Los Directores de la Gaceta de Bellas Artes de la AEPE: Fernando de Marta y Sebastián

Por Mª Dolores Barreda Pérez

 

Los Directores de la Gaceta de Bellas Artes

de la Asociación Española de Pintores y Escultores

 

Desde el año 2021, esta sección ha recogido las biografías de los que fueron directores de la Gaceta de Bellas Artes de la Asociación Española de Pintores y Escultores, pero también de algunos de sus más estrechos colaboradores, redactores, y en definitiva, la de aquellos que de una forma u otra, dejaron huella en nuestra publicación.

Hoy llegamos a un punto en el que era imprescindible y necesario, reseñar a quien es la memoria viva de nuestra entidad, encargado de recoger el legado histórico que acumula y sin cuyos desvelos y anotaciones, los 115 años de historia acumulados quedarían sumidos en el olvido y el desconocimiento.

Se trata de Fernando de Marta y Sebastián, autor de la “Historia de la Asociación Española de Pintores y Escultores. 1910-1993. Ocho décadas del arte en España”, que vio la luz en 1994, y que ha representado la piedra angular sobre la que he articulado mi labor investigadora, sirviendo como fuente primordial de inspiración y como marco de referencia para la organización cronológica y documental en todas las biografías y estudios que he publicado hasta la fecha.

Socio de esta entidad centenaria desde hace más de cincuenta y cinco años, y su bibliotecario durante cuatro décadas completas, Fernando de Marta ha sido mucho más que un miembro destacado: ha sido un pilar silencioso, constante y generoso. Su nombramiento como Socio de Honor de la AEPE no es solo un título, sino el reflejo de una vida entera entregada con lealtad, cariño y un sentido del deber que hoy conmueve al recordarlo.

Por todo ello, merece esta publicación, que deseo se convierta también en un homenaje sincero, afectuoso y lleno de admiración hacia quien lo ha dado absolutamente todo por esta casa. A él se debe, sin sombra de duda, este reconocimiento que ahora se le ofrece con gratitud y respeto.

 

Fernando de Marta y Sebastián

 

MARTA Y SEBASTIAN, Fernando de             P       1971            27.feb.1945     ZARAGOZA      ZARAGOZA/MADRID

Socio de Honor de la AEPE

 

Fernando de Marta y Sebastián nació el 27 de febrero de 1945 en Zaragoza.

Su familia residía en Calatayud, por lo que se trasladó a Zaragoza para cursar estudios de ingeniería, pese a su predilección por las Bellas Artes.

Su afición artística siempre estuvo latente desde muy temprana edad, destacando su facilidad para el dibujo y su pasión por el paisaje y la figura. A partir de los años cincuenta se convirtió en un paisajista que ha sabido evolucionar de manera autodidacta.

En 1969 se traslada a vivir a Madrid, comenzando su andadura artística de una manera más continua, ingresando en 1971 en la Asociación Española de Pintores y Escultores y participando desde entonces en el Salón de Otoño y en cuantos certámenes realizaba la entidad y otras instituciones.

En 1975 presentó en la Galería Liria de Madrid su primera exposición individual, que llevó dos años más tarde a Zaragoza, a la prestigiosa Sala Bayeu, de la entonces Caja de Ahorros de Zaragoza, Aragón y Rioja.

En 1988 entró a formar parte de la Junta Directiva de la Asociación Española de Pintores y Escultores, asumiendo el cargo de Bibliotecario, atraído por otra de sus pasiones: la historia del arte.

Casado y padre de dos hijas, la familia, la pintura y la Asociación Española de Pintores y Escultores han sido los ejes centrales de su vida, consagrando muchas horas de esfuerzo impensable para documentar la publicación del libro de la AEPE.

Las recompensas obtenidas acreditan su labor pictórica: Mención Honorífica Universitaria. Zaragoza 1964; Tercer Premio Universidad de Zaragoza 1967; Primer Premio GESO y Segundo Premio GESO en óleo y dibujo; Tercera y Primera Medalla FINI; Primer Premio de Pintura COPITI 1980; Segundo Premio de Pintura COPITI 1984; Segundo Premio de Pintura COPITI 2001; Premio Especial COPITI 1987; Segundo y Primer Premio Villa de Almonacid de Zorita; Accésit Certamen Cajamadrid 1988; Accésit Círculo Catalán de Madrid 1988 ; Segundo Premio Círculo Catalán de Madrid 1991; Accésit Salón de Primavera Adafa 1997; Segunda y Primera Medalla del Salón de Otoño de Artistas Figurativos Aragoneses de Zaragoza; Primer Premio Certamen Ron Bacardí 1990; Accésit Villa de Parla 1993; Primer Premio Villa de Parla 1994; Tercera Medalla del Salón de Otoño AEPE 1980; Segunda Medalla del Salón de Otoño AEPE 1984; Primera Medalla del Salón de Otoño AEPE 1995; Premio Ramón Estalella 1980; Caballete de Oro Galería Xaloc 1987; Premio Santiago de Santiago 1989; Mención Exposición de San Isidro de los años 1980, 1993 y 1998; Premio El Corte Inglés 1984; Segundo Premio Certamen de Minicuadros 1991; Primer Premio de Tema Jardines 1993; Premio Fundación Amigos de Madrid del Salón de Otoño 1995.

Artista muy prolífico, ha realizado 46 exposiciones individuales y ha participado en 294 colectivas, estando su obra presente en museos y colecciones públicas y privadas, en los Museos Provinciales de Huesca, Teruel y Zaragoza, en el Museo del Dibujo de Larrés, Huesca, en el Museo del Grabado de Fuendetodos, Zaragoza, el Museo de Albarracín, Teruel, en los Salones Nobles del Gobierno de Aragón, en los Museos de Salamanca, Segovia, Cáceres, Ávila, en el Museo de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, en el Museo de Santa Cruz de Toledo, en el Museo de la Ciudad de Madrid y en el Museo de Calatayud, al que en el año 2015 realizó una importante donación de más de 80 obras (pinturas, dibujos, bocetos y documentación) en un acto de generosidad típica de su persona.

 

El parterre

El Rastro

 

Socio de Honor de la Asociación Española de Pintores y Escultores en 2010, ha participado en todas las ediciones del Salón de Otoño desde 1972 hasta 1997, excepto en los años 1977, 1978, 1992 y 1996.

Su obra se compone de óleos de formatos medios, pincelada suelta y amplia con dibujo firme, muchas veces abocetado. Paisajes serenos, austeros, que transmiten emoción a través de una paleta sobria de colores suaves que a lo largo de los años ha ido ganando en cromatismo, atmósferas y luces.

Paisaje

Andorra

Miraflores

 

Su trabajo de historiador le ha llevado a dictar distintas conferencias sobre temas artísticos y técnicos relacionadas con el libro “Historia de la Asociación Española de Pintores y Escultores. 1910-1993 – 8 décadas del arte en España, Madrid, 1994, pero también acerca de artistas como Julián Moret o Pedro G. Camio.

Autor de numerosos artículos, algunos vieron la luz en la Gaceta de Bellas Artes, así como en publicaciones y revistas especializadas, y de otros estudios como “Pinilla de Molina, en la Historia y en la memoria”, publicado en 2005.

Fernando de Marta es uno de esos pintores de paisaje emocional.

La obra de Fernando de Marta y Sebastián no se entiende plenamente sin atender a su condición de historiador. Su pintura, tan íntimamente ligada al paisaje y a la memoria del territorio, nace de la misma raíz que su labor investigadora: una voluntad profunda de preservar, de comprender, de dar testimonio. En él, el historiador y el pintor no conviven: se alimentan mutuamente.

Su mirada histórica no es fría ni distante; es una mirada que escucha. De ahí que sus lienzos parezcan escritos con la misma paciencia con la que se consulta un archivo antiguo. Cada estación de tren, cada caserío, cada horizonte detenido en la luz tiene algo de documento vivo, de página rescatada del tiempo. Fernando de Marta no pinta solo lo que ve: pinta lo que sabe, lo que ha estudiado, lo que ha comprendido en profundidad. Y esa comprensión se traduce en una pintura que no describe, sino que revela.

 

Como historiador, ha sabido reconstruir vidas, épocas y contextos con rigor y sensibilidad. Como pintor, ha sabido traducir ese conocimiento en atmósferas que respiran verdad. Sus paisajes no son meras estampas: son capítulos silenciosos de una historia mayor. Sus vías férreas, tan características, funcionan como metáforas de un tiempo que avanza y, al mismo tiempo, permanece. Sus pueblos y tejados, tratados con una delicadeza casi arqueológica, parecen hablarnos de generaciones que pasaron sin estridencias, dejando una huella que él rescata con respeto.

En Fernando de Marta, la historia se convierte en luz, y la pintura en memoria. Su obra es, en el fondo, un acto doble de amor: hacia el pasado que estudia y hacia el paisaje que pinta. Y en esa unión, tan poco frecuente, reside la singularidad de un creador que ha sabido mirar el mundo con la precisión del historiador y la emoción del artista.

 

Me consta que para recopilar la información contenida en el libro de la AEPE, tratado más bien diría yo, ha tenido que pelear seriamente con miles de documentos almacenados en la entidad, darles un sentido, un contexto y traducir las hojas manuscritas de manos no siempre bien legibles, para dar forma a los cientos de miles de datos que en él se vuelcan.

Este importante trabajo ha venido a poner orden también en los fondos custodiados en la institución, y por eso Fernando de Marta ha sido la piedra angular de la misma, que a través de un trabajo escrupuloso y lento, ha conseguido preservar la historia de nuestra entidad, proporcionándonos una ventana maravillosa al pasado esplendoroso de otras épocas, que viene a hacer comprensible el presente y a justificar el futuro de la Asociación Española de Pintores y Escultores.

Alameda

Bodegón

Guadalajara

 

Fernando es un hombre amable, alegre y confiado a quien me unen lazos de amistad y de admiración intelectual por su saber e inteligencia, por su curiosidad profunda e insaciable, por su trabajo y las incansables horas de soledad empleadas en la búsqueda y recopilación de datos y hechos, entre libros y papeles de importancia histórica incalculable como queda demostrado.

Quisiera decir de él palabras justas que pudieran transmitir la deuda y el agradecimiento que esta Asociación Española de Pintores y Escultores tiene con él, sobre todo después de haber tenido el privilegio de tratarlo personalmente e incluso trabajar e intercambiar datos en algún momento debidos a su pluma.

Ha sido justo, pues, incluir una nota biográfica del artista, en la que especificar su vida y su obra. Una relación que pregonamos, como su mejor alabanza, junto a nuestra más sincera felicitación por los logros conseguidos, por el legado que nos deja, en la grata seguridad, en nombre de todos los amantes del arte y de la historia y en el mío propio, de la acogida más afectuosa que cuantos consulten sus obras dispensarán hacia su persona.

Juana Maurer

Por Mª Dolores Barreda Pérez

 

LAS PRIMERAS ARTISTAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

Desde su fundación en 1910, y después de haber tratado en anteriores números a las Socias Fundadoras de la entidad, y las participantes en el primer Salón de Otoño, vamos a ir recuperando de la memoria colectiva, el nombre de las primeras socias que vinieron a formar parte de la Asociación de Pintores y Escultores.

Juana Maurer

MAURER, Juana P       1922          PARIS         MADRID

No hemos podido encontrar memoria gráfica de la autora

.

No ha sido posible descubrir el año de nacimiento de la artista, si bien todas las fuentes apuntan que lo hizo en París.

En 1919 participó en la Exposición Internacional de Santander de 1919 que organizó el Círculo de Bellas Artes de Madrid, con la colaboración del Ayuntamiento y del Ateneo de la capital de Cantabria, por iniciativa del socio y Presidente de la AEPE Marceliano Santamaría. Inaugurada por Alfonso XIII, reunió más de 350 obras de pintores cántabros y vinculados a Cantabria y de otros ingenios españoles notables de la época. Se destacó en su momento la presencia de artistas extranjeros, entre los que se encontraba la “parisina de nacimiento Juana Maurer”, acreditada como residente en España.

Desnudo, del IV Salón de Otoño

Un año más tarde, presentó las obras Vendedora de naranjas y Niña de la muñeca al I Salón de Otoño de la Asociación Española de Pintores y Escultores.

En 1921, Juana participó con las obras Bodegón y Casa en Arenas de San Pedro, en el II Salón de Otoño junto a otras socias como: Luísa Botet y Mundi, Matilde Calvo Rodero, Mª Elena Camarón, Esperanza Cañizares, Mª del Carmen Corredoira, María de los Ángeles López Roberts, A. R. Sierra y Ana de Tudela.

En 1922 presentó las obras tituladas Anita y Naturaleza muerta, a la Exposición Nacional de Bellas Artes.

 

Bodegón, del II Salón de Otoño

 

Y ese mismo año, la obra Estudio de joven, al III Salón de Otoño de la AEPE.

Un año después, en el IV Salón de Otoño de la AEPE, lo haría con las obras tituladas Cabeza de viejo y Desnudo.

Cabeza de viejo, del IV Salón de Otoño

 

Al V Salón de Otoño de 1924, llevaría las obras Naturaleza muerta y Cabeza de estudio.

En 1925 participa en el VI Salón de Otoño con las obras Retrato (japonés) y otro Retrato, logrando la consideración y recompensa de Socio de Honor.

Participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1926, con el óleo titulado Carnaval.

Paisaje de Arenas de San Pedro, del  II Salón de Otoño

 

Su participación activa en las ediciones séptima a décimo primera del Salón de Otoño, incluye los años posteriores: 1927 a 1931, con obras tituladas Capricho, Meditación, Aldeana, Cabeza de estudio, Sin trabajo, Domingo en el pueblo, Bodegón, Vecinas, Pescador de Volendam, Confidencias y Campesina.

Aldeana, obra presentada al VII Salón de Otoño

 

Participó también en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1926, y tal y como recoge el catálogo, Juana era discípula de Nicolás Megía Márquez, pintor que a partir de 1878 se estableció en París, siendo muy apreciado en los círculos artísticos europeos y los marchantes, que distribuían su obra por Europa y Norteamérica y regresando a España en 1881.

No podemos saber entonces, si Juana estudió pintura con él en París o lo hizo en Madrid, en la Escuela Central de Artes y Oficios, donde Megía era profesor numerario.

Retrato, del VI Salón de Otoño

 

En el catálogo figura que en ese año, la artista residía en la calle General Castaños, 3 y 5 de Madrid, como así consta en las inscripciones a las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes y en el Salón de Otoño.

Bodegón, el VIII Salón de Otoño

Capricho, del VII Salón de Otoño

 

Acudió también a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1932, con la obra titulada Pescador de Volendam (Holanda), con ocasión de la cual el Heraldo de Almería refería que …”se destacan igualmente, entre el resto de la sala, Un pescador de Volendam muy vigoroso y bien sentido, de Juana Maurer”…

Antonio de Lezama por su parte, en La Libertad, refería que …”es un buen cuadro, en mi sentir”…

Nada más se vuelve a saber de ella.

Campesina, del XI Salón de Otoño

Retrato japonés, del VI Salón de Otoño

 

Juana Maurer y la AEPE

Juana Maurer participó en las siguientes ediciones del Salón de Otoño

I Salón de Otoño de 1920: Vendedora de naranjas y Niña de la muñeca

II Salón de Otoño de 1921: Bodegón y Casa en Arenas de San Pedro

III Salón de Otoño de 1922: Estudio de joven

IV Salón de Otoño de 1923: Cabeza de viejo y Desnudo

V Salón de Otoño de 1924: Naturaleza muerta y Cabeza de estudio

VI Salón de Otoño de 1925: Retrato (japonés) y Retrato

VII Salón de Otoño de 1927: Capricho, Meditación, Aldeana y Cabeza de estudio

VIII Salón de Otoño de1928: Sin trabajo, Domingo en el pueblo y Bodegón

IX Salón de Otoño de 1929: óleo y óleo

X Salón de Otoño de 1930: Vecinas y Pescador de Volendam

XI Salón de Otoño de 1931: Confidencias y Campesina

Exposición de Bellas Artes de 1935: Un aprendiz

Confidencia, del XI Salón de Otoño

Capricho, del VII Salón de Otoño otro

Sin trabajo, del VIII Salón de Otoño

Estudio de joven, del III Salón de Otoño

Domingo en el pueblo, del VIII Salón de Otoño

La farsa del arte

Mª Dolores Barreda Pérez

Secretaria General

Secretaria Perpetua de la AEPE

Miembro de AECA

 

La farsa del arte:

cuando el envoltorio vacío se vende como vanguardia

 

ARCO se presenta como la principal referencia del arte contemporáneo en España. Sin embargo, si miramos más allá de las inauguraciones, los photocalls y los precios exorbitantes, nos encontramos con una feria que ha convertido el arte en una simple etiqueta: un conjunto de gestos predecibles, un catálogo de ideas superficiales presentadas como «conceptuales», y un mercado que se legitima a sí mismo repitiendo el mismo truco con diferentes nombres.

Es hora de decirlo claramente: muchas de las propuestas que se exhiben en ARCO no son arte; son simplemente imitaciones, envolturas vacías que funcionan bien para la compraventa, pero no aportan nada a la cultura.

Se ha instalado la idea de que «todo es arte si alguien con suficiente influencia lo dice». Así, una acción banal, una instalación sin inspiración o un objeto cotidiano presentado de manera pretenciosa pueden adquirir valor. Pero, ¿dónde está la investigación, el rigor conceptual, la poesía, la conexión con la realidad? A menudo, están ausentes.

En su lugar, encontramos la retórica vacía: textos crípticos que tratan de justificar obras que no soportan una mirada atenta. ARCO ha perfeccionado este sistema: la obra se convierte en un pretexto para el texto, y el texto se convierte en un salvavidas para obras que no tienen valor en sí mismas.

El problema no es que el arte sea contemporáneo o difícil de entender. El problema es cuando lo difícil se sustituye por lo superficial. La sensibilidad, la técnica, la invención y la conexión con la tradición quedan desplazadas por la búsqueda del impacto: lo que importa es el clic, la foto viral, el titular llamativo. De ahí la monotonía del sobresalto programado: piezas que «provocan» de manera predecible.

A esta teatralidad del vacío se suma la lógica de un mercado cerrado: galerías que certifican, coleccionistas que consagran y ferias que convalidan. La puerta gira siempre hacia dentro. Quien se queda fuera, como artistas sin padrinos o prácticas que requieren tiempo, apenas existe.

La pregunta incómoda es: ¿qué entiende ARCO por arte? Si la respuesta es «todo lo que se vende y se publicita», entonces lo que tenemos es una industria del espectáculo. Una industria legítima, si se admite como tal. Pero que no nos pidan que la veneremos como el cenit de la cultura. La cultura no consiste en rentabilizar la novedad, sino en renovar el sentido: exigirle a la forma y a la idea, explorar lo humano con materiales y técnicas que abren mundo.

Muchas piezas que circulan por ARCO no abren nada: son simples puertas pintadas sobre la pared. La paradoja alcanza su clímax cuando el dinero público entra en juego. ¿Debe el Estado apoyar el arte contemporáneo? Sí, sin duda. Pero apoyar el arte no es lo mismo que subvencionar un escaparate. Es sostener procesos, talleres, residencias, mediación, colecciones públicas, investigación, educación artística; es tejer largo plazo.

ARCO, en cambio, es coyuntura: un pico de consumo cultural de pocos días que deja un rastro de selfies, ventas y titulares. ¿Eso fortalece el ecosistema? Difícilmente. En el mejor de los casos, lo decora.

No faltará quien defienda que estas críticas nacen del «conservadurismo» o la «incomprensión» del público. Falso. El público entiende perfectamente la diferencia entre complejidad y ocurrencia. La complejidad pide tiempo, sí, pero devuelve sentido. La ocurrencia pide complicidad, y a cambio ofrece guiños. Lo que cansa de ARCO no es lo desafiante; es lo previsible.

¿Hay excepciones valiosas en ARCO? Por supuesto. Artistas serios, galerías rigurosas, obras que respiran. Pero la excepción no salva la regla. La deriva dominante convierte el arte en un lenguaje de señas para entendidos, desconectado del común de los mortales no por su altura, sino por su irrelevancia emocional y cognitiva.

No basta con denunciar. Hace falta proponer. El antídoto no es censurar ni encerrar el arte en academias, sino exigir criterios: apostar por la densidad frente al efecto, por procesos frente a posados, por riesgo real frente a polémica coreografiada; abrir la selección a escenas y metodologías que hoy no pasan el filtro de la fotogenia ferial; redirigir recursos hacia infraestructuras que produzcan arte antes que espectáculo; y, sobre todo, restaurar la responsabilidad de la mirada: que críticos, curadores, gestores y público no se conformen con el diccionario de eufemismos con que el mercado maquilla su pereza.

ARCO puede ser muchas cosas, pero mientras siga siendo, sobre todo, una máquina de visibilidad para piezas que confunden idea con ocurrencia y mercado con criterio, seguirá a kilómetros del arte que necesitamos: el que nos complica, nos afina y nos hace más humanos. La feria no es una atrocidad porque sea contemporánea; lo es cuando, bajo la coartada de lo contemporáneo, vende vacío como si fuera vanguardia.

ARCO y las ferias de su estilo, están firmando la desaparición del oficio, haciendo que la tradición pictórica y escultórica se vuelva invisible.

Al caminar por sus pasillos, se puede notar una ausencia muy grande: la pintura y la escultura tradicionales están casi desaparecidas.

Estas formas de arte están relegadas a un papel muy secundario, mientras que las instalaciones, performances y objetos híbridos ocupan la mayoría de los espacios. Esto no es solo una tendencia, es una renuncia a la tradición y una pérdida de equilibrio que empobrece la feria y nuestra relación con el arte.

No se trata de oponer lo nuevo y lo viejo. La pintura y la escultura tradicionales han estado dialogando con la vanguardia durante más de un siglo, reinventándose y explorando caminos contemporáneos.

El problema es que ARCO confunde la contemporaneidad con la novedad, como si la relevancia de una obra dependiera de ser lo más diferente posible. Y así, se celebran obras que solo tienen fuerza en su rareza o en la explicación que las acompaña, mientras se margina a las disciplinas que pueden ofrecer una profundidad técnica y expresiva mucho mayor.

La pregunta es por qué un lienzo que requiere horas de trabajo, técnica y aprendizaje queda arrinconado, mientras se celebran obras que dependen casi por completo de un folleto explicativo.

Una posible respuesta es la economía de la novedad: en ARCO, el prestigio reside en mostrar algo difícil de reconocer como arte. Lo tradicional se considera insuficientemente impactante, por lo que las galerías apuestan por la pieza que produce un titular más que por la obra que produce una emoción.

El resultado es una feria en la que la destreza queda invisibilizada. El oficio, la técnica, la concentración y la mano entrenada han desaparecido del foco principal. Sin embargo, son justamente esos elementos los que han permitido al arte trascender épocas, modas y caprichos. La pintura y la escultura no necesitan apoyarse en la extravagancia porque se sostienen solas: en composición, en luz, en gesto, en relación con la materia. Cuando ARCO les da la espalda, no está siendo audaz, está siendo predecible.

La pérdida no afecta solo a los artistas, también al público. Muchos visitantes salen de la feria con una sensación de desconexión: obras que se experimentan como ejercicios de ingenio más que como creaciones que interpelan la mirada.

La pintura y la escultura tradicionales podrían equilibrar este paisaje, ofrecer respiración, devolver al espectador un punto de apoyo emocional y formal. Pero su escasa presencia impide ese diálogo. La feria se vuelve un monólogo.

Otro efecto colateral es la pobreza formativa que este enfoque transmite. ARCO es una referencia para estudiantes, jóvenes creadores y público general. Al invisibilizar la tradición material del arte, envía un mensaje erróneo: que el oficio no importa, que la técnica es irrelevante, que basta con una ocurrencia y una narrativa. Pero la historia del arte demuestra que la innovación surge casi siempre cuando hay una base sólida. Prescindir del oficio no es avanzar, es abandonar el terreno fértil sobre el que se construye cualquier auténtica revolución estética.

Y, paradójicamente, esta deriva acaba produciendo uniformidad. Las propuestas conceptuales terminan pareciéndose entre sí tanto como lo hacían antes las corrientes académicas más rígidas.

La pintura y la escultura, que podrían aportar diversidad real, quedan fuera del ecosistema por un prejuicio mal entendido: la idea de que lo tradicional no es contemporáneo. Error monumental. Lo contemporáneo no es un estilo, es una mirada, una actitud, una relación con el tiempo presente. Y esa contemporaneidad puede habitar perfectamente en un óleo o en un bloque de mármol.

ARCO presume de pluralidad, pero su programación demuestra una selección restrictiva disfrazada de apertura. Si de verdad quiere representar el arte actual, debería recuperar el equilibrio perdido: no renunciar a lo experimental, sino integrarlo con lo permanente; no evitar la técnica, sino reconocer que sin ella no hay lenguaje duradero.

Hasta que eso no ocurra, la feria seguirá transmitiendo una visión mutilada del arte. Una visión que confunde lo rompedor con lo arbitrario, y que deja fuera a quienes trabajan cada día desde la pintura y la escultura con una honestidad y una exigencia que merecen un lugar visible.

ARCO puede seguir siendo un evento importante, pero mientras siga relegando la tradición, seguirá siendo también un espejo incompleto. Un espacio donde el arte, lejos de abrirse, se encoge.

 

El gigantesco dragón ARCO devorando la pintura y la escultura tradicional

Recordando… Alfonso Grosso Sánchez

Obras, artistas, socios, pequeñas historias…

Por Mª Dolores Barreda Pérez

 

Alfonso Grosso Sánchez

Alfonso   P  <1924             1.sep.1893        SEVILLA             SEVILLA           9.dic.1983

 

Alfonso Grosso Sánchez nació el 1 de septiembre de 1893 en Sevilla, en el seno de una familia sevillana de mediana condición económica.

En 1907 se matriculó en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos y en la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de la capital hispalense, cuando estaba instalada en las dependencias del Museo Provincial de Sevilla, antiguo Convento de la Merced Calzada y donde hoy está el Museo de Bellas Artes.

Allí pudo contemplar y estudiar las obras de los maestros sevillanos, siendo discípulo del también socio de la AEPE, Gonzalo Bilbao Martínez o de Virgilio Mattoni.

 

También recibió clases de pintura en el estudio de José García Ramos. Allí conoció y compartió inquietudes artísticas con jóvenes pintores sevillanos del momento: Santiago Martínez, Juan Rodríguez Jaldón, Miguel Ángel del Pino, José Lafita y muchos otros.

Becado por el Ayuntamiento de Sevilla visitó Francia, Inglaterra, Italia, Holanda, Suiza y Bélgica presentando exposiciones en Nueva York, París, Bilbao y Barcelona.

En la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1920 obtuvo la Tercera Medalla, mientras que en la de 1932 lograría la Segunda Medalla de Pintura.

 

Concurrió a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1936 con «Estampa del Rocío» y «La profesión».

A partir de 1940, fue nombrado profesor de la Escuela de Bellas Artes de Sevilla, donde obtuvo la Cátedra de Colorido y Composición.

Fue también director del Museo de Bellas Artes de Sevilla desde 1942 hasta 1969,  en el que actualmente se exponen algunas de sus obras.

 

 

En el ABC el 28 de junio de 1972, Grosso declaraba lo siguiente: “He sido director del Museo durante 26 años, los primeros de euforia, porque pudimos transformar totalmente el edificio y su instalación… Esos primeros años, el Patronato, compuesto por el marqués de San José, Don José Sebastián y Bandarán, Joaquín Romero Murube y yo, trabajamos con euforia y acierto hasta conseguir un Museo que no debía olvidar su arquitectura conventual del siglo XVII y ser, también Museo de Sevilla… Sinceramente creo que lo conseguimos. Y gracias a esto pudimos presumir de haber contribuido con ello a que Sevilla mantuviera su peculiaridad y su carácter”.

Falleció a la edad de 90 años, el 12 de diciembre de 1983 en Sevilla, víctima de un edema pulmonar.

 

Con él desaparecía, no sólo un pintor fecundo y de gran prestigio, sino el último costumbrista de la escuela pictórica sevillana, entendido el costumbrismo como un ejercicio creativo y no redundante o reiterativo.

Grosso escribió sobre sus cuadros: “ellos dirán con más elocuencia que yo lo que no sabría decir nunca con palabras”; y es cierto, así fue. Expresó con sus pinceles toda una teoría propia sobre la tipificación de la costumbre, a la manera de los realistas sevillanos de comienzos del siglo XX.

Fue, como el mismo se definió, un “Pintor de Sevilla”. Para él la ciudad y lo que la rodeaba era “todo un milagro de luz y de color que si no sabemos conservar los sevillanos es porque no nos lo merecemos”.

 

Alfonso Grosso fue un artista de talante conservador, alejado del mundo de las vanguardias de finales del XIX y comienzos del XX. El poeta José María Izquierdo lo califica en los primeros años de su trabajo como “pintor de los patios y los jardines de Sevilla”, es decir pintor del regionalismo costumbrista de las décadas iniciales del siglo anterior. Sin embargo, la trayectoria artística de Grosso no se puede circunscribir sólo a esto, ni su estilo pictórico ser considerado sin más conservador.

 

Antes y después de la realización de ese gran retrato colectivo que supuso el lienzo de la Inauguración de la Exposición Iberoamericana de 1929 por el Rey Alfonso XII, que se conserva actualmente en el Real Alcázar de Sevilla, su primera obra relevante, el trabajo de Grosso presentó características propias, nacidas de un intenso análisis y estudio, donde la gramática del colorido unida íntimamente a la poesía de la luz fue conjugándose en un estilo absolutamente personal.

Las temáticas de su obra fueron diversas: buen paisajista de escenarios naturales y urbanos, bodegonista interesante, pintor de retratos de alta calidad, por sus pinceles pasó buena parte de la sociedad sevillana del siglo XX, motivos religiosos varios, etc.

 

Hubo una temática que dio un sello característico a su quehacer, las escenas de interior en el ámbito de los conventos de clausura sevillanos, donde fue capaz de traducir a estos espacios íntimos y privados de la vida religiosa, la admiración que sintió por la pintura holandesa del siglo XVII y por artistas como Vermeer de Delf, Hooch y Metsu, aunque el espíritu creativo de Grosso participe en sus interiores conventuales o de diversos templos de una cierta inclinación naturalista muy sevillana, no exenta de matices populares.

En definitiva, la madurez de Grosso nos habla de un realista, que se movió cómodamente en la tradición creativa, capaz de modernizar epidérmicamente su estilo a través de la riqueza cromática y de un oficio artístico sólido, sobrio y de calidad.

Como pintor que fue de Sevilla y de lo sevillano, la Semana Santa ocupó un papel importante en su obra. Tanto en los interiores de los templos como en las procesiones en la calle, Grosso intentó plasmar en sus obras, a veces con sentido demasiado tipificado, otras de manera más profunda e intensa, sus sentimientos ante las imágenes y los pasos de la Semana Mayor sevillana.

 

Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio.

Su copiosa obra que se calcula en unos 2000 lienzos, gozó de popularidad y éxito comercial, realizando a la largo de su vida diferentes exposiciones tanto en España como en Buenos Aires y Nueva York.

Era tío del escritor sevillano Alfonso Grosso.

El Ayuntamiento de Sevilla, a través del Distrito Sur, convoca cada año el Premio de Pintura Alfonso Grosso.

 

Alfonso Grosso y la AEPE

Alfonso Grosso participó en las siguientes ediciones del Salón de Otoño:

Al I Salón de Otoño de 1920 concurrió con las obras: La Catedral de Toledo, Interior de un convento de monjas y Una calle de Guadalupe

Al II Salón de Otoño de 1921 llevó las obras: Iglesia de pueblo y Carmona

En el III Salón de Otoño de 1922 participó con las obras: Retrato de D. Eduardo Paradas y Rosario

Al IV Salón de Otoño de 1923 concurrió con: Interior de iglesia y Asunción

En el V Salón de Otoño de 1924 estuvo presente con las obras: Interior de la Catedral de Sevilla y Carmelita

Al VI Salón de Otoño de 1925 llevó las obras: Soledad y La misa

Tras un largo paréntesis, al XIII Salón de Otoño concurrió con: La Emilia

En el XIV Salón de Otoño estuvo presente con las obras: El calvario y La calle de los Sierpes

Al XV Salón de Otoño de 1935 llevó las obras: Cabeza de gitano y Custodia Romero

En el 39 Salón de Otoño de 1968 participó con la obra La Macarrona

La AEPE inaugura Andaluz.es/Cádiz

29 artistas reflejan la diversidad estética

contemporánea en la Casa de Iberoamérica

 

Son nacidos, residentes o ligados de alguna manera a Andalucía. Los 29 artistas que participan en la exposición ‘Andaluz.es’, que abrió sus puertas el 27 de marzo en la Casa de Iberoamérica, tienen una conexión directa con la Comunidad Autónoma. Y todos ellos son miembros de la Asociación Española de Pintores y Escultores.

De la mano de la AEPE, estos artistas ofrecen en la Antigua Cárcel Real un recorrido por los diferentes lenguajes de la plástica que conviven hoy en Andalucía.

Los participantes son: Alejandro Aguilar Soria, Aracely Alarcón Morales, Pablo Alcalá-Zamora, Arroyo Ceballos, Diego Canca, Ana María Castillo, Cecilio Chaves, Marta de Aracoeli, José Antonio Díaz Barberán, José Domínguez, Marina Gadea, Julián Gades, Made Gallardo, Mar Jiménez Aguilar, Alfonso Jiménez Barrera, Alfonso Leal, María Lizaso, Manuel Olivas, Isabel Ortuño, Alejandro Pedrajas, Carlos Pérez-Inclán, Eva Riquelme, María José Ruiz, Miguel Rodríguez Núñez, Carmen Sánchez Ruda, José María Serrano Carriel, Amador Sevilla, Isa Britto y Paula Varona.

El acto de inauguración estuvo presidido por el Teniente de Alcalde y Presidente de la Casa de Iberoamérica, Pablo Otero, acompañado de la Delegada Territorial de Fomento de la Junta de Andalucía, Carmen Sánchez, la Concejala de Vivienda, Ana Sanjuan y la Concejala de Juventud, Gloria Bazán, del Ayuntamiento de Cádiz, junto a los comisarios del proyecto Cecilio Chaves, Delegado de la AEPE en Cádiz, Francis Arroyo Ceballos, Delegado de la AEPE en Córdoba y Miguel Rodríguez, Delegado de la AEPE en Sevilla, que actuaron además en representación del Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo López, y de la Secretaria General de la AEPE, Mª Dolores Barreda Pérez, coordinadora del proyecto, quienes no pudieron desplazarse hasta la ciudad gaditana por motivos de agenda.

La AEPE desea agradecer de forma especial la implicación y buen hacer que en todo momento ha tenido la Casa de Iberoamérica y especialmente a su responsable, Mabel Caballero Hernández, gracias a cuya labor el resultado final de la muestra ha sido todo un éxito.

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Francis Arroyo Ceballos, Cecilio Chaves y Miguel Rodríguez, Delegados de la AEPE en Córdoba, Cádiz y Sevilla

 

 

Pablo Otero, Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Cádiz y Presidente de la Casa de Iberoamérica

Artistas, comisarios y autoridades posan en la entrada de la Casa de Iberoamérica

 

Con un lleno total, y estando presentes muchos de los artistas participantes desplazados hasta Cádiz para el importante acto, la muestra se presenta como una expansión de las actividades que la AEPE viene haciendo a lo largo de la geografía nacional, que tendrán su continuación este verano, en la celebración del XX Certamen de Valdepeñas y la próxima edición de Andaluz.es/Jaén que tendrá lugar en septiembre.

El título alude tanto a una identidad cultural como a una mirada actual, ya que las obras transitan de la tradición a la contemporaneidad. La muestra propone un diálogo entre pintura y escultura a través de obras que reflejan la diversidad estética de la creación andaluza. Lejos de una visión uniforme, el conjunto funciona como un mosaico de sensibilidades, donde cada pieza aporta una forma distinta de aproximarse al presente. En ellas conviven referencias al paisaje, a la memoria cultural o a las inquietudes del presente, abordadas desde perspectivas formales muy diversas: desde la figuración hasta planteamientos más experimentales.

El resultado es una exposición que permite tomar el pulso al momento actual de la creación artística vinculada a Andalucía, mostrando su vitalidad, su pluralidad de lenguajes y su capacidad para proyectarse más allá de cualquier frontera geográfica. En este sentido, Andaluz.es/Cádiz no se plantea únicamente como una muestra colectiva, sino como una invitación a descubrir cómo la sensibilidad artística de un territorio puede transformarse en un espacio común de encuentro entre miradas distintas.

La exposición forma parte de un proyecto expositivo iniciado el año pasado por la Asociación Española de Pintores y Escultores que busca acercar al público una selección representativa de la creación artística andaluza actual. Tras una primera experiencia en Madrid llega a la Casa de Iberoamérica de Cádiz donde permanecerá abierta al público hasta el 21 de mayo.

‘Andaluz.es’ cuenta, además, con el apoyo de la Junta de Andalucía, que ha editado un catálogo con las obras exhibidas.

Toda la información está disponible en esta misma web, pestaña Otras exposiciones, donde encontraréis una galería de obras, el catálogo digital y las fotografías de la inauguración.

 

 

 

Andaluz.es/Cádiz

Asociación Española de Pintores y Escultores

Del 27 de marzo al 21 de mayo de 2026

Casa de Iberoamérica de Cádiz

C/ Concepción Arenal, s/n

11006 Cádiz

L a V, de 9 a 21 h. Sábados: de 9 a 14 h. Todos los domingos y festivos, cerrado

 

 

 

 

Inaugurada la exposición de Miguel Barbero, Premio Tritoma del 91 Salón de Otoño 2024

Hasta el 10 de mayo en el CC Sanchinarro

El día 25 de marzo de 2026, en el Centro Cultural Sanchinarro, perteneciente a la Junta Municipal de Hortaleza, tuvo lugar la apertura de la exposición “Tierras revisitadas”, del socio Miguel Barbero Llorente, ganador del Premio Tritoma del 91 Salón de Otoño de la AEPE.

Miguel Barbero obtuvo con su obra «Campos de Angón», el PREMIO TRITOMA en el 91 SALON DE OTOÑO 2024, y desde entonces, viene preparando con toda ilusión, esta muestra que se podrá visitar hasta el día 10 de mayo, en horario de lunes a viernes de 9 a 22 h, y los sábados y domingos, de 10 a 22 h.

Al acto de inauguración no pudo asistir el autor, por encontrarse enfermo, pero no obstante, hasta allí acudieron José Gabriel Astudillo López, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, acompañado por Mª Dolores Barreda Pérez, así como los responsables de Tritoma Gestión Cultural José Luis Manzanares, Pablo  Martínez, Gerente de Tritoma y Óscar Poza de Frutos, así como numerosos amigos que pudieron disfrutar de una muestra espléndida en todos los sentidos.

El artista procurará realizar un acto de clausura en el que espera contar con la asistencia de amigos y socios.

Díptico

BIBLIOGRAFIA-Miguel-Barbero

 

 

 

Miguel Barbero

Exposición Tierras revisitadas

PREMIO TRITOMA en el 91 SALON DE OTOÑO 2024

Asociación Española de Pintores y Escultores

Centro Cultural Sanchinarro-Hispanidad

C/ Princesa de Éboli, 29

28050 Madrid

L a V de 9 a 22 h. S y D de 10 a 22 h.

El 9 de abril se inaugura el  XI Salón de Arte Abstracto

En el CC La Vaguada hasta el 4 de mayo de 2026

El próximo día 9 de abril de 2026 se inaugura la exposición de obras del XI Salón de Arte Abstracto de la Asociación Española de Pintores y Escultores, en la Sala de exposiciones del Centro Cultural La Vaguada, de la Junta Municipal de Fuencarral-El Pardo, que se podrá visitar hasta el 4 de mayo de 2026.

Al acto está previsto que acuda  el Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo, la Secretaria General de la AEPE, Mª Dolores Barreda Pérez, así como el resto de miembros de la Junta Directiva, además del Concejal de Fuencarral-El Pardo, José Antonio Martínez Páramo, acompañado de los servicios culturales de la Junta Municipal de Fuencarral-El Pardo.

En el acto de inauguración tendrá lugar además el fallo del jurado y la entrega de premios. El Salón de Arte Abstracto de la AEPE, constituye una cita grandiosa, una excelente oportunidad de presentar el talento y la calidad de todos los artistas y cuenta con dos premios instituidos especialmente para honrar a los fundadores de la centenaria entidad y para terminar de reconocer la importancia que esta cita tiene en el calendario expositivo de la entidad: La Medalla de Pintura José María López Mezquita y la Medalla de Escultura Ángel Ferrant y Vázquez.

Los artistas seleccionados en esta ocasión para integrar la exposición del XI Salón de Arte Abstracto de la AEPE, son:

Joaquín Alarcón González
Juana Alba (Juana Alba Delgado)
Adolfo Alcaide Hervás
Angar Jiménez (Ángel García Jiménez)
Arantxa Azcárraga (Aránzazu Azcárraga Marsá)
Mariela Bompadre
Laura Canal (Laura Canal Esteve)
Concha Corral (Concepción Corral López)
Valeriano Cortázar (Valeriano Cortázar Pérez)
Dabrowska (Carmen Dabrowski Pernas)
Antonio Denis (Antonio Denis Vázquez)
Crisàlide (Cristina Domínguez Albarrán)
Ramón Estévez Abeytua
Pilar Ezquerra Samaniego
Soledad Flores (Soledad Flores García)
Daniel García Andersson
M. García García (María García García)
José Luis García Martín
Luis Javier Gayá (Luis Javier Gayá Soler)
Lolo González (José Manuel González Blázquez)
Guruguayo (Esther Martínez Aguayo)
Manuel Hernández (Manuel Hernández Díaz)
Luis Lancho (Luis Francisco Lancho Jiménez)
Rosana Larraz (Rosana Larraz Antón)
Pablo Linares Amor
Sagrario López Amador
María de Lucas (María de Lucas González)
M. Luisa Medialdea (Mª Luisa Medialdea Casar)
Mena (Rafael Gómez Mena)
Alicia Menoyo (Alicia Menoyo Bueno)
Patricio Montoya (Patricio Montoya Mateos)
Javier de Mota (José Javier García Consuegra López Mota)
George Mulholland
Antonio Municio (Antonio Municio Gutiérrez)
NanóPerez (Fernando Luis Pérez Fernández)
Ocean Chan (Hoi Ching Chan)
Odín Manuel (Odín Manuel Fuentes Martínez)
Iván Palomo González
Paula Pérez Castañares
Juan Pozuelo (Juan Pozuelo González)
Pura Ramos (Purificación Ramos Calderón)
Cristina Reguera – Crissa (Cristina Reguera Suárez)
Ruche (Eduardo Acero Mata)
Ildefonso Rodríguez (Ildefonso Rodríguez Mateos)
Belén Sevilla (Belén de Vicente Sevilla)

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Puedes seguir toda la información del certamen en esta misma web, pestaña Certámenes y premios, subpestaña Salón de Arte Abstracto.

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XI Salón de Arte Abstracto

de la Asociación Española de Pintores y Escultores

9 de abril a 4 de mayo de 2026

Sala de Exposiciones del Centro Cultural La Vaguada

Fuencarral – El Pardo

Avenida de Monforte de Lemos, 40.

28029 Madrid

Horario: L-V 13’30-13 y 16’30-20 h.

Sábados: ajustándose a programación del salón de actos

Domingos, cerrado

 

La Casa de Iberoamérica inaugura el 27 de marzo la muestra Andaluz.es/Cádiz de la AEPE

Refleja la diversidad estética de 29 artistas sin límites geográficos

 

Son nacidos, residentes o ligados de alguna manera a Andalucía. Los 29 artistas que participan en la exposición ‘Andaluz.es/Cádiz’, que abre sus puertas el próximo 27 de marzo, a las 19 horas, en la Casa de Iberoamérica, tienen una conexión directa o indirecta con Andalucía.

De la mano de la Asociación Española de Pintores y Escultores (AEPE), estos artistas ofrecerán en la Antigua Cárcel Real un recorrido por los diferentes lenguajes de la plástica que conviven hoy en Andalucía. Los participantes son: Alejandro Aguilar Soria, Aracely Alarcón Morales, Pablo Alcalá-Zamora, Arroyo Ceballos, Diego Canca, Ana María Castillo, Cecilio Chaves, Marta de Aracoeli, José Antonio Díaz Barberán, José Domínguez, Marina Gadea, Julián Gades, Made Gallardo, Mar Jiménez Aguilar, Alfonso Jiménez Barrera, Alfonso Leal, María Lizaso, Manuel Olivas, Isabel Ortuño, Alejandro Pedrajas, Carlos Pérez-Inclán, Eva Riquelme, María José Ruiz, Miguel Rodríguez Núñez, Carmen Sánchez Ruda, José María Serrano Carriel, Amador Sevilla, Isa Britto y Paula Varona.

El título alude tanto a una identidad cultural como a una mirada actual, ya que las obras transitan de la tradición a la contemporaneidad. La muestra propone un diálogo entre pintura y escultura a través de obras que reflejan la diversidad estética de la creación y el talento con sello español y andaluz. Lejos de una visión uniforme, el conjunto funciona como un mosaico de sensibilidades, donde cada pieza aporta una forma distinta de aproximarse al presente. En ellas conviven referencias al paisaje, a la memoria cultural o a las inquietudes del presente, abordadas desde perspectivas formales muy diversas: desde la figuración hasta planteamientos más experimentales.

El resultado es una exposición que permite tomar el pulso al momento actual de la creación artística vinculada a Andalucía, mostrando su vitalidad, su pluralidad de lenguajes y su capacidad para proyectarse más allá de cualquier frontera geográfica. En este sentido, Andaluz.es/Cádiz no se plantea únicamente como una muestra colectiva, sino como una invitación a descubrir cómo la sensibilidad artística de un territorio puede transformarse en un espacio común de encuentro entre miradas distintas.

La exposición forma parte de un proyecto expositivo iniciado el año pasado que busca acercar al público una selección representativa de la creación artística andaluza actual. Tras una primera experiencia en Madrid, llega ahora a la Casa de Iberoamérica de Cádiz donde permanecerá abierta al público hasta el 21 de mayo.

‘Andaluz.es/Cádiz’ está organizada por la Casa de Iberoamérica en colaboración con la AEPE, a través de su delegado en Cádiz, Cecilio Chaves, junto a Miguel Rodríguez y Francis Arroyo Ceballos, que también participan en la exposición, coordinados por la Secretaria General de la Asociación Española de Pintores y Escultores y Secretaria Perpetua de la AEPE, Mª Dolores Barreda Pérez, a quienes debemos agradecer sus esfuerzos y magnífico trabajo.

La muestra cuenta, además, con el apoyo de la Junta de Andalucía, que ha editado un catálogo con las obras exhibidas.

 

Andaluz.es/Cádiz

Asociación Española de Pintores y Escultores

Del 27 de marzo al 21 de mayo de 2026

Casa de Iberoamérica de Cádiz

C/ Concepción Arenal, s/n

11006 Cádiz

L a V, de 9 a 21 h. Sábados: de 9 a 14 h. Todos los domingos y festivos, cerrado

El 8 de abril se inaugura la exposición de obras del Certamen Nieve

En las Salas «Juana Francés» y “Pablo Serrano” de Tetuán

 

El próximo día 8 de abril de 2026 tendrá lugar el acto de inauguración de la exposición del certamen “Nieve”, de la Asociación Española de Pintores y Escultores, que se podrá visitar hasta el 29 de abril en las Salas de Exposiciones «Juana Francés” y “Pablo Serrano» de la Junta Municipal de Tetuán.

Al acto está previsto que acuda  el Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo, la Secretaria General de la AEPE, Mª Dolores Barreda Pérez, así como el resto de miembros de la Junta Directiva, además de los servicios culturales de la Junta Municipal de Tetuán.

El jurado de selección de obras ha estado formado en esta ocasión por José Gabriel Astudillo López, Presidente de la AEPE y Dª. Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la AEPE, actuando en calidad de Presidente y Secretaria del Jurado, respectivamente, ambos con voz y sin voto; y como Vocales los directivos Juan Manuel López Reina, Paloma Casado y Carmen Bonilla Carrasco, que han elegido un total de 41 obras.

En esta exposición participan además siete de los alumnos participantes en el Taller de Acuarela avanzado que bajo el título de Nieve, fue impartido el pasado año en la sede social de la AEPE con bastante éxito, por Juan Ramón Luque Ávalos y que aportan un total de doce obras.

Los artistas seleccionados para integrar la exposición de obras del Certamen de Paisaje Urbano son los siguientes:

Joaquín Alarcón González

Adolfo Alcaide Hervás

Anna Amat Campillo (Anna Mª Amat Campillo)

Angar Jiménez (Ángel García Jiménez)

Esther Aragón (M. Esther Aragón Serrano)

Gabriel Asensio (Gabriel Asensio Castañeda)

Alejandro Aynos (Alejandro Aynos Romero)

Jimena Aznar (Jimena Aznar Rodríguez-Pardo)

Mayte Barranco (M. Teresa Barranco Crespo)

Joaquín Besoy (Joaquín Besoy Posada)

Concepción Cortés Aedo «Menorquina» (Concepción Cortés Aedo)

Socorro Cruceta (Socorro Cruceta Alonso)

Maryla Dabronwska (Carmen Dabrowski Pernas)

DETORRES (Ernesto González Torres)

Carmen Durán (Carmen Durán Sanz)

Magdalena España (Magdalena España Luque)

Rosa Mª Fernández (Rosa M. Fernández Fernández)

Fergoarte – Elodia Fernández González (Elodia Fernández González)

Galiana (Juan Pérez Galiana)

Daniel García Andersson

J. Pedro Gómez (J. Pedro Gómez Gómez)

Frankie Gotz

Susana Huerta (Susana Huerta Rodríguez)

Mar Jiménez Aguilar

Juan Carlos Jiménez Díaz

Laredo (Delia García Laredo)

Amparo López

Juan Ramón Luque Ávalos

Martos (Ignacio  Martos de la Cruz)

Isabel Monfort (Isabel Monforts Siso)

RosiM (Rosa M. Moreno Moreno)

Germán (Germán Muñoz Gutiérrez)

Cari Muñoz (Caridad Muñoz Muñoz)

A.Murcia (Ángeles Fernández Murcia)

Sofía Pastor (Sofía Pastor Pérez)

Julián Peinador

Agustín Pontesta (Agustín Pontesta Icuza)

Luisa Fernanda Rodríguez Fernández

Yolanda Ros

Ángel Rueda (Ángel Rueda Rodríguez)

David Rus (David Martín Rus)

Lola Vallejo (M. Dolores Vallejo Ruiz)

Isabel Vázquez (Isabel Vázquez García)

Begoña Vega Morán

Zalabardo (Paloma Díaz Zalabardo)

Afinsa Zinchenko

Nieve

Asociación Española de Pintores y Escultores

Del 8 al 29 de abril de 2026

Salas de Exposiciones «Juana Francés» y «Pablo Serrano»

Junta Municipal de Tetuán

Calle de Bravo Murillo, 357

28020 Madrid

De lunes a viernes de 9 a 14 y de 16 a 19 horas.

Sábados de 10 a 14 horas.

Domingo y festivos cerrado

Metro Valdeacederas (línea 1), Plaza Castilla (líneas 1, 9 y 10)

 

Convocada Asamblea General Ordinaria de la AEPE 2026

Para la aprobación de cuentas del ejercicio 2025

Con fecha 13 de marzo de 2026 y en cumplimiento de los Estatutos vigentes, ha quedado convocada la Asamblea General Ordinaria de la Asociación Española de Pintores y Escultores que tendrá lugar en nuestro domicilio social de la Calle Infantas, Nº 30, el próximo lunes 13 de abril de 2026, a las 18’30 h. en primera convocatoria y a las 19 h. en segunda convocatoria, con el siguiente

ORDEN DEL DÍA

  1. Aprobación, si procede, del Acta de la Asamblea General Ordinaria celebrada el 27 de mayo de 2025.
  2. Memoria de actividades del año 2025.
  3. Estado de cuentas del ejercicio 2025.
  4. Proyecto de Presupuestos para el ejercicio 2026.
  5. Proyecto de actividades para el año 2026.
  6. Ruegos y Preguntas.

 (Los documentos a los que se hace referencia en los apartados anteriores se encontrarán a disposición de los asociados en Secretaría en su horario habitual, desde una semana antes de la fecha señalada para la convocatoria).

Madrid, 13 de marzo de 2026

EL PRESIDENTE: José Gabriel Astudillo López

LA SECRETARIA GENERAL: Mª Dolores Barreda Pérez

 

Esperamos poder contar con tu asistencia, pero si no fuera así, te recordamos que puedes delegar tu voto descargándote el siguiente modelo impreso de la convocatoria y haciéndonosla llegar con todos los datos necesarios:

 

CONVOCATORIA Asamblea General Ordinaria 13 abril 2026

 

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