Paz Eguía Lis, Viuda de Pina. Socia Fundadora Nº 94

.

Por Mª Dolores Barreda Pérez

.

LAS SOCIAS FUNDADORAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

Cinco fueron las mujeres que estuvieron dispuestas a apoyar la fundación de la Asociación de Pintores y Escultores y que como tal, firmaron y que presentamos según su orden de adhesión, para ir conociéndolas una por una y aprendiendo de ellas:

Socia Fundadora Nº 16: Luisa Botet y Mundi

Socia Fundadora Nº 29: Marcelina Poncela de Jardiel

Socia Fundadora Nº 94: Paz Eguía Viuda de Pina

Socia Fundadora Nº 131: Carmen Alcoverro

Socia Fundadora Nº 137: Pilar Montaner y Sureda

 

PAZ EGUIA LIS

Paz Eguía

Paz Eguía Lis Salot. México 1863 – 1960). Hija de Dolores Salot de Eguía y de Joaquín Eguía Lis, primer rector de la Universidad Nacional de México, director del Registro Púbico de la Propiedad Nacional de México y del Colegio de San Ildefonso.

Su padre siempre la estimuló en sus inquietudes, motivo por el cual Paz fue una mujer de extraordinario espíritu de independencia y gran voluntad.

A los 23 años entró a estudiar pintura en la Academia de San Carlos de México para hacer los estudios completos de pintora, grado que alcanza habiendo ejercido más tarde su profesión como maestra de este arte.

En la Academia de San Carlos es alumna de José Salomé Pina y pese a la diferencia de edad, se convirtió en su esposa.

Como era costumbre en aquella época, primero se casaron por la iglesia y después contrajeron matrimonio por lo civil, el 1902.

Paz 1

José Salomé Pina (1830-1909) es una de las figuras principales del arte mexicano del siglo XIX.

Discípulo de Pelegrín Clavé en la Academia de San Carlos de México, fue el primero de sus alumnos novohispanos en conseguir una pensión para acudir a Roma en 1854

Viajó por España y copió obras en el Museo del Prado.

Volvió a México y en 1889 comenzó, ayudado por sus principales discípulos, la decoración de la basílica de Guadalupe.

En 1879 recibió el encargo de realizar una copia del retrato de Hernán Cortés del Ayuntamiento de México, por la que cobró 1250 pesetas y que pertenece al Museo del Prado.

Fue maestro del muralista Diego Rivera en la Academia de San Carlos de México.

Paz abordó muchas inquietudes, como por ejemplo la escritura. Publicó un artículo en el año 1900 en “El Tiempo”, sobre Santa Prisca de Taxco y ya lo firmó con su nombre de casada: Paz Eguía Lis de Pina.

Paz 2

A la muerte de su esposo, viajó a España con el maestro Eduardo Chicharro y su grupo de discípulos, entre los que se encontraba Diego Rivera.

El martes 6 de septiembre de 1910 en “El Diario de Avila” aparece retratada con ellos en su primera plana y al pie de la foto se explica: “Chicharro, algunos de sus discípulos y los modelos”.

En 1911 contrajo matrimonio en España con Juan José Alvarez, originario de Avila. Después se separó de él y de ahí en adelante se dedicó a viajar a distintos lugares  acompañada de sus dos hijos.

Vivió en España, Cuba  y en Estados Unidos. En los momentos difíciles se ayudó dando clases de piano y pintura.

Paz 3

Nunca vendió sus cuadros; pintó para ella y sus amistades y en ocasiones, regaló sus obras en agradecimiento a quienes le ayudaron cuando se vio en situaciones difíciles.

Las obras que sobreviven de ella son aproximadamente quince, sin haberse podido hacer un recuento exacto de su producción.

La obra “Aldeana española” revela la influencia de su maestro en España, Eduardo Chicharro.

Nunca llegó a participar en las Exposiciones de la Academia de San Carlos.

Paz 4

 

Identificada 92 años después, la tumba del pintor español Francisco Iturrino

Emotivo acto en Cagnes-sur-Mer con representación española

Por Mª Dolores Barreda Pérez

Con motivo de la identificación oficial de la tumba del pintor español situada en el viejo cementerio de Haut-de-Cagnes, en la localidad francesa de Cagnes-sur-Mer, de la provincia de Niza, por parte de la familia del pintor y de distintas autoridades locales, nacionales y artísticas, el pasado día 9 de abril tuvo lugar un acto en el que se reconocía la figura de este gran pintor español, en la fosa en la que descansaban sus restos mortales y que hasta la fecha, se había mantenido anónima.

Itu

Autorretrato 1910

Al acto, en el que se descubrió una placa identificativa de la que ha llevado 92 años siendo anónima, así como otra placa conmemorativa en la casa donde vivió el pintor, han acudido el  Alcalde-Senador de la localidad, Louis Nègre, los representantes de la familia, entre los que destacan el nieto del pintor, Alberto Robles Iturrino y su bisnieta Laura Iturrino, así como el Cónsul General de España en Marsella, en representación del Gobierno de España, el Director del Museo de Bellas Artes de Santander, Salvador Carretero Rebés, en representacion del alcalde de la ciudad que lo viera nacer, y otras personalidades del mundo de la cultura y de las bellas artes.

Tras descubrir una placa en el cementerio y otra en la casa donde vivió, los asistentes se trasladaron al salón de actos del Castillo-Museo Grimaldi, en donde intervinieron los asistentes en el emotivo y merecido homenaje que ha tenido lugar 92 años después de su muerte.

El hecho ha sido posible gracias a la labor de investigación que ha realizado Charles Fremaux, un estudioso que ha dedicado 20 años de su vida a ampliar los datos y la biografía del pintor y gracias al cual se ha identificado de forma definitiva la tumba en el cementerio viejo de Haut de Cagnes, que descubrió en un estado de total abandono a partir de una pequeña puerta del cementerio que asciende, y tras trece tumbas, en más o menos iguales condiciones, pero identificadas.

Itu1

El casual encuentro entre Charles Frémaux y Laura Iturrino, bisnieta del artista, a través del doctor Luis Agüera durante una conferencia (impartida por Laura) en Toledo, hace que se ponga en marcha todo el proceso. Laura Iturrino remite carta al alcalde de Cagnes-sur-Mer trasladándole una solicitud oficial con el fin de instalar una placa conmemorativa en la sepultura de Francisco Iturrino, tumba que hasta ese momento era anónima. Y es ella, codo con codo con Charles Frémaux, la que plantea y coordina el Homenaje que se fragua y que finalmente se lleva a término en Cagnes-sur-Mer. Laura Iturrino, Charles Frémaux y Louis Négre, senador-alcalde de Cagnes-sur-Mer, acuerdan organizar un día que se erija en homenaje del artista español. A partir de ahí, Laura Iturrino lleva a cabo una labor de coordinación importante, dando noticia del emotivo hecho acontecido, no solo a la familia sino también poniéndolo en conocimiento de instituciones españolas, centrales, autonómicas y municipales (Embajadores de España y Francia, Directores de Museos, Ministerio de Cultura, etc.) e invitando al Homenaje que Cagnes-sur-Mer finalmente dedica al pintor el 9 de abril de 2016. Muchas han sido las coincidencias y simultaneidades para que todo esto ocurriera, culminando con este sentido homenaje que la villa francesa le dedica tan generosamente.

Gracias a sus pesquisas conocemos quién estuvo con él en el momento de su fallecimiento y las condiciones bajo las que transcurrió su precipitado entierro, y cómo las circunstancias de la vida de su familia y los hechos históricos que se desarrollaron en el tiempo, hicieron caer en el olvido su última morada.

Itu2

Francisco Iturrino González fue pintor, aguafortista y es el máximo cultivador del fauvismo en España, conocido por sus desnudos femeninos de vivo colorido y sobre todo por su amistad con Matisse.

Hijo de Miguel Iturrino, farero, y de Joaquina González, nació el 9 de septiembre de 1864 en Santander, donde vivió hasta que la familia se traslada a Bilbao, donde comenzó a recibir clases de dibujo en una academia y de la mano de su tío, el pintor y poeta Elviro González, hasta que en 1884 se traslada a Lieja (Bélgica), en donde a espaldas de su familia, comenzó su carrera artística.

En Bruselas estudia pintura con Lorrand y conoce a  Maria Josephine Delwit, con quien se casó y tuvo seis hijos: Elviro (1895) -falleció a los pocos meses-, Marcelo (1898), María Luísa (1902), Elvira (1905), Miguel (1908) -murió al año siguiente- y Elena (1910).

Se trasladó a París en 1899 para asistir al taller de Gustave Moreau, contactando con el marchante Ambroise Vollard, quien lo invitó a exponer en su galería junto a Pablo Picasso, con quien trabó una amistad que duró toda su vida.

Itu3

Con Henri Matisse, a quien conoció en 1906, mantuvo una estrecha camaradería, siendo el pintor que más influencia ejerció en su obra y con quien compartió estudio en Sevilla y viajes y experiencias a distintos enclaves artísticos de la época.

En el Salón de Otoño de París de 1911 presentó un total de 28 cuadros en una sala especial, lo que le llevó a presentar su obra por distintas ciudades españolas como Madrid y Barcelona.

En 1934 fallece su esposa, tras dos estancias en sanatorios psiquiátricos (1913) y se hace cargo de sus hijos su hermano Paulino, pero al estallar la Primera Guerra Mundial en 1914, dejó París y volvió a residir a España, exponiendo con éxito, en Bilbao, Málaga, Madrid y Barcelona.

En 1920 la gangrena hace aparición en una de sus piernas, enfermedad que trastocó su situación económica, en el transcurso de la cual contó con la ayuda de varios amigos, sobre todo para lograr su desplazamiento a París, en donde le amputan una pierna.

Itu4

El médico y amigo Elie Faure convence al galerista Rosenber para realizar una exposición en beneficio de la cual acudirán muchos amigos que ceden obra para la ocasión y entre los que podemos citar a Bonnard, Camoin, Derain, Dufy, Kissling, Luce, Lurcat, Manguin, Marquet, Matisse, Picasso, De Segonzac, Signac , Valtat y Vlaminck, y que nos muestra la dimensión de la amistad que nuestro pintor comparte con el mundo del arte de París de la época.

Ese dinero fue el que le permitió retirarse al sur de Francia, primero a Niza y más tarde a Cagnes-sur-Mer, ciudad costera en la que se dedicó al aguafuerte y en la que falleció el 21 de junio de 1924.

Iturrino encontró en Francia una compañera con la que tuvo otro hijo llamado Francisco, y a cuya familia pasará la propiedad de la casa de Cagnes-sur-Mer. En el momento de su fallecimiento se encontraban con él, sus hijas Mª Luisa y Elvira, que con la ayuda de las familias de Renoir y Matisse llevan a cabo el entierro y funeral, consiguiendo de forma precipitada del ayuntamiento, una concesión a perpetuidad en el cementerio viejo (plaza Nº 313, 7).

Distintos problemas familiares y los dramas históricos que se suceden en España y Francia (Primera Guerra Mundial y la Guerra Civil Española) explican el abandono y el olvido de una tumba que viene a hora a encontrar su identidad y abandona definitivamente el anonimato.

Itu5

Tras su muerte, y pese a distintos e infructuosos intentos por recordar la memoria del pintor, el Museo de Arte Moderno de Bilbao lleva a cabo la primera exposición retrospectiva en 1926, que se acompañó de una conferencia del que fuera su amigo y médico Elie Faure.

En total han sido 37 las exposiciones individuales que desde 1902 y hasta el año 2014, han exhibido la obra del que está considerado como el introductor de la vibrante paleta del fauvismo en España, y como uno de los artistas clave en la introducción de las corrientes modernas.

A través de su obra abandona el realismo de los pintores de su generación para convertirse en el artífice de la luz y el color, de los jardines y de las mujeres del sur, con excelentes retratos, desnudos femeninos, solitarios y en grupo, pero también de las fiestas y de las escenas campestres de toros y caballistas.

En su obra se dejó influenciar por el impresionismo, y por los pintores Van Gogh, Cézanne o Gauguin, aunque sus mejores obras las realizó bajo la influencia de sus amigos Mattise y Derain.

En España su obra se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Santander y en el de Bilbao, en el Museo Zuloaga de Zumaia, en el Centro Nacional de Arte Reina Sofía y en numerosas colecciones privadas, sobre todo de Bilbao y Madrid.

André Derain. Retrato de Iturrino. 1914.

André Derain. Retrato de Iturrino. 1914

Henri Evenepoel. El español en Paris. Retrato del pintor Francisco Iturrino. 1899

Henri Evenepoel. El español en Paris. Retrato del pintor Francisco Iturrino. 1899

Juan de Echevarría. Retrato de Iturrino. 1919.

Juan de Echevarría. Retrato de Iturrino. 1919

 

 

Marcelina Poncela de Jardiel. Socia Fundadora Nº 29

.

Por Mª Dolores Barreda Pérez

.

LAS SOCIAS FUNDADORAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

Cinco fueron las mujeres que estuvieron dispuestas a apoyar la fundación de la Asociación de Pintores y Escultores y que como tal, firmaron y que presentamos según su orden de adhesión, para ir conociéndolas una por una y aprendiendo de ellas:

Socia Fundadora Nº 16: Luisa Botet y Mundi

Socia Fundadora Nº 29: Marcelina Poncela de Jardiel

Socia Fundadora Nº 94: Paz Eguía Viuda de Pina

Socia Fundadora Nº 131: Carmen Alcoverro

Socia Fundadora Nº 137: Pilar Montaner y Sureda

 

MARCELINA PONCELA

1

Marcelina Poncela Hontoria (Valladolid, 1867 – Quinto, Zaragoza, 1917). Destacada pintora naturalista española.

Fue esposa del periodista Enrique Jardiel Agustín y madre del comediógrafo Enrique Jardiel Poncela.

Fue discípula en la Escuela de Bellas Artes de Valladolid, de José Martí y Monsó y compaginó sus estudios artísticos con los de Magisterio, pues fue también maestra nacional.

Participa en los concursos de pintura de la Real Academia de Valladolid presentando dibujos de tipos populares y de bucólicos paisajes. En sus participaciones obtiene el Premio de Segunda Clase en la categoría del dibujo al carbón, en 1886 con la obra Amigable coloquio del pastor de Nogales y en 1887 por la titulada El barco de soto en las segadas: Asturias. Al año siguiente, 1888, obtiene el Premio de Primera Clase con el óleo La capilla de la aldea.

En 1882 marchó a Madrid, donde en dos años más tarde formó parte del grupo de las primeras seis mujeres que se matricularon en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado, con un permiso especial del Rey.

2

La capilla de la aldea

Estudió con Carlos de Haes, y, más tarde, con Sebastián Gessa y Alejandro Ferrant. Fue pensionada por la Diputación y por el Ayuntamiento de Valladolid. A partir de 1889 será el Ayuntamiento de Valladolid quien le conceda una nueva pensión para continuar su estancia en Madrid, desde donde remite a la Corporación Municipal, como agradecimiento, una copia de Masriera titulada La azotea y un Retrato de María Cristina con Alfonso XIII niño.

Remitió algunos trabajos a la Escuela de Valladolid, que fueron premiados en las exposiciones que anualmente realizaba.

Tras su matrimonio en 1895 firmó muchas de sus obras a partir de entonces como «Poncela de Jardiel».

3

Participó en todas las Exposiciones Nacionales celebradas entre 1892 y 1915, obteniendo menciones de honor en 1892, 1895 y 1899, Tercera Medalla en 1901 por la obra Poesía y realidad y Segunda Medalla en 1912.

Acudió también a las Bienales del Círculo de Bellas Artes y a la Exposición Internacional de 1892, donde obtuvo una mención.

Fue profesora de dibujo en las escuelas normales de Madrid y Zaragoza y cultivó con singular fortuna el paisaje, la figura, el bodegón y los temas florales.

7

Los últimos años de su vida los pasó en Zaragoza donde compaginó su afición a la pintura con su profesión de maestra. Murió en Quinto de Ebro (Zaragoza) en 1917.

En algunos libros aparece mencionada como Marcelina Poncela Ontoria.

4

Bodegón de caza

Entre sus cuadros destacados pueden mencionarse La saltadora de la picusa (1885), Amigable coloquio con el pastor de Nogales (1886), La capilla de la aldea (1886), El barco de Soto en las segadas (1887), Bodegón de caza (1892), Cesta de lilas y rosas (1892), Cesta de pensamientos (1892), El puesto de flores (1894), Los últimos perfiles (1895), Fruta de otoño (1895), Fresones (1895), Después de la veda (1897), Castilla y Aragón (1898), Los pinos (1899), Dos paisajes (1899), Un lejos de la Casa de Campo (1899), Camino del Pardo (1899), Camino de los Viveros (1899), Alrededores del puente de San Fernando (1899), Una dehesa en Asturias (1899), Miniatura (1899), Fiesta en la Plaza Mayor de Quinto (1900), Subida al piquete desde la Calle Mayor (1900), Poesía y realidad (1901), De Valencia (1903), Mis muñecos (1904), Galería de una andaluza (1906), Zagalillo aragonés (1907), El guardián de la casa (1910), Flor de estufa (1912), Interior de una fragua (1915), Arco de San Roque (1916), …

5

Plaza de Quinto de Ebro

6

Puerto de San Estéban

8

Cercanías de Vriesland

9

Subida al piquete desde la calle Mayor

10

Fiestas de Quinto en la Plaza Mayor

11

Paisaje

12

13

14

15

Referencias

José Ramón González García et al., Mujeres ilustres en Valladolid: siglos XII al XIX, Ayuntamiento de Valladolid, 2003.

Cristina Gállego Rubio y Juan Antonio Méndez Aparicio, Historia de La Biblioteca de La Universidad Complutense de Madrid, UCM, 2007.

Estrella de Diego, La mujer y la pintura del XIX español: cuatrocientas olvidadas y algunas más, Cátedra, 2009.

VV.AA., Spanish Artists from the Fourth to the Twentieth Century: A Critical Dictionary, G.K. Hall, 1996.

Linda L. Clark, Women and Achievement in Nineteenth-Century Europe, Cambridge University Press, 2008.

Joaquín de la Puente, José Carlos Brasas Egido y Juan Carlos Elorza, Pintores castellanos y leoneses del siglo XIX, Junta de Castilla y León, 1989.

M.G. Hernandez, Revista Contemporánea, Volumen 95, 1894.

Bernardino de Pantorba, Historia y crítica de las exposiciones nacionales de Bellas Artes celebradas en España, Ediciones Alcor, 1948.

J.M. Arnáiz, et al. (eds.), Cien años de pintura en España y Portugal (1830-1930), 11 vols, 1988-1993.

Mario Antolín Paz, Diccionario de pintores y escultores españoles del siglo XX, vol. 11, Forum Artis, 1994

Pueden verse algunos de sus cuadros en https://marcelinaponcela.blogspot.com.es/

BIBLIOGRAFÍA

BRASAS EGIDO, José Carlos: Pintores castellanos leoneses del siglo XIX, Junta Castilla y León, Valladolid, 1989.

URREA, Jesús: La Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción, Caja de Ahorros Popular de Valladolid, Valladolid, 1984.

URREA, Jesús: Pintores vallisoletanos del siglo XIX, Caja de Ahorros Popular de Valladolid, Valladolid, 1987.

URREA, Jesús: Patrimonio artístico del Ayuntamiento de Valladolid, Ayuntamiento, Valladolid, 1998.

Marcelina Poncela Ontoria. Biografía. Tesis

Luisa Botet y Mundi. Socia Fundadora Nº 16

.

Por Mª Dolores Barreda Pérez

.

LAS SOCIAS FUNDADORAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

Cinco fueron las mujeres que estuvieron dispuestas a apoyar la fundación de la Asociación de Pintores y Escultores y que como tal, firmaron y que presentamos según su orden de adhesión, para ir conociéndolas una por una y aprendiendo de ellas:

Socia Fundadora Nº 16: Luisa Botet y Mundi

Socia Fundadora Nº 29: Marcelina Poncela de Jardiel

Socia Fundadora Nº 94: Paz Eguía Viuda de Pina

Socia Fundadora Nº 131: Carmen Alcoverro

Socia Fundadora Nº 137: Pilar Montaner y Sureda

 

LUISA BOTET Y MUNDI

.

La pintora y grabadora Luisa Botet y Mundi nació en Cassá de la Selva (Gerona) el 2 de febrero de 1884 y falleció en Valencia en 1951.

Hija de Rita Mundi y del subinspector de Sanidad militar Domingo Botet y Carreras, que en 1883 pidió un permiso de excedencia de dos años para ir destinado a Cassá de la Selva. En 1895 fue destinado a Cuba, regresando en 1899.

Luisa recibió sus primeras enseñanzas artísticas en la Escuela Politécnica de Cassá de la Selva, donde fue discípula de Pilar Vilaret.

.

aaaaaa

.

Posteriormente amplió su aprendizaje  en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona y en la Escuela Superior de Bellas Artes de Madrid, donde obtuvo numerosas recompensas y el título de académica en  Pintura y Grabado, siendo discípula de Emilio Sala y de Muñoz Degrain en pintura y de Ricardo de los Ríos en la disciplina de grabado.

Cuando cumplió dieciocho años,  el Centro Republicano de Cassá de la Selva le adquirió el retrato de Nicolás Salmerón para su salón biblioteca. Un año más tarde, en 1906 realizaba una relevante exposición individual en la Sala Parés de Barcelona.

Concurrió a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1910 con “¡Ampáranos Dios mío!”, “Baile gitano”, un “Autorretrato al pastel” y tres grabados.

En 1911 expone en la Muestra Internacional de Roma, en 1912 ilustra la novela “Precocidad de Gualterio”, de M. Seco.

En 1913 realiza una exposición individual  en el Salón Iturrioz de Madrid, con más de treinta cuadros de paisajes, retratos y estudios de gitanos; en 1914 en la Sala Athenea de Girona y en 1915 en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

aaddddddd

En diciembre de 1915 es nombrada Profesora de Dibujo Geométrico y Artístico de la Escuela de Adultas de Valencia, ciudad donde permanecerá hasta entrada la guerra.

En 1917 expone en el Círculo de Bellas Artes de Valencia y en la Academia de Bellas Artes de Sabadell.

En 1918 muestra un tríptico titulado “La vida de la Virgen” en el Salón Iturrioz de Madrid. Posteriormente participó en el Salón de Otoño de 1922 y en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1926.

luisa a

Su última actividad conocida es la participación en 1936, en la Exposición de Pintura de Valencia organizada por la Alianza de intelectuales para la defensa de la cultura.

.

Encontramos reseñas de su actividad artística en publicaciones como El Globo, que el día 14 de octubre de 1910, bajo el título de “En la exposición. Luisa Botet”, artículo firmado por Qualterío M.Seco, dice lo siguiente:

Luisa: concordancia fiel

encuentro en gracia y dulzura,

entre tu propia dulzura

y el fruto de tu pincel;

como las abejas miel,

trofeos el vencedor,

y el galán prendas de amor,

en tu mansión atesoras

esos cuadros que elaboras

con exquisito primor.

En ellos tu pulso diestro

reproduce la Natura,

que revistes de hermosura

con artificio maestro.

En todos se observa el estro,

la brillantez, el decoro;

y es tu lápiz un tesoro

y tu pincel un prodigio,

que tu artístico prestigio

tejen con hilos de oro.

Tu genio activo y fecundo,

que guía tu mano inquieta,

arranca de tu paleta

breve resumen del mundo.

Mezclas con arte profundo,

en ti 8 lienzos, risa y llanto,

y causan igual encanto

á quien los ve y analiza,

desde la fresca Hortaliza

hasta la Muerte de un santo.

Hay en tus varios paisajes

á veces honda tristeza;

ora alegría y grandeza,

ora sombríos boscajes,

Y mezcl«8 plantas salvajes,

arroyos, peñascos, florea,

con riqueza de colores,

aire puro, claro ambiente,

y luz de Sol refulgente

ó de opalinos albores.

Y en tus lienzos numerosos,

hallo tipos de italianas,

negras, chulas, segovianas,

damas y niños graciosos.

Y hay retratos primoroso?,

y cuadros llenos de unción;

y guardas en un rincón

la Gitana, brava moza

que conquistó en Zaragoza,

honorífica mención.

Constituye noble acierto

tu San Andrés Abelino,

en un éxtasis divino

repentinamente muerto.

De sobriedad y concierto,

aquel cuadro es un trasunto;

y avaloran el conjunto,

el altar Iluminado

y el acólito espantado

al desplomarse el difunto.

Entre tus obras descuella

tu retrato, fiel pintura,

donde tu propia hermosura

oculto fuego destella.

En esa pintura bella,

expresiva y sonriente,

se descubre el alma ardiente,

la viveza juvenil

y la inspiración gentil

que brilla sobre tu frente.

Es inmensa tu valía,

y eso que sólo hasta ahora,

tu juventud es aurora

que anuncia esplendente día;

Pero te sobra energía,

que excluye la incertidumbre;

en ti la lucha es costumbre,

de gloria sientes anhelo,

y en rapidísimo vuelo

abordarás á la cumbre.

No eres tú la mariposa

falta de aliento y vigor,

que vaya de flor en flor

versátil y caprichosa:

Por lo contrario; animosa,

a impulsos de otro divino,

avanzas en tu camino,

cual paloma mensajera

que hiende el aire ligera

y va recta á su destino.

Ni eres la flor de hermosura

débil, efímera, inerte,

que halla el olvido y la muerte

al llegar la noche oscura:

no, ni la luz que fulgura,

de la instantánea centella,

sino la tranquila estrella

que señala en lo infinito

del arte noble y bendito

su minesisima huella.

Quizá tus obras mejores

hallen vulgo indiferente;

quizá la envidia inclemente

descargue en ti sus rencores.

Quizá sufras mil dolores,

antes de hallar la victoria

contra la mundana escoria

en batallas intestinas,

porque es sendero de espinas

el que conduce a la gloria.

Mas la inspiración ardiente

de tu espíritu creador,

el lauro del vencedor

ceñirá a tu casta frente:

Lucha, pues, alma valiente,

sin desmayar en tu celo

y sin que corte su vuelo

tu ambición noble y tenaz,

que sólo el águila audaz

logra remontarse al cielo.

sssssdd 001adddddddddddddd

.

En La Correspondencia de España del 15 de noviembre de 1913, de la pluma de Alberto de Segovia, encontramos la siguiente reseña bajo el título de «Notas de arte. Una muchacha pintora».

“Femenino pincel ha sabido trasladar a la tabla el paisaje madrileño del Retiro. Diferentes rincones del bello parque pintó, hábil, Luisa Botet. Contemplando los pequeños cuadros acuden al alma sensaciones de sitios amigos. Son aquéllos los álamos esbeltos y robustos, son aquéllas las gallardas acacias, son aquéllos los recortados ebónibus.

En uno de los paisajes aparece un ciprés del parterre. Nosotros recordamos ese ciprés. En otro de los cuadritos hay pintados varios bancos de madera, de esos bancos que tienen grabados en la tabla del respaldo nombres de mujer, en memoria de idilios que pasaron.

Es el Retiro, y el Retiro en otoño—que es el tiempo en que está más hermoso—, el que ha hecho vivir en sus cuadros Luisa Botet. El Retiro mismo, con toda su luz maravillosa, la espléndida luz del sol de Madrid.

Estos paisajes son lo que más nos gusta de la labor de la joven pintora que expone en el Salón Iturrioz. Porque ofrecen una visión sentimental, un poco melancólica, de lugares que vemos, que amamos; de lugares que deben ser motivos estéticos—y aun no lo son— de un arte local, madrileño, de una escuela nueva, de aquí.

Igual quisiéramos que se crease una novela, una poesía, una literatura, en una palabra, puramente, castizamente madrileña. Y tenemos algunos cultivadores: Martínez Sierra, Ramírez Ángel, Emilio Carrere… y pocos más.

De las obras de Luisa Botet merecen mención especial los estudios de la Niña de las trenzas—una nena encantadora—, la Niña del gato, los retratos de las Srtas. Cristina y Paula de Gan, Margarita y Teresa Benito Torres, Pilar Maffei—todas muy gentiles y muy gentilmente retratadas por Luisa Botet—, Señora de Coll, el padre de la pintora, Agustina y el pintor Grau.

Son bellísimos los cuadros de la Granja de Barcelona. Uno de ellos presenta un estanque que es un acierto. Los estudios de gitanos—Baile gitano, ¡Enjaulado!, Gitanilla y otros—son muy interesantes; también Las rosas y los claveles (que ha adquirido S. A. R. la Infanta doña Isabel), En la plaza. En la iglesia. La rubita. La de los «bluets» y Lucha interna, un cuadro grande, verdaderamente valiente y atrevido, que revela un esfuerzo y un deseo dignas de elogio, aunque en nuestro modesto juicio no sea el mejor de los cuadros de la notable pintora.

Tal vez merezca este calificativo el titulado Para los toros, un interior incomparable, luminoso, acertado, lleno de vida, de realidad. Es un cuarto en la calle de San Pedro—bien madrileño, ¿verdad?—, ocupado por varías muchachas juncales y repeinadas, modistillas castizas, que se preparan para ir a los toros. No podemos ser nosotros más antitaurinos. El lector no ignora el odio cordial que profesamos a la maldita fiesta nacional. Pero ante la verdad, el prejuicio sectario enmudece y aun es vencido. El caso es que técnicamente el cuadro este de la inspirada artista merece todas las alabanzas del crítico. El arrebol de las mejillas de las lindas manolas, sus mantones de Manila, sus mantillas de madroños, todos los detalles y el conjunto son de una exactitud, de una expresión, de una emoción insuperables, verdaderamente afortunados. Envidia uno al majo—al escolar o al hortera, hablemos de hoy que espera a esta chulona de mantón amarillo para acompañarla a la corrida. Y por un momento olvidamos las campañas de Eugenio Noel.

Luisa Botet es una muchacha, una jovencita. Lo que presenta al público en esta Exposición de sus obras es sólo una parte de su trabajo. Además, está en camino de hacer más y de hacerlo mejor. Si estudia, si no se cansa llegará a colocarse entre los mejores pintores. En el momento actual prueba vocación, buen gusto, conocimiento de la técnica. Bastante es.

Deseamos que lo que hoy es una esperanza extraordinaria, sea mañana una cumplida realidad. Como jóvenes que somos, también a su progreso artístico será paralelo el de nuestro criterio. Esperemos en esta muchacha, por bien del arte español, y más especialmente del arte madrileño.

.

Luisa Botet

La pintora en Valencia en 1917

.

ffffff

.

NOTAS BIOGRAFICAS:

«De la exposiciódee la senyoreta Lluisa Botet a l Ácademia de Belles Arts de Sabadell»  Feminal, 1917.

“Una pintora cassanenca” en Horitzó, 14 junio 1934.

Rosa POUS TENAS Memòria de la recerca. L ´art a Girona als Segles XIX i XX. Emprentes de creació femenina 1872 – 1960. Ajuntament de Girona, 2010

Revista Antiqvaria

La Gaceta de Sanidad Militar, 25 julio 1883.

“Cassá de la Selva” en El Ideal, 2 agosto 1903

“Una pintora catalana», Feminal, 1911

LAS SOCIAS FUNDADORAS DE LA AEPE

Por Mª Dolores Barreda Pérez

LAS SOCIAS FUNDADORAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

La mujer en las Bellas Artes en la primera década del siglo XX

Nunca fueron lucidos los escenarios y exposiciones de las mujeres de principios de siglo.

La descortesía ocupaba el puesto que por derecho propio correspondía al trabajo artístico de la mujer, dada la importancia de las obras presentadas en las diferentes secciones de las distintas Exposiciones Nacionales de Bellas Artes con firmas femeninas.

En aquel momento se ponía en ridículo toda mujer que, saliendo de la rutina, estudiara y se enriqueciera, como si fuera un perjuicio que la mujer aprendiese.

Bien es verdad que había voces que defendían que “será siempre mejor y más provechoso para los suyos, que la mujer asista a las sabias lecciones del Ateneo, que vaya a los museos, porque oiría hablar de las obras clásicas o modernas de Calderón o Cervantes, … pues que esto, a más de deleitar su espíritu, cultiva su inteligencia y la dispone en condiciones ventajosas para la lucha por la existencia en la sociedad, a aquella que por azares de la vida sea el único sostén de su familia, o tenga precisión de coadyuvar al sostenimiento de la suya, por ser escaso el sueldo del marido, o excesiva la familia, cumpliendo con lo que dice Fray Luis de León, de que la mujer debe ayudar a su marido, siempre que pueda honradamente. Muchas mujeres viven con los puntos de su pluma, y no son pocas las que tienen su paleta como único medio de subsistencia. Y ¿qué mejor ocupación que la artística para una mujer que tiene que trabajar, y que por su salud o por cualquier conveniencia social no puede dedicarse a trabajos de confección, única profesión destinada (aunque a medias, pues siempre se paga mejor al modisto que a la mujer?”.

Pero estas voces que hoy nos parecen tan superadas, no dejaban de ser siempre una excepción en la prensa de la época, dominada por hombres y en la que triunfaban también los hombres como artistas.

La principal pega consistía en que la mujer que se dedicaba a las artes estaba abandonando los cuidados domésticos, el hogar y sobre todo, el cuidado de los hijos, descuidando sus obligaciones como esposas y madres y el buen gobierno de sus casas.

Sin embargo, sí se le concedía verdadero “mérito artístico” a algunas obras creadas por pintoras; no a las propias féminas en sí, sino a la obra, y no a toda la obra, sino sólo a algunas.

En este ambiente, sólo a las hijas de familias acomodadas les era posible el acceso de manera independiente a la educación artística. Para el resto de mujeres, pertenecientes a clases medias, el desarrollo de  su actividad artística se realizó a través de sus relaciones, bien sea como madres, hijas, hermanas, parejas o esposas de otros artistas. Otras, las menos, se introducen en los círculos artísticos

como modelos y trasforman después sus aficiones artísticas en labor profesional, con el apoyo de sus esposos y amantes, y en muchas ocasiones, a pesar de colaborar (trabajos que por supuesto iban mucho más allá de la simple colaboración) con sus esposos o amantes.

Puntualmente tuvieron el reconocimiento a su genialidad y creatividad en sus innovaciones artísticas, participaron en exposiciones y salones, y vendieron sus cuadros, pero pocas han entrado a formar parte de los libros de Historia del Arte.

Las trabas a las que se enfrentaban hicieron muy difícil que pudieran desempeñar un papel más destacado. Asumieron en la mayoría de los casos una subordinación artística respecto de sus compañeros, intentando a través de temáticas más femeninas, que estaban a su alcance, desarrollar sus actividades artísticas. Quizá precisamente porque no fueron consideradas como artísticas en un sentido intelectual.

Nuevos datos de la Fundación de la Asociación Española de Pintores y Escultores

En este ambiente, el 15 de abril de 1910 se funda la Asociación Española de Pintores y Escultores en la ciudad de Madrid. Los socios fundadores, 180 en total, son nombres brillantes, conocidos, admirados, pero entre todos ellos, únicamente fueron cinco las mujeres que firmaron como socias fundadoras.

Cinco grandes mujeres, como ahora veremos, que supieron destacar unas por sí mismas, y otras pese a sus apellidos, ya que estaban vinculadas al mundo del arte a través de parientes directos. Sólo una sintió la verdadera vocación del arte sin haber mediado en el ambiente familiar la influencia de sus progenitores o hermanos.

Cinco grandes mujeres, desconocidas para muchos, que vamos a ir descubriendo en éste y en los próximos números de la Gaceta de Bellas Artes, y que a todos nos va a gustar rememorar y admirar por cuanto de luchadoras, vanguardistas y renovadoras tuvieron, porque merece la pena conocer más la historia de nuestra entidad, para sentirla grande y seguir haciendo de ella, hogar de memoria y recuerdo perecedero de cuantos ayudaron a encumbrarla como se merece.

Sin embargo, el espíritu de la recién nacida Asociación de Pintores y Escultores se manifestó desde el principio con un marcado carácter liberal, ya que la mayor parte de sus fundadores admitían mujeres en sus estudios y talleres y el nivel artístico de las socias venía ya avalado por sus obras y trayectoria artística.

Es decir, no se asociaban jovencitas deseosas de aprender de grandes artistas, sino artistas en el sentido más amplio de la palabra que eran mujeres, y que buscan y comparten el ideario asociativo de defensa de sus intereses materiales y artísticos, la difusión del arte, su fomento…

La trayectoria histórica de nuestra entidad nos muestra que las mujeres artistas se fueron incorporando y aproximando cada vez más y con mayor entusiasmo, al mundo del arte y al mundo asociativo. Las limitaciones sufridas a lo largo de la historia se iban superando poco a poco gracias al libre acceso a las escuelas de pintura, a la participación en exposiciones y concursos y a la dura tarea de lograr desechar los prejuicios instalados en una sociedad dominada por hombres.

Sin embargo, por encima de ser hombres y mujeres, los artistas son una rara especie aparte, especial, diferente, en la que prevalece el talento, la curiosidad, el carácter impulsivo, las interminables horas de trabajo, el esfuerzo creador y la autocrítica, el sacrificio y a veces la incomprensión, la pasión, la sensibilidad, la búsqueda de la belleza sublime, el placer, la ensoñación, el deleite, la capacidad de transformar la fantasía, la fragilidad del alma ante la crítica, la deslumbrante visión del color, la particular percepción de la luz, la desbordante imaginación, la genialidad misma y hasta la excentricidad, dejar aparte lo convencional, las reglas mismas del arte para llegar a ser visionarios, compulsivos, intuitivos, desbordantes, versátiles… y miles de cualidades innatas o adquiridas, en las que no importa si eres hombre o mujer, porque lo que sí eres es un ARTISTA.

La fundación de la Asociación de Pintores y Escultores se fraguó según una idea de Mariano Benlliure, quien en 1904 y en el transcurso de un banquete celebrado en el Retiro en honor de los artistas premiados en la Exposición Nacional, propuso ya la “formación de una Sociedad de Pintores y Escultores Españoles, aún residentes en el extranjero, con objeto de defender sus intereses materiales y artísticos,… fomentar todas las manifestaciones del Arte por medio de Exposiciones en España y en el extranjero, crear una Caja de socorros y pensiones…y la instalación de un salón permanente donde los individuos que perteneciera a la Asociación pudiesen exponer sus obras, dando así mayores facilidades al público y a los artistas para la venta”.

Estas y otras ideas expuestas entonces fueron acogidas por todos los presentes y los ausentes cuando las conocieron, con unánime aplauso. Pero Mariano Benlliure no volvió a acordarse de ello y la idea quedó sumida en el olvido.

Años más tarde, fue Eduardo Chicharro quien recordando las palabras del maestro, decidió retomar la idea y recordar a todos los artistas que era preciso unirse para constituir una fuerza, para prestarse mutualidad y recíproco apoyo, y así se formó una Junta organizadora que convocó a todos los pintores y escultores madrileños y logró reunirlos en el gran salón de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Más de 150 acudieron a este llamamiento que se convirtió en Asamblea y que reunió a artistas anónimos y a otros de primera fila, y en donde se habló de la conveniencia de la reunión de todos los artistas y se leyeron los estatutos, que habían sido previamente repartidos con las invitaciones a la convocatoria, para que los que quisieran pudieran presentar modificaciones o sugerencias, y que fueron finalmente aprobados con total unanimidad.

Tal y como se dijo en aquella Asamblea fundacional, a la que asistieron nuestras socias fundadoras, la naciente Asociación contribuía a “la regeneración del artista y al resurgimiento del arte, tan abandonado en nuestra patria de los poderes públicos, como la más rica del mundo en Arte e inspiración pictórica y escultórica”, contando desde un principio con el incondicional apoyo de la prensa, justificando que “si el artista moldea las costumbres de los pueblos, el periodista moldea la conciencia pública, siendo, por tanto, hermanos gemelos el periodista y el artista”.

Las Socias Fundadoras

Como decimos, cinco fueron las mujeres que estuvieron dispuestas a apoyar la fundación de la Asociación de Pintores y Escultores y que como tal, firmaron y que presentamos según su orden de adhesión. En los próximos meses, iremos conociéndolas una por una y aprendiendo de ellas:

Socia Fundadora Nº 16: Luisa Botet y Mundi.

Socia Fundadora Nº 29: Marcelina Poncela de Jardiel.

Socia Fundadora Nº 94: Paz Eguía Viuda de Pina.

Socia Fundadora Nº 131: Carmen Alcoverro.

Socia Fundadora Nº 137: Pilar Montaner y Sureda.

.

Luisa Botet y Mundi

Luisa Botet y Mundi

.

jardiel

Marcelina Poncela de Jardiel

.

Paz Eguía

Paz Eguía, Viuda de Pina

.

carmen alcoverro

Carmen Alcoverro

.

pilar montaner

Pilar Montaner y Sureda

Entrevista a Marta Barceló López

Por Mª Dolores Barreda Pérez

Realiza sus prácticas en la Asociación Española de Pintores y Escultores, en el Departamento de Biblioteconomía, Documentación y Archivo Histórico.

Estudia el grado de historia en la UNAV, con la especialidad de estudios políticos y sociológicos. Durante la carrera realizó sus prácticas en la empresa Hidroeléctrica Tudelana, como ayudante de Recursos Humanos, en la selección y búsqueda de personal. Esto la ayudó en el reconocimiento del perfil  profesional de las personas y en el alejamiento de los mundos teóricos universitarios, en pro del empresarial. Cabe resaltar, que participó como voluntaria en la Fundación María Forcada, perteneciente al grupo Castel Ruiz, como guía de la exposición de fotografía del Premio Nacional Gervasio Sánchez, “Antología”. Domina el inglés y el catalán.

¿Por qué has elegido la Asociación Española de Pintores y Escultores para hacer las prácticas?

Marta Barceló: La larga trayectoria histórico-artística de la Asociación Española de Pintores y Escultores  casaba a la perfección con mi interés por el desarrollo artístico español contemporáneo. Tener la oportunidad de manejar archivos y documentos primarios, desde artículos de Joaquín Sorolla hasta reseñas de Eduardo Chicarro…, resultaba realmente emocionante desde mi perspectiva.

Ahora que conoces la Asociación Española de Pintores y Escultores desde dentro, ¿cómo la valoras?

M.B.: La cordial relación entre socios, jefes, empleados… han enmarcado mi actividad en la AEPE desde el primero y hasta el último día. Un buen ambiente siempre resulta esencial  en el fomento de la creatividad, individualidad e independencia en el trabajo desarrollado. La confianza que se depositaba en cada uno de los trabajadores es el mejor delimitador de funciones, a la par que aporta libertad dentro del marco en el que te inscribes. En mi caso, la posibilidad de poder actuar sobre los documentos sin necesidad de aprobación sobre la manera en el que acometía la digitalización ha sido esencial  para optimizar la labor que he desempeñado.

Acabamos de cumplir 105 años de historia, pero ¿cómo crees que la AEPE está afrontando el futuro?

M.B.:La AEPE, bajo mi parecer, se amoldará a los tiempos actuales tal y como lo ha hecho desde su fundación. Afrontando cambios sociales, políticos y artísticos con el fin de elevar el nivel cultural del entorno en el que desarrolla su actividad.

Marta

Entrevista a Itziar Zabalza Murillo

Por Mª Dolores Barreda Pérez

Itziar Zabalza Murillo realiza sus prácticas en la Asociación Española de Pintores y Escultores, en el Departamento de Patrimonio.

Licenciada en Bellas Artes en la Universidad del País Vasco, especialidad en Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural. Durante la carrera hizo prácticas en la empresa The Cloister, restaurando el Retablo del Evangelio de la Parroquia del Salvador de Urdax (Navarra), y en el Departamento de Conservación y Restauración de Arte Antiguo del Museo de Bellas Artes de Bilbao (Vizcaya), en donde también participó en la organización de la exposición de Francisco Durrio, titulada “Sobre las huellas de Gauguin”.

Una vez terminada la carrera consiguió una beca de trabajo de la Universidad del País Vasco y comenzó a trabajar en la empresa navarra Sagarte, en donde participó en la restauración  de la bóveda de la Ermita de Muskilda, en Ochagavía (Navarra) y en la de la Iglesia de la Purificación de Vesolla (Navarra). Una vez terminada la beca, la misma empresa la contrató para participar en la restauración de la portada de San José, de la Catedral de Pamplona (Navarra). Actualmente cursa el Máster en Mercado del Arte y Dirección de Empresas Relacionadas de la Universidad de Antonio de Nebrija (Madrid). Domina tres idiomas: Ingles, Euskera e Italiano.

¿Por qué has elegido la Asociación Española de Pintores y Escultores para hacer las prácticas?

Itziar Zabalza: Básicamente fueron dos las razones que me llevaron a decidir hacer las prácticas en la Asociación Española de Pintores y Escultores. La primera, fue apreciar el privilegio de poder trabajar en una institución histórica como ésta, que ha perdurado desde 1910 hasta nuestros días.

La segunda, y casi definitiva, fue que me pareció muy interesante el trabajo del Departamento de Patrimonio, ya que en  él podía poner en práctica algunos de mis conocimientos tanto en materia de conservación como en restauración, proporcionándome la experiencia necesaria cuya base teórica ya adquirí en la carrera. Muy interesante también poder llevar a cabo trabajos de catalogación y tasación, adquiridos a partir del Máster de Mercado del Arte que actualmente curso.

Ahora que conoces la Asociación Española de Pintores y Escultores desde dentro, ¿cómo la valoras?

I.Z.: El aspecto más importante a destacar de la Asociación es el buen ambiente que hay, ya que en cualquier momento están dispuestos a ayudarte en cualquier cosa, y esto es algo que encuentro fundamental a la hora de trabajar, porque indica que estamos en una organización dinámica y eso siempre es muy positivo en cualquier trabajo.

Acabamos de cumplir 105 años de historia, pero ¿cómo crees que la AEPE está afrontando el futuro?

I.Z.: Desde mi punto de vista, la Asociación poco a poco se está adaptando a los nuevos tiempos. Además el hecho de que el 15 de abril del 2015 cumpliese la friolera de 105 años y siga ahí, en la brecha, llena de actividad, significa que no está teniendo ningún problema para afrontar el futuro con retos como el tecnológico

¿Qué te parece el hecho de que los artistas sigan queriendo asociarse?

I.Z.: Creo que es algo totalmente comprensible teniendo en cuenta que no se integran en una asociación cualquiera, sino que se trata de una entidad histórica, de la que formaron parte artistas de la talla de Eduardo Chicharro o Joaquín Sorolla, entre otros muchos. Su objetivo, desde el principio, era y es recordar a la sociedad  la importancia del arte, para ello, se llevan a cabo certámenes y exposiciones, desarrollo de actividades culturales, contribuyendo al fomento de los artistas y al impulso de las artes plásticas en general. Y además, la importancia que la AEPE da a todos y cada uno de sus  socios, el trato humano que dispensa a cada artista en particular y al colectivo en general, es el gran atractivo para que sigan asociándose.

Itziar

Entrevista a Marisa y Miguel Angel Codina

Por Mª Dolores Barreda Pérez 

Pasear por la Fundición Codina es estar inmerso en la historia de la escultura y del arte de España. Es pisar un polvo atesorado por maestros escultores y fundidores, por genios que han pasado por allí para dar vida al bronce. Es saborear y paladear el arte escondido hasta en los más recónditos rincones, abarrotados de esculturas, moldes y maquetas.

Entrar y ver las dimensiones de una Fundición, de la mufla, del gigantesco horno del que salen las piezas más variadas y preciosistas, es atravesar un túnel del tiempo y volver a revivir el gran tiempo de la escultura.

Los grandes maestros y las grandes obras de las que tanto hemos oímos hablar y vemos a diario en fotografías, han salido de allí mismo, de aquel gran horno, de aquel molde que duerme un sueño inmortal colgado de alguna argolla en el techo.

En las estanterías, las “pequeñas” obras se dispersan. Los moldes de cera tan característicos llaman la atención por su curioso y vivo color. Ningún olor especial acompaña aquella maraña, salvo el olor de la historia, que nos despierta un feroz apetito por adentrarnos en aquel templo del arte que da a luz obras maravillosas.

Marisa y Miguel Angel Codina, continuadores de una gran estirpe de fundidores, me reciben con una gran sonrisa. Se les ve orgullosos guardianes de un tiempo y un saber, hoy reservado a unos pocos, porque poca gente hay ya que utilice los métodos tradicionales de la fundición y se convierta en uno de los pocos “llamados” y “elegidos” a velar por el arte de la escultura.

Me enseñan con plena satisfacción la que hasta ese momento ha sido la Fundición Codina, inmersa en las labores propias de un traslado a otras instalaciones donde continuar la historia, perpetuar el nombre y la firma y comenzar un nuevo futuro prometedor y brillante.

Veo fotografías de los grandes maestros trabajando codo con codo con los fundidores, y veo también fotografías de algunas de las más famosas obras salidas de su taller, y me parece mentira que toda aquella belleza haya salido de las cenizas, como el ave fénix que renace una y otra vez de entre los escombros.

Ha sido el traslado que afrontan, lo que ha encendido la llama de esta exposición que se inaugura el 15 de octubre y en la que se podrán contemplar obras de los mejores escultores a lo largo de tres siglos.

La lista de nombres es impresionante. Desde Benlliure a Rodin, de Miguel Blay, uno de los fundadores de la Asociación Española de Pintores y Escultores, hasta Oteiza, pasando por Julio Antonio, Josep Clará, los hermanos Coullaut Valera y los López Hernández, Victorio Macho, César Manrique,…

Artistas de primer orden reunidos en una muestra única nacida de la ilusión de José Gabriel Astudillo López, el Presidente de la AEPE y amigo de los Codina, que no quiso dejar pasar por alto la oportunidad única que representa la exhibición de piezas tan dispares y representativas de la escultura española.

Y dicho y hecho. Los Codina recogieron el guante y fruto de esa estrecha colaboración entre su Fundición y la histórica Asociación Española de Pintores y Escultores, nació esta exposición de obras tan dispares, tan hermosas y tan vivas que la hacen única en su género.

Será ésta una muestra ideal, especialmente pensada y proyectada, para los amantes de la escultura y las artes. Y será única, porque muchas piezas no saldrán ya de la nueva ubicación de la fundición y no se exhibirán más al público.

Con este motivo, charlamos un rato con Marisa y Miguel Angel Codina.

A punto de inaugurar la Exposición “Tres siglos de esculturas. Fundición Codina”, ¿qué se siente «al dar a luz¨» este proyecto?

Marisa y Miguel Angel Codina: Mucho respeto y un profundo agradecimiento a la Asociación de Pintores y Escultores que lo han hecho posible. El trato directo y sumamente cordial con el equipo, José Gabriel Astudillo, Mª Dolores Barreda, Juan de la Cruz Pallarés y Alejandro Aguilar Soria, es un privilegio que nunca podríamos haber imaginado.

Habéis cumplido ya 125 años, ¿Por qué hacer ahora una exposición de vuestros fondos? 

M. y M.A. C.: De nuestros fondos y de los escultores más queridos por esta casa que han recorrido este camino junto a nosotros. Y sobre todo, porque la Asociación Española de Pintores y Escultores ha confiado en nosotros y en nuestra historia.

Atravesáis además un cambio de nombre de la empresa familiar…

M. y M.A. C.: Si, nos hemos trasladado a nuevas instalaciones y renovamos también el nombre: CODINA ESCULTURA.

¿Qué contacto ha mantenido desde siempre la Fundición Codina con la Asociación Española de Pintores y Escultores?

M. y M.A. C.: Hemos tenido el placer de fundir obra a muchos de los más representativos miembros de la Asociación tales como Miguel Blay, Mateo Inurria, Mariano Benlliure, etc. y en este sentido siempre ha existido un trato real y directo.

¿Vuestra historia está ligada a la historia de la AEPE?

M. y M.A. C.: Si, y a partir de ahora la colaboración va a ser mucho más estrecha. Tenemos en marcha varios proyectos conjuntos que redundarán en beneficio de ambas entidades y con los que tenemos mucha ilusión por todo lo que van a significar y por el favor que podemos hacer en el mundo de la escultura que parece no atravesar buenos momentos.

¿Qué opinión os merece la historia, trayectoria y el presente y futuro de la AEPE?

M. y M.A. C.: La labor de la Asociación ha sido siempre encomiable; en su nacimiento ya contó con los mejores artistas de la España de la época, pero el equipo actual esta también formado por unos increíbles profesionales de los que nos gustaría destacar su entusiasmo por el noble arte del Arte, y su entrega y dedicación, digna de encomio y alabanza.

Este año por primera vez queréis estar presentes en el 81 Salón de Otoño aportando el Premio Fundición Codina, todo un honor para la AEPE, ¿cuál es vuestra valoración del Salón, de las obras presentadas, de la función que el Salón tiene?

M. y M.A. C.: Es todo un honor para nosotros poder participar en la más prestigiosa y la más decana muestra de Arte de España. La calidad de las obras presentadas certifican que el certamen es el mejor, 81 ediciones lo dicen todo.

¿Qué es lo que más valoráis de la historia del Salón de Otoño a través de 81 ediciones?

M. y M.A. C.: El enorme prestigio nacional e internacional que mantiene en todas su ediciones. Lo que demuestra su calidad y categoría. Y el esfuerzo de cada año por hacer del premio un referente nacional, intentando mejorar a través de la selección de un Jurado especializado y cuyas personalidades lo hacen del todo envidiable.

El tiempo de la escultura parece haber pasado ya….

M. y M.A. C.: Puede parecerlo ante la gran masificación de materiales y técnicas que contemplamos, pero a pesar de todo ello, subsiste esta fundición, y sobrevivimos reivindicando su papel de testigo y de protagonista de la historia. Estos cambios nos han hecho adaptarnos como se viene haciendo desde la aplicación de las nuevas tecnologías, pero sin permitir por ello que la tradicional técnica de fundición a la cera perdida, que nuestra firma introdujo en España hace ya más de 100 años, como el sistema más innovador de fundición en el momento, se pierda irremediablemente. En este sentido, nos creemos no sólo testigos y protagonistas, sino guardianes de la historia, de una increíble historia que conforma la historia de la escultura en España.

La crisis que vivimos habrá afectado profundamente a una empresa como la vuestra….

M. y M.A. C.: Muchísimo. En los últimos años la obra civil ha desaparecido casi por completo, los ayuntamientos y las instituciones no tienen presupuesto para la cultura.

Entonces, fundir una escultura ¿Sigue siendo la meta de todo escultor?

M. y M.A. C.: Supongo que sí. El bronce es la materia definitiva que cualquier escultor necesita para que su obra perdure.

Buscáis ofrecer nuevos servicios y nuevas alternativas a los artistas actuales que resulten más económicas, renovarse o morir….

M. y M.A. C.: Nuestro trabajo es fundamentalmente artesano, los materiales tienen que ser de primera calidad, no podemos ahorrar ni en tiempo de dedicación a cada escultura, ni en utilizar siliconas, ceras o bronce que no sean de máxima calidad, ya que el resultado podría ser desastroso.

Lo que sí ofrecemos a los artistas es la posibilidad de venir a la fundición y participar de los diferentes procesos, ponemos a su disposición nuestras instalaciones para que puedan trabajar ellos mismos en la realización de moldes, repaso de ceras, cincelado del bronce, pátinas… De esa manera los costes de producción se reducen considerablemente y ellos tienen la posibilidad de disfrutar de su obra desde el mismo momento de su concepción hasta su finalización. Eso es algo que valoran mucho los artistas y que realmente agradecen, el participar e implicarse en todo el proceso creativo. Quien lo ha probado, repite sin dudar la experiencia.

Vuestros fondos deben ser más ricos (artísticamente) y atractivos que muchos museos del mundo….

M. y M.A. C.: Tenemos la inmensa suerte de haber heredado también obras de nuestros predecesores, esculturas de artistas de la talla de Benlliure, Julio Antonio, Manolo Hugué, Emiliano Barral… y otras tantas actuales como las de Julio López Hernández, Fernando Suárez, José Carrilero… La lista es bastante extensa pero nos llena de orgullo contar esas piezas y más que con ellas, con la amistad de sus creadores tanto antes como ahora. Eso sí nos hace ricos, inmensamente ricos: el haber tenido el privilegio de ser amigos de tantos genios.

¿Qué sentís al convivir a diario con obras de los grandes genios?

M. y M.A. C.: Lo cierto es que es una gozada, es la razón de nuestra vida y aunque suene un poco exagerado, no podríamos vivir ya sin dar los buenos días a los personajes que nos rodean a diario… (Lo dicen mirando casi casi de reojo a la inmensa cabeza del caballo del General Martínez Campos que cuelga de una gruesa cadena colgada del techo, a la que pasan la mano por el hocico, como acariciándola…).

¿Hasta que punto se puede saber si una escultura ha salido de vuestro taller, qué la caracteriza y distingue del resto de fundiciones?

M. y M.A. C.: Todas ellas llevan el sello de la fundición, en un lugar discreto las más pequeñas y de forma bastante visible en los grandes monumentos. Creo que lo que caracteriza y hace única a nuestra fundición es la calidad que hemos mantenido a lo largo de tres siglos, como se titula la exposición. Hay que tener en cuenta que al seguir fundiendo a la cera perdida, es decir, de una manera completa y totalmente tradicional, la calidad del trabajo es muy superior a otras técnicas que quizás sean más económicas, pero menos fiables. Una pieza de Codina es signo de calidad y garantía de encontrarnos ante una pieza única.

¿Qué supone para vosotros que las obras salidas de Codina estén repartidas a lo largo y ancho de todo el mundo?

M. y M.A. C.: Un orgullo tremendo que siempre emocionó a nuestros antepasados y que hoy en día nos sigue emocionando y haciendo vibrar como antaño. Ese es el motor que nos impulsa para seguir en este oficio, a pesar de los momentos tan ingratos que sufrimos muchas veces.

¿Cuál es la pieza clave que guarda la Fundición Codina?

M. y M.A. C.: Si sólo se puede elegir una, quizás la más entrañable, por la historia que encierra y el tortuoso camino recorrido, sea el grupo de “Séneca y Nerón”, una obra de Eduardo Barrón del año 1907, que sobrevivió a la Guerra Civil escondida, y que ha permanecido con nosotros en todos los talleres donde hemos estado.

¿Cuál es la obra que más ha impresionado, a lo largo de vuestra historia, a la opinión pública?

M. y M.A. C.: Eso es algo un poco difícil de determinar teniendo en cuenta que el trabajo de la fundición siempre queda en segundo plano. Normalmente es el escultor el que, por supuesto, se lleva la gloria. Como emblemáticas en sí, sí podríamos mencionar la estatua de Colón en la ciudad de Barcelona y las inmensas Cuadrigas de la Calle Alcalá de Madrid, totalmente cubiertas de pan de oro a pesar del tamaño, por la enorme dificultad de medios que existía en la época en la que se hicieron. Sí, puede que sean los trabajos más complicados que hemos realizado nunca.

Los más grandes a lo largo de tres siglos, han pasado por Codina, la exposición que ahora se inaugura es una importantísimo acontecimiento cultural y supone la oportunidad única de ver reunidos a los más grandes escultores de los últimos tres siglos en una muestra que se perfila como una de las antológicas más visitadas de este otoño madrileño.

Marisa y Miguel Angel Codina

logo CODINA

Entrevista a Evaristo Guerra

Con motivo de la V Edición del Premio de Pintura Evaristo Guerra Costa del Sol – Axarquía

Por Mª Dolores Barreda Pérez

Pintor autodidacta, Evaristo Guerra es un malagueño nacido en Vélez-Málaga, la capital de la comarca de la Axarquía, que desde muy joven se ha distinguido por hacer gala de su tierra natal y llevar sus colores y su luz por todo el mundo.

Su obra mantiene una fuerza cromática y creativa propia de los grandes pintores del XIX, pero con unos paisajes sosegados, templados y serenos, que no hacen sino evocarnos la maravillosa calma y poder de la naturaleza.

Sus almendros en flor son sólo excusas para mostrarnos los blancos tamizados de luz cuya composición los transforma en elementos místicos y espirituales. Los árboles y las casas se convierten en mensajes de la naturaleza, esa que tan bien sabe reflejar Evaristo y cuyos colores y estaciones no son sino el reflejo del estallido, la eclosión y la comunión con la tierra.

Evaristo Guerra, como ya apuntara el genial Mingote, busca paisajes hermosos para sus obras, busca colores, olores y luces para mostrar su particular mundo, y nos lo muestra con tanta naturalidad, que no podemos más que gozar de su contemplación y dejarnos llevar por la ensoñación con la que nos envuelve y a la que nos remite, tan alejada del mundanal ruido….

Este artista “por la gracia divina”, como lo han llamado los flamencos de su tierra, vuelve a la primera fila del panorama artístico nacional para presentarnos la V edición del Premio de Pintura Evaristo Guerra Costa del Sol – Axarquía, y tenemos el privilegio de charlar un rato sobre este y otros temas.

¿Cómo surgió la idea de crear este certamen?

Evaristo Guerra: Después de conseguir el Premio Nacional de la Casa ABC “Blanco y Negro”, me dieron varios homenajes y el Ayuntamiento de Arenas (Málaga), creó el concurso que llevaba mi nombre, así estuvo varios años, hasta que más tarde por desidia del Concejal de Cultura de Arenas, dejó de existir. Entonces se trasladó a Vélez-Málaga, siendo este año el 5º Concurso, que organiza la Diputación de Málaga y colabora el Ayuntamiento de Vélez-Málaga.

Tengo entendido que este certamen era uno de tus grandes sueños y supongo que llegar a la quinta edición del mismo ha superado todas tus expectativas…

E.G.: Realmente se está cumpliendo el sueño, ya que con ésta quinta edición, es un Concurso firme y valorado por los pintores. De ahí que cada año concurren más artistas.

¿Por qué hacerlo en el contexto de la Feria de San Miguel y bajo el nombre de Comarca de la Axarquía?

E.G.: Bueno, bien se sabe que la Axarquía, es una Comarca rica en colores y de ahí ha nacido una inquietud en el Arte. Y hacerlo coincidiendo con la Feria de San Miguel, es muy importante, ya que es la mejor Feria del año en la Comarca, de los 31 pueblos que forman la Axarquía.

Desde el principio de este gran sueño, ¿encontraste todo el apoyo necesario en tus paisanos?

E.G.: Realmente fue así, desde el primer certamen fue muy bien visto, y sobre todo por las autoridades locales y por el gran apoyo que últimamente estoy teniendo, con el Delegado de Cultura de la Excma. Diputación Provincial de Málaga, D. Juan Jesús Bernal y por el Concejal de Tradiciones Populares, D. Jesús Lupiáñez Herrera, y lo que más me emociona es el apoyo del pueblo, con su Alcalde D. Francisco I. Delgado Bonilla.

Entonces ¿podríamos decir que te sientes “profeta en tu tierra”?

E.G.: Ellos saben lo mucho que he luchado por mi tierra. Uno ha sido un poco embajador fuera de mi pueblo, donde he viajado siempre, he llevado el nombre de VELEZ-MALAGA, como tarjeta de identidad.

Has recibido las más altas distinciones; eres Hijo Adoptivo de algunas ciudades, Axárquico de Honor; Hijo Predilecto de Vélez-Málaga, Medalla de Oro de la Provincia de Málaga,… ¿te sientes reconocido artística y personalmente?

E.G.: Siempre le estará agradecido a mi pueblo a mi provincia por el calor que han tenido conmigo. Creo que el pueblo me quiere, como yo les quiero a ellos. No hay una cosa más importante (aparte de mi familia), que el cariño tan grande que les tengo.

Sabemos de tu obra por lo que han escrito los críticos acerca de la misma, pero en realidad y con tus propias palabras, ¿cómo definirías tu pintura?

E.G.: Yo siempre digo que la pintura: ES PINTURA. Pero siempre le ponen un nombre, para mí todo el arte es importante, sin ninguna definición. Pero una vez el desaparecido crítico de ABC Antonio Manuel Campoy, la definió: “como un primitivo nuevo” Primitivista. Pero siempre diré que la pintura está por encima de los “ismos”.

Los colores de tu tierra siempre han estados presentes en tu obra, la luz y el color de Andalucía, pero en tu obra hay mucha composición, ¿qué pesa más en tus cuadros?

E.G.: Siempre me han gustado los colores de Andalucía; le puedo decir los azules de Cádiz, los morados de Málaga, el corinto de Granada, (como decía García Lorca), el Gris de Almería, los verdes de Jaén (por el inmenso olivar), el ocre dorado de Córdoba, el ocre oro de Sevilla y el magenta de Huelva. Es una composición de toda Andalucía, son 30 cuadros que están compuestos con la luz de las ocho provincias. Es una obra muy significativa. Con mucho peso.

Si tenemos que hablar de una obra clave en tu trayectoria, es la decoración interior al fresco de la Ermita de la Virgen de los Remedios, en Vélez-Málaga, unos imponentes murales a los que has dedicado muchos años de trabajo, ¿son un compendio de tu trayectoria artística? ¿Suponen una especie de retrospectiva interior que nos muestran tu evolución y etapas?  

E.G.: Realmente es así. Ahí está toda mi trayectoria artística, mis sueños, que desde niño he querido dejar a los pies de una Virgen, que siempre la he tenido dentro de mí. Le he metido dentro todo el paisaje que se ve desde la Ermita y convertirla en “la Ermita Transparente”. He querido dejar estos murales que forman los 1.150 m2. Siendo los murales más grandes que hay en España.

Has realizado una exposición antológica en el Museo del Patrimonio Municipal de Málaga, en la que también se han realizado exposiciones de algunos de nuestros ilustres socios como José Nogales, Moreno Carbonero o Muñoz Degraín… Como dice el eslogan publicitario,… sólo faltabas tú

E.G.: Entre febrero y abril de 2010 hice una exposición antológica que para mí fue una gran satisfacción, una bonita ilusión realizar dicha exposición en el Museo de Patrimonio, donde bien dices, tienen obras los maestros y antiguos socios de la Asociación. Pasó toda Málaga y Provincia por esta exposición antológica.

Además de esta muestra, ¿Qué otros proyectos has realizado últimamente?

E.G.: Una Exposición en la Sala de Ateneo de Madrid, en octubre de 2011 y en el 2013, otra en las Salas de Rectorado de la Universidad de Málaga. Ahora estoy trabajando para hacer una Exposición en Julio del 2015 en la maravillosa ciudad de Nerja (Málaga).

¿Cómo ves últimamente a la Asociación Española de Pintores y Escultores?

E.G.: Está muy comprometida con el arte, pienso que es una ventana abierta a todos los pintores y escultores de España, es un espacio muy significativo para la cultura, es el calor que necesitamos los artistas.

Un deseo para la misma, un ruego, una pregunta, felicitación,….

E.G.: Quiero expresar en primer lugar, una felicitación al Presidente, José Gabriel Astudillo, por su trabajo y a todo el equipo de la Asociación por la entrega de ayudar a la cultura. Seguir adelante con esta trayectoria.

eva

Entrevista a Carmen Jacques Gómez-Pablos

Por Mª Dolores Barreda Pérez

El pasado martes 17 de junio tuvo lugar la reunión del Jurado de selección y calificación de las obras presentadas al II Salón de Verano de Cuenca de la Fundación Caja Castilla La Mancha que se inaugura el día 1 de julio.

Con este motivo, y como ya viene siendo habitual desde que el Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo, así lo estableciera, un socio elegido al azar, es convocado para formar parte del Jurado y conocer así, de primera mano, cómo se desarrolla una de estas reuniones, compartiendo además la responsabilidad que ello conlleva y siendo parte activa de las actividades que viene realizando la Junta Directiva para todos los socios.

Como muchos socios han preguntado cuál es el procedimiento de elección del socio, vamos a contar, en líneas generales, cómo se realiza: cuatro miembros de la Junta Directiva dicen un número, que coincidirá con el número de socio asignado a cada miembro de la AEPE, y si dicho número está vacante o ha causado baja o el socio elegido no puede, por los motivos que sea, participar, entonces se elige el número inmediatamente inferior, y si no puede ser, el inmediatamente superior.

En esta ocasión, la socia elegida al azar resultó ser Carmen Jacques Gómez-Pablos, una artista de origen gaditano que ha vivido muchos años en Alicante. Ella tuvo el honor de ser miembro del Jurado de este II Salón de Verano de Cuenca, y aprovechando su colaboración, charlamos un rato acerca del tema.

¿Es esta la primera vez que la AEPE te llama para ser miembro de un Jurado?

Carmen Jacques: Si, desde que soy socia esta es la primera vez que participo en un Jurado y la verdad es que me hace muy feliz.

¿Cuánto tiempo hace que eres socia de la AEPE?

C.J.: Debe ser entre cuatro y cinco años.

¿Te ha sorprendido esta llamada para formar parte de un Jurado?

C.J.: Si, la verdad es que me ha sorprendido porque no lo esperaba para nada, me ha sorprendido mucho y claro, cuando me lo dijisteis pues no lo dudé; me pareció muy buena idea, la verdad.

Y ahora que ya has sido miembro del Jurado y has visto cómo se desarrolla ¿Qué te ha parecido? ¿Cómo valoras tu participación?

C.J.: En primer lugar me gustaría decir que ha sido un jurado totalmente imparcial, porque no se sabía el nombre de los participantes en ningún momento, así que cada uno de los miembros del Jurado hemos apuntado en un papel las obras que más nos gustaban, y tras contrastar la opinión de cada uno, en la que ha habido muchas coincidencias en cuanto a los premios que nos parecía conveniente, ha habido un acuerdo general, porque coincidimos en las obras que más nos gustaban y hemos creído que eran las mejores.

¿Te imaginabas que la reunión de un Jurado sería así?

C.J.: Pues no, yo pensaba que iba a ser mucho más difícil, que íbamos a chocar más en las opiniones y que iba a haber más diferencia de ideas, y veo que no ha sido así; he comprobado que sin saber para nada los nombres de los participantes, hemos elegido unas obras en las que habíamos coincidido los miembros del Jurado porque eran las que más nos gustaban a cada uno.

¿Cómo valoras esta experiencia? ¿Qué te ha parecido?

C.J.: Me ha parecido bien, sobre todo porque me he quedado asombrada de la imparcialidad que ha habido… todos oímos hablar de los jurados, de si alguno está un poco adulterado, o si los miembros del jurado tienen favoritos, o se saben los nombres…. pero aquí, desde luego, yo he presenciado y puedo decir claramente, que no ha habido favoritismo de ningún tipo.

¿Qué te parece la decisión del Presidente de que los miembros de la Junta Directiva puedan presentarse a los certámenes pero no puedan optar a premio?

C.J.: Una decisión muy acertada y una manera justa de otorgar los premios, porque lo contrario se presta a que ellos mismos se conozcan y se favorezcan entre ellos, porque a veces pasa que intentas favorecer a un amigo por los motivos que sea, conoces su pintura y tienes cierta tendencia a votar por él… así que creo que es una decisión muy justa y acertada.

¿Eres una socia que participa activamente en nuestras actividades?

C.J.: Si, aunque no en todas las convocatorias.

Y desde que te hiciste socia hasta ahora, ¿Cómo ves a la AEPE?

C.J.: De un tiempo a esta parte veo que está continuamente haciendo innovaciones, creando nuevas actividades que no buscan sino animarnos a los socios para que colaboremos y participemos y que lo hagamos de una forma más activa, y creo que eso es muy positivo, porque son pasos que se están dando siempre en beneficio de la AEPE, para mejorarla, para darle vida y actividad…

La llamada que te hemos hecho para que participes como Jurado es una iniciativa que busca que los socios veáis que sois lo primero para la Junta Directiva, que sois lo más importante de todo. ¿Tienes alguna iniciativa, sugerencia o aportación que hacernos para ayudarnos a mejorar algo en concreto?

C.J.: Nada en particular. Creo que lo que más valoro es la necesidad de darle un empuje a los artistas que andan un poco desorientados, para que a través de la AEPE, logren mostrar su obra, porque eso es importantísimo para los artistas y los socios, enseñar lo que hacen, lo que saben hacer. Creo que sería estupendo poder darles facilidades para que a través de la AEPE encontraran un sitio donde mostrar su obra, y que la gente la vea, tenga esa oportunidad… yo creo que eso es muy importante. Sé que se están dando muchos pasos para buscar salas a través de la AEPE para que esto sea posible, incluso haciendo exposiciones y muestras en las que no hay jurado, sólo exhibición de obras.

Y ya por último, esta colaboración como jurado ¿Te va a hacer participar en más actividades como la próxima Muestra de Arte Contemporáneo de Huete, Grecontemporáneo, el Salón de Otoño… sobre todo ahora que sabes cómo se seleccionan las obras?

C.J.: Pues la verdad es que sí, que esto me ha dado un empujón, ahora me voy a plantear participar mucho más.

¿Quieres decir algo más?

C.J.: Sí, sólo añadir que estoy encantada de haber participado como Jurado, que todo ha sido completamente imparcial y que me alegro de ser socia de la AEPE.

Muchas gracias

Carmen Jacques reba

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad