulada “Lolita” y la pintura “Nuestra Señora de París”

Al IX Salón de Otoño de 1929 presentó las pinturas “Paisaje del Guadarrama” y “Claustro de Santillana del Mar”

Al XVI Salón de Otoño de 1942 la pintura “Lirios del Valle” y el grabado “Nieve en Venecia”

Al XVII Salón de Otoño de 1943 la pintura “Garganta en el purtagorio (El Paular)” y el grabado “Jardín de Saint Cloud (París)”

Al XVIII Salón de Otoño de 1944 los grabados “Campesina”, “Somnolencia” y “Corrida de toros pueblerina”.

Al XX Salón de Otoño de 1946 presentó el grabado “Oración”

Al XXII Salón de Otoño de 1948 la acuarela “La Virgen del Lluch (Mallorca)” y el grabado “Puente de Austerlik”

Al XXIII Salón de Otoño de 1949 presentó la acuarela “Casas de pescadores en Asturias”

Al XXV Salón de Otoño de 1952 la acuarela “Enfermera” y el grabado “Hogar asturiano”

Al XXVI Salón de Otoño de 1954 la pintura “Casa de la Hermandad del Señor”

«Enfermera», obra presentada al XXV Salón de Otoño

«Descanso»

«Un canal de Venecia», aguafuerte

«La vieja gitana», acuarela

«Cardando lana»

«Fuente de Apolo»

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Bibliografía y webgrafía

“Historia y crítica de las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes celebradas en España” Pantorba, Bernardino de [1948], Madrid, Jesús Ramón García-Rama, 1980, p. 400.

“El grabado en España. Siglos XIX-XX”, Valeriano Bozal, «Summa Artis», Madrid, Espasa Calpe, 1988, t. XXXII, pp. 617-618.

Vega, Jesusa, Catálogo de estampas, Madrid, Museo del Prado, 1992, pp. 39-40.

https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/esteve-y-botey-francisco/4680398e-47ce-4fe6-9cef-2aa96688fcad

https://aedamadrid.org/wp-content/uploads/2020/07/20200707_Acuarelia_83.pdf

https://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?codigo=1350880

http://www.culturaydeporte.gob.es/mnceramica/colecciones/seleccion-piezas/pintura-artes-graficas/barcas-en-el-puerto.html

https://www.lne.es/nueva-quintana/2010/01/25/esteve-botey-fascinacion-cudillero/861563.html

https://www.duran-subastas.com/tienda-online/pintura/francisco-esteve-botey-la-vieja-gitana.html

La Correspondencia de España 25/10/1925 5/1/1913  27/10/1914  29/10/1914  8/12/1914  9/12/1914  22/5/1915  23/5/1915  16/7/1915  28/10/1915  8/9/1917  29/8/1918  5/3/1923

La Esfera 24/7/1920  11/2/1922

La Ilustración artística  14/7/1915

Archivo Histórico “Bernardino de Pantorba” de la Asociación Española de Pintores y Escultores

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María Navas de Escuder

Por Mª Dolores Barreda Pérez

LAS PRIMERAS ARTISTAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

Desde su fundación en 1910, y después de haber tratado en anteriores números a las Socias Fundadoras de la entidad, y las participantes en el primer Salón de Otoño, vamos a ir recuperando de la memoria colectiva, el nombre de las primeras socias que vinieron a formar parte de la Asociación de Pintores y Escultores.

María Navas de Escuder

NAVAS DE ESCUDER, María     1975         28.may.1911      BARCELONA      BARCELONA

María Rosa de Navas Escuder conocida por su nombre de casada María Rosa Navas de Ribé

María Rosa Navas de Escuder se inscribió en nuestra entidad en la sección de “Artes Decorativas”. Socia de número nacida en Barcelona el 28 de mayo de 1911, según ella misma escribió, si bien en el mundo artístico es conocida por su nombre de casada: María Rosa Navas de Ribé.

Pocos datos existen respecto a su familia, si bien sabemos que era nieta del industrial Miguel Escuder y Castellano, quien fuera el creador de la primera máquina de coser española llamada “Aurora” (1862), y que tuvo un gran éxito en el mercado español.  

Miguel Escuder se casó con Rosa Rodríguez, tuvieron varios hijos, como los gemelos José y Joaquín, nacidos en 1876 y la madre de nuestra artista, que contrajo matrimonio con el señor Navas y del que nacería María Rosa Navas de Escuder.

Miguel Escuder, inventor de la máquina de coser española «Aurora»

Distintos anuncios aparecidos en la prensa de la época que hacían publicidad de la máquina de coser inventada por Miguel Escuder

Pasó por el Círculo de San Lucas y por la academia Baixas, situada en la Calle Pino, 1 de la capital catalana, en donde estudió Dibujo y Pintura para las Artes, Carreras y Oficios. Esta Academia, fundada en 1892 por el pintor José María Baixas, preparaba a sus alumnos para el ingreso en la Escuela de Bellas Artes, siendo una de las más prestigiosas de Barcelona. Mantenía además un pequeño negocio familiar de artesanía, que probablemente llamaría la atención de María Rosa, que comenzó a trabajar con la cerámica.

La Academia Baixas se anunciaba con folletos como este

En alguna reseña se comenta que José Guardiola Torregrosa, el pintor catalán cuya obra fue un exponente de su vocación mediterránea expresada con la luz y el color, le animó en sus inicios.

Con una vocación firme y ya bien decidida, se especializó en la porcelana, disciplina en la que consiguió esmaltes agrietados de una gran calidad.

Trabajó en la Manufacture Nationale de Sèvres, la famosa fábrica de porcelanas de Francia, una de las principales fábricas de porcelana europea en funcionamiento desde mediados del siglo XVIII y que continúa su producción hasta la actualidad.

Para la Fábrica de Sêvres realizó un jarrón y medallones, todos ellos catalogados, y en los que demostró “su capacidad creadora, de elegante concepción de esta artesanía señorial y primorosa, que tiene en ella una cultivadora excepcionalmente dotada y exquisita”.

En 1950 expuso individualmente en Barcelona, en Madrid y en París.

En noviembre de 1950 realiza una exposición de porcelanas en la Galería de Arte Grifé & Escoda de Barcelona.

Grifé & Escoda publicaba periódicamente anuncios en la prensa de la época

En diciembre de 1953 expone en las Galerías Syra de Barcelona, una muestra de sus realizaciones en porcelanas, que revelan un notable dominio de la técnica del modelado y decorado de aquella materia, así como del subsiguiente proceso de cochura y acabado de las piezas. La crítica explicaba que la exposición era …”una completísima y compleja colección de obras de ese género en las que patentiza, sobre un temperamento innato, de artista y un buen gusto refinadísimo, sus grandes progresos en la difícil y delicada elaboración de los más variados objetos, esculturados con verdadera maestría y, sobre todo en los motivos florales que decoran algunas piezas o que constituyen por sí mismos el tema de otras, haciendo alarde de una ejecución afiligranada y preciosista, de una pulcritud y sensibilidad evocadoras de los grandes artífices dieciochescos de la porcelana”… “La estancia de la señora de Ribé en la famosa manufactura de Sèvres ha permitido, sin duda, a esta entusiasta artista completar sus conocimientos, fruto de los cuales es esta su actual demostración de capacidad creadora, de elegante concepción de esta artesanía señorial y primorosa, que tiene en ella una cultivadora excepcionalmente dotada y exquisita”.

En el ABC del 7 de mayo de 1955 se anuncia una exposición de magníficas porcelanas de Navas de Ribé, en Los Madrazo, 25.

Recibió Diploma de Honor en la Exposición Internacional de Cannes de 1955 de la Academia Internacional de Cerámica como premio a la calidad de la obra que aportó en aquel certamen.

En 1956 la artista protagoniza un reportaje en el NODO, que hace especial hincapié en su trabajo como poseedora del “secreto de la pasta y colores al gran fuego, cuidada coloración de la masa y el tono de las coloraciones”.

Fotograma del reportaje que el NODO dedicó a la artista en 1956 en la que aparece trabajando en su taller

En 1956 expuso en la Sala Rovira de Barcelona, una muestra de la que se publicó en la prensa del momento la siguiente reseña: “Una vez más el arte refinado de María Rosa de Navas de Ribé se ofrece a nuestra contemplación y admiración como algo que sólo puede brotar de las manos femeninas y privilegiadas, en su maestría, de la gentil artífice y artista sin rival en nuestra patria. Hemos escrito, al principio, “una vez más”. Y ello es inexacto. Porque en las porcelanas artísticas que desde el sábado expone la señora de Ribé, ésta no se limita a repetir piezas, técnicas y formas ya presentadas en otras ocasiones, sino que, en un maravilloso alarde de superación, nos brinda un conjunto de nuevas y auténticas creaciones, en las que triunfa la variedad, originalidad y elegancia de las estructuras, el exquisito gusto de las coloraciones y motivos decorativos –incursos en un sentido moderno del más refinado concepto y que tiene aquí su mejor justificación plástica- y las calidades prodigiosamente obtenidas, en las pigmentaciones mates, que culminan en las piezas de ese juego de té decorado en gris y rosa, verdadera filigrana de sensibilidad y joya preciadísima de esta estupenda exposición”…. E.F.

Fotograma del NODO con distintas piezas de cerámica

En 1956 llegó a patentar un sistema de decoración mediante el cual utiliza pastas de varios colores para dar tonalidades a las obras. En la solicitud de patente se especifica que es un procedimiento para la decoración de piezas cerámicas, sean de porcelana, gres , cerámica loza o similares, que esencialmente consiste en establecer un primer dibujo de colorante por vertido de una mezcla de pasta de porcelana coloreada en el interior del molde, el cual se hace oscilar a fin de obtener el reparto artístico del color aprovechando la fluidez inicial de dicha pasta cuya humedad es absorbida por el molde. En la segunda fase se añade sobre esta primera capa de pasta colorante encima del primero haciéndolo correr mediante inclinaciones irregulares de la pieza para que adopte las formas caprichosas que se desee. Sigue luego una segunda cocción de colorantes similar a la primera, es decir a baja temperatura y hasta iniciación del vitrificado. Se continua así aplicando tantos colores como se desee y efectuando después de cada aplicación una cocción a baja temperatura. Finalmente, se aplica sobre el conjunto el barniz o colorante final y la pieza se lleva al horno de cocción definitiva donde todos sus elementos colorantes sufren el proceso de vitrificación.

En 1958 realizó una exposición de cerámica en París, que el diario ABC recogió bajo el título de Españoles en París, y en la que se dice que …. “la exposición de cerámica de María Rosa Navas de Ribé dio ocasión para recordar a los críticos de París la nunca desmentida tradición de nuestra patria, a la que modernamente se ha sumado con tanto entusiasmo el propio Picasso…  Situada a la escala de su condición la tan femenina cerámica de María Rosa Navas, ha merecido el aplauso, tanto por sus intrínsecas condiciones artísticas, como en su fuerza decorativa”.

En 1962 expone sus obras en la Sala Biosca, de la cual se publica una reseña en la que se ensalza el arte de la ceramista: “No es frecuente contemplar en la mano femenina dominio de un oficio, y más cuando éste se halla aplicado a la porcelana y cerámica. Es frecuente encontrar mujeres ceramistas; pero que hacen que la cocción y la labor de horno sea por mano ajena y no hecha por ellas mismas. El caso de vocación de María Navas es singular, ya que ella misma prepara colores, barros, mezclas y realiza, las complicadas y muy cuidadas labores de realización. Claro es que, así debe ser para que el resultado estético tenga originalidad y valor de pieza única… La colección expuesta pone de manifiesto el profundo amor que la artista ha puesto en cada pieza, a la que algunas añade secretos, recogidos en sus andanzas por Europa en busca de obtener calidades… María Navas de Ribé, de buena ascendencia catalana, lo que indica enamoramiento por oficios, ha ofrecido un muestrario que llega desde el “biscuit” al barro cocido y a la obtención de una riquísima porcelana en sonido y transparencia, y todo ello aplicado a las más diversas formas, desde el simple capricho ornamental hasta los objetos de aplicación suntuaria. Esta exposición, por su extensión y por su calidad, es una isla entre tanta muestra ceramista que tiene a Picasso por modelo y que se repite con ligeras variantes. Nosotros diríamos que María Navas ha aplicado un sentido catalán muy del XVIII a sus realizaciones, consiguiendo imponer un sello personal que valora los objetos expuestos en la dimensión artística y estética que les hace entrar con mayúscula en las artes menores que, en muchas ocasiones, merecen el calificativo de mayores, y sea ejemplo de máximo el de Benvenutto Cellini, al cual se deben acoger todos aquellos que aspiran a realizar algo “menor” que tenga impronta de creación personal”.

Una de las piezas que aparecen en el reportaje que dedica el NODO a la artista

En 1963 algunas de sus obras se mostraron en la exposición que bajo el título de “Señal 70”, se celebró en la sala del Real Círculo Artístico de Barcelona y que recogía una antológica del curso artístico barcelonés de 1969-70, resultante de las selecciones mensuales que realizaba el jurado permanente del concurso anual de artes plásticas que patrocinaba Radio Barcelona.

En 1963 expuso en la Sala Grifé & Escoda de Barcelona, apareciendo una crítica firmada por Xavier Regas que decía: “Tras un paréntesis de seis años de ausencia de nuestras salas de exposiciones, María Rosa de Navas de Ribé exhibe un nutrido y selectísimo conjunto de porcelanas que atestiguan de modo indiscutible no solo el grado de perfección técnica a que ha llegado la obra de esta gran artista, sino la multiforme inspiración y refinada sensibilidad de que dan fe sus variadas y preciosas piezas. Desde sus primeros contactos con el público barcelonés, hemos seguido la trayectoria, siempre ascendente, de María Rosa de Navas, lo que nos ha permitido comprobar cómo, desde sus pasos iniciales –reveladores ya de una pericia extraordinaria y de un buen gusto innato-, la exquisita artista acreditó una personalidad y una inquietud estética que, tras los estudios realizados en Sèvres y en otras manufacturas europeas de prestigiosa tradición, habían de encontrar en su propio talento y en el dictado de su fecunda vena creadora de cauce espléndido que le ha valido merecidos triunfos internacionales. Las admirables piezas que ahora expone –jarros, búcaros, tazas, vasos, placas y piezas de joyería, realizadas éstas en colaboración con el reputado orfebre Alfonso Serrah- son un alarde de diversidad formal, de calidades y transparencias prodigiosas, de coloraciones y mates obtenidos con magistral dominio técnico y matizaciones sutilísimas, formando un índice de maravillosas sugestiones ópticas y táctiles, que confirman el alto grado de plenitud y las inagotables y crecientes posibilidades de un arte en el que la señora de Ribé compite dignamente con los más acreditados maestros universales”...

Otra de las piezas que aparecen en el reportaje que dedica el NODO a la artista

Casada con Ramón Ribé, el ABC del 3 de diciembre de 1968 recoge las Medallas del 39 Salón de Otoño, señalando que en la Sección de Arte Decorativo, la Primera Medalla ha sido para María Rosa de Navas de Ribé.

Destacó también por sus esmaltes agrietados y por sus decoraciones bajo cubierta.

Pionera en muchas cosas, montó su propio horno de porcelana y que resultó ser el primero montado en Barcelona, ​​instalado en su taller del Pueblo Español en 1958 … “María Rosa de Navas de Ribé es una artista que… lleva a cabo una labor más que considerable cuya calidad, buen gusto y perfecta realización tiene ganado el sufragio de las personas más cultas y entendidas tanto de aquí como del extranjero. Ha estudiado y trabajador largamente nuestra artista en la manufactura de Sèvres, donde se ha familiarizado con los secretos de la técnica y donde ha obtenido las más elogiosas calificaciones en reconocimiento de sus indiscutibles aptitudes. Ellas le permiten innovaciones y fantasías … conjugando hábilmente las distintas cocciones y el juego de mates y brillantes en un sentido de novedad que no excluye la buena tradición. Acaba de montar María Rosa de Navas de Ribé, en su taller el primer horno de porcelana en Barcelona, en el que ha realizado ya varias cocciones a alta y baja temperatura, con resultado excelente. Este horno le ha de permitir alcanzar hasta más de 1.300 grados, lo que la facultará para la obtención de las mejores calidades de pocelana dura, sea esmaltada, sea en biscuit, sin tener que recurrir a auxilios foráneos para la realización de piezas de serio compromiso… como ya lo ha demostrado en múltiples ocasiones anteriores”.

Así apareció en la prensa el primer horno de porcelana de Barcelona

En el Museo del Diseño de Barcelona hay dos piezas suyas de cerámica hechas con porcelana y con finalidad ornamental. En el catálogo del museo, se reproducen con el texto: “Tanto el jarrón como los pisapapeles están decorados con motivos vegetales de colores vivos la porcelana blanca; el primero presenta los esmaltes corridos de manera intencionada. El pisapapeles está decorado con una superposición de colores y el reverso lleva incisa la leyenda «PAT», que tal vez hace referencia a una de sus patentes. Las dos obras presentan firma incisa en la base: «Navas», y la fecha. La importancia de su obra radica en la excepcionalidad de mujeres autoras en esta época a las colecciones de artes de autores del MDB, sólo acompañada de nombres como el de Angelina Alós o Elisenda Sala, y esta es una oportunidad para poder poner de relieve la importancia de estas ceramistas”.

Las dos piezas de cerámica que se encuentran en el Museo del Diseño de Barcelona: arriba, jarrón ornamental y bajo estas líneas, pisapapeles decorativo

Participó en el I, II, III V, VI y VII  Salón Femenino de Arte Actual de 1962, 1963, 1964, 1966, 1967 y 1968.

Tiene obra en los museos especializados de Valencia, Sèvres y Faenza.

Falleció en Port de la Selva, Alt Empordá, en 1979.

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María de Navas Escuder y la AEPE

En el XXXVIII  Salón de Otoño de 1967 se inscribió en la sección de Arte Decorativo como María de Navas, presentando la obra:

Nº 40.- Vitrina con piezas únicas de cerámica

Al XLIII Salón de Otoño de 1973 presentó tres obras:

286.- Cerámica 2

287.- Cerámica 1

288.- Flores

Bibliografía y Webgrafía

https://books.apple.com/es/book/dona-i-artista-la-col-lecci%C3%B3-del-museu-de-terrassa/id1463546281?l=en&ls=1

https://ajuntament.barcelona.cat/museudeldisseny/sites/default/files/010_cataleg_dincrement_patrimonial_2016-2017-1_definitiu.pdf

ABC 6/3/1958  13/12/1968  7/5/1955  19/5/1955 

La Vanguardia  14/6/1962

NO DO Nº 707B del 23 de julio de 1956

Hoja Oficial de la provincia de Barcelona 20/11/1950  27/11/1950  28/12/1953  4/1/1954   14/1/1963

Hoja del lunes  28/12/1953  14/05/1956  6/8/1962   14/1/1963

Pueblo 1958

Archivo Histórico “Bernardino de Pantorba” de la Asociación Española de Pintores y Escultores

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Inaugurado el 87 Salón de Otoño

La entrega de premios se ha llevado

a cabo en un acto de aforo muy reducido

En un inusual acto en el que en todo momento se siguieron las medidas higiénico sanitarias y de seguridad dictadas por la ley, el jueves 29 de octubre tuvo lugar la entrega de los premios correspondientes al 87 Salón de Otoño que organiza la Asociación Española de Pintores y Escultores, así como la inauguración de la exposición de las obras premiadas y seleccionadas en el certamen más antiguo y prestigioso de los que se convocan en España.

La Casa de Vacas del Parque del Buen Retiro, acogió un año más la exposición que podrá visitarse hasta el próximo día 29 de noviembre, en horario de lunes a domingo, de 10 a 21 h. y reúne un total de 72 obras, 55 pinturas y 17 esculturas, de 69 artistas.

El acto contó con la presencia del Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo, del Vicepresidente, Juan Manuel López Reina, de Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la entidad,  los miembros de la Junta Directiva: Alicia Sánchez Carmona, Paloma Casado, Carmen Bonilla Carrasco, Ana Martínez Córdoba e Itziar Zabalza Murillo.

Asistieron también algunos miembros del Jurado de esta edición como Alejandro Aguilar Soria, Paula Varona, Ricardo Sanz, Tomás Paredes, y Mª Dolores Chamero Moyano, así como de los responsables de las distintas entidades colaboradoras del 87 Salón de Otoño, José Luis Manzanares, Gerente de Tritoma, José Luis Domínguez, Concejal de Cultura y Deportes del Ayuntamiento de Getafe, Miguel Ángel y Marisa Codina, de la Fundición Codina, el Ayuntamiento de Tres Cantos, Alan Hernández, Director General de Inmobiliarias Encuentro, Santiago de Santiago, Manuel Alpañés, Presidente de la Agrupación Española de Acuarelistas, así como Ignacio Egea, Presidente de la Fundación Down Madrid y Elena Escalona.

Además, estuvieron presentes el Concejal Presidente de la Junta Municipal de Retiro, anfitriona del evento, Santiago Saura Martínez de Toda, junto a otras autoridades municipales como Emilio del Río, Director General de Bibliotecas, Archivos y Museos del Ayuntamiento de Madrid y otras autoridades artísticas como Miguel Ángel Chaves, Presidente de la Asociación Internacional de Críticos de Arte.

El reducido aforo del acto dictado por las circunstancias que atraviesa la ciudad de Madrid, contrastó enormemente con las inauguraciones de otras ediciones del Salón de Otoño de la Asociación Española de Pintores y Escultores, en las que normalmente los responsables del centro se veían obligados a cerrar el acceso al mismo, debido al exceso de aforo, permitiéndose a los asistentes acceder conforme se va desalojando, lo que hacía siempre de este acto un acontecimiento de gran éxito, expectación e inusual número de visitas.

La presentación del acto corrió a cargo de la Secretaria General de la AEPE, Mª Dolores Barreda Pérez, nombrada en el curso del pasado Salón de Otoño como “Secretaria Perpetua” de la entidad, que se dirigió a los presentes para agradecer el esfuerzo de los artistas por seguir haciendo arte bajo las condiciones que vivimos, recordando que la Asociación Española de Pintores y Escultores ha cumplido 110 años de historia.

“El año 2020 quedará ya por siempre en la memoria como aquel marcado por una pandemia mundial que vino a trastocar toda nuestra existencia.

En la memoria de nuestra Asociación Española de Pintores y Escultores también constará especialmente, ya que cumplimos 110 años de existencia y apenas pudimos celebrarlo debido a tan desafortunada situación.

Pero pese a todo, la entidad que me honra presidir ha sido la única capaz de capitanear el mundo artístico y cultural de España con sus continuas acciones desde el inicio de la pandemia.

A los pocos días de declararse el estado de alarma y el confinamiento, reconvertimos nuestras exposiciones presenciales en virtuales, manteniendo el ritmo expositivo programado pese a las circunstancias, y animando a la participación de los artistas de España.

De esta forma, logramos realizar exposiciones como el 55 Premio Reina Sofía de Pintura y Escultura, que contó con la inigualable presencia de nuestra Presidenta de Honor, S.M. la Reina Doña Sofía; y llegamos a colgar e incluso a inaugurar la que en sólo un día transformamos en virtual  y que conmemoraba el 110 aniversario de la entidad: “110 AEPE”.

Y tras ella, celebramos en la red el “V Salón de Arte Abstracto”, la temática “Paletas de Pintor”, el “57 Certamen de San Isidro”, el “XIV Salón de Primavera de Valdepeñas”, “reactivARTE”, que abrió el calendario físico de exposiciones en la ciudad de Madrid, y recuperamos las muestras presenciales, acotadas nuevamente por la situación de confinamiento que por segunda vez sufría Madrid, como el “39 Certamen de Pequeño Formato”, el “V Salón de Arte Realista” y una nueva convocatoria que bajo el título de “Puro Arte”, daba vida y color al Silo de Hortaleza.

Con las exposiciones del 87 Salón de Otoño, “Galdós: homenaje al pintor”, el “V Salón del Dibujo, grabado e ilustración” y “Solo Arte”, cerraremos el año, aunque aún nos faltaría por contar todas las exposiciones virtuales que seguimos haciendo en la Sala de la AEPE “Eduardo Chicharro” y que serán más de 17 y tan excelente acogida están teniendo por parte de todos.

La incorporación a las nuevas tecnologías y la nueva era digital que bajo mi presidencia ha conseguido llevar a la práctica nuestra Secretaria General, nombrada el pasado año como “Secretaria Perpetua” de la AEPE, Mª Dolores Barreda Pérez, ha sido determinante para impulsar unas acciones para las que la Asociación Española de Pintores y Escultores estaba preparada para afrontar, unas gestiones en las que esta entidad ha sido pionera en toda España, ya que desde el primer momento del confinamiento nacional, la AEPE comenzó su difusión en redes sociales de los artistas y su trabajo, dando voz y espacio a los creadores, que mostraron su obra al mundo.

Pioneros también en celebrar exposiciones virtuales, en las que participaron multitud de artistas de forma gratuita, haciendo de cada muestra una inolvidable e irrepetible experiencia real del arte.

El apoyo importantísimo de la Junta Directiva que presido, sus opiniones, pareceres, aportaciones e ilusión, han sido también determinantes a la hora de afrontar este maravilloso reto que hemos superado con tan excelentes resultados.

Y así, llegamos a la edición número 87 del Salón de Otoño, cuyas obras seleccionadas y premiadas esperamos que puedan colgar físicamente de la Casa de Vacas del Retiro de Madrid, pero cuya difusión virtual está garantizada, posibilitando de este modo que los participantes llegados de todos los rincones de la geografía nacional puedan, pese a la posible incomunicación de la capital, contemplar orgullosos sus obras en el certamen más antiguo y prestigioso de los que se celebran en España, justificado así como el más importante del momento artístico y cultural».

Tomó entonces la palabra Santiago Saura, Concejal Presiente de Retiro, quien recordó la especial unión que siempre ha tenido el Salón de Otoño con el Parque del Retiro y agradeció a la centenaria entidad la lucha por el arte y los artistas y la importante actividad cultural que lleva a cabo desde hace ya 110 años, con estas palabras:

«Estimado presidente de AEPE, José Gabriel Astudillo y resto de miembros de la Junta Directiva, entidades colaboradoras, amigos:

Es un placer poder estar un año más en esta entrega de premios de la 87ª edición del Salón de Otoño, un evento que aglutina a un gran número de artistas, pintores y escultores, convirtiéndolo así en una cita ineludible para todos los amantes del arte y de la cultura de nuestro país.

Como cada año, el Distrito de Retiro y concretamente el que es su centro cultural más emblemático, Casa de Vacas, acoge hoy esta entrega de premios y también desde hoy la exposición en la que todos los madrileños podrán disfrutar en las próximas semanas hasta el día 29 de noviembre.

La edición de este año es la más especial de los últimos tiempos por las circunstancias sanitarias derivadas de la COVID-19.

Es especial, en cuanto a la obligada reducción del aforo que ha obligado a hacer un esfuerzo extra a la organización, pero lo es también porque, la celebración de este acto y de esta exposición, en las circunstancias tan complicadas que vive España, y singularmente Madrid, hacen que si cabe sintamos más orgullo de albergar este 87ª edición Salón de Otoño, porque demostramos que Madrid no se para ante las adversidades.

Hemos vivido meses trágicos en donde es casi imposible conocer a alguien que no haya sufrido el propio virus o alguna pérdida de algún ser querido a consecuencia del COVID. A todos ellos quiero enviarles mi recuerdo y mi cariño.

 Ante esta tremenda adversidad, Madrid ha demostrado que es capaz de levantarse, a pesar de todo, que es capaz de sobreponerse a las dificultades derivadas de esta pandemia. La complejidad del momento que estamos viviendo, con cambios continuos respecto a la normativa en cuanto a aforos y otras medidas de seguridad sanitaria se ha resuelto con éxito, y muy especialmente en el plano cultural.

Estos meses hemos escuchado todos aquello de que “la Cultura es segura” y es cierto, pero es que además es necesaria, más que nunca.

Después de la tragedia que supone perder tantas vidas, a la que suma una crisis económica y social sin precedentes, necesitamos recuperar el disfrute de las actividades culturales, el placer de asistirá un concierto, a un teatro y por supuesto, el de admirar la belleza de una obra de arte.

En Retiro hemos tenido muy presente desde el inicio de la desescalada, allá por el mes de mayo, que la vuelta a la actividad cultural, en condiciones de seguridad óptimas, era un pilar fundamental para la ciudad de Madrid y para el distrito tras los largos meses de confinamiento estricto.

Hemos trabajado para que los centros culturales de forma que trasmitan seguridad y hemos apostado con continuar con las exposiciones previstas a partir de julio, a pesar de las circunstancias.

Como concejal presidente de Retiro, quiero invitar a todos los madrileños a que sigan visitando Casa de Vacas, tal como lo vienen haciendo desde aquel 24 de junio, fecha en la que retomamos la actividad de la sala de exposiciones.

Desde entonces la actividad no ha parado y estamos seguros de que a los miles de visitantes que hemos recibido estos meses se sumarán muchos más en esta exposición que inauguramos hoy.

Quiero agradecer a José Gabriel Astudillo, presidente de AEPE, así como a toda su Junta Directiva la confianza que siempre deposita en el Distrito de Retiro para la celebración de este y otros eventos. Enhorabuena por lograr hacer realidad este Salón de Otoño, un año más.

Quiero mencionar también el trabajo de la directora de Casa de Vacas, Lola Chamero, que, si siempre es excelente, en este año tan complicado, lo es aún más.

Por supuesto, esperamos, como no que nos encontremos aquí el año que viene en la 88ª edición del Salón de Otoño.

Muchas gracias a todos».

Después, el Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo, se dirigió a los asistentes con estas palabras:

«110 años después, una de las instituciones más antiguas y más vivas del mundo de la cultura y el arte en España, sigue fiel a su idea fundacional en la defensa del arte y los artistas; ilusionados al contribuir a la difusión de las bellas artes en una situación tan grave de crisis cultural como la que vivimos y ante la falta de acciones concretas que, como el Salón de Otoño, supongan una auténtica oportunidad para los artistas. 

El concurso es un clásico en la temporada expositiva del otoño de Madrid, convirtiéndose en una de las mejores exposiciones anuales que pueden visitarse y respaldada, cada año de forma más unánime por la crítica y el público.

El fantástico jurado que hemos logramos reunir, socios y amigos de la AEPE, artistas involucrados en este grito desesperado del arte que desde esta tribuna lanzamos, a quienes agradecemos su implicación y trabajo, sobre todo en el difícil momento que atravesamos, este jurado como digo, es el verdadero aval de la edición número 87 del Salón de Otoño; son ellos quienes aportan la calidad y transparencia, que son la seña de identidad de la prestigiosa Asociación Española de Pintores y Escultores, y son quienes mejor conocen los esfuerzos que en la AEPE estamos haciendo para que el arte continúe vivo en España.

Y la elevada participación que hemos logrado indican que acciones como este certamen son más necesarias que nunca en nuestra sociedad. Son la prueba del buen camino que desde la AEPE estamos recorriendo gracias a artistas y amantes del arte y la cultura.

Quiero agradecer la implicación de la Junta Municipal del Retiro, de su Concejal, Santiago Saura, la presencia de Emilio del Río en representación de la Concejala de Cultura, y por supuesto, a todas las entidades que colaboran con nosotros, a mi Junta Directiva y a los artistas.

A todos, muchas gracias”.

Tras los discursos institucionales, la Secretaria General, Mª Dolores Barreda Pérez, procedió a dar lectura al acta del Jurado:

“En Madrid, a 6 de octubre de 2020, reunido el Jurado de Selección y Calificación del 87 Salón de Otoño, organizado por la Asociación Española de Pintores y Escultores, compuesto por los siguientes miembros:

Presidente: José Gabriel Astudillo López, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores

Secretaria: Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la Asociación Española de Pintores y Escultores

Ambos con voz y sin voto, y los Vocales:

Eduardo Naranjo, Pintor y grabador

Alejandro Aguilar Soria, Artista multidisciplinar, comisario y galerista

Paula Varona, pintora

Ricardo Sanz, pintor

Tomás Paredes, Decano de los Críticos de Arte

Mª Dolores Chamero Moyano, Directora de la Casa de Vacas,

Acuerdan otorgar los siguientes premios:

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PREMIOS DE LIBRE ACCESO

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PREMIO TRITOMA

Dotado con la realización de una exposición individual, con su correspondiente catálogo, en el Centro Cultural Sanchinarro de Madrid y Diploma de la AEPE

Jorge Alba Arias

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PREMIO CIUDAD DE GETAFE

Dotado con la realización de una exposición individual, con su correspondiente catálogo, en la Sala Municipal de Exposiciones “Lorenzo Vaquero”, en la Antigua Fábrica de Harinas y Diploma de la AEPE

Ramón Córdoba

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PREMIOS SALA BALUARTE

A CUATRO ARTISTAS: dotado con la realización de una exposición conjunta, en el Centro Cultural “Adolfo Suárez”, Sala Baluarte de Tres Cantos (Madrid) y Diploma de la AEPE

Conchi Artero, Francisco E. Bertrán y Mª Herminda Gago Blanco

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Conchi Artero

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Francisco E. Bertrán

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Mª Herminda Gago Blanco

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PREMIO FUNDICION CODINA

Dotado con un trofeo salido de sus talleres o la fundición de la obra premiada que no sobrepase los 30 cms. y Diploma de la AEPE

Elena Blanch

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PREMIO AL TALENTO JOVEN “ENCUENTRO

Dotado con la realización de una exposición individual en los espacios expositivos de las sedes de las que dispone en Madrid la Inmobiliaria Encuentro y su correspondiente tríptico y Diploma de la AEPE

Celia García-Castaño (Celia G-Castaño)

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PREMIO DE ESCULTURA SANTIAGO DE SANTIAGO

Dotado con un trofeo realizado por el otorgante y Diploma de la AEPE

Mª Teresa Pérez Romero (Teresa Romero)

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PREMIO AGRUPACION ESPAÑOLA DE ACUARELISTAS

Dotado con una placa y Diploma de la AEPE

Javier Ortas

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MEDALLA DE PINTURA DOWN MADRID

Dotada con Medalla y Diploma de la AEPE (reservada a artistas de Down Madrid)

Inés Evangelio Gonzalo

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PREMIOS HONORÍFICOS RESERVADOS A SOCIOS DE LA AEPE

(excepto a los miembros de la Junta Directiva)

dotados con Medalla y Diploma de la AEPE

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MEDALLA DE PINTURA EDUARDO CHICHARRO

Juan Pérez Galiana (Galiana)

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MEDALLA DE ESCULTURA MATEO INURRIA

José Manuel Galán (Manuel Galán)

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MEDALLA DE PINTURA JOAQUIN SOROLLA Y BASTIDA

Luis Javier Gayá Soler

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MEDALLA DE ESCULTURA MARIANO BENLLIURE Y GIL

Austion Tirado

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MEDALLA DE PINTURA CECILIO PLA Y GALLARDO

Ana Muñoz Reyes

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MEDALLA DE ESCULTURA MIGUEL BLAY Y FABREGAS

Carmen Espinosa Soto

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MEDALLA DE PINTURA

MARCELINA PONCELA DE JARDIEL

Coro López-Izquierdo

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MEDALLA DE ESCULTURA

CARMEN ALCOVERRO Y LOPEZ

Juan Francisco Pérez-Rosas Hidalgo

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MEDALLA DE ACUARELA JOSE PRADOS LÓPEZ

Juan Ramón Luque Ávalos

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MEDALLA DE GRABADO JUAN ESPINA Y CAPO

Luis Javier Gayá Soler

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José Gabriel Astudillo López, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, cerró el acto “agradeciendo a todos el esfuerzo realizado para hacer posible una nueva edición del Salón de Otoño, a cuantos han participado, a los seleccionados y no seleccionados, a los galardonados, a quienes agradecemos también su contribución, a los miembros del espléndido Jurado que hemos logrado reunir para hacer de esta edición una superación continua, a los colaboradores, a las instituciones y a los amantes del arte y público en general, a quien sometemos ahora el fruto de tanto esfuerzo. Desde este mismo momento –continuó- empezamos a trabajar ya en el 88 Salón de Otoño, al que desde ahora mismo ya os emplazo. Muchas gracias”.

Recordamos que los participantes en la exposición del 87 Salón de Otoño son:

Esther Abajo Meléndez – Jorge Alba Arias – Mariana Álvarez Enrique – Carlos Andino – Conchi Artero – Arantzazu Arregi Uriarte – Carmen Barba Lorenzo (Barba C) – Mª Piedad Belinchón Casado (Oliva Belinchón) – Francisco E. Bertrán – Joaquín Besoy Posada – Elena Blanch – Carmen Bonilla Carrasco – Paloma Casado López – Ramón Córdoba – Carmen Dabrowski (Maryla Dabrowska) – Marta de Cambra Antón – Rosa Díaz Fernández (Rosa Díaz) – Rocío Domínguez Perals – Carmen Durán Sanz – Magdalena España Luque – Carmen Espinosa Soto – José Carmelo Esteban Gracia (Carmelo Esteban) – Mar Esteban Villar – Inés Evangelio Gonzalo – Elena Fernández Camazón (Helen) – Rafael Fernández Prieto (Cuariaqui) – Diego Fernández Sánchez – Mª Dolores Flores Verdú (Flor Verdú) – Mª Herminda Gago Blanco –  José Manuel Galán (Manuel Galán) –  Susana García Bravo – Celia García-Castaño. (Celia G-Castaño) – José Luis García Fincias (Fincias) – Federico García Zamarbide –  Luis Javier Gayá Soler – Sonsoles González Martín – Rosario Horcajada Fernández (Chari Horcajada) – Teiji Ishizuka – Catalina Lanza López (Cati Lanza) – Patricia Larrea Almeida (Patricia Larrea) – Pablo Linares Amor –  Coro López-Izquierdo – Carlos López-Lucendo Domínguez (Carlos López-Lucendo) – Juan Ramón Luque Ávalos – Antonio Marina Rodríguez (Antonio Marina) – Ana Martínez Córdoba (Ana Martínez) – Ricardo Mas Ortíz – Santiago Morollón Quejido – Javier Muñoz Barrios – Mª Luisa Muñoz Riaza (Malu Riaza) – Ana Muñoz Reyes  – Julio César Murciego Cabrero (Julio Murciego) – Juan Núñez-Romero Cortés (Juan Núñez) – Javier Ortas – José Luis Ortega Flórez de Uría (Flórez de Uría) – Rubén Penya Molés (Rubén Penya) – Fernando Peña Corchado (Leodegario) –  Juan Pérez Galiana (Galiana) – Mª Teresa Pérez Romero (Teresa Romero) – Juan Francisco Pérez-Rosas Hidalgo – José Puente Jerez (Puente Jerez) – Pura Ramos Calderón (Pura Ramos) – Pablo Reviriego Moreno (Pablo Reviriego) – Manuel Romero Solano (Manolo Romero) – Nuria Ruíz de Alegría – Bárbara  Sáinz Vizcaya (Bárbara Sáinz) – Felipe San Pedro Díaz (Felipe San Pedro) – Fco. Javier Sarabia Fraile – Austion Tirado – Ana Westley Benson (Ana Westley).

87 Salón de Otoño 

de la Asociación Española de Pintores y Escultores

29 de octubre – 29 de noviembre de 2020

Casa de Vacas

Parque del Buen Retiro de Madrid

Pº de Colombia, 1. 28009 Madrid

De lunes a domingo, de 10 a 21 h.

Metro: Retiro (Línea 2)

Bus: 2, 20, 28

BICIMAD: Estación 102 (C/ Alcalá, 95) y Estación 60 (Plza. Independencia, 6)

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Estas son las obras premiadas:

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Y aquí, todas las obras seleccionadas

en el 87 Salón de Otoño:

Susana García Bravo
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Y aunque hemos editado un catálogo

en formato papel, aquí te dejamos

también el catálogo en formato digital

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Aquí puedes ver todas las fotografías de la entrega de premios y de la inauguración de la exposición del 87 Salón de Otoño de la AEPE

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El jueves 29 de octubre se falla el 87 Salón de Otoño de la AEPE

Por motivos sanitarios, al acto sólo acudirán los expresamente convocados por la centenaria entidad

La exposición permanecerá abierta del 29 de octubre al 29 de noviembre

La Casa de Vacas del madrileño Parque del Buen Retiro acoge desde el día 29 de octubre y hasta el próximo 29 de noviembre, la exposición de las obras premiadas y seleccionadas en el 87 Salón de Otoño que organiza la Asociación Española de Pintores y Escultores, el certamen más antiguo y prestigioso de los que se organizan en España.

La muestra incluye un total de 72 obras, 55 pinturas y 17 esculturas, de entre más de las doscientas presentadas y garantizará en todo momento las medidas higiénico sanitarias y de seguridad dictadas por la ley ante la pandemia de coronavirus, siendo obligatorio el uso de la mascarilla y observar la distancia de seguridad.

Siguiendo los requerimientos de las autoridades sanitarias, el centro ofrece una visita segura a la exposición, reduciendo sensiblemente el aforo previsto para el Salón de Actos y el resto de espacios públicos.

El fallo del Jurado, entrega de premios e inauguración contará con la asistencia del Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo, el Vicepresidente de la entidad, Juan Manuel López-Reina, la Secretaria General, Mª Dolores Barreda Pérez, los Vocales Alicia Sánchez Carmona, Antonio Téllez de Peralta, Paloma Casado López, Carmen Bonilla Carrasco, el Bibliotecario Fernando de Marta y Sebastián, la Tesorera Ana Martínez Córdoba y la Asesora de Presidencia Itziar Zabalza Murillo.

Además, asistirán los miembros del Jurado de esta edición: Eduardo Naranjo, Alejandro Aguilar Soria, Paula Varona, Ricardo Sanz, Tomás Paredes, y Mª Dolores Chamero Moyano, así como de los responsables de las distintas entidades colaboradoras del 87 Salón de Otoño, Tritoma, el Ayuntamiento de Getafe, Fundición Codina, el Ayuntamiento de Tres Cantos, Inmobiliarias Encuentro, el escultor Santiago de Santiago, la Agrupación Española de Acuarelistas, Down Madrid y demás autoridades autonómicas y municipales que ya han confirmado su asistencia.

Los artistas seleccionados en el 87 Salón de Otoño de la AEPE, son:

Esther Abajo Meléndez

Jorge Alba Arias

Mariana Álvarez Enrique

Carlos Andino

Conchi Artero

Arantzazu Arregi Uriarte

Carmen Barba Lorenzo (Barba C)

Mª Piedad Belinchón Casado (Oliva Belinchón)

Francisco E. Bertrán

Joaquín Besoy Posada

Elena Blanch

Carmen Bonilla Carrasco

Paloma Casado López

Ramón Córdoba

Carmen Dabrowski (Maryla Dabrowska)

Marta de Cambra Antón

Rosa Díaz Fernández (Rosa Díaz)

Rocío Domínguez Perals

Carmen Durán Sanz

Magdalena España Luque

Carmen Espinosa Soto

José Carmelo Esteban Gracia (Carmelo Esteban)

Mar Esteban Villar – Inés Evangelio Gonzalo

Elena Fernández Camazón (Helen)

Rafael Fernández Prieto (Cuariaqui)

Diego Fernández Sánchez

Mª Dolores Flores Verdú (Flor Verdú)

Mª Herminda Gago Blanco

José Manuel Galán (Manuel Galán)

Susana García Bravo

Celia García-Castaño. (Celia G-Castaño)

José Luis García Fincias (Fincias)

Federico García Zamarbide

Luis Javier Gayá Soler

Sonsoles González Martín

Rosario Horcajada Fernández (Chari Horcajada)

Teiji Ishizuka

Catalina Lanza López (Cati Lanza)

Patricia Larrea Almeida (Patricia Larrea)

Pablo Linares Amor

Coro López-Izquierdo

Carlos López-Lucendo Domínguez (Carlos López-Lucendo)

Juan Ramón Luque Ávalos

Antonio Marina Rodríguez (Antonio Marina)

Ana Martínez Córdoba (Ana Martínez)

Ricardo Mas Ortíz

Santiago Morollón Quejido

Javier Muñoz Barrios

Mª Luisa Muñoz Riaza (Malu Riaza)

Ana Muñoz Reyes

Julio César Murciego Cabrero (Julio Murciego)

Juan Núñez-Romero Cortés (Juan Núñez)

Javier Ortas

José Luis Ortega Flórez de Uría (Flórez de Uría)

Rubén Penya Molés (Rubén Penya)

Fernando Peña Corchado (Leodegario)

Juan Pérez Galiana (Galiana)

Mª Teresa Pérez Romero (Teresa Romero)

Juan Francisco Pérez-Rosas Hidalgo

José Puente Jerez (Puente Jerez)

Pura Ramos Calderón (Pura Ramos)

Pablo Reviriego Moreno (Pablo Reviriego)

Manuel Romero Solano (Manolo Romero)

Nuria Ruíz de Alegría

Bárbara Sáinz Vizcaya (Bárbara Sáinz)

Felipe San Pedro Díaz (Felipe San Pedro)

Fco. Javier Sarabia Fraile

Austion Tirado

Ana Westley Benson (Ana Westley)

87 Salón de Otoño

Asociación Española de Pintores y Escultores

Del 29 de octubre al 29 de noviembre de 2020

Inauguración y entrega de premios: jueves 29 de octubre de 2020, 19 h.

Casa de Vacas

Parque del Buen Retiro

Pº de Colombia, 1

28009 Madrid

De lunes a domingo, de 10 a 21 h.

Metro: Retiro (Línea 2)

Bus: 2, 20, 28

BICIMAD: Estación 102 (C/ Alcalá, 95) y Estación 60 (Plza. Independencia, 6)

Mª Dolores Barreda Pérez

Secretaria del Jurado del 87 Salón de Otoño de la AEPE

El Salón de Otoño es clásico en la temporada expositiva del otoño de Madrid, convirtiéndose en una de las mejores exposiciones anuales que pueden visitarse en el madrileño Parque del Retiro, cada año más avalada por la crítica y el público.

Con toda la razón del mundo, el Salón de Otoño es el certamen artístico más antiguo y prestigioso de los que se convocan en España.

110 años después, una de las instituciones más antiguas y más vivas del mundo de la cultura y el arte en España, sigue fiel a su idea fundacional en la defensa del arte y los artistas; ilusionados al contribuir a la difusión de las bellas artes en una situación tan grave de crisis cultural como la que vivimos y ante la falta de acciones concretas que, como el Salón de Otoño, supongan una auténtica oportunidad para los artistas.  

Estamos muy satisfechos del nivel de participación y la calidad de la obra presentada, y porque a pesar de la pandemia que vivimos, los creadores han respondido muy bien a un certamen que es ya pura historia en el arte de España, puesto que llega a su edición número 87 venciendo todos los inconvenientes que han venido a agravar la difícil situación de los artistas en nuestra sociedad.

Apostando por el arte. Reunión del Jurado del 87 Salón de Otoño de la AEPE

El jurado del 87 Salón de Otoño convocado por la Asociación Española de Pintores y Escultores el pasado mes de junio, mantuvo el pasado martes día 6 de octubre su reunión para otorgar los 22 premios de pintura, escultura, acuarela, grabado y dibujo del certamen artístico más antiguo y prestigioso de los que se convocan en España.

El jurado del 87 Salón de Otoño ha estado formado por José Gabriel Astudillo López, Presidente de la AEPE,  Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la AEPE, actuando como Presidente y Secretaria del mismo, ambos con voz y sin voto, y ha tenido como vocales a los artistas Eduardo Naranjo, Alejandro Aguilar Soria, Paula Varona y Ricardo Sanz, contando también con Tomás Paredes, Crítico de Arte, y Mª Dolores Chamero Moyano, Directora del Centro Cultural Casa de Vacas.

De izquierda a derecha : Ricardo Sanz, Tomás Paredes, Eduardo Naranjo, Mª Dolores Chamero, José Gabriel Astudillo López, Alejandro Aguilar Soria, Mª Dolores Barreda Pérez y Paula Varona

Rodeados de fuertes medidas de seguridad sanitaria se desarrolló una reunión a la que todos asistieron con satisfacción y fuertes expectativas al ver que una de las instituciones más antiguas de la cultura en España, sigue fiel a su idea fundacional en la defensa del arte y los artistas; ilusionados al contribuir a la difusión de las bellas artes en una situación tan grave de crisis cultural como la que vive el mundo y ante la falta de acciones concretas que, como el Salón de Otoño, supongan una auténtica oportunidad para los artistas.  

José Gabriel Astudillo ha explicado que “estamos muy satisfechos del nivel de participación y la calidad de la obra presentada, y porque a pesar de la pandemia que vivimos, los creadores han respondido muy bien a un certamen que es ya pura historia en el arte de España, puesto que llega a su edición número 87 venciendo todos los inconvenientes que han venido a agravar la difícil situación de los artistas en nuestra sociedad”.

El concurso es un clásico en la temporada expositiva del otoño de Madrid, convirtiéndose en una de las mejores exposiciones anuales que pueden visitarse en el madrileño Parque del Retiro, cada año más avalada por la crítica y el público.

“El fantástico jurado que logramos reunir, continúa Astudillo, a quienes agradecemos su implicación y trabajo sobre todo en unos momentos como los que Madrid atraviesa con este segundo confinamiento, es el verdadero aval del certamen; son ellos quienes aportan la calidad y transparencia que son la seña de identidad de la prestigiosa Asociación Española de Pintores y Escultores, y son quienes mejor conocen los esfuerzos que estamos haciendo para que el arte continúe vivo en España”.

“La pandemia ha puesto patas arriba el mundo de la cultura y del arte; ha roto en bastantes ocasiones los planes expositivos, azotando a los artistas y dinamitando su medio de vida. Y en una situación tan difícil como esta, la AEPE ha sabido transformarse al servicio de los artistas y del arte, reconvirtiendo exposiciones físicas en virtuales desde el primer momento y siendo un canal de apoyo a quienes no tienen medio de expresión, pero también ha continuado trabajando y planificando muestras según su calendario anual, como ocurre con el 87 Salón de Otoño, que se inaugurará a finales de mes”.

La organización insiste en comentar que de lo que si pueden estar seguros todos los artistas participantes y el público que asista a la exposición de las obras seleccionadas y premiadas, que se celebrará en la Casa de Vacas del Parque del Retiro del 29 de octubre al 29 de noviembre de 2020, es de que todas y cada una de ellas han sido revisadas por un magnífico jurado, que ha tenido para cada obra una valoración específica técnica y objetiva.

En total, se han seleccionado para su exposición 72 obras, 55 pinturas y 17 esculturas, en una muestra que ha sido muy cuidada y va a ser algo cautivador para el público, una experiencia única como las que presenta la Asociación Española de Pintores y Escultores, que lleva ya 110 años haciendo cultura, 110 años de pasión por el arte.

José Gabriel Astudillo López
Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores y
Presidente del Jurado del 87 Salón de Otoño

Mª Dolores Barreda Pérez
Secretaria General de la Asociación Española de Pintores y Escultores y
Secretaria del Jurado del 87 Salón de Otoño

Eduardo Naranjo
Vocal del Jurado del 87 Salón de Otoño

Alejandro Aguilar Soria
Vocal del Jurado del 87 Salón de Otoño

Ricardo Sanz
Vocal del Jurado del 87 Salón de Otoño

Paula Varona
Vocal del Jurado del 87 Salón de Otoño

Tomás Paredes
Vocal del Jurado del 87 Salón de Otoño

Mª Dolores Chamero Moyano
Vocal del Jurado del 87 Salón de Otoño

Y si quieres ver cómo fue, aquí tienes todas las fotografías de la

Así es PURO ARTE, la convocatoria de la AEPE para el Silo de Hortaleza

Con las restricciones provocadas por el cierre de Madrid y las recomendaciones realizadas por el Ayuntamiento de la capital, la Asociación Española de Pintores y Escultores ha decidido no llevar a cabo el acto de inauguración de la exposición PURO ARTE, si bien la exposición física puede visitarse desde hoy y hasta el próximo día 22 de noviembre, en horario de lunes a sábado de 10 a 14 y de 17 a 20 h. en El Silo de Hortaleza, situado en la Calle Mar de las Antillas, 14, Parque Huerta de la Salud (Metro Parque de Santa María y San Lorenzo L-4, Bus: 9 y 107).

Son casi un centenar de obras que teníamos la ilusión de haber podido comentar en persona, pero que de forma responsable, se pueden visitar desde hoy mismo.

Para quienes no puedan asistir, hemos preparado una galería de obra, el catálogo digital habitual y las fotografías y vídeos que el propio Presidente y los miembros de la Junta Directiva nos hace llegar, tomadas poco después del montaje de la muestra.

Y en el comunicado que nos hace llegar, nos anima a remitir a la AEPE las fotografías que los propios socios realicen en su visita, para ir subiéndolas a la página web y guardar así el mejor recuerdo de estas exposiciones tan atípicas.

El Jurado del certamen PURO ARTE ha estado formado por José Gabriel Astudillo López, Presidente de la AEPE, actuando como Presidente del Jurado y Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la AEPE, en calidad de Secretaria del mismo, ambos con voz y sin voto; y como Vocales los directivos Alicia Sánchez Carmona, Antonio Téllez de Peralta, Paloma Casado, Carmen Bonilla y Ana Martínez Córdoba y acuerdan otorgar los siguientes premios:

Medalla de Pintura PURO ARTE a Ramón Córdoba. Palacio de Cristal. Óleo / tabla. 65 x 122   

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Medalla de Escultura PURO ARTE a Cristina Jobs. Baby avatar. Escultura hiperrealista de silicona. 49 x 15 x 12 

  

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Mención de Honor a Jesús Alcolea. Homenaje a Paco de Lucía. Mixta / tabla. 122 x 85 

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Mención de Honor a Joaquín Besoy. Primeras nieves de otoño. Óleo / lienzo. 60 x 81  

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Mención de Honor a Diego Fernández Sánchez. Naturaleza del viento. Acero. 24 x 44 x 16

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Los artistas seleccionados para integrar la exposición PURO ARTE son: Andrés Javier Martínez Blanco (Andrés Blanco) – Pilar Aguado Rodríguez-Monge – Aracely Alarcón -Jesús Alcolea – Juan Ramón Ávalos Luque – Leonor Berlanga – Joaquín Besoy – Elena Blanch – Mª Carmen Blanco Covarrubias (C. Blanco Covarrubias) – Carmen Bonilla – Mª José Carmezin  – Paloma Casado – Ramón Córdoba – Enrique Delgado – Sopetrán Domènech – José Domínguez – Carmen Durán – Carmen Espinosa – Rosa Fernández Fernández – Diego Fernández Sánchez – Mª Esther Flórez – Francisco José Franco Ramírez de Arellano (Arellano) – María García García (M. García García) – J. Pedro Gómez – Olga Gómez Hernández – Paloma González Ro (Paloma González Rodríguez) – Eva González Morán – Juan Antonio González Sáiz (Juanchi) – Manuel Gracia – Cristina Iglesias Mauri (Cristina Jobs) – Teiji Ishizuka – Patricia Larrea –  Rosa Lecumberri – Pablo Linares Amor – Toñi López González (Aquafonía Toñi López) – Elisabet López Saíz (Elisabeth López) – Carlos V. Losa Revuelta (Carlos Losa) – Fernando de Marta – Ana Martínez Córdoba (Ana Martínez) – Emilio Martínez Sánchez – Ricardo Mas – Raquel Mayor – Mª Carmen Mérida – Isabel Monfort Siso – Antonio Municio – José Luis Ortega Flórez de Uría (Flórez de Uría) – Pilar Pérez Hidalgo – Francisco Recuero – Pablo Reviriego – Isabel Rodríguez Banda – Jorge Rodríguez Fernández (Jorge Yunta) – Salvador Samper – Cristina Sánchez – Mª Jesús Sánchez Gómez  (Chus San) – Inés Serna Orts – José Manuel Solares (Solarescultura) – Arturo Tejero – Antonio Téllez – Austión Tirado – Adela Trifán (Adelacreative) – Pedro Triguero Colmenero

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El Silo de Hortaleza

PURO ARTE

Del 8 de octubre al 22 de noviembre de 2020

Inauguración: jueves 8 de octubre, 19 h.

Calle Mar de las Antillas, 14

Parque Huerta de la Salud

28033 Madrid

Lunes a sábado de 10 a 14 y de 17 a 20 h.

Autobús 9, 107

Metro Parque de Santa María y San Lorenzo

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