Isabel Baquero y Rosado

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Por Mª Dolores Barreda Pérez

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LAS PRIMERAS ARTISTAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

Desde su fundación en 1910, y después de haber tratado en anteriores números a las Socias Fundadoras de la entidad, y las participantes en el primer Salón de Otoño, vamos a ir recuperando de la memoria colectiva, el nombre de las primeras socias que vinieron a formar parte de la Asociación de Pintores y Escultores.

ISABEL BAQUERO Y ROSADO

Isabel Baquero y Rosado. Pintora. Socia de número. Nació en Madrid, alrededor de 1860 y seguía activa aún en 1926.

Pintora activa en Madrid a finales del siglo XIX y principios del XX. Era hija del doctor Cayetano Baquero y Díaz Palacios, y de Doña Isabel Rosado, fallecidos en Madrid en 1908 y 1898 respectivamente.

Inició sus estudios artísticos en 1881 en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid donde obtuvo un accésit, y posteriormente en la Escuela Especial de Pintura donde obtuvo en 1890 un accésit en la disciplina del dibujo del antiguo y ropajes. Fue allí donde la acogió como discípula el pintor Eugenio Oliva, uno de los que se hicieran famosos en la época por llevar a cabo la decoración de la Capilla de Carlos III en la Basílica de San Francisco el Grande de Madrid, obra que le valió la condecoración de Comendador de Número de la Orden de Isabel la Católica que le otorgó el gobierno en 1889.

En 1891 fue pensionada mediante oposiciones por la Diputación de Madrid para proseguir sus estudios en España.

Aficionada también a la música, cursó en 1884 estudios de canto en la Academia Artístico musical de Madrid, prosiguiéndolos en el conservatorio en el año siguiente donde seria premiada.

En 1884 presentó dos bodegones en la Exposición Literario Artística de Madrid. Participó en distintas Exposiciones Nacionales de Bellas Artes. En la de 1887 con la obra titulada “Una vestal”; en la de 1890, con la obra “Un retrato de su padre” y un cuadro titulado “Miserere”, inspirado en una poesía de Bécquer; en la de 1892, con “Una cabeza de estudio”, por la que obtuvo una mención honorífica, la misma recompensa que obtuvo en la edición de 1895.

Participó en 1889 en la Exposición del Círculo de Bellas Artes de Madrid con el cuadro titulado “En el harén”; en 1893, en la bienal del Círculo con “Un retrato de señora” y en 1896, con dos retratos, “Meditación” y “Al baile”. En la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1899 presentó las obras tituladas “La lectura” y “Retrato de la señorita J.B.R”; en la de 1908 brilló con dos tablitas tituladas “Recuerdos del Casón”.

En la exposición artística a beneficio de los soldados heridos en Cuba y Filipinas de 1897, presentó tres óleos titulados “Un paisaje”, “En un patio” y “Petitorio”.

En 1898 fue agraciada con mención honorifica en el Concurso Internacional de Dibujos de La Revista Moderna con la obra titulada “También la gente del pueblo”.

Orientada su carrera hacia la enseñanza, en 1911 era profesora de dibujo en el Centro Ibero Americano de Cultura Popular Femenina de Madrid y en 1915 fue nombrada profesora de dibujo de la Escuela de Adultas de Granada, en donde cobraba un sueldo anual de 2.500 pesetas, permaneciendo activa aún en 1926 con la edad de 66 años.

Fue en dicha ciudad donde logró recuperar la tradición de los dibujos de bordados granadinos, creando a propósito una escuela de bordados. Tuvo como discípula a la pintora puertorriqueña Teresa Álvarez.

Isabel Baquero