Firmas con sello de lujo: Tomás Paredes

NENIA PARA QUE NO CUNDA EL OLVIDO…

 

…de Antonio Beneyto. El 23 de octubre, en Barcelona, fallecía Beneyto. La parroquia cultural ha registrado el deceso con cicatería, claro indicio de los niveles culturales, o de ignorancia, en los que nos movemos. Las estrellas no mueren, se apagan por un tiempo, y vuelven al antojo de la necesidad de luz de los hombres, cuando estos necesitan otras cosas que no sean futbol, política, espectáculos y viajes, ¿a dónde?.

Antonio Beneyto era un rara avis de nuestro mundo cultural, que concitaba un espíritu creativo, como ahora no se estila. Escritor y pintor, inventor de artilugios y escultor, compilador y crítico, nefelibata, postista, actor, poeta, generador de cultura, y pegamento para estrellas distantes de la constelación literaria. Y, aunque fantaseaba con lo erótico – ¿quién no lo hace?-, amante y erotómano sin par.

Tenía algo de escapista y por eso se ha diluido el impacto de su desaparición, entre Barcelona, Valencia, Albacete y Polonia. Antonio Beneyto Senabre, Albacete 1934, Barón de Chinchilla de Montearagón, iba para piloto, pero aterrizó en Mallorca y con la campanuda voz de Cela se puso en marcha a través de Papeles de Son Armadans. Desde 1967, su mundo se desarrolló en Barcelona. En su Diario del artista suicida, Onix Editor, hay un epilogo de Juan Manuel Bonet, difícil de superar, donde están todos los datos de su henchida andadura y todo el cariño que despertaba.

¿Cómo silenciar a quien hizo un centenar de exposiciones, individuales y colectivas, en el mundo; publicó treinta libros, de todos los géneros, cuando no mezclados; editor, en La Esquina, de RAMÓN, Juan Ramón, Max Aub, Ory, Brossa, Cirlot, Pizarnik; director de revistas, alma de Barcarola; miembro del grupo ZUT; amigo y corresponsal de Alejandra Pizarnik?

En un texto para catálogo, Camilo José Cela escribe: “Beneyto habla con la mano, pinta con el corazón y gesticula con el alma, que gime como un tigre con cien dardos clavados en los huevos”. Se sentía poeta, pero Juan Eduardo Cirlot, que esperaba que venciera al Minotauro, lo predestinó: “¡tu serás pintor!”.

Entre sus libros: Textos para leer dentro de un espejo morado, Un bárbaro en Barcelona, Cartas apócrifas, Tiempo de quimeras, Códols en New York, Escritos caóticos, Una gaviota en la Mancha…Hay que agradecer a Jaime D. Parra, uno de los beneytianos de rango, por las ediciones de su obra que ha realizado y todas las de Onix Editor. Antólogo de poetas polacos, de cuentos, de maravillas, que surgen de la magia de las jitanjáforas.

Beneyto, amado/amador, gustaba andar desnudo, disfrutaba despojándose de todo, para mostrarse tal y como era: tierno, bueno, soñador, creativo, leal, amigo, inocente como un sueño que ahorma la inocencia. Era eslabón de una cadena en la que se suceden los nombres de Cela, Robert Graves, Cristóbal Serra, Perucho, Marsé, Pepe Corredor, Cirlot, Antonio Fernández Molina, Pepe Esteban, Alejandra Pizarnik, Bonet, Jaime D. Parra.

El gran cronopio deslumbró en el cine con la película de Cristina Hoyos, Beneyto desdoblándose, 2010. Y triunfó en algo casi inapreciable, pero fundamental, la amistad: deja un legado material inmenso de obras creativas, pero no es fácil que supere la devoción de los amigos que ganó. Ante una apariencia de Nosferatu temible, se escondía un lugano azul, una alma cándida, dolorida, candeal, hermosa como el tigre aquel de Cela. En definitiva, una criatura especial que se convirtió en arquetipo de libertario y romántico, una inteligencia abierta a la bondad y al humanismo, una especie de hombre, que escasea. Un archipiélago cuyas islas conforman un amanecer de los sentidos, que hermosean la vida y a los hombres ¡Un milagro de esos que ocurren de raro en raro!.

 

Tomás Paredes

                                                                                                               Miembro de AICA

Las Medallas de la AEPE: Santiago de Santiago

Por Mª Dolores Barreda Pérez

Después de ver cómo y cuándo nació la Medalla de la Asociación de Pintores y Escultores, vamos a seguir conociendo más acerca de su creador y en qué galardones se otorga actualmente, con sus correspondientes denominaciones.

Premio Santiago de Santiago

del Salón de Otoño

 

Desde 1967 el escultor Santiago de Santiago concede un premio con su nombre en el Salón de Otoño, consistente en una escultura de su creación.

El altruismo es una virtud extraordinaria. Un mecenazgo como el que lleva realizando más de 53 años ya Santiago de Santiago, sólo puede ser expresión de su generosidad personal orientada al apoyo de la cultura, del arte y específicamente, a la escultura. Por eso creo que debemos ensalzar esta iniciativa y fortalecer el desarrollo de una acción que se ha consolidado en el tiempo y ha adquirido rango de  institución.

El mecenazgo ejercido por Santiago de Santiago nunca se ha improvisado porque requiere un terreno fértil que lo propicie y que encontró abonado en nuestra centenaria institución.

El escultor lleva más de medio siglo motivando a los jóvenes, a los amantes de la escultura, a implicarse en esta técnica artística, contribuyendo a tal fin con su esfuerzo, su tiempo y sus recursos.

Por eso, Santiago de Santiago merece el reconocimiento de la Asociación Española de Pintores y Escultores, de la que llegó a ser Vicepresidente y en la que estuvo muy implicado, y de la sociedad en general, porque su labor de mecenazgo sobrevive bajo el amparo de lo que significa el arte, por encima de su rentabilidad y rédito mediático y social.

Podemos ver también su ejemplo como la creación de una cultura de la generosidad, cargada con el dinamismo ennoblecedor de la naturaleza humana que rodea al propio artista.

Ser mecenas no equivale a tener mucho dinero y decidir invertirlo en arte. Que ésa sea la tendencia actual no significa que no sigan existiendo mecenas realmente comprometidos con el arte, que no se mueven por vanidad ni por interés, sino por sincera voluntad de mecenazgo. Hoy traemos a la actualidad a una de esas figuras, Santiago de Santiago, un mecenas que ha hecho de la escultura, del difícil arte de la escultura, toda su vida.

 

Santiago de Santiago

 

SANTIAGO HERNANDEZ, Santiago de   E   <1957  1925.jul.  1925  NAVALESCURIAL  MADRID

Vicepresidente de la AEPE

Premio Princesa Sofía 1971

 

El escultor, pintor y poeta Santiago de Santiago nació en Navaescurial, provincia de Ávila, el 25 de julio de 1925.

Santiago es celoso de su intimidad y de su vida. Sí, celoso digo. Pese a las infinitas páginas de sociedad en las que aparece, quienes le conocemos desde hace ya tantos años, sabemos que es sólo una portada de su vida.

Su verdadera intimidad yace protegida por un breve y escueto currículo oficial, en el que se destaca únicamente su carácter autodidacta y sus estudios de escultura en Francia, Italia y Japón.

En su propia web, solo se mencionan la infinidad de premios que ha recibido, los monumentos que tiene ubicados por toda la geografía nacional y también por México, Dinamarca, Japón, Checoslovaquia, Rusia, Grecia, etc, además de una larga lista de exposiciones realizadas a lo largo de su trayectoria artística.

Pero nada más allá.

Para afrontar una biografía de este tipo hay múltiples recursos, sobre todo porque la mayoría de los artistas que dan nombre a las Medallas de la Asociación Española de Pintores y Escultores, fueron socios fundadores y lejano queda ya su recuerdo.

Pero con Santiago de Santiago es diferente. Me puede el cariño y el recuerdo de haber compartido con él experiencias y de pensar que, pese a todo, nada “conozco” de su vida.

Caigo en el dilema de que mi opinión personal pueda desplazar la balanza que intento mantener equilibrada a la hora de estudiar a cada artista, procurando ofrecer a los lectores, datos precisos y objetivos, alejados de sentencias propias.

Pero me puse a investigar a Santiago, y no hallé referencias personales de ningún tipo, sino datos de inauguraciones de exposiciones, de monumentos, de homenajes… y tras mucho rebuscar, al fin hallé una semblanza, parte de la cual voy a reproducir, por ser lo más parecido a una biografía que he podido encontrar.

Se publicó en La Estafeta Literaria del 1 de mayo de 1976, bajo el título de “El sino y la vocación de Santiago de Santiago”. Firmaba el artículo, Luis López Anglada, y dejando a un lado la parte más literaria, decía así:

“Santiago, joven andariego por las encrucijadas de la gran ciudad, dudaba entre el mundo mecánico y exacto de la ingeniería o el apasionante misterio de la clínica y la disección. Vestía ya, mozo talludo, el uniforme de soldado en el madrileño regimiento de Saboya… cuando cayó en sus manos un manual de quiromancia. Curioso y divertido, Santiago de Santiago miró sus propias rayas y analizó, según lo que había leído, el misterio de sus palmas. Sí… se le abrió un sueño de piedras que tomaban apariencias humanas, barros que se moldeaban entre sus dedos, modelos que ofrecían a sus ojos la gracia de sus curvas femeninas. Luego, una profecía de estancias reales, de visitas anunciadas con las etiquetas que marca el protocolo, la gloria de su nombre repetido una y otra vez por todas las tierras del mundo. Aunque horóscopos y buenaventuras no fueran a torcer una vida hacia rumbos distintos, si sirvieron para despertar en el joven soldado una nueva vocación. ¿Por qué no probar en los caminos del arte? Él había visto la perfección del cuerpo sobre las losas de las aulas clínicas y había aprendido la armonía de la materia en sus estudios ingenieriles. ¿Por qué no probar a llevar la belleza a cuerpos y formas que esperaban invisibles en la dureza de la roca?

Santiago de Santiago se entregó con pasión a su nueva aventura. Trabajó incansablemente hasta lograr el oficio que nunca había pensado poseer. Él, poeta a ratos, había escrito unos versos que le servían como lema:

“Lo único que vale

Es

La fuerza de tu Humanidad…”

Y aquella fuerza no había de faltarle, como tampoco un asombroso talento para asimilar rápidamente técnicas y enseñanzas que pronto dieron fruto en obras que comenzaron a despertar, primero la curiosidad y en seguida la admiración de quienes visitaron sus primeras exposiciones.

En el 84 Salón de Otoño, Santiago de Santiago otorgó personalmente el premio que lleva su nombre

 

Unos años han bastado para que el nombre de Santiago de Santiago se haya consagrado en nuestro mundo artístico como el de uno de nuestros más eminentes escultores. Su estudio, es una muestra de la categoría de este artista, que hace apenas quince años ni siquiera había imaginado que iba a recibir un día a lo más importante de la sociedad madrileña de nuestro tiempo. Bustos de escritores, artistas, aristócratas, se repiten en un prodigio de interpretación y perfecta armonía. Un día Santiago de Santiago se vio honrado con la visita de los que poco tiempo después ocuparían el trono de España, y de las manos del escultor salieron los bustos de sus augustas personas, vinculando, ya para siempre, la obra del artista a la historia de nuestro tiempo.

Cualquiera podría pensar que este hombre, al que el éxito ha sonreído de manera inusitada, puede haberse instalado en las fronteras de los inasequibles, o se podría pensar en la posibilidad de que –como ocurrió tantas veces entre los artistas –  un viento de vanidades se impusiera sobre su humana condición. El cronista puede dar fe de que Santiago de Santiago es un hombre pleno de cordialidad, entregado de todo corazón a su trabajo y dispuesto siempre a charlar amigablemente con quienes le visitan…. Este hombre que ha sabido hacer surgir de sus manos el milagro de la obra escultórica y ha dado vida y pasión al barro y a la piedra, a veces se deja llevar por una ilusionada vocación de poesía, y se basta a sí mismo para glosar, en los catálogos de sus obras, con versos propios, su propia razón de artista.

Entregando un busto a los Emperadores de Japón

 

Santiago nos va mostrando sus esculturas. La mano se va hacia la caricia de la piedra pulida con enamorado afán de creador. No es un aventurero en los caminos de la vanguardia. Ha tenido la prudencia de afianzarse en una manera de ser que le entronca con los grandes escultores de nuestro tiempo, pero sin cerrar los ojos a la tradición, que gusta de no deformar las imágenes ni de abstraer en formas ideales la realidad de la materia….

Santiago de Santiago sabe que dentro de la piedra hay algo más que forma y geometría. Sus manos, al transformar la materia, le infunden el espíritu que él sabe que existe en todo lo creado, el soplo divino del Creador que hizo la tierra y los cielos”…

En otra escueta versión de su vocación artística, se lee:

“Cumplía el servicio militar cuando cayó en sus manos un libro sobre la quiromancia, de esos que explican la adivinación por las rayas de la mano. Le interesó tanto que no solo lo leyó, sino que lo estudió en sus ratos libres. Y se examinó a fondo las manos. En sus rayas y montes planetarios estaba escrito su destino de escultor!!!

Las características eran claras, destacadas, definitivas… afortunadamente, en ese momento, la influencia del libro era más fuerte que el lógico escepticismo que un “descubrimiento” así produce. Quiso comprobar la base que pudiera haber en aquella señal y se puso a prueba: modelaba cera, barro, escayola; arañaba la piedra con cualquier instrumento cortante… y descubrió con sorpresa que tenía una cierta facilidad para conseguir las formas. Facultad innata que años después haría exclamar al marqués de Lozoya: “Parece como si las manos de Santiago tuviesen el poder de transmitir la vida. He visto cómo, con una rapidez inverosímil, la masa amorfa del barro se anima como si el escultor hubiera infundido espíritu en ella”.

En el XLIV Salón de Otoño, que visitaron los entonces Príncipes de Asturias, don Juan Carlos y doña Sofía

 

Estudió anatomía en la Facultad de Medicina de Madrid y escultura en Francia, Italia y Marruecos.

El destino que estaba escrito en las rayas de su mano… se ha cumplido”.

Desde el principio de su actividad artística, presentaba sus obras en su estudio, que también mantenía una escuela de modelado por la que han pasado multitud de artistas de toda España. En las presentaciones, siempre contaba con la presencia de lo más selecto de la intelectualidad, así como con numerosísimas personalidades del arte y la cultura, además de otras autoridades y personajes públicos de la escena española que gozaban de gran popularidad.

En la inauguración de un busto al rey Balduino, en presencia de su viuda, la reina Fabiola de Bélgica, y de S.M. doña Sofía

 

En los años 80, creo su propio Estudio-Museo, ubicado en su famoso domicilio de la calle Eduardo Aunós de Madrid, donde exhibe una exposición permanente de su obra y en el que impone además, de manera regular,  La Orden del Torsón de Santiago, una distinción obra del propio escultor, creada con el propósito de poder premiar a aquellas personas que realizan una importante actividad en beneficio de la humanidad.  “El corazón anida en el torso; un gran corazón necesita un gran torso, de ahí el Torsón”, explica el propio Santiago de Santiago.

En octubre de 1990, el entonces Concejal Presidente de la Junta de Retiro, José Gabriel Astudillo López, y la Directora de Casa de Vacas, Mª Dolores Barreda Pérez, realizaron una exposición monográfica en el centro Casa de Vacas del Retiro en la que se presentaban los proyectos y maquetas de las obras que dos años después se instalaron en el Museo al Aire Libre de Tortosa, que inauguró el entonces Príncipe de Asturias, don Felipe de Borbón.

Una de las esculturas de mayores dimensiones del Parque

 

Algunos Premios y distinciones

1957 Tercera Medalla del Salón de Otoño. Premio Marqués de Aledo; 1963 Primera Medalla de Artes Decorativas del Salón de Otoño; 1965 Medalla Mateo Inurria ; 1968 Premio Ayuntamiento de Madrid del Salón de Otoño; 1970 Premio Exaltación al Trabajo y Espiga de Oro de Valdepeñas; 1971 Premio Extraordinario “Princesa Sofía” del Salón de Otoño; Miembro de Honor de la orden “Gran Duque de Alba”; 1975 Segundo Premio Exposición Internacional del Deporte en las Bellas Artes; 1976 la Cruz Militar con distintivo Blanco de 1ª Clase; 1977 Medalla de Honor del Salón de Otoño; 1982 Medalla Oro y brillantes S.E.K.; 1990 Exposición en la “Casa de Vacas”, para la presentación del proyecto y obras del Museo al Aire Libre en Tortosa (Tarragona); Premio a la Exposición del Tercer Gran Premio Rodin; 1991Inauguración Monumento a “La Violetera” (Madrid); Monumento “Los Niños de la Bola” (Colegio San Ildefonso, Madrid); Inauguración del Museo al Aire Libre de Tortosa, con un Monolito central de 7,5 m. y cuarenta esculturas, más otras cuarenta y ocho esculturas repartidas por todo el Parque; 2001 Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo…

Distintos bustos obra de Santiago de Santiago

 

Estatuas y monumentos

“Amigos”, Plaza Federico Mahou (Madrid); al Niño, Jardines de San Francisco (Madrid); a Ruiz Jiménez (Jaén); a Manuel Salces (Santander); General Fernández Capalleja (Melilla); Siete monumentos a Rojas Navarrete en los diversos campamentos de Milicias Universitarias de España; a los Caídos, Regimiento de Transmisiones de El Pardo; a Gregorio Alcalá (Cuenca); a Gustavo Adolfo Bécquer (Madrid); a los Muertos de la Legión (Zaragoza); a Bimllenario de Lugo (Lugo); a Rubén Darío (Cádiz); a Rubén Darío (Ávila); a Rubén Darío (Segovia); a Rubén Darío (Alicante); a Fofó, Parque de Atracciones (Madrid); al Amor, Playa de Aro (Gerona); a Álvaro Iglesias (Madrid); a Goya, Piedrahita (Ávila); a Santiago Bernabéu (Madrid); a la Madre Soltera, Leganés (Madrid); Evasión, A.S.R. (Segovia); Cenit, A.S.R. (Segovia); Leil Voliv, A.S.R. (Segovia); a La Abuelita (Soria); al Colegial, Portland, Oregón (Estados Unidos); a la Labor Deportiva S.E.K. (Madrid); al Golf, Villamartín (Alicante); a Plutarco Elías Calles, Fundación P.R.I. (México D.F.); a Francisco de Goya, Fuendetodos (Zaragoza); Arzobispo Carrillo Acuña (Alcalá de Henares); Clara de Campoamor (Madrid); a Plutarco Elías Calles, Auditorio Nacional (México D.F.); “Los Niños de la Bola”, Colegio San Ildefonso (Madrid);  “La Salida”, Polideportivo de Aluche (Madrid); “D. Quijote” (México D.F.); “Quijote 2000”, Museo Cervantino (Guanajuato, México);  “Hospital San Rafael”; “Colegios S.E.K.”(Valencia); Universidad del Tepeyac (México); de S.A.R. el Príncipe de Asturias en Villaviciosa de Odón (Madrid); “La Salida”, León, Guanajuato (México);  “Amigos” (Oviedo); “Fuente España” (Santiago de Chile); “Mavi” (Oviedo);  “El Marqués del Duero” (Marbella); Mausoleo Lola y Antonio Flores; “Sol de España” y “Danza I” (Japón); 4 esculturas monumentales en Marbella; escultura monumental en “Parque España” (Japón);  “Proyección Faústica” a 8 mts. Colegio Internacional de Levante; a Benito Pérez Galdós (Santander); al actor Arturo Fernández para colocar en el Parque de Priañes (Oviedo); a “La Mujer Aguileña”, Águilas (Murcia); a “San Pedro”, San Pedro de Alcántara (Málaga); al “Caballero Templario Peregrino”, (Santiago de Compostela); “Los Angeles de Puebla” (México); “Colegios S.E.K” (Segovia); a Fernando VI. Aranjuez (Madrid); a Paco Rabal. Aguilas (Murcia); a Cervantes. Torrelavega (Cantabria); a Cervantes. Guanajuato (México); al Virrey D. Joaquín del Pino y Rozas. Baena (Córdoba); Dos Grupos Escultóricos. Alcorcón (Madrid); “Nacimiento y Creación de Navalcarnero”. Navalcarnero (Madrid); “Hola”. Coin (Málaga); a Isabel la Católica. Medina del Campo (Valladolid) y Alcalá de Henares; a Cervantes. Patras (Lepanto). Grecia; a la Guardia Civil. Mérida (Badajoz);  “Limpiabotas”.  Haro (La Rioja);  “Al Abulense Emprendedor”, Navaescurial (Ávila); “Piedad”. (Oviedo)….

Junto a S.M. el Rey Don Juan Carlos y el Presidente de México

Distintos monumentos instalados por el mundo que nos dan idea de las proporciones de su obra

 

Una llamada que le cambió la vida

Los artistas, los grandes artistas de cualquier parte del mundo, viven de su trabajo, en la actualidad, al menos lo intentan. Pero cuando uno es artista, lucha por sobrevivir con mayor o menor éxito, y por llegar a ser parte de la historia y por dejar su huella creativa y de belleza en este mundo cada vez más atípico y variable.

Uno tiene que comer y recibe encargos de todo tipo. Le gustarán más o menos, pero se debe a ellos y a su arte. Como cualquier hijo de vecino, el artista también tiene su propia ideología, y es libre también de declararla o reservarla para él, pero el acto creador no reconoce doctrinas que no sean las puramente dictadas por el ansia de trabajar y crear, sin límites ni fondos ocultos.

A Santiago de Santiago le cambió la vida cuando en mitad de la noche, recibió tres llamadas de teléfono la madrugada del jueves 20 de noviembre de 1975. Las dos primeras no las cogió. En la tercera, ya despierto, levantó el teléfono. Eran las cuatro de la mañana. Al otro lado de la línea, un coronel de la Casa Militar le prevenía: el motivo de su llamada era un asunto de máxima urgencia, debía dirigirse al instante al hospital La Paz, donde el entonces Jefe del Estado, Francisco Franco, estaba ingresado: “no hay tiempo. Hay que hacer una mascarilla”.

Santiago de Santiago supo en aquel momento que aquella sería la última noche de Francisco Franco, así que recogió lo necesario – yesos, escayola, cincel- y puso rumbo al centro hospitalario. Dicen desde su entorno que cuando llegó, Franco  todavía estaba vivo. O al menos, eso le pareció a él, pues su cuerpo todavía desprendía calor. El cadáver se encontraba en una habitación de la primera planta del centro hospitalario.

De esta forma, el escultor fue una de las primeras personas en ver el cadáver de Francisco Franco, unas tres horas y media después del fallecimiento y ya a solas, obró como solo él sabía y tomó las medidas de la cara y de las manos del cadáver. Luego aplicó aceite y moldeó las facciones de la máscara con escayola sobre su rostro. Apenas tardó una hora. Finalmente, le limpió el rostro con alcohol y luego se marchó de allí.

Entre llamada y llamada no atendida, el coronel había estado intentando contactar también con otro escultor de prestigio: Juan de Ávalos, aquel republicano de izquierdas a quien también le cambió la vida haber ganado un concurso para hacer unas estatuas y realizar el conjunto escultórico del Valle de los Caídos. Él, que siendo artista, también tenía que comer y sobrevivir, quedó de la misma manera marcado ya por siempre y reprobado y ninguneado por la progre intelectualidad hasta nuestros días.

Juan de Ávalos se encontraba en esos momentos en su ciudad natal, Mérida, y fue avisado de urgencia, pero para cuando quiso llegar a Madrid ya era demasiado tarde.

Las páginas amarillas de la época, en sentido literal puesto que era donde se buscaban los teléfonos de los negocios o servicios que uno necesitaba y que hoy quedan tan lejos y son tan desconocidas para los jóvenes, tuvieron la culpa de todo. Allí aparecía, en el apartado de “Escultores”, casi al final de la lista, el nombre de Santiago de Santiago, con estudio y domicilio en la calle Eduardo Aunós de Madrid, y el teléfono.

Santiago de Santiago realizó así la mascarilla y las manos de Francisco Franco, un esbozo casi fidedigno de su rostro justo en el momento de la muerte. “Quedé sorprendido, confesó el escultor, de encontrarle tan natural. Las manos estaban como rejuvenecidas”.

Y a partir de aquel día, igual que le ocurriera en otros tiempos a Juan de Ávalos, todo fue ya diferente para Santiago.

En las imágenes se pueden ver a distintos miembros de la Casa Real posando para el artista: el entonces Príncipe de Asturias, S.M. Don Juan Carlos, Doña Sofía y Don Juan de Borbón

 

Santiago de Santiago y la AEPE

A principios de los años sesenta, Santiago de Santiago participó activamente en las actividades de la Asociación Española de Pintores y Escultores, formando parte por esa fecha, de la comisión organizadora del Salón de Otoño.

También fue jurado en distintas ediciones del Salón de Otoño.

En el XXXVII Salón de Otoño, se dedicó una sala especial de Honor a Santiago de Santiago, en la que expuso 23 escayolas, piedras, mármoles, maderas, bronces y terracotas.

En 1956 se fundó en el seno de la Asociación Española de Pintores y Escultores el Grupo Velázquez, presidido por José Cruz Herrera y formado por ocho pintores más: Antonio Casero, Enrique García Carrilero, Domingo Huetos, Antonio L. Pinero, Rogelio García Vázquez, José Pérez Gil, José Valenciano y Manuel Izquierdo Vivas y como único escultor, Santiago de Santiago. Un grupo que fue creciendo sobre todo en la década de los sesenta.

En el XLV Salón de Otoño de 1977, el jurado especial, compuesto por el Marqués de Lozoya, Luis Brihuega, D.Antonio Cobos, J. López Anglada, Francisco Prados de la Plaza y Miguel Carrión como secretario, se reunió el día 19 de setiembre y acordó conceder la Medalla de Honor por la obra realizada en el transcurso de su actividad artística al escultor Santiago de Santiago. Dicho Jurado tuvo carácter de extraordinario a efectos de la citada medalla, ya que, cabe recordar que, tanto para esta medalla como para el Premio Princesa Sofía se formaban jurados especiales y era necesario a los candidatos reunir determinadas condiciones.

Tercera Medalla del Salón de Otoño de 1957. Premio Marques de Aledo.

Primera Medalla de Arte Decorativo en el Salón de Otoño de 1963.

Premio Excmo. Ayuntamiento de Madrid en el Certamen de San Isidro de 1976.

Medalla Mateo Inurria en el Salón de Otoño de 1966.

Premio Excmo. Ayuntamiento de Madrid del Salón de Otoño de 1968.

Premio Especial Princesa Sofía del Salón de Otoño de 1971.

Medalla de Honor en el Salón de Otoño de 1977.

Vocal de la Junta Directiva desde 1960 a 1969;  Contador de 1970 a 1972; Relaciones Públicas entre 1973 y 1974 y Vicepresidente hasta 1987.

Participó en los siguientes Salones de Otoño:

XXVII Salón de Otoño de 1955: “Retrato del Excmo. Sr. D. Joaquín Ruiz-Giménez”.

XXVIII Salón de Otoño de 1957: “Retrato de Don Bernardo López”.

XXIX Salón de Otoño de 1957: “Busto de Mari Carmen” y “Fou-Fou”.

XXX Salón de Otoño de 1959: “Retrato de la Srta. Maruja Hernández” y “Figura”.

XXXI Salón de Otoño de 1960: “Íñigo”, “Pedrín” y “Carmiña”.

XXXIII Salón de Otoño de 1962: “Carmina”, “José Pedro”, “Rocío”, “Figura” y “Sirena”.

XXXIV Salón de Otoño de 1963: “Virgen de la Paz”, “Mujer y ciervo”, “Escena de caza”, “Wagner”, “Litz”, “S.A. el Príncipe Juan Carlos”, “Carmina”, “Bojou” y “Soledad”

XXXV Salón de Otoño de 1964: “S.A. el Príncipe Juan Carlos”, “S.A. la Princesa Sofía”, “Inmaculada” escayola, “Merche” mármol, “Regina O.” escayola, “Charo” bronce, “Busto” mármol y “José Pedro” mármol.

XXXVI Salón de Otoño de 1965: “Relieve”, “Ratoncín” terracota, “Cachorro” mármol, “Trueno” escayola, “Tamico”, “Estela” escayola, “Nicolás Trancho” bronce y “Retrato de niña” piedra.

XXXVII Salón de Otoño de 1966, Sala de Honor “S.M. Alfonso XIII”, “S.E. el Generalísimo Franco”, “Maite”, “Composición”, “Hermanas Sonante”, “Mari Carmen San José”, “Hebe”, “Trofeo”, “Nany”, “Don Manuel Conde”, “Mari Carmen”, “Cachorro”, “Covadonga”, “Torso”, “Virgen con el niño”, “Cándido (Mesonero Mayor de Castilla)”, “Martinete”, “Caly”, “Señora de León”, “Señora de Hernán Gómez”, “Maite” y “Yerma”.

XXXVIII Salón de Otoño de 1967: “Virgen y el niño” escayola, “Marta” escayola, “Sonia” escayola, “José Manuel” mármol y “Torso”.

XXXIX Salón de Otoño de 1968: “Señora de Salama”, “Señora de Rubio del Castillo”, “Grachya Barreiros Espínola”, “Maite Barreiros Espínola”, “Señorita Isabel Fierro Guerra”, “Tico Medina”, “M.P.”, “Terracota”, “Terracota”, “Inés”, “Carlos N. Barriopedro”, “Elena” y “Marta”.

XL Salón de Otoño de 1969: “Los siete elementos”, “Juan Belmonte”, “Grupo I”, “Holga”,  “Un grito en la noche”, “Marybel”, “Don Graciliano Barreiros”, “Sra. De Ferreiro”, “Nietos de D. Francisco Sullá”, “Unidad elíptica número II” y “Don Federico Galindo”.

XLI Salón de Otoño de 1971: “Los siete elementos”, “Perla Cristal” y “Figura”

XLV Salón de Otoño de 1977: “El amor salva”, “La ponzoña”, “Figura I”, “Figura II”, “Nueve sinfonietas”, “Mazasisi” y “Relax-1”.

XLVI Salón de Otoño de 1978: “Goya”, “Carmen” y “Milagros”

XLVII Salón de Otoño de 1979: “Rosa María” y “Escultura”

L Salón de Otoño de 1983: “Hebe-II” y “Espejo”

LXII Salón de Otoño de 1995: “J.L.”

«Maite», obra presentada al XXXVII Salón de Otoño

 

Busto presentado al XXXVI Salón de Otoño

 

Don Juan de Borbón

 

Obra presentada al XXXVII Saló de Otoño

Distintas obras características de su arte

Junto a José Gabriel Astudillo, Presidente de la AEPE, en el transcurso de la visita que le hizo a principios de año

 

 

 

Los “memes” de las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes y otras bromas de la prensa

por Mª Dolores Barreda Pérez

 

Mientras preparo la documentación para realizar la biografía de la artista Mª Luisa Pérez Herrero, descubro algunas bromas que hacían los periodistas de la época, algo habitual respecto a las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes.

Entonces, recuerdo varios libros de los que colecciono, en los que se hace una crítica de todos y cada uno de los cuadros y esculturas presentados a una Exposición Nacional de Bellas Artes, apuntes cómicos que comentan de forma irónica escenas que describen los cuadros, muchas de ellas en prosa, pero con abundantes rimas, que lo mismo se ríen crudamente del tema tratado, como del pintor, de algún fallo en la ejecución… aunque también aplauden cuando a juicio del autor, lo merece la obra.

Para los jóvenes, traduciendo un poco todo esto, se trataría de auténticos “memes” de la época. Vamos a ponernos en situación: finales del siglo XIX y principios del XX, la prensa escrita, como hoy el teléfono móvil, lo es todo. Quien no sale en los periódicos, no es nadie.

Periódicos de tamaños imposibles, de letra más imposible aún de leer, con escasas fotografías y textos grandilocuentes, repletos de continuas metáforas y descripciones.

Al igual que hoy con los móviles, había multitud de periódicos de todo tipo, serios, políticos, dirigidos a la mujer, cómicos, satíricos, de provincias, ilustrados,… pero no voy a entrar en más detalles porque nos llevaría a un estudio mucho más detallado y exhaustivo que no es el propósito de este artículo.

El ambiente de la época es más o menos este: la población que trabaja no suele leer la prensa; la burguesía tiene mucho tiempo para hacerlo y siguen a los auténticos “influencer” del momento, es decir, los periodistas. Cada uno de ellos, con un estilo propio, con seguidores, que trabaja para un medio distinto y pese a que hay muchos diferentes, la competencia es atroz.

En estas circunstancias, dejando aparte el clima social y político, y por resumir muchísimo y centrarnos más en el tema, hay periodistas, incluso aficionados, que intentan ser “originales”, y para ello, deben ir más allá que el resto.

Así que algunos prueban a comentar la visita del momento, sea a una Exposición Nacional o a un banquete o a cualquier otro acto social de gran afluencia de público, de forma distinta y curiosa.

Revista cómica

 

Es así como surge el comentario jocoso-satírico de los cuadros incluidos en una Exposición Nacional de Bellas Artes, hecho que se repetirá en bastantes de ellas, y algunos lo hacen explicando que …”el autor de estas líneas, que no es pintor ni es crítico… ha visitado la Exposición en concepto de curioso… (que ya por aquel entonces también los había). Uno de los amigos que me acompañó tuvo la curiosidad de escribir y coleccionar las poéticas impresiones que, en un rato de buen humor, le produjeron los cuadros, dando lugar a esta obra, que no pretende ser de ningún modo una colección de juicios, y menos hoy que todos los españoles lo hemos perdido”

Como vemos, un grupo de amigos visita una exposición, igual que ahora se hace, y “echan allí el día”, o la tarde, o la mañana, y con un poco de humor, surgen comentarios de todo tipo.

En la actualidad, haríamos una fotografía y lanzaríamos a las redes sociales nuestras notas y coletillas, si bien es verdad que nos “cortaríamos” mucho a la hora de poner calificativo a algunas cosas que en el arte se ven… (me acuerdo en este momento de ARCO, en donde siempre hay controversias con algunas obras), hasta haríamos “memes” al respecto.

A tener en cuenta que en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes se presentaban casi un millar de obras. Sí, sí, he dicho bien, no es como ahora con poco más de 50 obras expuestas. No, allí se exhibían centenares de cuadros y esculturas de todo tipo. Sería como el ARCO actual: quien quería triunfar en el arte, tenía que estar allí, y las aspiraciones a veces se desinflaban, pero todos lo intentaban presentando uno o varios cuadros a la exposición.

En otro de los libros aparecen los preparativos de la “Expo” también en verso, diciendo realidades de plena actualidad como:

…”Primer escollo ¡y qué escollo!

casi, casi insuperable:

entrar en la Exposición

unos cuantos días antes

de abrirse, para ir sacando

notas, datos y detalles

de las obras presentadas,

que son cien mil y la madre.

Como desde hace dos años

el PALACIO DE LAS ARTES

no se ha abierto para nada

y no se ha ocupado nadie

de dar por allí una vuelta

a ver si los temporales

han causado desperfectos,

como era de sospecharse,

se encontraron, al abrirle,

que no tenía cristales,

que algunos muros estaban,

por las lluvias, agrietándose,

que estaba podrida y rota

gran parte del maderamen

que no había ni una teja;

en fin, ¡la mar de percances!”

Pero si solo comento esta curiosidad de forma tan genérica, nada se ve ni resulta significativo, por eso, he intentado hacer una recopilación que incluya una variedad de casos, para que el lector pueda juzgar la interpretación “periodística”, equivalente a una crítica de arte, a un “meme” actual, que muchos tildarán de poco seria, pero ya sabemos todos que a veces, medio en broma, medio en serio, se aportan opiniones reales que sólo así pueden decirse… o nos atrevemos a decir.

Igualmente hay que tener en cuenta que algunos autores incluyen el apellido del artista sobre el que hacen el comentario, si bien otros lo callan, diciendo únicamente el título de la obra para evitar así conflictos mayores… y que muchos libros de este calado se publicaron bajo pseudónimo, si bien también había valientes que sin ningún pudor, ostentaban y relacionaban sus apellidos.

Veamos algunos ejemplos:

 

Sala I, entrando a la derecha:

 

“Preparando la red”. S. Mañá.

Sí, prepárela; pero me parece que los Jurados no caen en ella y menos si se enteran de que los peces le han comido a usted el muslo izquierdo.

 

“Ciencias y Caridad”. Ruiz

Siento ante tanto dolor

Reírme como un bergante,

Pero el caso es superior:

¿pues no está el señor doctor

Tomándole el pulso a un guante?

 

“Labrando la tierra”. L. Millás

Me hizo el mismo efecto

Cuando vi este cuadro,

Que si comer viese

Los limones agrios;

Se me aguó la boca,

Me sentí crispado

Y se me pusieron

Los dientes muy largos.

 

“¡Pobre viuda!”. Verget (C)

Hombre: pues le diré a usté,

Será pobre y viuda y todo,

Pero se aprieta el corsé.

 

“Defensa de Manila”. E. Santos

Me parece poca defensa. Bien dicen que los indios tienen el don de la imitación; no hay más que verlo. Está en la misma postura que el fraile, sólo que sin lantaca.

 

“Retrato de niño”. Pinazo

Hay pocos retratos buenos

Como aquel del coronel;

Pero éste no es como aquel,

No, señor, ¡ni mucho menos!

 

“Paisaje”. Espina

Hermosísimo, como lo son también los apuntes que tiene usted enfrente.

Mu bien pintao,

Choquela usté,

Eso se llama

Tener pincel.

No tienen malo

Ni tanto así.

-Está usté en todo.

-¡Claro que sí!

 

Sala segunda, Entrando á la derecha.

 

“Pintura literaria”. Rusiñol

Lo confieso ingenuamente: yo he sido de los más encarnizados enemigos de usted como pintor; le fui cobrando antipatía por convicción propia, en presencia de sus cuadros, no sugerida ó por insuflación oficiosa, como la cobran otros. Su impresionismo me rayaba las tripas; aquel Patio azul de la EXPOSICIÓN pasada completó mi odio. Sí, Sr. Rusiñol; le odiaba como artista. Pero he visto esos medios puntos que significan una adivinación» un ensueño de la pintura de los siglos XÍII y XIV con toda la pureza de su misticismo naturalista, reflejo de las primeras luchas entre la fixiología y la teodicea, que entonces latían en el fondo del corazón amordazadas por la tiranía y desdibujadas por la ignorancia y que más tarde habían de irse vigorizando, hasta llegar de auto de fe en auto de fe á la Enciclopedia, germen de todos esos cuadros, que tienen por fondo el obscuro recinto de una fábrica y que hoy llenan las salas de todas las Exposiciones; he visto estos medios puntos que le revelan á usted como pintor erudito {rara avis),y sobretodo he visto el patio del Seminario que exhibe usted en este mismo muro de la Sala, al otro lado de la puerta, lienzo que le revela como observador de la naturaleza y como colorista honrado que pinta lo que es, á despecho del gusto y de la tendencia general, y confieso, Sr. Rusiñol, que me va usted convenciendo. Yo he visto esa luz á la caída de la tarde, cuando el sol se filtra en el zenit por entre nubes de color de fuego; yo he visto teñirse de ese color las faldas de las montañas, los muros de las torres que miran á Occidente, y es así de crudo y así de agrio. Yo he visto la penumbra del tal créspulo que envuelve á los seminaristas de su cuadro, y es de esa diáfana tristeza que en él se nota. Yo encuentro todo eso muy )usto de color, y confieso ingenuamente que usted me ha convencido.

 

2.Retrato de S. M. el Rey

El asunto es inviolable;

la ejecución criminal;

el delito cometido

es de lesa-magestad.

 

  1. La tarde en los mismos alrededores

Sobra niebla y falta luz;

hay nubes cual cataratas

y un pato con unas patas

que parece un avestruz.

 

  1. Suplicio del Justicia de Aragón don Juán de Lanuza

El suplicio de Lanuza;

cuadro angustioso v solemne.

fía y hombres predestinados

á que los maten dos veces.

 

  1. Barcelona mirada desde la montaña del Montjuic

La vista… muy bien tomada;

efecto… bastante fuerte;

luz… rara hasta cierto punto;

color… de café con leche.

 

  1. Paisajes

Telégrafo, tren, luz, vía,

están muertos, sin color,

y hasta se advierten los síntomas

de la descomposición.

 

  1. Estudio de cabeza

Por doble sistema estudias

pues haces en la obra misma

un estudio de cabeza

y, al mismo tiempo, de risa.

 

  1. Naranjas

Si la entera es igual á la empezada,

no se la coma Vd., que está pasada.

 

  1. Monje cartujo en su vida contemplativa

Falta verdad y color;

¿es un niño ó un embudo?

Para fraile tan menudo

ese es mucho resplandor.

 

  1. Retrato del autor

Agradable de color,

en el ojal sobra cinta…

usted es un gran pintor,

que aunque no pinte, la-pinta,

 

  1. Prisión del trovador

Solo veo pretensiones

al contemplar este cuadro;

de todo lo que contiene

lo más bonito es el marco.

 

  1. Maja

Un brazo de vara y media;

sin tenerse que encojer,

la que baja del vehículo

puede agarrarse los pies.

 

  1. Pensionista

Señora respetable, lujosa pieza.

¡Ayl si fuera verdad tanta belleza.

 

  1. Retrato de una señorita

Ese retrato se muere

víctima de un asesino

que lo envenenó al ponerlo

en fondo de cardenillo.

 

“Marina”. Martínez Abades

No vuelva usted á mandar

los lienzos en un paquete

como las piezas de tela

están en los almacenes,

porque luego, al desdoblarlos,

se le notan los dobleces

y algunos se deshilachan

como ha ocurrido con éste,

porque va usted á obligar

en la Exposición que viene

á que traigan un anafre,

á que las planchas calienten

y á que se planchen los cuadros

y el autor si le conviene.

 

“Viva página de gloria”. Butragueño

Lo será, menos para el autor.

 

“Silencio”. Álvarez (D. B )

¡Bueno!…. Pues, callemos. No vaya á decir el autor que contrariamos su indicación.

 

  1. Estudio del natural. Retrato del autor

Se ha retratado difunto,

ó en el acto de espirar.

¡Ay! qué hará Vd. con el prójimo

tratándose Vd. tan mal.

 

  1. Picador

—No te acerques, Baldomera,

que si estira un poco el brazo,

nos va á encajar un puyazo

en mitad de la sesera.

 

  1. La paz=Vuelta al hogar

¡Qué cara la del soldado!

¡vaya un humor que padece!

para volver de ese modo

mejor fuera no volviese.

 

  1. La muerte de César

Mucho senador… de esquina,

poco pintor, grande asunto,

los asesinos de César,

todos me parecen Brutos.

 

  1. Galileo en la Inquisición

Color malo, muy violenta

la figura en ciertas partes,

piernas de bronce ó asfalto

de todo, menos de carne.

 

  1. El toque de la oración

El toque de la oración

es un cuadro de gran mérito,

un verdadero tesoro

de poesía y sentimiento.

La campana, la mendiga,

la ermita, la luz, el cielo,

todo es sublime, expresivo,

fácil, natural y bello.

El que pase ante tu obra

y nada sienta en su pecho,

es un hombre sin creencia,

sin corazón ó está ciego.

 

  1. Prisión de la última reina de Mallorca

Al verla así tan blanquita

y tan ligera de ropa,

dudo si vá á la prisión

ó si se marcha á la alcoba.

Parece un pilón de azúcar

de esos pilones de arroba,

¡Jesús! en paños menores

una reina de Mallorca.

El príncipe tiene un pié

que es media vara y aun sobra!’

de lejos parece un

pimiento de la Ríoja.

Se cae de puro bueno

el rey con toda su cólera,

hay dos coros de ambos sexos

de sayones y sayonas.

Nicasio Serret. Prisión de la última reina de Mallorca. Exposición Nacional de Bellas Artes de 1876

 

  1. Boceto de unas casas

Si el boceto está bien hecho,

lo cual me parece fácil

no vivía en esas casas

aunque las dieran de valde.

 

  1. Retrato de un capitán

¡Un escaparate pide!

Lacre todo al rededor.

No tiene luz por temor

de que el fondo se liquide.

Figura poco animada,

expresión del color, fría:

es una fotografía

de á peseta, iluminada.

 

  1. Capilla de San Jorge

Bastante dura,

mucho barniz;

esta pintura

me hace feliz.

 

322, 323, 324, 325, 326, 327, 328… Cuadritos del Sr. Pérez Rubio

Verdad, corrección, vigor;

fecundo en buenas ideas,

¡cómo lamento que seas

un artista al por menor.

Manía tan extremada

hará que pintes, sin gloria,

toda la moderna historia

en cuadritos de á pulgada.

 

  1. Niña jugando con una gallina

Juego que no entiendo yo,

ni nadie lo entenderá

la niña jugando está,

mas con la gallina, nó.

 

  1. Los héroes de la Independencia española

Daoiz y Velarde, sublimes,

el cura no tiene precio,

la maja siento que ponga

la mano izquierda en el suelo.

Las otras figuras, buenas,

menos una qué va huyendo,

un color… de circunstancias;

el cuadro merece un premio.

 

  1. Aldeana

¡Jesús, qué manos, qué pies!

ese estilo me amedrenta,

esta debe ser parienta

del ciento noventa y tres.

 

  1. El Jaleo

No es malo, pero en el fondo

hay un brazo y una mano,

que bien pudieran pasar

por un tenedor de palo.

 

  1. Las primeras Joyas

Algo de bueno se vé,

una idea muy bonita;

lástima que la aldeanita

tenga un uñero en el pié.

 

  1. El «quinientos sesenta y ocho» en la casa de maternidad de Barcelona

El niño estaba robusto,

ese ya no mama… come;

si se descuidan un poco

le presentan con bigote.

 

  1. Las blancas dan mate en tres jugadas

Estudia más el asunto,

y aunque no lo pintes bien,

al fin serás con el tiempo…

gran jugador de ajedrez.

 

  1. Cigarrera

¿Cigarreras? ¿dónde están?

solo hay una ciudadana;

pues si todas son así

no me gustan… ni pintadas.

 

  1. Italianas

Negruzca, vieja, ordinaria:

esta es una italiana,

nacida en Cangas de Onís,

qué va dé siega á la Alcarria.

 

  1. Una suerte de vara en la plaza de Madrid

Regular; tiene una falta:

las piernas de los toreros.

Cómo luce aquel que salta

sus espárragos trigueros.

Nunca he visto unas canillas

más delgaduchas y tiernas.

—¡¡Que tocan á banderillas!!

—Pues cójase usted las piernas.

 

  1. Retrato de la hija del autor

Aunque el color no es muy bueno

ni la tela está muy propia,

me parece que tu hija

es la mejor de tus obras.

 

  1. Niña cosiendo

No espere usted que le riña;

ni palabra le diré,

En cambio dígame usté

en donde vive esa niña.

 

  1. Baile de máscaras

Un baile de medio pelo

donde abundan los horteras.

Este de fijo en Setiembre

lo venderás en la feria.

 

  1. Escena de la vida artística

Hecho por todo lo alto

tiene verdad y salero;

es cuadro muy español

y con algo de flamenco.

 

  1. Interior del coro de la catedral de Toledo

Un interior bien pintado,

con una luz sorprendente.

Me gustará mucho más

cuando se vaya la gente.

 

Gedeón. Parodias visuales de las esculturas Velázquez de Aniceto Marinas y La mina de carbón de Mateo Inurria

 

19O y 191. Canal de Mancorbo y costa de Lequeitio

—Paisajes bellos, divinos;

esto sí que es natural…

—¿De quién es?

—De Carlos Haes.

—Pues no me diga usted más,

—¡Qué agua!

—¿Si será de veras?

—No te acerques mucho, Juan,

no sea que nos salpique

y me moje el delantal.

 

  1. Muerte de Cleopatra

Algo bueno hay en tu obra,

pero te haré una advertencia;

según nos dicen las crónicas

Cleopatra no era tan fea.

 

  1. Estudio del natural

Como estudio no está mal.

Cuando palotes hacia

yo estudiaba y no escribía.

Tú buenas cosas preludias

y no pintas pero estudias.

 

1253, 1254, 1255, 1256, 1257. Estudios de los alrededores de Madrid

—¡Magníficos! ¿Y esa gasa?

—Es que se ha muerto el autor.

—No me extraña, que lo bueno

siempre se lo lleva Dios.

 

  1. Hablando con la zagala

Dada la altura del mozo

y el tamaño de la moza,

debe Vd. poner por título

«Hablando con una mosca.»

 

  1. Burlado y vencido. Saint-Aubin

Cuadro de gran interés,

que está muy bien presentado

de la cabeza á los pies,

y á mí me parece que es

lo mejor que usté ha pintado.

 

  1. Paisaje de Ampuero. Conejo

No, señor; gazapo.

 

652-653. Marinas. Meiffren

Me carga este Meiffren

porque siempre pinta bien.

 

  1. Violeta. Escoriaza

Sí, señor; violeta y negro.

 

Un retrato

Qué mujer! encantadora,

hermosa, dulce, buen tono,

y unos ojos!… pero cómo

me gusta a mi esta señora

 

Y algunos libros finalizan con epílogos que también lo dicen todo:

“Al ver la noche venir

del Pabellón al salir,

cuando ya iban á cerrar

quise otras obras mirar,

quise volverme á reír.

Mas noté que embellecían

conforme la luz perdían,

y al verlos de sombra llenos

de lejos… me parecían

todos los cuadros muy buenos.

¡Cubra del arte el local

la noche con su capuz…

la Exposición Nacional

no debe tener rival,

vista de noche y sin luz!”

 

Pero como todo en esta vida, los “memes” evolucionaron. En los años treinta ya no se llevaba la rima ni la prosa, ni las críticas pomposas. Perdón, me ha salido un verso después de leer tantos…

Así que se impuso el “periodismo” más sofisticado, de la mano de literatos en los que la pluma era algo mucho más interesante de leer. Y así llegamos a lo que comentaba al principio de este reportaje, cuando estaba investigando acerca de la pintora Mª Luisa Pérez Herrero.

Se trata de una noticia aparecida en El Heraldo de Madrid en 1930, firmada por el periodista vallisoletano José Luis Salado, muy popular en el Madrid republicano, sobre todo en los ambientes de la farándula teatral y cinematográfica, que apostó por la modernidad, la frivolidad, la renovación y una actitud contraria al lastre de la tradición en el mundo del espectáculo.

El entonces joven autor de novelas galantes, que había trabajado en París se convirtió en azote de los ahuecaos, cronista de guerra y crítico teatral, sin olvidar el costumbrismo de los tranvías o los baches del pavimento en un Madrid en plena guerra.

Y lo hacía con humor, con un fino humor que mantuvo hasta su salida de Madrid, sin dejar de protestar por el precio de las entradas al teatro o la calidad de las representaciones, dejando por el camino algunas vedettes y tanguistas, evocadas con una sonrisa porque prefería los sones de un foxtrot.

Fruto de esa personalidad, publicaba una noticia bajo el epígrafe de “El reportero en la Exposición”, cuyo titular era “La Sociedad de Amigos Íntimos del Otoño va a procesar a un paisajista”, el subtítulo: “Porque se le ha ocurrido pintar un paisaje claro”.

 

El texto, en el que reconocerán el humor del que antes hablaba, lo copio literal, puesto que la conservación del ejemplar es algo deficiente.

¿Sabían ustedes que desde hace algún tiempo funciona en España la Sociedad de Amigos Íntimos del Otoño? Pues sí; funciona. Tiene su Junta directiva: su presidente, sus vocales, su secretario… Tiene delegaciones en Aranjuez, en Granada. Tiene incluso señoritas en la lista –bien nutrida- de socios: la señorita María Luisa Pérez Herrero. (María Luisa Pérez Herrero, que ha instalado su estudio en un palacio comercial de la Gran Vía –timbres telefónicos, subir y bajar de ascensores, bullicio de “dactylos”; la prisa urbana, que habría cantado Verhaëren-, como Enrique Suárez de Deza escribe comedias en otra colmena de la acera de enfrente…)

-¿Y para qué sirve la Sociedad de Amigos Íntimos del Otoño?

– ¡Ah! Tiene una misión perfectamente definida que cumplir.

– ¿Y quién dice usted que es el presidente?

– Rusiñol.

La Sociedad tiene, por lo pronto, una relación de los jardines que hay en España. Una relación detalladísima, con toda clase de datos, casi a la manera con que “Azorín” describe –sin olvidarse de un solo árbol- el claro paisaje levantino. Jardines gallegos, jardines catalanes, jardines verdes de Asturias, jardines de Castilla. En la Sociedad de Amigos Íntimos del Otoño lo saben todo: cuántas rosas hay en cada jardín, el número de hormigas, los nombres de los guardas, sus gustos, sus inquietudes… Pero no se ha llegado a tal minuciosidad por un puro amor a la estadística, sino simplemente para darle un uniforme otoñal –un uniforme melancólico-  a todos los jardines de España, ya que en las filas de la Sociedad forman los paisajistas de estirpe rusiñolesca…. Guerra al jardín en primavera, con las rosas desangrándose, con un olor caliente. La Sociedad de Amigos Íntimos del Otoño no acepta otro tipo de jardín que el jardín abandonado, en sombra, con ese reflejo de sol poniente que se refleja –lágrima aurirroja- en los macizos de boj sin recortar…

Y la Junta directiva, en sus reuniones, adopta acuerdos de verdadera trascendencia.

Por ejemplo:

-Hay que amonestar al guarda encargado del jardín que figura con el número 128 del catálogo.

-¿Qué ha hecho?

-Tener limpios todos los paseos.

-¿Pero ni una mala hoja seca?

-Como ustedes lo oyen.

-¡Con lo que decoran las hojas secas, que son, según el suspirante decir becqueriano, juguete del viento!…

Efectivamente, desde que Rusiñol descubrió el filón pictórico de Arajuez –mañanas del “Rana Verde”, junto al río sonoro- no hay paisajista que deje de dar su correspondiente glpecito a los bojes pintados de sol, a las avenidas con una alfombra de hojas rubias, y, en fin, a todos los elementos que constituyen la decoración nostálgica de los jardines por la otoñada. En la sala novena de la Exposición hay así, un cuadro –el titulado “Contraluz”, de D. Julio Barrera- que responde exactamente al patrón rusiñolesco:  tres salas más allá –en la duodécima- aparecen otros dos paisajes melancólicos: uno de Francisco Planas; otro de Ros y Güell… Existe, en efecto, una masonería del paisaje en penumbra. Y la culpa es de la Sociedad de Amigos Íntimos del Otoño, que ha llegado incluso a formar tribunales de honor a los pintores que pintan paisajes claros. Mal va a pasarlo, por ejemplo, el expositor Manuel Moreno, que ha concurrido al certamen con un cuadro que titula, expresivamente, “Primavera en Mallorca”, y donde puede verse a un pastor poeta sobre el acreditado fondo mallorquín de almendros en flor. Pero es que éste de Mallorca es un pleito viejo. Los paisajistas de Mallorca se han mostrado siempre reacios a ingresar en la Sociedad de Amigos Íntimos del Otoño.

Había antes diálogos tremendos entre los cipreses de Rusiñol y los almendros de la isla dorada:

Los cipreses. -¿Por qué no queréis juntaros con nosotros?

Los almendros. -Porque derramáis tristeza.

Los cipreses. –No sabe ser triste sino quien es inteligente. A nosotros nos consta la fugacidad de la vida. A la puerta de cada cementerio vigila siempre una pareja de hermanos nuestros.

Los almendros. –Por lo oído, vosotros vais por parejas, como la Guardia civil y los Quintero…

Los cipreses. –Somos los notarios de la Muerte. Nuestras copas, finas y largas, parecen esa pluma con que firman los testamentos.

Los almendros. -¡Bah! Literatura, mala literatura.

Los cipreses. -¿Y habláis vosotros de literatura? Vosotros, que estáis cargados de madrigales cursis. Que si estáis nevados de azahar, que si vuestra flor es el velo nupcial de la primavera…

Los almendros. -¡Fúnebres!

Los cipreses. -¡Frívolos!

Pero se llegó a un acuerdo: un porcentaje. La Sociedad de Amigos Íntimos del Otoño, es así de diplomática en sus decisiones”.

Mª Luisa Pérez Herrero

Por Mª Dolores Barreda Pérez

 

LAS PRIMERAS ARTISTAS DE LA

ASOCIACION ESPAÑOLA DE PINTORES Y ESCULTORES

Desde su fundación en 1910, y después de haber tratado en anteriores números a las Socias Fundadoras de la entidad, y las participantes en el primer Salón de Otoño, vamos a ir recuperando de la memoria colectiva, el nombre de las primeras socias que vinieron a formar parte de la Asociación de Pintores y Escultores.

María Luisa Pérez Herrero

 

PEREZ HERRERA, Mª Luisa    P  1919  12.abr.1887  MADRID  26 may.1934MADRID

Madrid, 12 de abril de 1898 – Madrid, 26 de mayo de 1934

Cuenta con una calle en el madrileño distrito de Chamartín

 

La pintora Mª Luisa Pérez Herrero nació en Madrid, el 12 de abril de 1898. Sin embargo, en los registros de la Asociación Española de Pintores y Escultores, en los que cada artista, de puño y letra, consignaba sus datos personales, figura como fecha de nacimiento el 12 de abril de 1887.

Nació en el seno de una familia humilde, hija de Manuel Pérez Calvo y de Francisca Herrero Fernández, que tuvieron también otro hijo llamado Félix.

Imagen aparecida en la Revista La Esfera, de 1923

 

Mª Luisa estudió en el Colegio San Luis de los Franceses de la calle Tres Cruces, fundado en esa ubicación en 1856 y que estaba a cargo de las Siervas de María, luego de las Siervas de la Caridad, y quedaba relativamente cercano a la residencia familiar, que por entonces estaba en la calle Orellana, 3.

Las dotes artísticas de la joven debieron quedar patentes desde temprana edad, y como la familia no disponía de recursos económicos con los que sufragar la inscripción en la Escuela de Pintura, Escultura y Grabado, solicitó la matrícula gratuita.

Ya en el curso de 1918-19, ganó un premio en metálico consistente en 62,50 pesetas en la asignatura de Paisaje, obteniendo también diploma en febrero de 1919, en Dibujo del antiguo.

Fotografía de 1920 aparecida en la prensa de la época

 

En la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid fue discípula de Antonio Muñoz Degrain, uno de los Socios Fundadores de la Asociación Española de Pintores y Escultores y un excelente paisajista del que sin lugar a dudas recibió el influjo que denota cada obra, de su intenso amor por el paisaje.

En 1919 consiguió una beca en el Monasterio de El Paular, en donde desarrolló su afición por la pintura de paisaje que la caracterizaba. Así lo recogía, en la sección titulada Actualidad femenina, la revista popular ilustrada Mundo Gráfico de 1919, en donde la información se acompañaba de una fotografía de la artista.

A finales de 1919, la Biblioteca Nacional (Salón de los Amigos del Arte), acogía la segunda exposición de los alumnos pensionados en El Paular, en donde obtuvo el Primer Premio, hecho que recogió la prensa de la época, que publicó fotografías de la artista y una breve reseña en la que destacaba que …“la artista presenta, entre cuadros, apuntes y estudios, trece obras muy bien pintadas… que tienen un gran encanto y poesía”…

De esa fecha data una reseña que el periodista Juan de la Encina le dedica en el Semanario España: “Rusiñol ha influido sin duda en la señorita María Luisa Pérez Herrero. No por el simple hecho indiferente de que esta señorita haya tomado por tema de algunas de sus obras los jardines de Aranjuez, sino por el modo de componer, en parte, por el estilo y la intención… paisajes finos, brillantes, decorativos. Están ejecutados con un cierto brío y franqueza poco femeninos. Parecen que han salido de mano de varón. Bien empastados y jugosos, sin embargo, a las veces, como es natural en quien comienza, se le enturbia y adensa el color y no consigue el efecto que se propone su autora. El tiempo y el estudio traerán lo que falta”…

«Calleja de Miraflores de la Sierra» y «Puesta de sol», de 1923

 

En agosto de 1919 el Círculo de Bellas Artes de Madrid organizó la Exposición de Bellas Artes en Santander, que incluía más de 350 obras de pintura, escultura y grabado, de artistas como Sorolla, Moreno Carbonero, Muñoz Degrain, López-Mezquita, Domingo Marqués y Pinazo Martínez, entre otros muchos, exhibiendo además una obra de la joven artista Mª Luisa Pérez Herrero.

En aquellos momentos la artista comenzó a destacar por su buen hacer, ocupando portadas de publicaciones a todo color algunos de sus cuadros realizados en El Paular, como el aparecido en La Esfera el 21 de febrero de 1920, titulado “Un rincón de la iglesia”.

 

El pintor y crítico de arte José Blanco Coris, dedica entonces unas líneas en El Heraldo de Madrid, a la artista: “Para nuestros lectores la Srta. Pérez Herrero no es una desconocida. Nos hemos ocupado de ella, con elogio… pertenece al grupo de alumnas que hace poco tiempo ingresaron en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, de las que han seguido con brillantez y aprovechamiento las enseñanzas de aquel centro de cultura… María Luisa Pérez no es una pintora femenina, no refleja el espíritu de mujer en sus obras que están resueltas con factura valiente de pincelada francesa y nerviosa. Su paleta es limpia y luminosa y siente el natural con grandeza… en sus estudios y apuntes no hemos encontrado ningún detalle mezquino, ninguna de esas notas pequeñas que todos los artistas hacen y poseen en el laboratorio de sus producciones… cuadros impresionados del natural con el tema obligado de la nota amarilla, nos recordaron las primeras obras de Mir, por su brillantez y luminosidad, por su factura amplia. La señorita Pérez Herrero, cuya modestia y sencillez son encantadoras, es una artista de gran porvenir, cuyos primeros pasos en la pintura revelan una disposición extraordinaria; la de ir al natural con lienzos de a metro a luchar con los elementos, y esto, que lo hacen contados artistas, es una gran virtud, un gran deseo de avanzar y llegar en poco tiempo a donde otros llegaron a maestros por sus pasos contados. María Luisa Pérez Herrero pertenece al grupo, que poco a poco vamos dando a conocer, de las mujeres pintoras y escultoras que en la actualidad honran y son el encanto de las Bellas Artes españolas”.

En 1920 se le concede una Bolsa de viaje con motivo de la Exposición Nacional celebrada ese año y participa en el Primer Salón de Otoño de Artistas Independientes de Madrid, celebrado en el Palacio de Exposiciones del Parque del Retiro de Madrid y organizado por la Asociación de Pintores y Escultores. Una presencia que no pasó desapercibidos para la crítica y el público.

En agosto de 1921 consiguió aprobar la plaza de ayudante de Dibujo de la Escuela Normal de Maestras de Madrid, participando en noviembre en la Exposición de Artistas Madrileños junto a grandes pintores, miembros de la Asociación de Pintores y Escultores, como Eduardo Chicharro, José Bermejo, Juan Espina, Martínez Cubells, Hernández Nájera, Ramón Pulido, Roberto Fernández Balbuena, Ricardo Fons, la familia Zuloaga (Daniel, Juan, Esperanza y Teodora), y otros muchos artistas.

Una vez más destacaron las obras de Mª Luisa, que mereció una reseña firmada por Ramón José Izquierdo en La Correspondencia de España, quien aseguraba que  “La pintura de paisaje ha hecho evolución en Madrid… en primera línea, debe contarse a María Luisa Pérez Herrero. Frondas estivales la revela como una artista indiscutible, y hace concebir incalculables esperanzas para lo porvenir, teniendo en cuenta que este cuadro, que vale más incomparablemente que los de muchos que se hallan en el final de su carrera artística y se llaman laureados y maestros, es debido a una joven que empezó ayer a pintar. Es verdaderamente raro que en tan poco tiempo se pueda adquirir tanta maestría en la interpretación del natural. La luz, el color, la perspectiva difícil de las enramadas iluminadas por el sol. En cuanto a la poesía que respira su cuadro, no nos extraña que la haya sentido, porque es mujer y artista”.

Con motivo de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1922, distintos periódicos de la época recogen la concesión de una Tercera Medalla a la artista por su obra titulada “Frondas estivales”.

En abril de 1923 realizó una exposición en el Salón permanente del Círculo de Bellas Artes de Madrid, que fue visitada por el rey Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia, llegando a ser portada del diario ABC.

Fotografía aparecida en El Heraldo de 1923

 

Los comentarios se vuelven cada vez más sólidos y prestigiosos, como el que hace en El Heraldo, el crítico Blanco Coris, destacando que fue “S.M. la Reina Victoria la primera en visitar la muestra y adquirir dos de sus  notables paisajes”…la artista ha puesto su alma entera en la tarea de ofrecernos el ambiente, el encanto y la poesía de las alamedas del Real Sitio, con la honradez y la brillantez de paleta que la caracteriza… en el grupo de los paisajes de la sierra sobresalen lienzos magistrales, obras completas de técnica, color, luz y perspectiva… una nota vigorosa y bien resuelta de una contraluz de sol. Conciertan con estas obras en número de treinta y una, ofreciendo un conjunto brillante y una demostración ponderante de las facultades de esta joven artista”.

Gran Vida destaca también la exposición comentando: … “la labor de esta artista que, aun no siendo nada brusca, ha sabido, sin embargo, abstraerse de ese algo de ñoñería que suelen tener los trabajos femeninos, hasta el punto que, de primera vez, da la sensación de haber sido ejecutadas por manos más vigorosas… una prueba de su valentía… en otras obras empieza a percibirse más el alma de la mujer, sin que esto quiera decir que hallásemos la más ligera falta de vigor. Es, pues, la obra de nuestra joven y estimada pintora, simpática por su modestia, decidida, pero sin estrabismos ni alucinaciones coloristas, antes por el contrario es delicada, bien definida, toda armonía, es la halagüeña esperanza del mañana, la promesa de un brillante porvenir…”

La artista fotografiada en 1935 para Mundo Femenino

 

José Francés, quien fuera Presidente de la Asociación de Pintores y Escultores, le dedica un amplio reportaje, bajo el título de “Una pintora paisajista”, que incluye párrafos como éstos:

…”La vernalidad del ambiente y la fidelidad emocional de los lienzos de la señorita Pérez Herrero han sido, por el momento, más fuertes que nuestro afán de concretar. Dentro del alud paisajista, los cuadros de la señorita Pérez Herrero salvan y se libertan por su esencia peculiar.

«La calle Arcediano de Salamanca»

 

La señorita Pérez Herrero no es el turista mercantil del paisaje… La extraña y valiosa calidad viril del temperamento y de la técnica. Porque María Pérez Herrero pinta como un hombre»—se ha dicho demasiadas veces… el arte de la señorita Pérez Herrero, tiene un acento varonil, una seguridad varonil, una varonil elocuencia. No se sabría definir exactamente con palabras en qué consiste ese carácter de masculinidad en un paisaje; pero es lo cierto que existe. Otras pintoras—evitemos alusiones directas—se ve en seguida que pintan como su mamá bordaba relojeras y zapatillas o como una hermanita suya hace encaje de bolillos… La señorita Pérez Herrero… siente un comprensivo amor al paisaje, se le adivina el deleite de interpretar el amplio milagro de la luz en el aire libre. Su Exposición actual se compone de dos temas distintos: Aranjuez y Miraflores de la Sierra. Los jardines artificialmente logrados y el natural espectáculo pueblerino. Dos épocas también: el otoño preferentemente en los ¡jardines; el verano encandeciendo muros, azulando sombras y mustiando tierras, en las callejas o los caminos … Y siempre María Luisa Pérez Herrero acusa la veracidad de cada sitio y cada hora. Y siempre con un lenguaje enérgico donde hasta la misma languidez otoñal se libra de alfeñiquería femenina… la señorita Pérez Herrero lo consigue en la fidelidad expresiva de la Naturaleza. Cuando abarca horizontes no mengua su brío. Significación fuerte de esa capacidad es el lienzo titulado Lejanía, que está logrado de un modo sereno y atmosférico. En los apuntes se muestra también basta qué profundidad sabe abarcar los fugitivos matices de las cosas”…

Ilustración de 1920

 

En 1923 la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas le otorga una pensión en París. María Luisa Pérez Herrero recibe entonces un homenaje-despedida el día 27 de abril, tras el cual se trasladó a París y a Bélgica. El banquete de honor fue organizado por los profesores, compañeros admiradores y amigos, que deseaban ofrecerle su testimonio de admiración.

Fue un año de intenso trabajo para la artista y fruto de ese viaje, será premiada tres años más tarde en la Exposición de Cádiz de 1926.

Fotografía de la revista Blanco y Negro, 1934

 

Presentó obras a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1924 y ya finalizado su viaje, volvió a exponer los paisajes de Francia y Bélgica en el Salón de Exposiciones del Circulo de Bellas Artes en diciembre de 1925, recibiendo nuevamente la visita de los reyes y elogiosas críticas,  como esta, firmada por L.P.S. en la que destaca: “El triunfo logrado por esta notable pintora de paisajes no ha sido para nosotros una sorpresa. Lo esperábamos. La corriente y curso de su arte estaba definido para cuantos seguimos con interés las cuestiones que afectan al cultivo y desarrollo de las artes-bellas… La Pérez Herrero ha creado con fortuna esos sus cuadros, todos bellos y todos distintos. La mayoría de sus paisajes parecen querer ser y vivir por sí mismos, codiciosos de soledad y silencio. En los canales y viejas calles de Brujas todo parece sumido en el recuerdo de glorias. Quizá las primeras obras de la Pérez Herrero pudieron darnos la impresión de sentimiento de melancolía, de pesadumbre… del sentimiento romántico de Santiago Rusiñol… Desde entonces han pasado algunos años…”

«Melancolía«, aparecida en la revista La Esfera

 

Hesperia firmó en la revista Gran vida otro texto: “Tarea grata para la memoria es recordar la labor expuesta en el Círculo de Bellas Artes por María Luisa hace dos años; era toda una promesa de un porvenir halagüeño; …al contemplar sus nuevas producciones, realizadas unas entré la bruma del Sena, otras bajo el cielo de Bélgica, algo parecido al nuestro, hemos tenido la inmensa alegría de ver en sus lienzos, más enérgicos quizás, la misma serenidad que cuando marchó; ha retenido en ellos todo cuanto sus ojos contemplaron, sin ningún afán innovador, abstrayéndose con resolución inquebrantable del ambiente casi anárquico que la rodeaba. Esta firmeza suya en seguir el camino, comenzado acertadamente, en medio de una Babel de tendencias, en el centro de las exaltaciones y estridencias de unas u otras nuevas orientaciones del arte, nos demuestra que la base sobre la que desarrolla sus actividades nuestra artista es sólida, pues únicamente así puede permanecerse inmutable, sin el más leve contagio de influencia alguna. Indudablemente, el ardoroso celo en el estudio allende la frontera ha contribuido a que adquiriese mayor dominio en su técnica, cada vez más robusta, más resuelta. La diafanidad de su paleta se ha acentuado; esas notas grises, tan finas, …tiene, sin embargo, una vaporosa transparencia… Los efectos de sol en esos trozos de los jardines tienen la natural luminosidad…. El estímulo de la recompensa obtenida; el afán de demostrar al regreso que no se malgastó el tiempo; la ilusión del éxito, hicieron redoblar sus esfuerzos, trabajar intensamente, logrando que su labor fructífera, de una gran fecundidad, obtuviese la deseada aprobación unánime, a la par que el avance dado con tal brío la colocara entre las de los buenos paisajistas. Ante la nueva obra de María Luisa, de conjunto acertadísimo y bello; ante la realización de esperanzas concebidas, hemos de pensar con verdadera alegría que si su enérgica voluntad y la fe en sí misma le han dado valor para salvar dolorosos escollos y conseguir colocarse en primera fila, pronto, si, como es de esperar, sus ánimos no decaen, la veremos ocupar un puesto de honor, llegar a la cúspide de esa cumbre tan soñada, a la que pocas veces se llega joven aún”.

«Oración»

 

Los comentarios fueron unánimes. En otro artículo se lee: …”María Luisa Pérez Herrero es una pintora que hermana con feliz acierto el tecnicismo aprendido de los viejos maestros y la clara y moderna visión de los bellos paisajes, que traslada al lienzo Ubre de todo prejuicio, buscando reflejar en su obra la verdad y la emoción. Y tanto busca lo emotivo María Luisa, la gentil artista, que en ocasiones hace literatura con sus cuadros, porque en ciertos paisajes y apuntes se observa el atormentado espíritu de la autora, a quien impregnan de un sentimiento romántico, melancólico, él ambiente gris de las grandes urbes en que se agitan entre brumas y lluvias las vidas afanosas de las multitudes, o hacen soñadora los lagares solitarios y- sugeridores que recuerdan tiempos pretéritos y gloriosos. La obra de María Luisa Pérez Herrero, realizada con verdadero amor, atrae por su sinceridad y sencillez. No se advierten en ella afectación ni deseo de asombrar con procedimientos nuevos o extravagantes. Está hecha honradamente por quien tiene medios de halagar el snobismo de los que alardean de modernos o de conseguir el aplauso de la galería. Ni unos ni otros son adulados por la artista, a quien no faltan los plácemes del público, el premio de la crítica y el éxito de venta Todo se lo merece la trabajadora e Inteligente pintora”.

La artista en Mundo Gráfico

 

Y justo cuando empezábamos a dejar atrás críticas en las que se hace referencia continua a su condición de mujer, la Unión ilustrada publicó un artículo firmado por otra mujer llamada Regina, en el que se comenta en tono más que jocoso que: …”-Esta muchacha .pinta como un .hombre-… -Yo creo lo contrario, que pinta : como mujer -las mujeres no tienen generalmente esa maestría, ese verismo, y los asuntos, si se quitan las flores y los niños… – i Ah, vamos! Tú te refieres a las que disculpan su ñoñería» con un sexo, sin tener en cuenta que esa incapacidad de hacer acosas serias también se da en los hombres… Creo que si la mujer tiene verdadero talento, puede y debe hacer las cosas con la misma maestría que cualquier hombre; y, sin embargo, su obra ha de ser en todo momento viril. Aquí tenéis un ejemplo. María Luisa Herero pinta como un hombre y siente como una mujer que es. Sus cuadros, irreprochables en la factura, podrían ostentar en lo que a dominio de la técnica se refiere una firma masculina; pero un espíritu varonil no podría darles en esa ternura de interpretación, esa dulce melancolía tan femenina. -Tienes razón-asintió Marichu- se puede ser muy femenina sin ser ñoña”…

Nuevo Mundo, 1925

 

Presentó obra también a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1926 y en 1927 vuelve a realizar una exposición en el Lyceum Club Femenino que fue muy bien acogida con críticas como: “María Luisa Pérez Herrero sigue con inquebrantable tesón y entusiasmo su buen camino elegido, o sea desarrollando su actividad siempre al impulso del sentimiento y, por lo tanto, sin preocupaciones de evolución ni esnobismos. Una vez más esta artista ha traspuesto las fronteras, ha pasado entre la exaltación de diversas tendencias, logrando salir libre de todo contagio; su nueva obra, que hace bien poco hemos contemplado, así lo demuestra; en los bellos paisajes de Brujas, Holanda y París hay una enérgica resolución, una firmeza hay en permanecer fiel al íntimo sentir, que tarde o nunca podrá quebrantar ninguna de esas modalidades tan en boga e insustanciales. Nuestra amiga, hoy por hoy, unifica la acción con el sentimiento. ¡Dios le conserve la perseverancia!”.

«Estampa«, 1929

 

O esta otra: “Acaso sea María Luisa Pérez Herrero una de las artistas que con mayor firmeza va creándose una personalidad en la pintura, y, sin duda ninguna, puede afirmarse, que nadie como ella trabaja y lucha en busca de aquella suprema fórmula de la belleza, que es ideal de todo aquel que a las artes consagra su obra. María Luisa recorre el Mundo, en su ansia de nuevos horizontes, y en todos lados recoge con delicada emoción y exquisita factura los paisajes que son regalo de los gemidos y sugieren ideas a la imaginación. Los cuadros de María Luisa Pérez Herrero -yo poseo uno que no vacilo en calificar de primoroso- son una demostración irrefutable de la marcha triunfal que sigue la inteligente y gentil pintora. Los paisajes españoles, las tierras holandesas, las viejas ciudades belgas, los bellos rincones de Francia, canales, calles, jardines. palacios, puertos, todo, en suma, cuanto impresiona la retina de nuestra compatriota tiene su interpretación justa y personalísima en los lienzos que manchan los pinceles de la joven pintora. Y por esto sus Exposiciones son éxitos rotundos de público, de crítica y de venta, que no sólo de aplausos viven los artistas”.

Gran Vida, 1926

 

A finales de 1928 realizó otra exposición en la Sociedad de Amigos del Arte, muestra que recogía sus obras, “interesantes recuerdos de sus recientes viajes por Francia, Bélgica e Italia”, cuyos cuadros son “muestras felicísimas de un fino impresionismo rezagado”… “Desde aquella muchacha … recién salida de la Escuela de San Fernando, a la que atraían los atardeceres otoñales de la Moncloa y del Retiro y las frondas de Aranjuez, a esta joven que se enfrenta con los parquea parisinos, sumidos en la niebla, con las silenciosas calles de las viejas ciudades belgas y con las piedras doradas de los antiguos edificios de Venecia y Roma, hay un corto período de tiempo en que su arte se depura precipitadamente y en el que esta notable paisajista logra captar mejor cada día que transcurre la infinita poesía de los paisajes que ve”.

Gran Vida, 1926

 

Luis León firmaba en la Unión patriótica, un artículo titulado “Los paisajes de María Luisa Pérez Herrero” en el que reseñaba que “emocionan por su sinceridad. Nada de convencionalismos ni de efectos rebuscados y artificiosos. Nada de amaneramientos de estilo, ni de audacias más o menos avanzadas, para seguir la moda. La artista se ha colocado ante el natural, sin prejuicios ni preocupaciones; una sensibilidad exquisita y susceptible de ser impresionada, un talento comprensivo, una noble sinceridad y un temperamento capaz de trasladar al lienzo las notas de color, de armonía y de belleza que han pasado por su alma. Lo que la ilustre paisajista ha llevado a sus cuadros, no son las frías copias del natural, sino sus propias emociones transformadas en luz, en acordes cromáticos y en bellas formas vibrantes de vida… ese es el supremo encanto de estos paisajes. Y en su sinceridad está el secreto de su valor…A través de las tonalidades y las líneas de estos paisajes aparece siempre el alma de la artista. La técnica es sencilla y sobria, desprovista de afectación. No se ve nunca la preocupación de producir efectos exteriores… Ella refleja los bellos matices del natural, pero no como espejo inconsciente, sino como un alma vibrante de emoción, que da vida al reflejo y en cada nota pone un acento de creación. Ofrece, pues, el conjunto de esta obra lo que en arte tiene más valor: personalidad, carácter y la noble orientación de un idealismo”.

Paisaje de Alsasua

 

Para José Francés, esta exposición supuso el triunfo de la artista y así lo relató en La Esfera, en un extenso texto del que destacamos: “María Pérez Herrero es la nómada apasionada de los lugares melancólicos… aprendió en los jardines rusiñolescos… bajo la sombra tutelar del viejo pintor catalán…pero en El Paular se evadió del rusiñolismo… su paleta gana en elementos cromáticos. No hay tanto verde de arquitecturas vegetales, ni tantos ocres y cadmios de otoño… Después se suceden los viajes… el pozo cromático no se agota…la señorita Pérez Herrero es una elegíaca del paisaje, como Rusiñol es un paisajista elegíaco…si al principio parecía coincidir con el maestro catalán, luego abandonaría las coincidencias temáticas y tonales para decir con acento propio la misma modalidad espiritual… temas preferentes que vemos reiterados sin fatiga ni obstinación. Al contrario, fluidamente, deliciosamente atractivos, con algo nuevo e inédito… Cada vez la encontramos mejor dueña de sus facultades y más aprovechada de la natural educación estética recibida. Cada vez también más afirmativa de su personalidad, sin peligro de amaneramiento… La exposición que ahora celebra en el Salón de Amigos del Arte tiene el valor consagrativo y definidor”…

La artista fotografiada para Gran Vida, en 1926

 

En julio de 1929 participará en la Exposición permanente del Círculo de Bellas Artes, en el Salón de Amigos del Arte, junto a otros grandes artistas como Chicharro, Hermoso, Adsuara, Verdugo Landi, Baroja, Julio Moisés, Pulido, Urquiola, Blanco Coris, Zubiaurre, Zuloaga…

Para finalizar el año, la revista La Esfera, le dedica una página completa con la reproducción de tres de sus obras, que firma Antonio García Bouza y titula “Lo que ha hecho María Luisa Pérez Herrero”, refiriéndose a su estancia en Salamanca. Según descubrimos en el relato, un amigo salmantino, Julio Fabrés de Solís, ha dado hospitalidad en su casa a la pintora durante tres semanas. Aquello debió ser un gran acontecimiento para una ciudad como Salamanca, sobre todo porque la artista se dedicó a pintar del natural sus calles y monumentos en plena calle, rodeada de la expectación propia que atraía a niños y mayores. Allí pintó más de una docena de cuadros en la primera visita que realizaba a la ciudad… “Todo lo que ha visto y traducido con sus pinceles ha sido por ella misma buscado con esa fina perspicacia de los verdaderos artistas”…

«Escena del bosque»

 

Entre 1929 y 1934 participó con sus obras en distintas exposiciones en las que siempre aparecía reseñada como “uno de nuestros excelentes paisajistas” o “célebre paisajista”, mientras sus obras ocupaban las portadas de prestigiosas revistas como Blanco y Negro o La Esfera y colabora en otras publicaciones como la revista Ellas, Semanario de las mujeres españolas, dirigida por José Mª Pemán, junto a Rafael Fernández Cuevas, «Osear» y Manuel Pedros..

«Interior con jarrón de crisantemos»

 

En 1930 la pintora visita la Puebla de Bolívar, en Vizcaya, tierra donde nacieron los antepasados del héroe. La prensa recoge el viaje…”Todo Puebla de Bolívar, con su ambiente de poesía y su atmósfera de luz, ha pasado a los lienzos de María Luisa Pérez Herrero… Diez y seis cuadros… magnífica obra, en verdad… por la perfección artística con que ha sido realizado… Los cuadros son de un inmenso valor histórico y de extraordinario mérito artístico… y figuran en una Exposición que, con motivo del Centenario del Libertador, ha de organizarse en Venezuela. Será indudablemente un maravilloso éxito. Venezuela sabrá apreciar como es debido la delicadeza del homenaje y el valor de la labor artística”.

El Liberal, 1928

 

Presentó dos cuadros a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1932 que merecieron el calificativo de “acertadísimos”.

Distintas ilustraciones aparecidas en La Esfera, en 1929

 

A la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1934 presentó dos obras tituladas  “Urdiain (Navarra)” y “Por tierras de Navarra”. En la inscripción situó su domicilio en la calle Isaac Peral, nº 12, 1º.

La exposición, celebrada en los Palacios del Retiro madrileño, se inauguró el día 24 de mayo y contó con la presencia del Presidente de la República y de Miguel Blay, Vicepresidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores.

«Canal de Brujas»

 

La artista había llevado sus obras y horas antes del “vernissage”, se sintió indispuesta.  El rápido desenlace de la funesta operación de apéndice a la que fue sometida “in extremis”, fue devastador, falleciendo dos días después, el 26 de mayo de 1934. Sus restos descansan en el madrileño cementerio de La Almudena.

La prensa recogió la triste noticia: “Casi repentinamente, en plena juventud, cuando las ilusiones de su arte parecían más próximas al triunfo, ha fallecido ayer en Madrid la notabilísima pintora María Luisa Pérez Herrero. La noticia causará dolor y sorpresa. Su pujante vigor artístico, puesto de manifiesto en la actual Exposición de Bellas Artes, donde se admiran dos obras suyas de las más destacadas del certamen, era promesa de esa consagración a que todos los artistas aspiran… fue prototipo de pintoras disciplinadas. Se formó en el estudio, a fuerza de constancia y vocación y había llegado, tras una lucha dura, pero sin claudicaciones ni desmayos, a ese grado de madurez y maestría que acreditan sus últimas obras. ¡Triste es pensar que son las últimas! Lo mejor de ellas no es solo la delicadeza y ternura con que están ejecutadas, ni la emoción profunda que difunde su espíritu sereno, sino las esperanzas que hacían concebir para un futuro próximo, que la muerte ha truncado. Descanse en paz la excelente pintora”….

En distintos medios se leía… “Se podía considerar como una de las figuras más interesantes de nuestra pintura contemporánea, y a sus méritos de artista, a sus lauros oficiales, había que añadir el encanto personal, su bondad, su gentileza, su talento. Entre artistas y profanos deja un recuerdo dulce y amable que servirá de lenitivo al dolor de perderla”….

O incluso: …”Esos son para mí los recuerdos más vivos; cartas donde expresaba siempre la nostalgia de España, y sobre todo, de su Madrid y de Aranjuez… Pero nos queda su densa obra, sin efectismos ni amaneramientos moderna, sin alarde de vanguardismo llena de vigorosa espontaneidad y trazada con soberbia técnica… La última tarde que estuvo a vernos, fué el 15 de mayo, con su madre, su sobrina y una excelente amiga, que ha velado su espantosa agonía de mártir. María Luisa cortó los últimos lirios del jardín. Para el estudio, me dijo. Y viendo los rosales cuajados de capullos, tardíos por el frío tenaz, añadió: —Volveré pronto, cuando estén abiertas las rosas. Ha sido la última vez que la he visto. Y esas primeras rosas han ido en su ataúd… Asociando su nombre al de tantos pintores y tantos poetas muertos cuando prodigaban el «divino tesoro», cuando ya las promesas habían cuajado en realidades, pero estas realidades habrían la promesa de más vastas perspectivas, buscaremos el consuelo posible en la idea de que los predilectos de los dioses mueren jóvenes, frase, no por mil veces repetida, tumba las rosas y los merecidos laureles.. menos oportuna. MATILDE RAS Las amargas lágrimas son para los que cumplimos el deber de dejar sobre su Ciudad Lineal, 30 de mayo 1934”.

La Gaceta de Bellas Artes destacó sobre su socia: “En la Sala XVII están los paisajes de la infortunada María Luisa Pérez Herrero, cuando más ansias de vivir tenía y más ilusiones se había forjado. Sus dos paisajes, sencillos y delicados, nos hablan de un buen temperamento de paisajista, prematuramente malogrado, y de una artista sensible al color y que sabía ver el natural”.

La Esfera, 1929

 

A propuesta del Jurado de la Exposición de Bellas Artes, el Estado adquirió por un valor de 3.000 pesetas, la obra titulada “Urdiain”, en reconocimiento de sus méritos y homenaje a su memoria.

Días después, la Junta Directiva de la Asociación Española de Pintores y Escultores acordó abrir una suscripción popular para poner una lápida sobre la tumba de la notable pintora, haciendo pública la noticia en los diarios e invitando a los artistas expositores de la Nacional a aportar sus donativos.

La Suscripción popular abierta por la Asociación de Pintores y Escultores se publicó en todos los diarios de la época

 

Vivió también en el número 10 de la calle Ataulfo en Madrid, ​ existiendo actualmente una calle con su nombre en el madrileño distrito de Chamartín.

Firma autógrafa de la artista

 

Sólo unos meses después, en diciembre de ese mismo año, el Círculo de Bellas Artes acogía una exposición póstuma de sus obras, de “aquellos lienzos que habían quedado en su estudio… el placer estético que ha de producirnos la contemplación de su obra ha de estar unido a la tristeza que nos causa el saber que ya la artista no exista…. Obras ejecutadas en Bélgica, Francia y en diversos lugares de España”…

A la inauguración de la muestra póstuma acudieron su madre y su hermano, y distintos familiares …”que han querido honrar su memoria con la mejor ofrenda para una artista, exhibir un conjunto seleccionadísimo y delicado de toda su producción estética… con una figura, se presentan cincuenta y cinco paisajes de Europa, en sus viajes de estudio y formación… de esta ilustre paisajista”…

 

Distintos paisajes de París

 

También se leía: …”Lienzos de una evocación nostálgica, la emoción estética se transfiere al recuerdo de la artista… María Luisa fue haciendo el camino de su carrera artística. Disputaba, sin privilegio alguno, y también sin debilidad, porque es justo reconocer la fortaleza de su carácter, el puesto que pretendía alcanzar; se  lo disputaba a los demás pintores y no era ni quería ser más que un pintor más cuyos laureles fuesen otorgados por el acierto con que la mano supiera llevar al lienzo las sensaciones captadas a la naturaleza. Un concurso, un certamen, una exposición. En cada paso afirmaba su personalidad. Llegó a situarse en la primera línea de nuestros paisajistas. Sus lienzos de Aranjuez, comenzaron a colocar su nombre entre los de los pintores más interesantes de la hora actual” …

«Una calle de Brujas» 1927

 

«Rincón de la Iglesia«, 1920

 

«El Monasterio de El Paular»

 

«Casa Rectoral de Salamanca», 1929

 

«Canal de Venecia»

 

Gil Fillol, en Ahora Madrid, fue más allá. Cerraba el artículo reivindicando lo que sería justo enmendar, lo que desde estas insignificantes líneas también apoyamos: …”En el estricto sentido profesional, María Luisa fue un «pintor». Me acuerdo aún de sus primeros cuadros, cuando, esclavizada todavía por las enseñanzas del colegio, concebía entonces el paisaje un poco a la práctica casera… Ya al celebrar la Exposición en la Sociedad Amigos del Arte (enero de 1929)… María Luisa Pérez-Herrero se había hecho pintor. Era su pintura robusta, vigorosa, arquitectural; pero sin ocultar los infinitos matices de su alma femenina. Parecía pintor por la fuerte solidez constructiva y el garbo masculino de los severos paisajes. Pero en sus Obras resplandecía siempre aquel encanto ingenuo y sencillo, de belleza modesta y natural, que fue siempre el mejor ornato de su labor artística. Supo salvar, a fuerza de talento, los instantes de peligro en que las pintoras, sintiéndose pintores, abandonan definitivamente su ventajosa posición en el Arte. La ternura, la comprensión, la afectividad, todas esas hermosas cualidades de la mujer sensible que estimula el amor a la Naturaleza, suelen apagarse ante las preocupaciones de una técnica briosa y varonil. En María Luisa no cedieron al impulso de sus alientos de pintor. Se hicieron, por lo contrario, más firmes y señeras bajo el signo de su sensibilidad de pintora. Y brillaron más destacadamente en aquellos dos cuadros últimos: “Urdiain» y “Por tierras de Navarra», en los cuales la malograda artista cifraba sus legítimas aspiraciones.

Yo no sé si María Luisa Pérez-Herrero está representada en nuestro Museo de Pinturas.  Es justo que lo estén todas las pintoras ilustres que pintan como los pintores ilustres. Pero es necesario que  no falte ésta, quien, además de ser notable en alto grado, dio a sus paisajes un sello personal, inconfundible, de auténtica y sincera feminidad”.

Un año después, aún era recordada en los círculos artísticos… hasta hoy.

«Urdiain»

 

Mª Luisa Pérez Herrero y la AEPE

Al primer Salón concurrió inscrita como Dª María Luisa Pérez Herrero; natural de Madrid, donde reside, en la calle de Ataulfo, núm. 10, y presentó tres óleos, los titulados “Sol de la tarde (Aranjuez), paisaje, óleo; 1,21 x 1,29; “Hora romántica”, óleo; 0,93 x 0,82; y “Jardín de Aranjuez”, óleo; 0,86 x 0,70.

Al VI Salón de Otoño de 1925 presentó tres óleos: el titulado “El Dyver” (Brujas); 130 x 120; “Una calle de Brujas”, 106 x 88 y “Canal viejo”, 112 x 86.

Al X Salón de Otoño de 1930 presentó dos óleos, el número 211 titulado “Jardín de la Princesa” (Madrid), 1,22 x 1,30; y “Plaza del Burgo” (Brujas), de 0,93 x 0,38.

 

Buscando la tumba olvidada… entre los sepulcros que ya nadie visita

Llegamos temprano al madrileño cementerio de La Almudena donde  se encuentra la tumba de Mª Luisa Pérez Herrero. Es un día radiante de sol que invita al paseo y a la búsqueda… Llevamos las referencias aportadas diligentemente por los servicios de la mayor necrópolis de Europa, y pese a ello… es casi casi, como buscar una aguja en un pajar.

Echamos más de media mañana en limpiar de hojas secas las tumbas, por ver si en alguna figura el nombre que buscamos; el musgo, la piedra… letras irreconocibles por el paso del tiempo y el olvido, que también esculpe como pinta en algunos lienzos.

Y de pronto,  encontramos a Matías, que cuida de muchas tumbas y de su arreglo y mantenimiento. Es providencial, porque estábamos a punto de tirar la toalla, pero conocedor de su oficio, rápidamente sitúa las coordenadas y en menos de diez minutos nos encontramos  limpiando una  tumba repleta de hojas y musgo, de tiempo y olvido, ante la que aparece, por fin, una simple lápida  con un bajorrelieve en el que se adivina la efigie de Mª Luisa y unos pinceles.

El texto es escueto: A LA PINTORA Mª LUISA PEREZ HERRERO SUS COMPAÑEROS.  Rodeando el círculo, a la derecha, difícilmente se lee: A LOS 36 AÑOS.

Esta fue la lápida que en 1934 , y por suscripción popular de la Asociación Española de Pintores y Escultores, le brindaron sus compañeros como último tributo.

Cinco años más tarde, la tumba recibió los restos de su madre, fallecida, curiosamente, el mismo día que realizamos la búsqueda de la tumba de la artista, un 15 de noviembre. Coincidencia?

En 1949 recibió también los restos de su hermano Félix y un 16 de noviembre de 1977, los restos de su padre. La familia  entonces, dispuso una lápida con los nombres de los padres y el hermano, situando justo en el centro, la lápida original de Mª Luisa.

Allí duerme el sueño inmortal de los justos, que en esta vida, da igual quien hayas sido, ni los méritos que aportes… el olvido es una lápida mucho mayor que cualquier mausoleo, y a pesar de la familia y los amigos… cuando caen las hojas de la indiferencia, ya no hay vuelta atrás…

Al menos ha quedado limpia, la hemos adecentado todo lo posible. Mientras lo hacemos, le cuento a Matías su historia, sorprendido como está por el inesperado hallazgo y curioso por algo tan inusual. Sólo lamenta pensar que el sitio no ha sido limpiado en… más de treinta años, de eso dice, puede dar fe. Y sólo piensa en la tristeza de comprobar cuántas tumbas como esa, no reciben ya la visita, aunque tardía, de nadie.

Antes de irnos, un enorme gato de los que abundan en esa parte del cementerio, toma posesión del espacio rehabilitado y me conforta pensar que a partir de ese momento, Mª Luisa va a tener ya siempre compañía…

 

Inauguramos el V Salón de Dibujo, Grabado e Ilustración

 

Nuevamente de manera virtual, la Asociación Española de Pintores y Escultores inaugura una nueva exposición, el V Salón de Dibujo, Grabado e Ilustración, que debía haberse colgado físicamente en la Sala de Exposiciones del Centro Cultural Nicolás Salmerón.

Por ello, el Presidente de la AEPE, José Gabriel Astudillo, ha enviado una comunicación a todos los socios en la que se les invita a acudir a esta misma página web, en la pestaña de «Certámenes y Premios», subpestaña « Salón de Dibujo, Grabado e Ilustración», en donde cuelga ya una galería de las obras que se han presentado a esta convocatoria, así como el catálogo digital editado con tal motivo.

Los artistas participantes en el V Salón de Dibujo, Grabado e Ilustración son:

Joaquín Alarcón González

Susana Alonso de Sousa (Alonso de Sousa)

Nicolás Blanco Muelas

Irene Cantalejo

Martina Cantero Jiménez (Martina Cantero)

Mª José Carmezim Rabaça (Carmezim)

David Centelles Calvo

Ángeles Cifuentes Serrano

Gema Climent Camacho (G. Climent)

Pilar Cortés López (Pilar Cortés)

Charo Crespo

Higinio Diaz-Marta (Gini) 

Sopetrán Domènech Llorente (Sopetrán Domènech)

Carmen Durán Sanz (Carmen Durán)

Manuel Adrián Espinós Mora   

Carmen Espinosa Soto

Marta Mª Estévez Jorge (Marta Estévez)

Pilar Fernández Antón (Pilar Feran)

José María Fernández Martín (José María Martín)

María García García (M. García García)

Ana García Pulido (Ana GPulido)

Larissa González Martínez (Larisa G. Rush)

Mª Luisa González Ossorio

Mª Carmen González Pérez

Montserrat Gonzalo Tomé (Tomé)

Carmen Guerra Linares

Manuel Hernández Díaz (Manuel Hernández)

Jorge Luis Hurtado Reyes

Antonio Izquierdo Ortega

Juan Jiménez

Pablo Linares Amor

Toñi López González (Aquafonía Toñi López)

Ian Lorenzo

Juan Ramón Luque Ávalos

María R. Maluenda Gómez (María R. Maluenda)

Piedad Manchón Alonso (Piedad Manchón)

Emilio Martínez Sánchez

Geanina Miler

Ana Morales López (Ana Morales)

Ana Muñoz Reyes (Ana Muñoz )

Clara Pechansky

José Antonio de la Peña

Pilar Pérez Hidalgo

Félix Roca          

Mª Dolores Santos Castillo (Lola Santos)

Jorge Andrés Segovia Gabucio

Linda de Sousa

Arturo Tejero Esteban (Arturo Tejero)

Dolores Vallejo

Javier Vallina

José Zahonero Vera

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Esta es la galería virtual de obras del V Salón de Dibujo, de Grabado e Ilustración de la AEPE

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Y si quieres verlas todas con detalle, te animamos a ver el catálogo digital editado con tal motivo

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El escultor Dong Yang

En la edición número 86 del Salón de Otoño de 2019, la Junta Directiva de la Asociación Española de Pintores y Escultores acordó invitar a participar a los artistas chinos, fomentando así un importantísimo intercambio cultural, que había comenzado con el viaje de introducción de la centenaria entidad en la vida artística del lejano país asiático.

Para el acto de entrega de premios e inauguración del 86 Salón de Otoño, el prestigioso escultor Dong Yang, acudió expresamente desde Shanghai, por haber sido uno de los seleccionados de entre los más del centenar presentados desde China.

A pesar de que desde el mes de mayo distintos artistas chinos intentaron hacer llegar sus obras para participar en el 87 Salón de Otoño que se está celebrando en la Casa de Vacas del madrileño Parque del Retiro, finalmente no fue posible debido al estado de alarma provocado por la pandemia mundial que sufrimos.

Sin embargo, la AEPE pidió al reconocido escultor Dong Yang, fotografías de la obra con la que hubiera participado en el 87 Salón de Otoño, que ahora nos hace llegar junto con una dedicatoria en la que explica que el título de la misma es «Whisky», y se trata de la escultura de un perro Setter irlandés.

Según explica el autor, “Aunque el pastor alemán está en la parte superior de mi lista de perros favoritos, el setter irlandés tiene tal nivel de apariencia que tuve que incluirlo en mi serie de esculturas caninas.

Cabello largo castaño rojizo, radiante como el whisky agitado en un vaso de cristal, fuerte pero embriagador con un brillo dorado. El agradable paso era tan suave y sereno como la brisa a través de los campos abiertos. La mirada animada, aguda como un silbido, fue tan inolvidable… Es la expresión perfecta del paisaje irlandés.

La pieza está terminada, pero hasta que no se complete el proceso de fundición y coloración final, no se puede ver el atractivo efecto marrón rojizo con su brillo dorado. Deseo que este trabajo se pueda presentar a los artistas con los que me hubiera encantado participar en este nuevo evento de la AEPE«.

Y cumpliendo sus deseos, así se las mostramos.

Solo Arte se transforma en virtual

Queridos amigos, 

Una vez más, las circunstancias provocadas por la pandemia, hacen que debamos transformar nuestra exposición SOLO ARTE en virtual.

El cierre de la Sala Primavera de la Casa del Reloj de la Junta Municipal de Arganzuela, donde debía celebrarse la exposición física a lo largo del mes de diciembre de 2020, así lo exige.

El arte, como la vida misma, se está convirtiendo en una dura carrera repleta de obstáculos, que con la ayuda de todos, intentamos sortear con la vista puesta siempre en el mañana.

Como en alguna ocasión os decía, el sacrificio continuo que los artistas venimos haciendo desde hace ya tantos meses, tantos años incluso, tiene que reconocerse en algún momento de esta larga historia que estamos escribiendo bajo la pandemia.

El arte, que siempre puede esperar…

Desde la Asociación Española de Pintores y Escultores seguimos trabajando duramente para dar visibilidad a los artistas y promover el arte, reconvirtiendo de esta forma la exposición física que debía realizarse, en exposición virtual como ya hiciéramos de manera extraordinaria en otras convocatorias a lo largo de la pesadilla que vivimos.

Fuimos los primeros en tomar la iniciativa de realizar exposiciones virtuales durante el confinamiento, en las que muchos de vosotros habéis participado y con las que hemos hecho historia, constituyendo un claro y primer ejemplo de cómo gestionar la falta de espacios de exhibición de arte, que ahora vuelve a ser el problema.

Por eso, vuelvo a convocaros para que participéis en la exposición más vanguardista de las que convoca la AEPE, “SOLO ARTE”, que celebraremos en las mismas fechas, de manera virtual y a través de las herramientas con las que estamos trabajando desde hace casi ya diez meses.

Con el mundo digital como frontera, llevaremos a cabo SOLO ARTE de manera virtual a través de los diferentes medios de promoción con los que hace ya años trabaja la AEPE:

– La página web  https://apintoresyescultores.es  

– El canal de YouTube  https://www.youtube.com/channel/UCSg8ktnSe-rYCdZOui8hwGw/featured

– Facebook  https://www.facebook.com/groups/1172817926075763/

– Instagram  https://www.instagram.com/aepemadrid/?hl=es

– Twitter  https://twitter.com/AEPEMadrid?ref_src=twsrc%5Egoogle%7Ctwcamp%5Eserp%7Ctwgr%5Eauthor

– Google Arts & Culture  https://artsandculture.google.com/partner/asociacion-espanola-de-pintores-y-escultores

La participación será completamente GRATUITA, admitiéndose todo tipo de arte, formato, estilos, técnica y temática libre (tradicional, digital,…).

Como sabéis, SOLO ARTE es una plataforma de experimentación, desafiando lo convencional en busca de los nuevos caminos por los que se mueve el arte más actual.

Ya estamos dejando nuestra huella en la historia del arte. Juntos, lo estamos logrando.

Gracias por vuestra comprensión y apoyo.

Un fuerte abrazo para todos

José Gabriel Astudillo López

Presidente

y su Junta Directiva

Asociación Española de Pintores y Escultores

Kin Lorente

El próximo día 18 de diciembre de 2020, a las 19 h. en la Sala de Exposiciones «Eduardo Chicharro» de la AEPE, tendrá lugar el acto de inauguración de la exposición que bajo el título de «Espejismos», nos presentará el socio Kin Lorente.

Muestra que es posible gracias a la inquietud que en todo momento ha demostrado por hacer real esta exhibición, facilitando el material y aportando la ilusión propia de quien desea mostrar al mundo sus obras.

Con este motivo, se colgará en esta web el catálogo digital elaborado con tal motivo, así como una galería de obra del artista.

Todo ello puede seguirse además por el canal de la AEPE en Youtube y por las redes sociales en las que tiene presencia la Asociación Española de Pintores y Escultores.

Sin duda estamos ante una nueva emocionante cita.

La muestra nos la presenta así el propio artista:

«Espejismos es la nueva exposición que voy a presentarles.

¿Por qué espejismos? Porque la obra trata de crear estados de espejismo, estados mágicos en donde el espectador se puede sentir identificado con la obra.

La obra está hecha en gran parte en formatos circulares, con toda la simbología que el círculo conlleva (unidad, eternidad, perfección, el todo, el creador).

Son obras realizadas al óleo con texturas de papel espejo y pan de oro, con estas texturas trato de recoger la luz, reflejar las imágenes de las personas y lo que pasa alrededor de las obras.

Hay un triple efecto:

– recoger la luz

– reflejar las imágenes

– crear un movimiento en toda la obra

En mis cuadros incorporo las energías femenina y masculina buscando el perfecto equilibrio. Grupos en la playa buscando la unidad, el desnudo del alma.

También incorporo pinturas abstractas dentro de un espacio figurativo, como podemos apreciarlo en el cuadro titulado «miradas I”.

Javier González

El próximo día 4 de diciembre de 2020, a las 19 h. en la Sala de Exposiciones «Eduardo Chicharro» de la AEPE, tendrá lugar el acto de inauguración de la exposición que bajo el título de «Diálogo interior», nos presentará el socio Javier González.

Muestra que es posible gracias a la inquietud que en todo momento ha demostrado por hacer real esta exhibición, facilitando el material y aportando la ilusión propia de quien desea mostrar al mundo sus obras.

Con este motivo, se colgará en esta web el catálogo digital elaborado con tal motivo, así como una galería de obra del artista.

Todo ello puede seguirse además por el canal de la AEPE en Youtube y por las redes sociales en las que tiene presencia la Asociación Española de Pintores y Escultores.

Sin duda estamos ante una nueva emocionante cita.

La muestra nos la presenta así el propio artista:

«He elegido este título, pues fue el título de mi primera obra abstracta, y para mí fue un verdadero ejercicio de introspección y diálogo interior. Quería liberarme de referentes externos y al mismo tiempo, captar una parte de la realidad cotidiana.

Las obras que vinieron después, siguieron esa misma línea y con ellas intento establecer un diálogo optimista conmigo mismo y con el espectador. No pretendo, sin embargo, transmitir un optimismo amable, sino un optimismo que lucha para generar más belleza y un optimismo que no está libre de dificultades. Con un “buscado” dinamismo geométrico de trazo espontáneo invito a fluir, alternando el movimiento con la quietud, la intensidad con la frivolidad.

Mi pintura es una pintura de contrastes de color y de forma que pretende buscar la armonía y transmitir en el espectador una alegría serena, es la síntesis entre las influencias recibidas y mis propios anhelos e individualidad que cristalizan para producir un lenguaje en el que forma y color expresan por sí mismos».

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