Firmas con sello de lujo: Tomás Paredes

Óscar Domínguez, el TEA y el Dr. Stepanek

 

Todos los lectores saben quién es Óscar Domínguez, uno de nuestros pocos artistas contemporáneos internacionales junto a Picasso, Miró, Dalí, Buñuel. Pero, por refrescar datos, recordaré que nació en la Laguna, Tenerife, en 1906. En 1927 marchó a París a formarse en el negocio familiar, pero dejó la economía y cogió los trastos de pintar y ya en 1929 realiza sus primeros cuadros surrealistas.

Oscar Dominguez photograph in Prague, Czechoslovakia, December 11, 1948. (CTK Photo/Alexandr Hampl)

 

 

Conoce a Breton y en 1934 forma parte del Movimiento Surrealista. Entrando en contacto con Picasso el año siguiente. Su dimensión creadora comienza a crecer y se convierte en un pionero del surrealismo, inventor de la decalcomanía, ilustra libros de los poetas más brillantes y escribe algunos textos y poemas. Está con la flor y nata del arte del París más radiante. Viaja con los Pintores Españolas de Paris a Praga, 1945, y allí conoce un éxito espectacular, exponiendo en los años siguientes en ciudades como Praga, Olomouc, Bratislava.

Oscar Dominguez v Olomouci – Bohdan Bloudek

 

Sigue su realidad imperiosa y comienza a medrar su leyenda de hombre juerguista, donjuán, pintor genial, falsificador y rompedor de tabúes, mezclado todo ello a una enfermedad degenerativa, lo que ocasiona un desborde existencial, que acaba con su suicidio el 31 de diciembre de 1957. Nunca olvidaré las referencias, que me dio Javier Vilató, que fue su amigo y al que regalaba lienzos para pintar, como hombre generoso, de humor, noble, inteligente y cariñoso, con una ternura ácida, de espinas y violetas.

Muchos menos sabrán lo que es el TEA, es decir el espacio público de Tenerife para difundir el arte: Tenerife Espacio de las Artes. Museo, centro fotográfico, expositivo y biblioteca, un vistoso edificio, diseñado por Herzog & Meuron, inaugurado en 1995, propiedad del Cabildo Insular de Tenerife, que dirige Gilberto González.

La entrada a las instalaciones del TEA

 

Y menos aún conocerán la personalidad y trayectoria del Dr. Stepanek. Pavel Stepanek, Kladno, República Checa, 1942, es historiador del arte, hispanista y catedrático de la Universidad Palacky de Olomouc y de la Carolina de Praga. Fue conservador de la Galería Nacional de Praga y diplomático de la República Checa en Venezuela, 1999-94.

Ha enseñado en varias universidades de España, México y Venezuela, colaborando en distintas publicaciones con asuntos de su especialidad que es el arte español de todas las épocas, la pintura latinoamericana. Ha comisariado exposiciones de pintura Barroca, del cristal de La Granja de San Ildefonso, el cubismo y varias de Óscar Domínguez. Entre su gran bibliografía, destaca el estudio Picasso en Praga, CSIC 2005, en cuya presentación participé. ¡A Pavel Stepanek le debemos muchas cosas los españoles y la cultura española!

Esta suerte de presentación aclara el rubro y asunto del que quiero informar: publicación del libro “Óscar Domínguez en Checoslovaquia”, TEA, editores Pavel Stepanek e Isidro Hernández Gutiérrez, conservador jefe de las colecciones del TEA y alma impulsora de todo este largo proyecto en torno a la figura de Óscar Domínguez. Ambos editores fueron comisarios de la exposición homónima que tuvo lugar en 2017.

Isidro Hernández, Pavel Stepanek y Marcela Tosal

 

En 2011 se programó el primer acto de esta empresa cultural, con la exposición “Óscar Domínguez. Una existencia en papel”, que se pudo ver en el TEA desde el 25.II al 10.X.2011. Una maravillosa muestra de la próspera relación de “EL Caimán” con el papel, libros, ilustraciones, dibujos, grabados, plaquettes; una riqueza fascinante de una imaginación desbordada y una mano de seda, primorosa, dulce, ácida, canalla, procaz y gloriosa para inventar iconos.

De aquel evento emergió el primer volumen de esta gesta, un libro, cuajado de reproducciones de libros aludidos, con textos de Isidro Hernández Gutiérrez, Juan Manuel Bonet con un recorrido puntillista e idóneo por el territorio Gaceta del Arte; Jean-Michel Gautier, François Letaillieur, Eliseo G. Izquierdo, Georges Sebragh, C. Brian Morris, Rose-Hélène Iché, J. I. Abeijón Giráldez, Gérard Durozoi, Alfonso Palacio y J. A. Dulce.

 

Miloš Kolèák

 

Aquellos años de intensa relación de Domínguez y Checoslovaquia dejaron un inmenso reguero de amistades, estancias, exposiciones, obras, que aún siguen investigando, sobre todo, El Dr. Stepanek, pero sin olvidar a Isidro Hernández. Llevan años con esta investigación, persiguiendo pistas, piezas, huellas y aún les queda mucho por hacer e identificar.

Fueron siete años, 1943-1949, coordenadas de esta relación, que se volvió idilio desde el 46 al 49, un periodo fructífero y feraz de nuestro gran surrealista. Las amistades y las obras crecieron a un ritmo vertiginoso y hoy hay en Chequia y Eslovaquia un caudal intenso de obras de Domínguez, algunas aún sin localizar, ni catalogar ¡Manes, Frantisek Halas, Zdenek Sklenar, Vitezslav Nezval, Jaromir Solc, Frantisek Bobecky, Jiri Kolar, Zykmund, Guderna y otros están ya ligados al mundo de la cultura y al de Domínguez! Aquí reproducimos la imagen de Domínguez abrazado a Jaromir Solc.

Conociendo a Pavel Stepanek- meticuloso, insistente, lúcido, conocedor- estoy seguro de que acabará apareciendo hasta el vaso en que bebía nuestro genial pintor, conocido internacionalmente, pero no siempre puesto en el lugar que merece. La gracia de sus imágenes, el ángel de su pincel, el descaro creativo, el humor de su osadía, el amor y la ironía, su ternura para la vida, que esta no le devolvió, le hacen un pintor distinto, de talento, un generador de imágenes que internacionalizan lo español.

Algunos le achacaron que era picassiano, pero. ¿quién no era picassiano en el tercio central del siglo pasado? Y eso, por no discutir, pues si hubiera que ir obra por obra, veríamos que es mucho más un homenaje al maestro, que una influencia. Un hombre tan vital, tan diáfano, con tanto humor y tanto amor, tan soñador y tan libre, lo más razonable que le ocurriera es que fuese copiado o sirviere de fuente para otros, no al revés. Como así sucedió con algunos pintores checos, Ladislav Guderna, el más evidente.

 

El catálogo de “Óscar Domínguez. Una existencia en papel”, 2011 que se pudo ver en el TEA desde el 25.II al 10.X.2011.

 

Con el mismo formato que su precedente, Óscar Domínguez. Una existencia en papel, el libro que referencio, Óscar Domínguez en Checoslovaquia” está conformado por cuatro estudios de Pavel Stepanek; “Óscar Domínguez, cabeza de toro” de Isidro Hernández Gutiérrez, “El frutero come-fruta. Humor y metamorfosis en la obra de Óscar Domínguez” de Fernando Castro Borrego, “Praga en la construcción del proyecto Gaceta del Arte” de María Isabel Navarro Segura, cerrando esta publicación coral la catalogación de las “Obras de Óscar Domínguez expuestas en Checoslovaquia” de Pavel Stepanek.

Cuando uno visita la Galería Nacional de Praga observa el poderío y le herencia de Picasso en los cubistas y en segundo orden la presencia de Óscar Domínguez. Pero eso vuelve a suceder en Bratislava, con su hervidero de iglesias cabe el Danubio; Olomouc, Ostrova, Brno. Junto a los textos, imágenes de obras y fotografías personales y de grupo, que ilustran lo que los especialistas historian. Es tal el cúmulo de datos e informaciones, que puede ser equívoco citar a unos pocos.

Cubierta del libro “Óscar Domínguez en Checoslovaquia”, TEA, editores Pavel Stepanek e Isidro Hernández Gutiérrez

 

 

Desde luego, en el caso particular español, no existe otra realidad paralela a la de Óscar Domínguez y Checoslovaquia. En escasos años consiguió un influjo determinante. Muchos artistas españoles han vivido en París, México, Nueva York, ninguno ha experimentado ese influjo recíproco con los lugares de residencia como Domínguez.

El Dr. Stepanek comenzó a investigar este acontecimiento, en 1965, cuando descubrió y se interesó por la exposición de 1946 de los Artistas Españoles de Paris, que organizó en Praga la Dra. Marie Hovorková. Exposición que se pudo ver en Madrid en 1993. Desde entonces ha promovido o participado en numerosas exposiciones y ha dejado su opinión en prensa de fuste.

Este tipo de publicaciones, que no suelen importar, porque son colectivas o tocan asuntos que parecieran secundarios, al cabo del tiempo resultan imprescindibles y se convierten en fuentes veraces de la historia. Óscar Domínguez es un artista complejo y brillante- pintor, grabador, escultor, escritor, generador de vida y de cultura- y nunca hay que dejar de explicarlo y difundirlo. De limpiarlo, porque hay episodios que deturpan su andadura y nada como este proyecto para ir completando, poco a poco, un retrato fiel, limpio, feraz, honesto y con dimensión, la figura del gran Domínguez.

Los museos no deben de ser iguales, ahora se parecen demasiado. Los museos han de tener su idiosincrasia, su particularidad, su pintor predilecto. Y el TEA no debe dormirse. Domínguez, a pesar de la dejadez de todos y de los líos, no es un pintor menor y tiene suficiente entidad como para ser emblema de una institución. El TEA debería ser el centro de estudio permanente de “El Caimán” y su mejor coleccionista, porque Domínguez no cesa de crecer y de significar. Del mismo modo que hay que rogar a Pavel Stepanek que no deje de adentrarse en el paraíso domingueo con la claridad y arrojo que le han llevado a la cima del hispanismo checo.

                                                                                                                Tomás Paredes

                                                      Asociación Española de Críticos de Arte/AICA Spain

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