Lo que somos y lo que no somos

Sobrevivir sin subvenciones

Mª Dolores Barreda Pérez

Secretaria General

Secretaria Perpetua de la AEPE

Miembro de AECA

 

En cada nueva convocatoria que realiza la Asociación Española de Pintores y Escultores, lo ideal sería que todos los socios y artistas estuvierais al corriente de cuál es la situación en la que esta centenaria entidad trabaja y se mueve, para que así podáis apreciar convenientemente de qué trabajo se trata, cómo se hacen las cosas, y con qué mimo se administran los escasos recursos de los que disponemos, para que así todos los socios y amigos de la institución, seáis conscientes del milagro diario de la subsistencia y pervivencia de la AEPE.

Lo hemos repetido una y mil veces, pero no importa. Lo vuelvo a decir: los cargos de la Junta Directiva no recibimos retribución alguna por el desempeño de nuestro trabajo. Aportamos nuestro esfuerzo (quijotesco), nuestro tiempo (incalculable e impagable por las muchas horas entregadas) y también muchas más veces de lo que se pueda pensar, nuestro propio dinero, a esta casa común como le gusta llamar a la AEPE a nuestro Presidente.

Por eso mismo, la gestión y el criterio de la Asociación Española de Pintores y Escultores, es totalmente independiente. Nuestras decisiones se dirigen a un bien común en favor de los artistas, al bien de todos y cada uno de ellos, al bien común indivisible que exige el debido respeto a la dignidad de cada artista sin excepción.

La Asociación Española de Pintores y Escultores mantiene a día de hoy tres puestos de trabajo. Aunque nuestro equipo principal sea únicamente de tres personas, generamos un efecto multiplicador que sustenta otros muchos empleos adicionales en nuestra red de proveedores y colaboradores.

Nuestro impacto en el sector artístico y cultural no se mide solo por el número de empleos directos, sino por la eficiencia y la red de valor que generamos a nuestro alrededor, ya que nuestra fortaleza reside en nuestra capacidad para maximizar el impacto con una estructura ágil, lo que nos permite ser una entidad cultural y artística valiosísima para múltiples instituciones y organismos y con un prestigio demostrado de primer orden.

La Asociación Española de Pintores y Escultores no recibe ningún tipo de subvención oficial, sólo se debe a sus socios. Muchos pensareis que esto es imposible, que al igual que otras entidades, disfrutamos de recursos públicos que nos permiten llevar a cabo nuestra actividad, pero nada más lejos de la realidad, de la triste y cruda realidad.

Creemos en la necesidad de subvencionar la cultura, pero solo hasta cierto punto. Para recibir una subvención hay que cumplir unos requisitos más o menos lógicos, muchas veces absurdos,  pero una serie de personas designadas políticamente, esto es, escogidas a dedo, seleccionan los proyectos y deciden quienes las cobrarán. Y aquí da igual el criterio que se utilice, porque siempre serán tan subjetivas como sospechosas.

A diario examino el BOE. Analizo las subvenciones concedidas durante horas, sin entender nunca el criterio de concesión, si es que existe, y es entonces cuando las dudas me abruman: favoritismo, política, mordidas, amiguismo, enchufes, cortijos… De acuerdo, soy muy pesimista. Vamos a poner que no existe fraude alguno, pero a fin de cuentas, los hechos son que a pesar de ser una entidad sin ánimo de lucro, pagamos una serie de impuestos, cada año son más y más absurdos… la administración coge una parte de ellos y escoge a quién darle un dinero de todos, decidiendo de esta manera qué es cultura y qué no, qué proyectos culturales llegan al público, con qué intenciones y qué ideales son los que va a tener la sociedad que los recibe. Y todo esto, visto así, suena a una escasísima libertad de creación y de expresión.

Decía que cada día más, pagamos más impuestos. A pesar de ser una entidad sin ánimo de lucro, la administración nos aprieta con una vuelta de tuerca cada pocos meses, añadiendo obligaciones a los Modelos 200 y 111, como el Veri Factu para incluir el QR en cada factura, sin hablar de la obligación del registro de fichaje, la contratación de una empresa para la realización de un plan de riesgos laborales, la contratación de otra para la realización de un plan de igualdad y transparencia retributiva, la contratación de otra para la evaluación objetiva de puestos de igual valor, la contratación de un registro salarial detallado por sexo, categoría y puesto, la contratación de una empresa de extintores y señalética de emergencia, la tasa de basura que ha impuesto el gobierno, la subida del IBI del piso de propiedad de la AEPE, el pago de la comunidad de propietarios y la derrama extraordinaria que afrontamos por obras en la cubierta, cuyo costo mensual es de 1.000 euros… y así podría seguir durante unos cuantos párrafos más, pero no pretendo abrumaros con las cargas fiscales que seguramente vosotros también habréis experimentado a título particular.

Así que releo el BOE a diario y veo cómo a producciones cinematográficas se les subvenciona con hasta un tercio de su presupuesto, o cómo a otras entidades se les subvencionan las obras de restauración y mejora de edificios que son públicos, pero que gestionan dichas entidades (una doble subvención???), o cómo se les otorgan millones a sindicatos, partidos políticos, fundaciones de dudosa solvencia vinculadas a partidos e ideologías, asociaciones variopintas, a estudios del lenguado senegalés, o a la calidad y resistencia del calabacín, por no hablar de la costumbre que tenemos de financiar reuniones celebradas con motivos variopintos, como el Simposio Internacional de manejo integrado de plagas de solanáceas, el Encuentro Internacional de Cucurbitáceas.. y también estudios y proyectos como el de gestión de conflictos rurales y salvaguarda de los espacios pastorales en las regiones de Maradí y Tahoua, o sobre el olor de una exposición de Esculapio, el seguimiento de la almeja brillante y la creación de una nube tridimensional para adornar una nube romana…

Ejemplos todos ellos reales, pese a que cueste creerlo (podéis buscarlos en el BOE), que a entidades como la Asociación Española de Pintores y Escultores no hacen ningún favor. Como decía, nosotros sobrevivimos única y exclusivamente de las aportaciones de nuestros socios. Lo nuestro es una carrera para subsistir a pesar de todo y de todos,  a pesar de los favores a débito, amiguismos, enchufes, chanchullos y a pesar de la falta de subvenciones, porque no entramos en ninguna, no cumplimos los requisitos exigidos.

Lo nuestro es para ponernos una medalla… esa que nunca llega. Lo nuestro es para darnos un premio… con lo abundantes que son y nunca nos los otorgan. Lo nuestro es para hacernos un monumento… con la de rotondas que hay en España con churros y aberraciones. Lo nuestro es para servir de ejemplo a instituciones y organismos… esos que se financian con dinero de todos y cuyas galas y entregas de premios pagamos todos y con cuyo presupuesto seríamos capaces de sobrevivir décadas (sólo con el dinero que en una gala se gasta en la moqueta podríamos realizar más de siete exposiciones internacionales).

No somos sostenibles. No somos ecológicos. No somos biodegradables. No somos renovables. No somos orgánicos. No somos naturales. No somos verdes. No somos de comercio justo. No somos de economía circular ni lineal. No somos inmersivos. No somos vivenciales. No somos algorítmicos. No tenemos trazabilidad. No generamos empleo, pese a mantener tres puestos de trabajo. No contratamos a profesionales para proyectos específicos como digitalización, restauración, edición o publicación, puesto que nuestra economía no da para ello (ya que se nos exige pagar el 70% del sueldo de un profesional cualificado cuyo coste no bajaría de los 50.000 euros anuales). No realizamos proyectos vecinales, sociales, educativos o deportivos. No atendemos conflictos comunitarios. No somos una federación, confederación o unión de asociaciones. No hacemos greenwashing. No hacemos upcycling. No hacemos películas. No hacemos proyectos woke. No hacemos proyectos de cohesión social y perspectiva de género.  No hacemos estudios del impacto del aguarrás en las hormigas carpinteras … sigo?

Por eso mismo, no entramos en ninguna de las ayudas y subvenciones que los organismos oficiales lanzan a bombo y platillo. Como asociación, en casi ninguna. Las ayudas a la creación están destinadas a personas físicas, por lo tanto, tampoco entramos. Y pese a ser más que centenarios, tampoco en las nominativas, ni por proyectos como el Salón de Otoño, con más de 92 ediciones, o el Reina Sofía, con 61.

Sin embargo, como entidad sin ánimo de lucro hemos logrado ser innovadores, creativos, éticos, prestigiosos, referentes, eficaces, ejemplares, honestos, independientes, identitarios, genuinos, subversivos, arraigados, eclécticos, educativos, inclusivos, accesibles, dinámicos, transparentes, responsables, conscientes, adaptables y proactivos, colaborativos, empáticos, resilientes, disruptivos, estratégicos, comunitarios, humanitarios, autónomos, imparciales, filantrópicos, altruistas, comprometidos, sustentables, transformadores, dinamizadores, inspiradores, pulcros, cercanos, solidarios, integradores, visionarios, catalizadores… ser, en definitiva, necesarios e imprescindibles, ser historia viva del arte de España.

Y todo ello lo hacemos gracias a vosotros, los socios y a vuestra participación. La cuota societaria, de 10,50 euros al mes, nos permite pagar el sueldo de las tres trabajadoras, los impuestos y el mantenimiento el patrimonio societario. La cuota de inscripción en los certámenes, nos permite que el traslado, montaje y desmontaje de las muestras, cumpla un mínimo de calidad y no eleve los gastos ocasionados por la realización de cada nueva exposición.

Desde que José Gabriel Astudillo López accedió a la presidencia de la AEPE, sólo se ha realizado una subida de la cuota societaria en el año 2018, una subida de cinco euros al semestre, pasando así de 58 a 63 euros al semestre, que es lo que actualmente pagamos los socios.

Sin embargo, y pese a posponer la subida de las cuotas societarias, congeladas desde los últimos ocho años, nos estamos planteando elevar dicha asignación debido al aumento constante de los costes operativos y la inflación acumulada desde 2018, lo cual impacta directamente en nuestra capacidad para mantener los servicios de calidad que nuestros socios merecen.

Pero esta subida debe estar basada en la transparencia y la comunicación clara sobre el incremento generalizado de los gastos operativos tales como el mantenimiento de las instalaciones, suministros de luz, agua, teléfono, los salarios del personal y otros gastos como los impuestos que han aumentado significativamente en estos ocho años.

El aumento aseguraría que la Asociación Española de Pintores y Escultores pueda mantener, y si es posible mejorar, la calidad de los servicios, actividades y beneficios que reciben los socios, así como la mejora de la visibilidad digital que mantenemos a través de las plataformas digitales.

La subida es esencial además para la viabilidad financiera y la sostenibilidad a largo plazo de la Asociación, evitando problemas económicos futuros que puedan comprometer su existencia.

A pesar de la subida, la cuota sigue siendo razonable en comparación con otras entidades similares, especialmente considerando los años que ha permanecido sin cambios.

Es esta una decisión que habrá que tomar de forma reflexionada y no arbitraria, tras una revisión financiera y la aprobación por parte de la Junta Directiva y la Asamblea General, tras la comunicación personalizada a todos los socios, informándoles del cambio y la entrada en vigor de la aplicación de la nueva cuota, pero sobre todo, agradeciendo a los socios su lealtad y apoyo continuo a la centenaria entidad, reafirmando el compromiso de la AEPE para proporcionar el valor que sus miembros merecen.

Gracias a esos ingresos, que son pulcramente administrados, hemos conseguido hacer de la Asociación Española de Pintores y Escultores un referente artístico y cultural de primer orden. Una casa común de la que sentirse orgulloso y de la que presumir a nivel mundial.

Pocas entidades hay en el mundo con una historia como la nuestra. Pocas entidades que además se autofinancien. Pocas que logren sobrevivir en tiempos tan difíciles para el arte y la cultura. Pocas con una historia tan rica. Pocas con esa capacidad de resistencia que nos hace verdaderamente excepcionales y suponen un testimonio vivo de singularidad. Pocas que puedan mostrar su fortaleza, entereza, resistencia, capacidad de adaptación y recuperación, sobreponiéndose a las difíciles situaciones adversas por las que a lo largo de su historia ha atravesado.

Somos una entidad que refleja el orgullo de valorar nuestra independencia y nuestro legado, manteniendo nuestro compromiso con la excelencia artística sin depender de subsidios externos, con una inmensa capacidad de autogestión que garantiza la libertad creativa necesaria para cualquier sociedad moderna y democrática.

Somos, en fin, arte y artistas.

Otra forma de hacer arte y cultura.

Por y para el arte.

Somos historia viva del arte de España.

 

Mª Dolores Barreda Pérez

Secretaria General de la Asociación Española de Pintores y Escultores

Secretaria Perpetua de la AEPE

Miembro de AECA

 

 

 

Carmina Llorca Verdugo

Por Mª Dolores Barreda Pérez

 

LAS PRIMERAS ARTISTAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

Desde su fundación en 1910, y después de haber tratado en anteriores números a las Socias Fundadoras de la entidad, y las participantes en el primer Salón de Otoño, vamos a ir recuperando de la memoria colectiva, el nombre de las primeras socias que vinieron a formar parte de la Asociación de Pintores y Escultores.

Carmina Llorca Verdugo

LLORCA VERDUGO, Carmina  P            1960          1941 OSUNA(S)

Carmina Llorca en 1970, con IA

 

Carmina Llorca Verdugo nació en Osuna, Sevilla, en 1941, si bien residía en Tánger desde niña.

Su padre era periodista.

En 1943, en el Nuevo Club de Tánger y patrocinada por el Consulado General de España, cuando contaba con 14 años realizó su primera exposición de obras.

Un año más tarde, repitió exposición en el Casino Español de Tánger y después en el Casino Deportivo de La Línea de La Concepción.

En 1957, con solo 16 años, fue noticia en el diario Pueblo por su precocidad pictórica, al exponer cuarenta obras en las Galerías Cascorro de Madrid.

En la entrevista que le realizó la crítica Carmen Payá, la describe …”con su aire tímido y juguetón a la vez, sus calcetines blancos y ese no dar importancia a lo que hace… y precisamente en esa espontaneidad es donde está lo extraordinario de la joven pintora”.

Por el texto sabemos que un buen día cogió los pinceles y sin saber pintar, sin saber dibujo y sin haber visto obras de otros maestros, comenzó a plasmar con fuerza pictórica, todo lo que llevaba dentro, un “impresionismo” con un vigor y un poder de atracción singular.

Confiesa que en su familia no había pintores y que lo único que quiere es pintar. A veces toma algún apunte del natural, pero se centra en retener el paisaje o las figuras y luego ya en su casa, frente al lienzo, pinta todo a la vez, es decir, da color al mismo tiempo que dibuja. Y lo hace así porque pinta por las noches, ya que a otras horas no tiene tiempo, y puede tardar como mucho dos días en pintar un cuadro, muchos sólo dos horas.

En 1958 participó donando una de sus obras, en la Exposición pro damnificados por la riada de Valencia que tuvo lugar en los salones de la Sociedad Española de Amigos del Arte.

Ese mismo año participa en el Salón de Primavera de las Galerías Cascorro, junto a 18 pintores y tres escultores.

Un mes más tarde, las Galerías Cascorro celebraron un acto poético en honor de la artista.

Diario Pueblo , 1957

 

En 1958 obtuvo el primer premio del Concurso de pintura convocado por la Tenencia de Alcaldía de Arganzuela-Villaverde del Ayuntamiento de Madrid, por su obra titulada “Jardines del Viaducto”.

En 1959 inauguró una exposición en el salón de arte Los Madrazo de Madrid. La muestra se dividía en diversos conjuntos, bajo la denominación de “Paisajes de Tánger”, “Motivos marroquíes”, “Composición y figura”, “Arte decorativo” y “Bodegones y flores”.

En 1959 celebró una exposición en el Centro Artístico de Granada con 40 obras de paisaje y marinas que según la prensa eran “plenas de belleza”.

Tercera Medalla de Pintura del XXXI Salón de Otoño de 1960.

En junio de ese año, en el diario Pueblo, M. Sánchez-Camargo, en su Crítica de arte, hablaba de ella como una pintora que “encubre su inexperiencia en el expresionismo que elige para la captación de sus paisajes y tipos marroquíes”.

Obra presentada al 39 Salón de Otoño

 

Por un comentario en la Hoja Oficial del lunes de junio de 1960, sabemos que en esas fechas la artista ya es pintora diplomada.

En 1960, expuso en las Galerías Pallarés de Barcelona una serie de óleos y acuarelas sobre paisaje y alguna figura. Fernando Lience Basil escribía sobre ella en El Mundo Deportivo: “Su entusiasmo se hace patente y la honrada intención de  traducir la copia está reflejada con sincero sentimiento. Al revertir la realidad, dadas sus preferencias de color por el negro y las tierras en el óleo la cromática adquiere un tono de gravedad fuertemente contrastado que con el agua desaparece, ya que allí se inclina más a los grises. Por esta causa, los resultados permiten medir dos actitudes de la pintora, que son más placenteros en la acuarela y de fuerte sabor barroco con la materia densa. Dentro de sus medios, se formula el propósito de dar rienda suelta a su temperamento, guiada por el esquema objetivo de los accidentes naturales, sometidos a los efectos de la intensidad lumínica que los tonifica. Su arabesco, parece estar dictado por el natural impulso de una formulación escolástica, en la que el carácter juega papel extraordinario, en la determinante concluyente, pues el término medio parece hallarse alejado de su proceder. Como los lugares donde plantó el caballete, son de la España meridional y África, su campo de experiencias lo hallo abonado para lograr los efectos apetecidos”.

Un año después, el mismo crítico comentaba, con motivo de la exposición que la artista estaba realizando en la Sala Alcón de Madrid, que Carmina Llorca “sigue caminos tradicionales… adolece de la falta de dibujo y la falta de extensos conocimientos técnicos… representante de esas ilusiones que luego en la realidad quedan frustradas, porque una cosa es querer, y otra, poder… a la buena voluntad de la expositora le hace falta largo aprendizaje”.

Por su parte, M. Sánchez Camargo escribía sobre esta muestra que “la artista sigue caminos tradicionales y adolece de la falta de dibujo y la falta de extensos conocimientos técnicos… A la buena voluntad de la expositora le hace falta largo aprendizaje”.

Madrugada en una comisaría, obra presentada al 39 Salón de Otoño

 

En 1963 logra el Premio Cajas de Ahorros del Sudeste de España  en el XXXIV Salón de Otoño.

En 1965 inauguró una exposición de óleos  sobre diversos géneros en la Sala Eureka de Madrid, que dirigía el crítico Gil Fillol, quien fuera uno de los Directores de la Gaceta de Bellas Artes de la Asociación Española de Pintores y Escultores, crítico de arte y ex subdirector del Museo de Arte Moderno.

Ese año inauguró también una exposición en la Galería de Arte Castilla de Valladolid. Luis Calabia afirmaba con este motivo que son “pinturas atrevidas y fantásticas que atraen el interés de los aficionados a tal estilo”.

Y también ese mismo año, participó en una exposición colectiva en los locales de Artesanía Española de Bilbao, junto a Francisco Domingo, Rober Lesmes y Camacho.

En 1970 residía en la ciudad francesa de Metz, al noreste de Francia, muy cerca de Luxemburgo.

A pesar de ello, ese año inauguró exposición en la Galería Eureka de Madrid, repitiendo sala en el año siguiente.

La última noticia que tenemos de ella se refiere al año 1973, cuando participó en la Exposición Antológica de Pintura al Aire Libre celebrada en el Palacio de cristal del Parque del Retiro.

A partir de entonces, se pierde su pista hasta el día de hoy.

En el Ayuntamiento de Madrid, figura inventariada una obra suya titulada “Jardines del viaducto”, firmada en 1958.

Obras presentadas  al 34 y al 39 Salón de Otoño

 

Carmina Llorca y la AEPE

Participó en el XXXII Salón de Otoño de 1961: Exposición callejera

XXXIV Salón de Otoño de 1963: Tarde de otoño, Sensualidad y Madrugada en una comisaría

XXXV Salón de Otoño de 1964: Negro y Silla vacía

XXXVI Salón de Otoño de 1965: La familia y Curiosidad

XXXVII Salón de Otoño de 1966: La gitana, Hilando lino, Pueblo sobre el río Man, La ciega y Cabeza de negro

39 Salón de Otoño de 1968: Los desposeídos, La siesta, Picasso y Montoya y Carmina Prados López

XL Salón de Otoño de 1969: Oscuridad y Canción a medianoche

XLII Salón de Otoño de 1972: Invierno

Obras presentadas al 39 y 40 Salón de Otoño

 

Recordando… Manuel Castaños Agáñez

Obras, artistas, socios, pequeñas historias…

Por Mª Dolores Barreda Pérez

 

Manuel Castaños Agáñez

CASTAÑOS AGAÑEZ, Manuel              E   1910(F051)           1857            SEVILLA         MADRID        1941

Socio Fundador de la AEPE

Manuel Castaños Agáñez con IA

Manuel Castaños Agáñez en 1908

 

Manuel Castaños Agáñez nació en Sevilla, en 1857.

Estudió en la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla.

Escultor de formación y decorador, extremadamente hábil, se especializó en conjuntos decorativos herederos de las azulejerías, tracerías y yeserías del arte nazarí, rescatadas en el siglo XIX español en diversos modelos neonazaríes.

Castaños será recordado por su faceta de artista decorador de interiores en el contexto arquitectónico del “alhambrismo”. Y es que tras el desastre de 1898, el estilo neonazarí será reivindicado como parte del pasado glorioso del que España debía estar orgulloso.

Tenía su estudio en la Calle Alcalá 178, donde estableció sus talleres.

Fue profesor de Enseñanza General de modelado en la Escuela de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid, y profesor auxiliar de número de la misma Escuela.

En 1887 concurrió a la Exposición Nacional de Bellas Artes con un Busto de barro cocido, pudiéndose leer en la prensa de la época “Rodea el suave escote una gola plegada con verdadera maestría, y todo en esta cabeza se inclina más a la gracia que a la distinción. Las plumas del sombrero y el cabello están tratados perfectamente, aunque el segundo parezca un poco duro. Del mismo artista hay un boceto de composición que titula Triunfo de la virtud. En él debe mirarse con preferencia, olvidándose de la figura del Padre Eterno, la mujer que sirve de base a la alegoría, llevada a través de los aires por cinco ángeles. Todos los estudios de manos y cabezas especialmente, son dignos de mención. Menos elogio merecen San Miguel y el Diablo, que ocupan el lado izquierdo de este interesante grupo”.

En 1898 realizó el conjunto de la fachada e interiores, con la cúpula estrellada de mocárabes, del Balneario de Archena.

Cúpula y decoración neoárabe del balneario de Archena. 1898

 

En 1899 presentó obra a la Exposición Nacional de Bellas Artes, mereciendo muy buenas críticas, como la que dice: “Será o no de primera fuerza la Bacante que presenta Manuel Castaños, montada en una cabra; pero es figura muy decorativa y que acusa, tanto en su conjunto como en los detalles, un escultor (rara avis) de buen gusto… Para mí, la Bacante de Castaños es obra muy apreciable y digna de plácemes”…

O aquella otra que recordaba: “La Bacante de D. Manuel Castaños, es obra de un género gracioso que encanta, y que debe señalarse como interpretación elegante del desnudo”.

En 1901 recibió el encargo de realizar el Patio Árabe del Casino de Murcia, en estilo neonazarí y cubierto por una bóveda de cristal. Fue asimismo escultor de la fachada del edificio diseñada por Pedro Cerdán. Ecléctica con influencias modernistas e historicistas está construida en piedra arenisca y posee un zócalo de mármol rojo de Cehegín. El arco de entrada constituye un poderoso foco de atención gracias a una cabeza femenina que ocupa el centro de la composición. Realizó además las dos hermosas cariátides en piedra de Novelda, de la potente balconada central.

Patio árabe del Casino de Murcia

 

Detalle fachada Casino de Murcia

     

Casino de Murcia

 

Tras la puerta de cristales coloreados se accede al Patio Árabe que actúa como distribuidor del edificio. Su lujosa decoración neonazarí, está revestida por más de 35.000 láminas de pan de oro y está inspirado en la puerta del Patio de los Embajadores de la Alhambra. La luminosa bóveda estrellada de hierro y cristales coloreados que cubre el patio es la parte más alta del edificio. Una inscripción en árabe que reza «Nada más grande que Alá» se repite a lo largo de todo el perímetro.

Suyos son también los relieves en el Patio Pompeyano, en combinación con Anastasio Martínez, y en el Salón de Baile, con escenas de danzantes barrocos, coro de niños y fauno músicos, o la interesante decoración de las Peceras, de inspiración renacentista, y los relieves clasicistas en forma de lunetos de las galerías centrales.

Un año más tarde, llevó a cabo la Sala árabe, de estilo nazarí, de la antigua sede en Madrid del Museo del Ejército, de 1903, reproducida por yeseros granadinos en el Alcázar de Toledo, entre 2016-7. En ella se encontraba la colección de armas andalusíes pertenecientes al último rey nazarí de Granada, Boabdil, además de los muebles expositores que expresamente se hicieron siguiendo este estilo.

Sala árabe del antiguo Museo del Ejército. Foto Museo del Prado

Techo de la Sala árabe del antiguo Museo del Ejército. Foto Museo del Prado

Sala árabe del antiguo Museo del Ejército. Foto Museo del Prado

 

También se deben a él las decoraciones de yeso en el Parque Florido, en su origen residencia que José Lázaro Galdeano y luego sede del Museo que lleva su nombre, donde diseñará y ejecutará los moldes de los elementos ornamentales y de la decoración escultórica del interior del conjunto.

En 1904 presentó obra a la Exposición Nacional de Bellas Artes, logrando la Segunda Medalla de Escultura.

En 1906 concurrió a la Exposición Nacional de Bellas Artes, obteniendo una Primera Medalla en Arte Decorativo, siendo dos años más tarde jurado de la sección de escultura.

En la Exposición Nacional de 1910 logró la Primera Medalla por el grupo escultórico Fe, Esperanza, en la que la crítica del momento supo ver a un nuevo “Susillo” por su notable labor escultórica.

Participó en la Exposición Nacional de Artes Decorativas de 1911, donde fue premiado con la Primera Medalla por su “Fuente del Amor”, obra que el Alcalde de Sevilla quiso comprar y finalmente el autor cedió gratis y que se instaló en la capital andaluza, dirigiendo además personalmente su instalación.

En el diario Sevilla del 1 de noviembre de 1911 se leía: “El señor Halcón, al tener conocimiento de que había sido premiado en Madrid con medalla de oro, en la Exposición de Arte Decorativo, un proyecto de fuente monumental denominada -Fuente del  Amor», ha gestionado de su autor, el distinguido artista sevillano don Manuel Castaños, por mediación del señor Gestoso, que la cediese a Sevilla en el precio que se estipulase. Dicho distinguido artista ha contestado a la alcaldía que cede su obra gratuitamente para que se coloque en una de nuestras plazas, hallándole dispuesto a dirigir, sin retribución alguna, los trabajos de sacado de punto y repasado de las figuras. El señor Castaños envía, acompañando su carta, una fotografía de su obra, que mide de seis á siete metros, conteniendo hermosos grupos escultóricos de desnudos de mujer, perfectamente compuestos y combinados. El dios Cupido corona el remate de la fuente, y es una hermosa figura de correcto dibujo y factura delicada y elegante. La fuente, en el caso de que el Ayuntamiento aceptara el ofrecimiento del artista, se reproducirá en piedra caliza francesa, Instalándose en una plaza de las más céntricas que bien pudiera ser la del Triunfo”.

Fuente del Amor, La Ilustración Universal, 1925

 

Con este motivo, en diciembre de ese año, la Sociedad de Escultores Decoradores, de la que era Presidente, celebró un banquete de homenaje en el Café de Lisboa de Madrid.

Mundo Gráfico 13-12-1911

 

En 1914 fue uno de los setenta y cuatro escultores que colaboró en el embellecimiento del Monumento a Alfonso XII del Parque del Retiro de Madrid, con grupos, figuras aisladas, medallones, alegorías, remates…

Presentó obra al concurso para el monumento a Miguel de Cervantes en Madrid, en 1915, junto al arquitecto Emilio Antón Hernández. Aunque su proyecto no logró el premio, sí obtuvo por parte del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes la concesión de la Cruz de la Orden Civil de Alfonso XII.

Proyecto del Monumento a Cervantes, 1915. Escultor, Manuel Castaños, arquitecto, Antón Hernández

 

Fue jurado en las oposiciones a ingreso en la Escuela Española de Bellas Artes de Roma y de otras muchas.

La Ilustración Universal, abril 1925

 

Trabajó en varios proyectos junto al arquitecto Fernando Guerrero, realizando las esculturas decorativas en el hotel de Tomás Bolín o en las casas de Félix Sáenz, en el Paseo de Reding de Málaga; en el hotel Castilla de Toledo, en el Casino de Murcia, en el Palacio del Marqués de Larios, en Madrid, en el Palacio del mismo marqués en Los Llanos, Albacete, en el Palacio del Marqués de Viana…

Grupo Fe y Esperanza, La Ilustración universal, 1925

 

En los últimos años, su hijo Francisco Castaños Oller, escultor también, le ayudaba a cumplir sus encargos.

Falleció en Madrid, el 29 de diciembre de 1941, a los 84 años.

Casado con Dolores Oller Ballesteros, con quien tuvo al menos tres hijos: Francisco, Rodrigo y María Dolores.

Se da la circunstancia de que tanto Manuel Castaños Agáñez como sus hijos, Francisco y Rodrigo Castaños Oller, fueron socios de la AEPE.

 

Los Directores de la Gaceta de Bellas Artes de la AEPE: Agustín Romo Peco

Por Mª Dolores Barreda Pérez

 

Los Directores de la Gaceta de Bellas Artes

de la Asociación Española de Pintores y Escultores

 

Agustín Romo Peco

ROMO PECO, Agustin           Cr.       S.de Honor        06.jul.1929             MADRID

Socio de Mérito 

Socio de Honor

Agustín Romo Peco nació en Abanade, Guadalajara, el 6 de julio de 1929.

Desde los años 50, ejerció como periodista de radio y prensa escrita en Madrid, compartiendo micrófonos con otros compañeros de profesión como Boby Deglané, en la Cadena Ser, Radio Intercontinental, La Voz de España, REM, y Radio España, en programas tan populares como Cabalgata de fin de semana.

Especializado en el periodismo cultural y artístico, entrevistó a grandes figuras del cine como Ava Gadner, Marlon Brando, Edgard Neville, Ana Mariscal, María Dolores Pradera, Concha Velasco, Celia Cruz…

Como crítico de arte, colaboró entre otros medios en la revista Correo del Arte, dirigida por Antonio Morales, y escribiendo numerosas críticas y textos de catálogos de los artistas de su época.

Vocal de la Unión de Periodistas en 1992.

Publicó varios libros sobre artistas plásticos y sobre poesía, como Las rimas de Romo, Siglo nuevo, refranes nuevos, Quince maestros del arte contemporáneo o La vuelta al mundo sin salir del barrio.

Ocupó distintos cargos en la junta directiva del Círculo de Escritores Cinematográficos, integrado en la Fipresci, recibiendo distinciones como el Premio a la labor periodística de esa entidad, en 1963 y 1968.

Medalla de Bronce por su labor periodística de 1963, de los Premios de Cinematografía y Teatro del Círculo de Escritores Cinematográficos.

Escritor ocasional de letras de canciones interpretadas por populares artistas del momento, como “1000 horas”, con música de Alci Agüero (director artístico de Ediciones Armónico de Madrid), que representó a España en el VII Festival de la Canción Mediterránea, que interpretó Santy y Encarnita Polo, o “Faro del amor”, “Extraño amor”

Premio especial a la crítica a su composición de la letra de la canción “Ventanas abiertas” de 1968 en el I Festival de la Canción de Ultramar.

En 1996 recibió un homenaje en la galería de arte Xeito de Madrid.

Falleció en Madrid, el 18 de julio de 2021.

Agustín Romo y Rafael Botí Gaitán

 

Agustín Romo y la AEPE

En 1987 la Junta Directiva de la AEPE propuso como Director de la Gaceta de Bellas Artes a Agustín Romo, “experimentado periodista en el campo del arte”.

De esta manera, apareció el Nº 1 de la Gaceta de Bellas Artes, nueva época, con portada en cuatricromía sobre fondo negro, con nueve páginas para las exposiciones de los socios, además de un comentario sobre la foto de portada y el editorial.

Su edición debía tener en cuenta los problemas financieros por los que en esa época atravesaba la AEPE, si bien se puso en ella verdadera ilusión.

De esta forma, Agustín Romo pasó a formar parte de numerosos jurados de la institución.

Los números 2, 3 y 4 de la Gaceta, publicados en febrero de 1988, junio y julio, fueron ya muy costosos, debiendo hacerse grandes esfuerzos para su salida.

Se habían hecho varios proyectos y presupuestos para poder editar cuatro números al año, e incluso se habló de un número en mayo con 36 páginas más,  secciones y colaboraciones. Y ante los numerosos problemas económicos, en noviembre se comenzó a publicar un Suplemento Informativo con el fin de informar detalladamente a los socios acerca de actividades y convocatorias.

Agustín Romo dimitió como Director de la Gaceta por problemas personales y una vez editados los cuatro números a los que se comprometió.

Nombrado por la Asamblea General  Socio de Mérito en 1994, a propuesta de la Junta Directiva, cuyo título se le entregó en una cena de hermandad celebrada en junio.

Ejerció a partir de entonces como maestro de ceremonias y presentador de los actos que organizaba la AEPE.

En 2004 Agustín Romo impartió una conferencia en la sede social titulada Famosos de verdad, que contó con gran afluencia de público.

En 2005 se le entregó una placa de reconocimiento como Socio de Honor, en agradecimiento a los muchos años que había venido presentando los actos de la AEPE con singular maestría.

En 2007 dio una conferencia en la sede social titulada La rima en el arte, un resumen de su arte versificador con el tema del arte plástico, publicado en varios medios.

 

Nueva época. Gaceta de Bellas Artes de febrero de 1988, dirigida por Agustín Romo

Nueva época. Gaceta de Bellas Artes de enero de 1989, dirigida por Agustín Romo

 

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