Restauración de la escultura «Paz», de Pedro Frías Alejandro

Por Marta Nieto Perea

Se ha llevado a cabo una intervención en la escultura del artista y socio Pedro Frías Alejandro (1900- 1963), denominada “Paz”.

Pedro Frías Alejandro es un escultor palentino con una gran trayectoria artística quien participó en certámenes organizados por la AEPE como son XIII y XV Salón de Otoño en 1933 y 1935, entregándole en este último la distinción de Socio de Mérito, lo que conllevó su unión con la institución (Docplayer.es (2019)).

“Paz”, la escultura a la que se ha realizado el tratamiento de restauración, posee unas medidas de 23 x 24 x 45 cm, está realizada en escayola, datándose en el año 1936, y parece romper con su anterior estilo metaforiza, por medio de la dulce expresión femenina, la esperanza oculta (Docplayer.es (2019)).

La escultura “Paz”, preparada para su restauración

 

La escultura a tratar se encontraba cubierta de una suciedad superficial ennegrecida que impedía la lectura correcta de la obra, puesto que ocultaba su dulzura, así como, un elemento de color marrón, que, tras una exhaustiva investigación, descubrimos que se trataba de cinta adhesiva, que había sido pegada a la obra, por una mala manipulación a la hora de realizar el embalaje procedente para su traslado desde el lugar donde fue expuesta.

Fig.  1: Proceso de limpieza de la faz de la escultura, mitad izquierda sin limpiar, mitad derecha limpia

 

Primeramente, se le realizó una labor de documentación de las pegatinas o siglajes que encontramos en ella y, posteriormente, se comenzó con la labor de pruebas de limpieza tanto físicas como químicas que nos depararan en el mejor sistema de retirada. Este procedimiento fue complejo ya que al tratarse de una escultura en escayola nos limitaba la utilización de dichos elementos tanto químicos como mecánicos teniendo en cuenta la necesidad de eludir sistemas acuosos o que aportaran calor innecesario, así como que pusieran en peligro su estabilidad material.

Tanto la cinta adhesiva como la suciedad fueron retiradas por medio de disolvente mediante el sistema de limpieza con hisopo. Una vez encontramos la obra sin la capa ennegrecida pudimos observar cómo, bajo esta, se encontraban manchas amarillentas. Tras otro proceso de testado de limpiezas nos decantamos por la utilización de papetas en papel con una duración limitada y controlada que retiraba, en algunas zonas total, o parcialmente, dichas manchas.

Dado por finalizado el proceso de restauración de la pieza se especificaron unas medidas necesarias para su conservación como es la necesidad de colocarla en un lugar estable o evitar que se encuentre en un ambiente húmedo.

Fig.  2: Mancha amarilla antes de tratar

 

Fig.  3: Mancha amarilla tratada

Antes de la intervención

 

 

Tras la intervención

 

Bibliografía

Docplayer.es. (2019). GALERIA DE ARTISTAS OLVIDADOS. PEDRO FRÍAS ALEJANDRO (Palencia, h.1900 Madrid, d. 1963) – PDF. [online] https://docplayer.es/110788999-Galeria-de-artistas-olvidados-pedro-frias-alejan   dro-palencia-h-1900-madrid-d-1963.html [7 Jul. 2019].

La AEPE colaboró con INDIVI

A través de la muestra “Lo que no vemos”, comisariada por Jorge García

 

El miércoles 12 de junio de 2019 el estudiante del Máster de Educación Artística en Instituciones Sociales y Culturales de la Universidad Complutense, Jorge García, llevó a cabo el proyecto titulado “Lo que no vemos”, con colaboración de la Asociación Española de Pintores y Escultores y la Asociación INDIVI, entidad creada para la integración de las personas con baja visión o ceguera.

Jorge García, creador del proyecto, comisarió una exposición con 7 piezas escultóricas pertenecientes a la AEPE para los miembros de la entidad INDIVI. Dicha muestra tuvo lugar en la sede social de nuestra propia entidad.

En este acto participaron también como representantes de la Asociación Española de Pintores y Escultores, Marta Nieto, restauradora de la escultura de Pedro Frías Alejandro y Matilde Parra de la Vera, ambas brillantes colaboradoras de la AEPE. También, en representación de la Junta Directiva de la AEPE se encontraba Itziar Zabalza Murillo, miembro de la misma como Asesora del Presidente.

La visita a la exposición duró alrededor de hora y media, y todos los asistentes al acto quedaron más que satisfechos. De hecho, muchos de ellos comentaron que son escasas las entidades que permiten poder palpar las obras de arte. Los representantes de la AEPE que asistieron al evento, se quedaron asombrados por como apreciaron cualidades de las obras que ellos mismo veían a diario y no se dieron cuenta de las mismas.

El proyecto que propuso y llevó a cabo Jorge García, fue desde luego una iniciativa maravillosa, ya que a través de esta idea, hizo llegar el arte a mucha más gente.

El trabajo de la asociación INDIVI es muy interesante y vital para la sociedad. Desde la Asociación Española de Pintores y Escultores estamos encantados de volver a colaborar con ellos en cualquier otra exposición, evento, o concurso que hagamos desde nuestra institución.

Muchísimas gracias por ofrecernos la posibilidad de poder trabajar con vosotros.

Jorge García, creador y promotor del proyecto “Lo que no vemos”; miembros de la Asociación INDIVI; Beatriz Larrea, autora de una obra perteneciente a los fondos de nuestra asociación; Marta Nieto Perea, restauradora y colaboradora de la AEPE; Matilde Parra de la Vera, colaboradora de la AEPE; e Itziar Zabalza Murillo, miembro de la Junta Directiva de la AEPE

Leonardo da Vinci y su relación con la Iglesia

Por Marta Nieto Perea

Por su quinto centenario hemos decidido dedicar unas líneas a este artista tan importante a lo largo de la historia para el cual hemos realizado una búsqueda de misterios encontrados en algunos de sus cuadros siendo el más destacado su relación con la Iglesia.

Es bien sabido que Da Vinci no era un gran seguidor de la Iglesia, aunque si creara obras de ámbito religioso. No sin razón, a mi parecer, puesto que, sin socavar mucho en la información sobre da Vinci, de las primeras curiosidades que conocemos es que fue acusado y perseguido por sodomía, incluso se le acusaba de escoger a sus alumnos según lo atractivos que le resultaran. Es por esto que en numerosas obras religiosas encontramos detalles que nos muestran la falta de fe de Da Vinci.

La última cena

 

En cuanto a su obra La última cena, encontraremos varias de estas:

Lo primero que destacamos está relacionado con las figuras: Si observamos con atención veremos a Judas con su cuerpo inclinado hacia atrás provocando la caída de un salero hecho asociado con la mala suerte; tras él, Pedro, destrozado y con un cuchillo en la mano derecha pudiendo hacer referencia a la frase que cita el evangelio “Pedro sacó la espada en defensa de Jesús contra el enemigo quien en ese momento entregaba a dios con un beso” a lo que su hermano Tomás reacciona con sorpresa; y Juan, del cual se sospecha que su femineidad sea debido a que su verdadera identidad sea la de María Magdalena.

 

Otro hecho curioso de dicha obra es que no hay copas de vino en la mesa contradiciendo la creencia del consumo del pan y el vino para simbolizar el cuerpo y la sangre de Cristo en la última cena.

Como vemos, la sutil repulsión de Leonardo por la iglesia, es bastante evidente, pero en esta obra aún nos quedan dos detalles más: Leonardo omite los halos sobre la cabeza de los personajes, lo cual es inusual en la época y la tradición de los pintores de su tiempo; esto nos informa de que el pintor consideraba a Jesús y sus discípulos como personas comunes, no divinas.

Por último, de esta obra, destacamos una teoría no comprobada que nos dice que Da Vinci encontró a su Jesús en el coro de la iglesia. Años después, el maestro no encontraba una persona que le sirviera para hacer de Judas hasta que vio a un hombre borracho con rastros de una vida decadente y deteriorada y le pidió ayuda. Cuando hubo terminado, el modelo se dio cuenta de que conocía esa pintura ya que hacía cuatro años (la obra tardo siete años en acabarse) había trabajado como modelo para la imagen de Cristo.

En la obra la virgen de las rocas también encontramos una referencia de la crítica de Leonardo a la Iglesia puesto que coloca un perro en lo alto del árbol que hace referencia a la corrupción de dicha institución.

La Virgen de las Rocas

 

La virgen de las Rocas: alusión a la corrupción de la iglesia con un perro

 

https://aweita.larepublica.pe/magazine/8002-mas-mensajes-ocultos-descubre-un-nuevo-secreto-en-una-pintura-de-leonardo-da-vinci

https://genial.guru/admiracion-curiosidades/5-secretos-de-las-famosas-pinturas-de-leonardo-da-vinci-608760/

https://www.laprensa.hn/mundo/noticiasinsolitas/985512-410/revelan-el-secreto-oculto-en-la-%C3%BAltima-cena-de-da-vinci

http://milenigmas.com/?load=enigmas&enigma=la_ultima_cena_la_mano_con_el_cuchillo

 

Restauración de la escultura «Retrato de José Prados López»

Por Marta Nieto Perea

 

Busto original en el estado que se encontraba, previo a la intervención y conservación

Busto original en el estado final tras su intervención

La pieza sobre la que se llevó a cabo la restauración está creada en piedra caliza con unos acabados perfectamente pulidos y unas medidas de 20×24’5x34cm. Se trata de un busto realizado por el artista Francisco González Macías datado a finales de los años 40 titulado José Prados López.

Francisco González Macías (1901- 1982) fue un escultor procedente de Béjar (Salamanca) quien amplió sus estudios de escultura tanto en la Escuela de Artes y oficios como en la escuela de Bellas Artes de San Fernando; ambas en Madrid, lugar donde pasó la mayor parte de su vida. Durante este periodo conoció al personaje que decide plasmar en su obra llegando a entablar una relación de amistad por la cual considera oportuno retratarle dotándole de una sensación de vida impactante.

Su relación de amistad no fue la única causa que llevo al escultor a realizar dicha escultura sino también la devoción de José Prados López por AEPE, lugar donde estuvo trabajando como secretario de la asociación desde la guerra civil hasta su fallecimiento en 1972[1].

Como publica María Dolores Barreda (Secretaria General de AEPE) en su artículo sobre Belleza serena en la revista Descubrir el Arte, número 234; la pieza preside el despacho del presidente de esta asociación estando colocada en lugar seguro y óptimo para su conservación; sin embargo, esto no evita la total aparición de los deterioros.

Nos encontramos la obra con una suciedad superficial evidente que no permite apreciar los detalles de la pieza y con la aparición de algunas manchas de pintura; a su vez, destaca una grieta que nos aporta información referente a una intervención anterior posiblemente debida a una caída o golpe que provocara la rotura del cuello de esta. En lo que a soporte se refiere encontramos salpicaduras y restos de cinta adhesiva en la zona inferior de la parte frontal de la base y en la superficie sobre la que está colocado el busto.

Muestra del proceso de limpieza

 

A la hora de comenzar con el tratamiento realizamos pruebas tanto físicas, utilizando únicamente una goma, como químico-físicas utilizando agua en cantidades minúsculas de forma que evitáramos al máximo la absorción de la pieza de este material, pero dándonos la posibilidad de retirar la suciedad superficial para, posteriormente, utilizar una goma retirando la suciedad mecánicamente. Nos decantamos por la limpieza químico-física puesto que realizando la limpieza de forma física no se nos retiraba la suciedad superficial. Las manchas de pintura serán retiradas mecánicamente con bisturí.

Una vez tenemos retirada toda la suciedad superficial del busto procedemos al soporte. Para este aplicaremos acetona sobre la superficie de los restos de cinta adhesiva facilitándonos la desadhesión de esta y permitiéndonos una retirada posterior con bisturí mucho menos dañina. Una vez extirpada toda la cinta adhesiva procedemos a la retirada de las salpicaduras ubicadas en la cara frontal y lateral derecha mecánicamente con bisturí.

Retirada del adhesivo mecánicamente

 

Finalizada la restauración dejamos unas pautas que indican que, a la hora de la conservación, la obra debe encontrarse en unas condiciones óptimas no expuesta a un calor extremo ni tampoco a factores ambientales externos como lluvia, sino que se aconseja que sea resguardada en un lugar aislado de estos agentes ambientales. En caso de limpiarla se recomienda que únicamente se pase un paño, totalmente seco, para retirar la suciedad posada sobre la obra.

La piedra, al ser un elemento bastante resistente no requiere medidas de conservación exhaustivas más que las ya mencionadas además del cuidado en su manipulación y la colocación de la pieza en un lugar estable que evite su rotura o fragmentación por caída o roce.

En el caso de seguirse estas indicaciones la obra quedará en un estado óptimo que permitirá su completa legibilidad y el alcance de su visualización a futuras generaciones.

Busto original previa intervención por el reverso

Busto original tras la realización de la intervención por el reverso

 

 

[1] Para más información sobre la historia de la fundación visitar: https://apintoresyescultores.es/historia/

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