Instalación de Javier de Mendoza en la escalinata de la Catedral de Barcelona

El pasado 14 de junio, el escultor barcelonés Javier de Mendoza, realizó en las escalinatas de la Catedral de Barcelona la instalación artística efímera de una obra escultórica a tamaño natural.
La obra, titulada “La otra cara”, forma parte de un ambicioso proyecto de ámbito europeo, que tiene por objetivo visibilizar y dar cabida en el mundo artístico y cultural a las personas más desfavorecidas de las grandes urbes contemporáneas. Aquellas que a menudo sufren un mayor rechazo y exclusión, hasta el punto de perder su inalienable derecho a ser considerados verdaderos ciudadanos a causa de su situación personal.
La primera instalación artística de este proyecto de ámbito europeo se realizó en Roma en junio de 2020, con la colocación de tres esculturas en tres localizaciones diferentes en el barrio de San Lorenzo, de dilatada historia de movimientos culturales, sociales y estudiantiles.
La ubicación elegida en Barcelona ha sido el barrio Gótico, por ser uno de los de mayor tradición cultural y de reivindicación ciudadana.
La obra protagonista de esta instalación refleja la decadencia y la marginación que colectivos cada vez más amplios de la población sufren: drogadictos, enfermos sin recursos, mendigos y personas sintecho, alcohólicos que lo han perdido todo, inmigrantes en busca de un futuro o personajes marginales que han hecho de la violencia su forma de vida, son retratados por Javier de Mendozacon toda la belleza que reside incluso en su “fealdad”, en contraposición a los cánones artísticos tradicionales”.
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