La última tumba de Goya

La Ermita de

San Antonio de la Florida de Madrid

 

Cúpula de la Ermita de San Antonio de la Florida de Madrid, pintada por Goya

 

La ermita de San Antonio de la Florida es la única superviviente de las dedicadas a San Antonio de Padua que hubo a las afueras de Madrid.

Desde el siglo xix se celebra en sus cercanías la verbena de San Antonio de la Florida  cada 13 de junio, considerada popularmente una de las primeras verbenas del año, que con el tiempo ha pasado de romería a verbena y en donde se realiza el ritual de los trece alfileres, así como la recogida de panes del santo.

Tras dos ermitas que fueron derribadas y levantadas por Carlos III  y Carlos IV, finalmente se construyeron las que hoy conocemos, que formaban parte del Palacio de la Florida.

Desde 1929 son dos ermitas similares: una que ofrece al público las decoraciones murales de Francisco de Goya, siendo además museo y panteón del pintor, y la otra que  está habilitada sólo para el culto religioso.

Goya fue designado para decorar la ermita, trabajo que le ocupó seis meses, de agosto a diciembre de 1798. La parte más espectacular de sus pinturas es la cúpula. Ahí está representado el milagro de San Antonio de Padua que, transportado por los ángeles a Lisboa, la gracia divina hace que un difunto conteste a las preguntas del juez para confirmar la inocencia del padre de San Antonio. Esta obra tiene 6 metros de diámetro. En ella se ven las figuras del difunto, los padres del santo y el propio San Antonio, apreciándose el paisaje y consiguiendo la ilusión de estar a cielo abierto. Aquí, el pueblo de Madrid (majas, chisperos, caballeros embozados) está presente apoyándose en la barandilla de la base de la cúpula, logrando un gran realismo. El ayudante de Goya en la realización de estos frescos fue su discípulo Asensio Juliá.

     

Exterior de la Ermita de San Antonio de la Florida de Madrid

 

En el interior de la ermita, a los pies del presbiterio, se encuentra el panteón del pintor, con la lápida del cementerio de Burdeos, ciudad francesa en la que falleció. Curiosamente, comparte la sepultura con su gran amigo, Martín Miguel de Goicoechea, ya que cuando fueron enterrados en ella el 29 de septiembre de 1919, después de ser desenterrados en Francia, se prefirió dejarlos tal como estaban en el cementerio francés para evitar un error en la identificación de los restos mortales. Pero los restos del pintor no descansan de forma completa en este panteón: el cuerpo de Goya no tiene cráneo ya que se cree que fue separado del resto del cuerpo para hacerle análisis frenológicos.

Tumba de Francisco de Goya, en el interior de la Ermita de San Antonio de la Florida de Madrid

 

 

 

 

 

Pinceles y cinceles. Juntos, por amor al arte

La Junta Municipal de Hortaleza ha vuelto a contactar con la Asociación Española de Pintores y Escultores.

El éxito que supusieron las exposiciones que la entidad desarrolló el pasado año 2020, en EL SILO DE HORTALEZA, pese a la pandemia, bajo el título de PURO ARTE y GALDÓS: HOMENAJE AL ARTISTA, fueron nuestra tarjeta de presentación.

Una tarjeta excelente en la que tanto el Concejal como la empresa de gestión cultural que tiene asignada el Silo de Hortaleza, pudieron ver la calidad de los artistas que presentamos en las dos exposiciones.

Animados por unos resultados inmejorables, se nos ofrecería nuevamente EL SILO, para llevar a cabo tres exposiciones en tres meses seguidos, desde mediados de septiembre a principios de enero de 2022.

La Asociación Española de Pintores y Escultores ha hecho historia justo este año, y a pesar de la covid-19, cerrando un total de trece exposiciones propias que se llevarán a cabo desde febrero a diciembre de 2021.

Consideramos que las convocatorias existentes ya son suficientes para la entidad, que mantendría actividad en casi todos los meses del año, duplicándola y triplicándola en algunas ocasiones.

Y llegados a este punto, es justo cuando podríamos llevar adelante el proyecto tan largamente ansiado por el Presidente y la Junta Directiva de la AEPE, que hemos bautizado como PINCELES Y CINCELES: JUNTOS, POR AMOR AL ARTE, y que básicamente consistiría en conseguir espacios expositivos para los socios artistas de la entidad.

Y lo que es más importante, conseguir que los gastos de las exposiciones, estuvieran prácticamente cubiertos económicamente.

Un logro que nos pone en el camino correcto de ayuda al arte y los artistas, y que nos confirman en la línea del trabajo que realmente llevamos buscando desde hace ya años.

La oferta expositiva para EL SILO DE HORTALEZA comprendería desde mediados del mes de septiembre hasta principios de enero de 2022.

Y se concretaría en 6 plantas del edificio, que corresponderían a dos artistas por planta, y que se alternarían entre pintores y escultores.

De esta forma, las exposiciones a realizar serían:

Exposición 1: del 17 septiembre al 17 de octubre de 2021

Exposición 2: del 19 de octubre al 21 de noviembre de 2021

Exposición 3: del 23 de noviembre al 9 de enero de 2022

Cada exposición de 12 artistas tendría incluido el transporte de ida a Agepost, para centralizarlo todo, así como el montaje y desmontaje de las exposiciones que se englobarían en realidad en una sola.

Pero además se haría un cartel anunciador y un digno catálogo que incluiría a los 36 artistas de las tres exposiciones.

Un alivio para los artistas, que no tendrían que asumir los costes que representaría una exposición en solitario o colectiva, y que se verán coordinados, arropados, acompañados y protegidos por la AEPE.

Para evitar que la falta de compromiso de algunos artistas  repercuta negativamente en el resto, y sobre todo en el proyecto, se ha  estipulado que cada uno paguaría un total de 100 euros simbólicos, que asegurarían su interés, confirmarían su participación y les «obliguaría» a prestar todos su apoyo al proyecto, en la idea de evitar vacíos que no benefician a nadie, pero que en nuestro caso, nos señalarían de forma penosa por no saber gestionar un espacio, cuando llevamos 111 años haciendo esto mismo.

Como seguramente también sabéis, desde hace años, mantenemos abierta en la sede un listado de artistas interesados en exponer en cualquier momento y situación en el caso de que hubiera salas disponibles, así que no ha sido difícil articular una propuesta en la que contar con artistas dispuestos a exhibir su obra.

Y para evitar que todos escogieran las mismas fechas y plantas del edificio, se procedería a realizar un sorteo por el que se asignarían las fechas y las plantas, de forma que ninguno de los artistas pudiera decir que no ha sido tratado de igual manera por los gestores del proyecto, cuya responsabilidad recae en nuestra Secretaria General, Mª Dolores Barreda Pérez.

La propuesta se centraría en elegir estilos diferentes para que en cada exposición hubiera una variedad y una calidad de técnicas para todos los gustos. De ahí que sean disciplinas y estilos completamente distintos.

 

La estatua de Goya, obra del socio de la AEPE José Llaneces

 

Situada en la Glorieta de San Antonio de la Florida, frente a la Ermita del mismo nombre donde se encuentra la tumba de Francisco de Goya.

El autor de la magnífica escultura ante la que se ha depositado la corona de laurel es el que fuera socio de la AEPE, el escultor, pintor y fotógrafo José Llaneces.

El artista envió desde París en 1901, su estatua sedente de Goya, que cinceló y fundió de su propio bolsillo y que finalmente regaló al Estado español en 1904 y que hoy es de propiedad municipal.

Como vemos, nuestros socios han sido siempre generosos con las bellas artes y con la sociedad y aún hoy siguen siéndolo, constituyendo uno de los rasgos fundamentales de la Asociación Española de Pintores y Escultores.

Nacido en Madrid el 10 de septiembre de 1864, su inclinación artística surge desde  niño,  en  el taller del fotógrafo Herbert y de su formación en la Escuela de Artes y Oficios. También acude a la Escuela Superior de Pintura de la Academia de San Fernando y es copista en el Museo del Prado.

En 1886, se instala en París, donde se centra en la pintura de género y de casacones, al amparo del éxito comercial que esta temática alcanzó en el mercado internacional, imbuido en la estela artística de Fortuny.

Su amistad con Francisco Domingo, conocido en el mundo artístico argentino, le abre las puertas del mercado bonaerense, de donde recibe importantes encargos no solo de pintura, sino también de escultura.

Secretario de la Sociedad de Artistas en París, es nombrado en 1894 caballero de la orden de Carlos III, en 1901 caballero de la Legión de Honor y en 1902 comendador de la real orden de Isabel la Católica.

A principios de siglo vuelve a España y se dedica a la ejecución de retratos, que combina con la pintura de paisaje y de escenas populares anecdóticas que recoge en diversas ciudades.

Goza de la protección de la realeza, siendo numerosos los retratos que pinta de la reina María Cristina y de miembros distinguidos de su corte.

Pone fin a su vida suicidándose en Madrid el 11 de diciembre de 1919.

En 1925, el Salón de París le rinde un homenaje con una exposición  póstuma de  su  obra realizada en Francia.

La escultura estuvo primero instalada en la escalinata norte del Museo del Prado, pasando en 1925 a la escalera principal de la Casa de la Villa y finalmente, en 1986, pasó a su ubicación actual de la glorieta de San Antonio de la Florida, sustituyendo a la magnífica cabeza de Goya de otro de los socios de la AEPE, el escultor Juan Cristóbal, escultura que hoy se encuentra en los jardines del parque de San Isidro de Carabanchel.

Se trata de una estatua de bronce sobre pedestal  de granito  que representa a Goya, en figura completa y sentada en una silla estilo «Imperio»,  vestido con  ropaje de  la época (camisa con chorreras, pantalón ajustado por debajo de las rodillas, sobre las medias, y casaca abierta) y en actitud de meditación y reposo, con una paleta y unos pinceles en su mano izquierda, en los bajos del sillón, un par de libros apoyados en el suelo y un cartapacio de canto y semiabierto donde se lee la inscripción en relieve: AGUA / FUERTE. En el lateral derecho consta una placa con la inscripción en relieve: FUNDICION ARTISTICA / MASRIERA y CAMPINS, mientras en el opuesto se ha inscrito directamente con letras en relieve el nombre del escultor: J. LLANECES.

 

En el frente principal se inscribe una lápida oval horizontal de caliza de Colmenar con la inscripción simulando caracteres manuscritos, de la firma y rúbrica del pintor: Fran. de Goya, y debajo, la inscripción, con caracteres asimismo rehundidos y pintados: FUENDETODOS 1746 / BURDEOS 1828.

Sobre el frente posterior se adosa una placa también caliza que muestra la inscripción rehundida: EN ESTOS LUGARES / DE LA ANTIGUA / QUINTA REAL DE LA FLORIDA / FRANCISCO DE GOYA / BUSCO INSPIRACION / PARA DOS DE SUS CREACIONES INMORTALES / LOS FRESCOS DE LA IGLESIA / DE SAN ANTONIO DE LA FLORIDA / PINTADOS EN 1798 / EN LA QUE REPOSAN SUS RESTOS / Y EL CUADRO DE LOS FUSILAMIENTOS / DEL TRES DE MAYO/ PINTADO EN 1814 / / LOS HEROES QUE ASI MURIERON / POR LA LIBERTAD DE LA PATRIA ESPAÑOLA / DESCANSAN EN LA CRIPTA / DE LA CERCANA ERMITA / DE LA MONTAÑA DEL / PRINCIPE PIO

José Llaneces fotografiado en 1928

 

 

Goya íntimo

Pintor universal

Por Mª Dolores Barreda Pérez

 

Goya era de estatura mediana, cabello moreno, rostro regordete, algo colorado, con grandes ojos negros, nariz gruesa y boca grande, de temperamento y genio vivo que en la galería de tipos hispanos suele asociarse al aragonés: «En acordarme de pintura y Zaragoza, ardo vivo«, genio que suavizó con el ejercicio de su pasatiempo principal, la caza, que practicó con los propios Reyes y el infante Luis de Borbón, su benefactor y hermano del monarca.

No tuvo formación erudita, pero el trato con la Corte y los amigos que hizo, así como el viaje de formación por Italia (tras el cual entendió bien la lengua italiana) lo pulieron bastante. El horizonte de imágenes artísticas que acumuló debió de ser excepcional, siempre en constante incremento gracias a la inquietud vital del artista.

El clamor multitudinario y el olor a muchedumbre no le agradaban, quizás porque  los conocía, bien por haberlos provocado con su ironía y hurgado con su ferocidad.

Amigo de hombres inteligentes, apasionado de mujeres bellas, el tufo de las glorificaciones como decimos, no le era grato.

Goya era elocuente por sí mismo. Su mirada, su arte, sentía la curiosidad de verlo todo y reflejarlo todo: ensueño y realidad, fantasía y exacta copia del natural, realeza y plebe, hombres de pensamiento y de acción, monstruos y mozas garridas, madamas y rudos toreros, místicos y merendolas populares, aristócratas vestidos de majos de gentil apostura, escenas galantes y episodios trágicos, elegancia cromática en los tapices y sombras murales en la Quinta del Sordo, el horror de las escenas de los fusilamientos y la gracia voluptuosa de la maja, el crudo naturalismo de Los Disciplinantes y el misticismo profundo del Cristo Crucificado, el zumbón regocijo que se adivina en las alusiones a Velázquez y la feroz y despiadada sencillez de los Caprichos y los Disparates, la diáfana y sutil delicadeza de grises, amarillos, sienas, rojos y blancos de sus retratos y la hosca fiereza tonal de sus retratos de Burdeos, el acusador alegato pacifista de Los Desastres y el brío de jugador con la muerte de La Tauromaquia.

Se le describe como huraño, intérprete de pesadillas y personajes generativos, que ahora descansa en el Olimpo de la sátira.

A los 46 años se quedó sordo, y sólo quien haya convivido con alguien que sufre de sordera, sabe de las consecuencias no sólo físicas que puede ocasionar la pérdida de audición, como cansancio, cefaleas, vértigos, estrés, problemas de sueño, estomacales… o aumento de la presión sanguínea, sino de cómo afecta también a la estabilidad emocional, haciéndoles ser menos extrovertidos, con creciente riesgo de desarrollar una depresión, fobia social, trastornos de personalidad varios y hasta ansiedad.

Hoy en día lo entendemos, pero con los modernos audífonos y aparatos, la sordera queda como una enfermedad menor, pero en un tiempo y una época en la que sólo se podía leer, y escuchar, por supuesto también hablar, la sordera se transforma en una barrera insalvable que debía afectar muchísimo a quien la padecía, convirtiéndose en un aislamiento total que con toda seguridad cambiaría la personalidad, el carácter, el genio, el humor y todo lo que podamos añadir al respecto.

Así que aislado, se volvió huraño, sí. De repente, estaba solo con él mismo en su cabeza, oyendo únicamente sus pensamientos, percibiendo el mundo de otra forma completamente distinta a la que hasta ese momento había vivido.

Esa introspección debió transformar su manera de ver, entender y asimilar el mundo que le rodeaba, que hasta ese momento conocía y dominaba, pero que se vuelva ahora diferente y cambiante, hostil.

Se sabe que conoció el lenguaje de signos porque en uno de sus grabados realizado en 1812 se ven manos representando las letras del alfabeto. Al menos lo intentó.

Y así, pasó de oír el mundo a escuchar el silencio que produce un alma atormentada sin más sonidos que los que el pensamiento evoca.

Quizás por eso mismo pintara sonidos y no colores. Quizás fue eso lo que trastornó  su  genio y  su figura hasta llevarle a una frenética huida de las formas típicas y tópicas del arte y la pintura.

 

La Romería de San Isidro, estética de lo desagradable, cuerpos deformes y expresiones de ansiedad, angustia, locura y pesadez que denotan desesperación total

 

Si ya eres un pintor reconocido, de cámara, con acceso al rey y a la corte, si no te interesa medrar, ni has medrado, ni alcanzar gloria y fama, que ya tienes, ni eres avaricioso ni ambicioso, si has visto horrores, una guerra, desastres inimaginables, el hambre, la enfermedad, la vileza humana, si te asquea una sociedad corrupta, llena de advenedizos, que deja de lado los enunciados básicos de la ilustración en un país necesitado de cultura, repleto de ignorancia e ignominia, si ya lo has visto y oído todo… y te quedas sordo… te centras entonces en aquello que más te apasiona, te refugias en lo que siempre has deseado en la vida, en pintar.

Y lo haces ya sin tener que dar gusto a necios, ni dar explicaciones a insensatos  y  botarates,  sino  plenamente consciente de pintar lo que tu genio y tu grandeza (por supuesto tu conciencia) te inspiran.

Y entonces sumas todo lo anteriormente expuesto y su mente produce brujas, sátiras, demonios, desastres, caprichos y si hubiera vivido más años, más obras de carácter negro hubiera dejado.

De Goya se ha dicho: “sintó así, vió así, comprendió así y así pintó”. Pero Goya sintió, vio  y comprendió, pintando lo que su temperamento le inspiró, para recoger como herencia el valor de sus antepasados y volcarlo en sus lienzos primorosos, creando un arte nuevo, que es la iniciación del arte moderno.

Goya ni tuvo escuela ni dejó más rastro que la gran revolución estética que solamente se puede asimilar a través de mucho tiempo, ni tampoco se dejó influir por los pintores nacionales ni por los extranjeros.

Quizás ningún artista ni en España ni fuera de ella, y viéndolo a través de todos los siglos de la historia del arte, haya llegado a un grado de personalidad en su propio arte como el genial Goya.

 

Duelo a garrotazos es una escena desértica en dónde dos españoles de rodillas se están peleando a garrotazos, es la lucha de las dos Españas

 

Nadie logró tanta popularidad, al superar el mismo escenario y ambiente, llegando a tener más valor y notoriedad, incluso para la historia, que aquello que en su derredor la generara.

No fue una vida llena de aventuras, de anécdotas irrepetibles, de accidentes determinantes, pero supo transitar por la vida de la Corte y capear los temporales y luchas cotidianas hasta alcanzar la gloria en un tiempo difícil, turbulento, tumultuoso… que le hicieron llegar a ser excepcional.

Pero el hombre, más allá del artista, es el que nos ocupa. La intransigencia le dio carácter, que imprimió en la grandiosidad de sus lienzos, en la valentía para caricaturizar los vicios de la sociedad de su época, en la intransigencia con las normas y modales frente a la incomprensión y la injusticia que campaban a sus anchas en su derredor.

Fue un creador de belleza incomparable, popular, magnífico. Compositor de coloraciones orquestales y fantásticas, de conceptos universales, que igual derrocha caricias de suaves manos al pintar niños, como desprende brujas y aquelarres con pinceles manchados con tierras y negros profundos.

Goya ante todo, tenía talento. De entre los buenos pintores y artistas que da España, pocos tienen talento, que es lo que los encumbra y los glorifica, los hace únicos, irrepetibles, los señala con el dedo acusador de la grandeza que pese a todo, a su genio, a su personalidad, a su simpatía o cordialidad, pese a ellos mismos, les distingue.

Goya ha dejado una huella imborrable en el imaginario universal en las diferentes manifestaciones del arte.

A lo largo de los años, de los siglos, cada época ha vuelto su mirada a Goya, adaptándolo a sus intereses y objetivos. El Goya de los románticos no es el mismo que el de los realistas, ni el de los vanguardistas, pero todos vuelven a él su mirada.

Y qué decir de la escena aragonesa para la que la imagen de Goya es un referente de identificación colectiva en una territorialidad casi única que se amplía y hace nacional como pocos símbolos quedan ya en España.

Ha sido la perspectiva extranjera la que ha visto en Goya el paradigma de España, contemplando su obra como el producto más acabado, rico y de más abundantes significados resultantes de la crítica y la modernidad de España.

Y así se convirtió en una de esas extrañas y escasas figuras que originan unanimidad, que resultan indiscutibles no sólo como virtuosos de su arte, sino como genios, como glorias nacionales, como aglutinantes de valores imprecisos, ejemplaridades diversas y significados eternos, al margen de ideologías políticas, tendencias artísticas o perspectivas religiosas.

Goya fue, ante todo, fiel a sí mismo, noble en la desdicha, humilde en la fama, que pintó primorosamente.

 

 

Las Medallas de la AEPE: Cecilio Pla y Gallardo

Por Mª Dolores Barreda Pérez

 

Después de ver cómo y cuándo nació la Medalla de la Asociación de Pintores y Escultores, vamos a seguir conociendo más acerca de su creador y en qué galardones se otorga actualmente, con sus correspondientes denominaciones.

 

Medalla Cecilio Pla y Gallardo

del Salón de Otoño

 

En 2017 y gracias a la propuesta que realizara el Presidente de la AEPE, José Gabriel Astudillo, bajo el título de “La plenitud de los nombres”, se acordaba la reorganización de los premios y galardones que otorgaba la institución en los distintos certámenes y concursos habituales.

Con el ánimo de honrar la memoria de los fundadores de la AEPE, para el Salón de Otoño se sustituyeron los premios de primera, segunda y tercera medalla, reservados únicamente a los socios, otorgándoles el nombre de los grandes maestros fundadores de la centenaria institución.

Fue en el 84 Salón de Otoño de 2017 cuando se establecieron los premios: Medalla de Pintura Joaquin Sorolla y Bastida, Medalla de Escultura Mariano Benlliure y Gil, Medalla de Pintura Cecilio Pla y Gallardo, Medalla de Escultura Miguel Blay y Fabregas, Medalla de Pintura Marcelina Poncela de Jardiel y Medalla de Escultura Carmen Alcoverro y Lopez.

Cecilio Pla y Gallardo

PLA GALLARDO, Cecilio   P   1910(F  )    22.dic.1860       VALENCIA       MADRID           3.ago.1934

Socio Fundador de la AEPE

Vocal y Contador de la Junta Directiva

 

Nació en Valencia, el 23 de noviembre de 1859. Fue el menor de los hijos del matrimonio formado por Sebastián Pla y María Gallardo. Recibió el bautismo en la parroquia de San Andrés Apóstol de Valencia, actual templo de San Juan de la Cruz, y le impusieron los nombres, según transcripción de la partida bautismal, de Cecilio, Joaquín y Abelino.

Su padre era profesor de Música, director de banda y encargado de partituras del Teatro Principal de Valencia.

Entre levantamientos carlistas y movimientos federalistas que desembocaron en la I República, el mismo Cecilio afirma haber nacido entre republicanos, y si bien nunca se interesó por la política, ni participó abiertamente en ella, sus tres hermanos mayores sí se involucraron en las barricadas, ya que pertenecían a los “milicianos de la libertad” (republicanos federales).

Autorretrato

 

En 1876 ingresó en la Escuela de Artesanos de Valencia, donde su padre quería que estudiara música, pero el que le asignaran como instrumento el bombardino, terminó de confirmarle que la música no era su destino.

Es en la Escuela donde despierta su interés por el dibujo y se matricula en esta disciplina mientras trabaja como dibujante de abanicos, práctica común entre los estudiantes de la época.

«En la estación«

 

En 1878 comenzó sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. Allí tuvo como condiscípulo a Joaquín Sorolla, con quien entabla una amistad que durará toda la vida.

Tras conseguir una Medalla de Plata en la Exposición de Valencia de 1879 y otros premios, se traslada a Madrid en 1880 con su amigo Carlos Mateu.

Autorretrato

 

Su primer viaje al extranjero lo lleva a cabo en 1880, estableciéndose en Roma. Desde allí, viaja por Italia, Francia y Portugal, tomando contacto con las tendencias pictóricas de la época mientras comienza a enviar obras, la mayoría de ellas escenas de género costumbristas en las que se observa la influencia de Mariano Fortuny, con las que participa en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes y con las que consigue numerosos galardones.

Regresa a Madrid y se instala en casa de su tía Pepa Pla, a quien consideró siempre su segunda madre.

«Retrato de mi madre»

 

«Retrato de mi padre»

 

Se matricula en la Academia de la Sociedad de Acuarelistas de Madrid y en 1881, junto con su amigo Joaquín Sorolla, participó por primera vez, en una Exposición Nacional de Bellas Artes. Ambos pintores pasaron totalmente inadvertidos.

«Madre e hijo en un huerto»

 

En 1882 se matriculó en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid y acudió, de forma paralela, a las clases particulares que impartía el también pintor valenciano Emilio Sala. Pla se convirtió en su discípulo predilecto y mantuvo hacia su maestro, siempre, una gran veneración. Le consultaba constantemente y mantuvieron una abundante correspondencia.

A lo largo de los años, Pla no perderá ocasión de manifestar el profundo sentimiento de respeto y admiración que guardaba hacia Emilio Sala.

«Valenciana«

 

A partir de 1883, comenzó a participar en diversas exposiciones y a obtener menciones y premios. Ese año logró la Medalla de Plata en la Exposición Regional de Valencia, promovida por la Sociedad Económica de Amigos del País.

Al año siguiente, consciente de que para obtener alguna mención en los certámenes nacionales había que presentar una pintura más “clásica”, realizó para la Nacional de Bellas Artes su “Dante”, con el que logró una Tercera Medalla. Este primer éxito oficial supuso el reconocimiento de su trayectoria artística y favoreció la reconciliación con sus padres.

«Mujeres con sombrilla»

 

Vuelve a presentarse a la Exposición Nacional, en 1887, con el Entierro de Santa Leocadia, una de sus obras de mayor formato, y obtiene, de nuevo, una Tercera Medalla. A partir de este momento, abandona la pintura de historia y rechaza, al igual que Emilio Sala y Pérez Galdós, la tendencia oficial de premiar sólo obras de este género por lo que supone de estancamiento temático en la pintura.

«Cazadores», una de las obras de la colección Maxam con la que ilustró el almanaque de 1908

 

En 1890 comienza una nueva actividad, la decoración de palacios y centros oficiales, a la que destinó buena parte de sus esfuerzos durante esta década y en la que logró destacar por su buen hacer en este género, como así lo demuestran los murales de los salones principales del Casino de Madrid y otros lugares emblemáticos de la capital como el Círculo de Bellas Artes, el palacio del conde de Valdelagrana, el desaparecido Palacio de Medinaceli de la Plaza de Colón y el de la Infanta Isabel de Madrid.

«Fuente de La Cibeles»

 

Sin abandonar su participación en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, en la de 1892 obtuvo la Segunda Medalla del certamen con Las doce.

«Juventud, retrato de mi hija» que se encuentra en el Museo del Prado

 

En 1893 inicia otra nueva actividad artística: la ilustración de prensa, actividad que mantuvo hasta 1910.

Trabajó para La Ilustración Española y Americana, El Apunte Artístico, La Risa, El Imparcial y sobre todo, para la revista Blanco y Negro, en una etapa que coincide con los años en que se consolida como pintor y la evolución de la técnica empleada en la ilustración es paralela a la que se produce en su obra de caballete, en la que parte del realismo para llegar al naturalismo.

«Jugando en el parque»

 

Utiliza una línea de dibujo muy precisa, aunque en los últimos años se aprecia la evolución del autor hacia trazos menos definidos y rasgos más amplios y desdibujados.

Cecilio Pla pintando en la azotea de su estudio rodeado de alumnos

 

Más de cien obras realizó hasta la primera década del siglo xx para esta publicación y entre ellas son muchas las que se pueden considerar excelentes obras de arte.

En 1894 viajará a Granada buscando nuevos temas para su pintura. La estancia, prevista para quince días, se prolongó durante ocho meses, en los que trabajó tanto en escenas urbanas como de plein air.

Allí conoció a algunos de los que, con el tiempo, serán sus alumnos más ilustres: José María López Mezquita, José María Rodríguez Acosta y Gabriel Morcillo, si bien también lo fueron Pancho Cossío, Juan Gris, Francisco Bores, Dalí, Ramón Carazo, Núñez Losada, Rodríguez Acosta y Solana.

El artista fotografiado en su estudio

 

En la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1895, consigue otra Segunda Medalla para Lazo de Unión. Dos años más tarde, además de lograr Medalla de Oro de la Exposición de Valencia, se presentó a la Nacional con dos de las obras más conocidas del artista: La mosca y Heroínas, que obtiene una condecoración. De nuevo lo conseguiría cuatro años más tarde con Amor vencido, obra que además obtuvo en 1900 la Tercera Medalla de la Exposición Universal de París.

El 9 de noviembre de 1900 se casó con Valentina Navarro Halconero cuando ejercía como profesor de número en el Instituto General y Técnico de Salamanca (Universidad de Salamanca), donde ocupó la Cátedra de Dibujo.

El artista en su estudio en los años 30

Mujeres detrás de una cortina»

 

En la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1901 consigue la Primera Medalla de Oro con Dos generaciones (eufemismo que enmascara la penuria presupuestaria de estos certámenes), que se haría efectiva en 1915.

En estos años nacen sus hijas, Pepita y Cristina, que serán, además de sus alumnas, modelo para muchas de las obras del pintor.

Cecilio Pla pintando en su estudio

 

Hacia 1904 reanudó sus visitas veraniegas a Valencia, interrumpidas tras la muerte de sus padres. El reencuentro con la luz, el mar y el sol del Mediterráneo es determinante para su trayectoria artística, como queda plasmado, a partir de ese momento, en muchas de sus obras. Alterna sus estancias veraniegas en la playa de Las Arenas de Valencia, con cortas estancias en Buñol (Valencia), donde residía su amigo, el también pintor Layana.

En 1906 se volvió a presentar al Certamen Nacional con varias obras, entre las que destaca el Retrato de Dña. Cecilia Yumury y San Isidro patrón de Madrid.

El artista en su estudio en 1906

 

Cecilio Pla dedicó gran parte de su vida a la enseñanza, en su estudio, cuando su prestigio se consolida, y después en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Ejerce la docencia sin interferir en la personalidad del alumno. Respetaba siempre los individualismos de cada discípulo al impartir sus conocimientos.

No pretendió nunca crear escuela para que su estilo sea imitado, sino que enseñaba a pintar.

Formó a sus alumnos para que cada uno siguiera su propia tendencia, pero dándoles, a la vez, una base técnica que les permitiera trasladar al lienzo lo que realmente querían plasmar.

«Autorretrato pintando»

 

Las preocupaciones básicas de Pla en el ejercicio del magisterio fueron, en primer lugar, que sus alumnos adquirieran una técnica “a través de un estudio disciplinado, que les permita ejercer su profesión, sin olvidar en ningún momento que es imprescindible el sentimiento y el corazón”. La segunda preocupación era el futuro profesional de sus alumnos, como manifiesta en varias entrevistas, en la Cartilla de Arte Pictórico y en su discurso de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

«La mosca»

 

En 1910, a la muerte de su maestro Emilio Sala, toma posesión de la Cátedra de Estética del Color y Procedimientos Pictóricos en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid.

«Mar dormida»

 

Publicó, en 1914, la primera edición de su Cartilla de arte pictórico, obra que él define como un sumario de consejos prácticos para estudiantes de Bellas Artes y que es un puente para comprender la Gramática del Color que había publicado su maestro, Emilio Sala.

«Verbena»

 

En la Cartilla desarrolla un método de enseñanza neutro, centrado en la técnica de la pintura. En el capítulo “Resumen” afirma que si se siguen las pautas de este aprendizaje se conserva libre la personalidad y el temperamento del que estudia, ya que sólo pretende educar el aparato visual para que, al leer del natural, se obtengan los mejores resultados.

En 1914 presentó a la Nacional otra de sus obras más conocidas La esposa del pintor, Dña. Valentina Navarro y dos años después, al mismo certamen, el Retrato de su hija. Juventud.

«La condesa de Yumuri»

 

En 1917 la Asociación de Pintores y Escultores de Madrid le nombró Contador de la Junta Directiva que presidía el pintor Manuel Benedito y donde ejercía de secretario José Pinazo. Realizó, en 1920, una exposición individual en el Real Club Astur de Regatas, que incluía treinta y cinco obras entre las que se encontraban Mar Dormido y Noche de luna (boceto este último de la más conocida Pleamar).

En 1922 presentó, en el Bazar Masaveu de Oviedo, una nueva exposición, la mayor parte de las obras eran “notas de color”, pequeñas tablas o lienzos de playa, totalmente impresionistas, obras características de Cecilio Pla en sus últimos años.

«Paisaje»

 

El 23 de marzo de 1924 tomó posesión de su cargo de académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Ocupó la plaza destinada inicialmente a Sorolla, quien, una vez nombrado académico, tras haber presentado el cuadro y el texto de su discurso, falleció antes de tomar posesión; como era de esperar, su discurso fue un muy sentido recuerdo y homenaje a su paisano y amigo.

«Retrato en la playa»

«Retrato en una tumbona»

 

En 1925 formó parte del jurado de las Exposiciones de Bellas Artes a las que tantas veces él mismo se había presentado. Volvió a presentarse, el año siguiente, con Lirio entre lirios. En estos años la mayor parte de su producción artística la realizaba en la playa de Las Arenas de Valencia. Abundan las escenas de playa, de pequeño formato, de pincelada suelta e intenso colorido, llenas de niños, que él mismo denomina “colorines”.

En 1928 es nombrado, por unanimidad, académico de número de la Academia de San Carlos de Valencia y el mismo año publicó la segunda edición de su Cartilla de Arte Pictórico, que vuelve a dedicar a su maestro Sala.

«Cupido lloroso»

 

En 1931 se jubiló como profesor de Estética del Color en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, estando gravemente enfermo con una congestión pulmonar en el mes de julio, de la que se restablecerá, aunque su salud quedará comprometida.

En 1932 recibió de sus alumnos un homenaje, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

«Jugando en la playa» 

 

Fue nombrado hijo predilecto de la ciudad de Valencia en 1933. Con este motivo se celebraron numerosos actos en su ciudad natal. Entre otros un homenaje y una exposición en los salones de la Federación Industrial y Mercantil, con treinta y una obra y ochenta y siete apuntes de playa.

«Cecilio Pla» por Ulpiano Checa

 

Murió el 4 de agosto de 1934, en Madrid, rodeado de su familia y demás parientes. Pese a las fechas estivales, en las que la capital se queda casi desierta, fueron muchas las personas que se unieron al duelo en la conducción del cadáver hasta la Sacramental de Santa María, en donde recibió sepultura.

Luna de miel»

«Lazo de unión»

 

En torno del automóvil-estufa, plagado de hermosas coronas, el duelo lo presidían los sobrinos carnales del finado: Ricardo y Sebastián Pla, sus hijos políticos, señores Luchsinger y Delgado, su discípulo predilecto, Pablo Cócera, José Garnelo en representación de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, y en representación de la Asociación de Pintores y Escultores muchos artistas y amigos como Miguel Blay, Benedito, Sorolla, Capuz, Victorio Macho… y representaciones de la ciudad de Valencia.

«Mujeres en el jardín»

 

La comitiva marchó a pie desde la casa mortuoria hasta la entrada de la Gran vía, en donde se despidió el duelo, siendo muchos los carruajes que siguieron hasta el cementerio. La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando puso en sus balcones negras colgaduras en señal de duelo.

La Verbena»

 

Del homenaje póstumo, celebrado en enero de 1935 en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, quedan las palabras del crítico José Francés, uno de los análisis más lúcidos que se han hecho de Cecilio Pla por un contemporáneo suyo: “Esencialmente maestro, vocativamente profesor, abnegadamente revelador de ojos y dirigente de manos ajenas es lo que quiso ser y lo que fue con toda eficacia íntegra Cecilio Pla.

La lista de sus discípulos con ecos propios es extensa y ejemplar. Supo, hasta un punto que no le es accesible a muchos, enseñar sin egoísmo artístico ni humillación escolástica.

«En la playa»

 

Sus apuntes, vibrantes, millares de notas vivas fugaces, polícromas, donde saltan colores, formas, arabescos sobre la oscuridad azul del mar y la sordera sabia de la playa. Temas favoritos al artista fiel al Mediterráneo y a su Levante nativos. Sus lienzos, dotados de alma interior, de sentimiento elevado, no cediendo solamente al gozo de la luz y el color, sino ahondando en la emoción y la inquietud espirituales […]”.

«Las doce»

«Mejor que una foto».

 

Hombre de encantadora y atrayente bondad, era estimadísimo en el amplio círculo de sus amistades.

Como ya hemos dicho, Cecilio Pla era un gran trabajador, que encontraba en su trabajo la felicidad que le granjeó la simpatía el afecto de todos sus amigos, conocidos y cuantos le trataron, que no dudaron en revelar que era un hombre “todo corazón”. Un mérito que le hizo muy querido para todos sus discípulos, con un amor altruista a la enseñanza y una afición constante al estudio y a la observación del natural, que le mantenían sereno ante las pasiones deslumbrantes de la costa levantina.

Artista ilustre, maestro de juicio sano y prudente, hombre estimabilísimo, tiene las cualidades del verdadero artista: rapidez en la concepción y entusiasmo por su arte.

Valentina Navarro, esposa del pintor, que también aparece debajo, junto a su hija.

 

Valenciano por naturaleza y madrileñísimo de corazón, trabajador infatigable, logró una reputación sana y honrada.

Hombre sensible de tiernos afectos en donde tienen primacía sus padres, su tía Josefa, protectora en los tiempos difíciles, y también su maestro, Emilio Sala, por quien sentía auténtica veneración. Después su esposa, sus hijas y nieta, y tras todos ellos, sus discípulos, numerosos y brillantes. Así ha transcurrido su vida, entre honores, amor y profundos respetos… como los grandes y heroicos militares, caerá en la brecha, pintando y dando generosamente a los discípulos la savia de su saber y de su experiencia…

 

La sepultura de Cecilio Pla y su esposa, Valentina Navarro, una simple lápida en la Sacramental de Santa María de Madrid, donde también descansan sus tíos. No mereció otro homenaje de sus compañeros y alumnos…

 

Cecilio Pla y la AEPE

Como venimos viendo a través de las distintas biografías de los socios fundadores, la Asociación de Pintores y Escultores Españoles nació por iniciativa personal de Eduardo Chicharro.

Para redactar el Manifiesto Fundacional, contó con la ayuda incondicional del escultor Miguel Blay y del pintor Cecilio Pla, siendo los tres quienes redactaron los primeros Estatutos a los que también ayudó Manuel Villegas.

«Cuidando generaciones»

 

Esa primera Junta Organizadora se organizó teniendo como Presidente a Eduardo Chicharro, como Vicepresidente a Miguel Blay y contando con distintos cargos como el que ocupó Cecilio Pla, de Contador.

El Acta Fundacional la firmaban Joaquín Sorolla, Aniceto Marinas, Manuel Benedito, Antonio Muñoz Degrain, José Mª López Mezquita, José Moreno Carbonero, José Pinazo Martínez, Alejandro Ferrant, Rafael Domenech, Manuel Villegas, Francisco Maura, Cipriano Folgueras, Ricardo Baroja, Juan Vancells, Manuel Marín, José Villegas, Luis Menéndez Pidal, José Llasera, Emilio Porset, Joaquín Ibasola,  Clivillés, Enrique Marín, Eulogio Varela, Emilio Nombela, Miguel Jadraque, Eduardo Urquiola, Pedro Collado, Segundo Moreno, Manuel Castaños, José Mangot, Alejandro de Villodas, Fernando de Villodas, Luis Domínguez, Vicente Larraga, Fernando Alberti, Constantino F. Guijarro, Manuel Ramirez, Gómez Alarcón, Luis Tejero y Espina, Manfredo Kühn, F. Díaz Mackenna, Pedro Lacruz, M. García González, Federico Avrial y Alba…

«Muchacha en la fuente»

 

Aquella primera Junta Constituyente convocó Junta General para el 26 de junio, a las tres de la tarde, en los locales de la Escuela Especial de Dibujo, Grabado y Pintura, a fin de explicar a cuantos se iban adhiriendo a la recién constituida Asociación, los Estatutos por los que se regiría su funcionamiento, recogiéndose las observaciones que fueran pertinentes antes de su publicación definitiva. Una vez leídos y debatidos, se procedió a la elección de la primera Junta Directiva que quedó constituida

                Los socios pudieron remitir cuantas consideraciones desearan relacionadas con el Reglamento hasta el 31 de agosto, a calle Serrano 51.

Según relata el propio Eduardo Chicharro en la Gaceta de Bellas Artes de julio de 1935, …El primer acto que celebró la Asociación fue una Exposición de Lucas en un local de la calle de Cañizares, y en cuyos trabajos me ayudaron, sobremanera entusiasmados, Cecilio Pla y Sinesio Delgado”…

En 1919 formó parte de la sección de exposiciones de la Asociación de Pintores y Escultores, junto a Martínez Cubells, Mateo Inurria y Roberto Domingo.

El primer Salón de Otoño de la Asociación de Pintores y Escultores, que nació a iniciativa de Juan Espina y Capo, contó con un reglamento que establecía una comisión interventora y además, para una mejor organización, se formó una comisión de exposiciones de la que formó parte Cecilio Pla junto a otros grandes artistas.

«Chica comiendo pan»

 

En 1924, en la Junta General Extraordinaria celebrada el 19 de enero, quedó constituida la Junta Directiva para ese año, bajo la Presidencia de Pedro Poggio, teniendo como Vicepresidente a Alcalá Galiano, Tesorero a Urquiola, Contador a Aguirre y de Vocales a Vicent, de la Cruz, Benlliure, Cuartero, Forns, Martínez Cubells, Francés, Serra Farnés, Martínez Vázquez, Cecilio Pla y Marín Higuero, siendo Secretario Pedro G. Camio.

Participó en el I Salón de Otoño de 1920, figurando inscrito como natural de Valencia; reside en Madrid, calle de San Marcos, 35, y presentó dos óleos:

592.- “En la playa de Valencia”, 1,30 x 1,50

593.- “Lluvia”, 1,01 x 1,38

En el 50 Salón de Otoño de 1983, con motivo del 50 aniversario de la creación del certamen, se rindió homenaje a los artistas que hicieron posible el I Salón de Otoño de 1920, entre los que se encontraba Cecilio Pla, del que se exhibió la obra “Mujer entre cortinas”.

 

Distintas ilustraciones del artista:

 

«Retrato de Ricardo Pla«, hermano del pintor

 

«Mi hija Pepita Pla«

 

Caricatura del artista aparecida en Madrid Cómico

 

Fotografía de Cecilio Pla aparecida en La Esfera en 1924

 

«Jaulas con pájaros«

 

Grupo valenciano en fiestas

«El Entierro de Santa Leocadia«

 

 

El 6 de mayo abre al público el “58 Certamen de San Isidro”

Con las restricciones provocadas por la pandemia que sufrimos y las recomendaciones realizadas por el Ayuntamiento de Madrid, la Asociación Española de Pintores y Escultores ha decidido no realizar un acto oficial de inauguración de la exposición del “58 Certamen de San Isidro» tal y como siempre lo ha hecho, de manera masiva y al que acudían numerosísimo público y  socios, si bien la exposición física puede visitarse desde el 6 al 28 de mayo, en horario de L a V de 10 a 14 h. y de a 17 a 20 h., en la Sala de Exposiciones «La Lonja» del Centro Cultural Casa del Reloj de la Arganzuela.

Son medio centenar de obras que teníamos la ilusión de haber podido comentar en persona, pero que de forma responsable, se pueden visitar desde hoy mismo.

Para quienes no puedan asistir, estamos preparando una galería de obra, el catálogo digital habitual y las fotografías que el propio Presidente nos hace llegar, tomadas poco después del montaje de la muestra.

Y también nos anima a remitir a la AEPE las fotografías que los propios socios realicen en su visita, para ir subiéndolas a la página web y guardar así el mejor recuerdo de estas exposiciones tan atípicas.

Los artistas participantes en la exposición del «58 Certamen de San Isidro» son:

Joaquín Alarcón González

Aracely Alarcón Morales (Aracely Alarcón)

Francisco E. Bertrán Hernández (Paco Bertrán)

Carmen Bonilla Carrasco (Carmen Bonilla)

Alfonso Calle García (Alfonso Calle)

Martina Cantero Jiménez (Martina Cantero)

Paloma Casado López (Paloma Casado)

Ignacio Cenarro Campos (Ignacio Cenarro)

Mari Luz Dupont (Dupont)

Carmen Durán Sanz (Carmen Durán)

Magdalena España Luque (Magdalena España)

Carmen Espinosa Soto (Carmen Espinosa)

José Carmelo Esteban Gracia (Carmelo Esteban)

Karlos Fernández Eguia (KarferEguia)

Rosa M. Fernández Fernández

María García García (M. García García)

Ángeles García-Quismondo

Manuel Gascón Roldán (Manuel Gascón)

Pedro Gómez Gómez (J. Pedro Gómez)

Agustín  González Salvador (Agustín González)

Juan Antonio González Sáiz (Juan Antonio González Sáiz – Juanchi -)

Argentina González Tamames

Fernando Herranz Alonso (Alon)

Manuel de Íñigo Camús (Manuel de Íñigo)

Antonio Izquierdo Ortega

Mónica Jimeno Romero  (Mónica Jimeno Arte)

Juan Layos Pantoja

Pablo Linares Amor

Carlos V. Losa Revuelta (Carlos Losa)

Antonio Lucas García (Antonio Lucas)

Juan Ramón Luque Ávalos

José Luis Martín de Blas Aguado (José Luis Martín de Blas)

Mª Luisa Martínez de la Pascua de Zárate (Zárate)

Santiago Morollón Quejido (Santiago Morollón)

Antonio Municio Gutiérrez (Antonio Municio)

Julio Nuez Martínez (Julio Nuez)

Ángel Núñez García

Catalina Orozco de la Torre (Catalina Orart)

María Padial Gallego (Mani Padial)

Julián Peinador de Juana (Julián Peinador)

Jesús Pérez Hornero

Paloma Ramírez-Montesinos Vizcayno (Paloma Ramírez-Montesinos)

Ana Reynolds Martínez (Ana Reynolds)

Juan Antonio Romero Pérez (Juan Antonio Romero)

Nuria Ruiz de Alegría

Guillermo Sanz Murat (Murat)

Jorge Andrés Segovia Gabucio (Jorge Segovia Gabucio)

Emilio Sotomayor Rodríguez (Emilio Sotomayor)

Arturo Tejero Esteban (Arturo Tejero)

Antonio Téllez de Peralta

José Valladares Moreno

Gregorio de la Vega Hernáiz

Begoña Zamora Maroto (Begoña Zamora)

 

 

 

58 Certamen de San Isidro de tema madrileño

 Del 6 al 28 de mayo de 2021

Sala de Exposiciones La Lonja

Centro Cultural Casa del Reloj

De lunes a sábado: De 10 a 14 h. y de 17 a 20 h.
Domingos y festivos cerrado

Paseo de la Chopera, 6-10

28045 Madrid

Metro: Legazpi (líneas 3, 6)

Bus: 62, 6, 78, 148

 

 

 

 

El IES “José María Infantes” de Utrera, Medalla de Honor de la Asociación Española de Pintores y Escultores 2020

Es el primer instituto-museo de España

 

Con las restricciones que nos impone la pandemia, y en una ceremonia que se pospondrá hasta que las condiciones sanitarias lo permitan, la Asociación Española de Pintores y Escultores acaba de dar a conocer que la Medalla de Honor de la centenaria institución correspondiente al año 2020, ha recaído en el Instituto de Educación Secundaria “José María Infantes”, de la localidad sevillana de Utrera.

Esta distinción, que otorga la AEPE con carácter anual a la persona o entidad distinguida de modo sobresaliente en la creación artística, en el estudio y promoción de las artes o en la protección del patrimonio histórico y cultural, es “la única que otorgan los propios artistas, reconociendo los méritos de otros artistas o entidades que velan especialmente por el mundo del arte”, en palabras de su Presidente, José Gabriel Astudillo López.

El Instituto José María Infantes de Utrera rebosa arte. Los profesores del centro conocido como “El Pastorcito”, enamorados del arte, se propusieron convertir su trabajo en un proyecto con el que han llegado a ser el primer instituto-museo de España, implicando en la tarea a los alumnos.

Todo ello, a través de la realización de réplicas de algunas de las obras de arte más famosas de la historia, que inundan los espacios de todo el instituto en un recorrido que cuenta con guía y traductores.

Desde la famosa fuente del patio de los leones de La Alhambra, a las pinturas de Altamira, pasando por la cúpula de San Antonio de la Florida de Madrid, donde reposan los restos de Francisco de Goya, el famoso cuadro La Escuela de Atenas, de Rafael o La Libertad guiando al pueblo, de Delacroix, una reproducción de la Capilla Sixtina, pero también una clase dedicada a Caravaggio, otra a la escuela francesa, a Murillo, Cezanne, al impresionismo, Renacimiento, Barroco, Expresionismo e incluso arte asiático.

Recientemente, el catálogo de reproducciones artísticas se ha ampliado con la famosa Dama de Elche, uno de los toros de Guisando (Ávila) y la Bicha de Balazote, y ya proyectan la recreación de las vitrinas de la Saint Chapelle de París, la Piedra Rosetta, un jardín renacentista, tres espacios expositivos dedicados a mujeres pintoras y un nuevo impulso a la clase dedicada al Barroco español. La reproducción del Guernica, de Picasso, de siete metros de ancho por tres de alto, realizada por los alumnos para el Instituto Ruiz Gijón, ha sido un trabajo espectacular del que se sienten también muy orgullosos.

Trabajos hechos por los alumnos de los últimos años en un proyecto multidisciplinar cuya excelencia les ha valido distintos encargos y que impulsa el desarrollo de habilidades y competencias tanto de profesores como de alumnos, con el beneficio que ello reporta a la localidad, a la región y a la sociedad en general.

La centenaria entidad, que hace apenas un día, el 15 de abril, cumplía 111 años de vida societaria al servicio del arte en España, ya ha comunicado a la dirección del centro la concesión de la Medalla de Honor, que poseen artistas, mecenas, galeristas y críticos de arte como los escultores Julio López y Venancio Blanco, los pintores Eduardo Naranjo, Juan Alcalde y Rafael Canogar, críticos de arte como Tomás Paredes, mecenas como Rafael Botí Torres y galeristas como Soledad Lorenzo.

De esta forma, el Instituto de Enseñanza Secundaria “José María Infantes” se convierte en el primer centro educativo en recibir el prestigioso galardón y tal y como indica Mª Dolores Barreda Pérez, la Secretaria General de la Asociación Española de Pintores y Escultores, “desde hace años venimos reclamando la importancia de la educación artística en la escuela y desde edades tempranas como medio para fomentar la cultura en la sociedad actual. Por eso el IES José Mª Infantes representa ese anhelo largamente soñado por los artistas de España, del mundo, de ver dignificado y engrandecido el arte desde un medio académico que ha conseguido implicar a sus estudiantes en un proyecto maravilloso”.

Desde estas líneas, nuestra más sincera felicitación a la dirección, claustro de profesores, alumnos, a sus familias, a la localidad de Utrera, y por supuesto, a todos los implicados en el proyecto, que deben llevar a gala y asumir con orgullo, el contar con un centro de excelencia único en el mundo. Lo es de toda Andalucía, como modelo y ejemplo a seguir, y lo debe ser no sólo para España, sino para todo el mundo.

Felicidades a todos

 

 

La AEPE cumplió 111 años como una gran familia

Por José Gabriel Astudillo López

Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores

Desde el minuto uno de la declaración de la pandemia, fuimos conscientes de que el arte y la cultura iban a sufrir especialmente las consecuencias de lo que se nos avecinaba.

Teníamos una gran responsabilidad con nuestros socios, nuestros empleados, amigos, amantes del arte en general y sobre todo con la sociedad.

El mayor reto al que nos enfrentamos fue hacer que nuestro trabajo continuara como siempre cuando nada era ya como siempre.

En apenas unas horas, en marzo de 2020, los empleados y directivos de la Asociación Española de Pintores y Escultores pasamos de trabajar en la sede social a hacerlo desde nuestras casas, con la obsesión de que todo funcionara a la perfección; lejos pero cerca, manteniendo la comunicación constante con los socios y amigos que formamos esta gran familia.

Las personas somos capaces de hacer lo que haga falta para proteger lo que importa. Como Presidente, estoy muy orgulloso de lo que hemos hecho como entidad, pero estoy aún más orgulloso de todo lo que hemos hecho como familia AEPE, especialmente en lo más duro de la pandemia.

Hemos compartido en redes, en nuestro canal de YouTube enterARTE, historias de los artistas, de gente de verdad. Historias que cuentan la verdad de artistas que han sacado lo mejor de sí mismos para ayudar y dar ánimos a otros artistas. Cada uno arrastrando sus problemas, sus penas y circunstancias, pero también sus alegrías, sus ganas de trabajar, su creatividad y sobre todo, su empeño en mostrar al mundo su arte.

Creo que hemos vuelto a amar la vida, a encontrarle el significado que se nos había olvidado, y lo hemos hecho con toda la intensidad que genera el dolor, musa refugio de almas rotas que han calmado su  padecimiento y lo han volcado con fuerza en lienzos y esculturas.

Nos hemos sentido vulnerables y hemos necesitado protección, una voz amiga que nos preguntara tan sólo cómo estábamos, que nos animara a seguir pintando, que aplaudiera nuestra creatividad, que a través de los colores nos mostrara que la vida sigue y que somos necesarios.

Todos hemos sentido en algún momento miedo, hemos creído que no íbamos a poder más y sin embargo, un año después, aquí estamos. Sinceramente, creo que somos una gran familia.

En la Asociación Española de Pintores y Escultores afrontamos el futuro del arte, de nuestra institución, con optimismo, esperanza y orgullo.

Hemos estado ahí, contestando todas y cada una de vuestras comunicaciones, informándoos de todas las acciones que hemos sacado adelante a pesar de todo, enviándoos la Gaceta de Bellas Artes de forma mensual en la que sentíais que seguíamos trabajando duro por los artistas, generando cultura a pesar de todo.

Nuestro mundo quedó en shock en el 2020, pero en la AEPE logramos seguir trabajando a pesar del parón que supuso y que aún atravesamos, nos reinventamos, para estar ahí, haciendo arte, despertando la ilusión y la vida.

Debemos sentirnos orgullosos de lo que estamos haciendo como entidad de referencia cultural en España y en nuestro caso además, como institución generadora de arte, un sector que es ahora más necesario que nunca. Por eso, tenemos que intensificar nuestro trabajo para continuar la defensa del artista.

Somos un país de artistas luchadores, que no se desaniman pese a todo, que se levantan cada día con ideas e ilusiones que plasman en maravillosas obras de arte. Somos arte.

En la Asociación Española de Pintores y Escultores trabajamos cada día para que esto sea posible. Este es nuestro propósito: trabajar para el mundo del arte, para el artista, para la sociedad española, protegiendo lo que importa.

La AEPE somos una gran familia.

Llevamos 111 años haciendo arte

111 años de pasión por el arte

111 años haciendo cultura en España

Abierta al público la exposición del «VI Salón de Arte Abstracto»

Con las medidas de seguridad higiénica que determina la ley, pero con gran expectación y afluencia de público, que pasa por la sala en reducidos grupos, el Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, José Gabriel Astudillo, acompañado por algunos miembros de la Junta Directiva como Alicia Sánchez Carmona, Antonio Téllez de Peralta, Carmen Bonilla Carrasco y Ana Martínez Córdoba, visitó el día 9 de abril las Salas de Exposiciones «Juana Francés» y «Pablo Serrano», de la Junta del Distrito de Tetuán, donde desde el pasado día 7 de abril colgaba ya la exposición de obras del “VI Salón de Arte Abstracto” de la AEPE.

La muestra, que podrá visitarse hasta el próximo día 29 de abril, exhibe un total de 100 obras seleccionadas correspondientes a autores diferentes en estilo y técnica, que hacen del arte abstracto una de las más originales muestras de arte contemporáneo del panorama artístico español actual.

La Junta del Distrito de Tetuán ha confiado en la centenaria Asociación Española de Pintores y Escultores para contar con su actividad expositiva y presentar una gran muestra en la sala habilitada para la ocasión.

El «VI Salón de Arte Abstracto» es mucho más que una simple exhibición de arte, es toda una experiencia que incorpora novedades, reinventa formatos y llega a todos los públicos, pero que sobre todo, apuesta por los artistas contemporáneos que han trabajado de forma espectacular en unos meses difíciles en los que ha habido que reflexionar mucho acerca de la vida misma.

 

Son un centenar de obras que teníamos la ilusión de haber podido comentar en persona, pero que de forma responsable, se pueden visitar desde hoy mismo.

Para quienes no puedan asistir, hemos preparado una galería de obra, el catálogo digital habitual y las fotografías que el propio Presidente nos hace llegar, tomadas poco después del montaje de la muestra, y que nos anima a remitir a la AEPE más fotografías, que los propios socios realicen en su visita, para ir subiéndolas a la página web y guardar así el mejor recuerdo de estas exposiciones tan atípicas.

El acta del jurado del certamen del «VI Salón de Arte Abstracto», es la siguiente: el Jurado está formado por José Gabriel Astudillo López, Presidente de la AEPE, actuando como Presidente del Jurado y Mª Dolores Barreda Pérez, Secretaria General de la AEPE, en calidad de Secretaria del mismo, ambos con voz y sin voto; y como Vocales los directivos Juan Manuel López-Reina, Alicia Sánchez Carmona, Paloma Casado, Fernando de Marta Sebastián e Itziar Zabalza Murillo y acuerdan otorgar los siguientes premios:

MEDALLA DE PINTURA JOSÉ MARÍA LÓPEZ MEZQUITA: M. García García. Relatos. Mixta / cartón entelado. 70 x 50

 

MEDALLA DE ESCULTURA ÁNGEL FERRANT Y VÁZQUEZ: Juan Ramón Martín. Homenaje a Sta. Teresa de Jesús. Acero forjado en frío, pavonado. 55 x 65 x 40

 

MENCIÓN DE HONOR: Herminda Gago. Sólo cactus. Acrílico / lienzo. 73 x 60

 

MENCIÓN DE HONOR: Solarescultura. San Jorge. Resina y tierras. 47 x 21 x 12

 

Los artistas participantes en la muestra son:

Roberto Abajo Brázquez (Roberto Abajo) – Cristina Agulló Tecles (Cristina Agulló) – Joaquín  Alarcón González (Joaquín Alarcón) – Mª Amparo Álvarez-Romero Lora-Tamayo (Cuca Arlot) – Ramos Andrés Redondo – Carmen Barba Lorenzo (Barbac) – Juan Luis Barud Dabrowski – Asunción Bau Forn (Asunción Bau) – Leonor Berlanga Sánchez  (Leonor Berlanga) – Miguel Ángel Berraquero Espartero (Berraquero) – Carmen  Bonilla Carrasco (Carmen Bonilla) – Nati Buitrago Ruano – Irene Cantalejo Martín (Irene Cantalejo) – Mª del Pilar Carballedo del Valle (Mª Pilar Carballedo) – Gloria Cediel Lafuente (Gloria Cediel) – Mónica Cerrada Macías (Mónica Cerrada) – Pilar Cortés López (Pilar Cortés) – Charo Crespo Marcelo (Charo Crespo) – Carmen Dabrowski (Maryla Dabrowska) – María de Francisco Salces – Enrique  Delgado Contreras (Enrique Delgado) –  Higinio Díaz-Marta Garrón (Higinio Díaz-Marta – Gini -) – Miguel Ángel Duarte (Enzo) – Federico Echevarría Sainz (Federico Echevarría) – José Carmelo Esteban Gracia (Carmelo Esteban) – Sara Fernández Jorslov (Sara F. Jorslov) – Diego Fernández Sánchez (Diego Fernández) – Soledad Flores – María Flores Verdú (Flor Verdú) – Mª Esther Flórez Fuentes (Mª Esther Flórez) – José A. Fondevila García (José A. Fondevila) – Herminda Gago Blanco (Herminda Gago) – María García García (M. García García) – Carmen García Mesás (Naná Messás) – Rafael Giráldez Elizo (Elizoescultor) – Javier González Ramos (Javier González) – Javier González-Consuegra López de Mota (Javier de Mota) – Jesús Gómez del Peso (Jesús del Peso) – Francisco Gómez Jarillo – Abel Gómez López – Rafael Gómez Mena (Mena) – Javier González Ramos (Javier González) – Juan Antonio González Sáiz (Juan Antonio González Sáiz – Juanchi) – Montse  Gonzalo Tomé (Tomé) – Enrique Gordillo Alonso (Kike Gordillo) – Dolores  Guerrero Lombardia (Dolores Guerrero) – Marien de Haro Moreno (Marien de Haro) – Encarnación Henche García (Encarnación Henche) – Manuel Hernández Díaz (Manuel Hernández) – Loreto Innerarity – Narciso Lafuente Gil (Narciso Lafuente) – Rosa Lecumberri Rodríguez (Rosa Lecumberri) – Pablo Linares Amor – Ignasi Lisicic Millá – Toñi López González (Aquafonía Toñi López) – Luz López Martínez (Luz López) – Paulino Lorenzo Tardón  (Paulino L. Tardón) – Carlos Losa Revuelta (Carlos Losa) – Rosa María Manzanares – Mª Victoria Márquez Casero (Victoria Márquez) – José Luis Martín de Blas Aguado (José Luis Martín de Blas) – Juan Ramón Martín Muñoz (Juan Ramón Martín) – Ana Martínez Córdoba (Ana Martínez) – Geanina E. Miler (Geanina Miler) – Isabel Monfort  (Isabel Monfort – ImonSi) – Paula Moreno Esteban (Paula Moreno) – Rosa Moreno Moreno (RosaM Moreno Moreno) – Antonio Municio Gutiérrez (Antonio Municio) – Miguel Muñoz Carrasco – Caridad  Muñoz Muñoz (Cari Muñoz) – Concha Navarro Conde (Concha Navarro) – Ángel Núñez García (Ángel Núñez) – José Luis Ortega Flórez de Uría (Flórez de Uría) – Ángela Palomeque Messia (Ángela Palomeque) – Pilar Palomino Fernández-Villarjubín – Jorge Palomo Carmona (Jorge Palomo) – Juan Pérez Galiana (Galiana) – Jesús Pérez Hornero – Pura Ramos Calderón (Pura Ramos) – Isabel Rodríguez Banda – Angélica Rodríguez Fernández (Angélica Rodríguez) – Nuria Ruiz de Alegría – Cristina Sánchez – M. Luisa Sánchez Bermejo (Mabiee – Mª Luisa Sánchez Bermejo) – Avelina Sánchez-Carpio – Mª Jesús Sánchez Gómez (Chus San) – Macarena Sanz Lucas (Macarena Sanz) – Javier Sarabia – Carolina Sauca – Inés Serna Orts – José Manuel Solares Rosa (Solarescultura) – Arturo Tejero Esteban (Arturo Tejero) – Antonio Téllez de Peralta (Antonio Téllez) – Mercedes Tirado Pardo – Elisa de la Torre Llorente (Elisa de la Torre) – Trinidad Toscano Martín (Trinidad Toscano) – Adela Trifán (Adelacreative)

 

El catálogo digital editado con tal motivo lo puedes ver y descargar aquí:

Catálogo digital VI Salón de Arte Abstracto

 

Por supuesto, también incluimos una galería de obras:

 

 

Y fotografías y vídeos de la exposición:

 

 

 

 

 

Te recordamos que puedes visitar la exposición:

VI Salón de Arte Abstracto de la AEPE

Del 7 al 29 de abril de 2021

Salas de Exposiciones «Juana Francés» y «Pablo Serrano»

Junta Municipal de Tetuán

Calle de Bravo Murillo, 357

28020 Madrid

De lunes a viernes de 9 a 14 y de 16 a 19 horas.

Sábados de 10 a 14 horas.

Domingo y festivos cerrado

Metro Valdeacederas (línea 1), Plaza Castilla (líneas 1, 9 y 10)

Geanina Miler

El día 16 de julio, en la Sala de Exposiciones «Eduardo Chicharro» de la AEPE, tuvo lugar el acto de inauguración de la exposición que bajo el título de «Infancia», nos presentó la socia Geanina Miler.

El acto de inauguración estuvo presidido por José Gabriel Astudillo López, Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, acompañado por algunos otros miembros de la Junta Directiva como Alicia Sánchez Carmona y Carmen Bonilla Carrasco y algunos socios y amigos que estaban deseando ver la muestra, en estricto orden y respetando en todo momento las medidas de seguridad dictadas por las autoridades competentes.

Muestra que es posible gracias a la inquietud que en todo momento ha demostrado por hacer real esta exhibición, facilitando el material y aportando la ilusión propia de quien desea mostrar al mundo sus obras.

Con este motivo, cuelga ya en la web el catálogo digital elaborado con este motivo, así como una galería de obra del artista.

Todo ello puede seguirse además por el canal de la AEPE en Youtube y por las redes sociales en las que tiene presencia la Asociación Española de Pintores y Escultores.

Sin duda estamos ante una nueva emocionante cita.

La muestra, nos la presenta así la propia artista:

«La exposición Infancia nace de la necesidad de dar un nuevo punto de vista a los meses de confinamiento en los que nuestros hijos han estado dándonos una lección de vida, ellos han sido los que han llenado nuestras casas de alegría de ilusión i de vida. Han estado a nuestro lado incansables con actividades diarias y juegos sinfín, pero ellos también han perdido muchos momentos irrepetibles en sus vidas.

De ahí nace INFANCIA de esos mementos que todos nosotros hemos podido disfrutar sin tener que pensar en que podemos hacer donde podemos ir o que podemos o no tocar. Nuestra infancia ha sido una niñez libre, llena de travesuras sin miedos ni confinamiento.

Con esta exposición quiero hacer un merecido reconocimiento a todos i cada uno de los niños que desde sus casas nos han enseñado que lo más importante es no perder la ilusión i las ganas de vivir.

En esta exposición INFANCIA podemos ver niños y niñas jugando con aviones de papel, disfrazándose, jugando con sus mascotas, disfrutando de un día de sol al aire libre… etc. Paletas llenas de ilusión, de color, de alegría, de historias irrepetibles.

Espero que os guste la exposición y que disfruten de ella al igual que yo disfrute i viví cada uno de los cuadros en el momento en que los pinte.

Gracias por todo».

Catálogo digital Geanina Miler

 

 

 

 

 

 

 

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