Jannet Challapa-Channa seleccionada con sus fotografías

En el IX Premio Arganzuela de Fotografía y en la VII Edición del Concurso Nacional de Fotografía “Peatón, no atravieses tu vida”, que convoca STOP Accidentes y Fundación Pons.

Hasta el 24 de septiembre en el Centro Cultural Casa del Reloj se está exhibiendo las obras ganadoras del IX Premio Arganzuela de Fotografía en el que la socia Jannet Challapa-Chana presenta la obra seleccionada en este certamen titulada “Camino de luz”.

CAMINO DE LUZ ¿Un atardecer? ¿O tal vez un amanecer? Quién sabe… En el fondo no es importante el hecho de tener que etiquetarla (esa tendencia tan humana, tan distorsionadora, tan separadora a veces). La cuestión real y válida es lo que nos transmite esta imagen hecha al azar de una ciudad cualquiera perteneciente a un mundo moderno y veloz. ¿Son seres de luz que caminan, al parecer, anhelando con paso firme hacia su ración diaria de sol? ¿Seres de sombra que huyen de esa tenue luz que va asomando tímidamente? ¿O quizás seres atrapados en esa delgada frontera que separa a la luz y a la sombra? Quizás la respuesta a esta pregunta no exista y quizás sea mejor así, ya que en el fondo somos seres humanos que vamos haciendo inconscientemente un camino hacia una luz de la que sabemos que está pero que paradójicamente no vemos a pesar de la gran luminosidad que intuimos que desprende. Un camino que necesariamente no tiene por qué estar delimitado ni señalizado, un camino que nosotros mismos tenemos que ir trazando según caminamos. Un camino que podemos trazar sea en una ciudad, en un pueblo o en la misma naturaleza. Un camino tortuoso, impreciso, inseguro, umbrío pero también un camino que nos empuja, nos alienta, nos motiva… En definitiva, un camino hecho a imagen y semejanza del ser humano pero que al final de cual llegaremos a la ansiada luz. Raúl Corona.

camino-de-luz-ok

« Buscándose la vida, podrían perderla »,  de Jannet Challapa-Channa es una obra abierta, claramente viva, que adquiere una nueva dimensión en cada recepción. El observador recrea una historia nueva a través de una idea que funciona con gran fuerza.
La imagen es una gran representación de una verdad que acontece en las calles de Madrid. Para aquellos conocedores de la ciudad, por corta que haya sido su estancia, ha paseado y se ha fotografiado en el corazón comercial de esta bella capital, donde el reloj a nadie espera, donde los pasos de cebra tienen principio y final pero nada entre ellos. Donde los semáforos marcan el ritmo de todo aquel que camina por sus calles y los comercios, controlando a sus gentes… y siempre movimiento.
En La Gran Vía de Madrid nadie para, todo continúa siempre en un compás acelerado, tanto es así, que aquellos que se detienen en sus calles y plazas pasan a formar parte de su historia e identidad. Ejemplo de ello son  las numerosas fotografías de los hermanos «Heavys» de la Gran Vía cuya continúa posición y parada les ha convertido en protagonistas y símbolos de la ciudad.
Dentro de la obra observamos una composición de líneas diagonales, señales de sentido único y de una forma cortante encontramos a los protagonistas de la escena rompiendo la dirección, parando el tiempo e incluso alguno de ellos reafirmándose ante la cámara como protagonistas de una nueva historia.
«Como en todas las visiones proféticas, los grandes acontecimientos nos son anunciados con imágenes simbólicas tomadas de un fondo tradicional que es necesario interpretar. Solo entonces su aparente oscuridad se aclara. Luz y tinieblas, revelación e ignorancia, evocan un mensaje consolador y maravilloso» . Apocalipsis de San Juan. Alba M. Fernández de Íñigo

buscandose-la-vidapodrian-perderla

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad