María Navas de Escuder

Por Mª Dolores Barreda Pérez

LAS PRIMERAS ARTISTAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

Desde su fundación en 1910, y después de haber tratado en anteriores números a las Socias Fundadoras de la entidad, y las participantes en el primer Salón de Otoño, vamos a ir recuperando de la memoria colectiva, el nombre de las primeras socias que vinieron a formar parte de la Asociación de Pintores y Escultores.

María Navas de Escuder

NAVAS DE ESCUDER, María     1975         28.may.1911      BARCELONA      BARCELONA

María Rosa de Navas Escuder conocida por su nombre de casada María Rosa Navas de Ribé

María Rosa Navas de Escuder se inscribió en nuestra entidad en la sección de “Artes Decorativas”. Socia de número nacida en Barcelona el 28 de mayo de 1911, según ella misma escribió, si bien en el mundo artístico es conocida por su nombre de casada: María Rosa Navas de Ribé.

Pocos datos existen respecto a su familia, si bien sabemos que era nieta del industrial Miguel Escuder y Castellano, quien fuera el creador de la primera máquina de coser española llamada “Aurora” (1862), y que tuvo un gran éxito en el mercado español.  

Miguel Escuder se casó con Rosa Rodríguez, tuvieron varios hijos, como los gemelos José y Joaquín, nacidos en 1876 y la madre de nuestra artista, que contrajo matrimonio con el señor Navas y del que nacería María Rosa Navas de Escuder.

Miguel Escuder, inventor de la máquina de coser española «Aurora»

Distintos anuncios aparecidos en la prensa de la época que hacían publicidad de la máquina de coser inventada por Miguel Escuder

Pasó por el Círculo de San Lucas y por la academia Baixas, situada en la Calle Pino, 1 de la capital catalana, en donde estudió Dibujo y Pintura para las Artes, Carreras y Oficios. Esta Academia, fundada en 1892 por el pintor José María Baixas, preparaba a sus alumnos para el ingreso en la Escuela de Bellas Artes, siendo una de las más prestigiosas de Barcelona. Mantenía además un pequeño negocio familiar de artesanía, que probablemente llamaría la atención de María Rosa, que comenzó a trabajar con la cerámica.

La Academia Baixas se anunciaba con folletos como este

En alguna reseña se comenta que José Guardiola Torregrosa, el pintor catalán cuya obra fue un exponente de su vocación mediterránea expresada con la luz y el color, le animó en sus inicios.

Con una vocación firme y ya bien decidida, se especializó en la porcelana, disciplina en la que consiguió esmaltes agrietados de una gran calidad.

Trabajó en la Manufacture Nationale de Sèvres, la famosa fábrica de porcelanas de Francia, una de las principales fábricas de porcelana europea en funcionamiento desde mediados del siglo XVIII y que continúa su producción hasta la actualidad.

Para la Fábrica de Sêvres realizó un jarrón y medallones, todos ellos catalogados, y en los que demostró “su capacidad creadora, de elegante concepción de esta artesanía señorial y primorosa, que tiene en ella una cultivadora excepcionalmente dotada y exquisita”.

En 1950 expuso individualmente en Barcelona, en Madrid y en París.

En noviembre de 1950 realiza una exposición de porcelanas en la Galería de Arte Grifé & Escoda de Barcelona.

Grifé & Escoda publicaba periódicamente anuncios en la prensa de la época

En diciembre de 1953 expone en las Galerías Syra de Barcelona, una muestra de sus realizaciones en porcelanas, que revelan un notable dominio de la técnica del modelado y decorado de aquella materia, así como del subsiguiente proceso de cochura y acabado de las piezas. La crítica explicaba que la exposición era …”una completísima y compleja colección de obras de ese género en las que patentiza, sobre un temperamento innato, de artista y un buen gusto refinadísimo, sus grandes progresos en la difícil y delicada elaboración de los más variados objetos, esculturados con verdadera maestría y, sobre todo en los motivos florales que decoran algunas piezas o que constituyen por sí mismos el tema de otras, haciendo alarde de una ejecución afiligranada y preciosista, de una pulcritud y sensibilidad evocadoras de los grandes artífices dieciochescos de la porcelana”… “La estancia de la señora de Ribé en la famosa manufactura de Sèvres ha permitido, sin duda, a esta entusiasta artista completar sus conocimientos, fruto de los cuales es esta su actual demostración de capacidad creadora, de elegante concepción de esta artesanía señorial y primorosa, que tiene en ella una cultivadora excepcionalmente dotada y exquisita”.

En el ABC del 7 de mayo de 1955 se anuncia una exposición de magníficas porcelanas de Navas de Ribé, en Los Madrazo, 25.

Recibió Diploma de Honor en la Exposición Internacional de Cannes de 1955 de la Academia Internacional de Cerámica como premio a la calidad de la obra que aportó en aquel certamen.

En 1956 la artista protagoniza un reportaje en el NODO, que hace especial hincapié en su trabajo como poseedora del “secreto de la pasta y colores al gran fuego, cuidada coloración de la masa y el tono de las coloraciones”.

Fotograma del reportaje que el NODO dedicó a la artista en 1956 en la que aparece trabajando en su taller

En 1956 expuso en la Sala Rovira de Barcelona, una muestra de la que se publicó en la prensa del momento la siguiente reseña: “Una vez más el arte refinado de María Rosa de Navas de Ribé se ofrece a nuestra contemplación y admiración como algo que sólo puede brotar de las manos femeninas y privilegiadas, en su maestría, de la gentil artífice y artista sin rival en nuestra patria. Hemos escrito, al principio, “una vez más”. Y ello es inexacto. Porque en las porcelanas artísticas que desde el sábado expone la señora de Ribé, ésta no se limita a repetir piezas, técnicas y formas ya presentadas en otras ocasiones, sino que, en un maravilloso alarde de superación, nos brinda un conjunto de nuevas y auténticas creaciones, en las que triunfa la variedad, originalidad y elegancia de las estructuras, el exquisito gusto de las coloraciones y motivos decorativos –incursos en un sentido moderno del más refinado concepto y que tiene aquí su mejor justificación plástica- y las calidades prodigiosamente obtenidas, en las pigmentaciones mates, que culminan en las piezas de ese juego de té decorado en gris y rosa, verdadera filigrana de sensibilidad y joya preciadísima de esta estupenda exposición”…. E.F.

Fotograma del NODO con distintas piezas de cerámica

En 1956 llegó a patentar un sistema de decoración mediante el cual utiliza pastas de varios colores para dar tonalidades a las obras. En la solicitud de patente se especifica que es un procedimiento para la decoración de piezas cerámicas, sean de porcelana, gres , cerámica loza o similares, que esencialmente consiste en establecer un primer dibujo de colorante por vertido de una mezcla de pasta de porcelana coloreada en el interior del molde, el cual se hace oscilar a fin de obtener el reparto artístico del color aprovechando la fluidez inicial de dicha pasta cuya humedad es absorbida por el molde. En la segunda fase se añade sobre esta primera capa de pasta colorante encima del primero haciéndolo correr mediante inclinaciones irregulares de la pieza para que adopte las formas caprichosas que se desee. Sigue luego una segunda cocción de colorantes similar a la primera, es decir a baja temperatura y hasta iniciación del vitrificado. Se continua así aplicando tantos colores como se desee y efectuando después de cada aplicación una cocción a baja temperatura. Finalmente, se aplica sobre el conjunto el barniz o colorante final y la pieza se lleva al horno de cocción definitiva donde todos sus elementos colorantes sufren el proceso de vitrificación.

En 1958 realizó una exposición de cerámica en París, que el diario ABC recogió bajo el título de Españoles en París, y en la que se dice que …. “la exposición de cerámica de María Rosa Navas de Ribé dio ocasión para recordar a los críticos de París la nunca desmentida tradición de nuestra patria, a la que modernamente se ha sumado con tanto entusiasmo el propio Picasso…  Situada a la escala de su condición la tan femenina cerámica de María Rosa Navas, ha merecido el aplauso, tanto por sus intrínsecas condiciones artísticas, como en su fuerza decorativa”.

En 1962 expone sus obras en la Sala Biosca, de la cual se publica una reseña en la que se ensalza el arte de la ceramista: “No es frecuente contemplar en la mano femenina dominio de un oficio, y más cuando éste se halla aplicado a la porcelana y cerámica. Es frecuente encontrar mujeres ceramistas; pero que hacen que la cocción y la labor de horno sea por mano ajena y no hecha por ellas mismas. El caso de vocación de María Navas es singular, ya que ella misma prepara colores, barros, mezclas y realiza, las complicadas y muy cuidadas labores de realización. Claro es que, así debe ser para que el resultado estético tenga originalidad y valor de pieza única… La colección expuesta pone de manifiesto el profundo amor que la artista ha puesto en cada pieza, a la que algunas añade secretos, recogidos en sus andanzas por Europa en busca de obtener calidades… María Navas de Ribé, de buena ascendencia catalana, lo que indica enamoramiento por oficios, ha ofrecido un muestrario que llega desde el “biscuit” al barro cocido y a la obtención de una riquísima porcelana en sonido y transparencia, y todo ello aplicado a las más diversas formas, desde el simple capricho ornamental hasta los objetos de aplicación suntuaria. Esta exposición, por su extensión y por su calidad, es una isla entre tanta muestra ceramista que tiene a Picasso por modelo y que se repite con ligeras variantes. Nosotros diríamos que María Navas ha aplicado un sentido catalán muy del XVIII a sus realizaciones, consiguiendo imponer un sello personal que valora los objetos expuestos en la dimensión artística y estética que les hace entrar con mayúscula en las artes menores que, en muchas ocasiones, merecen el calificativo de mayores, y sea ejemplo de máximo el de Benvenutto Cellini, al cual se deben acoger todos aquellos que aspiran a realizar algo “menor” que tenga impronta de creación personal”.

Una de las piezas que aparecen en el reportaje que dedica el NODO a la artista

En 1963 algunas de sus obras se mostraron en la exposición que bajo el título de “Señal 70”, se celebró en la sala del Real Círculo Artístico de Barcelona y que recogía una antológica del curso artístico barcelonés de 1969-70, resultante de las selecciones mensuales que realizaba el jurado permanente del concurso anual de artes plásticas que patrocinaba Radio Barcelona.

En 1963 expuso en la Sala Grifé & Escoda de Barcelona, apareciendo una crítica firmada por Xavier Regas que decía: “Tras un paréntesis de seis años de ausencia de nuestras salas de exposiciones, María Rosa de Navas de Ribé exhibe un nutrido y selectísimo conjunto de porcelanas que atestiguan de modo indiscutible no solo el grado de perfección técnica a que ha llegado la obra de esta gran artista, sino la multiforme inspiración y refinada sensibilidad de que dan fe sus variadas y preciosas piezas. Desde sus primeros contactos con el público barcelonés, hemos seguido la trayectoria, siempre ascendente, de María Rosa de Navas, lo que nos ha permitido comprobar cómo, desde sus pasos iniciales –reveladores ya de una pericia extraordinaria y de un buen gusto innato-, la exquisita artista acreditó una personalidad y una inquietud estética que, tras los estudios realizados en Sèvres y en otras manufacturas europeas de prestigiosa tradición, habían de encontrar en su propio talento y en el dictado de su fecunda vena creadora de cauce espléndido que le ha valido merecidos triunfos internacionales. Las admirables piezas que ahora expone –jarros, búcaros, tazas, vasos, placas y piezas de joyería, realizadas éstas en colaboración con el reputado orfebre Alfonso Serrah- son un alarde de diversidad formal, de calidades y transparencias prodigiosas, de coloraciones y mates obtenidos con magistral dominio técnico y matizaciones sutilísimas, formando un índice de maravillosas sugestiones ópticas y táctiles, que confirman el alto grado de plenitud y las inagotables y crecientes posibilidades de un arte en el que la señora de Ribé compite dignamente con los más acreditados maestros universales”...

Otra de las piezas que aparecen en el reportaje que dedica el NODO a la artista

Casada con Ramón Ribé, el ABC del 3 de diciembre de 1968 recoge las Medallas del 39 Salón de Otoño, señalando que en la Sección de Arte Decorativo, la Primera Medalla ha sido para María Rosa de Navas de Ribé.

Destacó también por sus esmaltes agrietados y por sus decoraciones bajo cubierta.

Pionera en muchas cosas, montó su propio horno de porcelana y que resultó ser el primero montado en Barcelona, ​​instalado en su taller del Pueblo Español en 1958 … “María Rosa de Navas de Ribé es una artista que… lleva a cabo una labor más que considerable cuya calidad, buen gusto y perfecta realización tiene ganado el sufragio de las personas más cultas y entendidas tanto de aquí como del extranjero. Ha estudiado y trabajador largamente nuestra artista en la manufactura de Sèvres, donde se ha familiarizado con los secretos de la técnica y donde ha obtenido las más elogiosas calificaciones en reconocimiento de sus indiscutibles aptitudes. Ellas le permiten innovaciones y fantasías … conjugando hábilmente las distintas cocciones y el juego de mates y brillantes en un sentido de novedad que no excluye la buena tradición. Acaba de montar María Rosa de Navas de Ribé, en su taller el primer horno de porcelana en Barcelona, en el que ha realizado ya varias cocciones a alta y baja temperatura, con resultado excelente. Este horno le ha de permitir alcanzar hasta más de 1.300 grados, lo que la facultará para la obtención de las mejores calidades de pocelana dura, sea esmaltada, sea en biscuit, sin tener que recurrir a auxilios foráneos para la realización de piezas de serio compromiso… como ya lo ha demostrado en múltiples ocasiones anteriores”.

Así apareció en la prensa el primer horno de porcelana de Barcelona

En el Museo del Diseño de Barcelona hay dos piezas suyas de cerámica hechas con porcelana y con finalidad ornamental. En el catálogo del museo, se reproducen con el texto: “Tanto el jarrón como los pisapapeles están decorados con motivos vegetales de colores vivos la porcelana blanca; el primero presenta los esmaltes corridos de manera intencionada. El pisapapeles está decorado con una superposición de colores y el reverso lleva incisa la leyenda «PAT», que tal vez hace referencia a una de sus patentes. Las dos obras presentan firma incisa en la base: «Navas», y la fecha. La importancia de su obra radica en la excepcionalidad de mujeres autoras en esta época a las colecciones de artes de autores del MDB, sólo acompañada de nombres como el de Angelina Alós o Elisenda Sala, y esta es una oportunidad para poder poner de relieve la importancia de estas ceramistas”.

Las dos piezas de cerámica que se encuentran en el Museo del Diseño de Barcelona: arriba, jarrón ornamental y bajo estas líneas, pisapapeles decorativo

Participó en el I, II, III V, VI y VII  Salón Femenino de Arte Actual de 1962, 1963, 1964, 1966, 1967 y 1968.

Tiene obra en los museos especializados de Valencia, Sèvres y Faenza.

Falleció en Port de la Selva, Alt Empordá, en 1979.

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María de Navas Escuder y la AEPE

En el XXXVIII  Salón de Otoño de 1967 se inscribió en la sección de Arte Decorativo como María de Navas, presentando la obra:

Nº 40.- Vitrina con piezas únicas de cerámica

Al XLIII Salón de Otoño de 1973 presentó tres obras:

286.- Cerámica 2

287.- Cerámica 1

288.- Flores

Bibliografía y Webgrafía

https://books.apple.com/es/book/dona-i-artista-la-col-lecci%C3%B3-del-museu-de-terrassa/id1463546281?l=en&ls=1

https://ajuntament.barcelona.cat/museudeldisseny/sites/default/files/010_cataleg_dincrement_patrimonial_2016-2017-1_definitiu.pdf

ABC 6/3/1958  13/12/1968  7/5/1955  19/5/1955 

La Vanguardia  14/6/1962

NO DO Nº 707B del 23 de julio de 1956

Hoja Oficial de la provincia de Barcelona 20/11/1950  27/11/1950  28/12/1953  4/1/1954   14/1/1963

Hoja del lunes  28/12/1953  14/05/1956  6/8/1962   14/1/1963

Pueblo 1958

Archivo Histórico “Bernardino de Pantorba” de la Asociación Española de Pintores y Escultores

www.gacetadebellasartes.es

www.salondeotoño.es

Margarita Sans Jordi

Por Mª Dolores Barreda Pérez

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LAS PRIMERAS ARTISTAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

Desde su fundación en 1910, y después de haber tratado en anteriores números a las Socias Fundadoras de la entidad, y las participantes en el primer Salón de Otoño, vamos a ir recuperando de la memoria colectiva, el nombre de las primeras socias que vinieron a formar parte de la Asociación de Pintores y Escultores.

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MARGARITA SANS JORDI 

 

SANS JORDI, Margarita   E     1917     PLA PENEDES   BARCELONA      Villanueva y Geltrú, Barcelona

 

Margarita Sans y Jordi (Barcelona, 1911 – 25 de junio de 2006, Barcelona), escultora discípula de José Llimona y Ángel Ferrant.

Margarita fue la hija mediana del matrimonio formado por el acaudalado (terrateniente) Juan Sans Ferrer, de Sitges, y de Elisa Jordi Milanés, de procedencia cubana. El matrimonio y sus tres hijas (Mercedes, Margarita y Elisa), vivían entre Barcelona y Sitges, en la masía “L’Aguilera”, en un ambiente familiar culto y refinado, que propiciaba una gran atención del padre hacia sus hijas.

Margarita Sans Jordi posa junto a su obra «Alborada»

Margarita posando con una de sus obras según apareció en la prensa de la época

 

La masía se dedicaba al cultivo de la uva de mesa, cuyo exceso de producción llevó a distintos propietarios a buscar su exportación, alrededor de los años 1928-1929, un éxito que convirtió a Juan Sans en uno de los principales cultivadores de la comarca.

La vocación artística de «Matita», como era conocida en su ambiente familiar, se manifestó desde muy joven, potenciándose poco a poco frente a otras artes que también cultivó, como la música, ya que tocaba el violín, llegando a participar en la orquesta de Enrique Casals, hermano de Pau Casals, en El Vendrell.

Su vocación escultórica se reafirma y ya en su adolescencia modela el barro y talla pequeñas figuras de madera y motivos decorativos en cajas, realizadas con instrumentos rudimentarios hasta que su primo hermano Agustín Amell, que había terminado la carrera de Medicina, le regala sus primeras gubias.

Cajas talladas por Margarita cuando contaba con 18 años de edad y que trabajó únicamente con cuchillos y hojas de afeitar

 

Así lo describe la Gaceta de Sitges en 1929 cuando nos descubre a la joven de 18 años, familia de Can Sans, que pasa sus veranos en Pla del Penedés, trabajando la madera y “transformándola en deliciosos muñequitos”…

«Matita» en 1931 trabajando en el taller

 

Se formó en el taller del Socio Fundador de la AEPE Ángel Ferrant, quien le enseñó el uso de la técnica y las herramientas específicas del oficio de escultor.

 

Margarita en 1935

 

Acudió durante más de un año al taller de José Llimona, siendo su alumna preferida y sucesora, según declarará el propio artista y cuya influencia está presente en sus obras, hasta la muerte del escultor en 1934.

De ella escribiría: «Tengo el placer de presentarles la escultora Margarita Sans-Jordi. Ella dice que es discípula mía, pero yo creo que es discípula de ella, porque como la verán por sus obras, son exactamente de ella misma. Ella, naturalmente, como es muy modesta, cree que todo lo bueno que puedan tener es debido a mi enseñanza; pero yo creo lo contrario, para que mis enseñanzas de si un brazo es corto o largo no ponen ni quitan nada de su valor esencial”…

Realizó su primera exposición en Barcelona en 1932, en las Galerías Layetanas. Cuando contaba con 21 años de edad.

En ese mismo año, mientras vivía en L’Aguilera, Margarita acudió junto a su familia al cine en el Pla del Penedés, donde pudieron ver una película del oeste que debió impresionar mucho a la joven escultora, que inició la talla directa de la obra que tituló «Oeste» y en la que se observa la típica indumentaria del género.

 

«Oeste», 1932

 

El periódico Luz del 9 de marzo de 1934 recoge una reseña de la artista firmada por Félix Ros, en la que se alaba “¡Qué juventud de mano, qué madurez de realidad, de realización, en esta muchacha!”

«Desnudo»

 

En junio de 1935 expuso en el Salón Vilches de Madrid varias esculturas de mármol blanco y de color, bronces, madera y alabastros…

En distintos medios de la época quedó reflejado el acontecimiento, como en la Revista de Estudios Hispánicos de junio de 1935 en la que se asegura que “Solamente en la suavidad la ternura con que están tratadas algunas de las obras, se adivina la mano femenina; por lo demás la solidez de concepto, el justo austero juego de las masas dan la impresión de obra viril”.

La Época recogía también la inauguración, destacando que su trabajo es “una labor totalmente lograda”, mientras que La Nación, el artículo firmado por Rafael López Izquierdo describe cómo sorprende la muestra de la joven artista “ese gesto casi audaz en nuestra época minada de «snobismos» y de tendencias falsas, de elevar su obra rindiendo culto a las formas clásicas… en una de sus obras se desborda su fuerza, se plasma la emoción en la forma equilibrada respondiendo al sentido temperamental… Como retratista, Margarita Sans-Jordi ha elevado a la disposición máxima sus máximas facultades”.

Gil Fillol firma una página completa del diario Ahora, con motivo de la exposición, reconociendo encontrar en la misma “unas estatuas de vigorosa robustez, casi con brío varonil. El temperamento escultórico de la notabilísima artista acusa esa tendencia, mezcla de clasicismo y susto moderno, que tan bien representa el arte catalán contemporáneo… Son esculturas clásicas, interpretadas con modernidad inteligente y comprensiva… En todas ellas sobresale el amor apasionado por la forma… Escultora dotada de excepcionales facultades, acierta en todos sus trabajos a mostrar esa ponderación difícil, nexo entre lo antiguo y lo moderno… en esta nueva exposición de sus trabajos se descubre un aliento entusiasta de estudio y de superación…   Toda la obra de Margarita Sans-Jordi está henchida de anhelos. Todo quiere ser más. Los que conocimos sus primeros trabajos en exposiciones nacionales y Salones de Otoño, sabemos que pueden ser más… Las de ahora prometen para época cercana nuevas pruebas de su talento. No creo equivocarme”…

«Cabeza de mujer», de 1935

Ahora Madrid del12 de junio de 1935

En La Voz se habla también de la exposición y de cómo…”la madera, el mármol, el bronce acreditan su técnica cuidada y una sensibilidad exquisita”. Y a los pocos días de su inauguración, en La Época se califica la muestra como una “Breve visión, pero ungida de un velo misterioso de manos femeninas… acusación de un trabajo lleno de sensibilidades y acuciado de un bello decir, dilecto y lícito… Como artista, no pierde la fineza femenina, tan especial y necesaria para ciertos trabajos escultóricos. Exquisita manera que reverencia diariamente un público distinguido”.

El Heraldo de Madrid dedicaba también una información de la muestra, acompañada de una fotografía de la artista con una de sus obras.

Margarita en Roma, en 1935

 

En 1935 fue pensionada por la Generalidad de Cataluña para estudiar en la Casa Velázquez (Instituto de Bellas Artes de Francia en Madrid) y en 1936 obtuvo en Madrid la Beca Conde de Cartagena que concedía la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y que consistía en un viaje, de un año de duración, que hizo a bordo del trasatlántico francés Champollion.

Trabajó junto a José María Sert en la realización del Pabellón del Vaticano de la Exposición Internacional de París de 1937.

«La Altiva»

«La joven de la melena»

 

Tras viajar durante 5 años por Londres, Bruselas, Italia, Francia, Grecia y Asia Menor, se estableció en París, donde recibió clases del escultor Charles Despiau, que trabajara con Auguste Rodin, y fuera uno de los componentes del grupo de escultores bautizado como la “Banda Schenegg”.

Durante estos años participa en distintas exposiciones colectivas celebradas en distintas ciudades españolas y europeas como Madrid, Barcelona, Oviedo, en el Museo Jeu de Paume de París y la Academia de Bellas Artes de Francia.

Durante su estancia en París recibió el encargo de la Infanta Isabel para la ejecución del busto de la madre Dolores, que en vida fuera Carmen Loriga y Parra  y era la ecónoma general del convento de la orden de la Asunción en la villa parisina de Saint-Michel. Era prima hermana del primer conde del Grove, Juan Loriga y Herrera-Dávila, antiguo preceptor del rey; también era su hermana política, pues el conde estaba casado con Josefina Loriga y Parra.  Margarita realizó una bellísima obra en la que para no caer en soberbia, en lugar de insinuar el hábito religioso, lo hizo mucho más contundente y en colores.

Margarita con el busto de la madre Dolores

En París realizó también otros encargos, como el busto de la Infanta Beatriz de Borbón, para el que fue preciso instalar su taller en una de las habitaciones del Gran Hotel Europa en Roma, donde se hospedaba la Infanta. Cada mañana desayunaban juntas, y hablaban largo y tendido mientras Margarita la peinaba para que cada día posara exactamente igual.

La Infanta Beatriz de Borbón posando para su retrato

 

En 1938 regresa a su ciudad natal y dos años más tarde comienza a trabajar en la manufactura Cerámica Asturiana de San Claudio (Oviedo), fábrica que cerró sus puertas en el año 2007, realizando cerámicas y tierra cocidas. La fábrica, consciente de que sus piezas habían quedado ancladas en modelos demasiado antiguos, le pidió que hiciera una nueva colección de objetos que la artista rediseñó, creando un nuevo grupo de modelos que sustituirían a los antiguos.

 

«Canción del mar»

Sin embargo, a Margarita sin querer, le salía el “pronto” de la escultura y para una exposición que hizo la Fábrica en Gijón, preparó la obra “Las cuatro estaciones”.

«Las Cuatro Estaciones. La Primavera»

«Las Cuatro Estaciones. El Verano»

«Las Cuatro Estaciones. El Otoño»

 

«Las Cuatro Estaciones. El Invierno»

«La Primavera» obra en poder de la familia, mientras que las otras tres se encuentran en el museo de la Cerámica de Oviedo. Cuando Margarita se casó (1942) dejó de colaborar con la Fabrica y el escultor local que la sustituyó se asignó la autoría de una de las cuatro estaciones con total impunidad y sin que nadie hasta la fecha haya rectificado este error.

Tras finalizar la contienda española, que pasó en París junto al resto de su familia, y ya de regreso en Barcelona, presentó a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1941 la obra “La Piedad”, que dos años más tarde llevaría también a la exposición que realizara nuevamente en el Salón Vilches, y que se encuentra en la actualidad en el panteón familiar de Manuel Vilches, en el cementerio de La Almudena de Madrid.

También inauguró en junio de 1941 en la Sala Parés, una exposición de obras que supondrían su presentación tras el parón ocasionado por la Guerra Civil.

En 1942 contrajo matrimonio en la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles, con el abogado Francisco Javier de Mendoza Arias-Carvajal, que ocupaba una destacada posición en el Ayuntamiento de Barcelona, lo que motivó que la artista no concurriera a los concursos de escultura pública, evitando así las sospechas de favoritismo.

Francisco Javier de Mendoza Arias-Carvajal era abogado de los Ilustres Colegios de Madrid y Barcelona, Jefe de Sección del Ayuntamiento de Barcelona, Capitán de Artillería de la Academia del Arma; llegó a ser Presidente de la Federación Catalana de Fútbol y Vocal de la Española, Secretario del Círculo Ecuestre de Barcelona, y poseía además la Cruz de Guerra, de la Cruz Roja del Mérito Militar y la Medalla de la Campaña.

Fruto del matrimonio nacerían cinco hijos, dos gemelos en su primer parto, Francisco Javier y Juan Fernando, José Eduardo, Margarita y Carlos, todos ellos dotados de sensibilidad artística que desarrollarían en distintos ámbitos.

La Hoja Oficial del lunes de febrero de 1943 dedica una interesante información acerca de la exposición de la escultora en la Sala Vilches, en la que Antonio de las Heras apunta el “espaldarazo que merece su temperamento, su técnica, su oficio al servicio todo de una sensibilidad y un afán por buscar lo duradero y la calidad…. una de las virtudes de Margarita es su gran elegancia espiritual llevada a la obra que produce… es lástima que la escultora no prodigue más sus exposiciones en Madrid porque en ellas se encuentra una verdad artística irrefutable”….

Realizó bustos y figuras de temática religiosa por encargo, como las que para el Monasterio de Montserrat trabajó en 1942, del Abad Oliva y la de San Benito, que presiden la Sala Capitular, realizando años más tarde el conjunto monumental del Vía Crucis de la abadía benedictina.

Margarita Sans Jordi trabajando en la escultura del Abad Oliva

Talla de San Benito

Realizó también otras piezas para el Monasterio como un «Monaguillo» tallado en madera y semihueco (se trata en realidad de una hucha), situado en un rellano por el que se accede a las escaleras que llegan hasta la Virgen de Montserrat (la «Moreneta»), para cuyo modelo eligió a su hijo Eduardo.

«Monaguillo» de Montserrat

 

«Jesús condenado a muerte», estación penitencial de Montserrat

 

Las distintas escenas de este Vía Crucis de Montserrat se caracterizan por una gran simplificación de las formas, más evidentes en las esculturas femeninas, que se presentan de una forma muy esquematizada.

 Boceto de «Piedad» y obra final  que puede verse en el cementerio de La Almudena de Madrid

 

En la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1944 obtuvo la Tercera Medalla de Escultura, recibiendo también otro tipo de condecoraciones como la que le otorgó el estado francés de “Chevalier de las Órdenes de las Arts et las Lettres”.

Fue socia de la Asociación de Pintores y Escultores, del Círculo Artístico de San Lucas, de la Agrupación de Acuarelistas de Cataluña,…

En 1948 inauguró en la Sala Parés una pequeña muestra de cinco esculturas y participó también en la Exposición Nacional con una “Madona”, un relieve de temática religiosa que adquirió gran importancia en su producción a partir de entonces.

Para la Parroquia de San Raimundo de Peñafort realizó en 1950 otros trabajos, como los que también entregó a la Escuela Pía de Sitges en 1956, culminando en el paso de Semana Santa «Jesus en la calle de la amargura«, formado por las tallas en madera de Jesus, el Cirineo y la Virgen.

 

«Primera caída de Jesús», estación penitencial de Montserrat

 

Su obra está presente en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, en el Monasterio de Montserrat, en el Convento de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, conocido como Asilo de Convalecientes de Madrid y en el cementerio de La Almudena de la capital, donde se encuentra la escultura titulada «Piedad», realizada para la familia Vilches, labrada en piedra verde de Figueres.

Pero también hay obra suya en Nueva York y París, con especial mención a la escultura religiosa que para la Semana Santa de Sitges realizó y que procesiona el Viernes Santo, además de otras muchas colecciones particulares repartidas por todo el mundo.

Su hermana Mercedes trabajando piezas de cerámica en su estudio

 

En el año 2004 ella misma preparo una exposición-homenaje, que organizó el Grupo de Estudios Sitgetans, poco antes de su fallecimiento, ocurrido el 25 de junio de 2006, cuando contaba con 95 años.

Los trabajos de Sans muestran una clara influencia de José Llimona; se podría decir que sus esculturas son el resultado de una síntesis o esquematización del estilo de su maestro, mientras que su temática característica se centró en el desnudo femenino y la imaginería religiosa.

En el libro “Instituciones artísticas del franquismo: las exposiciones nacionales de Bellas Artes (1941-1968)”, de Lola Caparrós Masegosa, (Zaragoza, 2019), se habla de la obra “Reposo” como de «serenísimo desnudo de mujer en donde se estudian con acierto masas de gran blandura y belleza». Y es cita imprescindible en otros textos como “Arte moderno, vanguardia y estado: la Sociedad de Artistas Ibéricos y la República (1931-1936) Editorial CSIC – CSIC Press, 2003, de Javier Pérez Segura, o “Pas a pas, camí de l’alba: memoria de l’Academia de Llengua Catalana” (L’Abadia de Montserrat, 2007),  de Manuel Sayrach, cuando relaciona la exposición pública conmemorativa del 75 aniversario de la Coronación Canónica de la Madre de Dios de Montserrat, o “Escultoras en un mundo de hombres y su fortuna en la crítica de arte española (1900-1936)”, de Isabel Rodrigo Villena (Arenal, Revista de Historia de las Mujeres de la Universidad de Granada, 2016).

Desnudos femeninos

 

El NODO del 1 de enero de 1948 dedicó uno de sus cuatro reportajes a la escultora, mostrando a esta mientras trabajaba en su estudio tallando piezas de gran formato.

Distintas instantáneas del reportaje aparecido en el NODO

 

Pese a su faceta de escultora, Margarita Sans Jordi también cultivó el dibujo y la pintura, sobre todo en los últimos años de su vida en los que tallar ya no era una tarea fácil. Sus pinturas reflejan naturalezas muertas, paisajes y desnudos femeninos, presentes en varias colecciones privadas.

Colaboró con su hermana Mercedes que estaba soltera y se dedicaba al mundo de la cerámica, realizando modelos de carácter popular y decorativo que su hermana ponía al horno y pintaba.

Sus retratos se caracterizaban por un modelado suave y un sentido gracioso de la actitud, eliminando los elementos anecdóticos y meramente decorativos para concentrarse en la pura realidad anatómica, superada por una expresión de femineidad.

Las piezas de Sans respiraban sensualidad con composiciones que no siempre juegan con las formas sinuosas y las torsiones, demostrando en otras obras cuerpos más rotundos y relajados que huyen de la elegancia de la insinuación y que también están llenas de expresividad.

Otra imagen rescatada del NODO en la que se aprecian piezas de gran tamaño

 

Quienes la conocieron, sus familiares más próximos, como sus nietos Alonso y Gonzalo de Mendoza Asensi, y su propio hijo Eduardo de Mendoza Sans, a quienes agradezco sus indicaciones a la hora de elaborar esta biografía, aseguran que era una mujer temperamental, un terremoto dicharachero, abierto, que hablaba y se comunicaba con todo el mundo, de carácter alegre y gran bondad y que pese a la época que le tocó vivir, supo compaginar en lo que pudo su amor al arte y a la familia.

MARGARITA SANS JORDI Y LA AEPE

En el XII Salón de Otoño de 1932, celebrado en los Palacios del Retiro de Madrid, Margarita apareció inscrita como Margarita Sans Jordi, natural de Pla del Panadés, donde reside. Al mismo presentó las obras, que se exhibieron en la Sala Central:

  1. “Juventud” (caoba)
  2. “Semíramis” (relieve en madera)

Bajorrelieve «Las hijas de Job»

Margarita Sans Jordi, cuando contaba con 92 años, posando con el busto de su gato Tainy,  en terracota policromada

 

 

 

 

 

Webgrafía y Bibliografía

Blanco y negro 23/6/1935

El Heraldo de Madrid 25/6/1935

La Voz 18/6/1935

Ahora 12/6/1935

La Época 19/6/1935

Y 1/7/1939, 1/1/1942

La Nueva España 11/10/1942, 27/1/1997, 3/7/2005, 1/3/2007, 27/9/2007

El País 23/11/1978, 9/10/1991

La Vanguardia 17/4/1957, 28/7/2002, 24/9/2002, 27/6/2006

ABC 24/9/2002, 18/02/1943, 07/03/1943, 06/01/1946, 15/05/1935, 05/06/1935, 06/06/1935, 10/12/1941, 25/04/1944, 17/02/1943, 27/11/1974

ABC Sevilla 22/11/1934 y 09/06/1944

El Periódico de Catalunya 28/6/2006,

La Gaceta de Sitges

Eco de Sitges 11 junio 1935

El Norte de Castilla, mayo de 1939

Gaceta Municipal de Barcelona 15/1/1945

Heraldo de Zamora 27/5/1939

Hoja Oficial de la provincia de Barcelona, 8/6/1942, 24/5/1943, 29/4/1957, 4/6/1962

Diario de Burgos, 2/7/1978

Hoja Oficial del lunes, 15/2/1943

Instituciones artísticas del franquismo: las exposiciones nacionales de Bellas Artes (1941-1968)”, de Lola Caparrós Masegosa, (Zaragoza, 2019)

“Arte moderno, vanguardia y estado: la Sociedad de Artistas Ibéricos y la República (1931-1936”), de Javier Pérez Segura

Revista nacional de educación de junio de 1943

“Pas a pas, camí de l’alba: memoria de l’Academia de Llengua Catalana” (L’Abadia de Montserrat, 2007),  de Manuel Sayrach 

 “Escultoras en un mundo de hombres y su fortuna en la crítica de arte española (1900-1936)”, de Isabel Rodrigo Villena (Arenal, Revista de Historia de las Mujeres de la Universidad de Granada, 2016).

NODO del 1 de enero de 1948

http://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/102337/8/NEG_2de2.pdf.txt

Archivo Histórico “Bernardino de Pantorba” de la Asociación Española de Pintores y Escultores

www.gacetadebellasartes.es

www.salondeotoño.es

Avelina Tomé Hidalgo

Por Mª Dolores Barreda Pérez

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LAS PRIMERAS ARTISTAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

Desde su fundación en 1910, y después de haber tratado en anteriores números a las Socias Fundadoras de la entidad, y las participantes en el primer Salón de Otoño, vamos a ir recuperando de la memoria colectiva, el nombre de las primeras socias que vinieron a formar parte de la Asociación de Pintores y Escultores.

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TOME, Avelina   P   1950

 

Gracias a los constantes llamamientos que desde la Gaceta de Bellas Artes realizamos para que todos aquellos que tengan información acerca de nuestros socios, nos la hagan llegar y así entre todos, salvaguardar la memoria colectiva de los artistas en España, la familia de Avelina Tomé nos hizo llegar un ligero apunte acerca de esta pintora, que nos complace sobremanera poder ofrecer ampliado y recuperar de esta forma del olvido.

Avelina Tomé Hidalgo (1896 – 1974)

De familia humilde, Avelina Tomé Hidalgo nació en Toñanes (Alfoz de Lloredo, Cantabria) en 1896.

Era la hija menor de un carabinero destinado en dicha localidad, y fue única superviviente de seis hermanos.

La familia Tomé regresó a Argujillo (Zamora), de donde sus progenitores eran originarios.

Allí pasará parte de su infancia, pero la muerte prematura de su padre, obliga a la dispersión de la familia.

Avelina Tomé en su adolescencia

 

Avelina es enviada a Madrid, al Asilo de San Diego y San Nicolás [1] que era un colegio para niñas huérfanas y pobres, fundado en 1906 por los Marqueses de Vallejo y encomendado a las Hijas de la Caridad, labor educativa que sólo se interrumpió en los tiempos de la república y que continúa hasta la actualidad.

Asilo de San Diego y San Nicolás de Madrid

 

Desde muy joven se interesó por los estudios superiores de arte y 1913, contando con diez y siete años de edad, solicita permiso para presentarse a los exámenes de ingreso de la Escuela Especial de Pintura, Dibujo y Grabado [2].

La Escuela Especial tuvo varios nombres desde que se fundara como Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1752, hasta la actualidad, que es la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense [3].

Es de destacar que Avelina, además de carecer de medios económicos, provenía de un medio rural donde en aquellos tiempos la mayoría de la población era analfabeta, lo cual hacía más notable su decisión.

Avelina Tomé en los años 20

 

Por el Heraldo de Zamora del 15 de julio de 1914 sabemos que la Comisión Provincial “ha acordado pasar a informe del negociado respectivo, una instancia de Avelina Tomé Hidalgo de diecisiete años de edad, natural de Argujillo, exponiendo que dedicándose al arte de la pintura y no habiendo cursado en la Escuela de San Fernando de Madrid, presenta dos obras copias de otros cuadros del Museo de pinturas, para que juzgando por ellos vea si es posible que la Diputación zamorana, acuerde se proteja a la exponente, que por falta material de recursos no puede ampliar sus estudios”.

Los exámenes de ingreso a la Escuela Especial eran muy exigentes y los aspirantes solían prepararse en el estudio de algún pintor reconocido, pero no nos consta que Avelina tuviera esa oportunidad.

También por el Heraldo de Zamora del 1 de diciembre de 1916 conocemos que con fecha del día anterior, se hacen ejecutivos los acuerdos tomados por la Diputación provincial, “otorgando por una sola vez subvención de 1.000 pesetas respectivamente a los naturales de esta provincia don Jerónimo Seisdedos y doña Avelina Tomé, para que prosigan sus estudios de arte pictórico”.

En el Boletín Oficial de Zamora de esa misma fecha se añade que “los aspirantes tienen demostradas aptitudes para la pintura, según lo comprueban los cuadros que han presentado”.

Finalmente, en 1918 Avelina aprobó con el cuarto puesto las oposiciones de ingreso a la Escuela Especial, y como todavía sigue asilada en el Colegio de San Diego y San Nicolás se le concede matrícula gratuita [2].

En la Escuela estudiará Anatomía, Perspectiva, Paisaje, Ropaje y Teoría e Historia del Arte, obteniendo unas calificaciones extraordinarias que le valieron en 1919 una Matrícula de Honor en la asignatura de Dibujo del Antiguo [2].

Gracias a esta educación artística, pudo conseguir un medio de vida estable, abriendo su propio estudio donde impartir clases de pintura y realizar encargos particulares.

Avelina Tomé, primera por la derecha, impartiendo clases en su estudio

 

En 1926 se relaciona con los círculos artísticos de la capital, asistiendo a actos como la inauguración de la exposición de las obras del pintor argentino Enrique de Larrañaga, que tuvo lugar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, quedando así recogido en medios como el diario El Sol del 4 de enero de 1926.

En 1929 aparece por primera vez en los registros de copistas del Museo del Prado copiando una “Dolorosa” (433) de Tiziano  [6].

Esta independencia económica también le permite continuar con su formación en la Escuela Especial y en el curso de 1931-32 se inscribe como alumna libre y cursa las últimas asignaturas del programa de Bellas Artes [2].

Los Alfareros de Coca(1950), retrato de Guillermo Murciego y su hijo Gabriel

 

Según observamos en La Nación del 14 de marzo de 1933, Avelina Tomé se presentó a la VI Exposición de Arte Estudiantil, organizada por la Federación de Estudiantes Católicos de Madrid, y resultó premiada en la sección de pintura (aunque no especifica cuál era el premio ni en qué consistía), otorgándole el mismo un jurado compuesto por Marisa Roesset, el arquitecto Sr. Anasagasti y el escultor Juan Adsuara.

En 1935 participa por primera vez en el XV Salón de Otoño [7] organizado por la Asociación Española de Pintores y Escultores (AEPE) con dos obras: Holandesita, y Cabeza de viejo (estudio).

“Bodegón del botijo”

 

Según averiguamos por el BOE Gaceta de Madrid del 11 de mayo de 1936, en el apartado de la Dirección General de Bellas Artes, Avelina Tomé Hidalgo quedó excluida de las oposiciones por no haber presentado a tiempo la certificación de penales o por haber prescrito el plazo de vigencia del presentado.

“Marina”

 

En 1936 Avelina da a luz en Madrid a su único hijo casi al tiempo en que estalla la guerra civil española. Este hecho interrumpirá su carrera artística, que retomará tras la contienda.

En 1947 expone en la Sala Marabini de Madrid, hecho que fue recogido de forma excepcional en el NODO (noticiero semanal que a partir de 1942 se proyectaba en los cines españoles antes de la proyección de la película) del 2 de junio de 1947: Exposición de Pinturas de Avelina Tomé en la Sala Marabini de Madrid. Edición sin audio, debido a que el audio original está deteriorado o se ha perdido.

“Anunciación” Tercera Medalla del Salón de Otoño de 1950

 

En febrero de 1952 inauguró una exposición de óleos en la Sala Vilches de Madrid, cuya nota recogió el diario ABC.

“Claveles”

 

Manteniendo su actividad docente y su producción artística, se presentó a distintos certámenes y exposiciones.

“Inmaculada”

 

Pintora de sólida formación técnica, las obras de Avelina Tomé tienen un estilo realista sobrio y giran en torno a temas costumbristas, paisajes y bodegones muy al gusto social de los clientes de la época.

«Caza”

 

Mujer independiente y ejemplo de superación personal, consiguió ganarse la vida a través de la pintura bajo unas circunstancias poco favorables al desarrollo profesional femenino.

“Bodegón con manzanas”

 

Pintó hasta los últimos días de su vida y falleció en Madrid en el año 1974.

“Cosiendo redes”

 

Avelina Tomé y la AEPE

Participó en los Salones de Otoño de los años 1935, 1949, 1950, 1952 y 1954, destacando la Tercera Medalla de Pintura que obtuvo en 1950 con la obra La Anunciación [7].

Al XV Salón de Otoño de 1935 presentó las obras “Holandesita” (óleo), 0,88 x 0,74, y “Cabeza de viejo” (estudio), 0,72 x 0,56

Al XXIII Salón de Otoño de 1949, y aunque figuraba erróneamente como “Hevelina Tomé Hidalgo”, presentó una única pieza: “Pescadores de Ondarroa”.

En el XXIV Salón de Otoño de 1950 exhibió dos obras: “Muchachas cosiendo” y “La Anunciación”, por la que consiguió la Tercera Medalla de pintura.

Al XXV Salón de Otoño de 1952 presentó las pinturas “Muchacha segoviana” y “Marina”.

Al XXVI Salón de Otoño de 1954 concurrió con una única obra titulada “Flores”.

Acerca de Avelina Tomé Hidalgo

Su nieta Maria del Mar Sánchez-Vega, residente en EEUU, nos hace llegar sus impresiones acerca de la artista, que no puedo dejar de aportar y transcribo literalmente:

“Me piden una nota personal sobre ella y me ponen en un aprieto porque apenas la conocí ya que murió cuando yo era muy pequeña. He crecido rodeada de cuadros y pensaba que en casa de los otros niños era lo mismo. Para mí el tener una abuela pintora era lo más normal del mundo. Mi padre cuenta que la abuela era muy reservada y hablaba poco sobre su vida probablemente porque pasó por etapas muy difíciles que pensó que no valía la pena compartir.

Quiero agradecer a todas las personas que llevan los archivos históricos de diferentes instituciones empezando por ustedes, la Asociación Española de Pintores y Escultores (AEPE), el Museo del Prado, la Biblioteca de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense y la Escuela de Arte de la Palma (antigua Artes y Oficios), que fueron siempre muy amables y contestaron de inmediato a nuestros requerimientos… Está claro que hay un gran interés en conocer a nuestras pintoras del siglo XX.

Ha sido muy emocionante obtener copias de las cartas que mi abuela escribió de su puño y letra a la Escuela Especial ya en 1913. Aprendimos que no cejó en su empeño de procurarse una educación superior desde muy joven, algo muy loable por las circunstancias de su vida, ya que estaba asilada en un colegio para huérfanas pobres. El hecho de que no sólo estudiara Bellas Artes sino que hiciera del arte su profesión en unos tiempos tan difíciles para las españolas, ha hecho que vea con gran admiración a mi abuela y me dé cuenta de la persona tan especial que debió ser. Qué lástima no tenerla con nosotros para que me pueda contar más cosas sobre su vida y sus inquietudes”.

AvelinaTomé Hidalgo con su nieta Mª del Mar Sánchez Vega

 

Distintas imágenes de NODO (noticiero semanal que a partir de 1942 se proyectaba en los cines españoles antes de la proyección de la película) del 2 de junio de 1947, que recoge la Exposición de Pinturas de AvelinaTomé en la Sala Marabinide Madrid

 

 

Referencias, Bibliografía y Webgrafía

[1] sandiegoysanvicente.com/historia/

[2] Archivo Histórico de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense, Madrid.

[3] https://www.ucm.es/historia_ucm_facultad_bellas_artes

[4] www.residencia.csic.es/expomujeres/en/cronologia.htm

[5] www.escueladeartelapalma.org/origen

[6]https://www.museodelprado.es/aprende/biblioteca/biblioteca-digital/buscador? efrbrer:p3009_has_form_of_manifestation=libros de copistas

[7] gacetadebellasartes.es/archivo-historico/

[8] http://artampl-dc.blogspot.com/2008/05/un-siglo-modelando-el-barro-esta.html

[9] https://www.descubrecoca.com/2011/05/acto-de-entrega-de-la-medalla-de-plata.html

BOE Gaceta de Madrid. Número 132. 11 de mayo de 1936 Dirección General de Bellas Artes.

El Sol, 4 enero 1926

La Nación, 14 marzo 1933

Heraldo de Zamora, 15 julio 1914

Heraldo de Zamora, 1 diciembre 1916

Boletín Oficial de Zamora, 1 diciembre 1916

NODO del 2 de junio de 1947. Exposición de Pinturas de Avelina Tomé en la Sala Marabini de Madrid. Edición sin audio: el audio original está deteriorado o se ha perdido. http://www.rtve.es/filmoteca/no-do/not-230/1467349/

ABC, 11 febrero 1952

Archivo Histórico “Bernardino de Pantorba” de la Asociación Española de Pintores y Escultores

www.gacetadebellasartes.es

www.salondeotoño.es

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