Colaboraciones de nuestros socios: Alfonso Calle, «El gesto en la pintura»

«El gesto en la pintura»

“Hambre” 2017. Acuarela sobre papel 100×70 cm.

 

Esta pintura la hice pública el 1 de enero del 2017; y no era para felicitar el Año Nuevo sino para mostrar un proceso reflexivo personal cuyo origen se me va difuminando en la memoria No recuerdo cuándo empezó pero sí que me sigue fascinando y que, aplicándolo en la pintura, los sigo manifestando en muchas de ellas.

No tiene nada que ver con la Navidad y sí con estas fiestas, aunque mucho más con esa manera nuestra de observar la vida de soslayo, con ese no detenerse a pensar en cosas que nos son desagradables, con esa absolución personal que nos invita a desentendernos y decidir “No está en mi mano”.

Cuando la publiqué hacía un mes que comprendí que tendría que soportar día a día algo que estaba claro en mi mente, la mirada de un niño al que el hambre le muestra las puertas de la muerte, y todo lo que ello significa. ¡Fue muy duro! Tanto que muchas veces estuve a punto de abandonar porque, a muchos nos pasa, nuestra mente transita a menudo por caminos que nosotros no elegimos conscientemente y que la mía me iba a llevar al lado de mi niño cuando pintara, cuando no, y seguramente, como así fue, cuando dumiera.

Así terminé el año 2016 y así comencé el 2017. Nadie me obligó, fue decisión mía. No quería que el mensaje se asociara a la Navidad, pero la casualidad quiso que ese 1 de enero la hiciera pública sin que mi intención fuera perturbar ese espíritu navideño del “os quiero y jeje jaja”, sino simplemente mostrar ese mundo de gestos humanos en que ando estudiando desde hace ya mucho tiempo.

Un gesto es la reacción a una sensación, a una emoción o a ambas cosas. En este caso creo que es a ambas cosas pues, muchas veces la sensación (percepción con los sentidos) es la fuente de la emoción.

En esta pintura me interesaba mostrar, a través del gesto, la tremenda, por injusta, esa contradicción que no se les cae de la boca a multitud de personas y personajes de todo el mundo cuando hablan del “Estado de bienestar” o de la controvertida “globalización”.

“Estado de bienestar”… Ya sé que esa expresión pude significar demasiadas cosas pero yo  quiero simplificar ese análisis. Cuando alguien o algo conocido no se encuentra bien, la propia y racional conciencia, si es limpia, te hace sentirte mal. No queremos las guerras, ni la injusticia, ni el abuso, ni la esclavitud, ni el hambre… Pues bien: Dos bebés cuando están juntos, si uno llora, llora también el otro aunque ignore porqué. ¡Lloran por simpatía! Igual lo hacen hasta las cuerdas de una guitarra cuando están afinadas de manera que si pulsas una de ellas y produces el mismo sonido que da su contigua al aire, ambas “vibran por simpatía”, natural armonía, pero nosotros, demasiado a menudo, no lo hacemos, miramos a otra parte.

“Globalización”… ¿Comprende el globo también al tercer mundo? ¿Alguien puede pensar que esa “globalización” ha podido llegar a ese lugar donde mi niño, un manojo de gestos, que ni gime ni llora, mientras tuerce la boca mordida por las llagas, mira, tan solo mira, perdido entre nosotros?… Y tras un mes pintándolo no pude averiguar, ni quiero averiguarlo, si buscaba a Dios para pedirle ayuda o es al resto del mundo para estamparle esa mirada en su conciencia.

No quería representar una escena estereotipada de hambre, no una guerra ni un poblado, no plato vacío ni nada que nos explique la causa de la escena. Solo su cuerpo, sus gestos. Mostrar su delgadez, la crispación de su mano, su boca, y sobre todo sus ojos.

Deseaba al niño  muy cerca, casi, demasiado cerca, para obligar al espectador a que se empapara de miseria, para que reparara en su mirada perdida. Que pudiera preguntarse: ¿Qué estará mirando?

También el gesto de la boca nos cuenta mucho más que si hablara, abierta y torcida, mostrando los dientes, que no grita ni delata emoción alguna.

En la mano un pañuelo para limpiarse…

¡Los gestos! ¡Los gestos! ¡La importancia de los gestos!

Pintar no es necesariamente ni solamente un proceso de reflexión o de disfrute estético sino una de toma de posesión de una imagen, de una escena, de una idea, con la que has de convivir obligatoriamente durante el tiempo que te lleve su realización.

El espectador, depositario definitivo de la obra, tiene la gran ventaja de ver o de mirar pero puede renunciar a ambas cosas. El pintor a ninguna de ellas. En este caso, al espectador puede que no le guste lo que ve y no lo mire, o que sí lo mire durante el tiempo para decidir que no le agrada y se aleje, pero a mí me costó un mes como pintor convivir con alguien muriéndose ¡De hambre!

Con esta obra no busqué deliberadamente conmover, apelar a sentimientos, busqué denunciar el conformismo, invitar a pensar en esos otros mundos que están en este y los ignoramos como si no existieran, busqué reflexionar sobre los gestos. Lo hice con una obra posiblemente incómoda, pero también sabedor de que las incomodidades deben formar y forman parte de nuestro día a día.

Todos sabemos, aunque no seamos conscientes de ello, que un bebé de un año no entiende nada de lo que le habla su madre, pero sí sabe, por sus gestos, si está alegre, enfadada o triste, lo que significa que el gesto es anterior a la palabra. Parce muy lógico que los antiguos se entendieran más por gestos que por palabras, estas mienten mucho mejor que los gestos. Siempre he sido un observador de los gestos, incluso de los animales pero fundamentalmente de las personas, y desde que empecé a pintar en serio, he tratado de descifrar su significado. Dicen que los ojos son el espejo del alma. Yo he andado buscando, a través de sus gestos el alma de las gentes y a veces creo que he estado cerca de averiguarlo pero no lo he conseguido.

Con “Hambre” me propuse algo muy complicado, pero me gustan los retos y las complicaciones, aunque no supere los primeros ni resuelva las segundas, pero ambos los afronto.

Quería pintar lo que mi niño siente.

Madrid a 5 de septiembre de 2026

Alfonso Calle

La AEPE incorpora una obra de Ricardo Beleña a su patrimonio

Gracias a su generosa donación

La Asociación Española de Escultores y Pintores se complace en anunciar la incorporación de una nueva e importante pieza a su patrimonio artístico, gracias a la generosa donación efectuada por el pintor y socio de nuestra institución, Ricardo Beleña Blanco.

El acto de entrega de la obra formaliza el reciente ingreso del artista en las filas de la AEPE, perpetuando una tradición histórica de nuestra casa en la que los creadores vinculan su trayectoria al legado colectivo de la institución. La pieza donada, que pasa a formar parte de los fondos artísticos de la asociación, es una muestra fiel del talento, la técnica y el universo visual que caracterizan la producción de Beleña.

Desde la Junta Directiva de la AEPE, con su Presidente a la cabeza se quiere expresar el más profundo agradecimiento al artista. Este tipo de donaciones no solo enriquecen nuestro acervo cultural, sino que reafirman el compromiso mutuo entre la institución y sus miembros, consolidando a la AEPE como un espacio vivo de salvaguarda y difusión del arte contemporáneo.

La obra ya ha sido inventariada y forma parte de los fondos patrimoniales de la centenaria entidad.

 

Limas y limones. Técnica: Mixta / tabla, 45 x 60 cm.

Nuevo taller de acuarela de Juan Ramón Luque Ávalos

Enfocado en la figura humana en diferentes ambientes rurales y urbanos

 

La Asociación Española de Pintores y Escultores abre el plazo de inscripción para una nueva edición de su esperado Taller Intensivo de Acuarela, impartido por el reconocido artista y socio de la entidad, Juan Ramón Luque Ávalos.

Tras el éxito cosechado en sus convocatorias anteriores —centradas en el estudio de la nieve, el agua y los ambientes portuarios—, la institución redobla su apuesta por la alta formación técnica orientando esta nueva propuesta hacia un desafío fundamental: la figura humana.

El taller está específicamente dirigido a alumnos con un nivel medio en la técnica de la acuarela que deseen profundizar en el dominio de las transparencias, el movimiento y la síntesis cromática a la hora de abordar la anatomía y su interacción espacial.

Temática central y metodología

Bajo el título y eje central de «La figura humana en diferentes ambientes, rurales, urbanos, etc.», Luque Ávalos guiará a los participantes en el proceso de integrar de forma armónica a las personas dentro de paisajes y entornos cotidianos. El curso combinará demostraciones prácticas del maestro con el trabajo personalizado de cada alumno, dotándoles de las herramientas conceptuales y técnicas para soltar la mancha y jugar con la luz.

De acuerdo con los estándares de calidad de los talleres de la AEPE, las plazas están estrictamente limitadas a un máximo de 12 alumnos (con un mínimo de 6 para su desarrollo) con el objetivo de garantizar una atención y corrección individualizada a lo largo de las jornadas.

Datos de interés e inscripciones:

Fechas: Del lunes 23 al viernes 27 de noviembre de 2026.

Horario: De 17:00 a 20:00 horas (de lunes a viernes).

Lugar: Sede de la AEPE (Calle Infantas, 30, 2º derecha, Madrid).

Importe del curso: 185 €

Inscripciones: Las reservas deben gestionarse directamente a través del departamento de administración en el teléfono 915 22 49 61 / 630 508 189 o mediante el correo electrónico administracion@apintoresyescultores.es

 

 

La AEPE inaugura el 1 de octubre el XI Salón de Arte Realista

La exposición reúne en el Centro Cultural La Vaguada

una selección de obras de artistas que reivindican

la vigencia y diversidad del lenguaje realista

 

La Asociación Española de Pintores y Escultores inaugurará el próximo día 1 de octubre de 2026, a las 19 h. el XI Salón de Arte Realista 2026, una de las citas expositivas que forman parte del calendario anual de esta centenaria institución artística.

La muestra puede visitarse hasta el 30 de octubre en la Sala de Exposiciones del Centro Cultural La Vaguada, de la Junta Municipal del Distrito de Fuencarral-El Pardo, situada en la avenida de Monforte de Lemos, 40, de Madrid.

El acto de inauguración contará con la presencia del Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo López, acompañado por Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la AEPE, así como por el Concejal Presidente de la Junta Municipal de Fuencarral-El Pardo, José Antonio Martínez Páramo, artistas participantes, socios de la Asociación, profesionales del mundo del arte y numerosos amigos de la entidad.

La convocatoria de la AEPE ha permitido la participación de artistas de toda España, pertenecientes o no a la Asociación, en las modalidades de pintura, grabado y escultura. El tema y la técnica son libres, lo que favorece una amplia diversidad de propuestas y aproximaciones al realismo, desde la figuración tradicional hasta planteamientos de carácter hiperrealista y contemporáneo.

La exposición constituye así un encuentro entre diferentes generaciones, sensibilidades y formas de entender la representación, poniendo de relieve la riqueza y pluralidad de la creación artística actual.

Entre los reconocimientos previstos en el certamen se encuentran la Medalla de Pintura José Villegas Cordero y la Medalla de Escultura Juan Cristóbal, dos galardones instituidos por la AEPE para rendir homenaje a destacados artistas vinculados a la historia de la institución y subrayar la importancia que el Salón de Arte Realista ocupa dentro de su programación.

Para la muestra, se han seleccionado un total de 48 obras de entre las más del centenar presentadas, habiendo sido seleccionados los siguientes artistas:

Pilar Ajuria (Pilar Ajuria Peón)

Joaquín Alarcón González

Angar Jiménez (Ángel García Jiménez)

Arellano (Francisco José Ramírez de Arellano)

Jimena Aznar (Jimena Aznar Rodríguez-Pardo)

Cristina Braojos Panero

José Fernando Camacho (José Fernando Camacho Díaz)

Carmela del Casar (Carmela del Casar Ximénez)

Karla Castillo (Karla Castillo Ovando)

Pedro Caurín (Pedro Caurín Lozano)

Concha Corral (Concepción Corral López)

Pilar Cortés (Pilar Cortés López)

JM Durón (José Manuel Durón Pérez)

Karfer Eguía (Karlos Fernández Eguía)

Ángeles F. Murcia (Ángeles Fernández Murcia)

Fergoarte – Elodia Fernández González (Elodia Fernández González)

Germán (Germán Muñoz Gutiérrez)

César González (César González García)

Antonio Guardeño (Antonio Guardeño Campaña)

Lili Hernández (Liliana Hernández Fuster)

Oleksii Iakurin

Javier Ipiña (Javier López de Ipiña Simón)

Mar Jiménez Aguilar

L.L. Parra (Laura López Parra)

Ricardo Lamenca (Ricardo Lamanca Espallargas)

Juan Ramón Luque Ávalos

Veranika Makushok (Veranika Makushok)

RosiM Moreno (M. Rosa Moreno Moreno)

Antonio Municio (Antonio Municio Gutiérrez)

Cari Muñoz (Caridad Muñoz Muñoz)

Murat (Guillermo Sanz Murat)

Odín Manuel (Odín Manuel Fuentes Martínez)

Manuel Pacheco (Manuel Méndez Pacheco)

José Antonio de la Peña (José Antonio de la Peña García-Gadea)

Félix Quiroga (Félix Quiroga Cubas)

Concha Rey (Concepción Rey Sastre)

Ricardo de los Ríos (Ricardo Rodríguez de los Ríos Ramírez)

Jesús Antonio Rubio (Jesús Antonio Rubio Escudero)

Cristina Sánchez (M. Cristina Sánchez Estévez)

David Sánchez (David Sánchez Sánchez)

Carmen Belén Serrano Serrano

Miguel Vedia (Miguel Vedia Ortega)

Zazurca (Beatriz Gómez Zazurca)

 

XI Salón de Arte Realista

de la Asociación Española de Pintores y Escultores

Del 1 al 30 de octubre de  2026

Sala de Exposiciones del Centro Cultural La Vaguada

Fuencarral – El Pardo

Avenida de Monforte de Lemos, 40.

28029 Madrid

Horario: de lunes a sábados de 9 a 21’30 h.

 

La AEPE en el XXIII Certamen de Pintura Rápida de Getafe

Se celebra el 26 de septiembre de 2026

El Ayuntamiento de Getafe ha convocado a los artistas al XXIII Certamen de Pintura Rápida «Ciudad de Getafe», que se celebrará el sábado 26 de septiembre de 2026 y estará regido por las bases que aquí mismo puedes consultar.

La Asociación Española de Pintores y Escultores vuelve un año más a ser parte activa en la edición número XXIII del Certamen, a la que quedan convocados todos los artistas que quieran participar con un estilo y técnica libres y cuyo tema obligado serán los espacios abiertos de Getafe, sus paisajes, edificios, calles y plazas.

El certamen tiene como objetivo de fomentar y estimular la actividad artística y creativa entre los ciudadanos así como divulgar los valores de la pintura dentro de una programación cultural enriquecedora y atractiva, motivación que comparte con la AEPE.

La recepción e inscripción comenzará a las 9:00 horas del sábado 26 de septiembre de 2026 y hasta las 11:30 horas (10:30h para menores de edad) en el nuevo Teatro Calle Madrid (C/Madrid nº 54) de Getafe.

Las obras de infantil y juvenil podrán visionarse a partir de las 14:00 en plaza General Palacios donde tendrá lugar el fallo del jurado.

Las obras de la categoría de adultos estarán expuestas a partir de su entrega hasta las 19:00h en los aledaños del nuevo Teatro Calle Madrid. A las 20:00h se hará la lectura del fallo del jurado en la categoría de adultos nacional y local del XXIII Certamen de Pintura Rápida “Ciudad de Getafe” en el nuevo Teatro Calle Madrid.

Los premios en la categoría de nacional serán de hasta 3.000€. Los premios en categoría infantil y juvenil constarán de un cheque para adquirir material de pintura.

Esta jornada estará además amenizada con talleres gratuitos infantiles de dibujo y creatividad en Plaza General Palacio de 10:30 a 13:30h.

Bases Ciudad de Getafe 2026

 

Nuevamente, la AEPE hace historia

José Gabriel Astudillo López

Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores

«Una emoción que comparto con todos vosotros»

Queridos socios, queridos amigos, queridos artistas:

Hay noticias que se comunican. Y hay noticias que se sienten.

Esta es, para mí, una de esas noticias que cuesta escribir porque detrás de las palabras hay demasiadas emociones, demasiados recuerdos y, sobre todo, demasiadas personas.

Hoy quiero compartir con vosotros una de las mayores alegrías que he vivido al frente de la Asociación Española de Pintores y Escultores: el Salón de Otoño ha recibido el Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid a las Artes Plásticas.

Y mientras escribo estas líneas, no puedo evitar pensar en todos aquellos que hicieron posible que hoy estemos aquí.

Pienso en los artistas que un día soñaron con tener un espacio propio, en aquellos que, hace más de un siglo, entendieron que unidos podían defender mejor el arte y a quienes lo hacen posible.

Pienso en quienes trabajaron cuando nadie miraba, en quienes dedicaron horas, esfuerzo y generosidad a esta Asociación sin esperar nada a cambio.

Pienso en nuestros socios, en los que estuvieron, en los que están, en los que todavía no han llegado.

Y pienso, inevitablemente, en todos los artistas que han pasado por el Salón de Otoño, porque cada uno dejó algo de sí mismo en nuestra institución: una obra, una ilusión, una esperanza, un recuerdo…

Algunos encontraron allí un reconocimiento, otros encontraron una oportunidad y otros más, simplemente, encontraron un lugar en el que sentirse artistas entre artistas.

Y eso, para mí, es lo verdaderamente hermoso. Porque un Salón de Otoño no son solamente sus obras, sus premios, sus catálogos o sus inauguraciones.

El Salón de Otoño son las personas que lo hacen posible, y detrás de esas personas siempre ha estado la AEPE. Por eso este premio me emociona especialmente.

Porque no siento que estén premiando solamente un certamen. Siento que, de alguna manera, están reconociendo el esfuerzo silencioso de generaciones enteras, están reconociendo a quienes mantuvieron encendida una luz cuando habría sido más sencillo apagarla y están reconociendo a quienes creyeron que el arte necesitaba una casa.

Y esa casa es la Asociación Española de Pintores y Escultores, nuestra casa.

HOY ME ACUERDO DE MUCHOS

Me acuerdo de los presidentes que me precedieron, de las personas que ocuparon cargos en nuestra Junta Directiva y dejaron en ellos parte de su vida.

Me acuerdo de quienes estuvieron al frente de la Secretaría, de la administración, de las exposiciones, de los jurados y de tantas tareas que nunca aparecen en los titulares, pero sin las cuales nada habría sido posible.

Me acuerdo de los artistas que ya no están, y me gustaría que, allí donde estén, pudieran conocer esta noticia, porque este premio también es suyo.

Y me acuerdo especialmente de nuestros socios actuales, de los que vienen a nuestras exposiciones, de los que participan en nuestros concursos, de los que nos llaman, escriben, preguntan, proponen, ayudan y nos animan a seguir y de los que, incluso cuando las cosas no son fáciles, continúan creyendo en la AEPE.

A todos vosotros quiero deciros algo muy sencillo: gracias.

SER PRESIDENTE DE LA AEPE

Ser Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores es un honor inmenso. Pero también es una responsabilidad que se comprende mejor cada día.

Porque cuando uno ocupa este puesto, deja de mirar solamente hacia delante y empieza a sentir detrás de sí el peso de una historia enorme, una historia que no nos pertenece, una historia que recibimos y que tenemos la obligación de cuidar.

Por eso, cuando hoy recibo esta noticia, no pienso en un reconocimiento personal, sino en la responsabilidad que tenemos de seguir estando a la altura de quienes nos precedieron y también pienso en quienes vendrán después.

Quiero que dentro de muchos años haya otros artistas celebrando que la AEPE sigue viva. Quiero que nuestros sucesores puedan seguir hablando del Salón de Otoño. Quiero que siga habiendo artistas que encuentren en nuestra Asociación un lugar donde mostrar su obra, crecer, aprender, compartir y sentirse acompañados. Quiero que sigamos siendo necesarios.

NADA DE ESTO SERÍA POSIBLE SIN UN EQUIPO

Y sería injusto hablar de este momento sin detenerme especialmente en quienes, día tras día, hacen posible que la AEPE funcione.

Este premio no habría sido posible sin el trabajo, la dedicación y el compromiso de nuestra Junta Directiva.

Detrás de cada exposición, de cada convocatoria, de cada concurso, de cada gestión y de cada iniciativa hay muchas horas de trabajo que rara vez se ven. Horas que se hacen por amor al arte y por amor a esta institución.

Quiero reconocer públicamente ese esfuerzo y agradecer a todos y cada uno de los miembros de la Junta Directiva y del personal de administración su entrega, su generosidad y su compromiso con la Asociación.

Pero quiero hacer una mención muy especial a Mª Dolores Barreda Pérez.

Quienes conocemos de cerca la AEPE sabemos que su trabajo es mucho más que el que puede reflejar un cargo o una función.

Mª Dolores ha sido, y es, una verdadera artífice de la extraordinaria gestión y del funcionamiento de la Asociación.

Su dedicación constante, su conocimiento profundo de nuestra institución, su capacidad de trabajo, su memoria, su rigor y, sobre todo, su entrega personal han sido fundamentales para que la AEPE pueda seguir adelante, crecer y mantener viva una actividad que exige una enorme cantidad de esfuerzo cotidiano.

Hay trabajos que se ven y otros que sostienen todo lo demás sin que apenas se perciban. El suyo pertenece, muchas veces, a esa segunda categoría. Por eso hoy quiero decirlo públicamente y con todo mi cariño y reconocimiento: Mª Dolores, este premio también lleva tu nombre.

Porque detrás de muchas de las cosas que hacemos, de muchas de las puertas que abrimos y de muchas de las iniciativas que conseguimos sacar adelante, está tu trabajo incansable.

Y por eso quiero que conste. Porque hay reconocimientos que deben compartirse, y este es uno de ellos.

A ella, a la Junta Directiva y a todas las personas que trabajan y colaboran con la AEPE, mi más sincero agradecimiento.

LO MÁS IMPORTANTE NO ES EL PREMIO

El premio es algo extraordinario en nuestra historia, y debemos celebrarlo.Por supuesto que sí. Pero para mí hay algo todavía más importante y es que este reconocimiento nos recuerda que merece la pena seguir y defender el arte cuando todo parece ir demasiado deprisa.

Merece la pena proteger esos espacios en los que una obra puede ser contemplada sin prisas, merece la pena apostar por un artista que empieza, merece la pena conservar nuestra memoria, merece la pena cuidar nuestras tradiciones sin dejar de mirar hacia el futuro. Y merece la pena, sobre todo, seguir creyendo en aquello que un grupo de artistas creyó hace más de un siglo: que juntos somos más fuertes.

ESTE MOMENTO TAMBIÉN ES VUESTRO

Por eso no quiero que nadie sienta que este premio es algo que sucede lejos. Es nuestro, es de todos, es de la AEPE, es de cada socio que alguna vez llevó con orgullo nuestro nombre, es de cada artista que presentó una obra al Salón de Otoño, es de cada persona que estuvo seleccionado en una de sus exposiciones, es de cada familia que acompañó a un artista, es de cada amigo que nos ayudó a continuar, y es también de quienes todavía no saben que algún día formarán parte de esta historia.

Quizá esa sea la emoción más grande que me produce este reconocimiento: saber que no estamos celebrando solamente lo que fuimos, sino que celebramos lo que todavía podemos llegar a ser.

GRACIAS, DE CORAZÓN

Hoy quiero permitirme algo que quizá no hacemos suficientemente en nuestra vida cotidiana: dar las gracias.

Gracias a quienes hicieron posible la AEPE. Gracias a quienes la conservaron. Gracias a quienes la defendieron. Gracias a quienes la hicieron crecer. Gracias a quienes hoy trabajan para que continúe. Y gracias a todos vosotros por acompañarme en esta responsabilidad.

Cuando llegue el momento de entregar este premio, no subiré a recogerlo pensando que es mío. Subiré pensando en todos vosotros. Y, sobre todo, pensando en aquellos artistas que hace más de cien años decidieron que el arte merecía tener una casa.

Nosotros somos, simplemente, los custodios de aquel sueño. Y mientras tengamos fuerzas, seguiremos cuidándolo. Con humildad, con orgullo, con ilusión y con la certeza de que todavía nos quedan muchas páginas por escribir.

Gracias por estar ahí.

Gracias por creer en la AEPE.

Y gracias por hacer que, después de tantos años, podamos seguir diciendo con emoción y con orgullo:

Somos la Asociación Española de Pintores y Escultores.

José Gabriel Astudillo López
Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores

Nuestro «Salón de Otoño» recibe el XXIV Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid en la categoría de Artes Plásticas

El gobierno regional reconoce al «Salón de Otoño»

de la AEPE como cita de referencia imprescindible

de las Artes Plásticas de Madrid y de España

 

Hay reconocimientos que distinguen una trayectoria. Y hay reconocimientos que hacen historia.

La Asociación Española de Pintores y Escultores celebra hoy uno de esos momentos que quedan para siempre en la memoria de una institución y de todos los artistas que han formado parte de ella.

El Salón de Otoño de la Asociación Española de Pintores y Escultores ha sido distinguido con el XXIV Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid en la categoría de Artes Plásticas, un reconocimiento que sitúa oficialmente a este histórico certamen entre los grandes referentes culturales a nivel nacional.

El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha reconocido al Salón de Otoño por su contribución a la vida artística y cultural madrileña, destacando expresamente su condición de exposición nacional abierta a artistas de distintas procedencias, generaciones y sensibilidades y su consolidación como una cita de referencia de las artes plásticas.

La noticia supone un motivo de enorme orgullo para la Asociación Española de Pintores y Escultores, entidad que desde 1910 trabaja por la defensa, promoción y difusión de las Bellas Artes y que, en 1920, creó el Salón de Otoño con una vocación que permanece intacta más de un siglo después.

ESTE PREMIO ES PARA LA AEPE

El Salón de Otoño no se entiende sin la AEPE.

Y la AEPE no se entiende sin sus artistas.

Por eso, este Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid pertenece también a cada socio, cada artista, cada miembro de sus Juntas Directivas, cada jurado, cada colaborador, cada patrocinador y cada persona que, durante más de un siglo, ha trabajado para que el Salón de Otoño siguiera levantando el telón año tras año.

Es un premio a una manera de entender el arte.

Es un premio a la perseverancia.

Es un premio a la libertad creadora.

Es un premio a la defensa de las Bellas Artes.

Y, sobre todo, es un premio a la Asociación Española de Pintores y Escultores.

La AEPE recibe este reconocimiento con la satisfacción de saber que aquello que nació hace 106 años como una iniciativa de artistas para artistas continúa siendo hoy una realidad viva, activa y necesaria.

1920: EL COMIENZO DE UNA HISTORIA QUE CONTINÚA

En 1920, apenas diez años después de la fundación de la Asociación Española de Pintores y Escultores, nació el Salón de Otoño.

La idea surgió del propio seno de la Asociación, en un momento de extraordinaria efervescencia artística, con el propósito de crear un gran certamen nacional en el que pudieran participar los artistas y mostrar al público la riqueza y diversidad de la creación española.

El primer Salón de Otoño se celebró en el Palacio de Cristal del Parque del Retiro de Madrid, entre el 15 de octubre y el 5 de diciembre de 1920.

Aquella primera edición reunió a algunos de los grandes nombres del arte español de la época y recibió una extraordinaria acogida por parte del público, la crítica y las autoridades artísticas.

Desde entonces, el Salón de Otoño ha atravesado generaciones, tendencias, cambios sociales y transformaciones profundas del panorama artístico español.

Y ha sobrevivido.

Ha evolucionado.

Ha sabido adaptarse.

Pero nunca ha perdido su razón de ser.

Como recuerda la propia AEPE, el Salón nació con una idea esencial: que el arte fuera regido por los propios artistas, conciliando los ideales de cada uno con el respeto a la tradición y la apertura a las nuevas orientaciones.

MÁS DE UN SIGLO AL SERVICIO DE LOS ARTISTAS

La historia del Salón de Otoño es inseparable de la historia de la Asociación Española de Pintores y Escultores.

La AEPE fue fundada en 1910 por un grupo de artistas entre los que se encontraban Eduardo Chicharro, Miguel Blay y Cecilio Pla, junto a figuras esenciales de la cultura artística española como Joaquín Sorolla, Mariano Benlliure, Julio Romero de Torres, Mateo Inurria, Manuel Benedito, Fernando Álvarez de Sotomayor, Ricardo Baroja, Aniceto Marinas, José Capuz y tantos y tantos otros.

Desde sus comienzos, la Asociación asumió una misión clara: unir a los artistas, fomentar el compañerismo y la profesionalidad, organizar certámenes y concursos y contribuir al conocimiento y reconocimiento de los nuevos valores.

El Salón de Otoño fue la expresión más ambiciosa de esa vocación.

Y más de un siglo después, continúa siendo uno de sus grandes símbolos.

93 SALONES DESPUÉS

En 2026, la AEPE ha convocado la 93 edición del Salón de Otoño, que volverá a celebrarse en la Casa de Vacas del Parque del Buen Retiro de Madrid.

Es el certamen artístico más antiguo y prestigioso de los que se convocan en España y es además, una de las citas más emblemáticas del arte español.

La cifra habla por sí sola: 93 ediciones.

Noventa y tres veces abriendo las puertas a los artistas.

Noventa y tres veces defendiendo la creación.

Noventa y tres veces convirtiendo Madrid en punto de encuentro de la pintura, la escultura, el dibujo, el grabado y la acuarela.

Noventa y tres veces demostrando que la tradición y la modernidad no son conceptos enfrentados, sino dos realidades capaces de convivir y enriquecerse mutuamente.

Y detrás de cada una de esas ediciones está la AEPE.

UN PREMIO PARA TODOS LOS QUE HICIERON POSIBLE EL SALÓN

La Asociación Española de Pintores y Escultores quiere compartir este reconocimiento con todos los artistas que han expuesto en el Salón de Otoño a lo largo de sus 93 ediciones:

Con los más de 40.000 artistas que han pasado por sus salones.

Con los maestros consagrados.

Con los artistas que encontraron en sus salas una oportunidad para darse a conocer.

Con quienes obtuvieron una Medalla.

Con quienes recibieron una Mención.

Y también con quienes participaron sin obtener premio alguno, pero contribuyeron con su obra a hacer del Salón un espacio vivo de creación y debate artístico.

La historia del Salón está escrita con miles de nombres.

Y todos ellos forman parte de este Premio de Cultura.

Desde Sorolla a Picasso, Benlliure a César Orrico, Alberti, Vázquez Díaz, Dis Berlín, Rafael Canogar… todos pasaron por sus salones.

Pero además, el Salón de Otoño ha exhibido obras de Velázquez, Goya, Madrazo, Martín Rico, Fortuny, Rosales, José Villegas, Jiménez Aranda, Pradilla, Eugenio Lucas, Viniegras, Zamacois, Gustavo Adolfo y Valeriano Bécquer, Domingo Marqués, Sebastián Gessa, Adela Ginés, Emilio Sala…

LA AEPE, UNA INSTITUCIÓN VIVA

La Asociación Española de Pintores y Escultores fue fundada en 1910 y en 1912 fue declarada de utilidad pública, con carácter de benéfica y honores de Corporación Oficial.

A lo largo de más de un siglo ha mantenido una intensa actividad cultural y artística, organizando más de 9.000 exposiciones, concursos, actos culturales y numerosas iniciativas destinadas a promover y defender las Bellas Artes.

El Salón de Otoño es, sin duda, su gran legado.

Pero también es su presente.

Y es, sobre todo, su futuro.

La concesión del XXIV Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid llega precisamente en un momento en el que la AEPE continúa mirando hacia adelante y preparando una nueva edición del Salón de Otoño, reafirmando su compromiso con los artistas y con la creación contemporánea.

LA AEPE QUIERE DAR LAS GRACIAS

La Asociación Española de Pintores y Escultores quiere expresar públicamente su agradecimiento a la Comunidad de Madrid por este reconocimiento.

Un agradecimiento que se hace extensivo a todas las personas e instituciones que han acompañado al Salón de Otoño durante sus 106 años de historia.

Pero, sobre todo, la AEPE quiere dedicar este Premio a sus socios.

A los que están.

A los que estuvieron.

A los que vendrán.

Porque este galardón reconoce una historia colectiva construida por generaciones de artistas que entendieron que juntos podían hacer algo que individualmente habría sido imposible: crear una institución capaz de defender el arte y a los artistas durante más de un siglo.

Hoy, la AEPE puede decir con orgullo que aquel sueño sigue vivo.

Y que el Salón de Otoño, nacido en 1920, acaba de recibir uno de los mayores reconocimientos de la cultura madrileña.

LA HISTORIA CONTINÚA

El próximo 29 de octubre de 2026, la Asociación Española de Pintores y Escultores inaugurará el 93 Salón de Otoño en la Casa de Vacas del Parque del Buen Retiro de Madrid.

Será una nueva página de una historia que comenzó hace más de un siglo.

Una historia que ahora cuenta también con el reconocimiento de la Comunidad de Madrid.

Pero, sobre todo, una historia que pertenece a los artistas.

A todos ellos.

Porque el Salón de Otoño no es solamente una exposición.

El Salón de Otoño es la historia viva de la Asociación Española de Pintores y Escultores, es la historia viva del arte en España.

Y hoy, esa historia recibe el reconocimiento que merece.

LA AEPE ESTÁ DE ENHORABUENA

EL SALÓN DE OTOÑO ESTÁ DE ENHORABUENA

Y TODOS LOS ARTISTAS, SOCIOS Y AMIGOS DE LA ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES TAMBIÉN

 

 

Juan Lucena, ganador del CPR Villa de Sisante

Contó con la  colaboración de la AEPE

El pasado 13 de agosto se celebró el XVII Certamen Nacional de Pintura Rápida «Villa de Sisante – Isabel Romero» 2026, que cuenta con la colaboración de la Asociación Española de Pintores y Escultores.

El artista Juan Lucena se ha alzado con el prestigioso Primer Premio del

El consolidado encuentro artístico reunió a más de una veintena de creadores de todo el país en la emblemática localidad conquense bajo el lema central «Sisante: luz y horizonte». Los pintores participantes transformaron los espacios urbanos, plazas y el rico patrimonio arquitectónico manchego en sus propios estudios improvisados de creación plástica al aire libre.

Tras la exhaustiva deliberación del jurado experto, el palmarés oficial del certamen quedó configurado de la siguiente manera:

Primer Premio «José Luis Tajada Lucas»: Otorgado a Juan Lucena, gracias a una extraordinaria panorámica urbana en formato horizontal que destaca por su impecable tratamiento de la perspectiva, la luz y la profundidad del caserío local.

Segundo Premio «Ángel Toledano»: Concedido al pintor Carlos Montero.

Tercer Premio «Asunción Centelles»: Destinado al artista Emiliano Vozmediano.

Premio Especial Temática («Sisante: luz y horizonte»): Otorgado a Miguel Ángel Rodríguez. [

Asimismo, el jurado distinguió la notable calidad del resto de las obras finalistas concediendo tres accésits de honor a los creadores Fernando Casanova (1º Accésit), Javier Martín (2º Accésit) y al reconocido socio de nuestra entidad Evaristo Palacios (3º Accésit).

Desde la Asociación Española de Pintores y Escultores expresamos nuestra más sincera enhorabuena a los galardonados por mantener el listón de la pintura del natural en lo más alto. De igual modo, felicitamos al Ayuntamiento de Sisante y a su Concejalía de Cultura por su impecable organización y por seguir apostando firmemente por certámenes que dinamizan el tejido artístico contemporáneo de nuestra geografía.

Conseguimos identificar una escultura anónima

Identificada por su creador, Alfonso Miguel García Hernández

La Asociación Española de Pintores y Escultores acaba de lograr  un importante éxito en su proyecto de catalogación histórica que mantiene desde hace unos meses en la publicación de la Gaceta de Bellas Artes, bajo el título de “Nuestro patrimonio”.

Gracias a la auditoría colaborativa abierta a sus miembros, la AEPE ha logrado subsanar un vacío archivístico de más de tres décadas al restablecer la autoría legítima de una de las esculturas de sus fondos artísticos, catalogada hasta la fecha bajo la condición de «autor anónimo».

La obra en cuestión, una notable pieza abstracta tridimensional ejecutada en madera y bronce con unas dimensiones de 45 x 15 x 44 cm, fue concebida originalmente en el año 1988. Posteriormente, en 1992, la pieza fue cedida de manera altruista a los fondos artísticos de la entidad.

El hallazgo se produjo de forma inmediata tras la difusión de la Gaceta de Bellas Artes correspondiente a los números de agosto-septiembre de 2026 a través de los canales digitales institucionales de la entidad.

Desde Tenerife, el propio creador de la obra, el renombrado escultor y docente Alfonso Miguel García Hernández, identificó la imagen de la escultura y notificó formalmente su autoría aportando su registro histórico como el socio número 2090 de la AEPE.

La junta directiva de la asociación ha manifestado su enorme orgullo ante este acontecimiento, reafirmando el propósito central de la iniciativa: convertir los archivos en un espacio vivo y fiel a la realidad histórica del panorama de las Bellas Artes de nuestro país.

Desde la secretaría de la entidad se ha confirmado que la actualización del catálogo digital e inventariado físico ya se está haciendo efectiva para honrar la autoría del artista canario.

 

Miguel Carlos Montesinos ganador del XV CPR ‘Villa de Potes y Liébana’

Y Medalla de la AEPE

El pasado 6 de septiembre de 2026 se celebró la edición número decimoquinta del Concurso de Pintura Rápida «Villa de Potes-Liébana», en el que colabora la Asociación Española de Pintores y Escultores, consolidado como uno de los grandes referentes de la pintura al aire libre en el norte peninsular, que otorga sus tradicionales e históricos galardones para reconocer la excelencia artística en esta modalidad.

Bajo el lema «Liébana, escenario del Camino Lebaniego», la cita reunió a creadores de primer nivel procedentes de toda la geografía nacional. Los participantes inundaron las calles y paisajes de la comarca cántabra, transformando el municipio en un dinámico taller a cielo abierto donde plasmaron con maestría la luz, el patrimonio y la esencia del entorno.

Tras una intensa jornada de creación y deliberación, el jurado calificador otorgó los máximos reconocimientos del concurso, entre los que destacan los avalados por nuestra asociación:

Primer Premio y Medalla de la AEPE: Otorgado a Miguel Carlos Montesinos, dotado además con 2.000 euros en metálico por su destacada ejecución.

Segundo Premio y Diploma de la AEPE: Concedido a Julio Gómez Mena, galardón dotado con un premio económico de 1.400 euros.

Tercer Premio: Destinado al artista Adrián Marmolejo, con una dotación de 1.000 euros.

Desde la Asociación Española de Pintores y Escultores queremos transmitir nuestra más sincera enhorabuena a los premiados y manifestar nuestro orgullo por el altísimo nivel técnico y conceptual exhibido por todos los participantes.

Asimismo, felicitamos al Ayuntamiento de Potes, a la Fundación Camino Lebaniego y a la Asociación de la Santa Cruz por la impecable organización y por su firme compromiso con la promoción de las artes plásticas.

Con colaboraciones como esta, la AEPE continúa cumpliendo su misión fundacional de impulsar el talento de nuestros artistas y acercar la pintura contemporánea a todos los rincones de nuestra geografía.

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