Las Medallas de la AEPE: José Moreno Carbonero

Por Mª Dolores Barreda Pérez

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Después de ver cómo y cuándo nació la Medalla de la Asociación de Pintores y Escultores, vamos a seguir conociendo más acerca de los galardones en los que se otorga actualmente, con sus correspondientes denominaciones.

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Medalla de Pintura “José Moreno Carbonero”

del Salón de Primavera de Valdepeñas

 

En el año 2005 la Asociación Española  de Pintores y Escultores propuso crear en Valdepeñas y para el año 2006, un Salón de Primavera “Por Tierras de Castilla-La Mancha”, que fuera de carácter nacional, teniendo en cuenta la tradición plástica internacional de la ciudad manchega.

De esta forma nació una magnífica exposición que pese a los altibajos sufridos, perdura en el tiempo logrando ser una magnífica exposición, orgullo de nivel artístico y calidad y que viene a convertirse en un espléndido complemento en la vida artística de la ciudad.

El Ayuntamiento de Valdepeñas, sensible a las muestras artísticas y la calidad avalada por la Asociación Española de Pintores y Escultores, acogió desde el principio la iniciativa, presentado para ello el incomparable marco del Museo Municipal, uno de los mejores y más importantes centros de arte de España, para la exhibición del certamen, que suele celebrarse en los meses de mayo o junio.

 

El Salón de Primavera “Por Tierras de Castilla- La Mancha” se ha convertido así en un bastión en el arte y la cultura de Castilla-La Mancha, una muestra consolidada en el panorama artístico español, abierta además a la participación de cualquier artista.

El Salón contó con distintos premios en metálico y honoríficos, hasta que en el año 2017, con motivo de la celebración de su edición número XI, se instituyeron especialmente para el mismo, dos premios con los que honrar a los fundadores de la centenaria entidad y que vienen así a terminar de reconocer la importancia que esta cita tiene en el calendario expositivo de la entidad: la Medalla de Pintura José Moreno Carbonero y la Medalla de Escultura Lorenzo y Federico Coullaut Valera.

 

JOSE MORENO CARBONERO

MORENO CARBONERO, José P   1910(F101)       28.mar.1860     MALAGA               MADRID  15.abr.1942

 

José Moreno Carbonero (Málaga, 28 de marzo de 1860 – Madrid, 15 de abril de 1942) fue uno de los últimos grandes pintores de historia del siglo XIX, destacando también en la técnica del retrato. Fue además el pintor malagueño más reconocido, valorado y con más aceptación de público y venta de obras de su momento.

José Moreno Carbonero retratado en ABC en 1891

 

Nacido en una familia de origen humilde, su vocación artística se inició gracias al pintor valenciano afincado en Málaga, Bernardo Ferrándiz Bádenes, que, al igual que hacía con el resto de alumnos, no le cobraba las clases particulares que ofrecía en su estudio. Ferrándiz era entonces profesor en la Escuela de Bellas Artes de San Telmo de Málaga y desde un principio vio en él a un destacado discípulo a quien apoyó decididamente.

Retratos de Rosario Carbonero Romero y José Moreno Delgado, padres del pintor

 

José Moreno Carbonero logró en 1872 la Medalla de Oro en la Exposición del Liceo de Málaga y un año más tarde, junto a su maestro Ferrándiz, viajó a Marruecos  donde comenzó a interpretar escenas costumbristas y de temática africana a la manera de Mariano ­Fortuny.

En 1875, ganó el Premio Barroso, y realizó el Retrato de Alfonso XII, que le valió fama y notoriedad.

José Moreno Carbonero en 1905 pintando una de sus obras de gran formato según apareció en el diario ABC

 

En la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1876 obtuvo una Tercera Medalla, logrando después una pensión de la Diputación de Málaga para estudiar en París cuando tenía tan sólo quince años.

Autorretrato

 

Allí ingresó en el taller de Jean-Leon Gérôme, cuyas obras de temática histórica y mitológica llevaron a lo más alto el arte académico francés, que influyó mucho en su pintura, y allí se relacionó también con el célebre marchante de arte Adolphe Goupil, uno de los hombres más ricos de Francia y fundador de Goupil & Cie. una empresa editora de reproducciones de arte, en grabado y fotografía, referencia obligada en el mundo artístico.

En un ambiente artístico privilegiado, conoció a Raimundo de Madrazo, amistad que pervivió  hasta su fallecimiento.

Participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1877, consiguiendo la Medalla de Segunda Clase; en la de 1881 ganó la Primera Medalla con una de sus obras más conocidas: El príncipe don Carlos de Viana, pintado con tan sólo veintiún años y que le supuso el inicio de su fama como pintor a nivel nacional.

El Príncipe Don Carlos de Viana

 

Gracias a este éxito, Moreno Carbonero fue distinguido con la pensión de mérito (1882-1885) para la Academia de España en Roma.

En 1883, viajó a París, para documentarse en otra de sus obras más conocidas: La conversión del duque de Gandía por la que obtuvo una Primera Medalla en la Exposición Nacional de 1884, siendo además premiada en las exposiciones internacionales de Múnich y Viena, donde le dieron Medalla de Oro, París (1889) y en la de Chicago (1893), galardonado con medalla única.

La conversión del Duque de Gandía

 

El crítico de arte Jacinto Octavio Picón (El Correo, 1884), calificó esta obra juvenil de Moreno Carbonero como “una de las más notables que ha producido en España la pintura contemporánea”.

En 1887, y ya en Madrid, decoró una de las capillas de la Basílica de San Francisco el Grande, y vivió grandes triunfos y reconocimientos que le acarrearon encargos de la burguesía de la época.

Igualmente, el Senado le encargó uno de los lienzos del Salón de Conferencias, para el que pintó la entrada triunfal del capitán Roger de Flor al mando de ocho mil almogáraves catalanes y aragoneses en la ciudad de Constantinopla.

Entrada de Roger de Flor a Constantinopla, en el Palacio del Senado

 

Profesor, catedrático de dibujo del natural de la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, fue nombrado académico correspondiente de la misma, teniendo como alumnos a Juan Gris y Salvador Dalí, entre otros.

El 27 de enero de 1889 contrajo matrimonio con María Rosario Castel Supervielle, hija de Simón Castel Saenz, un importante industrial malagueño que era presidente de la Cámara de Comercio, y de Rosario Supervielle Baratau. En su boda actuaron como testigos el Marqués de la Paniega, presidente de la Real Academia de San Telmo, el ex Ministro Eduardo Palanca y su íntimo amigo Muñoz Degrain. De esta unión nació un único hijo, José Moreno-Carbonero Castel, casado con Josefa Travesedo, hija de los Condes de Maluque, y que falleció sin descendencia.

Retratos de María Castel, esposa del pintor

 

En la década de 1890, continuó participando con obras en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes con temas costumbristas de pequeño formato, recibiendo también una medalla especial en Budapest. Envió obra a las de los años 1907, 1908, 1918, 1919 y 1922, y a la Internacional de Barcelona de 1929.

Realizó también exposiciones individuales en la Sala Barcino (1930 y 1932), en la Sala Parés (1932), en las Galerías Layetanas (1933) y tres exposiciones homenaje que se celebraron en Madrid, en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, la Sociedad de Amigos del Arte y la Agrupación Artística de Castro Gil.

En 1910 antes de hacer entrega de otro de sus cuadros más conocidos, «La fundación de Buenos Aires«, el Rey Alfonso XIII lo visitó su taller madrileño para contemplar la obra terminada. En los ambientes artísticos de la época todos conocían la predilección del monarca por Moreno Carbonero más allá del mero hecho de que el artista fuese pintor de la Corte. El cuadro agradó y conmocionó al rey, que hizo colgar frente a su cama, en el Palacio de Oriente de Madrid, el boceto del rostro de Garay con su yelmo reluciente, que le regalara el artista.

José Moreno Carbonero retratado por Sorolla

 

Moreno Carbonero trabajaba con una rigurosidad técnica y rigorismo historicista que reflejaban la obsesión por la reproducción documental, casi “arqueologicista” del hecho histórico, por lo que sus obras son mucho más que simples pinturas de historia, reflejando modos culturales y corrientes artísticas, pormenorizando en los detalles el rigor histórico de un gran documentalista.

El artista en su estudio en 1922

 

Moreno Carbonero a pesar de vivir en Madrid durante toda su vida, en la calle Miguel Ángel, n.º 5, siguió muy ligado a su ciudad natal, Málaga, donde realizó varias donaciones al Museo de Bellas Artes, y hacia 1937, creó el Legado Moreno Carbonero, en el que se comprendían distintas obras y que tras su muerte, enriqueció su hijo.

En el ABC en 1922 junto a su mujer, su hijo y su nuera

 

Falleció en Madrid, en 1942, siendo reconocido en vida por sus méritos artísticos y su valía como pintor.

El pintor en 1903

En 1912 preparando una de sus exposiciones

 

Moreno Carbonero y la AEPE

Socio Fundador Nº 40 de la Asociación de Pintores y Escultores.

* Participó en el III Salón de Otoño de 1922, inscrito como José Moreno Carbonero, natural de Málaga; reside en Madrid, Miguel Ángel, 5, con la obra titulada “Primera salida de Don Quijote”, óleo de 0,82 x 0,70.

* Al XI Salón de Otoño de 1931 presentó el óleo inscrito con el número 615, titulado “Andaluza”.

* Para el XII Salón de Otoño de 1932 preparó la obra “Un arroyo en el monte”, óleo de 0,70 x 0,95.

*Al XV Salón de Otoño de 1935 presentó la obra “El Monte Ulía en un día de tempestad”, un óleo de 0,63 x 0,73.

* En el XXIV Salón de Otoño de 1950, y aunque ya había fallecido, estuvo presente en la Sala de Fundadores con las obras “Andaluza”, “Retrato de mi hijo” y “La conversión del Duque de Gandía” (réplica).

* En el XXXVII Salón de Otoño también estuvo presente en la Sala de Maestros con la obra “Puerto pesquero”.

«Andaluza», obra presentada al XXIV Salón de Otoño

 

Caricaturas del artista aparecidas en Madrid Cómico en  1886 y 1895

Fotografía del pintor aparecida en el ABC de 1958

 

 

Biografía y webgrafía

ABC 22 de Febrero de 1914, 18/12/1926, 26/03/1960, 7/2/1940, 16/4/1922, 1/6/1905, 19/07/1891, 22/03/1958, 10/03/2006, 16/04/2003, 10/03/2006, 24/11/1957, 28/03/1989, 26/01/1924, 07/05/1927, 24/11/1957, 08/04/1959, 16/02/1963,

Blanco y Negro 12/5/1912, 1/2/1920, 22/2/1914, 27/05/1928, 26/9/1926

Cánovas Vallejo, Apuntes para un Diccionario de pintores malagueños del siglo XIX, Madrid, Antonio G. Izquierdo, 1908, págs. 39-47

Cuenca López, Museo de pintores y escultores andaluces contemporáneos, La Habana, Imprenta Rambla, Bouza y Cía., 1923

AA., Moreno Carbonero. Homenaje al glorioso maestro, Málaga, Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, 1943

Homenaje a José Moreno Carbonero en el primer centenario de su nacimiento, Málaga, Caja de Ahorros Provincial, Diputación Provincial, 1958

Lafuente Ferrari, José Moreno Carbonero, Málaga, Caja de Ahorros Provincial, Obra Cultural, 1967

El palacio del Senado, Madrid, 1980

Sauret Guerrero, “Metodología de la pintura de historia: el ejercicio de Moreno Carbonero”, en Baética, (Universidad de Málaga), n.º 9 (1986)

La pintura de historia del siglo XIX en España, catálogo de exposición, Madrid, Museo del Prado, 1992

A.E. Pérez Sánchez, H. González Zymla y L. de Frutos Sastre, Catálogo de pinturas de la Real Academia de la Historia, Madrid, Real Academia de la Historia-Fundación Ramón Areces, 2003

https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/moreno-carbonero-jose/3b311cad-a5cb-4d74-9bab-45fce96b4a74

https://www.researchgate.net/publication/245344359_Jose_Moreno_Carbonero_Homenaje_en_el_150_aniversario_de_su_nacimiento_1858-1942

https://www.europeana.eu/portal/es/explore/people/52480-jose-moreno-carbonero.html

http://ceres.mcu.es/pages/ResultSearch?txtSimpleSearch=Moreno%20Carbonero,%20Jos%E9&simpleSearch=0&hipertextSearch=1&search=simple&MuseumsSearch=&MuseumsRolSearch=1&listaMuseos=null

Archivo Histórico “Bernardino de Pantorba” de la Asociación Española de Pintores y Escultores

www.gacetadebellasartes.es

www.salondeotoño.es

 

Teresa Madasú y Celestino

Por Mª Dolores Barreda Pérez

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LAS PRIMERAS ARTISTAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

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Desde su fundación en 1910, y después de haber tratado en anteriores números a las Socias Fundadoras de la entidad, y las participantes en el primer Salón de Otoño, vamos a ir recuperando de la memoria colectiva, el nombre de las primeras socias que vinieron a formar parte de la Asociación de Pintores y Escultores.

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TERESA MADASÚ Y CELESTINO (o Teresa Madasú de Avellaneda)

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Teresa Madasú y Celestino o también conocida como Teresa Madasú de Avellaneda. Zaragoza, 1855 – Madrid, 11 de marzo de 1917.

Pintora, dibujante y litógrafa. Hija de Antonio Madasú y Tomás, funcionario que tras servir once años como militar en el ejército, estuvo trabajando hasta 1865 como oficial de la administración de hacienda en las poblaciones de Biescas, Ayerbe y Huesca, siendo destinado posteriormente a Linares, con el empleo de pagador de las minas del estado.

Teresa Madasú se crió en Linares, donde desde muy pronta edad dio muestras de excepcionales aptitudes para el dibujo, dedicándose a  la práctica de copias, como un retrato litográfico de Emilio Castelar y los grabados del periódico de modas Le Magasin des Demoiselles, trabajos que llamaron la atención  del ingeniero director de las minas de Linares, Luis Fernández Sedeño, que le encargó la ejecución de una serie de copias de fósiles que posteriormente publicaría, en siete láminas, la comisión del mapa geológico en la acreditada litografía del alemán  Gustavo Pfeiffer.

Al jubilarse su padre en 1871, la familia se desplazó a Madrid, pero al carecer de suficientes recursos, Teresa y sus tres hermanas tuvieron que trabajar como costureras. Su padre además padeció una grave enfermedad y su único hermano, alférez del ejército, falleció en Cuba.

Fue entonces cuando en 1872, el pintor y arqueólogo Paulino Savirón y Esteban, un antiguo amigo que su padre Antonio conoció en Aragón, intercedió para que Teresa trabajara como dibujante en la publicación El Museo Español de Antigüedades que editaba don José Gil Dorregaray.

Copia de “Melchor de Macanaz” obra de Teresa Madasú, Museo del Prado

 

En 1873 asistió a la recién creada cátedra de dibujo para señoritas del Conservatorio de las Artes que dirigía el pintor José Vallejo, que advirtió las dotes de dibujo de Teresa y se ofreció para orientarla en su carrera, haciéndola asistir a las cátedras de tarde y noche.

La recompensa no se hizo esperar, pues obtuvo el primer premio de oposición en el mencionado curso y también fue recompensada con una mención de cooperación en la Exposición Nacional de 1874 por sus nueve dibujos presentados, que el jurado de exámenes decidió conservar en el álbum del Ministerio de Fomento.

En 1873 empezó los estudios en la Escuela Especial de Pintura en Madrid, inscribiéndose en las categorías de Antiguo, Ropajes y Modelo antiguo, transcurriendo el resto del tiempo copiando objetos del Museo Arqueológico y realizando varios trabajos para publicaciones  como La Ilustración Católica (Dibujo de la escultura  El mendigo Lázaro de Alcoverro, 1878 ) que le proporcionó el profesor Vallejo.

Aprende a litografiar y empieza a copiar fósiles en láminas que son publicadas por la Comisión del mapa geológico.

Fue pensionada por el Ministerio de Fomento y premiada en varias exposiciones tanto por sus dibujos y acuarelas como por sus trabajos litográficos.

Figura registrada en el libro de copistas del Museo del Prado el 11 de junio de 1875 siendo garante el director.

En la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1876 presentó una acuarela, copia de un retablo indio consagrado a la diosa Durga.

Por estas fechas se casa con el funcionario de hacienda Joaquín Avellaneda y Rico, y en 1880 finaliza sus estudios en la Academia.

En 1881, el periódico El globo le encarga que dibuje la urna donde descansaban los restos de Calderón, con motivo de las fiestas del centenario, publicando el grabado en su portada el 27 de mayo de 1881.

En 1881 seguía trabajando con dibujos de fósiles para El mapa geológico de España.

En 1888 la nombraron responsable de dar las clases de la recién creada asignatura de “Clase de dibujo con aplicación a las artes y a la industria” en la Asociación para la Enseñanza de la Mujer.

En 1890 tomo parte en la Exposición Nacional con el Retrato de doña R.A.

En 1897 era profesora de pintura en la Asociación para la Enseñanza de la Mujer.

Falleció el 11 de marzo de 1917. Su marido, Joaquín Avellaneda se volvería a casar en 1918 con Dolores Millán.

El en Museo del Prado de Madrid se encuentra una de sus obras, una copia titulada “Melchor de Macanaz”, un óleo sobre lienzo realizado en 1877.

El imparcial. 8/6/1874

Al examinar los dibujos de fósiles que se están preparando para las láminas que han de acompasar á algunas Memorias geológicas, nos Sorprendió la perfección y exactitud con que están copiados del natural; y como en España este género de dibujo es tan nuevo que casi es desconocido, preguntamos con cierto interés quién era el afortunado artista que aquellos trabajos hacía y nuestra sorpresa fue mayor cuando nos contestaron que la señorita doña Teresa Madasú. Es tan extraño que una señorita se dedique en nuestro país a dibujar fósiles, que excitada nuestra curiosidad, tratamos de indagar las causas de un hecho tan singular, y he aquí lo que hemos averiguado en breves palabras que compendian la vida de un genio artístico y de una virtuosa hija de familia.

En 1869 residía en Linares, donde su padre D. Antonio Madasú era oficial pagador de las minas del Estado, y allí empezó a manifestar su afición y aptitud para el dibujo, copiando el caballo de oros de una baraja, que fue el caballo de batalla que decidió de su porvenir.

Vista la copia por los ingenieros destinados a aquel establecimiento minero, la animaron con sus justas alabanzas, y estimulada por ellas acometió la empresa, ardua para quién no poseía la más ligera noción de dibujo, de copiar una cabeza de los modelos que publica el periódico de modas Le Magasin des Demoiselles, imitando el claro-oscuro con puntos de lápiz más o menos gruesos, trabajo improbo que la fatigó al extremo de tener que abandonarlo, pero cuya perfección era tal, que hizo dudar quién seria el autor.

Esto picó su amor propio, y acto continuo se puso a copiar un retrato litografiado do D. Emilio Castelar, que disipó todo género de duda. Estas primeras tentativas no tuvieron consecuencias por el momento. En 1871 el Sr. Madasú quedó cesantil, viniendo a Madrid, donde doña Teresa y sus tres hermanas se dedicaron á la costura, el padre pasó una penosa enfermedad, y su hermano, alférez del ejército, falleció en Cuba, estando la familia reducida ala más triste situación. No por esto desmayó la señorita Madasú en el firme propósito que había formado de trocar la aguja por el lápiz; antes se animó más en él, consiguiendo en 1873 por mediación de un antiguo amigo de la familia, D. Paulino Saviron, obtener trabajo para Ia obra que sobre antigüedades artísticas publica el señor Dorregáray. Sus deseos se realizaron con el establecimiento en el Conservatorio de artes (Cátedra pública de dibujo para señoritas, bajo la dirección del señor don José Vallejo, cuyo distinguido profesor comprendió desde luego que si esta alumna carecía por completo de instrucción, tenia sobrada aptitud y voluntad para aprender, y la hizo asistir a las cátedras de tarde y de noche. La discípula correspondió al interés del maestro, concluyendo 22 dibujitos desde el 13 de enero hasta principio de mayo de 1873, ganando el primer premio por oposición y obteniendo otro premio en la última Exposición Nacional del Paseo del Cisne, por los nueve dibujos presentados, que el jurado de exámenes del Conservatorio juzgó dignos de reservar para el álbum del ministerio de Fomento. Estos primeros triunfos estimularon más y más su afán insaciable de aprender, consiguiendo después de varias gestiones ser matriculada en los estudios superiores de pintura, concurriendo por mañana y noche, durante el curso que acaba de terminar a las clases públicas de antiguo, ropajes y modelado antiguo, y empleando el resto del día en copiar objetos del Museo arqueológico, en los trabajos que la proporcionó su primer profesor Sr. Vallejo para las obras ilustradas que publica el Sr. Borrell y en otros que le encomiendan varios editores. Un día oyó explicar a un compañero de su hermano la manera de trasladar los dibujos a la piedra en el deposito de planos del ministerio de la Guerra, y sin más antecedentes se aventuró a hacer un ensayo con un retrato de María Antonieta, que se estampó en Ia litografía del Sr. Zaragozano. El éxito fue completo, y entonces fue cuando el ingeniero de minas D. Luis Periandez Sedeño, que era director de las minas de Linares en la época en que la señorita Madasú hacia sus primeras pruebas, la excitó a copiar fósiles, trabajo difícil, porque sus contornos no están siempre bien determinados, y delicada porque de un detalle, al parecer insignificante, depende el carácter distintivo de una especie o de una variedad, y que sin embargo, lo desempeña hoy con tanta perfección como en el extranjero…. EUGENIO MAFFEI.

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