Victorina Durán Cebrián

Por Mª Dolores Barreda Pérez

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LAS PRIMERAS ARTISTAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

Desde su fundación en 1910, y después de haber tratado en anteriores números a las Socias Fundadoras de la entidad, y las participantes en el primer Salón de Otoño, vamos a ir recuperando de la memoria colectiva, el nombre de las primeras socias que vinieron a formar parte de la Asociación de Pintores y Escultores.

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VICTORINA DURAN CEBRIAN

 

DURAN CEBRIAN, Victorina        P   1918      12.dic.1899    ALCOY    MADRID 10.dic.1993

 

Nacida en Alcoy, el 12 de diciembre de 1899, como así consta en los archivos de la Asociación Española de Pintores y Escultores, entidad a la que se asoció en 1918, era la pequeña de cuatro hermanos: María, Miguel y Francisco.

En el semanario español Gente Menuda del 30 de enero de 1910, quedó retratada una jovencísima Victorina Durán Cebrián, como la número 5 del Concurso de Belleza Infantil, según fotografía de Alviach

 

Pintora, escenógrafa, diseñadora de vestuario teatral, profesora, periodista, directora teatral, músico y dramaturga.

Su familia estaba muy relacionada con el Teatro Real de Madrid, ya que su padre José Durán Lerchundi, poseía el abono número 1 y su madre, Genoveva Cebrián Fernández, era bailarina de puntas en dicho teatro. Como curiosidad, destacar que también eran bailarinas su abuela y bisabuela.

Desde niña presenciaba los ensayos y espectáculos de ópera desde bastidores por lo que no fue raro que a los nueve años ingresara en el Conservatorio Superior de Música y Declamación para estudiar piano. Pero además, y al mismo tiempo, recibía también clases de pintura.

Sus primeros anhelos discurren en el mundo de la interpretación, llegando a ser una verdadera obsesión su ideal de dedicarse al teatro, si bien su padre y la familia paterna, no aceptan esa vida y así es cómo Victorina se resigna y dedica todo su tiempo al dibujo y la pintura.

En 1917 ingresa en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, compartiendo aulas con Rosa Chachel y Matilde Calvo Rodero, con quienes mantendrá una amistad de por vida, y con Salvador Dalí, Gregorio Prieto, Maruja Mallo y Timoteo Pérez Rubio.

Frecuentó tertulias de la época, como la del saloncillo del Teatro Español, y comenzó a viajar a París asiduamente desde 1920, donde descubrió su homosexualidad, que vivió abiertamente y que reafirmó en contacto con los círculos sáfico-literarios de Gertrude Stein, Alice B. Toklas, Janet Flanner, Syilvia Beach y Natalie Clifford Barney, entre otras.

Participó en la Exposición Internacional de París de 1925, en la sección de Arte e Industrias textiles,  que Francisco Javier Pérez Rojas describe: “El pabellón nacional es, como digo, un edificio atractivo, gallardo de línea, alegre de entonación. Obra del arquitecto Sr. Bravo, se presta a la armónica colaboración ornamental de artistas e industriales. Así, las fuentes exteriores, enlosado, azulejería y fuente del patio interior, son de cerámica sevillana, de los hermanos González; las columnas, leones heráldicos y escudo nacional, del ceramista Roberto Roca; la verja y puerta, de hierro forjado, de Juan José; las rejas de las ventanas, de Julio Pascual; las vidrieras, ejecutadas por Maumejean: una de ellas con arreglo a un proyector de Néstor; las telas, de Mariano Fortuna y Madrazo, de Pérez Dolz y Victorina Durán; y los muebles, del Museo de Artes Industriales”.

En 1926, formando parte del Lyceum Club Femenino, realizó varias exposiciones de sus cuadros, batiks (una de las varias técnicas de teñido por reserva en donde se colorean tejidos y consiste en aplicar capas de cera sobre las regiones que no se desean teñir) y sus figurines para el teatro.

A principios de 1929, tras fallecer su padre en 1927, Victorina Durán Cebrián ganó por oposición la Cátedra de Indumentaria del Conservatorio de Música y Declamación, que estaba vacante por el fallecimiento del pintor Juan Comba.

Victorina Durán, que había sido a su vez alumna de la sección de Declamación y del propio Comba entre los años de 1913 y 1916, la ejerció hasta julio de 1937, fecha en la que obtuvo licencia para trasladarse con la compañía de Margarita Xirgu a Buenos Aires (Por la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de protección de datos de carácter personal nos ha sido imposible consultar su contenido. Tampoco hemos localizado su expediente de oposición. El Museo Nacional del Teatro. Almagro conserva el archivo personal de la figurinista).

Convertida en la primera mujer Catedrática de Indumentaria del Real Conservatorio de Música y Declamación de Madrid, comenzó a trabajar con Irene López Heredia, Lola Membrives y, sobre todo, con Margarita Xirgu y Rivas Cherif, desde 1931 realizando vestuarios y escenografías para esta compañía que se implantó en el Teatro Español durante varias temporadas.

Victorina Durán Cebrián  en una foto de la época

 

Participó también en la fundación del Teatro Escuela de Arte, T.E.A., donde se encargó de los decorados y los figurines.

Embozado

Exiliada tras el estallido de la Guerra Civil, en septiembre de 1937 comenzó su nueva vida en Argentina, encargándose del vestuario del teatro El Odeón, de Margarita Xirgu y de El Politama, de Irene López Heredia, además de otros como del Teatro Colón de Buenos Aires, donde también fue dibujante durante más de catorce años, y del Teatro Cervantes donde, además de trabajar como figurinista para su director, López Naguil, daba conferencias sobre indumentaria.

Óleo “Salida de misa”

En este período acaba su autobiografía titulada “Sucedió”, que está incompleta, pero se sabe por sus familiares que a partir de los años 60 vuelve a España y comienza a trabajar con Nati Mistral.

Realizó también otras dos memorias autobiográficas bajo los títulos de “Así es” y “El rastro de Madrid”, además de obras teatrales inéditas depositadas en el Archivo del Museo Nacional del Teatro de Almagro.

Fue depurada por el nuevo régimen. En el Archivo General de la Administración se conserva su expediente de revisión de depuración fechado en 1965.

Vista de Madrid. Óleo

En los 70 se dedicó en exclusiva a la pintura y a realizar exposiciones, siendo su trayectoria muy activa hasta que la enfermedad acabó con su vida, falleciendo en Madrid el 10 de diciembre de 1993.

Si bien no ha sido posible encontrar referencias a su pintura, desempeñó un papel fundamental en la renovación del teatro español, realizando una gran labor crítica y educativa sobre la plástica teatral. Formó a varios discípulos, nuevos profesionales que dieron nombre a la escena española, como Emilio Burgos y José Caballero, entre otros.

Molino

Mujer de Castilla

 

Algunas opiniones recogidas sobre la figura de Victorina Durán Cebrián, la describen así:

En palabras de Eduardo Baliari, Crítico de arte argentino, “Así es su vida. Un perpetuo ir descubriendo formas, colores y líneas…”

María Francias Olmedo de Cerda, Crítica de arte española  “Una mujer excepcional; espontánea, sincera, naturalmente sencilla y sencillamente natural. Victorina Durán es de las personas que dejan huella”.

Diego Grimoldi, Crítico de arte argentino “El nombre de Victorina Durán es sinónimo de invención permanente, de gracia elevada a la categoría de vivencia estética”.

Antonio Fernández Bordas, Director del Real Conservatorio Superior de Música y Declamación “La mujer que tiene talento y dedica su vida al estudio, llega a ocupar un puesto brillantísimo y la Srta. Durán es un buen ejemplo de mi afirmación”.

Presentación de Osvaldo Svanascini a Victorina Durán en su conferencia “La fantasía del mar” el 5 de agosto de 1954, “Para los que somos sus amigos, las interpretaciones siempre diferentes y sorpresivas de Victorina Durán, sus trabajos ya como escenógrafa, pintora o creadora, sus palabras de encanto o su simpática figura, nos acercan a una manera distinta de ver la vida. Para todos aquellos que no la conocen tanto como nosotros, diré solamente que Victorina es un poco de todo aquello que hubiéramos querido ser en nuestra vida: capacidad para la invención, nobleza frente a las cosas que forman los distintos enigmas del arte y, principalmente, una fabulosa entidad de sorpresas”.

Firmas autógrafas de Victorina Durán Cebrián

Biografía y webgrafía:

“Victorina Durán, escritora y artista del teatro de vanguardia”, Tesis doctoral de Eva María Moreno Lago. Doctorado en estudios filológicos de la Universidad de Sevilla. 2018

“Las enseñanzas teatrales en el cambio de siglo: la apertura de la Cátedra de Indumentaria en el conservatorio de música y declamación (1903-1922)”, por Guadalupe Soria Tomás y Ramón Gutiérrez Santos.

“Fomento artístico y Sociedad Liberal. Exposiciones Nacionales de Bellas Artes (1917-1936)”, Lola Caparrós Masegosa. Universidad de Granada. Universidad Nacional de Educación a Distancia. Granada, 2016

“Las inéditas. Voces femeninas más allá del silencio”, Yolanda Romano Martín y Sara Velázquez García (Coords.) Ediciones Universidad de Salamanca, mayo 2018

“La Exposición de Artes Decorativas de París de 1925”, Francisco Javier Pérez Rojas. Artigrama, nº 21. 2006 43-84

http://ceres.mcu.es/pages/Main?idt=131612&inventary=ES01755&table=FMUS&museum=MNT#dcId=1546552874182&p=5

https://idus.us.es/xmlui/bitstream/handle/11441/78965/TESIS%20INCOMPLETA.pdf?sequence=1&isAllowed=y

 

Distintas escenografías en acuarela de Victorina Durán Cebrián, conservadas en el Museo del Teatro, en la Red Digital de Colecciones de Museos de España

 

Julia Peguero Sanz de Trallero

Por Mª Dolores Barreda Pérez

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LAS PRIMERAS ARTISTAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

Desde su fundación en 1910, y después de haber tratado en anteriores números a las Socias Fundadoras de la entidad, y las participantes en el primer Salón de Otoño, vamos a ir recuperando de la memoria colectiva, el nombre de las primeras socias que vinieron a formar parte de la Asociación de Pintores y Escultores.

JULIA PEGUERO SANZ DE TRALLERO

PEGUERO SANZ DE TRALLERO, Julia  Pintora   1917  18.ene.1880  ZARAGOZA  MADRID   Calle Preciados, 27  4.dic.1978

 

Nacida en Zaragoza en 1880, esta maestra es bien conocida como periodista y especialmente por sus acciones feministas, pero escasamente se habla de su faceta artística, ya que como veremos, además de miembro de la Asociación de Pintores y Escultores, concurrió a distintos certámenes y convocatorias artísticas que organizaba la centenaria entidad.

En 1899 aparece como opositora a normales, en el «programa de Gramática general, Filología y Literatura castellanas» y en el de «Aritmética, Geometría y Álgebra».

En el escalafón general del Magisterio Primario publicado el 1 de enero de 1912, aparece como de grado superior, y que presta sus servicios en Madrid.

En 1913 Julia Peguero de Trallero, junto a Benita Asas Manterola y Pilar Fernández Selfa, crean la publicación quincenal El Pensamiento Femenino.

Parece ser que, a principios de 1915, se incorpora a la institución El Desayuno Escolar, presidida por Carmen Ramos (desde 1911, en que se fundó para «facilitar algún alimento a los niños menesterosos a su entrada en la escuela»). En 1917 Julia Peguero ya es secretaria de El Desayuno Escolar, «simpática institución de la que es presidente honorario el insigne Jacinto Benavente, gran entusiasta de esta obra».

En 1917 ingresó en la Asociación de Pintores y Escultores, indicando expresamente que lo hacía en la modalidad de Pintura.

El 20 de octubre de 1918, fundó junto a María Espinosa de los Monteros y a Dolores Velasco de Alamán, la Asociación Nacional de Mujeres Españolas, de cuya directiva pasó a formar parte dos años más tarde para terminar siendo su cuarta y última Presidenta entre 1932 y 1936, cuando desaparece. ​

Su actividad en el Ateneo de Madrid también fue pródiga, siendo elegida para formar parte de la sección de Música en 1919.

De 1920 data uno de los apuntes que el Museo de Huesca conserva, obra de Julia Peguero, en el que retrata a Ramón Arsenio Acín Aquilué, el pintor, escultor, periodista y pedagogo natural de esa ciudad. Se trata de una obra realizada en grafito sobre papel, firmada en el ángulo inferior izquierdo, de 265 x 210 centímetros.

El mismo museo conserva además otro dibujo de la misma técnica y medidas, que retrata también al mismo personaje, por lo que deducimos que eran en realidad apuntes para la realización de una posterior obra, si bien no podemos aportar algún dato más.

En 1921 la Asociación Nacional de Mujeres Españolas comienza a editar la revista Mundo Femenino, que Julia dirigió desde 1932 y hasta su desaparición en el año 36.

Poco después del desastre de Annual (22 de julio de 1921), en su calidad de secretaria general de la Asociación Nacional de Mujeres de España, propuso que el Magisterio español contribuyese con uno o dos días de su haber para adquirir «tanques (si fuera posible) que, llevando el nombre de Magisterio, Educación u otro análogo, serían testimonio de que el maestro español no es ajeno al sentimiento unánime de la patria», se entiende que en la lucha contra el infiel mahometano («Loable iniciativa”). Y hasta se atrevió a definir rotunda y terminante –«esto quiere la mujer española»– el sentir de «La mujer española ante el problema de Marruecos».

En 1923, junto a Benita Asas Manterola e Isabel Oyarzábal, se sentó frente a Primo de Rivera y le pidió el derecho al voto femenino. A pesar de contestarle que sí, con algún que otro pero y algún que otro recorte, pero nada de universalidad.

De esta misma fecha, se conserva una tarjeta postal manuscrita enviada por Julia Peguero a Conchita Monrás, esposa de Ramón Acín, con quienes vemos, les unía una gran amistad.

La Revista de Bellas Artes Nº 15, de enero de 1923 publicó un extenso artículo titulado “El sentimiento de lo bello en el orden social” que según detallaba, era obra de Julia Peguero de Trallero, “exquisita artista que tanto se distingue en cuestiones de pedagogía”.

El periódico La Libertad publicaba las contestaciones que las fundadoras del  Lyceum Club Femenino Español debían redactar, respecto al nacimiento de la entidad y su porvenir, incluyéndose la respuesta de Julia Peguero, que fue publicada el 1 enero de 1927, y en la que decía que el Lyceum “no es hijo del simple deseo de aso ciarse por sociabilidad, sino de romper el círculo familiar y ampliarlo a otros niveles de comunicación donde broten entusiasmos y se despierten anhelos que proporcionen a la vida las aportaciones femeninas de que no debe estar privada”…

Pronosticaba que el Lyceum iba a representar “en la cultura española una adaptación del espíritu femenino al progreso”.

Casada con Ceferino Trallero Mateo, que falleció en 1930, comerciante natural de Calanda (Teruel), que contaba con un almacén de géneros de punto y blanco con su propio nombre, situado en la madrileña Plaza de Pontejos, añadió el apellido de su esposo al suyo. El matrimonio no tuvo hijos.

Publicidad de la época del establecimiento del marido de Julia Peguero

 

En marzo de 1930, Julia Peguero pasó a la historia del Ateneo de Madrid por haber sido la única ateneísta que, en la Junta General votó en contra del nombramiento de Miguel de Unamuno como Socio de Honor de la entidad, al considerar que este nombramiento tenía más un cariz político que un reconocimiento real de la valía de Unamuno.

El 29 de marzo de 1930, lo explicaba en El Heraldo de Madrid, en una entrevista que concedió al periodista Alfredo Muñiz, a quien recibió en su casa de la calle de las Fuentes, “…Un vetusto recibimiento, presidido por una reproducción de «Las meninas», de Velázquez. Unas palabras a una criada. Unos segundos de silencio… Al fin, doña Julia Peguero de Trallero nos ofrece el encanto de su sonrisa”… Es en esa misma interviú donde se le pregunta direc tamente cuáles son sus ideas políticas.

Julia responde: “Pues verá: yo, políticamente, no estoy aún definida. Es una cosa un poco rara, lo comprendo; pero es así: no estoy definida. Soy monárquica; esto no cabe duda. Ahora soy monárquica tal vez como recurso. Soy, antes que nada, patriota. Amo a España con ese amor grande y abnegado que, por ser algo maternal, ustedes, los hombres, desconocen. Y este amor inmenso que le tengo a mi patria es lo que me hace ser monárquica, como sería comunista si en el comunismo radicaran la grandeza y la virilidad de nuestro pueblo”.

Revista de Bellas Artes Nº 15, de enero de 1923 publicó un extenso artículo titulado “El sentimiento de lo bello en el orden social”  y se acompañaba de esta fotografía

 

En enero de 1934 fundó el Partido Femenino Independiente, cuyo viraje hacia el conservadurismo a partir de 1933 provocó la escisión con Benita Asas y la reorganización de la revista Mundo Femenino alrededor de colaboradoras de la primera hora, o sea, ya mayores como Dolores de Alamán, y feministas católicas como Halma Angélico; la revista en 1934 afirmará su miedo al pueblo, a la revolución y seguirá existiendo con dificultad de publicación y timidez política.

En enero de 1934 Julia Peguero se lanza a la aventura de afirmarse apolítica y feminista a la vez, dando a este último concepto una orientación moralizadora limitadora de su republicanismo y reveladora de su incomprensión de la democracia. Este cambio la llevará hasta exigir el restablecimiento de la pena de muerte para los revolucionarios de Asturias; los temas más frecuentes a partir de 1935 serán la moralización de las costumbres y la higiene de la ciudad.

La ilusión del Partido Femenino Independiente, también caracterizado como “Acción política independiente” es animada por una persistente creencia en la mujer apolítica, moralizante, bienhechora; y la intervención de la mujer, al margen de la política activa, sería para Julia Peguero, el único modo de contrarrestar la “dictadura blanca o la tiranía roja”.

Tras la contienda, Julia Peguero continuó interviniendo en cuantas causas nobles merecían su concurso, tales como la Sociedad Española de Higiene, las obras sociales que realizaba la División Azul, o entidades creadas tras la guerra como Acción Española de la Palabra Culta y Buenas Costumbres de Madrid, con su Ropero de Suburbios y Presos, &c.

En 1946 Julia Peguero, viuda de Trallero, tiene reconocido su domicilio en la madrileña Plaza de Oriente, número 2, en donde se le realizan notificaciones oficiales.

De los años 40 hemos encontrado también unas cuartillas mecanografiadas con una poesía del poeta y pintor de Calatayud (1889-1975) Ángel Espinosa dedicadas a Julia Peguero. En la trasera de las mismas, se incluyen además poesías transcritas por la propia Julia, obra de Eduardo del Palacio y de Javier de Burgos.

Julia Peguero Sanz sobrevivió casi medio siglo a su marido, pues falleció en Madrid, a los noventa y ocho de edad, el 4 de diciembre de 1978: la esquela del ABC reza así «Maestra Nacional (jubilada)».

Julia Peguero se presentó al menos a cuatro Salones de Otoño organizados por la Asociación Española de Pintores y Escultores.

En el IV Salón de Otoño de 1923, se inscribió literalmente: “Peguero, Dª Julia; natural de Zaragoza; reside en Madrid, Preciados, 27”. Presentó dos obras que quedaron recogidas en el catálogo como:

Nº 246. “Jardín de Maudes (Madrid)”, pastel; 0,40 x 0,46

Nº 247. “Jardín de Maudes (Madrid). Pilar del siglo XVI”, pastel; 0,40 x 0,46.

En el V Salón de Otoño de 1924 aparecía inscrita como “Peguero de Trallero, Dª Julia; natural de Zaragoza; reside en Madrid, Preciados, 27, 3º derecha”. Al mismo, concurrió con tres obras: Nº 264. “Plazoleta en Quinta Julia (Madrid)”, óleo; 0,49 x 0,56.

Nº 265. “Paseo del mirador en Quinta Julia (Madrid)”, pastel; 0,49 x 0,42

Nº 266. “Emparrado en Manoles (Madrid)”, pastel; 0,49 x 0,42

En el XVII Salón de Otoño de 1943 figuró simplemente como Peguero (Julia), colgando dos obras en la Sala VII:

Nº 110. “Paseo del mirador en Quinta Julia”

Nº 112. “El emparrado”

Para el XXV Salón de Otoño de 1952, en el que figura también como Peguero (Julia), sólo concurrió con una obra, la Nº 409, titulada “Madrid desde la pradera de San Isidro”, (óleo).

 

BIBLIOGRAFÍA:

Julia Peguero Sanz Madrid4 de diciembre de 1978)

«Julia Peguero Sanz 1880-1978». www.filosofia.org. 2012. Consultado el 25 de noviembre de 2017.

«Julia Peguero de Trallero – Letras desde Mocade». letrasdesdemocade.wordpress.com. Consultado el 29 de noviembre de 2017.

Poveda Sanz, María (2013). «Mujeres y Segunda Enseñanza en Madrid (1931-1939)». Tesis Doctoral. Consultado el 29 de noviembre de 2017.

«Hemeroteca Digital. Biblioteca Nacional de España». hemerotecadigital.bne.es. Consultado el 29 de noviembre de 2017.

Poveda Sanz, María (2014). «Mujeres y segunda enseñanza en Madrid (1931-1939)». Tesis doctoral. Universidad Complutense de Madrid. Consultado el 29 de noviembre de 2017.

Muñiz, Alfredo (29 de marzo de 1930). «La dama que votó en contra de Unamuno». El Heraldo. p. portada.

«ABC (Madrid) – 16/07/1930, p. 46 – ABC.es Hemeroteca». hemeroteca.abc.es. Consultado el 29 de noviembre de 2017.

«ABC (Madrid) – 05/07/1931, p. 58 – ABC.es Hemeroteca». hemeroteca.abc.es. Consultado el 14 de diciembre de 2017.

Collectif; Fouque, Antoinette; Calle-Gruber, Mireille; Didier, Béatrice (26 de noviembre de 2015). Le Dictionnaire universel des créatrices (en francés). Éditions des femmes. ISBN 9782721006516. Consultado el 29 de noviembre de 2017.

VV.AA. (2007). «El Madrid de las mujeres, avances hacia la visibilización (1833-1931)». Comunidad de Madrid. Consultado el 29 de noviembre de 2017.

(Fernando Soldevilla, El año político 1921, año XXVII, Madrid 1922, págs. 173-174.)

(La Correspondencia de España, Madrid, miércoles 31 de octubre de 1923, pág. 1.)

 (La Libertad, Madrid, 24 diciembre 1924, pág. 3.)

 (ABC, Madrid, 2 de junio de 1932, pág. 32.)

(José María Palma, «Visitas de arte. Las cuevas de Altamira», El Avisador Numantino, 2ª época, año LIV, nº 4471, 2 de noviembre de 1932, pág. 4.)

 (ABC, Madrid, 18 de julio de 1936, pág. 30.)

 (ABC, Madrid, 6 de mayo de 1941, pág. 6.)

 (ABC, Madrid, 7 de junio de 1942, pág. 19.)

 (ABC, Madrid, 10 de noviembre de 1942, pág. 16.)

 (ABC, Madrid, 26 de junio de 1943, pág. 9.)

 (ABC, Madrid, 29 de julio de 1943, pág. 10.)

 (ABC, Madrid, 28 de septiembre de 1943, pág. 2.)

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