Juana Martín Ramírez

El día 20 de octubre de 2021, en la Sala de Exposiciones «Eduardo Chicharro» de la AEPE, tuvo lugar el acto de inauguración de la exposición que bajo el título de «Los ángeles de Juani y otras cosas», nos presentó la socia Juana Martín Ramírez.

El acto de inauguración estuvo presidido por José Gabriel Astudillo López, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, que estuvo acompañado por algunos otros miembros de la Junta Directiva como Antonio Téllez de Peralta, Paloma Casado y Ana Martínez y algunos socios y amigos que no quisieron perderse la muestra.

Muestra que es posible gracias a la inquietud que en todo momento ha demostrado por hacer real esta exhibición, facilitando el material y aportando la ilusión propia de quien desea mostrar al mundo sus obras.

Con este motivo, cuelga ya en la web el catálogo digital elaborado con tal motivo, así como una galería de obra del artista.

Todo ello puede seguirse además por el canal de la AEPE en Youtube y por las redes sociales en las que tiene presencia la Asociación Española de Pintores y Escultores.

Sin duda estamos ante una nueva emocionante cita.

La muestra, nos la presenta así la propia artista:

En esta exposición se reúnen obras de dos temáticas principales: Ángeles e Interpretación de grandes obras.

En el primer grupo, el más numeroso, se incluyen obras cuya temática trata de inspirar al observador a plantearse y a buscar respuestas a cuestiones tan actuales como el cuidado del medio ambiente, la fraternidad, la inocencia, la búsqueda espiritual, etc.

El segundo grupo reúne obras en las que la autora recrea diferentes obras escogidas y combinadas de grandes maestros como Goya o Picasso. Se trata en este caso de imágenes que han producido un enorme impacto creativo en la artista, proveniente de su admiración por dichas obras y sus significados, relacionados con los derechos humanos, el binomio guerra-paz y la capacidad del ser humano para recuperarse de los infortunios que él mismo, como especie, se provoca.

La artista se mueve en un mundo de colores brillantes, formas sencillas y mensajes impactantes, que llegan directamente al corazón y al subconsciente mediante el uso de un lenguaje pictórico de tipo infantil, de manera que no permite que el observador quede impasible ante su obra.

Su objetivo es mover conciencias, inspirar los sentimientos que tantas veces acallamos en lo más profundo de nuestra psique porque nos molestan mientras nos hayamos inmersos en un mundo muchas veces deshumanizado por nosotros mismos, y hacerlos aflorar de forma casi incontrolada, en un intento de transformación interior y exterior del visitante.

No debemos dejarnos engañar por un estilo aparentemente sencillo, cuando el espíritu que inspira toda la obra es tan complejo y con unas aspiraciones realmente elevadas. Tan elevadas como el amor universal, la paz y la ecología.

Catálogo digital Juana Martín Ramírez

 

 

 

 

Antonio Izquierdo

El día 1 de octubre de 2021, en la Sala de Exposiciones «Eduardo Chicharro» de la AEPE, tuvo lugar el acto de inauguración de la exposición que bajo el título de «Cinco décadas con la pintura », nos presentó el socio Antonio Izquierdo.

El acto de inauguración estuvo presidido por José Gabriel Astudillo López, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, acompañado por algunos otros miembros de la Junta Directiva como  Carmen Bonilla Carrasco, Ana Martínez Córdoba y Paloma Casado y algunos socios y amigos que estaban deseando ver la muestra, en estricto orden y respetando en todo momento las medidas de seguridad dictadas por las autoridades competentes.

Muestra que es posible gracias a la inquietud que en todo momento ha demostrado por hacer real esta exhibición, facilitando el material y aportando la ilusión propia de quien desea mostrar al mundo sus obras.

Con este motivo, colgará en próximas fechas el web el catálogo digital elaborado con tal motivo, así como una galería de obra del artista.

Todo ello puede seguirse además por el canal de la AEPE en Youtube y por las redes sociales en las que tiene presencia la Asociación Española de Pintores y Escultores.

Sin duda estamos ante una nueva emocionante cita.

La muestra, nos la presenta así el propio artista:

Un saludo cordial a todos, soy Antonio Izquierdo Ortega y el próximo viernes 1 de octubre voy a inaugurar una Exposición en la Sala Eduardo Chicharro, Sede de la Asociación Española de Pintores y Escultores (AEPE), a la cual estoy muy agradecido de pertenecer, desde el 2 de enero de 1979.

La Exposición lleva el título de “CINCO DÉCADAS CON LA PINTURA” y en las obras que presento, los personajes que aparecen en ellas, los he conocido personalmente.

Recuerdo con añoranza el Madrid de los años 70 en el barrio de Tribunal, calle Santa Brigida Nº 23 donde instalé mi primer “ESTUDIO DE ARTE A. IZQUIERDO” con exposición abierta al público.

Desde mi primera etapa, realizaba encargos como copista de grandes obras del Museo del Prado. La Exposición permanente, estaba compuesta por una serie de “Artesanos” gran variedad de “Bodegones”, “Paisajes”, “Marinas” y Retratos por encargos y grandes “Murales”.

Junto a mi estudio exposición, estaba el “Ebanista” el “Dorador” “Sellos de caucho” y el Teatro Martín y, varias tabernas donde les suministraban el vino en grandes botas o pellejos de vino.

Pasaban por las calles, los artesanos de arreglos para todo se les podía oír, ¡paragüero, leñador!” el Afilador con su rueca, que pasaba largas temporadas fuera de su casa, para después regresar al hogar con algunas pesetas y ver a su familia en Orense.

He conocido al mendigo “Sin Hogar” conversando con él, me contaba que el plástico que llevaba, se lo ponía cubriéndose para dormir en la calle. Una noche, un grupo de jóvenes le prendió fuego al plástico, gracias a unos vecinos apagaron el fuego a tiempo.

Me traslado al barrio de la Arganzuela donde instalé mi segundo estudio en 1990, en el Paseo de Santa María de la Cabeza Nº 57 “SALA DE ARTE A. IZQUIERDO” con Exposición permanente abierta al público. También daba clases de dibujo y pintura.

Con motivo del Eighth International Symposium FFP8 Madrid, Spain, del 17-19 octubre 2006. La obra del “MASS BOOM” óleo / lienzo 80 x 80 cm. De A. Izquierdo, es la portada del libro “FRONTIERS OF FUNDAMENTAL PHYSICS” del que me hace entrega el Cosmólogo Profesor Don Antonio Alfonso Faus, gran amigo, (fallecido en 2016).

Se celebró una Exposición de “VENTANAS ESPACIALES” de A. Izquierdo, en el Aula del Paraninfo de la Universidad de Madrid.  Fue para mí, un honor saludar a Don Pedro Duque Duque.

Catálogo digital Antonio Izquierdo

 

 

 

Marien de Haro

El día 16 de septiembre de 2021, en la Sala de Exposiciones «Eduardo Chicharro» de la AEPE, tuvo lugar el acto de inauguración de la exposición que bajo el título de «Ver-Mirar-Sentir», nos presentó la socia Marien de Haro.

El acto de inauguración estuvo presidido por José Gabriel Astudillo López, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, acompañado por algunos otros miembros de la Junta Directiva como  Carmen Bonilla Carrasco, Ana Martínez Córdoba y Paloma Casado y algunos socios y amigos que estaban deseando ver la muestra, en estricto orden y respetando en todo momento las medidas de seguridad dictadas por las autoridades competentes.

Muestra que es posible gracias a la inquietud que en todo momento ha demostrado por hacer real esta exhibición, facilitando el material y aportando la ilusión propia de quien desea mostrar al mundo sus obras.

Con este motivo, colgará en próximas fechas el web el catálogo digital elaborado con tal motivo, así como una galería de obra del artista.

Todo ello puede seguirse además por el canal de la AEPE en Youtube y por las redes sociales en las que tiene presencia la Asociación Española de Pintores y Escultores.

Sin duda estamos ante una nueva emocionante cita.

La muestra, nos la presenta así la propia artista:

La atracción por lo bello, me ha llevado desde muy temprana edad, a observar, valorar,  apreciar y degustar: pintura, música, danza, canto, arquitectura, gastronomía, viajes, deportes, todo aquello, creado por el ser humano, o todo lo que el planeta Tierra nos regala cada día, con infinitos matices. La búsqueda del orden dentro del desorden, la dualidad de las cosas, la fuerza de la imaginación, el mar, el Universo, esa gran incógnita, en continuo movimiento.

Hacer sentir al espectador una relación sensible entre él y el objeto que se presenta ante sus ojos, muda pero intensa, abstracta y emocionante, que le envuelva y le atrape.

Trabajo con acrílicos y óleos, sobre madera o lienzo. Materiales como: aceros, papeles, maderas, barnices, sprays, hilos de cobre…, elementos que me atraen, en un momento dado, y que ayudan a entender esa dualidad, lo material e inmaterial, las diferentes texturas, la fuerza  y significado de los Colores. La obra, entonces, adquiere su verdadera materialidad, no es un soporte adjetivo; es sustantivo, sustancia, fibra, metal, pasta… movimiento, ritmo y arritmia.

Al construir sensaciones, los objetos no aparecen como más o menos bellos, sino que se representan tranquilos, serenos, gravitando, pensando, fluyendo en el espacio soñado.

Así podemos recordar que “¿es la materia un espacio lento o es el espacio una materia rápida?” (Eduardo Chillida).

Si nos dejamos llevar, si abandonamos nuestros prejuicios, nos encontraremos con una mirada que se pierde en el tiempo lento y acaricia con intensidad la obra. No hay objeto, solo tiempo y materia, gravedad y espacio. Sentir, dejarse llevar, que la luz se pose y fluya por la materia y que el aire se sienta, respire y se respire.

Catalogo digital Marien de Haro

 

 

 

Javier Sarabia

El día 3 de septiembre de 2021, en la Sala de Exposiciones «Eduardo Chicharro» de la AEPE, tuvo lugar el acto de inauguración de la exposición que bajo el título de «Pintura alla prima», nos presentó el socio Javier Sarabia.

El acto de inauguración estuvo presidido por José Gabriel Astudillo López, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, acompañado por algunos otros miembros de la Junta Directiva como Alicia Sánchez Carmona y Carmen Bonilla Carrasco y algunos socios y amigos que estaban deseando ver la muestra, en estricto orden y respetando en todo momento las medidas de seguridad dictadas por las autoridades competentes.

Muestra que es posible gracias a la inquietud que en todo momento ha demostrado por hacer real esta exhibición, facilitando el material y aportando la ilusión propia de quien desea mostrar al mundo sus obras.

Con este motivo, colgará en próximas fechas el web el catálogo digital elaborado con tal motivo, así como una galería de obra del artista.

Todo ello puede seguirse además por el canal de la AEPE en Youtube y por las redes sociales en las que tiene presencia la Asociación Española de Pintores y Escultores.

Sin duda estamos ante una nueva emocionante cita.

 

La muestra, nos la presenta así el propio artista:

Con “Pintura alla prima” Javier Sarabia (Madrid, 1994) nos muestra una selección de 20 de sus obras más recientes, ejecutadas a través de una pintura directa con la que rescata imágenes de entre el color, dando lugar a una sucesión cuasi pendular de cuadros abstractos, con otros de figuración sutil.

El resultado en la obra pictórica de Sarabia encuentra su origen en el color, sin el cual, asegura, no se puede hablar de pintura. La concepción, gestación y reproducción de un cuadro parte necesariamente de dicha materia, idea que guía su modelo de trabajo.

La “pintura alla prima” (del italiano, “a la primera”) será la técnica con la que dará a conocer las imágenes que va extrayendo del pincelar, raspar, reforzar, etc. la gama tonal que utiliza -siempre tendente al azul– con un proceder parecido al del arqueólogo en su yacimiento.

En este caso, el pintor nos ofrece obras cuya temática está directamente vinculada con el proceso pictórico. Muchos de los cuadros evocan imágenes del estudio del artista, espacios interiores de cuadros apilados, cuadros dentro de cuadros… siendo éste el punto más actual de su evolución plástica.

Otras de las obras contienen referencias literarias concretas que han sido fuentes para su creación, evidenciándose el efecto necesario surgido por el contacto de distintas disciplinas artísticas.

Por último, “Pintura alla prima” mostrará cuadros aparentemente de índole diferente en cuanto a título o imagen contenida, sin embargo, su cabida en la muestra no es menor dado que representan la importancia en la creación de la obra terminada.

 

Catálogo digital Javier Sarabia

 

 

 

Las Medallas de la AEPE: Roberto Fernández Balbuena

Por Mª Dolores Barreda Pérez

 

Después de ver cómo y cuándo nació la Medalla de la Asociación de Pintores y Escultores, vamos a seguir conociendo más acerca de su creador y en qué galardones se otorga actualmente, con sus correspondientes denominaciones.

 

Medalla Roberto Fernández Balbuena

del Salón de Otoño

En 2017 y gracias a la propuesta que realizara el Presidente de la AEPE, José Gabriel Astudillo, bajo el título de “La plenitud de los nombres”, se acordaba la reorganización de los premios y galardones que otorgaba la institución en los distintos certámenes y concursos habituales.

Con el ánimo de honrar la memoria de los fundadores de la AEPE, para el Salón de Otoño se sustituyeron los premios de primera, segunda y tercera medalla, reservados únicamente a los socios, otorgándoles el nombre de los grandes maestros fundadores de la centenaria institución.

La Asociación Española de Pintores y Escultores instituyó en el año 1999 para la disciplina de dibujo, el Premio Roberto Fernández Balbuena para los Salones de Otoño que hasta día de hoy se mantiene bajo el nombre de Medalla de Dibujo Roberto Fernández Balbuena.

Fue en el 84 Salón de Otoño de 2017 cuando se establecieron los premios: Medalla de Pintura Joaquin Sorolla y Bastida, Medalla de Escultura Mariano Benlliure y Gil, Medalla de Pintura Cecilio Pla y Gallardo, Medalla de Escultura Miguel Blay y Fabregas, Medalla de Pintura Marcelina Poncela de Jardiel y Medalla de Escultura Carmen Alcoverro y Lopez.

 

Roberto Fernández Balbuena

 

FERNANDEZ BALBUENA, Roberto  P  1922  19.nov.1890  MADRID   MEXICO  12.feb.1966

Director en funciones del Museo del Prado

Director de la Gaceta de Bellas Artes

Vocal de la Junta Directiva

 

Fotografía del artista aparecida en La Esfera, el 12 de octubre de 1929

 

Roberto Fernández Balbuena nació en Madrid el 29 de Noviembre de 1890.

Hijo del militar Gustavo Fernández Rodríguez Bastos y Harizmendi, natural de Ribadavia, nacido en  1841, General de Ingenieros de la Armada y Académico de la Real Academia de Ciencias, y de Socorro Balbuena Iriarte, natural de la localidad leonesa de Ardoncino.

El matrimonio tuvo diez hijos: Concepción (fallecida a temprana edad); Carmen (Superiora de las Hermanas de la Caridad, Gran Cruz de Beneficiencia); Asunción; Consuelo (casada con el arquitecto Lorenzo Gallego); Félix (notable oftalmólogo), que como Gustavo y como Roberto, había heredado un notable talento para la pintura y el dibujo. Félix era algo más que un notable pintor, era, además, muy buen retratista y escultor; José, Manuel (Ingeniero de Minas, Director de Minas de Río Tinto y Director General de Cristalera Española, casado con Emilia Fernau); Gustavo (Arquitecto, número uno de su promoción, casado con su prima Asunción Balbuena); Roberto (Arquitecto de la misma promoción que su hermano Gustavo, número dos de la promoción y notable pintor casado con Elvira Gascón); Silvio (casado con Carmen Martínez) y Socorro.

El matrimonio y los hijos, pasan los veranos en Ardoncino (León), donde queda familia y buenos recuerdos para todos.

Desde niño, Roberto muestra un gran talento para el dibujo y la pintura, al igual que su hermano Gustavo, con quien siempre mantuvo una relación más estrecha.

Con él, estudia el bachillerato en el Instituto Cardenal Cisneros, y ambos ingresan en 1905, en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid, en la que obtienen el título de Arquitecto, en 1914, con los números uno y dos de su promoción.

La obra arquitectónica de Gustavo es ingente. Llega a ser Arquitecto Jefe de Urbanismo de la capital de España, urbaniza las riberas del Manzanares y el Paseo de la Virgen del Puerto, contribuye decisivamente al trazado de la Ciudad Lineal… Hay muchas obras suyas catalogadas en Madrid.

De 1916 a 1919 Roberto reside en Roma, pensionado por la Real Academia de Bellas Artes.

El artista en 1914

 

El artista en 1950

El artista poco antes de su fallecimiento

 

A su regreso, colabora con su hermano Gustavo en multitud de trabajos arquitectónicos para la capital, como el concurso del proyecto para el edificio del Círculo de Bellas Artes de Madrid (1919), y levantando diversas viviendas en los parques urbanizados del ensanche de la capital.

Publica dibujos y artículos en la Revista Arquitectura, de la Sociedad Central de Arquitectos. fundada en 1918 por Gustavo.

En 1923 consigue la plaza de profesor de Dibujo Geométrico en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, donde coincidió con su futura esposa, la también pintora Elvira Gascón, e imparte clases como auxiliar de proyectos en la Escuela de Arquitectura hasta el inicio de la Guerra Civil.

Remitió sus obras a las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes y fue premiado con la Tercera Medalla en 1924 y con la Segunda en la edición de 1926, por el lienzo propiedad del Museo del Prado, En el claustro.

Estos éxitos artísticos le animan a dedicar más tiempo a la pintura, su auténtica vocación.

Roberto amaba y valoraba sobremanera a su hermano mayor, le estimaba y admiraba personal y profesionalmente.

En noviembre de 1931, Gustavo se suicidó arrojándose al mar desde un barco frente a las costas mallorquinas de Andraitx. Tenía 42 años y había alcanzado el éxito profesional y personal.

«Autorretratos» correspondientes a distintas etapas de su vida artística

 

La orfandad derivada del suicidio de su hermano distanció a Roberto de la arquitectura, mientras se entrega a la fascinación del arte. Son años en los que se entrega por completo a la pintura.

En 1936 el gobierno le nombra Presidente de la Junta Delegada de Incautación y Salvamento del Tesoro Artístico Nacional, siendo el responsable de poner a salvo 20.000 pinturas, 12.000 objetos preciosos, centenares de tapices y más de un millón de libros. A pesar de que los bombardeos no alcanzaron ninguna obra de arte, era evidente que el Prado estaba en peligro. El gobierno de la República decide entonces evacuar los tesoros de la gran pinacoteca española, encomendándole organizar el traslado.

En 71 camiones cargados por milicianos y a 15 kilómetros por hora, los grandes maestros de la pintura viajan a Valencia, de ahí a Cataluña y, finalmente, a Ginebra, donde se montaría una exitosa exposición en el verano del 39 con las joyas de la colección antes de su devolución a España, cinco meses después del fin de la Guerra Civil.

En 1937 es nombrado Secretario de la subsección de Arte Contemporáneo del Consejo Central de Archivos, Bibliotecas y Tesoro Público y, en 1938, desempeña el puesto de Subdirector del Museo del Prado, prácticamente Director en funciones, ya que su titular, Pablo Picasso, nunca llegó a tomar posesión del cargo.

En 1939, el gobierno de la República le nombra Comisario de la Exposición Universal de Nueva York y agregado cultural en la Embajada de Suecia, impartirá conferencias en las que explicará la evacuación del Museo.

 

Fotografía de su esposa, la también pintora Elvira  Gascón tomada por el propio Roberto

 

El artista pintando

 

Al finalizar la guerra emprende el exilio y llega a Francia, donde, junto a José Bergamín, organiza la acogida de los exilados españoles en países simpatizantes con la República.

Desde Francia se exilió en México llegando en la expedición del barco Veendam, junto a otros miembros de la JCE, arribando a Nueva York el 17 de mayo de 1939. Desde allí los miembros de la expedición viajaron a México en autobús entrando a través de Nuevo Laredo.

En 1939 llega a México con otra veintena de arquitectos, entre los que se encuentran Félix Candela y Octavio Botella, y se dedicará a la docencia como profesor de dibujo en el Colegio Juan Ruiz de Alarcón y en la Academia Hispano-Mexicana.

En 1940, cuando consigue nacionalizarse mexicano, participará en la Exposición de Pintores Españoles que se celebra en la Casa de la Junta de Cultura Española y realiza diversas obras arquitectónicas, como la rehabilitación de un edificio para Casa de la Cultura Española (1940); un proyecto, con Ovidio Botella y Arturo Sáenz de la Calzada, para el concurso de la Casa de España (1940); edificios para Almacenes SYR en Monterrey (1948) y México D. F. (1949).

A finales de los años 40 Roberto Fernández Balbuena logra adquirir una cámara de fotos Hasselblad, y con ella toma cientos de fotografías que han permanecido ocultas. Negativos de 6 x 6, que forman un testimonio muy singular de la visión de un arquitecto y pintor, que ya cumplidos sus 50 años descubre la magia de la fotografía.

Comparte esta afición con Juan Rulfo, quien también inmortaliza los mismos paisajes, en los mismos paseos, que eran sus excursiones familiares.

Esta actividad se convierte en su cuaderno de apuntes, y crea composiciones con objetos cotidianos, llenos de intimidad, donde la gama de grises y la luz dotan de una magia extraordinaria a estas obras. También fotografía árboles milenarios, cactus, edificios y jardines. Cables de luz, esquinas y nubes. Nubes llenas de nostalgia.

En 1949, junto a Octavio Botella, funda la empresa constructora TASA (Técnicos Asociados), con la que proyecta, con Juan Rivaud, el Rancho Cortés, en Cuernavaca (1949), primera obra de TASA; y la planta de Canada Dry, en México D. F. (1950).

En 1960 abandona TASA para dedicarse sólo a la pintura, y al año se le expide la Cédula Profesional de Arquitecto.

En México lleva a cabo, con éxito, varias exposiciones entre los años 1942 y 1963.

En la Asamblea Mundial por la Paz, celebrada en 1955 en Helsinki, utilizará su experiencia y conocimientos sobre el traslado de las obras del Museo del Prado, para defender la salvaguarda del patrimonio artístico en tiempos de guerra, dando a conocer los informes que había redactado en esa época, en los que detallaba el delicado estado en el que se encontraban algunas obras maestras, como Los borrachos, Las lanzas, La fragua de Vulcano y Las Hilanderas, de Velázquez, o Las tres gracias, de Rubens.

Conversando con sus alumnos

 

Roberto Fernández Balbuena fotografiado por el escritor Juan Rulfo

 

De paseo, junto a su esposa Elvira

 

Gracias a Guadalupe Fernández Gascón, hija del leonés, conocemos la documentación imprescindible, al haber donado al Instituto de Patrimonio Cultural de España, las transparencias que su padre utilizó en la conferencia en Estocolmo, para ilustrar desde los camiones utilizados en la ‘operación Ginebra’, a cómo se embalaron las pinturas.

El 12 de febrero de 1966, cuando preparaba una exposición retrospectiva de su extensa obra, falleció en México, a la edad de 76 años.

En 1991, Madrid le dedica una exposición homenaje con la obra exhibida procedente de la muestra montada en México, en marzo del mismo año, con motivo del centenario de su nacimiento.

Su obra y la de su esposa, la también pintora leonesa Elvira Gascón, estuvieron presentes en la exposición 60 años de Exilio Español  que se celebró en el año 2000 en México.

Roberto había conocido a Elvira en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, de la que era profesora desde 1935, y coincidieron además en la Junta Delegada de Incautación, Protección y Salvamento del Tesoro Artístico, en la que ella  colaboró como auxiliar técnico desde 1937.

Ambos habían marchado a México, donde contrajeron matrimonio a los pocos días de su llegada, oficiando la ceremonia el Obispo de México D.F.

Fruto del matrimonio, nacieron dos hijas, Guadalupe y Elvira. Guadalupe se casó con José Manuel de Rivas Cheriff (un sobrino de Azaña) y tuvieron tres hijos: José Manuel, Guadalupe y Francisco, mientras que Elvira se casó con Fernando Fernández y tuvieron una hija: Julieta.

Desde su llegada a México, Elvira multiplicó su actividad como ilustradora de prensa. Suyas fueron las portadas de las primeras ediciones de El llano en llamas (1953) y de Pedro Páramo (1955), semilla fundacional del realismo mágico.

Al poco tiempo de su estancia en México ya era una reconocida ilustradora preferida por autores muy prestigiados. La crítica calificó su trabajo como “maravillosos poemas gráficos”. Pintó murales y obras de caballete al óleo, hizo esmaltes, grabados, carteles, folletos, programas de mano e ilustró artículos en periódicos y más de 210 libros de reconocidos escritores como Alfonso Reyes. Entre los años 50 y 60,   participó en 25 exposiciones individuales y 45 colectivas, además continuó con la ilustración y el dibujo.

Bodegón con jarra morada

Bodegón con limones

 

Bodegón

Bodegón con jarra


Entierro

 

Gitana

 

Perfil humano

Amigo de grandes intelectuales y artistas como Giorgio de Chirico, Juan Rulfo, Juan José Arreola y Augusto Monterroso.

Juan Manuel Bonet en su “Diccionario de las vanguardias en España”, señala que Roberto Fernández Balbuena “practicó una figuración post-cubista y post-Vázquez Díaz, tímidamente renovadora, con algunos bodegones cercanos al realismo mágico”.

El  escritor mexicano Juan José Arreola, dijo de él que “era intransigente con lo que no podía aceptar y era profundamente sincero”. Y sobre su obra artística aseguró que “a Roberto le gustaba que la luz besara cada una de las superficies del cuadro. Su paleta era realmente iridiscente: azules, verdes y morados que eran como cada una de las escamas de los tejos de luz de las alas de las mariposas”. El poeta le dedicó unos versos:

Nada tiene que ver

que tú hayas muerto,

antes te costó sufrimiento

ver cómo el mundo se acabó

en el treinta y nueve

Antonio Sáenz de la Calzada lo definió como “ese espíritu colmado de inquietudes y entusiasmo, dotado de una aguda y finísima sensibilidad siempre alerta y estremecida, que lo mantenía casi continuamente en vilo”.

Su hija Elvira recuerda que «A mi padre le gustaba pintar con unas galletas saladas untadas con paté y un caballito de tequila a su alcance, o con una toronja sacadita en gajos y bañada en  ron, que le gustaba que yo le preparara, mientras escuchaba flamenco». Decía que no le gustaba Manolo Caracol, y lo decía con su energía habitual, “¡No y no!; yo vengo de Juan Breva y paso por Don Antonio Chacón y me encuentro con la que consagra el cante que es La niña de los peines”. Roberto, “era intransigente con lo que no podía aceptar y era profundamente sincero, por lo que podía resultar terrible; él era colérico pero no tenía odio a nadie, sólo desprecio a algunos”, decía.  Pienso en su añoranza de España y en su seguro dolor por la ausencia y por la circunstancia que le tocó vivir, mientras veo sus cuadros. Pero nada hay de trágico ni de triste en su pintura. De su obra joven a su madurez hay una clara evolución pero sigue siendo el mismo pintor mirando el mundo de la misma manera. Nada de la negrura que reflejan las obras de otros artistas españoles exiliados de la época. Si acaso en su época mexicana hay algo de nostalgia. Tal y como decía Arreola: “Roberto pintaba realmente gozoso y a veces llegaba del gozo al frenesí… A Roberto le gustaba que la luz besara cada una de las superficies del cuadro… Su paleta era realmente iridiscente: azules, verdes y morados que eran como cada una de las escamas de los tejos de luz de las alas de las mariposas…” Así son sus cuadros”.

Jorge J. Crespo de la Serna destacó de él: “Muchos han escrito sobre él y sobre su bonhomía. Modesto hasta la humildad, amigo de sus amigos, todos los que le recuerdan lo hacen entrañablemente. Señalan su sencillez, su generosidad y su cordialidad sin límites. Su casa era cada semana un lugar de reunión obligatoria. Su simpatía avasalladora y su vitalidad atraían amigos irresistiblemente. “Era un hombre bueno, uno de esos justos que lo reconcilian a uno con el género humano… Si te has ido del mundo visible, Balbuena amigo, queda de ti un recuerdo imperecedero”.

Desnudo

Desnudo de Pitsburg

Desnudo

Desnudo

 

En la Gaceta de Bellas Artes de abril de 1932, escribía el crítico de arte José Prados López, quien fuera después Secretario de la AEPE, nombrado Secretario Perpetuo de la entidad, acerca de la obra de Roberto que “Roberto es el gran señor de la pintura que sabe unir en su paleta lo antiguo y lo moderno con ponderada prudencia, viendo el color a través de su temperamento individualista. Su mano le tiembla siempre de emoción extraordinaria camino de sus rectificaciones, condicionadas a su inquietud maravillosa. Incorporado, por propia convicción, a la manera valiente de la modernidad de las ideas y a las múltiples facetas de la nueva cultura, supo detenerse a tiempo para analizar minuciosamente sus sentimientos. Sus lienzos acusan de un modo definitivo esa autocrítica severa de su modalidad… huye de la pincelada ampulosa porque huye siempre se lo falso. Su gran tortura es el logro de la simplificación; por este anhelo es capaz de pintar varias veces un mismo lienzo… Ama los grandes planos y las luces honradas de los horizontes amplios: por eso consigue, aunque con más esfuerzo, lo que otros no logran con el minucioso y artificioso detalle o con la vaguedad insolente de los ignorantes”.

 En el claustro

 

Mesa de café

 

Roberto Fernández Balbuena y la AEPE

Socio de Mérito en el Salón de Otoño de 1923 y Socio de Honor en el de 1924.

Fue director de la Gaceta de Bellas Artes.

Pronunció alguna conferencia en la entidad en 1925.

Jurado en el XIII Salón de Otoño de 1932.

Vocal de la Junta directiva el 27 de julio de 1929 y 1930. Secretario provisional en septiembre de 1930.

La Asociación instituyó en 1999 para la disciplina de dibujo, el premio con su nombre en los Salones de Otoño que hasta día de hoy se mantiene.

* En el I Salón de Otoño de 1920, se inscribió como “Fernández Valbuena, D. Roberto; natural de Madrid; reside en París, Francia, rue La Fontaine, 14”, y presentó dos obras:

265.- “Retrato”, óleo, 1,43 x 1,21

266.- “Paisaje”, óledo, 1,07 x 0,87

* En el III Salón de Otoño de 1922 ya aparecía como residente en Madrid, en la calle Claudio Coello, 32, y presentó:

103.- “Paisaje”, óleo, 1,30 x 0,98

104.- “Marina”, óleo, 0,67 x 0,67

* Al IV Salón de Otoño de 1923

91.- “Estudio de retrato”, óleo, 1,34 x 1,18

* En el V Salón de Otoño de 1924 apareció ya como Socio de Mérito de Salones anteriores, y en el mismo, participó con las obras:

108.- “En la ribera”, óleo, 0,91 x 1,11

109.-“La Madonnina”, óleo, 0,90 x 0,90

110.- “Domingo”, óleo, 1,35 x 1,35

111.- “La gallina ciega”, óleo, 1,54 x 1, 72

* En el VII Salón de Otoño de 1927 participó constando en el catálogo como Socio de Honor de Salones anteriores, presentando cuatro obras sin titular:

286.- 1, óleo, 1,33 x 1,36

287.- 2, óleo, 1,23 x 1,25

288.- 3, óleo, 1,22 x 1,36

289.- 4, óleo, 1,28 x 2,15

* En el IX Salón de Otoño de 1929 se inscribió como residente en Madrid, en la calle Serrano, 73, y presentó  siete

obras, cinco de ellas bajo el mismo título, si bien eran diferentes:

63.- “Sobre la mesa de pino”, óleo, 0,98 x 0,98

64.- “Sobre la mesa de pino”, óleo, 0,82 x 1,09

65.- “Sobre la mesa de pino”, óleo, 0,92 x 0,92

66.- “Sobre la mesa de pino”, óleo, 0,96 x 0,79

67.- “Sobre la mesa de pino”, óleo, 0,96 x 1,11

68.- “Naturaleza muerta” , óleo, 1,22 x 1,60

69.- “Claroscuro” , óleo, 0,96 x 0,96

Al XII Salón de Otoño de 1932

345.- “Boceto”,  óleo

346.- “Retrato” , óleo

347.- “Estudio” , óleo

 

Círculo de Bellas Artes de Madrid

 

Planchando

 

Paisaje

 

Ahuehuete, fotografía de Roberto Fernández Balbuena

 

Desnudo con fanal

 

Desnudo en el campo

 

Desnudo en el mar

 

Desnudos luz sombra

 

Desnudo y libros

 

El matrimonio con amigos

 

Laboratorio

 

Leñadores y bueyes

 

Morucha

 

Mujer azul

Paisaje

 

Pueblo en perspectiva

 

Sardineras

 

Aída Uribe

Por Mª Dolores Barreda Pérez

 

LAS PRIMERAS ARTISTAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

Desde su fundación en 1910, y después de haber tratado en anteriores números a las Socias Fundadoras de la entidad, y las participantes en el primer Salón de Otoño, vamos a ir recuperando de la memoria colectiva, el nombre de las primeras socias que vinieron a formar parte de la Asociación de Pintores y Escultores.

Aída Uribe

URIBE, Mª Aída       P       1923       MADRID

 

 

María Aída Uribe es una artista que no llegó a tener la trascendencia de otras muchas, pero estuvo de actualidad tras exponer en distintos lugares de prestigio.

Fue una pintora de cierta modernidad.

Nada sabemos de su nacimiento, más que por las reseñas en la prensa, que lo sitúan en Guatemala, pero también en Colombia. Las referencias a este respecto, varían de un país a otro sin que haya sido posible verificar ninguno de los dos.

La única constancia expresa es que en 1918 se encontraba ya en España, y ese mismo año expuso en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, como así lo atestiguan los recortes de la prensa de la época, que simplemente la mencionan en una muestra compuesta por obras de los artistas Nicolás Raurich, Juan Luis López, Vázquez Díaz, Gutiérrez Larraya, Juan José, Adelardo Covarsi, Enrique Ochoa, Ernesto Gutiérrez, Milada Sindlerova, P. Isern y José Planes.

En 1922 presentó obra a la Exposición Nacional de Bellas Artes.

Al IV Salón de Otoño de 1923, presentó dos paisajes vascos, un bodegón y el apunte de unas barcas, un “buen paisaje”, como lo describió La Libertad, titulado “Berriatúa”

En la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1924 participó en la sección de artistas americanos, como pintora guatemalteca que exhibió dos paisajes titulados «Zarauz» y «Parque del Oeste», que la crítica encontró “brillantes de colorido y simples de factura”.

En otros medios se la nombra como una de los artistas vascos participantes en la Exposición Nacional, junto a grandes artistas como Zubiaurre, Maeztu, Baroja… destacando que “es una pintora joven en cuyo porvenir artístico hay que poner esperanzas. Expone solamente un paisajito, pero es muy fino y muy apacible de emoción”.

En el catálogo oficial figuró que la artista vivía en la Calle Sacramento, 19 de Zarauz, pero en la inscripción del IV Salón de Otoño de 1923, figuraba su domicilio en la calle Sacramento, 10 de Madrid. Contrastado el dato con el Ayuntamiento de Zarauz, la localidad vasca nunca ha contado con ese nombre en su callejero, por lo que deducimos que es un error en la hoja de inscripción, que debió recoger la Calle Sacramento de Madrid, sin explicar que su lugar de residencia en ese momento era Zarauz.

Participó en la primera muestra de la Sociedad de Artistas Ibéricos de 1925. Con este motivo, la revista de vanguardia Alfar, editada en La Coruña por Julio J. Casal entre 1923 y 1926, publicó también una crítica sobre Aída Uribe, en un momento estético en la que la relacionaba con la nueva figuración en sus distintas vertientes, al hilo de lo que también ocurría en Europa con el Novecento italiano y la Nueva Objetividad alemana.

Acerca de ella, se comentaba que era una artista paisajista guatemalteca asentada en Madrid y en Guipúzcoa, citándola en la relación de artistas que participaron en el evento, donde su trabajo se habría visto en una sala contigua a la principal, en la que habían reunido a los que todavía no tenían obra suficiente para mostrar grandes series.

Según Francisco Alcántara describió en El Sol, Aída Uribe “es de Guatemala, y sus luminosos paisajes cántabros suelen aparecer hace tiempo en nuestras Exposiciones. En esta de los Ibéricos tenía cuatro de laderas verdes y arboledas bañados en luz, acordes a la renovación estética del movimiento”.

«Naturaleza en silencio» el cuadro de Aida Uribe  que  apareció en La Esfera, en julio de 1927

 

Sin embargo en otro medio se comenta que …“ Aída no toca en el radicaliano colindante con el sistema cubista, pero lucha por individualizarse con rectitud de propósitos”.

Y hay aún un artículo firmado por Fritz, en el que refiriéndose a esta muestra se dice que …”Hay en esta Exposición una segunda parte de artistas que son los que, llamándose a sí mismos renovadores, revolucionarios y avanzados, agregan a sus obras el apellido de impresionistas, cubistas, expresionistas, etc., y tienen como una gloria el confundir con elementos desusados ante la vista a la crítica y al público que ellos creen honestamente burgueses. A estos grupitos pertenecen las obras firmadas por Bores, Sáenz de Tejada, Benjamín Palencia, Moreno Villa, Dalí, Santa Cruz, Ferrant, Ucelai, Urrutia, Prada, Pelegrín, Aída Uribe, Fernández Balbuena, Peinado, Cossío, Maroto, Planes”…

Expuso en el Lyceum Femenino de Madrid en 1927, consiguiendo multitud de reseñas en la prensa del momento.

Antonio Espina, en La Gaceta Literaria, escribió sobre la paisajista guatemalteca Aída Uribe, discípula de Ángel Larroque, refiriendo que era una “artista refinada y un poco tímida”, cuyos paisajes no aportaban nada nuevo en la técnica, expresada a veces con toques puntillistas, y otras de apretada energía; …”pintura de alma transparente y serena, dotada de una “suavidad intimadora”, capaz de sosegar el alma del ajetreo del mundo exterior; En algún lienzo, breve dispersión de puntillismo; en otros, apretada energía. Pero energía delicada, llena de precauciones y de un encanto que surge hasta en los apuntes de naturalezas muertas. Dediquemos un sincero elogio a Aída Uribe, A sus paisajes. Y a sus «Tulipanes”, «Margaritas » y «Claveles».

José Francés, quien fuera Presidente de la Asociación de Pintores y Escultores, escribió en La Esfera que por el salón del Lyceum habían pasado muestras tan interesantes como…. el arte de Aída Uribe…

Algunos medios de la época citaban el brillante éxito obtenido por la artista en esta exposición, que además estaba siendo muy visitada por el público.

El Imparcial refería que la muestra había estado compuesta por “Veintidós paisajes y cuatro bodegones, todos al óleo… Moderna sin exceso, la autora entiende el paisaje un tanto a la manera de Regoyos; en alguno de sus bodegones parece recordar el concepto que de este género tiene Juan de Echevarría. Las obras no son grandes; hay en ellas una visión grata y fina del color, y en cuanto a la ejecución, están construidas de suerte que no se diría pintura hecha por manos de mujer. El plano en que se desarrollan las exposiciones del Lyceum antes exige la alabanza que la censura. La labor, por lo tanto, de cultura artística allí realizada, resulta de verdadero interés. Las expositoras femeninas trabajan, cada cual según sus convicciones y arte, con simpático empeño. Aplaudámoslas, por ser de justicia, galanterías, aparte”. A. V. y S.

Por su parte, La Voz relataba que ….”aparece ante el público madrileño en ese saloncillo, sino por primera vez, si menos en forma más completa y cabal, otra pintora, la señorita Aída Uribe, dotada de delicada y Serena sensibilidad para la pintura del paisaje. Expone una notable colección de paisajes, vizcaínos y madrileños, principalmente, en los que campea fervoroso sentimiento la luz difusa y clara. Algo influida por Darío de Regoyos, por quien tiene gran admiración, y aquí y allá, de una manera leve y discretísima, por Vázquez Díaz, la personalidad de esta pintora salta pronto a la vista. Hay siempre en sus paisajes una noble quietud y gracia que complace tanto a la vista como al espíritu. El sentimiento poético y encalmado de la naturaleza corre parejas en tales obras con una fina percepción de las armonías cromáticas y un sentido noble de la composición formal. Otro talento artístico femenino que convendrá no olvidar”.

Además, el miembro de la Asociación de Pintores y Escultores Francisco Alcántara, comentaba en el diario El Sol que …” Aída Uribe expone después de dos o tres años de retraimiento. Desgracias de familia alejaron temporalmente a esta notable artista guatemalteca de la vida activa de las exposiciones. Presenta ahora veinticuatro paisajes de la región cántabra, de Castilla la Vieja y de Madrid. También presenta tres o cuatro floreros. Cuando empezó a exponer en Madrid era una chiquilla, y su estilo paisajístico, todo luz y candor, el apropiado a su edad. Han pasado algunos años, y hoy trata los mismos temas que antaño, con igual sorprendente luminosidad y candor infantil. Si se tiene presente que es en la estación veraniega cuando Aída Uribe estudia el paisaje, encuéntrase explicación para esa sistemática luminosidad pero aun con tal explicación resulta poco explicable la luz de aurora de estos paisajes de Aída, luz que debe ser más subjetiva que de la realidad, puesto que anima con iguales exaltaciones rosadas o levemente cárdenas, paisajes de muy diversas localidades. Ahora que, según parece, va a dedicar su tiempo a la pintura, irá matizando su congénita luminosidad exquisita con esas notas que tanto gustan a la pintura, cuales son, por ejemplo, el tono de la luz de Madrid y de Castilla en general, tan distinto del de la luz en la región cántabra. Entre los cuadros que expone resultan de los más notables los titulados «Ondárroa«, «Orillas del Manzanares», «Carretera de Zarauz«, «Almendros en flor», «Caserío vasco» y «Claveles».

«Ondarroa» apareció en el catálogo del IV Salón de Otoño de 1923

Ondarroa” fue publicado en Gran Vida en 1927

Gran Vida escribía que …”Aída Uríbe nos ha demostrado recientemente ser artista de delicada sensibilidad con sus obras, de una gran finura de color y de una luminosidad que podríamos denominar exquisita, porque sin ser tenue es intensa y a la vez suave. Su labor, completamente moderna, pero sensata, posee cierta idealidad en muchos momentos, y por su colorido, sobre todo en los bodegones, hay algún punto de contacto con Echevarría. Como él, nuestra amiga, al tocar este asunto, ha gustado del deleite del color, ha logrado obtener esas tonalidades tan delicadas y como si dijéramos espirituales. Como él, lo mismo en este tema que en el paisaje, ama el color sin estridencias ni arrebatos. Dirías que se recrea plácidamente en él. Esta artista ha dado su primer paso con acierto. De quien así empieza hay razón para esperar mucho más”.

Por último, La Esfera se hizo eco de esta exposición, publicando incluso una fotografía de la misma, en donde se leía …”cuadro Naturaleza en silencio… recientemente expuso en el Club Femenino Lyceum, la joven y notable pintora colombiana Aída Uribe, una serie de paisajes y naturalezas en silencio, que ratificaron la importancia de esta artista, ya destacada en Exposiciones generales españolas. Uno de aquellos cuadros es el que reproducimos ahora y en el que se aprecian la delicadeza, finura y sensibilidad de la señorita Uribe, llamada a adquirir sólido prestigio en la pintura hispanoamericana”.

En el Socialista, firmaba una nota Emiliano M. Aguilera en la que decía que “Aída Uribe pertenece a ese sector de paisajistas que busca gradaciones de color y de forma en la naturaleza, y que tomando ciertos detalles de ésta, “componen” sus obras. Aída Uribe puede estar satisfecha de su labor. Esta demuestra bien a las claras que su autora ha obtenido óptimos resultados en la línea de conducta artística que se ha marcado. “Ondárroa”, únicamente, bastaría para poner de manifiesto el feliz éxito logrado por la señorita Uribe en su empresa. De este cuadro podríamos decir que es una armonía elíptica, en la que la forma y el color siguen esa dirección sin perder paralelismo. Dentro de la escuela a que se ha afiliado, Aída Uribe adquirirá prestigio, porque está muy bien impuesta en las normas que ha consagrado la escuela en cuestión”.

Amiga de la pintora paisajista Nicasia de Madariaga Rementeria, a quien visitaba con frecuencia en su casa de Mañaria que todos conocían como la Casa de los Artistas, a la que solían acudir otros muchos como los hermanos Baroja o la pintora polaca y socia de la Asociación Española de Pintores y Escultores, Victoria de Malinowska.

En enero de 1944 participó en una exposición en la Sala Delsa de Bilbao, y con este motivo La Gaceta del Norte publicaba la siguiente reseña: “Una bilbaína aclimatada en Madrid, tiene una preferencia sentimental al lanzarse a exponer sus obras, meditadas y trabajadas con labor de años y elige Bilbao y ofrece a sus paisanos el fruto de sus obras de pintura con criterio honrado que escusa aparatosas presentaciones. Aída Uribe compone estos cuadros de contemplativa con los más simples elementos, ungidos de sentimiento y vibración íntima en los que el ambiente lo sugiere todo, sin necesidad de extremar ni buscar la composición hecha ni conformada porque no hace falta cuando se trata de aprisionar el sentido de los seres y de las cosas, raras veces perceptible en lo complicado y compuesto. Nada más sencillo y evocador que ese cuadrito de las afueras desoladas de la capital española allá donde termina lo urbano con un farol y una valla y empiezan a encenderse las luces vibrantes del sol campesino de Castilla calcinando las graveras que esconde el artificio de la urbe. Solo con ese cuadro aun habiendo otros más que acreditan a Aída Uribe como pintora de sentido y fuerza interior, creeríamos habernos, en efecto, con una artista que busca y halla los caminos de la emoción por los más honrados procedimientos. Nos gustan más los paisajes esos, sencillos, franciscanos, que sus bodegones y flores, en los que las calidades no se han logrado con la precisión que se exige en estos temas ingratos, que no tienen otra justificación en pintura. “Paisaje de la Casa de Campo” es otro de los cuadros bien vistos e interpretados con esa fina percepción que distingue a la distinguida pintora bilbaína Aída Uribe”. J. de I.

Tras esta última reseña, su rastro desaparece, no habiendo sido posible encontrarla en los distintos ayuntamientos del País Vasco, donde se supone que se afincó, ni tampoco confirmar su fallecimiento en España o su regreso al país de origen, que tampoco hemos podido constatar a través de las distintas embajadas.

 

Aída Uribe y la AEPE

Participó en el IV Salón de Otoño de 1923, en donde apareció inscrita como Uribe, María Aída; natural de Guatemala, reside en Madrid, Sacramento, 10, pral. Presentó cuatro óleos:

302.- “Ondárroa (Paisaje vasco)”, 0,79 x 0,93

303.- “Berriatúa (Paisaje vasco)”, 0,58 x 0,66

304.- “Naranjas y limones”, 0,57 x 0,45

305.- “Lanchas (Apunte)”, 0,19 x 0,27

Portada del Catálogo de la Exposición de Artistas Ibéricos de 1925 en la que participó la artista

El reto de la responsabilidad

José Gabriel Astudillo López

Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores

 

Esta pandemia ha supuesto un reto mayúsculo para nuestra sociedad. En nuestros corazones aún están presentes todos aquellos que de una forma u otra, han sufrido la enfermedad o han sufrido alguna pérdida en su familia, en su entorno… porque como la gran familia que somos en la AEPE, nos afecta directamente el bienestar y la salud de todos y cada uno de sus miembros, pero también de su entorno y de sus vidas.

La Asociación Española de Pintores y Escultores ha tenido, tiene ante sí, tres retos principales: el primero que afrontamos fue que nada se parara, y que seguimos superando todavía para que nada se pare y muy al contrario, la actividad se incremente; el segundo gran reto era no frenar el proceso de digitalización y modernización de la centenaria entidad en el que veníamos trabajando desde hace años y cuyos excelentes resultados hemos podido apreciar todos; y el tercer reto que nos planteamos fue el de nuestra responsabilidad cultural, en el sentido de cómo aportar a la sociedad soluciones artísticas y mitigar el impacto que en el arte estaba teniendo la pandemia.

Por eso nuestros certámenes, virtuales y presenciales, han sido un ejemplo del que se han beneficiado más de 50.000 personas, que han disfrutado, han visto y seguido, nuestro canal de YouTube, enterARTe, y que hoy llega ya a más de 67.000 visualizaciones.

La web de la AEPE sigue batiendo récords, aportando unas cifras envidiables para todo tipo de instituciones artísticas y culturales. Nuestros informes semanales arrojan datos espectaculares:

1.772 visitas a la web en un solo día

10.088 sesiones en un solo día

Media de tiempo de las visitas a la web: 12 minutos y 10 segundos

Por primera vez el mayor número de visitantes es de España: 2.492

Nos visitan países como Seychelles, Vietnám, Benín o Malasia

Como siempre, seguimos intentando perfeccionar y desarrollar mejoras en nuestras web, con datos increíbles también en el portal-buscador de la Gaceta de Bellas Artes, que os animo a visitar www.gacetadebellasartes.es

Y os invito especialmente a enviarnos informaciones para hacer de la web www.apintoresyescultores.es un órgano de comunicación imprescindible y una tribuna de opinión acerca del mundo del arte, de primer orden.

Aprendemos de todo, de nuestra propia experiencia, de modelos de éxito, de referentes en el ámbito artístico y cultural y de las personas que nos rodean, para cada día seguir mejorando nuestra Asociación Española de Pintores y Escultores.

Mi valoración es que salimos de todo este período de crisis reforzados, y lo hacemos con muchas lecciones aprendidas. Somos una entidad centenaria que nos hemos renovado digital y artísticamente, adaptándonos a los tiempos que corren con una antelación muy oportuna y rápida. Hemos pedido a los socios de forma anticipada, ese cambio que ya era una realidad en el resto de las áreas de trabajo de la sociedad, y todos habéis respondido fantásticamente, demostrando que cuando hay arte, cuando hay ganas y talento, todo es posible.

Intentamos lograr un equilibrio que cualquiera de nosotros emplearía en su propia casa, con una moderación absoluta en los gastos, para hacer que todas y cada una de nuestras actividades, supongan el mismo importe que los ingresos.

Lo que es cierto y eso es algo palpable para todos, es que tanto mi Junta Directiva como yo mismo, estamos absolutamente comprometidos con todo lo que hacemos. Seguimos con nuestro reto de responsabilidad artística y cultural ante la sociedad. Y nos debemos a los socios, que son quienes mantienen esta centenaria entidad. Por eso, nuestra gestión es transparente, equitativa, integradora, necesaria para la sociedad actual.

La transformación de nuestra institución que era muy limitada, se ha visto innovada completamente, y además, de una forma total y única, gracias a este sentimiento del que me siento profundamente orgulloso, por hacer de una Asociación como la nuestra, la verdadera casa común en la que todos pueden tener cabida.

El horizonte que intentamos perfilar trabajando desde hace años, requiere del esfuerzo de todos, de la ilusión y el talento, del arte y la creatividad de todos y cada uno de los socios. Como os decía, estoy profundamente orgulloso de lo que hemos logrado hasta ahora, pero los retos que tenemos por delante son muy importantes y a todos nos afectan.

Estamos todos comprometidos con el  trabajo que hacemos, porque sabemos que es una tarea fundamental la de crear oportunidades para los artistas, un trabajo indispensable para el arte y la cultura que aportamos a la sociedad, para el bienestar que todo ello reporta a la sociedad, a la que nos debemos.

Somos una entidad líder en el desarrollo artístico y cultural de España. Somos esa entidad de la que todos hablan por su aportación y de la que destacan los artistas, a quienes nuestra institución sirve de trampolín para su proyección.

Queremos estar muy cerca de todos los socios, de todos los artistas, que os sintáis apoyados y escuchados, que nos veáis como esa familia en la que todos tenemos algo que aportar. Esa conciencia y ese sentimiento común es lo más destacable de esta Asociación Española de Pintores y Escultores que lidera con gran responsabilidad, el arte y la cultura en la España actual.

Y eso es sólo gracias a vosotros, mi mayor orgullo.

Firmas con sello de lujo: Tomás Paredes

La reina Ana y su gato Laki

 

No, no se trata de un cuento de reinas, hadas y felinos de compañía. No estamos en la corte inglesa con reinas empolvadas y con peluca. Voy a hablar de arte. Ana es Ana Barriga, la reina del pop, y Laki, su obra más importante hasta el momento y más prometedora. Un gato que va a dar mucho que comentar, porque además de su sonrisa displicente, caza ratones. Ana venía dedicándose, con excelente aprovechamiento, a la pintura, pero ha roto la baraja y ha dicho: ¡aquí me planto, o sacamos el gato a pasear o le pedimos a Luis de la Pica que nos cante unas bulerías, como lo segundo es complejo, saco el gato de paseo!

Ana Barriga

 

Ana Barriga, Jerez de la Frontera 1984, antes de reina fue princesa, nereida a lomos de un unicornio que repartía juguetes y caricias. Y antes de enamorar con sus gatos y sus gestos se hizo técnico superior de Diseño de Mobiliario y de Artes Aplicadas. Se licenció en Bellas Artes en la Universidad de Sevilla y para rematar la puesta a punto, Máster de Arte Idea y Producción. Es decir, llega al glamour muy hecha, pertrechada y exigida, aseada y dispuesta, oliendo a limpio y con desparpajo.

Su presencia multicolor, lúdica, irónica, guay, podría hacernos pensar que se trata de una joven con la cabeza a pájaros. Nada más lejos de la realidad. Tras su mirada de seda y su sonrisa laki se esconde una mujer inteligente, rigurosa, centrada en su trabajo, con ideas y decisiones de quien quiere, no comerse el mundo, sino que el mundo no la engulla a ella. Sabe unir y administrar belleza, arte y eficacia; sabe que sabe cruzar el peligro sin arder, y eso la fortalece.

Antes de terminar la Facultad, en 2013, Ana se puso las pilas y comenzó a ser dueña de sus actos y sus obras. Es un ejemplo a seguir, que no tuerce el gesto ante las complicaciones. Tiene conciencia de su presente y de lo que hace y su intención es seguir pintando, no llegar, sino hacer un camino que engrandezca su presencia. Ya aseguraba Camus, el lúcido Albert Camus, en El hombre rebelde que “la verdadera generosidad para con el futuro consiste en entregarlo todo al presente”.

Y ahí está la reina Ana, entregándolo todo al presente y en la generosidad más cercana y eficiente. ¿Ha visto alguien, de la rama que sea, una joven que se preocupe de sus colegas y que haya instituido una beca personal, y sin publicidad alguna, para un artista que comienza? Ahí está la reina Ana, siempre rodeada de sus becarios, de poetas, músicos, fotógrafos, regalando alegría con naturalidad pasmosa.

Nada de coleguillas, fumetas y demás ralea; su entorno es el poeta Constantino Molina, dimensión y ausencia de frivolidad, hurmiento y canción; León Benavente y su música que crece; José Carlos Naranjo, pintorazo de la noche; Peño, mágico con el barro y el fuego; El Niño de Elche, que ha escrito el texto de la actual exhibición; Laura Vinarós con miel y espliego en los ojos. Ana se envuelve en la melodía en la que danza el arte, la música, el cante y el canto.

Ana y sus galeristas

 

Un día perfeto, su actual exposición en We Collect, C/ Conde de Aranda 20, Madrid, teléfono 910 111 451, abierta hasta el 12 de julio, consta de tres pinturas gran formato, cuatro de medio, dos pequeñas, una breve escultura y la gran sorpresa: el Laki Kat. Obra suficiente como para ver qué hace y cómo lo hace. La escultura pequeña es un corazón de aluminio y laqueado cerámico para sahumar incienso. Primera virtud, el montaje: despojado, oportuno, límpido, mínimo, permitiendo que se pueda contemplar la obra con idoneidad.

LAKI KAT, 2021, resina, fibra de vidrio y madera, pintura de poliuretano y flocado; 186x100x105 cm, es pieza única y tiene un precio de 45.000 euros. El afortunado que la adquiera tendrá un símbolo pop, de hoy, una imagen que interrelaciona la actualidad, y un geiser de donde brota una idea de vida y de futuro ¡Y como el gato salga cantando flamenco, se va a liar! En el texto referido escribe El Niño de Elche: “La vida como constante acto creativo, el arte como constante acto vital, una fiesta constante con uno mismo, como el gato de Ana Barriga, ese que sabe que un día perfecto es en el que has podido apreciar el milagro diario que tiene guardado tu ángel para ti”.

LAKI KAT es un ensamblaje de piezas, tiene forma de gato sentado que sonríe relamiéndose. Pieza hecha a base de encajar pequeños objetos y formas: una nariz de payaso, un corazón, un elefantito, los bigotes, una sirena, un trébol de cuatro hojas, una rosa, el mar de Cádiz en unos ojos, muchos besos ocultos en las heridas. Son elementos de la obra de Ana Barriga: objetos infantiles, fetiches, juego, fragmentos, humor, ironía, emoción, pellizco y meguez, alegría, la sana alegría de Ana. Ya lo dice Constantino Molina: ¡no se puede robar la alegría!

 

Hay más que el gato Laki. Un día perfecto, pintura que da título a esta entrega, 160×260 cm, óleo, esmalte, rotulador sobre tela. Y 1 Mississippi, 2 Mississippi, 3 Mississippi, lienzo de 130×235 cm. Y otras pocas obras, que ocasionan esta algarabía lúdica de colores, una fiesta por alegrías que el tiempo canta ajeno a los miserables, porque como dice El Niño de Elche: “Ana Barriga no ha llegado a nuestro mundo para pintarnos una realidad materialista siempre subjetiva, sino para recordarnos la posibilidad imaginativa de nuestros corazones”.

Ana es un paraguas multicolor en el que nos podemos resguardar, en el que se cobijan muchos amigos, admiradores, coleccionistas, galeristas, gestores, porque si lo abre, lo mismo les guarece del sol que de la lluvia. Es así, es su carácter, filoneísta, diáfana, nadaísta, transparente, apasionada, altruista, nefelibata, las palmas abiertas para recibir, para abrazar, para aplaudir. Y es así porque funciona, pero funciona porque es así.

Nadaísta y puntera. En 1958, en Medellín, Colombia, Gonzalo Arango funda el NADAÍSMO, un movimiento existencial y literarios cuyo objetivo era no destruir el sistema establecido, sino desacreditarlo, para establecer una nueva forma de sentir. Fue como una suerte de huracán que pretendía limpiar una sociedad que apestaba a rancio, a feudalismo, a cera y sacristía. Es eviterno, porque sabemos cuándo nació, pero no tiene fin y se ha prolongado en el tiempo por países de Latinoamérica. Su más conspicuo representante, el poeta Jaime Jaramillo Escobar o X-504.

A veces, la música del color se mueve al compás de la armonía de las formas y la plenitud y es cuando aparece ella. A veces, el corazón reta a la inteligencia y ésta lo asume para ir donde la razón no reina. A veces, se consuma el milagro de la gracia y la aventura, de la empatía y el deslumbramiento, y emerge una sonrisa aromada de ángel. A veces, el arte es aburrido y se hace desafecto, pero entonces aparece la reina Ana para decirnos que no, que el arte no es aburrido, que el arte es esa cometa que juega con el destino para anunciarnos que la vida también es de otra manera, sin dejar de ser auténtica, comprometida.

Agasajando siempre la pintura y la vida que va en serio, Ana Barriga busca una transformación, no desde la reacción como muchos pretendidos revolucionarios, sino desde la promoción y acción de la efectividad y la excelencia. No sólo está dotada para la expresión plástica, sino que se ha formado para ello y ejecuta cada acción con un cálculo de ingeniera.

Una fiesta cromática, formal, conceptual, rítmica, su obra; salvaje y dulce como el cante de Agujetas. Una danza de formas que se abrazan para bailar una coreografía de claridades. Pero es que, contemplar cómo se mueve, cómo se orienta, cómo siente la vida entregándose, es un tango de Astor Piazolla bailado por una rebelión de arco iris en el azabache de una noche de misterio. Y como el arte es oxígeno para la vida, aquí tenéis una ayuda para respirar, un profundo aliento vestido de alegría, un clamor de presencias, una danza que no podéis dejar de bailar.

Hay galerías activas y otras que languidecen, espacios con mucha vida y otros moribundos. Amaia de Meñaka y Enrique del Río, dos jóvenes solventes profesionales, han sabido hacer de We Collect un ámbito dinámico y atractivo para el arte. Han acertado a proponer un proyecto triunfador, con algunos celebrando su primera exposición, en el que destaca el reinado de Ana y su emblemático gato.

                                                                                                                   Tomás Paredes

                                                                                    Presidente de honor de AICA Spain

Fotografías: Uxío da Vila

Entregados los premios del I Concurso de Artes Plásticas «Estampas manchegas»

Cuenta con la participación de la AEPE

El pasado domingo 20 de junio de 2021 y a las 12,30 de la mañana, tuvo lugar el acto de entrega de premios y clausura de la exposición del I Concurso de Artes Plásticas “Estampas manchegas” que convocó la Casa de Castilla La Mancha en Madrid, con el apoyo de la Asociación Española de Pintores y Escultores y el patrocinio de once empresas interesadas tanto en la promoción de los valores castellano manchegos como en la difusión del trabajo de los artistas.

En la exposición han participado casi medio centenar de artistas que con su contribución han dado una interesante muestra artística y un “estado de la cuestión” de la concepción visual de Castilla La Mancha. Así hemos podido ver, campos y tareas agrícolas, procesos alrededor del mundo del vino, arquitectura popular, costumbrismo, paisajes, nubes, ciudades emblemáticas como Cuenca, la presencia del agua en las lagunas, humedales y saltos de agua. Una colección interesante de molinos desde perspectivas muy distintas y una conceptualización del concepto de Castilla La Mancha. En resumen, una interesante muestra que anima tanto a artistas como a patrocinadores y organizadores para la próxima edición, como así dejo expresado el presidente de la Casa, José Fernando Sánchez Ruiz, que agradeció la participación de artistas y patrocinadores para hacer andar este proyecto de acercamiento de lo manchego a la ciudadanía madrileña y los manchegos en Madrid que son muchos y tienen dijo “abierta de par en par la puerta de esta Casa para todo lo que necesiten”.   En la entrega de premios estuvo acompañado de la Vocal de la Junta Directiva de la Asociación Española de Pintores y Escultores, Carmen Bonilla Carrasco, artista pintora.

Representantes de las empresas patrocinadoras, Museo Austion Tirado, Inmobiliaria ASTORGA, Bodega Campos de Dulcinea, Seguridad CIUSEGUR, Doctor House, EMOPA, Pentagonal, Seguridad GES, A.M.S., Exclusivas Arraez Bravo y Riegos TDJ, en diferentes manifestaciones han dado muestra de su satisfacción y de la intención de animar la organización de la nueva edición para la primavera de 2021.

Todos los pintores premiados Raúl Ramírez. Diego Muñoz García. Tomás Méndez Panedas. Pedro Alfonso Méndez Chico-Álvarez. Goyi Martínez Valbuena. Sol Ballesteros Rubio. Aleksandra Stepien Strzelec. María Antonia Chorro Revuelta. José María Díaz Martínez. Fernando Peña Corchado, Salvador Samper Cortes, asistieron al acto que fue muy concurrido de visitantes a lo largo de toda la mañana. Clausurándose la exposición unos minutos antes de las 14 horas con la satisfacción de todos.

 

 

Reunión del jurado de «Alfonso, Sabio de corazón»

En la segunda semana de junio ha tenido lugar la reunión del Jurado de selección y calificación del certamen «Alfonso, Sabio de corazón», creado expresamente por la Asociación Española de Pintores y Escultores y la Diputación de Toledo, para conmemorar los 800 años del nacimiento del monarca toledano Alfonso de Castilla y de Suabia, conocido para la historia como Alfonso X “El Sabio”.

El jurado ha estado presidido por Enrique García Gómez, Adjunto del Área de Educación, Cultura, Igualdad y Bienestar Social, actuando como Secretaria Mª Dolores de Ancos Alonso-Barajas, Técnico en Patrimonio y Exposiciones del CC. San Clemente, y ha tenido como Vocales a José Gabriel Astudillo López, Presidente de la AEPE, Enrique Toledo Brasal, Técnico Superior en Conservación y Restauración de Bienes Culturales del CC. San Clemente y Ana Martínez Córdoba, Tesorera de la AEPE.

El Jurado ha elegido ya un total de 65 obras de entre las que saldrán la Medalla de Pintura y Medalla de Escultura «Sabio de corazón», creadas expresamente para esta muestra y que no se conocerán hasta el día de la inauguración de la exposición, que tendrá lugar el 10 de septiembre de 2021, a las 19 h. en el Centro Cultural San Clemente de Toledo.

Los artistas seleccionados para la ocasión han sido:

Felipe Alarcón Echenique

Joaquín Alarcón González

Aracely Alarcón Morales (Aracely Alarcón)

Jimena Aznar Rodríguez-Pardo

Mª Piedad Belinchón Casado (Oliva Belinchón)

Carmen Bonilla Carrasco (Carmen Bonilla)

Asunción Caballero Parra

Paloma Casado López (Paloma Casado)

Sopetrán Domènech Llorente (Sopetrán Domènech)

Federico Echevarría Sainz (Federico Echevarría)

Carmen Espinosa Soto

José Carmelo Esteban Gracia (Carmelo Esteban)

Rosa Mª. Fernández Fernández (Rosa M Fernández Fernández)

Ángel Fernández Sánchez de la Morena

Anabella Fernández-Labandera y Ramos

Ana García Pulido (Ana GPulido)

Federico García Zamarbide

Francisco Gómez Jarillo

Rafael Gómez Mena (Mena)

Juan Antonio González Sáiz (Juan Antonio González Sáiz – Juanchi)

Montserrat Gonzalo Tomé (Tomé)

Toño Gutiérrez Sanz (Toño Gutiérrez)

Jorge Manuel Harto Páez (Jordi Páez)

Fernando Herranz Alonso (Alon)

Mónica Jimeno Romero (Mónica Jimeno Arte)

Mª Luisa Lanzarote Franco

Mariángeles Lázaro Guil (Guil)

Rosa Mª.  Lecumberri Rodríguez (Rosa Lecumberri)

Pablo Linares Amor

Mariluz López Dupont (Dupont)

Baldomero López Sánchez de Puerta

Paulino Lorenzo Tardón (Paulino L. Tardón)

Carlos V. Losa Revuelta (Carlos Losa)

María R. Maluenda Gómez (María R. Maluenda)

Juan Alfonso Marbán Muñoz (Juan Alfonso Marbán)

Ángel Maroto García (Ángel Maroto)

Teresa Martín Sánchez de Rojas  (Teresa Sánchez de Rojas)

Mª Luisa Martínez de la Pascua (Zárate)

Alberto Martínez Fernández

Antonio Municio Gutiérrez (Antonio Municio)

Miguel  Muñoz Carrasco (Muñoz-Carrasco)

Pedro Muñoz Mendoza (Pedro Muñoz)

Pilar Navamuel Rojo (Pilar Navamuel)

Juan Pérez Galiana (Galiana)

Jesús Pérez Hornero

Carmen Pérez Pariente

Bárbara Pérez Ruiz (Bárbara Pérez)

Mª Dolores Remesal Rodríguez (Lola Remesal)

Aldara Rodríguez Pena

Alberto Romero Guillén (Alberto Romero)

Alicia Sánchez Carmona

Mª Jesús Sánchez Gómez (Chus San)

Avelina Sánchez-Carpio

José Manuel Solares Rosa (Solarescultura)

Arturo Tejero Esteban (Arturo Tejero)

Antonio Téllez de Peralta

Austion Tirado Castellano (Austion Tirado)

Michel  Touma Achii (Michel Touma)

Dolores Vallejo Ruiz (L. Vallejo)

Paloma Velarde Valiente

Pilar Vich Pérez (Pilar Vich)

Begoña  Zamora Maroto

La exposición «Alfonso, Sabio de corazón» se incluye dentro de los actos que elabora la Comisión para la celebración del VIII Centenario del Nacimiento de Alfonso X el Sabio, en la que estarán presentes instituciones como el Ayuntamiento de Toledo, la Casa Real, el Gobierno de España,  la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la Diputación Provincial de Toledo, el Cabildo Catedralicio, la Universidad de Castilla-La Mancha y el resto de instituciones y colectivos relacionados con el mundo de la cultura y del patrimonio.

Alfonso, Sabio de corazón

El homenaje plástico de la AEPE y

la Diputación de Toledo al célebre monarca toledano”

Del 10 de septiembre al 30 de octubre de 2021

Sala de exposiciones del Centro Cultural San Clemente

Diputación Provincial de Toledo

Plaza de Padilla, 2

45002 Toledo

Lunes a viernes de 10 a 14 y de 16 a 19 h.

Sábados de 12 a 19 h. Domingos cerrado

 

 

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