Presentado el AÑO BENLLIURE 2022 en Madrid

Con motivo de la conmemoración del 75º aniversario del fallecimiento del escultor

En la sede de la Asociación Española de Pintores y Escultores, de la que fue Socio Fundador

 

El 22 de septiembre de 2022 tuvo lugar en la sede de la AEPE, el acto de presentación del AÑO BENLLIURE en Madrid que la localidad de Crevillente está llevando a cabo con motivo de la conmemoración del 75 aniversario del fallecimiento del escultor.

La mesa presidencial la formaban Mª Dolores Barreda Pérez, José Antonio Macía, Jorge Alarte, José Gabriel Astudillo López, José Manuel Penalva Casanova y José Fernández Sánchez

 

El acto contó con una amplia representación política e institucional, ya que al mismo asistieron José Fernández Sánchez, Concejal de la Junta de Centro, en representación del Alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, de Jorge Alarte Gorbe, Director General de Relaciones con las Comunidades Autónomas y Representación Institucional de la Presidencia de la Generalidad Valenciana, de Joan Baldoví, Diputado Nacional de Compromís, el Alcalde de Crevillente, José Manuel Penalva Casanova, el Presidente de la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Crevillente, José Antonio Maciá Ruiz, el Primer Teniente de Alcalde, Manuel Penalva Alarcón, el Concejal de Cultura, Jesús Ruiz Morcillo, la Concejala de Medio Ambiente, Estefanía Salinas Peral, Antonio Asensio Alfonso, Secretario de la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Crevillent, el Director General de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento de Madrid, en representación de la Concejala de Cultura Andrea Levy, Luis Lafuente, el Consejero Técnico del Director General de Patrimonio Cultural del Área de Gobierno de Cultura, Turismo y Deporte, Fernando García Rubio, el Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo, la Secretaria General, Mª Dolores Barreda Pérez y algunos miembros de la Junta Directiva de la AEPE, como Juan Manuel López Reina, Alicia Sánchez Carmona, Antonio Téllez de Peralta, Paloma Casado López, Carmen Bonilla Carrasco, Ana Martínez y Jesús Alcolea.

Los miembros de la Junta Directiva de la AEPE que estuvieron presentes en el acto; de izquierda a derecha: Carmen Bonilla Carrasco, Antonio Téllez de Peralta, Paloma Casado, Ana Martínez, Alicia Sánchez Carmona, Jesús Alcolea y Juan Manuel López Reina 

 

Además, amigos, socios y artistas como Dolores Chamero, Directora de la Casa de Vacas, Miguel Ángel Codina, de la Fundición Codina, Salvador Amaya, Mapi Gutiérrez, Pedro Quesada, Javier de Mota, Ramón Chaparro, Lola Santos y un largo etcétera que llenaron la sala y crearon un ambiente de cálida acogida.

 

De izquierda a derecha: Mª Dolores Barreda Pérez, José Antonio Macía, Jorge Alarte, José Gabriel Astudillo López, José Manuel Penalva Casanova y José Fernández Sánchez

 

La presentación del acto corrió a cargo de Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la Asociación Española de Pintores y Escultores, quien dio la bienvenida a los asistentes y el turno de palabra para las distintas intervenciones que sobre la figura del genial artista valenciano, se realizaron.

El acto comenzó con unas palabras de José Fernández Sánchez, que en nombre del alcalde, José Luis Martínez Almeida, y de todos los madrileños, reconoció en la figura de Benlliure un referente internacional de la escultura y recordó que “Madrid es una ciudad, cuyo paisaje urbano no se entiende sin Benlliure. Una ciudad en la que el escultor y pintor fallecería hace 75 años en su casa estudio de la calle de José Abascal, y que ha visto enriquecido su ornato monumental, con numerosas obras del escultor a lo largo de calles, parques históricos y plazas. Todas esas obras -desde el icónico conjunto arquitectónico y escultórico de Alfonso XII, hasta la del teniente Ruiz en la plaza del Rey- son claves para entender la fisonomía de Madrid de finales del siglo XIX y principios del XX.  Por ello, aprovechando esta conmemoración, el Ayuntamiento de Madrid está llevando a cabo un exhaustivo programa de limpieza y restauración de los monumentos de titularidad municipal obra de Benlliure”, al tiempo que repasaba algunas de las actuaciones llevadas a cabo por el Ayuntamiento de Madrid para conmemorar el 75 aniversario de su fallecimiento.

José Fernández Sánchez en un momento de su intervención

 

Tras estas palabras, el Alcalde de Crevillente le hizo entrega de una Medalla conmemorativa con motivo del 75 aniversario, obra de José Gabriel Astudillo, a la que Fernández correspondió con el agradecimiento de la ciudad de Madrid.

José Fernández Sánchez, Concejal de la Junta de Centro, en representación del Alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, recoge la Medalla conmemorativa del 75 aniversario del fallecimiento de Mariano Benlliure, de manos del Alcalde de Crevillente, José Manuel Penalva

 

También el regidor hizo entrega de la Medalla conmemorativa al Diputado Joan Baldoví, quien agradeció esta muestra de cariño hacia un valenciano universal y manifestó su apoyo incondicional a reconocimientos como el que se estaba realizando en el acto, a la vez que quiso reconocer la labor de la Asociación Española de Pintores y Escultores como depositaria de un legado artístico tan impresionante.

Joan Baldoví, Diputado nacional, recoge la Medalla conmemorativa del 75 aniversario del fallecimiento de Mariano Benlliure, de manos del Alcalde de Crevillente, José Manuel Penalva

 

Instantes después, Jorge Alarte Gorbe, Director General de Relaciones con las Comunidades Autónomas y Representación Institucional de la Presidencia de la Generalidad Valenciana, se dirigió a los asistentes para poner de relieve el apoyo institucional que el gobierno valenciano ha querido dar al AÑO BENLLIURE, adelantando en primicia que en breves fechas, se anunciará la adquisición de la importante colección Lladró que la Generalidad está ultimando, con todo lo que ello supone para Valencia y para el mundo del arte, al ser una actuación que va a incluir interesantes y desconocidas piezas de Mariano Benlliure.

Jorge Alarte Gorbe, Director General de Relaciones con las Comunidades Autónomas y Representación Institucional de la Presidencia de la Generalidad Valenciana, en un momento de su intervención

 

Instantes después, José Manuel Penalva le hizo entrega también de la Medalla conmemorativa, que el representante del gobierno valenciano agradeció sinceramente.

Jorge Alarte recoge la Medalla conmemorativa del 75 aniversario del fallecimiento de Mariano Benlliure, de manos del Alcalde de Crevillente, José Manuel Penalva

 

Con la reproducción de un vídeo sobre la figura del escultor y la conmemoración del AÑO BENLLIURE que ha realizado el Ayuntamiento de Crevillente, continuó el acto.

Tras el visionado del mismo, Mª Dolores Barreda Pérez, presentó la figura de Benlliure en unas palabras que reproducimos íntegramente.

Queridos amigos:

Hoy podemos afirmar que Mariano Benlliure vuelve a su casa.

Vuelve a esta casa común, como le gusta decir a nuestro Presidente, a la casa de los pintores y escultores, a la casa de los artistas de España.

Vuelve para presentar en Madrid las actividades que en torno a esta celebración han organizado los más íntimos y legítimos depositarios de su legado, en una localidad que atesora su herencia, la custodia y la venera, y le imprime ese sol y esa luz que sólo los artistas valencianos han conseguido mostrar al mundo.

Estoy hablando de Crevillente.

Crevillente tiene mucho que ver con nuestra Asociación Española de Pintores y Escultores. Pese a la distancia, pese a quien crea que en nada nos atañe, tanto la localidad como nuestra entidad, defienden el origen de todo lo que tiene que ver con Marianet, como le gustaba al escultor que le llamaran sus amigos.

Crevillente custodia una rica colección de obras compuesta por modelos y bocetos en escayola, que luego se utilizaban para realizar las obras en materia definitiva como el mármol, el bronce o la madera. 

Es decir, modelos de suma fragilidad, pero de gran valor, porque representan la primera idea en el proceso creativo del escultor y son por tanto piezas originales de un valor artístico incalculable.

Por su parte, la Asociación Española de Pintores y Escultores guarda a su vez la idea original del artista, de la que nacimos hace ya 112 años.

Y es que en 1904, Mariano Benlliure, en el  transcurso de un banquete celebrado en el Retiro en honor de los artistas premiados en la Exposición Nacional de ese año, propuso ya la “formación de una Sociedad de Pintores y Escultores Españoles, aún residentes en el extranjero, con objeto de defender sus intereses materiales y artísticos,… fomentar todas las manifestaciones del Arte por medio de Exposiciones en España y en el extranjero, crear una Caja de socorros y pensiones…y la instalación de un salón permanente donde los individuos que perteneciera a la Asociación pudiesen exponer sus obras, dando así mayores facilidades al público y a los artistas para la venta”.

Estas y otras ideas expuestas entonces fueron acogidas por todos los presentes y los ausentes cuando las conocieron, con unánime aplauso.

Pero Mariano Benlliure no volvió a acordarse de ello y la idea quedó sumida en el olvido.

Sería una buena idea, porque si no, no estaríamos hoy aquí y no seríamos tan necesarios, creo incluso que hoy más que nunca, en España.

Como veis, compartimos así ser el germen y el principio de las ideas y de las obras de Mariano Benlliure. Una coalición asombrosa y única que escasas veces se da en el mundo del arte.

De Mariano Benlliure se puede decir todo, lo cual nos llevaría días, semanas, meses… y se puede decir nada, sólo contemplando una de sus obras. Lo cierto es que de Marianet se ha dicho ya casi todo.

Benlliure, Sorolla fueron los iniciadores de la pintura y la escultura moderna en España. Ambos tuvieron mucho que ver con esta casa, con la AEPE. Benlliure, como germen inicial de una idea que sobrevive 112 años después. Sorolla como segundo Presidente de esta casa. Los dos, que aunque viviendo y trabajando en el extranjero, mostrando al mundo de lo que era capaz el arte en España, se esforzaron y lucharon por dignificar la profesión y el reconocimiento del arte español en el mundo.

Mariano Benlliure fue un artista completo, un escultor excepcional con un virtuosismo y capacidad de trabajo admirables, un trabajo en todo tipo de materiales, un innovador en la reformulación de nuevos formatos, inventando fórmulas inéditas, composiciones únicas con novedosas visiones monumentales, alardes técnicos en el mármol, matizadas ceras en el bronce, de excepcional calidad en las pátinas, medallas de estilo inigualable y personal, detalles en obras de cerámica, de menaje y utensilios domésticos, en vidrieras maravillosas de complejidad simbólica y trascendencia ornamental sublime, con una riqueza expresiva sencilla, que no fácil, no confundir…

Obras que llegaron al mundo, a todos los rincones de España que hoy se enorgullecen de tener una obra de este inmortal artista, en Madrid, una ciudad que es un gran museo de escultura al aire libre, en EEUU, en Nueva York, en Cuba, Perú, Buenos Aires, Panamá, Italia, Alemania, Austria…

Su faceta de pintor, poco desarrollada profesionalmente, quizás menos conocida también, está presente en toda su obra preparatoria a través de dibujos y bocetos, pero también con retratos y cuadros en los que  Mediante el juego del claroscuro y un modelado pictoricista imprimía a sus obras cualidades casi táctiles, fuertemente expresivas. Prestaba igual atención al detalle, que ejecutaba con gran soltura y un virtuosismo alejado de todo manierismo, como al equilibrio armónico de sus composiciones.

Mariano Benlliure recibió en vida premios y distinciones, todos los honores imaginables, era popular, conocido, mediático, hoy diríamos que un gran influencer del arte… aún sin pretenderlo. Era admirado y envidiado por igual. Denostado por quienes mezclan arte con política sin entender que el arte es vida y que algunos como él, privilegiados, pueden vivir y comer de sus creaciones más allá del régimen político en el que se encuentren.

Era auténtico, único, uno de los escultores españoles más prolíficos y versátiles, más reconocidos mundialmente.

De su vida, nos queda un ejemplo y lección de cordialidad, la obligación histórica y el tributo de gratitud al legado vital y glorioso que merece, la revalorización de su obra y de su personalidad que con la declaración del AÑO BENLLIURE se quiere conseguir.

Un honor para la Asociación Española de Pintores y Escultores, un honor para Valencia, un honor para Crevillente, un honor para toda España y para el mundo que hoy tenemos la suerte de presentar en la que fuera también su casa.

Muchas gracias”.

Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la Asociación Española de Pintores y Escultores, Secretaria Perpetua de la AEPE, en un momento de su intervención

 

Después, como artista también, como escultor, como Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo recordó la especial relación de Mariano Benlliure con esta centenaria entidad. Reproducimos también su discurso.

Buenas tardes a todos

Representante de la Generalidad Valenciana, Alcalde, Presidente, Secretaria general, miembros de la Junta, socios, amigos.

Preside esta sala una escultura de Mariano Benlliure perteneciente al fondo patrimonial de esta entidad nacida hace ahora 112 años, pero gestada en la cabeza de Benlliure hace en realidad 118 años.

Mariano Benlliure y Gil, está ligado a nuestra institución desde hace ciento doce años.

Como muy bien ha mencionado nuestra “Secretaria Perpetua”, la fundación de la Asociación de Pintores y Escultores se fraguó según una idea original de Mariano Benlliure y Gil. Idea brillante que a pesar de necesaria, no pudo retomarse hasta 1910, en que Eduardo Chicharro, Miguel Blay y Cecilio Plá, y aquí volvemos otra vez a encontrarnos con Valencia y su luz y sus creadores, sintieron una apremiante necesidad de unir a todos los artistas de España para constituir una fuerza, para prestarse mutualidad y recíproco apoyo, y así se formó una Junta Organizadora que convocó a  los pintores y escultores españoles y logró reunirlos en el gran salón de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Fruto de aquella reunión, más de 180 artistas de primera fila del arte español, así como otros muchos anónimos que más tarde fueron, y son aún maestros del arte de España, nació la Asociación de Pintores y Escultores.

Mariano Benlliure y Gil se convirtió en el Socio Fundador número 47; mientras que José Benlliure Ortiz fue Socio Fundador número 116, al igual que José y Juan Antonio Benlliure y Gil.

La base sobre la que Mariano Benlliure pedía una “regeneración del artista y el resurgimiento del arte, tan abandonado en nuestra patria de los poderes públicos”, como vemos, un mensaje de plena actualidad, quedó así plasmada el 15 de abril de 1910, curiosamente, el mismo día en que ahora se celebra el Día Mundial del Arte, proclamado por la UNESCO, en la fecha elegida en honor al nacimiento de Leonardo da Vinci, símbolo mundial de paz, libertad de expresión, tolerancia, fraternidad y multiculturalismo.

Mariano Benlliure estuvo presente, contribuyó y fue historia viva de los más importantes acontecimientos que han tenido lugar en esta Asociación de Pintores y Escultores. Fue compañero, amigo, jurado, participante y autoridad en las convocatorias de la entidad a las que siempre acudió fiel y constante, con alegría y juicio.

Además de Socio Fundador, fue Vocal de la Junta Directiva de la Asociación de Pintores y Escultores en 1914, participando activamente en las actividades programadas.

Para el Festival Benéfico que realizó la entidad en 1915, y que contó con la asistencia de los Reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia, donó obra para ser subastada, y encabezó la lista para la suscripción que partiendo de nuestra institución, pretendió salvar de la venta la obra “La Adoración de los Reyes”, de Van Der Goes, con 1.000 pesetas de la época.

En 1918 se le nombró Presidente del I Congreso Nacional de Bellas Artes que organizó la Asociación de Pintores y Escultores, en el paraninfo de la Universidad Central de Madrid, que bajo el Patronato del Rey, contó con la representación de todos los organismos artísticos y centros de enseñanza, así como la Escuela de Artes Gráficas, Artes y Oficios, el Museo de Arte Nacional y Moderno, Artes Industriales, Ateneo, Colegio de Arquitectos, Círculo de Bellas Artes, Real Conservatorio y Sociedad Española de Amigos del Arte.

En el homenaje que nuestra institución brindó a Juan Espina y Capo, el creador del Salón de Otoño que este mismo año llega a su edición número 89, convirtiéndose en el certamen artístico más antiguo y prestigioso de los que se convocan en España, Mariano Benlliure modeló y pagó de su bolsillo una Medalla conmemorativa que se le entregó en el transcurso de un banquete celebrado en su honor.

Fue miembro de los Jurados de los certámenes organizados por la entidad, así como de otro tipo de convocatorias, como ser miembro del Comité organizador de la Exposición Internacional de Grabado de Florencia, en 1926, en la que participó activamente la Asociación de Pintores y Escultores, o del Comité para Exposiciones en Europa, en 1928.

En el homenaje que le rindió la Casa de Valencia en 1944, y en el que colaboró para su organización esta Asociación de Pintores y Escultores, contó con la representación del escultor murciano José Planes Peñalver.

Mariano Benlliure participó en más de once ediciones del Salón de Otoño, las de 1920, 1921, 1924, 1927, 1931, 1932, 1933, mayo 1935, 1935, 1942 y 1943.

Se le nombró Socio de Honor del Salón de Otoño en 1924 y en el de 1945, se le otorgó una Sala Homenaje en la que expuso 17 obras.

En 2017, la Junta Directiva de la AEPE por unanimidad aprobó la propuesta que yo mismo presenté bajo el título de “La plenitud de los nombres”, en donde se acordaba la reorganización de los premios y galardones que otorgaba la institución en los distintos certámenes y concursos habituales, con el ánimo de honrar la memoria de los fundadores de la AEPE, instituyéndose para el Salón de Otoño la Medalla de Escultura Mariano Benlliure y Gil.

De esta forma, se hacía honor a algunos de los grandes maestros del arte y se saldaba una deuda de eterna gratitud a quienes sembraron la semilla de la unión de los artistas, en una maravillosa casa que aún hoy en día sigue en pie y luchando por el arte en España.

Mariano Benlliure fue el libertador de la escultura española. Dominando todos los materiales, géneros y técnicas, llevó el nombre del arte de España por todo el mundo. Y la Asociación Española de Pintores y Escultores tuvo el honor de tenerle entre sus más preclaros miembros.

El pasado mes de enero, la Junta Directiva en pleno de esta Asociación Española de Pintores y Escultores, votó unánimemente a favor de la adhesión de nuestra entidad al AÑO BENLLIURE promovido por el Ayuntamiento de Crevillente y por la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Crevillente, con el privilegio que para todos los miembros de nuestra institución supone sumarse a esta magnífica celebración.

Hoy que ya es realidad el tributo, queremos expresar nuestra más sincera enhorabuena por su contribución, nuestra gratitud por el recuerdo a quien fuera uno de nuestros fundadores y nuestro orgullo por saber que existen aún ciudades en España, como es el caso de Crevillente, en donde se honra la memoria de los maestros del arte con mayúsculas.

Muchas gracias”.

 

José Gabriel Astudillo López, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, en un momento de su intervención

 

Tras las palabras del Presidente, Mª Dolores Barreda recordó a los presentes que Crevillente tiene la suerte de contar con el Museo Mariano Benlliure y además, con una Semana Santa declarada de interés turístico internacional, que cuenta con maravillosos pasos procesionales salidos de la mano de Mariano Benlliure.

De esta forma, la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Crevillente se ha volcado también con el AÑO BENLLIURE, y así lo presentó el Presidente de la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Crevillente, José Antonio Maciá Ruiz.

Maciá recordó los actos que Crevillente ha programado bajo el lema de “Las infinitas formas en el alma”, que se iniciaron con la declaración del Ayuntamiento de Crevillente del “Año Mariano Benlliure”, a la que se sumó la Generalidad Valenciana con un Decreto en el que se declaraba el año 2022 como el AÑO BENLLIURE.

Se han realizado múltiples actividades como el Concurso Internacional de fotografía que este año tenía como temática la Imaginería Procesional de Mariano Benlliure. La presentación en FITUR del 75 aniversario, que resultó todo un éxito, así como el Certamen Internacional Literario de investigación y ensayo que tenía del escultor como eje central.

Además, un Certamen Internacional de Escultura bajo el lema “Memoria y tiempo”, la Exposición fotográfica itinerante Mariano Benlliure, que ha podido verse en la Sala Exposiciones del Palacio de la Diputación de Alicante, la realización de un Medallón conmemorativo del 75 aniversario, obra del escultor José Gabriel Astudillo López, las Tallas sobre peana de recuerdo de Artmiralles, la Exposición Fotográfica Crevillente en tiempos de Benlliure, el Concierto Sinfónico extraordinario que la Orquesta de la Diputación de Alicante llevó a cabo el pasado mes de abril, la Noche modernista que el Museo Municipal Mariano Belliure desarrolló, con una recreación ambientada en la vida de la época modernista de finales del siglo XIX y principios del XX, periodo en el que vivió Mariano Benlliure, con personajes caracterizados.

En el mes de junio tuvo lugar la presentación del AÑO BENLLIURE en Valencia, en el Museo de la Ciudad, y se emprendieron otro tipo de acciones como el sello de la Sociedad Filatélica dedicado al aniversario y la realización de un vídeo cuyo protagonista es el escultor.

A partir de estos momentos, con la presentación en Madrid del AÑO BENLLIURE, se inician otro tipo de actividades como la presentación de un cómic sobre el escultor, la exposición Monumentos funerarios, basada en esta faceta artística de Benlliure, y habrá también conferencias, otros actos incluidos en el III Congreso Internacional de Escultura Religiosa, que contará con una Mesa Benlliure, la Exposición fotográfica de obras del artista en la Cripta de Nuestra Señora de Belén, y la Exposición “Los Benlliure’s”, donde se exhibirán tronos e imágenes del escultor realizadas expresamente para Crevillente.

En noviembre, en el Cementerio de El Canbanyal, se llevará a cabo un sentido homenaje ante la tumba de Mariano Benlliure, y otra exposición de los dibujos del artista que incluye bocetos y carboncillos, estudios previos a las esculturas. En los colegios de Crevillente se llevará a cabo también el Certamen literario, de dibujo e instagram en un marathón escolar que tendrá como figura central a Mariano Benlliure.

La exposición Los Rostros de Benlliure sacará del almacén del Museo de Mariano Benlliure, piezas que pocas veces se muestran, dando la oportunidad de poder verlas tras muchos años en la oscuridad.

La Exposición fotográfica itinerante viajará en noviembre hasta Alicante y después a Cartagena, cuando se lleve a cabo un concierto coral, otra conferencia que impartirá el director de la Casa-Museo Benlliure de Valencia, mientras que en Santa Pola tendrá lugar un Estudio Conceptual de una obra de Mariano Benlliure.

El año se cerrará con un acto institucional en el Ayuntamiento de Crevillente, que colocará ante la fachada del Museo una escultura del artista, obra de Mapi Gutiérrez Sáinz, además de una lápida homenaje en el 75 aniversario, cerrando un año repleto de actividad que quedará recogido en la Revista resumen del conjunto de actos realizados y que se alargará hasta la presentación en 2023, del libro que sobre las mujeres coetáneas de Mariano Benlliure, miembros de la Asociación Española de Pintores y Escultores”.

José Antonio Maciá Ruiz, Presidente de la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Crevillente, en un momento de su intervención

 

Tras el repaso a las actividades realizado por José Antonio Maciá, tomó la palabra el Alcalde

Presidente del Ayuntamiento de Crevillente, José Manuel Penalva Casanova, quien glosó la importancia del escultor para la localidad. Pero antes de nada, quiso manifestar que la organización y el programa de actividades han partido de la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Crevillente, agradeciendo a José Antonio Maciá especialmente, su implicación y buen hacer en el desarrollo de todo lo relativo al acontecimiento.

Como advirtió el Alcalde, es una programación a la altura de una celebración tan importante.

José Manuel Penalva Casanova, Alcalde Presidente del Ayuntamiento de Crevillente, durante su intervención

 

Tras las palabras del Alcalde, Mª Dolores Barreda Pérez recordó que la ciudad de Madrid es el gran museo de escultura al aire libre y tiene la suerte de atesorar 13 monumentos públicos y 9 funerarios (3 de ellos desparecidos) de Mariano Benlliure. “Madrid se ha sumado también a la celebración de este AÑO BENLLIURE, y aunque ha olvidado a dos actores fundamentales alrededor de la vida y obra de Benlliure como son la localidad de Crevillente y la Asociación Española de Pintores y Escultores, estamos convencidos de que Marianet, que sigue esculpiendo desde el cielo las hermosas nubes que adornan los cielos de Valencia y de Madrid, sabrá perdonarlo y no tenerlo jamás en cuenta”.

Tras estas palabras, el Alcalde de Crevillente, hizo entrega de la Medalla conmemorativa del 75 aniversario del fallecimiento de Mariano Benlliure al Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo, autor a su vez de dicha obra, quien destacó que “recibo la medalla en nombre de todos los que admiramos a Benlliure. Para mí ha sido muy importante hacer frente a este encargo por muy diversos motivos. El primero de ellos, mi cariño hacia un maestro como Benlliure. El segundo, la gratitud hacia una localidad que sabe estar a la altura que supone custodiar la obra de un genio del arte. Y sobre todo, la responsabilidad de dejar y velar por un legado tan magnífico como el que supone su obra, viva a día de hoy no solo en el Museo que lleva su  nombre, sino en los pasos procesionales que cada año protagonizan su semana santa, haciendo vivo su legado, manteniendo vivo su recuerdo, reviviendo su genialidad y homenajeando toda una vida dedicada al arte. Muchas gracias a todos por compartir este acto en Madrid y por vuestra admiración hacia el gran maestro de la escultura española”.

José Manuel Penalva Casanova, Alcalde Presidente del Ayuntamiento de Crevillente, hace entrega de la Medalla conmemorativa del 75 aniversario del fallecimiento de Mariano Benlliure a José Gabriel Astudillo López 

 

También se entregó una Medalla conmemorativa a Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General y Secretaria Perpetua de la AEPE, por su apoyo y difusión del AÑO BENLLIURE.

Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General y Secretaria Perpetua de la AEPE, recoge la Medalla conmemorativa del 75 aniversario del fallecimiento de Mariano Benlliure de manos de José Manuel Penalva Casanova, Alcalde Presidente del Ayuntamiento de Crevillente

 

Medalla conmemorativa del 75 aniversario del fallecimiento de Mariano Benlliure obra de José Gabriel Astudillo López

 

Por su parte, el Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo, entregó distintas Medallas de la AEPE al Alcalde de Crevillente, José Manuel Penalva, a José Antonio Maciá, Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Crevillente y al Museo Benlliure, como agradecimiento a la conservación, relevancia y fortalecimiento de la figura de uno de los mejores escultores que ha tenido España.

El Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo, entrega la Medalla de la AEPE al Alcalde de Crevillente, José Manuel Penalva

 

El Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo, entrega la Medalla de la AEPE a José Antonio Maciá, Presidente de la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Crevillente 

 

El Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo, entrega la Medalla de la AEPE al Director del Museo de la Semana Santa de Crevillente

 

Las Medallas de la Asociación Española de Pintores y Escultores que José Gabriel Astudillo entregó a Crevillente con motivo del AÑO BENLLIURE

 

Agradeciendo la asistencia de cuantos se encontraban en el acto, éste dio fin con una foto de familia de algunos de los presentes.

 

 

Restauración de la escultura «Retrato de Carlos del Pozo» de Mariano Benlliure

Por Blanca del Pilar Balbuena Lorenzo

Experta en Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural

 

Pertenece al fondo patrimonial de la Asociación Española de Pintores y Escultores, gracias a una donación de Alejandro Aguilar Soria, Socio de Honor de la AEPE

«Retrato de Carlos del Pozo«, de Mariano Benlliure

 

Su nombre completo era Carlos Rodríguez del Pozo. Era hijo del gobernador de la capital cuando el país aún era una colonia española. Probablemente debutó de barítono en 1911 en el Teatro Reale de Madrid como Wagner en » Fausto » de C. Gounod. Pronto comenzó a cantar partes principales de barítono. En 1913, en el mismo teatro, apareció como Silvio junto a Titta Ruffo (Tonio) en «Pagliacci» de R. Leoncavallo. En 1924 aquí cantó la parte de Rigoletto. En 1927 en el teatro de la Zarzuela de Madrid apareció en » Mignon » como socio de Conchita Supervía, Roberto D’Alessio y Felipe Romito. En 1928 en el mismo teatro participa en » Les Contes d’Hoffmann » junto a Vicente Sempere, Matilde Revenga, Hina Spani, Pina Raymondo y Giulio Fregosi. En 1932 en el Teatro Calderón de Madrid alcanzó un gran éxito como Don Bartolo en » Il Barbiere di Siviglia » junto a Maria Espinalt, Vicente Simón, Carlo Morelli y Aníbal Vela. Se retiró de los escenarios en 1940.

 

Carlos del Pozo, además de barítono, fue un locutor de radio para la cadena EAJ-7 Unión Radio Madrid (el embrión de la Cadena SER) (Pérez, 2008). Esta emisora se inauguró el 17 de junio de 1925 y tuvo su sede en la sexta planta del edificio de la Sociedad Madrid-París, en el número 32 de la Gran Vía. A la inauguración asistió el rey Alfonso XIII junto con el Consejo de Administración de “Unión Radio”, el alcalde de Madrid, el Director General de Comunicaciones, el presidente de la Diputación, …remarcando la importancia que tuvo la cadena desde su lanzamiento.

Pronto salió el primer número de “Ondas”, revista editada por esta empresa radiofónica y de la cual fue su portavoz. Uno de los logros más importantes de la programación de “Unión Radio” fue el diario hablado “La Palabra”, un informativo general que se retransmitió por primera vez el martes 7 de octubre de 1930 para toda la cadena. Con 20 minutos de duración, contó con las voces de Luis Medina y Carlos del Pozo, tratando de deportes y toros, donde coincidiría con el escultor Mariano Benlliure.

Se sabe con certeza que la escultura de Don Carlos del Pozo la realizó Mariano Benlliure en 1942, gracias a una fotografía encontrada en el libro de Violeta Montoliu Soler titulado “Mariano Benlliure: 1862-1947”. En estas fechas, Carlos del Pozo ya estaba retirado de Unión Radio, por lo que la realización del busto se pudo deber a una relación amistosa entre los dos.

Dos fotografías donde se puede ver a Mariano Benlliure junto a Carlos del Pozo y el busto objeto de la restauración

ESTADO DE CONSERVACION

Las distintas patologías que interfieren en la conservación del bien, así como el grado de afectación de las mismas, permiten afirmar que el estado de conservación de la escultura a simple vista es relativamente bueno, pero no se puede considerar una pieza estable.

Se pudo observar una pérdida general de la pátina del bien, así como modificaciones en el cromatismo que dificultan en gran medida la lectura del conjunto. Este cambio en el color de la obra se debe a una espesa capa de suciedad de tipo graso, probablemente de carbón, producida por las condiciones ambientales del lugar donde residía la escultura. Sumado a lo anterior, se distinguen pequeñas pérdidas y rasguños en toda la superficie.

La gran falta matérica trasera es uno de los daños más notorios, posiblemente causado, así mismo, por una mala manipulación, transporte y/o almacenaje precario. Además, se podría constatar una importante marca en la frente del retratado. Este deterioro puede deberse a la absorción de partículas y materiales de carácter ácido, favorecido por el rozamiento durante la manipulación.

Finalmente, se han encontrado elementos incrustados de color naranja-marrón, en la solapa y la base de la escultura, así como en la frente, de origen desconocido y sin una finalidad concreta. Los grafitis, ubicados en la base junto al nombre del retratado, se reducen a una zona bastante apartada de la escultura, pero son bastante molestos e identificables.

INTERVENCION. LIMPIEZA MECANICA

La importante cantidad de suciedad que recubre la escultura puede transportar partículas de carácter ácido que reaccionen químicamente con el yeso, por lo que se decidió eliminar dicha polución mediante la utilización de brochas suaves y distintas gomas de borrar, una excelente alternativa a otros tratamientos más agresivos con disolventes.

Lámina 2. Solapa tras limpieza con gomas

LIMPIEZA QUIMICA CON MÉTODO ACUOSO

Una vez concluía la limpieza mecánica, se inició una serie de limpiezas por toda la superficie con un producto adecuado respecto a la cantidad de humedad que transfiere y al control del tiempo de actuación: el agar-agar. Se optó por la elaboración de un gel viscoso empleando esta tipología de alga, aplicándolo por la superficie, controlando en todo momento el tiempo de actuación para asegurar la estabilidad del soporte. Aplicándolo en  sucesivas capas, se obtuvo un resultado muy satisfactorio, inclusive en zonas tan delicadas como la inscripción a lápiz “Carlos del Pozo”, las áreas que presentaban zonas naranjas y los recovecos más inaccesibles, como las solapas y algunas zonas de la cara.

La limpieza química se justifica dada la higroscopicidad del yeso, que hace que el polvo y la suciedad, presentes en el ambiente y cuyo vehículo de transporte es la humedad, se adhiera a la matriz y sea imposible eliminarlos mediante tratamientos más sencillos.

Lámina 3. Efectividad del gel agar-agar

TRATAMIENTOS DE REINTEGRACION     

Existen numerosos deterioros de pequeño y mediano tamaño que interfieren con la lectura de la escultura, siendo necesario realizar reintegraciones volumétricas, utilizando una técnica y materiales que permitan distinguir el original de los añadidos, así como estables químicamente a lo largo del tiempo. Se elaboró un estuco que permitió rellenar aquellas faltas más molestas, utilizando un espatulín y, posteriormente, lijándolas para aplanar la superficie.

En cuanto a la reintegración cromática de las faltas estucadas – ya que destacan en gran medida del original – se utilizaron acuarelas QoR en Aquazol®, unos pigmentos realizados especialmente para el campo de conservación. La técnica utilizada fue el puntillismo, permitiendo discernir levemente la reintegración con el yeso original siendo reversible y facilitando posteriores tareas conservativas.

CONCLUSIONES

Tras la realización de estos procesos de intervención, se ha podido constatar la efectividad de los mismos, otorgando a la escultura la estabilidad que requería. Dichos procedimientos se han escogido teniendo en cuenta proyectos anteriores, constatando su efectividad sobre obras similares. La nueva visión de la escultura permite apreciarla tal y como pudo ser cuando se realizó.

AGRADECIMIENTOS

Este proyecto ha sido posible gracias a la AEPE, la cual me ha dado la gran oportunidad de realizar la restauración de una escultura realmente maravillosa e importante para nuestro patrimonio. Su labor como asociación no solo se remite a velar por los artistas actuales, sino a cuidar los bienes que constituyen parte de nuestra historia.

El trabajo completo puede consultarse aquí:

RESTAURACIÓN DE LA ESCULTURA DE MARIANO BENLLIURE

La escultura antes de comenzar la restauración

«Retrato de Carlos del Pozo«, obra de Mariano Benlliure, ya restaurada

 

La AEPE se adhiere al Año Benlliure

El Ayuntamiento de Crevillent y la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Crevillent celebran este año del LXXV Aniversario del Fallecimiento de Mariano Benlliure Gil, bajo el lema “Las infinitas formas del alma”.

Un amplio calendario de actividades en los que estará presente la Asociación Española de Pintores y Escultores, que acaba de firmar su adhesión al AÑO BENLLIURE, mediante un escrito dirigido al Alcalde de la localidad, José Manuel Penalva Casanova y al Presidente de la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Crevillent, José Antonio Maciá Ruiz.

El escrito, que José Gabriel Astudillo López ha firmado en nombre de la institución y en representación de todos sus socios, destaca:

Con motivo de la petición de adhesión a la celebración del LXXV Aniversario del fallecimiento de Mariano Benlliure, y como Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, con fecha 3 de enero de 2022 he reunido a la Junta Directiva en pleno, que ha votado unánimemente a favor de dicha adhesión, que me complace transmitirle, así como el privilegio que para todos los miembros de nuestra institución supone sumarse a la celebración que van a abordar.

Nuestra más sincera enhorabuena por tan brillante idea, nuestra gratitud por el recuerdo a quien fuera uno de nuestros fundadores y nuestro orgullo por saber que existen aún ciudades en España, como es el caso de Crevillent, en donde se honra la memoria de los maestros del arte con mayúsculas”.

 

Convocado el Certamen Internacional de Escultura para dedicar un monumento a Mariano Benlliure

El Ayuntamiento de Crevillent, la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa y la Diputación de Alicante han presentado el nuevo certamen “Benlliure, Memoria y Tiempo” con el objetivo de dotar a la localidad de un recordatorio memorable que homenajee la figura del escultor valenciano

Coincidiendo con el 75º aniversario de la conmemoración del Año Benlliure 2022, el Ayuntamiento de Crevillent y la Federación de Cofradías y Hermandades de la Semana Santa, con la colaboración de la Diputación de Alicante, han organizado el Certamen Internacional de Escultura Mariano Benlliure “Benlliure, Memoria y Tiempo” con el objetivo de dotar al municipio de un recordatorio memorable que homenajee la figura del escultor valenciano.

Según ha explicado el presidente de la Federación, José Antonio Maciá, de este nuevo certamen saldrá una escultura que los organizadores ubicarán delante de la fachada del Museo Municipal Mariano Benlliure de Crevillent (en la Calle San Cayetano, 13),  estimando la inauguración de la escultura para diciembre de 2022. El periodo de presentación de las obras estará abierto desde el 22 de abril hasta el 6 de mayo de 2022.

El alcalde José Manuel Penalva, por su parte, ha mostrado el apoyo del Ayuntamiento a esta iniciativa, agradeciendo la implicación de la Federación y de la Diputación Provincial, y ha animado a los artistas a participar en este concurso que servirá para recordar y homenajear a Mariano Benlliure y su obra con la creación de una escultura, poniendo de manifiesto a su vez la gran vinculación de Benlliure con la localidad y con la Semana Santa de Crevillent.

Miguel Ángel Sánchez, en representación de la Diputación de Alicante, ha destacado la importancia de la coordinación y colaboración de todas las administraciones en beneficio del municipio y ha comentado que la Diputación apoyará la celebración del Año Benlliure, y a esta iniciativa en cuestión, con la adquisición de la escultura a Mariano Benlliure y una actuación a través del ADDA.

La escultura ganadora, elegida por el jurado del certamen, será galardonada con el Premio Benlliure, Memoria y Tiempo”, dotado de 5.000 €, un diploma y la realización de la escultura de forma monumental. Mientras que los premios “Finalista” y “Mención de Honor”, contarán con la entrega de un diploma.

 

Aquí puedes descargar las bases del certamen y las hojas de inscripción:

Bases. Monumento a Benlliure 75º

1. Formularios de Inscripción_75º MBenlliure

2. Boletín inscripción 75º MBenlliure

Y también se puede seguir toda la información del Año Benlliure en el enlace:

https://www.crevillent.es/

Certamen Internacional de Escultura «Monumento a la Semana Santa de Crevillent»

Declarada

de Interés Turístico Internacional

El Excmo. Ayuntamiento de Crevillent, la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa, y la Villa de Crevillent, quieren rendir un homenaje a su Semana Santa, elemento fundamental del Patrimonio Histórico y Artístico de la Villa y en su representación, a los integrantes de las Cofradías y Hermandades, portadores históricos de nuestra tradición, constituyéndose en un activo social y cultural de primera magnitud.

El no contar con un recordatorio memorable que homenajee su Semana Santa, es lo que impulsa a convocar este Certamen Internacional de Escultura, mediante el proyecto para la ejecución y materialización sobre las figuras representativas objeto del homenaje.

El “Certamen Internacional de Escultura-Monumento a la Semana Santa de Crevillent” presentado por el Ayuntamiento y la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa se desarrollará a lo largo de 2022 y está previsto que culmine con la inauguración del monumento en el primer trimestre de 2023 en la Plaza de la Constitución.

«Crevillent tendrá por fin un monumento a la Semana Santa«, así lo anunció el pasado jueves 14 de octubre, en el Salón de Plenos del Ayuntamiento el alcalde, José Manuel Penalva, y el presidente de la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa, José Antonio Maciá.

La elección de la figura escultórica ganadora se decidirá mediante el “Certamen Internacional de Escultura-Monumento a la Semana Santa de Crevillent”, que se desarrollará a lo largo de 2022 bajo el lema “Emoción, voluntad, pasión” y que se verá culminado con la inauguración del monumento en el primer trimestre de 2023.

El alcalde de Crevillent ha destacado que el municipio tenía una deuda pendiente con la Semana Santa para homenajearla y que de este modo tengan presencia en el casco urbano las dos fiestas declaradas de Interés Turístico Internacional de la localidad.

Según ha explicado el presidente de la Federación de Semana Santa, José Antonio Maciá, a los creadores que realicen sus trabajos se les pedirá la creación de un monumento de carácter figurativo que en principio se contempla que se instale a ras de suelo en uno de los ángulos de la Plaza de la Constitución, junto a la Iglesia de Belén, “ágora y centro neurálgico cívico, depositaria eventos de fe, cultura y tradición”.

Desde la Federación han querido agradecer a la Asociación Española de Pintores y Escultores el trabajo prestado para la redacción y elaboración de las bases han mostrado su deseo de que se alcance el máximo de participación posible y poder contar así con un un recordatorio memorable que homenajee la Semana Santa.

Las bases del certamen, así como el resto de detalles, se podrán consultar a través de la página web del Ayuntamiento de Crevillent y de la Federación.

Aquí también puedes consultar las bases:

 

BASES MONUMENTO SSANTA CREVILLENT

 

Más información en:

https://semanasantacrevillent.es/

Crevillent nombrará hijo adoptivo de la villa a Mariano Benlliure

A iniciativa de la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Crevillent y con el apoyo del Ayuntamiento tras la declaración del 2022 como

“Año Benlliure”

El Ayuntamiento y la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Crevillent han iniciado en este mes de septiembre la apertura del expediente para nombrar Hijo Adoptivo de la Villa de Crevillent a Mariano Benlliure Gil (1862-1947), una iniciativa de la Federación que tuvo desde el primer momento el apoyo del Consistorio y que, tras informar de ella en la Comisión de Cultura y Fiestas, contó con el visto bueno de todos los grupos municipales.

Este trámite se ha hecho coincidir con la celebración del 75º aniversario del fallecimiento del insigne escultor y llega tras la declaración, el pasado 6 de mayo, del año 2022 como “Año Benlliure” en homenaje a este insigne escultor del siglo XX, reconocido tanto a nivel nacional como internacional.

Desde ambas entidades han resaltado la estrecha vinculación de Benlliure con el municipio, siendo Crevillent la ciudad que más obras suyas dispone: ocho procesionales y una devocional (Virgen del Rosario, patrona de Crevillent). Además la localidad cuenta desde el año 1961 con un museo entorno a la figura del escultor valenciano, con 1000 m2 de exposición y un total de 332 obras, con la rotulación de una calle y una placa conmemorativa de su presencia en 1945.

El presidente de la Federación de Semana Santa, José Antonio Maciá, ha explicado detalladamente la amplia relación del escultor con la localidad, razón fundamental a la hora de impulsar su nombramiento como Hijo Adoptivo de la Villa, y ha agradecido a la Corporación Municipal que “haya tenido la consideración de facilitar que en toda la Comunidad Valenciana y en todo territorio español se reconozca la figura de Mariano Benlliure”.

Mientras que el alcalde, José Manuel Penalva, ha agradecido el trabajo de la Federación así como el “apoyo unánime de toda la Corporación, que hará posible impulsar y aprobar esta relevante propuesta. Importante tanto por el reconocimiento a Mariano Benlliure como para el pueblo de Crevillent, mostrando nuestra gratitud por haber sido elogiados con este privilegio que aportará a su vez a nuestro municipio mayores oportunidades  económicas, culturales y turísticas”.

 

Certamen Internacional Literario Investigación y Ensayo “Benlliure, el viaje de la Escultura”

El Ayuntamiento de Crevillent y la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa han presentado el Certamen Internacional Literario Investigación y Ensayo “Benlliure, el viaje de la Escultura”.

Este Certamen está enmarcado dentro de las actividades organizadas con motivo del 75º Aniversario del Fallecimiento de Mariano Benlliure. La conmemoración de esta efeméride, tiene entre otros objetivos, el homenaje y reconocimiento al escultor valenciano por su aportación al mundo de la escultura, además de “poner en valor el Museo que Crevillent tiene dedicado al escultor valenciano”.

El objetivo del premio es fomentar el Ensayo y la Investigación basados en la vida y obras de Mariano Benlliure y su tiempo, mediante ensayos de divulgación, investigación, pensamientos, diarios y memorias, desde un punto de vista original, ameno y riguroso.

Cada uno de los apartados cuenta con un único premio en metálico de 1.500 €.

La presentación del Certamen cuyo cartel anunciador ha sido diseñado por el artista crevillentino Pepe Miralles, ha estado a cargo del Alcalde José Manuel Penalva Casanova y del Presidente de la Federación, José Antonio Maciá Ruiz.

El Primer Edil, destacaba que esta convocatoria literaria, ”nos proporcionará un mayor conocimiento de la figura de Mariano Benlliure Gil.”. Junto a este Certamen hay otras actividades que según el Alcalde, “pondrán en valor el Museo Mariano Benlliure y al propio Crevillent.”

Por su parte el Presidente de la Federación, José Antonio Macíá Ruiz, considera que, “este Certamen Internacional dará a Crevillent un gran prestigio cultural” .En este sentido espera que esta convocatoria cuente con una “gran participación de investigadores y ensayistas tanto nacionales como internacionales.”.

Las personas interesadas en participar en el Certamen podrán presentar sus trabajos entre el 16 de febrero y el 2 de marzo de 2022.

Aquí puedes descargar las bases

CERTAMEN LITERARIO Benlliure, viaje a la Escultura

 

Más información en: https://semanasantacrevillent.es/el-ayuntamiento-y-la-federacion-de-cofradias-y-hermandades-de-semana-santa-han-presentado-el-certamen-internacional-literario-investigacion-y-ensayo-benlliure-el-viaje-de-la-escultura/

 

 

El Año Benlliure

Crevillent declara 2022 como el

Año Benlliure

La Federación de Semana Santa y el Ayuntamiento organizarán conferencias, exposiciones y concursos para conmemorar el 75 aniversario de la muerte del escultor valenciano

Crevillent será el centro de la conmemoración del Año Benlliure 2022, en el que tendrá también una participación activa la Asociación Española de Pintores y Escultores que tiene el honor de contar entre sus fundadores con el genial escultor valenciano.

En la localidad de Crevillent se encuentra el Museo Mariano Benlliue, nacido de la reunión de un grupo de tallas religiosas para la Semana Santa que encargó al artista la familia Magro desde el año 1944, tallando un total de nueve obras para la localidad, constituyéndose así en la ciudad que más obra religiosa procesional posee de Benlliure. Esta familia inició, además, la adquisición de muchas de las piezas que hoy se exhiben en el museo logrando reunir en 1961 un total de ciento nueve obras, con las que abrió una primera exposición, embrión del actual museo, creado en 1967.

El Museo exhibe obras acabadas en materia definitiva: bronce, mármol, madera, cerámica e incluso metales preciosos como el oro. Dibujos y pinturas, y un importante archivo documental completan sus fondos. Además, el museo cuenta con obras de los pintores José y Juan Antonio Benlliure, hermanos del escultor y también socios de la Asociación de Pintores y Escultores, de Pepino Benlliure, hijo de José Benlliure, y otros pintores contemporáneos socios a su vez de la AEPE como los Garnelo o Aniceto Marinas.

En total son 332 las obras que guarda el museo, cuya exposición se divide en ocho ambientes: – Galería de retratos. Las técnicas – La casa estudio en la calle Abascal – El estudio. Monumentos públicos – Relieves conmemorativos – Escultura religiosa. El taller de imaginería – Obras de género: tauromaquia y bailaoras – Los Benlliure – Medallas y pequeñas placas conmemorativas Existe asimismo una pequeña sección dedicada al archivo personal de Mariano Benlliure, del cual este museo guarda un valioso conjunto de los primeros apuntes de sus obras, cartas, fotografías, noticias de prensa.

La Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa, promotora del homenaje y el Ayuntamiento trabajan en la preparación de un amplio y extenso programa de actividades que tiene su base en la “intelectualidad escultórica del propio Benlliure y que se ve reflejado en el lema que lo identificará “LAS INFINITAS FORMAS EN EL ALMA”. En el plano promocional el Ayuntamiento trabaja para vincular a las Administraciones Estatal, Autonómica y Provincial al 75º Aniversario de la Muerte de Mariano Benlliure”.

De esta forma, las dos entidades llevarán a cabo la celebración del Año Benlliure, reivindicando así su figura con el derecho que les otorga ser los principales guardianes de su memoria y difusores de su grandioso legado artístico.

El Museo de Semana Santa acogió el pasado mes de mayo  el acto que sirvió de pistoletazo de salida a los actos conmemorativos del Año Benlliure 2022, que el presidente de la Federación, José Antonio Maciá, anunciaba que llevarán por título Infinitas formas del alma”.

Maciá destacaba que la Federación está trabajando codo con codo con el Ayuntamiento, para preparar esta conmemoración “que dignifique la figura del excelso escultor Mariano Benlliure, que visitó Crevillent en 1945 y que entre 1944 y 1947 esculpió varias obras para nuestra Semana Santa”.

Previstos están, por ejemplo, concursos literarios, de ensayo y de investigación. Ya en los programas, la creación de un apartado especial para las obras de Benlliure dentro del Concurso Internacional de Fotografía de la Semana Santa “Memorial Alberto Candela”.

También está pensado dedicar al artista valenciano parte del III Congreso Nacional de Escultura Religiosa, pensado para octubre en Crevillent. En 2022 se celebrarán diversas conferencias de expertos e investigadores, se implicará a las academias de bellas artes De San Fernando y San Carlos y a distintas universidades; se presentará un cartel sobre el 75 aniversario, se están diseñando publicaciones específicas y se va a organizar una exposición itinerante con obras del escultor.

La iniciativa nace de la Federación, pero el Ayuntamiento brinda todo su apoyo y, como señalaba el alcalde, José Manuel Penalva, “ya hacemos desde aquí un llamamiento a la Generalitat Valenciana, la Diputación de Alicante, el Gobierno de España, para que se impliquen en este Año Benlliure. También el pueblo de Crevillent debe implicarse en este proyecto tan ambicioso. A los crevillentinos nos gusta hacer las cosas a lo grande”.

El concejal de Turismo, Josep Candela, destacaba que el Año Benlliure “situará a Crevillent en el centro de las miradas turísticas y del mapa cultural, con una dimensión estatal e internacional”. Por ello, “nuestro Ayuntamiento se alegra de que gracias a la Federación podamos conmemorar este evento que adoptamos como una prioridad y sobre el que pondremos toda nuestra disposición y las herramientas de las que disponemos, como nuestra participación en Fitur. Todas nuestras actuaciones de promoción turística pivotarán en torno a la figura del escultor”.

En la imagen, el acto de presentación del Año Benlliure, a la izquierda, el Alcalde de Crevillent, José Manuel Penalva, José Antonio Maciá, Presidente de la Federación de Cofradías y Hermandades de la Semana Santa de Crevillent y el Concejal de Turismo, Josep Candela

Las Medallas de la AEPE: Mariano Benlliure Gil

Por Mª Dolores Barreda Pérez

 

      Después de ver cómo y cuándo nació la Medalla de la Asociación de Pintores y Escultores, vamos a seguir conociendo más acerca de su creador y en qué galardones se otorga actualmente, con sus correspondientes denominaciones.

 

Medalla Mariano Benlliure Gil

del Salón de Otoño

En 2017 y gracias a la propuesta que realizara el Presidente de la AEPE, José Gabriel Astudillo, bajo el título de “La plenitud de los nombres”, se acordaba la reorganización de los premios y galardones que otorgaba la institución en los distintos certámenes y concursos habituales.

Con el ánimo de honrar la memoria de los fundadores de la AEPE, para el Salón de Otoño se sustituyeron los premios de primera, segunda y tercera medalla, reservados únicamente a los socios, otorgándoles el nombre de los grandes maestros fundadores de la centenaria institución.

Fue en el 84 Salón de Otoño de 2017 cuando se establecieron los premios: Medalla de Pintura Joaquin Sorolla y Bastida, Medalla de Escultura Mariano Benlliure y Gil, Medalla de Pintura Cecilio Pla y Gallardo, Medalla de Escultura Miguel Blay y Fabregas, Medalla de Pintura Marcelina Poncela de Jardiel y Medalla de Escultura Carmen Alcoverro y Lopez.

 

Mariano Benlliure Gil

 

BENLLIURE Y GIL, Mariano       E    1910(F047)    8.set.1862   EL GRADO(V)   MADRID    9.nov.1947

 

Mariano Benlliure Gil nació el 8 de septiembre de 1862 en Valencia, en el seno de una humilde familia formada por los padres, Juan Antonio Benlliure Tomás y Ángela Gil Campos, y por sus hermanos Blas, José y Juan Antonio, todos ellos socios de la Asociación de Pintores y Escultores, si bien Mariano fue Socio Fundador con el número 47.

El cabeza de familia se especializó en pintura decorativa, introduciendo a sus hijos en el mundo artístico y preocupándose de que recibieran alguna formación, como José, que asistía como discípulo del pintor Francisco Domingo Marqués.

Mariano en cambio, que contaba haber sido mudo hasta los siete años, su hermano Juan Antonio fue ciego hasta los trece, no asistió a ninguna escuela ni academia, pese a su fuerte pasión por la escultura; era callado y observador, capaz de realizar movimientos finos que denotan que suplía la expresión oral por la plástica.

La insistencia en la falta de fluidez oral a lo largo de toda su vida, es la base de su alta capacidad manual, su agudeza visual y su autodidactismo, pues a los cinco años ya modelaba figuritas de cera con un alto grado de proporción y anatomía, que hacían las delicias de las monjas que atendían el asilo que el Marqués de Campo había levantado en la calle de la Corona y a cuyas escuelas asistió de niño.

Dibujo de José Benlliure en el que aparece su hermano Mariano, modelando a los seis años de edad

 

En 1874 la familia se traslada a Madrid, donde Mariano aprende el oficio de cincelador en la platería Meneses.

Dos años más tarde, participa en la Exposición Nacional de Bellas Artes antes de trasladarse de nuevo con la familia a Zamora, en donde recibe el encargo de un paso procesional para el que posó toda la familia y que terminó en Madrid, donde concurrió nuevamente a la Exposición Nacional con tres bustos en mármol y yeso.

En 1881 viaja a Roma junto a su hermano Juan Antonio, y donde ya residía su hermano José, abriendo un estudio que mantendría activo durante veinte años. Allí trabajó como pintor y acuarelista y se dedicó de lleno a la escultura.

 

Italia le permitió dominar las técnicas y materiales, conocer las fundiciones artísticas, visitar las canteras de Carrara y estudiar a los clásicos. Desde allí envió obra a la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid de 1884, consiguiendo la Segunda Medalla.

Integrado en la vida cultural y artística de Roma, se relacionó con artistas como Alma Tadema, por cuya recomendación recibió un importante encargo de Henry Gurdon Marquand en Nueva York.

Viajó también a París, invitado por Francisco Domingo Marqués, para el que modeló los bustos de sus hijos, que envió a las Exposiciones Internacionales de Múnich (1890) y Berlín (1891), con las que consiguió las Primeras Medallas, y fue galardonado con Medalla de Honor en la de Viena (1894) y en la Universal de Paris de 1900.

En 1886 contrajo matrimonio con Leopoldina Tuero O’Donnell, con quien tuvo dos hijos, Leopoldina y Mariano, pero la ruptura del matrimonio le anima a trasladarse a Madrid y abrir estudio en la glorieta de Quevedo, pero sin cerrar su estudio italiano.

 

Ya conocido en el mundo artístico nacional e institucional, recibía numerosos encargos para la realización de monumentos conmemorativos, con los que consiguió la Primera Medalla en la Exposición Nacional de 1887.

En la  Exposición Nacional de 1890 presentó una gran producción en la que había obras de todo tipo de técnicas y géneros como el mármol, yeso, bronces,… mientras seguía triunfando en los concursos públicos para la realización de monumentos, alcanzando el más alto reconocimiento en la Exposición Nacional de 1895, la Medalla de Honor, que por primera vez se concedía a un escultor.

Leopoldina Tuero O’Donnell

 

En esos años, conoció a Lucrecia Arana, la primera tiple del Teatro de la Zarzuela, con quien emprendió una nueva y estable relación que perduró hasta la muerte de la cantante, y fruto de la cual nació un único hijo, José Luis Mariano.

Mariano Benlliure visto por  Ramón Casas

 

Mariano Benlliure visto por  Joaquín Sorolla

Mariano Benlliure visto por  Laszlo

 

Reconocido en los ambientes internacionales, le llegaron los primeros reconocimientos académicos e institucionales, siendo nombrado Director de la Academia de España en Roma e ingresando como Académico de Número en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.

Los nuevos y constantes encargos de monumentos en Madrid y distintas ciudades, hicieron que el artista ampliara su estudio, trasladándolo a la calle de Abascal, próximo al Paseo de la Castellana, que pronto se convertirá en punto de encuentro de los personajes más ilustres del momento, tanto para posar como participar en sus animadas tertulias. De allí salieron excepcionales y numerosos retratos y monumentos, entre ellos la larga serie dedicada a la familia real, que acostumbraba visitar al escultor para admirar sus últimas obras.

1910 fue un año trascendental para Benlliure por su concurrencia en tres exposiciones internacionales conmemorativas de las independencias de Argentina, Chile y México.  En la Exposición Internacional de Medallas Contemporáneas, organizada por la Sociedad Numismática de Nueva York, a raíz de la cual entró en contacto con Archer Huntington, que adquirió la placa Retrato de Santiago Ramón y Cajal (1909) para la Hispanic Society. Benlliure contribuyó de forma notable a la evolución de la medalla escultórica, con una abundantísima y constante producción.

Mariano Benlliure junto a Lucrecia Arana, el amor de su vida

 

Fueron años de intenso trabajo en monumentos públicos en América y España, como los monumentos a San Martín en Lima, a Simón Bolívar, a Núñez de Balboa, al cabo Noval, a José Canalejas y su mausoleo destinado al Panteón de Hombres Ilustres.

En 1917 fue elegido para ocupar la Dirección del Museo de Arte Moderno y la Dirección General de Bellas Artes, cargo desde el que asumió importantes retos como la conversión de la Ermita de San Antonio de la Florida en panteón de Goya y el traslado de sus restos desde el Cementerio de San Isidro; la creación de la Escuela de Paisaje del Paular (Rascafría, Madrid), de la Casa de Velázquez (Madrid) y del Pabellón Español en la Bienal de Venecia.

Tras su dimisión, fue nombrado Patrono del Museo Nacional del Prado.

Dos fotografías del escultor con La fuente de los niños y  junto a su nieto

 

En esos años, Archer M. Huntington le encargó un primer busto del pintor Joaquín Sorolla para presidir la sala destinada a albergar su serie de grandes lienzos Visión de España en la Hispanic Society de Nueva York, busto con el que se inició una serie de retratos de personajes ilustres de la vida cultural y política española para la sociedad y un segundo busto de Sorolla en 1932.

Además, continuó enviando obras a exposiciones nacionales e internacionales, obteniendo Medallas y distinciones, premios y honores que francamente, merecía.

Su fuerte atracción desde la infancia por el espectáculo de la lidia fomentó su amistad con algunos de los más famosos diestros a los que consagró en múltiples obras.

Lucrecia Arana y su hijo, retratados por Joaquín Sorolla

 

La repentina muerte de Lucrecia Arana el 9 de mayo de 1927, marcó profundamente a Mariano Benlliure, que se refugió en su trabajo.

En 1929, durante la inauguración en Jerez del monumento ecuestre al general Miguel Primo de Rivera, coincidió con Carmen Quevedo Pessanha, viuda del escritor y amigo Juan Nogales Delicado, a la que se uniría en matrimonio civil en 1931 en una ceremonia privada en su estudio, y que escribiría una extensa biografía del escultor publicada después de su muerte.

Unos meses después de la proclamación de la Segunda República, dimitió como director del Museo de Arte Moderno tras la remodelación de su patronato, y fue nombrado Director Honorario al tiempo que Patrono del Museo Sorolla de Madrid.

Los encargos oficiales y particulares seguían llegando, si bien se dedicó con mayor fluidez a realizar retratos  de su entorno más próximo y obras de menor tamaño en bronce y cerámica, generalmente de carácter costumbrista, modeladas con minucioso realismo.

Mariano Benlliure Tuero, fruto del primer matrimonio de Mariano con  Leopoldina Tuero O’Donnell,  fue un escritor (1868-1952) que  perteneció al Grande Oriente Español y su filiación masónica era conocida puesto que formó parte del consejo de redacción de la revista Latomia que publicaba                      la logia La Unión

 

En mayo de 1935 abrió las puertas de su estudio para presentar sus últimas obras: el Altar del Sagrado Corazón de Jesús para la Catedral de Cádiz, el Mausoleo de la familia Falla y Bonet para el Cementerio Colón de Buenos Aires, y el Sarcófago de Vicente Blasco Ibáñez, amigo desde la juventud, y del que ya había modelado un espléndido busto.

Durante los primeros meses de la Guerra Civil no quiso abandonar su estudio y permaneció en Madrid trabajando. Con 74 años de edad, casi ciego y con todos los achaques de la edad, invitado por el Gobierno Francés como miembro del Instituto de Francia, a visitar la Exposición Universal de 1937, accedió a viajar a París donde se exponían dos de sus obras, permaneciendo allí más de un año, hasta que cayó enfermo y a finales de julio de 1938 se traslada junto a su esposa Carmen Quevedo, de origen portugués, a Viseu donde ella tenía casa, familia y medios para atender su enfermedad.

Una vez recuperado, reemprendió su trabajo en el estudio del escultor Texeira Lopes que le cedió un espacio, hasta su retorno definitivo a Madrid en junio de 1939. Aún regresó a Viseu un año después para montar el Monumento a Viriato.

El escultor en uno de sus viajes a Nueva York

 

 

En los últimos años de su vida, los encargos de carácter procesional fueron abrumadores, saliendo de su taller multitud de imágenes religiosas que reemplazaron a las destruidas en la guerra civil. Tallas de las que se encargó el escultor Juan García Talens a partir de los modelos ampliados de los bocetos modelados por Benlliure.

Mariano Benlliure realizó también a lo largo de su vida artística, diseños para vajillas y elementos decorativos, como esta copa de champán para uno de sus clientes de Nueva York

 

La escultura religiosa ocupó gran parte de su trabajo de los últimos años de su vida

 

En 1942 Valencia le rindió un emotivo homenaje en el Paraninfo de la Universidad y le concedió la Medalla de Oro de la Ciudad, y en 1944 la Dirección General de Bellas Artes celebró un Homenaje Nacional en el que le fue concedida la Gran Cruz de Alfonso X, el último de la larga lista de reconocimientos oficiales y académicos que recibió a lo largo de su fructífera trayectoria artística.

Carmen Quevedo Pessanha, última esposa del artista

 

Mariano Benlliure fue miembro de diversas Academias de Bellas Artes: San Fernando de Madrid, Valencia, Zaragoza, Málaga, San Lucas de Roma, Brera de Milán, Carrara y París, así como de la Hispanic Society de Nueva York; y recibió innumerables condecoraciones entre las que destacan la Legión de Honor de Francia y Comendador de la Orden de la Corona de Italia, además de la mencionada Gran Cruz de Alfonso X y la del Mérito Militar de España.

Falleció a los 85 años, el 9 de noviembre de 1947, en su casa-estudio de la calle de Abascal en Madrid.

En cuanto se conoció la noticia de su muerte, acudieron a su casa estudio los escultores Ignacio Pinazo, Ramón Mateu y Víctor de los Rios, que hicieron mascarillas del cadáver. En su casa se instaló la capilla ardiente, habiendo sido amortajado con el hábito de San Francisco de Asís, y encerrado en un ataúd de caoba sencillo y sobrio. Llegaron después el Ministro de Educación y otras personalidades como el marqués de Lozoya, el subdirector del Museo del Prado, José Francés, en nombre de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y durante todo el día desfilaron por su domicilio numerosísimas personalidades, que firmaron en el libro de condolencias instalado en el jardín, a la entrada del estudio del escultor.

A las cinco de la tarde comenzó el traslado de los restos a la Estación de Atocha en una comitiva encabezada por su nieto, familiares y amigos íntimos, a la que seguía el clero de San Juan de la Cruz, y miembros de la Asociación de Pintores y Escultores, del Círculo de Bellas Artes, de la Real Academia de Bellas Artes y la Asociación de Escritores y Artistas. Al llegar a la estación, el cadáver fue trasladado al vagón habilitado para capilla ardiente.

A su llegada a Valencia, millares de personas desfilaron para contemplar los restos del ilustre artista, en la capilla ardiente instalada en el Ayuntamiento. Y tras tres solemnes misas celebradas allí mismo, la comitiva fúnebre encabezada por la Guardia Municipal montada, abría la marcha a los portadores de las numerosísimas coronas; tras ellas, representaciones de los gremios y entidades valencianas, de la Banda Municipal, el clero y el féretro, al que seguían el capitán general de la Región Militar en representación del Jefe del Estado, Ayuntamiento, Diputación, autoridades varias, su nieto y sobrino, Enrique Benlliure y José Campos Benlliure, junto a otros íntimos del finado, el representante del Director General de Bellas Artes, representantes de las Reales Academias y otros cuerpos, representación de la Real Academia de San Fernando y una inmensa multitud. Llegados a la catedral, el cabildo rezó un responso, siendo colocado el féretro ante la Patrona de Valencia, Nuestra Señora de los Desamparados, de la que el artista era tan devoto. Pasó después la comitiva por el Museo Provincial de Bellas Artes y desde allí el entierro continuó hasta el cementerio del Cabañal, donde los restos de Mariano Benlliure recibieron sepultura, en el panteón donde reposan los restos de sus padres.

La capilla ardiente en Madrid, el traslado de los restos hasta Valencia y el multitudinario entierro de Mariano Benlliure

 

Madrid: museo abierto de Benlliure

Autor de innumerables obras civiles y funerarias, de monumentos repartidos por todo el mundo, y de abundante obra religiosa, destacaremos que es el escultor del que más obras hay en la ciudad de Madrid: las Estatuas ecuestres de Alfonso XII y del General Martínez Campos en el Retiro, el Monumento a Miguel Moya y el Grupo escultórico a Cuba, también en el Parque del Retiro, distintos sepulcros en el Panteón de Hombres Ilustres de Atocha, la Estatua de la Regente María Cristina, frente al Casón del Buen Retiro, la Estatua de Francisco de Goya, junto al Museo del Prado, en la Plaza de la Villa la Estatua de Álvaro de Bazán, la Estatua del General Manuel Cassola Fernández, en el Parque del Oeste, la Estatua del Teniente Jacinto Ruiz Mendoza en la Plaza del Rey, la Estatua de Bárbara de Braganza en la Plaza de la Villa de París, la Estatua a Loreto Prado en la Plaza de Chamberí, la Estatua en honor al Cabo Noval en la Plaza de Oriente, la Efigie del Teniente Ruiz en Chueca, el Grupo Escultórico del edificio Metrópolis de la calle Alcalá con Gran Vía, el Grupo Escultórico a Emilio Castelar en el Paseo de la Castellana y las lápidas y placas conmemorativas a José Canalejas, en la Puerta del Sol, a Serafín y Joaquín Álvarez Quintero en la calle Velázquez y a José Nogales en la Calle Santa Engracia.

Decimos que es el autor de mayor número de esculturas en Madrid y por el contrario, no cuenta el artista en la capital de España más que con una humilde lápida de cerámica situada en la tapia de la Plaza de Toros de El Batán, dedicada por los aficionados al toro y al toreo. Triste recuerdo y mal pago le hace Madrid a quien culminara obras tan sublimes, a quien ha embellecido calles y plazas, parques y jardines con su arte.

Madrid se ha convertido en su gran museo abierto y le debe también una estatua. Propuesta que sale de esta humilde Asociación Española de Pintores y Escultores, y que como tantas otras, no tendrá eco en una sociedad que ya no requiere memoria.

Perfil humano

Mariano Benlliure es el escultor español que ha gozado de mayor reconocimiento público desde sus primeros éxitos logrados en vida hasta nuestros días.

En su persona confluyen unas excepcionales dotes para el oficio, conjugadas con una asombrosa versatilidad creativa, una originalidad renovada en sus planteamientos estéticos y un manejo absoluto de todos los recursos plásticos y escenográficos que permite la creación escultórica, en la que demostró un esfuerzo continuo por evolucionar en sus diversos lenguajes estilísticos, aderezado todo ello por una actividad creadora desbordante, resultado de su inagotable energía vital y de una dedicación total a su trabajo.

Su obra tiene la aparente facilidad con que utilizó todos los recursos de las distintas técnicas de modelado y cincelado, mostrando siempre un cuidado exquisito en el acabado de las superficies, con las que supo extraer el máximo provecho a su morfología y texturas, atento al virtuosismo en los detalles, pero sin caer en el manierismo.

Mariano Benlliure esculpiendo el caballo del Monumento al General Martínez Campos que se encuentra en el madrileño Parque del Buen Retiro y en el que trabajó directamente con sus dedos, imprimiéndolos en la materia

 

Con una incontenible fogosidad creativa, de genio dinámico, de activa y vivaz inteligencia, una inusitada vocación al trabajo, para Mariano, la escultura era una expresión personal, una habilidad innata y una paleta en la que trabajar.

En esta fotografía se aprecian las proporciones de una de sus esculturas ecuestres

 

Como ya hemos visto, sus problemas de expresión oral en la niñez, hicieron que sin embargo  su prodigiosa memoria almacenara las imágenes de las pinturas que colgaban del Museo Provincial de Bellas Artes de Valencia, situado en el Convento del Carmen, donde su madre enviaba a los hijos todos los domingos por la mañana.

Lucrecia López de Arana fue la compañera fiel, entregada y sincera que buscaba su torturado espíritu y, sin reparar en la hipócrita mentalidad de la sociedad del momento, le deparó la auténtica felicidad sentimental necesaria para realizar sus mejores obras.

Su casa-estudio de la calle de Abascal, frecuentada por políticos, artistas, intelectuales, toreros…, aportó popularidad de su nombre, colocado hacía tiempo en la cima de los autores más afamados en el país, de modo que el asistir a su casa ya era un «acto público obligado» para todo aquel que quería destacar en el mundillo de la popularidad. Su casa y su amistad eran sinónimo de distinción social, abundando también los encargos de obras menores y los retratos, algunos acompañados de piezas de orfebrería.

Un destello de entrañable alegría fue el nacimiento de su nieto, hijo de su hija Niní en 1915, una de las últimas alegrías personales.

La longevidad de Mariano le acarreó la tristeza de ver desaparecer a todos sus seres queridos, desde Lucrecia Arana, que muere en 1927, hasta su hermano José, que muere en 1936. El contrarresto es siempre el hundimiento febril en su trabajo creador, capeando las circunstancias más o menos favorables que depara el proceso histórico de los años críticos de la Guerra Civil Española, una etapa en la que Mariano ya no espera más que morir trabajando. Sin embargo hay también hechos que le llenan de emoción, como si fueran la culminación de sus aspiraciones recompensadas: los homenajes que Valencia rinde a Joaquín Sorolla y a Vicente Blasco Ibáñez.

 

A pesar de tantos años de lucha y triste vejez, Mariano Benlliure tuvo la suerte de morir tal como siempre deseó: trabajando, tallando una Entrada en Jerusalén que parecía indicarle que había llegado la hora de iniciar el camino de salida de este mundo. Era el día 9 de noviembre de 1947.

El tedio de la estética clasicista avivó su propio instinto de observación de la realidad que, unido a su falta de expresión oral y a la situación humilde de su familia, redundó en un refuerzo del espíritu de trabajo, sacrificio, esfuerzo y unión familiar, cualidades que al haberlas captado desde niño pudo siempre valorar.

“Tenía una extraña mezcla de señor y bohemio,
bebía en copa de plata o en botijo verbenero
lo mismo esculpía a un rey que al golfillo colillero.

Orgulloso de su España, de sí propio era modesto,
suplicaba a la gente que le llamaba maestro
no me digáis don Mariano y escultor, ni nada de eso,
soy solo Marianet, alias el picapedrero”.

Trabajando en el busto a Sorolla de la Hispanic Society

 

No fue un artista ilustrado ni brilló por su elocuencia, sino precisamente por su sencillez, su carácter alegre y festivo, su sincera camaradería y su saber mantenerse en su puesto, pudo conservar la amistad de una clientela, indudablemente interesada en obtener su obra, a la que sabía mimar con sus detalles y atraer con el ambiente de salón, escaparate, exposición permanente y tertulia artística que lograba crear en su estudio taller.

Mariano convierte la pintura en escultura, o mejor dicho, hace una escultura que recuerda a la pintura, de ahí que podamos concluir que sus obras son el encuentro de las dos artes: composición, espacio y dibujo fusionados con el volumen, la forma y la textura, incluso el color se traduce en la combinación de volúmenes, en el logro de sombras y en la combinación de los materiales (mármol y bronce, terracota patinada, piedra natural y cerámica vidriada). El hecho de que gran parte de sus pinturas no se hayan localizado, se justifica precisamente porque las realizó en la época en que vivió en Roma y fueron vendidas en el extranjero, aparte de que nunca les concedió importancia al hablar de su obra.

Mariano gozó de la clientela del “todo Madrid” durante su prolongada carrera. La sociedad madrileña acomodada y especialmente aristocrática gustaba de su ingenio para la decoración y encontró en él, al artista que supo llenar sus ansias de novedad a tenor de las nuevas modas. Su temperamento y su sentido artístico le predisponían para ser un buen decorador y aquel ambiente, que prefería lo vago y lo impreciso, le fue favorable.

Todos los que le conocieron y han transmitido sus recuerdos nos destacan enseguida su atractivo personal: un cuerpo ágil y vigoroso, con manos encallecidas como las de un jovial trabajador, con un rostro que atrae por sus ojos pequeños y expresivos, sano de color, densas patillas rizadas y poblado bigote, pero en especial prominentes orejas que él siempre destaca en sus autocaricaturas. Y sobre todo destaca en él una sonrisa franca, eterna y contagiosa, que se hace más cálida cuando con su afable cordialidad, tiende su mano llena de vitalidad. A ello une su especial indumentaria: un gorrito de tela negra, chaleco sobre la camiseta, brazos al aire y pantalones de polaina “porque se le enfrían los pies”, todo ello manchado de barro y de tiznes blancos de escayola…, parece un obrero de la construcción al pie de la obra.

 

Gállego define así su obra: «es romántico como Carpeaux en sus niños, guirnaldas y composiciones históricas; impresionista al jugar con los efectos de luz sobre las superficies con destelleantes detalles minúsculos; expresionista porque nos habla de emociones y sentimientos; simbolista porque en toda su producción pervive la idea de la vida y de la muerte; modernista por sus ritmos ondulantes, que recogen el movimiento de una suave brisa; fidíaco en sus detalles realistas; helenístico en sus figurillas menudas de terracota; y primitivista en sus relieves de gruesos trazos […] y sobre todo un enamorado de la naturaleza y de la vida que pretende aprisionar en el barro». Sus delicados y juguetones niños que danzan entre frondas de guirnaldas, flores o frutas, así como los frisos de cerámica en donde el amor emerge entre besos furtivos y motivos alegóricos a la alegría y la abundancia, fueron sus mejores creaciones, que sus imitadores jamás llegaron a igualar.[…] En todos sus elementos ornamentales, de un potente barroquismo de raíz tan valenciana, es preciso reconocer siempre la perfección con que el artista modela, dotando a la piedra, barro o bronce de una afinada sensibilidad. De aquí también el primor incomparable de sus pequeñas composiciones, destinadas a una serie de adornos de mesa, fundidas en bronce o vaciadas en cerámica. Como en todos los escultores de su generación, la mayor excelencia de Benlliure fue el retrato. Como los grandes artistas del Renacimiento sabe captar en el modelo aquello que es constante, que constituye su expresión, el reflejo externo de su vida interior. El retrato, que obliga a ceñirse a lo natural, le permite ostentar la habilidad prodigiosa en el modelado. Es inútil citar ejemplos. En la lista innumerable de sus excelentes bustos y retratos, hasta los labrados en su extrema ancianidad, no se pueden señalar sino aciertos”.

En 1952 se realizó una emisión de billetes de 500 pesetas con el busto de Benlliure en el anverso, mientras que en el reverso figuraba el sepulcro del tenor Gayarre en el valle del Roncal, una de sus obras más conocidas y que fueron retirados de circulación en diciembre de 1971

 

Todos hemos tenido en la mano un auténtico «Benlliure»: las monedas que se acuñaron a partir de 1947 eran obra  del escultor valenciano

 

La peseta de 1946 con estrellas 19-48, se conoce como «Peseta de Benlliure», por haber sido diseñada por el escultor . La pieza fue presentada a Franco, que la rechazó porque no le gustaba la caída del cuello; en 1947 se hizo otra, con el cuello más redondeado y se puso en circulación sin que se retiraran las antiguas, que cuestan algo más de 3.000 euros la pieza

 

En el billete de 100 pesetas del 19 de febrero de 1946, aparece un retrato de medio cuerpo de Goya, inspirado en el monumento que realizó Benlliure al pintor aragonés en 1902, y que se encuentra frente al Museo del Prado

 

Mariano Benlliure y la AEPE

La fundación de la Asociación de Pintores y Escultores se fraguó según una idea de Mariano Benlliure, quien en 1904 y en el transcurso de un banquete celebrado en el Retiro, en honor de los artistas premiados en la Exposición Nacional de Bellas Artes de ese año, propuso ya la “formación de una Sociedad de Pintores y Escultores Españoles, aún residentes en el extranjero, con objeto de defender sus intereses materiales y artísticos,… fomentar todas las manifestaciones del Arte por medio de Exposiciones en España y en el extranjero, crear una Caja de socorros y pensiones…y la instalación de un salón permanente donde los individuos que perteneciera a la Asociación pudiesen exponer sus obras, dando así mayores facilidades al público y a los artistas para la venta”.

Estas y otras ideas expuestas entonces fueron acogidas por todos los presentes y los ausentes cuando las conocieron, con unánime aplauso. Pero Mariano Benlliure no volvió a acordarse de ello y la idea quedó sumida en el olvido.

Seis años más tarde, fue Eduardo Chicharro quien recordando las palabras del maestro, decidió retomar la idea y recordar a todos los artistas que era preciso unirse para constituir una fuerza, para prestarse mutualidad y recíproco apoyo, y así se formó una Junta organizadora que convocó a todos los pintores y escultores madrileños y logró reunirlos en el gran salón de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Más de 150 acudieron a este llamamiento que se convirtió en Asamblea y que reunió a artistas anónimos y a otros de primera fila, y en donde se habló de la conveniencia de la reunión de todos los artistas y se leyeron los estatutos, que habían sido previamente repartidos con las invitaciones a la convocatoria, para que los que quisieran pudieran presentar modificaciones o sugerencias, y que fueron finalmente aprobados con total unanimidad.

El encierro, presentada al XIX Salón de Otoño

Mariano Benlliure firmó el acta fundacional, convirtiéndose en Socio Fundador, con el número 47. Desde el inicio, se convirtió en miembro activo de la entidad, participando en festivales, en la suscripción popular para la adquisición de La Adoración de los Reyes de Van der Goes, iniciada por el Presidente Joaquín Sorolla.

En 1918 la Asociación de Pintores y Escultores convocó en España del I Congreso Nacional de Bellas Artes, con el beneplácito de todos los organismos oficiales y sociedades afines de la época, que estuvo bajo el Patronato del Rey, y teniendo como Presidentes de Honor, a los socios de la entidad Marceliano Santamaría, a Mariano Benlliure, Miguel Blay, Antonio Muñoz Degrain y José Llimona.

Desde su cargo como Director General de Bellas Artes, se reunió en multitud de ocasiones con el Presidente y la Junta Directiva de la Asociación de Pintores y Escultores, prestando todo el apoyo oficial que requería sacar adelante los importantes proyectos que llevó a cabo la entidad, como la realización de exposiciones en distintos países latinoamericanos, la buena marcha de la Residencia de Artistas de El Paular, la Comisión para la Exposición de Venecia, o la colaboración que mantenía en la Gaceta de Bellas Artes que publicaba la institución.

El Sagrado Corazón, que presentó al XV Salón

 

Cuando en 1921 dimitió de su cargo por razones de salud, Juan Espina y Capo, la Asociación de Pintores y Escultores le homenajeó haciéndole entrega en los locales sociales, de una Medalla de Oro modelada altruistamente por Mariano Benlliure, junto a un cuaderno con las firmas de los asistentes en reconocimiento a quien fue el alma del Primer Salón de Otoño.

Además, el propio Benlliure participó con la Asociación de Pintores y Escultores en la colaboración que hizo la entidad de una exposición y venta de obras en el Museo Provincial de Pintura de Huelva, con destino a los hospitales de sangre, en un intento de aliviar los sufrimientos ocasionados por la Guerra del Rif.

En 1924 fue elegido Vocal de la Junta Directiva de la Asociación de Pintores y Escultores bajo la presidencia de Pedro Poggio, junto a artistas como Cecilio Plá o Alcalá Galiano, y siendo Director del Museo de Arte Moderno.

En 1926 la Exposición Internacional del Grabado de Florencia, solicitó a la Asociación de Pintores y Escultores organizara la participación española, siendo elegido para presidir el comité de selección de obras.

Retrato de mi padre, que se exhibió en le XIX Salón de Otoño

 

Ese mismo año, abrió su estudio de la calle Abascal a los socios de la entidad para que pudieran ver el Monumento a Bolívar que hizo con destino a la República de Panamá.

En 1928 y con motivo del Centenario de Goya, publicó sus opiniones acerca del inmortal artista en la Gaceta de Bellas Artes, en un número dedicado al genio aragonés. Además, formó parte del comité organizador para la exposición de pintura y escultura en Bélgica y Holanda que le fue encomendado a la Asociación de Pintores y Escultores por el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, así como en la que también se le encomendó a la AEPE, en la ciudad de Oslo en 1931.

En el XII Salón de Otoño de 1932 hubo una sala dedicada a Mariano Benlliure, que exhibía 17 obras, de ellas, cuatro bajorrelieves, siete cerámicas y barros, un bronce, un mármol y cuatro óleos.

1932 fue un gran año en el arte español. Las instituciones dedicadas al arte reunían a grandes maestros: Julio Moisés era el Presidente de la Asociación de Pintores y Escultores, Mariano Benlliure el Presidente de la Asociación de Escritores y Artistas, y José Francés (ex Presidente de la AEPE), Vicepresidente del Círculo de Bellas Artes.

En 1934, comentando sobre las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, declaraba Mariano Benlliure que Es doloroso que nunca se haya preocupado el Estado de que existiese un local adecuado para celebrar las Exposiciones Nacionales y suponemos que esto lo decía con muy amplio conocimiento de causa puesto que él fue Director General de Bellas Artes en 1918 y se supone lucharía por conseguirlo.

Después de ver la película Alma de centauro Mariano Benlliure logro un pase privado exclusivo de la película, en el cine Progreso de Madrid, para tomar apuntes del caballo protagonista “Rex”.

Fue Jurado del XV Salón de Otoño.

Terminada la guerra en abril, en mayo de 1939, el secretario de la Asociación, José Prados López, envió una carta a los artistas que poseían Medalla de Oro de las Exposiciones Nacionales, para que entregasen de forma voluntaria aquellas medallas para ayuda a la patria en la posguerra. Toda la prensa se hizo eco, como no podía ser menos, de aquellas cartas y de la generosidad de los artistas a los que se ofreció fundir otras en inferior metal para recuerdo. Benlliure entregó la suya en un gesto altruista, otro más a lo largo de su carrera, que le honraba.

En junio de 1939, recién terminada la contienda, tomó parte en la exposición de “Obras ejecutadas en Madrid durante la guerra”.  Que se celebró en los locales de la Asociación en la calle Infanta, 30, junto a artistas como Moreno Carbonero, Martínez Cubells, Orduna, Ardavín, Llorens, Vázquez Díaz…

En 1944, la Casa de Valencia promovió un homenaje nacional a Mariano Benlliure, al que se adhirió la Asociación, siendo José Planes el representante de la institución en la Comisión del Homenaje.

En el entierro del artista, la Asociación Española de Pintores y Escultores tuvo una presencia destacaba, como no podía ser menos por uno de sus más ilustres miembros y fundadores.

Al I Salón de Otoño de 1920 concurrió Mariano Benlliure y Gil, inscrito así, reseñando que es “natural de Valencia; reside en Madrid, calle de Abascal, número 53”, y presentó las obras:

872.- El garrochista (bronce) y 873.- Mi nieto (mármol)

En el II Salón de Otoño de 1921 presenó:

277.- Escultura

Al VII Salón de Otoño de 1927, reseñado ya como Socio de Honor de Salones anteriores, presentó las obras:

482.- Busto-Retrato del Excmo. Sr. D. José Francos Rodríguez (bronce), 483.- Busto-Retrato del pintor Domingo Marqués (bronce) y 484.- ·l Garrochista (estatuita ecuestre, en bronce)

Al XI Salón de Otoño de 1931 concurrió con:

121.- Boceto de la estatua del duque de Rivas (bronce) y 270.- Arrancándose (bronce)

En el XII Salón de Otoño de 1932 hubo una sala dedicada a Mariano Benlliure, que exhibía 17 obras, de ellas, cuatro bajorrelieves, siete cerámicas y barros, un bronce, un mármol y cuatro óleos: Cuatro placas relieves de niños, tituladas Las cuatro estaciones, La Sagrada familia, placa en cerámica, Goya, ídem, Velázquez, ídem, La bailaora, figura en cerámica, Niño, barro cocido, Cabeza de gitana, ídem, Busto de mujer, ídem, Bretón, medalla barro cocido, Las víctimas de la fiesta, bronce, Amalio Gimeno, mármol, La vara, óleo, Matilde Benlliure, óleo, Angelita Benlliure, óleo

En el XIII Salón de Otoño de 1933 llevó las obras: 79.- Las víctimas de Navidad (bronce), 80.- Hacia el redil (bronce), 13.- La primera alegría (barro cocido esmaltado), 11.- Mantilla española (cerámica) y 35.- Busto de Romero de Torres

Al XIV Salón de Otoño de 1935 presentó 15.- Don Tirso Rodrigáñez y Sagasta (busto en bronce)

En el XV Salón de Otoño de 1935 presentó las obras:

372.- La maja de la mantilla, 373.- Retrato del escultor portugués Antonio Teixeira López, 374.- Sagrado Corazón (talla policromada)

En el XVI Salón de Otoño de 1942 exhibió las obras:1.- Cristo yacente de Hellín (escayola), 2.- Retrato de Mercedes Sangroniz (escayola), 3.- Anverso de la medalla de Rodríguez Marín (bronce), 4.- Reverso de la medalla de Rodríguez Marín (bronce), 5.- Medalla del maestro Bretón (bronce) y 6.- Retrato de Nelly Schultes (bronce)

En el XVII Salón de Otoño de 1942 llevó: 5.- La Marías y 8.- Retrato de Aniceto Marinas (escayola)

En el XIX Salón de Otoño de 1946 contó con Sala propia y se exhibieron las obras: 1.- Retrato del padre (bronce), 2.- Retrato de la madre (mármol), 3.- Retrato de don Aniceto Marinas (bronce), 4.- Autorretrato (bronce), 5.- Retrato de don José Benlliure (bronce), 6.- La perrita “Tinita” (bronce), 7.- La perrita “Tasquitas” (bronce), 8.- Retrato del Caudillo (mármol), 9.- Estatuita ecuestre de Fernando Primo de Rivera (bronce), 10.- Busto estudio del Teniente Gral. Orgaz (yeso), 11.- Retrato de Mercedes (yeso), 12.- Retrato del escultor Laszlo Zinner (yeso), 13.- Busto del pintor Jorge Apperley (yeso), 14.- Grupo del encierro (bronce), 15.- El arrastre (bronce), 16.- Busto de Lucrecita (bronce) y 17.- Toro marrajo (óleo)

En el 50 Salón de Otoño de 1983, en la Sala Homenaje a los artistas que hicieron posible el I Salón de Otoño en 1920, se exhibió la obra D. Segismundo Moret (Dedicado a don Natalio Rivas), bronce.

 

Mariano Benlliure fotografiado junto a su hermano José

 

Dos fotografías aparecidas en el diario ABC, arriba en la tumba de Cánovas, en el Panteón de Hombres Ilustres de Madrid y abajo, despachando cuando era Director General de Bellas Artes

Las Medallas de la AEPE: Francisco Esteve Botey

Por Mª Dolores Barreda Pérez

Después de ver cómo y cuándo nació la Medalla de la Asociación de Pintores y Escultores, vamos a seguir conociendo más acerca de su creador y en qué galardones se otorga actualmente, con sus correspondientes denominaciones.

Medalla de Grabado Francisco Esteve Botey

del Salón de Dibujo, Grabado e Ilustración

En el año 2016 la Asociación Española de Pintores y Escultores convocó por vez primera el Salón de Dibujo de la AEPE, que constituyó un rotundo éxito. Un año más tarde y con el ánimo de honrar la memoria de los fundadores de la AEPE, se instituyeron los siguientes premios: La Medalla de Dibujo Marceliano Santamaría Sedano, la Medalla de Grabado Francisco Esteve Botey y la Medalla de Ilustración Eulogio Varela Sartorio.

FRANCISCO ESTEVE BOTEY

ESTEVE BOTEY, Francisco    P.G. 1910(N)           19.ene.1884    S. MARTIN PROVENSALS(B)   MADRID              4.jul.1955

El pintor, grabador, aguafuertista y publicista Francisco Esteve y Botey, nació en la localidad barcelonesa de San Martín de Provensals, en 1884.

Hijo de un comerciante radicado en el barrio de Poble Nou de Barcelona, que poseía una especial habilidad para tallar en madera pequeñas figuras perfectamente modeladas, y de Natalia, el matrimonio tuvo tres hijos: Francisco, María Dolores y José María.

Llegó a Madrid siendo muy niño y pronto se descubrió su afición al arte, conociendo pronto también sus primeros éxitos.

Fue un estudiante brillante y su paso por la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid fue realmente extraordinario: obtuvo premios en todas las asignaturas de la carrera, lo que le valió el máximo galardón como alumno con más aprovechamiento.

Discípulo del vallisoletano Ricardo de los Ríos, uno de los más grandes grabadores españoles, un artista formado en la Escuela de Bellas Artes de París, donde residió varios años, «Caballero de la Legión de Honor» y reconocido internacionalmente con siete medallas de oro y tres diplomas de honor.

La estrecha relación con su maestro fue para Esteve Botey fundamental: su maestro fue quien decidió que estudiara grabado, cuya «taumatúrgica ejecución» le atraía poderosamente por su complejidad técnica, por «el color rojo de las planchas de cobre, el verde esmeralda intenso y transparente del aguafuerte, aquel tórculo que lanzaba la prueba»… Él lo recuerda en sus memorias: «Yo hube de dedicarme especialmente al grabado por la voluntad decidida del profesor De los Ríos».

La Gaceta de Bellas Artes del 15 de mayo de 1920

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La estrecha amistad con su maestro le permitió «repatriar» para España, en 1920, las 40 planchas de cobre de «La tauromaquia» de Francisco de Goya. Esteve las compró a De los Ríos en 1920 con dinero propio -25.000 francos- y tras realizar numerosas gestiones, frustradas todas, para que el Estado español las adquiriera, fue el Círculo de Bellas Artes el que las adquirió, tras haber rechazado inicialmente su compra, dando pruebas de lo que el artista calificó de «la desconfianza como norma», cuando ello no le reportaba ningún tipo de beneficio económico particular.

Este hecho tan singular fue recogido en la Gaceta de Bellas Artes del 15 de mayo de 1920 y en la de febrero de 1922, que reproducimos íntegras, por cuanto de hecho histórico debe tenerse y cuya actualidad, desgraciadamente, es tan similar al momento actual que vivimos, que sobrecoge.

La Gaceta de Bellas Artes de febrero de 1922

En la actualidad pertenecen a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde forman parte de los fondos de la Calcografía Nacional.

Viajó pensionado por dos veces a Francia, Italia, Bélgica, Inglaterra y Suiza, para ampliar sus estudios.

A los veinte años ganó por oposición la plaza de profesor de dibujo, teoría y práctica del arte en la benemérita institución Fomento de las Artes, cargo que desempeñó cerca de cuatro lustros.

En 1910 fue nombrado auxiliar de la clase de grabado en la Escuela de San Fernando y unos años después profesor de pintura decorativa con la enseñanza de ejercicios prácticos de ornamentación.

Fue profesor de dibujo, teoría y práctica del arte de la Sociedad de Fomento de las Artes, de las Escuelas Normales de Barcelona y profesor de dibujo artístico de la Escuela de Artes y Oficios de Madrid.

Profesor de dibujo artístico de la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Madrid en 1922, de la que fue también Director honorario y Profesor de los Becarios Superdotados del Ayuntamiento de Madrid.

Barcas en el puerto

Desde 1923, fue catedrático de la Escuela Superior de Pintura, Escultura y Grabado de Bellas Artes de San Fernando, y sacó a la luz dos del total de seis libros dedicados al arte, que escribiría a lo largo de su vida: «El grabado» y «El desnudo en el arte».

El primero, que lo convertiría en «el principal teórico del grabado en su época», estaba prologado por otro prestigioso grabador, el mallorquín Bartolomé Maura Montaner, hermano del que fue varias veces jefe del Gobierno de la Restauración Antonio Maura, y socio también de número de la Asociación Española de Pintores y Escultores desde 1910, y reproducía varias obras originales de Esteve Botey. Fue editado en 1914 y hoy está considerado una auténtica «joya bibliográfica».

El segundo, en el que hacía un recorrido por las creaciones pictóricas de lo que siempre consideró «la más bella expresión del Arte, síntesis de la Naturaleza, vituperada precisamente por quienes la miran con ojos profanos», el mismo año de 1926.

Pero, además, desde varios años antes, gozaba del más amplio reconocimiento a su obra. Tras haber alcanzado terceras medallas en las exposiciones nacionales de Bellas Artes de 1908 y 1910, el primer premio del Círculo de Bellas Artes en 1911 y una segunda en la Nacional de 1915, había obtenido una primera, en la de 1920, por un bello y vigoroso tríptico de motivo marinero, «Barcas en el puerto», cuyo título completo era «Barcas en el puerto de Barcelona», según escribió a lápiz en una de las pruebas que se conservan.

Casa de pescadores

Con aquel tríptico, de dimensiones poco habituales en aquellos años -49,4 x 64,5 cm el panel central y 48,5 x 32 cm cada uno de los laterales- y que, según escribió José Francés en «La Esfera», era «la culminación del género», se premiaba «su maestría indiscutible como grabador», diría años después Bernardino de Pantorba en su «Historia Crítica de las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes». Y aquel máximo galardón sería refrendado después con la Medalla de Oro en la Exposición Internacional de Barcelona de 1929.

Francisco contrajo matrimonio con Inés, con quien tuvo dos hijos: Francisco, director de la Biblioteca de Toledo, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y autor de varias obras, entre ellas una notable «Historia de la Cultura»; y Lolita, que tras estudiar en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, seguiría como grabadora durante algunos años la andadura artística de su padre y la compartiría con su marido, el también pintor y grabador Luis Alegre Núñez, miembro también de la Asociación Española de Pintores y Escultores y que fuera Premio Nacional de Grabado en 1950.

La saga iniciada por Francisco continúa en su nieta, la pintora, grabadora y profesora de Arte en un instituto madrileño Lola Alegre Esteve.

Adscrito al realismo -Antonio Gallego lo calificaría de «un realismo de buena ley»-, Francisco Esteve Botey creó pinturas y grabados, fundamentalmente, de paisajes españoles y extranjeros con las distintas técnicas con las que trabajaba. Sintió una especial predilección por los motivos marineros. Después del tríptico doblemente galardonado creó, entre otro, un óleo sobre lienzo titulado «Costa cantábrica», que presentó a la Nacional de Bellas Artes de 1943, las litografías de Cudillero, el grabado titulado «Barcas», y otro precioso grabado, el díptico «De vuelta de la pesca», también de gran formato, que fechó en plancha en 1946 y presentó a la Nacional de Bellas Artes de 1950.

Cartón del aguafuerte Pobre hijo

Su habitual forma de trabajar consistía en pintar primero al óleo o a la acuarela directamente del natural, en una sesión rápida. Después plasmaría aquel paisaje con el buril o la punta seca sobre las planchas de cobre o de cinc, traduciendo con minuciosidad los matices y las múltiples calidades de sus grabados, en distintas gamas de rayados o de aguatintas.

Como dibujante, tenía maestría y precisión, derivada de su disciplina de grabador y su excelente paleta de acuarelista, que utiliza tonos cálidos para dotar de frescura sus obras.

En junio de 1928, expuso varias acuarelas en la Galería Nancy, de Madrid, junto a un total de 37 obras. Algunas de ellas fueron reproducidas en varios periódicos madrileños, entre otros el «ABC», y resaltados por los mejores críticos, como Francisco Alcántara, que en «El Sol» habló de Esteve Botey como un artista «descriptivo, minucioso, brillante en ocasiones…»

En la década de los cuarenta realizó una serie de seis litografías titulada «Cudillero», dibujadas con lápiz graso sobre cinc de grano fino y cuyas planchas, con una huella de 30 x 40 cm, de media, son, desde 1998, propiedad del Museo de Bellas Artes de Asturias y con las que alcanzó el Premio Nacional de Grabado, concedido en 1944 por la Dirección General de Bellas Artes.

Dama con mantilla

La asturiana localidad de Cudillero mantuvo con Francisco Esteve Botey una estrecha relación, siendo plasmada en infinidad de lienzos, tablas, cartulinas y planchas de cobre o cinc. Un paisaje evocador con antecedentes pictóricos en la “Colonia artística de Muros”, formada entre los años 1884 y 1890, similar a otras colonias artísticas a las que nos referimos en anteriores biografías.

En Cudillero, donde pasó largas temporadas con su familia, reunía además a sus discípulos de San Fernando pensionados en la Residencia del Monasterio de El Paular, una institución creada, en 1921, por el escultor valenciano Mariano Benlliure, uno de los fundadores de la Asociación Española de Pintores y Escultores, en su época de Director General de Bellas Artes, que dirigiría durante una década, desde 1923.

Trataba de acostumbrarlos a la «pintura al aire libre», porque «el cuadro debe pintarse en el natural, mirando frente a frente los árboles, las rocas y las charcas, en vez de ampliar los estudios con peligrosas invenciones fuera de la verdad», tal como escribió en su «Evocación del viejo Madrid. Recuerdos y experiencias de un viejo pintor».

Remitió asiduamente sus obras a muestras y certámenes, dedicando su vida al estudio del grabado y sus técnicas.

En Madrid, vivía en la calle Onésimo Redondo, 28, el actual Paseo de San Vicente, Nº 20.

Falleció en Madrid, el 4 de julio de 1955.

Francisco Esteve Botey

De él decía otro de nuestros ilustres socios, Bernardino de Pantorba, que “su retina y su pincel están acostumbrados a enfrentarse con el natural; no a huir de él, por seguir borreguilmente cualquier “ismo” de moderna fabricación. Su arte es sencillo y veraz, de los que  no necesitan exégesis; la soltura de su dibujo corre por cauce disciplinado, y su visión del color, nunca estridente, se mantiene afinada, ponderada… la personalidad de Esteve Botey debe señalarse a la juventud como un ejemplo digno de ser seguido”…

Fundador de la Asociación Española de Acuarelistas en 1945 y su primer Presidente, también presidió la Sección de Grabado del Círculo de Bellas Artes, al que siempre estuvo muy vinculado; impulsor de los trabajos de grabadores y acuarelistas, a través del grupo de «los 24» socio fundador de la Revista de Grabado La Estampa; y, sin duda alguna, el teórico y tratadista del arte de la incisión de mayor importancia en la historia artística española.

Concurrió, entras otras, a las Exposiciones artísticas celebradas en Buenos Aires, Aix-les-Bains, Bruselas, Munich, Brighton, Londres y Panamá, así como las de Madrid, Barcelona, Bilbao, Málaga, Cádiz, etc.

Figuró como jurado de concursos, exposiciones y oposiciones, y en el primer Congreso Nacional de Bellas Artes celebrado en Madrid por iniciativa de la Asociación de Pintores y Escultores, ocupó una presidencia.  Colaboró ​​con originales literarios y artísticos en importantes revistas y publicaciones de arte.

Dos de las múltiples portadas que las obras de Esteve Botey publicó en la revista Blanco y Negro

Corrida de toros pueblerina, obra presentada al XVIII Salón de Otoño

Premios y distinciones:

Tercera Medalla de la Exposición Nacional de 1908 y de 1910; Segunda Medalla en la de 1915 y Primera Medalla de la Exposición Nacional de 1920; Primera Medalla de Grabado de la Exposición Nacional de 1929; Medalla de Oro en Panamá en 1916; Premio en el Concurso del Círculo de Bellas Artes de Madrid de 1919; Primer premio del Concurso Nacional de Grabado 1923; Premio Nacional de Grabado en 1944; Medalla de Oro en grabado en la Exposición Internacional de Barcelona en 1929; Medalla de Honor de la Agrupación de grabadores; Medalla de Honor de la Diputación de Alicante; Académico correspondiente de las de San Jorge, San Carlos, y de Cuba; Cruz de Alfonso XII; Cruz de Alfonso X el Sabio; Encomienda de Alfonso X el Sabio; Oficial de la Academia de Francia en 1932; Medalla Roig Enseñat en el primer Salón del Consejo Nacional de la Acuarela, en junio de 1955

Entre otros escritos, La evocación del viejo Madrid. El camposanto de San Mateo. Recuerdos y experiencias de un viejo pintor; Publicó seis libros de arte, “Grabado” (1914) declarado «de Mérito», El grabado en la ilustración del libro, y colaboró en algunas revistas de arte, como Coleccionismo (226) en 1922.

Parque de París, presentada al XVII Salón de Otoño

Autorretrato

Francisco Esteve Botey y la AEPE

Socio de Número de la Asociación donde ingresó en 1910. Donó obra para el festival benéfico en 1915.

Socio de Mérito en el Salón de Otoño de 1927 y Socio de Honor en el de 1929.

Vocal de la Junta Directiva entre el 27 junio de 1929 y 1930.

Se hizo cargo de la dirección de la Gaceta de Bellas Artes.

Presentó obra a once Salones de Otoño, concurriendo como forma de alentar a las nuevas generaciones de artistas y apoyarlos en la exhibición de sus obras.

Al I Salón de Otoño de 1920 presentó un grabado titulado “Aguafuerte”.

Al VII Salón de Otoño de 1927 la pintura titulada “Lolita” y la pintura “Nuestra Señora de París”

Al IX Salón de Otoño de 1929 presentó las pinturas “Paisaje del Guadarrama” y “Claustro de Santillana del Mar”

Al XVI Salón de Otoño de 1942 la pintura “Lirios del Valle” y el grabado “Nieve en Venecia”

Al XVII Salón de Otoño de 1943 la pintura “Garganta en el purtagorio (El Paular)” y el grabado “Jardín de Saint Cloud (París)”

Al XVIII Salón de Otoño de 1944 los grabados “Campesina”, “Somnolencia” y “Corrida de toros pueblerina”.

Al XX Salón de Otoño de 1946 presentó el grabado “Oración”

Al XXII Salón de Otoño de 1948 la acuarela “La Virgen del Lluch (Mallorca)” y el grabado “Puente de Austerlik”

Al XXIII Salón de Otoño de 1949 presentó la acuarela “Casas de pescadores en Asturias”

Al XXV Salón de Otoño de 1952 la acuarela “Enfermera” y el grabado “Hogar asturiano”

Al XXVI Salón de Otoño de 1954 la pintura “Casa de la Hermandad del Señor”

«Enfermera», obra presentada al XXV Salón de Otoño

«Descanso»

«Un canal de Venecia», aguafuerte

«La vieja gitana», acuarela

«Cardando lana»

«Fuente de Apolo»

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Bibliografía y webgrafía

“Historia y crítica de las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes celebradas en España” Pantorba, Bernardino de [1948], Madrid, Jesús Ramón García-Rama, 1980, p. 400.

“El grabado en España. Siglos XIX-XX”, Valeriano Bozal, «Summa Artis», Madrid, Espasa Calpe, 1988, t. XXXII, pp. 617-618.

Vega, Jesusa, Catálogo de estampas, Madrid, Museo del Prado, 1992, pp. 39-40.

https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/esteve-y-botey-francisco/4680398e-47ce-4fe6-9cef-2aa96688fcad

https://aedamadrid.org/wp-content/uploads/2020/07/20200707_Acuarelia_83.pdf

https://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?codigo=1350880

http://www.culturaydeporte.gob.es/mnceramica/colecciones/seleccion-piezas/pintura-artes-graficas/barcas-en-el-puerto.html

https://www.lne.es/nueva-quintana/2010/01/25/esteve-botey-fascinacion-cudillero/861563.html

https://www.duran-subastas.com/tienda-online/pintura/francisco-esteve-botey-la-vieja-gitana.html

La Correspondencia de España 25/10/1925 5/1/1913  27/10/1914  29/10/1914  8/12/1914  9/12/1914  22/5/1915  23/5/1915  16/7/1915  28/10/1915  8/9/1917  29/8/1918  5/3/1923

La Esfera 24/7/1920  11/2/1922

La Ilustración artística  14/7/1915

Archivo Histórico “Bernardino de Pantorba” de la Asociación Española de Pintores y Escultores

www.gacetadebellasartes.es

www.salondeotoño.es

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